CAPITULO 10

Darien:

Abro mis parpados. Esperando ver a mi ángel, pero para mi sorpresa no esta. ¿Se fue? La desesperación empieza a invadir mi ser. ¿Y si se acordó de su vida? Que es de la alta sociedad, que me ODIA. Que JAMÁS seria novia de un don nadie. DIOS me va a odiar, va a pensar que la utilice… Va a pensar que la utilice como a una prostituta. Va, va a…ni me lo quiero imaginar. Yo no quise llegar a este extremo, pero… mi cuerpo opinaba lo contrario. Pero, para mi no fue simplemente sexo. Eso no fue simplemente un acto carnal, hicimos el amor. Por que yo la AMO. Cuando se lo dije, lo dije desde el fondo de mi corazón. Desde el momento que la ví, supe que ella era para mi. Y desde que esta conmigo se fue adentrando mas y mas en mi corazón, en mi ser. Aislada de esa mascara, frívola y de típica nenita de papa, es, es… PERFECTA.

¿Acaso fue un sueño?. No. Su perfume quedo impregnado en las sabanas, lo puedo sentir. Agarro la almohada que estaba al lado mío y puedo sentir su exquisito y embriagante perfume. La evoco, vuelvo a revivir aquella maravillosa noche. Habían pasado solamente horas, desde que me volví el hombre más feliz del mundo.

Desde que ocurrió el accidente mi vida dio un giro completo. Pase de ser un simple estudiante de medicina, cuya vida sentimental era un tanto vacía. A lo largo de estos años salí con mujeres pero ninguna, absolutamente ninguna me provoco esta sensación que tengo. Esta nueva e inexplicable sensación, que me embarga en todo mi cuerpo. Los momentos que pase con ellas fueron buenos, divertidos… si pero ninguna me convirtió en lo que hizo ella. En un hombre que tan solo con una mirada de esos hermosos ojos azules, cayo rendido a sus pies. Ja, si alguien me escuchara, me preguntaría… ¿Qué hiciste con Darien Chiba? El Darien Chiba que conozco JAMÁS diría toda esta cursilería. Pero aunque parezca irreal, este radical cambio lo provoco ella. Ella, mi ángel, mi princesa, mi todo.

-Darien, Darien.- ¿Serena?. Al parecer no se acuerda de nada, suspiro. Al menos tengo un día más. Me incorporo. Las finas sabanas blancas son mi única vestimenta.

-Dariennnnnn, DESPERTATEEE!! QUIERO UNA TOALLA.- grita a todo pulmón mi princesa. En tan solo un segundo mi cara de velorio se transforma. Al parecer estaba en el baño. Me levanto lo más rápido que puedo. Como se nota lo despistada que es, hay un armario gigante con toallas y demás cosas del baño. Sin importarme mí desnudes, voy en busca de Serena. El baño se encontraba enfrente de mi habitación. Apoyo mi mano sobre la manija y abro la puerta, inmediatamente el vapor y un exquisito aroma me invade y penetra en mi nariz.

-Uyyyyyyy, me las va a pagar…DARIENNNN!!!!- ella se encuentra en la bañadera, la espuma tapa todo su cuerpo. Sus ojos están cerrados y su cabeza apoyada en la bañadera.

Puedo ver como frunce el entrecejo. Y me maldice por lo bajo. Es tan hermosa, inclusive cuando se enoja.

-DARIEN!!! GRRRR!!!.- suspira.- grr, este me las va a pagar. Ya se esta enfriando el agua.-cierra el puño.-

Me acerco a ella y le tapo los ojos. Y provoco que se sobresalte.

-¿Con que me vas a castigar?¿Que tenes en mente?

-Darien, me asustaste.- retiro mis manos de sus ojos. Y como si fuese en cámara lenta, abre lentamente sus preciosos ojos. Me dedica una hermosa sonrisa.

-¿Que te parece si nos bañamos juntos?.- y antes que pueda responder, me meto en la bañera. Tenía razón el agua esta apenas tibia. Esto provoco que la piel se me erizara.

-Te lo dije se esta enfriando.- me dice con una sonrisa burlona en sus labios.

-Así, entonces… calentémosla.- me arrojo a ella. Yo estaba enfrente de ella, una vez acortada la distancia, sin previo aviso empiezo a saborear su exquisito cuello. Lamo cada gota que había en el. Beso y mordisqueo. Beso con tanta presión, que estoy casi seguro que después se verán los efectos. No me importa, así cualquiera que la vea, va a saber que esa hermosa mujer tiene dueño, y ese soy yo… bueno prácticamente…

Se podían escuchar los leves gemidos de Serena.

