CAPITULO 8:
Darien:
Hikari quedaba aproximadamente a unas diez cuadras de mi departamento. Como era primavera el clima era el ideal, ni muy frió, pero tampoco muy caluroso. Perfecto. Como lo es este momento, estoy caminando con nuestras manos entrelazadas, las mías y la de Serena. En este momento, caí que estábamos en una "verdadera" cita. Y no puede no sentirme fatal, estoy completamente seguro que cuando se entere, me va a tirar desde el bacón de mi departamento. O quien sabe talvez desde la cima de la torre de Tokio. Lo que estaba seguro es que la iba a pasar MAL, y cuando se acordara de quien era y de la mentira que le había hecho creer, seguro que me odiaría. Pero al estar en esta situación, sintiendo sus delicadas manos, su piel tan tersa, tan suave, tan… es inexplicable las miles de sensaciones que me despierta el solo tocarla. Es como un sueño, del cual no quiero nunca despertar, pero es una utopía… tarde o temprano se va a acordar de todo.
Mina y Motoki se habían adelantado, y note que se llevaban muy bien. Serena pareció leer mis pensamientos, ya que me había dado cuenta que tenia la misteriosa habilidad de saber expresar con palabras justas lo que pasaba por mi mente.
-Son el uno para el otro. Además forman una linda pareja. Motoki es la clase de chico para Mina, ¿no?- hizo una pausa- por lo menos eso creo. Supongo que no podría saberlo.
Le apreté la mano con más fuerza.
-Motoki tiene la costumbre de cambiar de novia como de camisa. Pero… tengo las sospechas que con Mina puede ser diferente, ella es una persona especial. Esperemos que le cambie los hábitos.
-mmm… y vos?- pregunto Serena en vos baja.
-eh?. Yo que?...
-si te gusta cambiar de novia como de camisa?
Le apreté la mano otra vez –
-No. Bueno, antes si… antes de conocerte. Se llevo nuestras manos entrelazadas hacia la boca y coloco mi palma derecha sobre sus labios. Cuando sentí su beso suave, una chispa encendió todo mi cuerpo. El solo tenerla cerca me estremecía, esa muestra de afecto era una invitación… la cual no me negaba a aceptar. Suspire y sabia que si no besaba a mi princesa en ese mismo instante, estallaría como una bomba. Deje de lado todas mis preocupaciones, el hecho que estábamos en la calle, y que nos encontrábamos acompañados por nuestros amigos.
Me detuve, la tome de un brazo y la conduje hacia y uno de los grandes robles que se alineaban en la acera. Cuando su espada se apoyo en el tronco del árbol, puse a cada lado de su cuerpo, quedando atrapada entre el reducido espacio que había entre el tronco y yo.
-Darien- susurro, sorprendida. Inclino la cabeza y me miro con esos hermosos ojos azules.
Me quede inmóvil, no podia hablar y tampoco moverme. Durante un largo momento me quedo mirando esos carnosos labios, objeto de mi deseo. De apoco fui acercando mi boca hacia la de ella.
-Darien- una vez mas mi nombre fue un susurro… y una invitación.
Nuestros labios se encontraron una vez mas, podia sentir como su perfume entraba violentamente a mi cuerpo, como la mejor droga me llevaba a otro mundo, lleno de un extraño éxtasis. Las curvas de sus labios se adecuaban perfectamente a las mías. Cada vez que podía saborear esos labios me convencía del hecho de que ella estaba hecha para mí. Era extraña la sensación, los besos con ella eran incomparables. Nunca había tenido esta sensación, este miedo que tenia al separarme de sus labios, era como si mi vida dependiera del sabor de esos labios carmesí. Desde que nos dimos nuestro primer beso una mezcla de electricidad y lava fundida recorría todo mi ser, crispándome el vello de la nuca. A medida que pasaban los minutos el beso se hacia mas y mas profundo, como si en ese beso estuviera nuestro suministro de vida. Sinceramente era una paraíso el besarla, y si fuera por mi no acabaría nunca esta hermosa sensación.
-que están haciendo ustedes dos?- la voz de Mina me regreso lastimosamente a la realidad.
-ah- dijo Serena. Abrió los brazos y me soltó el cuello- supongo que olvide que estábamos con Mina y Motoki- y me dedico otras de sus hermosas sonrisas, las cuales me derretían.
