CAPITULO 14

Darien:

Estaba buscando a tientas la cerradura de la puerta de mi departamento cuando el teléfono empezó a sonar. Una vez, dos veces, tres veces. Abrí la puerta de par en par y fui corriendo a la cocina.

-¿Hola?- deje caer mi mochila sobre la mesa, jadeante.

-¿Darien Chiba?- una voz grave y autoritaria.

-Si- supe quien seria el que llamaba desde que oí el primer timbrazo del teléfono.

-Habla Kenji Tsukino, el padre de Serena-

-Hola Señor Tsukino- respondí, esforzándome al máximo por hablar con amabilidad y seriedad.

-¿Qué es exactamente lo que esta sucediendo ahí? Recibí un extraño mensaje que decía que mi hija se golpeo la cabeza y que nunca llego al campamento. ¿Es cierto? -

Bien. Analicemos la situación. ¿No se suponía que tenía que llamar a mi tía? Ahorrándome así el sufrimiento de este momento. ¿Acaso soy asmático y no me entere? No puedo respirar. Inhalo, exhalo. Vamos Darien, vamos… momento, ni que estuviera pariendo.

Recapitulemos. Si él llamo acá, es por que mi tía no estaba en casa y… por lo tanto seguramente ella le brindo mi número. Gracias tía, gracias por hacerme vivir el mejor momento de mi vida. Bueno señor lo que pasa EXACTAMENTE es que su hija se golpeo la cabeza, yo cuan valiente caballero la recogí del duro y frió pavimento, y la resguarde de todo mal. Si, en mis sueños. Acá el único malo soy yo. Primero, me aproveche de su estado. Mentí, mentí, hasta el infinito y más allá. El humor no te va a sacar de esta situación. Concéntrate. Bien en que estábamos, a sí… en la paliza que me van a dar por lo que hice. Ya lo imagino… ¡¿Qué mi hija de tan solo 18 años, viviendo con un pobre infeliz de Juban?! Degenerado, pervertido, violador de menores, etcétera… La escena concluye con mi persona encerrada en una celda.

-Joven…- me interrumpe la autoritaria voz de mi "suegro"

-Si, señor- inspire profundamente. –Pero se encuentra en óptimas condiciones de salud- ¿Por qué me tuvo que salir, como si fuera un soldadito¿Y por que el diminutivo¿Y por que me pregunto tantas boludeces? Ha si… para evadir la voz en el teléfono… bien, haciendo acopio de mi valentía. La escasa agregaría. Hola, volví. Mira pepe grillo, demasiado tengo con la culpa, como para que vos vuelvas. Esta bien pinocho, pero si mentís no te va a crecer cierta parte de tu anatomía que desearías. Mira, mira eh, estoy mas que satisfecho con lo que natura me dio.See… ¿seguro?

-¿Estas seguro?- la voz del señor Tsukino ya había perdido su tono sereno. Cada vez se parecía a un padre preocupado.

-Si, salvo que…- Ignaguramos ahora la sección de los ¿Como¿Cómo explicarle que su hija no recordaba quien era su padre¿Que no solo convivió, sino que durmió con un perfecto extraño?

Ah, y la frutilla del postre… ¡¡ese extraño se acostó con ella!! El veredicto del jurado CULPABLE. Darien Chiba se lo condena por ser el idiota más grande del mundo.

-¿Salvo que?

-Bueno, padece de amnesia temporaria. Pero el medico nos aseguro que recuperara la memoria por completo… cuando este preparada.-

-Quiero hablar con mi hija inmediatamente- esta vez no formulo ninguna pregunta; me dio una orden, clara y concisa. Ese hombre tenía todo lo que quería, cada orden era acatada. Y un pobre infeliz como yo, no significaba nada. Con ese tono, me di cuenta de donde había sacado Serena su testadurez.