-Mmm…Darien…- abandono su cuello y me dirijo a sus carnosos y lujuriosos labios. Y comenzamos nuevamente una danza de nuestras lenguas. Vuelvo a probar la calidez de su boca. Por más que intente, ella me domina. Nuestras cabezas se mueven acompañando los movimientos de nuestras lenguas. Jamás pensé que con tan solo un beso, podría estar en el cielo, en las nubes.

Rompe el beso y me mira a los ojos. El agua estaba cada vez más fría, los dos teníamos la piel erizada. Pero por adentro, la temperatura de mi cuerpo iba en aumento.

-Darien…hoy por la mañana cuando me levante…estaba segura de que me encontraba en una cama tamaño king, llena de almohadones en color blanco y rosa. Supongo que es una de esas escenas retrospectivas.

-Hmm. Supongo que esto sucederá cada vez con mayor frecuencia.-MIERDA, MIERDA. Lo único que podia pensar. El tiempo estaba jugando en mi contra, y por lo visto la mente de Serena también. Pero no puedo huir, le tengo que decir la verdad… pero…no quiero… no puedo…-

-Darien, Darien… tierra llamando a Darien- mueve su mano, y hace que salga de mis pensamientos. –

-Eh, ahhh si. ¿Qué pasa?-

-¿Mi cama es así? ¿Es así mi cama en el penthouse de la bahía de Tokio?

-Eh, si…creo que si.-Chiba IDIOTA ( NA: Suyi, lo escribí bien;), para vos!!) como vas a dudar.

- ¿No lo sabes?-

Chiba no te pongas incomodo, va a sospechar. Pero no puedo evitarlo, mierda!!!

-Bueno, es que…por Dios Serena no la pasamos todo el tiempo en tu habitación. ¿Qué pasaría si llegase tu papa, y, y… bueno vos ya sabes… por eso siempre trato de no estar ahí. No hay que tentar a la suerte. Tu papa es un poco celoso- Hasta que pensé algo brillante. Todos los padres son así, espero que el de ella no sea una excepción.

-jeje, si, creo que tenes razón. Después llamo a Mina y le pregunto. Pero cambiando de tema, ¿vos no tenes que trabajar hoy?

-¿Qué? NO, ¿como me pude olvidar?.- me llevo las manos a la cabeza. Seguro que voy a llegar tarde y al señor Azusa no le gusta para nada. Que mierda, ahora voy a tener que trabajar horas extras.

-Amor, no te preocupes. No es tarde deben de ser las… mmm 8.30, cuando me levante eran apenas las ocho, y no hace mucho que estoy acá. Ya se… mientras yo hago el desayuno, vos te bañas. ¿Dale?- y me dedica una sonrisa, de esas que me hacían tan feliz. Es increíble como una sonrisa, un gesto, detalles tan mínimos, me hacían sentir tan dichoso. Mientras se levanta y sale de la bañera puedo observar su hermoso y perfecto cuerpo. Su espalda, tan perfecta. Esa piel tan blanca. Veo como las gotas caen y recorren su cuerpo. Su largo y dorado cabello, lo tiene en un costado. Sus perfectos pechos. Sus largas piernas, y por ultimo, la parte que todos los hombre miramos, que deseamos. Su perfecta cola, ella es un cúmulo de perfectos.

-Ah, ¿Dónde…?- se da vuelta y por la expresión de su cara se nota que se dio cuenta, la lujuria que había en mis ojos. –DARIEN CHIBA, si no queres llegar tarde es mejor que dejes de boludear (NA: hacer tonterías). Deja de mirarme así, que me da vergüenza.- sus mejillas empiezan a tornarse de un color rojo, se ve tan tierna. Aunque lo intente no puedo evitar mirarla.

-Es que no puedo Sere sos tan hermosa. Mmm, ¿que te parece si falto al trabajo, y… repetimos lo de anoche?-me levanto, el agua se escurre por mi cuerpo. Puedo ver que Serena se enrójese un poco mas al verme desnudo, mira para un costado. Intento salir, pero cuando apenas subo un pie en la bañera, Serena apoya una mano en mi pecho. Y me mira a los ojos, parece que esta enojada. Lo puedo ver claramente en su mirada.