Asentí con la cabeza.
-pero nos van a perdonar- dijo ella mientras me tomaba la mano para seguir camino.
-me alegro de habernos detenido, desde que saliste de mi habitación que me moría de ganas, jeje-
-yo también, no sabia cuanto tiempo mas podría esperar.
Reímos juntos y luego, simultáneamente, volvimos al camino y corrimos hacia donde estaban Mina y Moto. Nos habían sacado como una cuadra de distancia, Moto estaba recostado en el tronco de un árbol.
-disculpen, amigos- les dije cuando estuvimos lo bastante cerca- Serena tuvo que detenerse para …eh… atarse los cordones de los zapatos.-
Moto señalo los zapatos de Sere.
-¿Cómo hace uno para atarse algo que no tiene?- revoleo los ojos- Chiba, no sabes mentir. –
"no me lo recuerdes" esto se me estaba yendo de las manos, si le había dicho a Sere que era su novio era para vengarme, pero la sensación tan agradable que sentía al besarla, me estaba descolocando. Es mas hasta diría que me estaba… enamorando…
-vamos, tengo mucha hambre!- dijo Mina mientras empezó a reanudar la marcha.
La seguimos y Sere me dedico una sonrisa cómplice. La intimidad de ese gesto fue como una apuñalada a mi corazón. Y en ese momento me odio profundamente.
Hikari era un hermoso lugar, paredes rojas con elegantes lámparas de estilo japonés en colores blanco y negro. Las paredes eran rojas. Las mesas negras, y en ves de sillas había sillones negros de cuero. Nos recibió una chica con un kimono negro y nos indico nuestras mesas. Cuando entramos pude ver el efecto que causo Serena en todos los hombres, los cuales no paraban de mirarla, cosa que no me gusto en lo absoluto. La atraje lo mas posible a mi cuerpo para demostrarle que esa hermosa dama era MIA, bueno prácticamente. Serena ni se dio cuenta, va eso creo, solo me miraba y me dedicaba una de sus hermosas sonrisas. De fondo se escuchaba una música totalmente relajadora, propicia para pasar una buena comida. Se notaba que el lugar era muy caro, cada detalle era una muestra de diseño y elegancia.
Cuando vino el mozo ordenamosgyoza (pequeños rollitos de pasta hojaldrada rellenos de carne picada, fritos y luego condimentados con una salsa de soja a la que se agrega vinagre para que resulte picante.) El norimahí (es arroz al vinagre acompañado con huevos y pepinos y envuelto en una hoja de alga llamada "nori"). o-sobu,( o sea espaguetis de trigo sarraceno con salsa a base de la infaltable soja)Sashimi(filete de pescado como salmón, cojinova, palometa, atún, reineta y corvina. Rábano blanco rallado muy fino,jengibre en vinagre,wasabi preparadosalsa de soya).yakitori (brochetas de pinchos de pollo a la parrillaPara tomar pedimos soucho (bebida como el sake). Cuando el camarero se acercó para pedirnos el pedido, y cuando trajo las cosas podia ver como miraba exageradamente el escote de Serena. Enseguida le propicie una mirada asesina, pero a cada descuido que daba veía como otra vez la miraba. Se me hervía la sangre, nunca había sido tan celoso en mi vida. Pero ahora era diferente…
-¿que le perece si brindamos?- con un vaso en la mano.
-¿Motoki, podrías dejar de atacar los platos unos minutos?- ganándome una mirada asesina de el, y las carcajadas de todos.
- jeje, lo siento. Es que esto es tener clase. Mucho mejor que un Big Mac y papas fritas.
-odio Mc Donalds- comento de repente Sere.-por fin recuerdo algo- y se llevo a la boca un poco de yakitori.
Mina rió.
Por más insignificante que pudiera parecer ese comentario, no lo era. El pasado de Serena la seguí de cerca, muy de cerca diría yo. En cualquier momento se acordaria que no solo odiaba Mc Donalds, sino también Juban, lavar los platos, y a una persona llamada Darien Chiba. Trate de olvidar ese "pequeñísimo" detalle cuando apareció otra vez el mozo, por suerte era otro, no era ese baboso. Este era uno mucho más viejo y respetuoso. Trajo una botella de champaña que le había pedido Mina, no se en que momento.