Haber pepe grillo, ayúdame. Cri, cri, cri. Brillas por tu ausencia.Haber si entendes mi propósito. ¿Arruinarme la vida? Además… momento, mi tarea como conciencia es guiarte por el buen camino. El de la verdad, la sinceridad… Se, gracias por tu ayuda. Prefiero leer un libro de Bucay (NA: autor de libros Autoayuda, que fue denunciado de plagio. Es Argentino), gracias por intentarlo. Ahora para el bien de mi salud mental, cállate. Bueno, pero cobro. Así que poniendo se ha dicho. ¡¡Sos mi conciencia!! ¿Y? De alguna manera tengo que sobrevivir, WaltDisney me exploto. ¿No viste The E trueHollywoodstory de mi vida? Soy un pobre grillito, pequeñito… desterrado de mi hogar. Disfrazado con esa galera fea, con F de foca. Recompensado con migajas. Dj, ponga el Cd de violines por favor. BASTA Darien Chiba, el miedo, los nervios nos hacen desvariar pero de ahí, a esto. ¡Eh, no soy ninguna cosa! BASTA, bloqueo mental, querellame sino. No te preocupes lo voy a hacer, por daños y perjuicios. ¡Te mando a los medios eh!!

-No esta en casa en estos momentos- me sudaban las palmas de las manos y me sentí un tanto mareado. ¿Tía Ikuko, por que no le atendiste vos? Así le hacías ojitos, y se compadecía de mí. Claro genio¿ojitos en el teléfono? Quiero verla intentarlo. Ash, paciencia… ¿por que no viniste vos¡¡¡En ves de este actor frustrado!!! ¡¡Con mi carrera no eh!! BASTA conciencia, nos vemos en tribunales. Esto no se va a quedar así, me escuchaste Darien Chiba. Si, claro.

-¿Dónde diablos esta?-

-Esta con Mina Aino. Fueron a pasar el día.-

El señor Tsukino suspiro, en apariencia aliviado.

-¿Cuántos años tenes?-

-Veintiuno señor.-

-Bien¿y tus padres?

Oh si señor, ahora si que tengo asegurado un pie en la comisaría. Lo que pasa señor que su hija esta viviendo en mi casa. Como una pareja, común y corriente. Exceptuando el hecho de que ella no es mi novia… Jodido es poco, estoy embarradísimo. Con la soga en el cuello, haciendo malabares para no caerme del banco.

-Yo vivo con mi tía- mentí, si le decía que Serena vivía conmigo. Estaba seguro que el Señor Tsukino antes de reencontrarse con su hija se aseguraría de castrarme personalmente. Y si algo era seguro, lo haría de la forma más dolorosa posible. – Ella esta trabajando, es Medica.- Recordé que por lo general los Médicos inspiran confianza a la gente. El señor Tsukino se quedaría tranquilo si sabia que su hija se hallaba bien cuidada. Muy bien cuidada… agregue con una picara sonrisa en mi rostro.

Se oyó un suspiro del Señor Tsukino.

-No quiero ser descortés con vos, Darien. Lo que pasa es que estoy muy preocupado por mi hija. Creo que lo entendes… -

-Por supuesto, pero le aseguro que se encuentra muy bien-

-Esta bien. Voy a cancelar el resto de mis conferencias y tratare de volver lo más pronto posible.-

Trague saliva. Serena se iba, mañana. Un día. Menos de 24 hs. Nada.

-Si Señor- respondí, con una voz muy fina. El rítmico compás del reloj de la cocina hacía eco en mis oídos. El tiempo se me estaba acabando.

Le di al Señor Tsukino la dirección de la casa de mi tía, y volví a asegurarle que Serena no padecía de ningún daño cerebral permanente. Era evidente que el hombre estaba muy avergonzado por su prolongada ausencia, que le había impedido enterarse antes de lo ocurrido a su hija.

-¿Darien?- me hallaba a punto de cortar la comunicación, cuando lo oí nombrarme otra vez.

-¿Si? – Mis latidos se aceleraron. Estaba seguro que me acusaría de ser un farsante, un secuestrador y una persona del peor estrato social.

-¿Serena… sabe lo de su madre?