-NO, si no te bañas en este mismo instante, sino te apuras para ir a trabajar, te juro que no me vas a volver a tocar un pelo. ¿Escuchaste?. Olvídate de tener sexo por tiempo i-n-d-e–f-i-n-i-d o.- lo dice no solamente con cara de pocos amigos, sino también con los brazos cruzados. Y con el ceño fruncido. Parecía mi tía cuando se enojaba conmigo.

-Pero…- le hago puchero, pero ni así. No hay forma de convencerla. No tengo otra opción. –esta bien…- digo de mala gana.

-¿Donde están las toallas?-

-Ahí- le señalo el armario en el cual se encontraban no solo las toallas sino también las cosas del baño.

Se dirigió al armario agarro una y se tapo el cuerpo, y con la otra se envolvió el pelo. Y salio del baño. Si no quería que "mama" Serena me castigue tenia que apurarme. Desagote el agua, la cual ya estaba demasiado fría. Abrí la ducha y empecé a bañarme. En 10 minutos ya estaba listo. Salí de la bañadera, y me dirigí al armario, agarre una toalla me seque y la ate a mi cintura, cubriéndome solamente de la cintura para abajo. Encamino para el espejo de mi baño, me cepillo los dientes. Hasta solo dos días había un cepillo, solo, como yo. Ahora había dos, entrelazados. El mío azul y el de ella rosa. Lo compre cuando fui con mi tía al supermercado. Se podría decir que estos dos elementos nos reflejaban a la perfección, los dos estábamos entrelazados, unidos… por ahora. Mi conciencia otra vez, aunque es verdad. Por ahora todo es color de rosa… pero cuando se acuerde de todo…

-Darien, amor…- hablando de Roma.

-Si ya voy.- me peino un poco, pero…me arde la espalda… ¿que será? Llevo mis manos a mi espalda baja, y puedo sentir como algo sobresale. Serena. Me rasguño todo. Me las va a pagar, la venganza es dulce.

-Darien por más que te la pases todo el día ahí no vas a poder arreglar lo inevitable. Naciste feo, ¿que queres? ¿Milagros?.-

Salgo del baño, y la encuentro sirviendo el café en la mesa del comedor. Había hecho tostadas, había un poco de mermelada y queso untable.

-hasta que saliste del baño, pensé que te habías caído. Me estaba empezando a preocupar, ¿quien se encargaría de mi? Tendría que buscarme otro novio, y… por ahora yo estoy bien con el que tengo. – dijo con una sonrisa picara en sus labios.

-¿Con que soy feo? No decías eso anoche, y por si fuera poco… mira mi espalda.- me doy vuelta para que pueda apreciar los daños colaterales de nuestra noche de pasión.

-Jaja eso te lo mereces. Mira mi cuello. Ahora voy a tener que maquillarme, menos mal que Mina me presto una remera cuello redondo, porque si no me tendría que maquillar todo el pecho. Me dejaste chupones por todos lados.-

-Bueno, bueno, estamos a mano. Pero no me contestaste mi pregunta, ¿con que soy feo?

-Sip, pero bueno… que voy a hacer. Es lo que hay. Ahora ya que te solucione la duda, por que no comes, se esta haciendo tarde. –

-Mala, mala. Sos muy mala.- digo mientras me siento para desayunar. –

-Sip lo se y me encanta.- dijo mientras se llevaba una tostada con queso a la boca.

-Te lo dejo pasar, aunque nose… quizás pueda conseguir a otra que crea que soy lindo. – tomo un poco de café, observo su reacción. Me dedica una mirada asesina.

-Sip, pero vos sos MI FEO, y no comparto. Decime egoísta, pero sos MÍO, y como típica hija única soy una egoísta. –

-Y narcisista, egocéntrica, y…- por segunda vez en menos de un minuto me dedica otra mirada asesina.

-Ya entendí, y vos sos un mentiroso por que yo no soy así. No se quien me esta presionando para que le diga que es hermoso. –

-bueno, bueno me rindo. Decime feo, mientras sea TU feo no me importa.-

-jajaj, a esto quería llegar. Sr. Chiba te tengo comiendo de mi mano. –

-jaja, me estoy muriendo de la risa.-digo con ironía- Cambiando de tema ¿Qué hora es?

- mmm, espera.- Se asoma y ve el reloj que estaba colgado en la cocina. – las 8.45 am., los segundos te los debo. –

-¿queres ir a trabajar conmigo? Si no te vas a aburrir, a parte si venís conmigo el señor Azusa no me va a retar.- doy una gran bocanada a la tostada con mermelada. –

-¿Con que me utilizas de chivo expiatorio?¿Que beneficio voy a tener?