Apoyo la botella y las respectivas copas.
-ahora si, brindemos. ¿Darien?-
Todos posaron la mirada en mi, al parecer esperaban que digiera algo significativo. Estuve a punto de decir TODO, ahí, en ese preciso instante. Pero… se los veía tan felices. No quería arruinar ese momento tan festivo, además mi princesa, "mi novia" estaba tan feliz. Esa sonrisa suya que me hacia olvidar todo, que me llenaba. Que era como un sol que iluminaba todo.
Y actué como un cobarde.
-Por Serena- dije, levantando la copa- y por los nuevos comienzos.
Entrechocamos las copas, y cuando mire a Sere, note pequeñas lágrimas en ese hermoso rostro.
-quiero agradecerles a todos, en especial a Darien. Si alguna ves le pasara lo que me pasó a mí. El sentirse tan solo y perdido, en algún lugar desconocido, como me sentí yo cuando desperté en la estación. Espero que el destino me ponga ahí, para ayudarlos como ustedes lo están haciendo. Para no solo tenderles una mano sino también recordarles quienes son.
Todos brindamos.
Sentí como ella busco mi mano por debajo de la mesa. Nos rozamos suavemente los dedos y seguimos comiendo. Otra situación de silenciosa comprensión se había acumulado en nosotros, como cuando salio de mi habitación y los dos nos transmitimos el deseo de besarnos. Estos momentos se iban acumulando, uno tras otro. El solo pensarlo me hizo sentir algo nuevo entre la relación entre Serena y yo: esperanza.
Pedimos marquiss de chocolate, con café. Luego Mina y Sere se disculparon y se dirigieron al toilette.
-seguro que vienen después de una hora- comento Moto.- las mujeres son asi-
Asentí con un gesto, ausente, mientras dibujaba diseños invisibles con la cuchara del postre, sobre el mantel.
-¿Qué harán ahí adentro?- me pregunto- ¿Estarán intercambiando secretos femeninos?¿Criticándonos?... tal vez sea una especie de sala de estar, con muebles y TV por cable.- callo esperando mi respuesta.
Alce la vista, asombrado.
-Perdón. Que?
-Ay, amigo, de veras estas en otro planeta. Esta chica si que te pego fuerte. Eh?
-Si. Es como si hubiésemos nacido el uno para el otro… salvo un detalle: que no fue así- deje la cuchara.
-cuando me hablaste de toda esta farsa que habías inventado, pensé que estabas loco. Pero ahora que lo pienso, tal vez no. Capaz, hasta te de resultado.
-¿y que resultado me podría dar?- dije un poco alterado- se va recordar de todo, y yo voy a ser un desgraciado. Me va a odiar. Punto.
-Dale tiempo al tiempo. El amor puede hacer que la gente cometa locuras, lo he visto.
-y que me decís de vos y mina?¿podrías dejar tu debilidad por las mujeres, por una chica como ella?
-como dije antes, el amor puede hacer que la gente cambie. Y ella es una chica por la cual vale la pena cambiar.
Se inclino en el sillón, y se palmeo el estomago.
-tanta filosofía, me dio hambre.-
-jaja, hay algunas cosas que nunca cambia- dije. "Y alguna gente tampoco", ese razonamiento sonó por mi cabeza. Como las chicas de la alta sociedad de Tokio, que odian estos barrios. Que creen que toda persona ajena a su círculo, esta enferma. Gente como Serena.
Cuando salimos del restaurand. Eran las 5.00 pm. Mina propuso ir a un bar Karaoke. Yo no tenía muchas ganas de ir, debido a mis escasos talentos para el canto. Pero Serena me obligo. Cuando por fin llegamos a dicho lugar, nos sentamos en una mesa. Mina enseguida subió al escenario y empezó el show. Sin duda esa chica no era para nada cohibida, era sumamente extrovertida y no tenia nunca miedo al ridículo.
La canción que empezó a sonar era: "I wil survive", cada paso que hacia, cada gesto acompañaba perfectamente a la canción. Sin duda sabía como moverse y captar la atención del público. Cantaba bien, había que reconocerlo. Luego que termino, el público la aplaudió. Y ella invito a Serena, para que cantara. Pero ella se negó. Pero al final tuvo que aceptar, ya no era solamente Mina la que la reclamaba, sino también el publico.