-Si… se lo dije yo-

-Gracias. No creo que yo hubiera sido capaz de hacerlo.- de pronto me pareció cansado, como si esa conversación lo hubiera envejecido de golpe.

-No tiene por que, Señor Tsukino- hice una pausa y luego agregue- Haría cualquier cosa por ella.-

-Si. Si. Por tu voz, ya me había dado cuenta. Adiós Darien. –

Suspire, sintiendo como toda la tensión se fue con mi suspiro. Bien Darien, plan de Acción. Como primera medida, pedir refuerzos. Tía Ikuko. Segunda medida, pedir un turno con el cardiólogo. Sip, si no sufrí un ataque cardiaco, era por que Dios es grande.

-¿Bien?- pregunto Serena ni bien abrí la puerta del departamento.

-Te llamo- respondí. Me permitió que tomara la bolsa de Bloomingdale que llevaba y que la acompañara hasta el sofá.

Deje la bolsa junto a la chimenea y me senté a su lado.

-Parecía muy preocupado por vos. Me hizo un millón de preguntas sobre tu salud. -

Ella asintió con un gesto.

-Supongo que regresare a casa. De vuelta a ese importante sitio en la bahía de Tokio.-

La rodee con el brazo y ella se recostó contra mi cuerpo.

-Si, pero solo mañana. Todavía tenemos una noche más juntos…-

Serena cerro los ojos, apretando el rostro contra mi pecho.

-Tengo miedo, Darien.- Sus palabras casi no se oyeron pero me di cuenta que estaba al borde del llanto.

-Es tu padre, Serena. Y creo que es un hombre maravilloso. Te sentirás en tu ambiente cuando estés en tu propia casa, en tu propio dormitorio… Seguro que recuperaras la memoria la primera noche.

-¿Pero por que carajo no llamo antes¿Ni siquiera le importa lo que me pasaba?- Parecía enojada; me estremecí imaginando que podría usar ese mismo tono de voz contra mi.

Como en realidad no conocía al Señor Tsukino, no podia responder a ninguna de las preguntas de Serena. Yo había pensado lo mismo que ella, y sin duda Ikuko también. Sin embargo, lo único que me importaba era borrar el dolor de su mirada.

-Bueno no andaba de paseo por el caribe, bailando la macarena y con un daiquiri en su mano.- le recordé- Salio de gira para dar conferencias… seguramente a un par de viejos decrépitos que olvidan encender sus micrófonos- ví como se asomo una sonrisa y continué- Pobre, esta en Francia, soportando todas esas comidas raras, con el queso ese… con los clavos… el roquefort, el solo pensarlo me da nauseas. Anda a saber lo que tuvo que hacer para encontrar comida como la gente. Mi reino por un buen plato de comida.-

Empezó a reírse y se sentó erguida.

-Dudo que le haya pasado eso. Pero tenes razón en cuanto a su trabajo, es importante… Y yo he estado en buenas manos desde que el se fue.

-¿Sabes lo que necesitas?- le pregunte, sacándole una lagrima de la mejilla.

-¿Qué?

-Un gran helado a lo Darien Chiba, con chispitas de chocolate y con todo. Cosa de que quedemos tirados en el piso. Una bomba.

-¿Y chocolate caliente?- pregunto.

-Y caramelo- le tome la mano y la lleve a la cocina.

Mientras me contaba como había pasado el día con Mina (nunca había entendido esa manía de las mujeres que tienen de ir de compras), prepare dos gigantes helados con chispas de chocolate, chocolate fundido. Y demás cosas que nos asegurarían una indigestión. O sino morir de lo empalago de dicho manjar. Era obvio que Mina no había abierto la boca respecto de nuestro engañó, así que pensé que luego tendría que agradecérselo… e implorarle perdón.

Serena ataco su helado con sumo placer, como si pudiera enterrar todas sus ansias debajo de aquel montículo de prealineé y crema. La ví tan inocente, casi como una niña pequeña, que instintivamente tome mi cámara fotográfica. Estaba en mi mochila, debajo de un montón de papeles de muestra, pero la había cargado con un rollo blanco y negro, que eran mis favoritos para hacer retratos.