-Y nose fíjate…- señalo mi cuerpo.- ¿Acaso no soy un muy, pero muy buen regalo?

-Y después yo soy la ególatra y narcisista. Esta bien, acepto, pero a la noche quiero y exijo una recompensa.

-Como usted diga majestad. – Inclino mi cabeza en señal de cortesía.- sus deseos son ordenes para este humilde servidor.-

-déjate de joder.- me tira un almohadón que yo hábilmente logro esquivar. –

-eh agresión!!-

-Me voy a cambiar, vos deberías de hacer lo mismo. ¿A que hora entras?

-A las nueve.-

-Entonces apurate.- se va a mi cuarto. Yo termino lo mas rápido que puedo el desayuno. Una vez terminado voy rumbo a mi cuarto. Abro la puerta, y ¿Qué ven mis ojos? A Serena peinándose vestida solamente con la ropa interior. Puedo ver sus pechos a través del espejo. Este conjunto estaba despertando todos mis instintos, y me estaba incitando a volver hacerle el amor. Un conjunto de encaje blanco. Se estaba haciendo ese peculiar peinado, el que tenía cuando la encontré, el día que pasó el accidente. Me acerque a ella y con mis brazos rodee su cintura. Nuestras pieles entraron en contacto, ya que yo solamente llevaba puesta la toalla en mi cintura, y ella su ropa interior.

-Darien, cambiate. Dale que ya es re tarde.- dijo mirándome inquisitivamente a través del espejo.

-Sip lo se, pero hoy no me diste el beso de buenos días- mientras hablo apoyo mi cabeza en su hombro y la miro por el espejo.

-Ja, y lo del baño ¿que fue?-

-Mmm, digamos que no vale.- puedo ver en su cara un gesto de confusión.-

-¿Qué?. Entonces por que… ¿Por qué no vale?

-Por que el beso de buenos días, se da diciendo buenos días y vos nunca lo hiciste.-

-¿Si lo hago te vas a cambiar?¿Y me vas a dejar de romper las que no tengo?

-Absolutamente, pero esas no son formas de hablar para una señorita de la alta sociedad de Tokio.

-Gracioso, te vas a quedar sin beso.-en su rostro se reflejaba claramente el enojo provocado por mi comentario.

La apreté más hacia mí. Estoy seguro que se dio cuenta de mi excitación, si no fuera por que tuviera que ir a trabajar, y que ese trabajo era indispensable para mis gastos, le haría el amor ahora mismo. Pude ver como abrió los ojos, en signo de sorpresa. Yo solamente pude esbozar una sonrisa picara en mis labios. Pero tenia que calmarme. ¿En que momento me volví un adicto al sexo? No es que antes de conocerla a ella no lo hubiese hecho, pero desde que la conocí, me convertí en una fiera, involucione, retrocedí al ser primitivo. Al ser que no posee raciocinio, a un ser primitivo, a un ser salvaje. Muerto de hambre de cada parte de ella. Necesitado de su olor, de su sabor. Hambriento de ella. Sencillamente de ella. Mi mundo, tan complejo, llenos de números, de incógnitas, de nombres impronunciables para la mayoría de personas, un mundo tan complejo. En el cual el placer no se encontraba, no cabía posibilidad alguna de pensar en otra cosa que no sea este mundo complejo, este mundo que me iba a convertir en el mejor Doctor de todo Tokio. Hasta unos días ese era mí mas anhelado sueño, el amor, era algo secundario. Desde que la conocí, desde que mis ojos se posaron en los suyos, desde que por primera ves mi piel toco la suya. Ese mundo tan frió, frígido, estático, se vio cambiado a uno total y absolutamente antagónico. En el cual no había complicaciones, bueno prácticamente hablando. Nose cuantas veces le agradecí a Dios por el accidente, al destino por ponerme ahí, justo en ese instante. Cuando la conocí, no la pude sacar de mi cabeza, ni por un minuto, pero preferí olvidar, era obvio que jamás me daría siquiera la hora. Pero ahora no solo la había besado, había disfrutado de la mejor noche de mi vida. Había probado cada parte de ese perfecto e incitador cuerpo. El solo hecho de recordar lo que hasta hace unas horas hicimos, los recuerdos, el aroma de aquella noche que todavía seguía impregnado en mi cuarto. El tener su tibio cuerpo junto al mío hacía crecer más y más mi excitación.