Cuando subió, estaba un poco tímida. Pero su semblante cambio un poco, cuando empezó la canción.
Gozen neiji, tobidashita
Tobira
wo keritobashite
GARASU no kutsu ga warete
DORESU mo
yabureta
Nee akirete irun deshou?
Oikakete mo ko nai
Namida
ga afurete mou hashire nai wa...
JIERASHII kamo...SE-TSU-NA-I...!!
Lo que mis ojos veían, era impresionante. Parecía una cantante profesional, cada movimiento, hechos con total gracia. Su vos era la de un ángel era impresionante como se desenvolvía en el escenario. Si Mina lo hacia bien, ella el doble. Todo el auditorio, el cual no era mucho tenia la atención en ella.
"Lonely in Gorgeous tears"
Folly night...
Breaking my heart
Ima sugu mitsukete dakishimete
hoshii
HEDDORAITO ga hikaru
...where
are you Bad boy?
Cuando termina de decir esto me mira de forma seductora, yo solo obserbava atonito.
Ai no SUKAAFU de namida wo
fuite
Nanimo mie nai
Hoshikuzu wo kaki atsume
Anata ni
butsuketai
Naze kamau no?
Jibun shika
aise nai kuse ni...
Shitsuren kamo... maji nano...?!
"Lonely
in Gorgeous " Yeah...
Party time... umara nai
Anata ga inai
to karappo na sekai
Yume no tsuduki ga mitai
"I miss you
Bad boy"
Kirameki no naka ni tojikome naide
Kowarete shimau
wa
"Lonely in Gorgeous"
I'm Breaking my heart
Where
are you Bad boy?
"Lonely in Party night"
"Lonely in
Gorgeous"
I'm Breaking my heart
I miss you Bad boy
"Lonely
in Party time"
"Lonely in Gorgeous" Yeah...
Party
night... warae nai
Nanimo ira nai tada soba ni ite
"Lonely
in Gorgeous" Yeah...
Party night...
I'm
Breaking my heart
Anata ga nokoshita kirameki no hako no naka
de
Kodoku wo daite ugoke nai
Antes de terminar la cancion, bajo del scenario. Esa pequeña tarima. Se acerca a mi, y de forma seductora apoya un brazo sobre mi hombre y me mira a los ojos.
Nanimo ira nai no tada soba ni
ite
Kizamazuite watashi wo mite
Ai wo chikatte.
Se acerco más y me da un beso… pero no en los labios sino en la comisura de estos.
Antes de que se alejara la acerque lo más que pude y la bese con violencia, más bien diría con pasión. Desde que había empezado a cantar me miraba de una forma, que despertaba pasión, que sentía que la sangre hervía de pasión. El beso se estaba profundizando, al igual que yo ella respondí con la misma fuerza, con el mismo deseo. De fondo se podían escuchar los aplausos y chiflidos. El beso se termino cuando los dos sentimos que nos faltaba el aire.
-Woahh, ¿pensé que no iban a terminar más? Decir que nos asmática Sere… jaja..-dijo Mina. Provocando la risa de Moto, y en mi y Sere que nos pongamos absolutamente colorados.
La tarde transcurrió entre risas, anécdotas y de mas. Yo por mi parte no podia apartar mis brazos de mi princesita. Poco me importaba que no lo fuera, yo sentía que si… o al menos eso quiero sentir, mientras tanto…
Mina se ofreció para que ella durmiera en su casa, pero para mi fortuna. Ella se negó, me pregunto igualmente sino causaba problemas, obviamente le respondí que no. No había otra cosa que me gustase mas, que lo primero que mis ojos vean sea ella.
Nos despedimos a unas cuadras de mi departamento. Íbamos a ver a mi tía Ikuko, para preguntar si había llamado el papa de Serena. Moto se ofreció acompañar a Mina.
Cuando llegamos a la casa de mi tía Ikuko. Nos invito de pasar, y mientras Serena se fue al baño, me miro con una cara muy seria.
-Darien, ¿le contaste la verdad?
-Bueno… no… es que estaba muy feliz, no quería …
-grr… me tenes los pelos de punta con esta situación. Recién llamo el padre.
- y que dijo- que no venga, que no venga, que no venga, que no venga, que no venga. Suplicaba en mis adentros.
-dijo que…-