Comencé a desplazarme por la cocina, en busca del mejor ángulo. Serena revoleo los ojos, pero ya había aprendido que era inútil protestar una vez que yo había decidido empezar a disparar. Siguió con su helado, estudiando el recipiente con el mismo esmero que yo la estudiaba a ella.

-Creo que estoy a punto de recuperar la memoria.-

-¿De verdad?- me lleve la cámara hacia el ojo y ajuste el foco.

-Es como… si el pasado estuviera esperando que lo reclame.-

Se llevo la cuchara a la boca y yo oprimí el botón.

-¿Entonces por que no lo haces de una vez?- pregunte, aunque era lo último que quería en este mundo.-

Ella suspiro y meneo la cabeza.

-No lo se, Darien. Ojalá supiera como hacerlo.-

Clavo la cuchara en el helado en un ángulo muy precario; parecía como suspendida en el aire. Serena la miro con ojos oscuros y pesados. Tome otra foto.

Recordé que, cuando murieron mis padres, evite entrar a su habitación por varios días. Tenía la sensación de que si no percibía su ausencia en su cuarto, todo seria como si no estuvieran realmente muertos. Pasaba las horas jugando básquet, leyendo mangas, comiendo pizza… cualquier cosa para evadirme de la realidad a la que me enfrentaba en la vida.

Cuando por fin entre en la habitación de mis padres y ví los libros a medio leer, las medias usadas, los cepillos para el cabello que habían quedado por ahí, pude aceptar la verdad de lo que me había ocurrido. Saque la polaroidque mi madre guardaba en su ropero y tome una fotografía del cuarto vació: la evidencia de la vida y la muerte que conservaría durante el resto de mi vida. A partir de ese instante me obsesiono la fotografía y canalice todas mis penas capturando los distintos acontecimientos en una película. Además mi madre era una amante de la fotografía, así que cada vez que tomo una foto, me acuerdo de ella.

Serena también había tenido que cargar con la muerte de su madre, pero su amnesia derribo la fortaleza que había construido para defenderse (Hasta Mina se había dado cuenta) y ahora tenia que enfrentar sus sentimientos en relación con su padre, que todavía seguía de duelo.

-Hay una pared- continuó, extrayendo la cuchara- No es una pared de ladrillos, sino de yeso. Y que con solo golpearla con el puño cerrado podría recordarlo todo.-

-Ya lo vas a lograr, Serena- dije, aceptando el hecho de que el pasado de Serena estaba cada vez mas cerca de descubrirse.

Su rostro se ensombreció. Tome la ultima fotografía de mi rollo durante ese momento de tristeza. Parecía un presagio.

Luego sonrió.

-Esta derritiéndose su helado, señor Chiba.

Guarde la cámara y me senté. Por este día, al menos, me hallaba seguro detrás de la famosa pared de yeso.

Una vez finalizado nuestro aperitivo. Nos dirigimos a contemplar la vista de mi balcón. Los transeúntes pasaban por las calles de Tokio. El cielo poco a poco se oscurecía, el ocaso reinaba el cielo. La puesta evidenciaba que mi tiempo era cada vez menos. Yo solo me limitaba a abrazarla, a llenarme con la dicha de tenerla en mis brazos. De inhalar su olor, su perfume… De sentir su diminuto cuerpo contra el mío. Tan frágil, no quería que se vaya de mis brazos. Anhelaba tenerla así… para siempre, entre mis brazos. Y no vivir con la incertidumbre si descubriría o no la verdad. Quería ser su verdadero novio, envidie a Diamante. Quería presenciar más atardeceres con ella, pasar el resto de mi vida con ella. Llenándonos de nuestra presencia. Por un momento soñé despierto. Soñé con pasar el resto de mi vida con ella, ver crecer a nuestros hijos… pero era inútil. Era engañarme. Ella era demasiado para mi, inalcanzable. Jamás seria para mí…

Las luces se encendían, el sol se escondía. Mis esperanzas se desvanecían…

Como queriéndome aferrar a la poca esperanza que me quedaba, baje mi cabeza a su cuello e inhale su aroma. Apoye mis fríos labios, debido al helado, en su cuello. Sintiendo como se estremecía y su piel se encrespaba.