-Darien, si seguís así parado mirándome, y haciendo NADA, vas a llegar tarde y acordáte de lo que te dije. Ahora déjame cambiar, y hace vos lo mismo. –

-Seee…-

Después de buscar mi ropa me cambie, trate de no mirarla. Dios si la miraba de nuevo estaba seguro que iba a perder la poca cordura que todavía tenia, la iba atar a la cama y hacerla mía una y otra, y otra vez, hasta que los dos no pudiéramos mas. El solo pensar en lo que podría pasar esta noche hacia que mi miembro reaccionara cada vez mas a mis fantasías, era tanta la necesidad de cumplir mis pensamientos en realidad, que empezaba a doler. Tenía que calmarme, sino cuando saliera a la calle, me multarían por exhibicionismo o valla a saber Dios que, es innegable no darse cuenta de mi excitación, estoy seguro que es visible a pesar del Jean que recién me acabo de poner.

-Amor, ¿Qué me tengo que poner?¿Me puedo poner jeans?-

-No vamos a un lugar de lujo.- dije mientras me daba vuelta para así poder mirarla a la cara.- ponete lo que quieras.- Ya se había hecho ese peculiar peinado, una sonrisa se formo en mi rostro. La hacia verse mas joven mas inocente, parecía una niña. Pero no lo era, de eso estaba completamente seguro. Es toda una mujer, y que mujer. Y por ahora es mía, mi mujer. Suena tan bien, lastima que mi conciencia no deja de atormentarme ni por un maldito segundo y me recuerda que no es así. Me vuelve a recordar que ella no solamente no es mía, sino que me odia, y que cuando recupere la memoria me iba a odiar el doble. Pero eso no va a ocurrir, no señor. Tengo que ser optimista, cuando le cuente todo, capaz que se enoja, pero si le cuento la verdad. Quizás no me vaya a odiar ¿no?.

-Bueno, quería estar segura. Pensaba que la gente trabajaba de traje y corbata, no con jeans y remeras. Pero bueh, al fin y al cabo no me acuerdo ni de mi papa, ¿Qué voy a saber yo?-

-Me gustan tus odangos. Odango atama- dije mientras me acomodaba la remera, algo sencillo. Jamás me gusto vestir de traje y corbata, tampoco me rehusaba a usarlos, solamente me gusta vestirme cómodo, elegante sport. Sobrio y casual, serian las palabras que me definirían a la hora de vestir. Una remera de color verde militar y jeans rectos de un azul profundo. Quería cambiar de tema, el pasado de Serena no me agradaba en lo mas mínimo. Y supongo que mientras menos hablemos de el, más va a ser el tiempo que voy a ganar.

-DARIEN. No me llames así, no me gusta.- era exactamente igual a una nena de escasos 4 años, a la cual la retaron. Esa pequeña nariz fruncida, al igual que sus pecaminosos labios. Eso más como estaba vestida, estaba haciéndome reconsiderar por enésima vez el faltar al trabajo.

Se encontraba con una expresión furiosa, con el corpiño y unos muy ajustados jeans rectos, podia ver su espalda y como no prestar atención a esa perfecta cola, que gracias al espejo ubicado detrás de ella podia aprecia con todo su esplendor. Gracias a Dios que había comprado un espejo enterizo, podia apreciar esa perfecta manzana. Esta mujer me esta conduciendo a la lujuria, a peder mi juicio. Si me hubiesen preguntado hasta hace dos días, cual era una de mis mejores cualidades, yo diría mi autocontrol. Pero desde que probé la dulzura y la calidez de la boca de mi princesa, el autocontrol se fue a la mierda. No pasa minuto que mi mente no jugase en mi contra y se imagine miles de situaciones, las cuales todas tienen el mismo final. Ella y yo haciendo el amor.

-Jajajaja, esta bien. Y por la ropa no te preocupes cuando conozcas al señor Azusa, vas a entender por que no importa. –

Luego que nos cambiamos y estábamos listos, el reloj daba las 9 en punto. Nos dirigimos al negocio del Sr. Azusa, el cual estaba a unas escasas 10 cuadras. Tratamos de caminar lo más rápido posible. El clima estaba de lo más agradable, con mi campera de Jean gastada y extremadamente lavada (NA: Así le digo yo cuando es muy clarito el Jean) la leve brisa primaveral que golpeaba en mi cara era imperceptible. Serena estaba igual de sencilla que yo. Jean, sweater blanco y sus all Star, las cuales son igual a las mías a diferencia del color. Las de ellas son blancas, y las mías negras. El camino lo sabia de memoria, así que en tan solo 10 minutos llegamos.