-Darien…- murmuro. Suena tan bien mi nombre en sus labios… El sabor de su piel es único e inigualable. Y jamás lo podré olvidar… a ella tampoco. Jamás.

Se dio vuelta, embriagándome con la vista. Su boca, sus ojos, su pequeña nariz con esas adorables pecas. Que le brindaban un aire de inocencia… sus delicados brazos rodeándome, atrapándome. Sus finos dedos enterrándose en mi pelo. Como adoraba sentir sus dedos en mi nuca, revolviendo mí pelo. Y acortando la distancia, reclame sus labios. Quería aferrarme con todas mis fuerzas a estos últimos momentos de plena felicidad. Aunque por dentro mi conciencia me carcomía, el sabor de su boca, la suavidez de sus labios evaporaba mi conflicto interno. Olvidándome de todo, siendo conciente nada más de sentir. El dulce sabor de su boca almizclado con el sabor del chocolate. Fascinante. Nuestras bocas que hasta momentos estaban frías, van recuperando la calidez. Explorando el interior de su boca con mi lengua, lamiendo sus labios. Jamás me voy a cansar de saborearlos, de sentirla contra mi cuerpo, de su sabor.

Ella es mi perdición, mi todo.

Apoyando su cuerpo en la baranda, baje mi cabeza hacia su cuello, llenando mis pulmones con su fragancia. Siempre tan exquisita. No sabría definir que parte de ella me gustaba mas, ella es perfecta. Mientras que yo… Soy un mentiroso, mala persona, etcétera. Mientras mordía con mis colmillos la suave y delicada piel de su cuello, me propuse no pensar. Solo sentir. Ella recorría mi espalda con sus finas manos. Suspirando mi nombre entre gemidos, siendo música para mis oídos. El sonido de los autos, el de la gente, se vio eclipsado por la voz de mi princesa. El aire alrededor nuestro se iba enfriando cada vez mas, evidenciando la llegada inminente de la noche. Nuestra ultima noche, me repetí.

El sonido del timbre rompe con este mágico momento. Ikuko, le había pedido que venga para cuando vuelva a llamar el padre de Serena. Lo cual pasaría en cualquier momento.

Me incorpore, y ví a la ninfa dueña de mis sueños. Dueña de mi persona. Con sus ojos cerrados, con su apetecible boca entreabierta… -Es Ikuko- susurre, y deposite un breve beso en sus labios.

Fui a abrir la puerta, encontrándome con la gélida mirada de mi tía. La cual no aprobaba mi compartimiento, y el hecho de que todavía no le haya dicho la verdad. Todavía vestía su guardapolvo blanco, con su característico peinado. Un semi recogido, y con un semblante de cansancio.

-Café- propuse.

-Si por favor- extendí mis manos para agarrar su bolso. Y una vez dentro de mi departamento lo apoyé en la mesa. Serena estaba todavía en el bacón, perdida en sus pensamientos en la infinidad de la noche.

Mientras prendía la maquina, y buscaba en la alacena el café. Escuche el ruido de la ventana cerrarse.

-Esta nublado el cielo, no hay ninguna estrella. Ah hola Ikuko-

-Mañana va a llover- dije mientras ponía el café en el recipiente.

Mientras Serena e Ikuko hablaban. Yo me preparaba mentalmente para la confesión que debía realizar. Mientras veía como las gotas de café, caían sobre la jarra, buscaba la mejor manera de salir airoso de mi confesión. La cual debía hacer inexorablemente, si quería que Serena, al menos me dirigiese la palabra.

-¿Serena queres café?- pregunte mientras buscaba las tasas.