El local de fotografías, todavía estaba cerrado. Pero con solo abrir la puerta nos adentramos. La fotografía se podría decir, que era mi segunda pasión. Sentarme, contemplar paisajes, y poder capturarlos con mi cámara me hacían sentir tan bien. A mi madre le encantaba la fotografía, donde iba llevaba su cámara. Esa fue una de las razones por que tome este empleo, el Sr. Azusa me prestaba su laboratorio para revelar mis fotografías.

Una vez a dentro, pude ver como Serena estudiaba cada rincón del lugar. Como observaba los estantes llenos de álbumes, por las paredes con diferentes propagandas y fotografías. En fin por todo el lugar como si fuera una inspectora. Yo solamente observaba como movía su cabeza y abría aun más sus preciosos ojos azules.

-Llegas tarde Chiba.- una vos demasiado conocía me saco de mi transe.-

-Lo se, lo siento mucho, es que bueno… es que yo.- En este preciso instante envidiaba a Motoki, envidiaba la facilidad con que miente. Y otra vez mi conciencia se hizo presente.¿Que carajo estaba haciendo con Serena entonces?-

-¿Quién esta hermosa señorita?- a pesar de los años el viejo no perdía su costado galante. –

-Bueno, ella es Serena Tsukino.-

-¿Tsukino? ¿Tienen algo que ver con Kenji?

-¿Conoce a mi papa?- dice Serena, que hasta el momento se encontraba ajena de la conversación. Estudiando el aspecto del Sr. Azusa.

-¿Tu papa?. Claro que lo conozco.-

-En serio ¿de donde?-

Yo que me estaba manteniendo al margen de la conversación, no pude evitar sentir un escalofrió que empezó a recorrerme desde la nuca hasta punta de los pies. Si el Sr. Azusa conocía al padre de Serena, quizás le podría contar algo que le hiciera recordar TODO. Mis manos empezaron a transpirar, podia sentir como pequeñas gotas de sudor se empezaba a formar en mi sien, y descendían por mi rostro.

-Lo conozco de …-

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Nooooooooooo!!!!!!¿Va recuperar o no la memoria? ¿Qué le dira el Sr. Azusa? ¿Volverá a derramar mas miel la autora, osea quien les habla?

Jaja, dejen su reviews, pidiéndome lo que quieran, menos plata. Cuak, jajja!! ¿Quieren mas miel?, solo pidanla!!!!

Bueh acá viene la sección de la tercer perdida alcohólica, juajua!!. Gracias a todas las personas que me dejan un reviews!!

Se que tuve ausente por un tiempo bastante largo, pero estuve enferma de vaguitis aguditis, cuak!!! Jajajaja!!

UsakoPau, GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!

serenitychiva, GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!

freiya, GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!!

LUZ DE LUNA, GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!!

Pinkymex : Rosa Rosa tan maravillosa!! Jeje me alegro que te guste beshoo grandee!!! Muak!!!

SerenaTsukinoMoon GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!!

NeoReinasailormoon GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!!

jaz021 GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!!

fabiolaMoon GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!!

kaoru himura t. GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!!

YDIEL: GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!!¿Con que hoy probaste el mate? Jajja pero si vos habias probado la bombilla hace bastante tiempo!! Juaja, después te explico el chiste!!!!Aunque Suyi seguro que lo entiende!!

Usako Suyimi GRACIAS!!!!! GRACIAS!!!!! Perdida, amore mío. Gracias por saludarme por mi no cumpleaños, jajjaj!! La intención vale!!

Decile a Mamo que se tome el 113, yo lo espero en Emilio Castro, ahí como si fuese un semáforo. Jajja.

Canción para mi adorado Mamo:

Que lindo que estas, sos MI caramelo
te veo en lo de Suyi y me vuelvo loca,
todas las cosas que me gustan, tienen tu cara

Que excitante que estas, tendrías que saberlo
esa cola es la manzana mas buscada,
y tu leche el alimento de mi creación,
quisiera arrancarte un día y morirme en un telo con vos...
o quizás en un auto.

GRACIAS A TODOS!!

GRACIAS TOTALES, NOS VEMOS EN EL PROX CAPITULO!! SI ME DEJAN SU REVIEWS PUEDE QUE ME APURE MAS, JAJA!!

ESO SI MAÑANA EMPIEZO DE VUELTA LA FACU, BUAHHHH!!!!

ADI QUE PUEDE SER QUE TARDE UN COPI MAS!!!

NO SE PREOCUPEN, VOY A VOLVER A ACTUALIZAR!!

Chao!!!!

GaB&