-No gracias. Si me disculpan, estoy muy cansada. Mina me tubo de acá para allá. Me parece que me voy a acostar.-

-Claro.- dijimos Ikuko y yo. Aunque en mi vos se notaba una frustración. Nuestra ultima noche… por lo visto mi confesión debía esperar…

Mientras bebíamos el café, hablamos de trivialidades. Y me reprocho el hecho de ser tan cobarde.

-Ikuko no sos la única persona que me dice lo mismo, unite a la fila. Pasen y golpeen a Darien por su cobardía… -

-Darien…- se llevo la tasa a la boca.- sabias que este momento iba a llegar. Solo prolongaste la condena.

-Si…- antes que siguiera el teléfono sonó. Mi verdugo. El sonido del timbre del teléfono era como si fueran el augurio de mi ejecución, los cuervos, esperando alimentarse de mi cadáver…

Ikuko se levanto y atendió.

-Hola…- dijo ella.

A pesar de no ser yo quien hablaba con el padre de Serena. La intriga de no saber que se decían me consumía por dentro. Podia sentir cada músculo de mi cuerpo tenso, como un tic nervioso en mi mandíbula surgía. La transpiración recorriendo mi espalda y sien. Mis manos húmedas de la transpiración.

-De verdad, Kenji, es una chica maravillosa. Ha colaborado mucho conmigo en un proyecto de caridad en el que estoy trabajando.-

Momento. ¿Tan encerrado estaba en mis pensamientos, que me perdí gran parte de la conversación¿Cómo hizo mi tía para dirige con tanta confianza al SEÑOR TSUKINO con su vos tan autoritaria¿De donde salio tanta confianza?

-Si, se llama Serena Tsukino. Si, también lavo los platos.

Tenía mis ojos totalmente abiertos. No podia creer que mi tía estuviera hablando con tanta naturalidad con el intimidante hombre con quien yo había intercambiado unas pocas palabras un rato antes.

Se fue rumbo a mi habitación con el teléfono inalámbrico. Igualmente podia escuchar su voz.

-Bueno la verdad es que parece un poco triste. Se siente comprometida con todo esto que le ha sucedido. Pero esta bien, de hecho ahora la estoy viendo. Esta profundamente dormida. Hoy se fue con su amiga de paseo. Si, estoy segura de que nos conoceremos. Que tenga un buen viaje.-

Sentado terminando de beber mi café, escuche los pasos de Ikuko que venia hacia acá. Apoyo el teléfono en la mesa y se sentó.

-Mañana. Ni bien te levantes, le contas todo.-

Asentí. Y le rogué con la mirada que no revolviera el puñal que ya sentía clavado en el centro de mi corazón.

-El Señor Tsukino me pareció muy agradable. –

-A mi me asusto.-

Se hecho a reír, mientras se servia mas café.

-Se supone que el padre de tu novia tiene que darte miedo-

-Pero Serena no es mi novia… realmente.-

-No te des por vencido, Darien- apoyo la tasa en la mesa.- El mundo es un sitio extraño y hermoso. Siempre debes esperar que suceda lo inesperado.

Mientras cambiaba de canal, las palabras de mi tía resonaban en mi mente. Sentado en el sillón ahogado en mi miseria. En cuestión de horas tenia que confesar todo. Mire el reloj, las 23.30. Ikuko ya se había ido hace 2 hs. Apague el televisor y me dispuse a ir a dormir. Mientras me cepillaba los dientes reviví cada momento que viví con ella, por pocos que fueron, me hicieron inmensamente feliz. Sus sonrisa… en fin, cada detalle, cada palabra, gesto, caricia que ella me proporciono… se quedaran en mi memoria, y lo mas importante. En mi corazón. Para siempre.

Entre a mi habitación, la cual se encontraba en penumbras. Yacía en mi cama mi princesa, esperando el beso para despertar de su letargo. La contemple. Con los fulgores que brindaba la luna a su rostro, parecía un ser mágico provisto de su propia luz. Mi ninfa, mi princesa… Acaricie sus dorados cabellos, y corrí un mechón rebelde que no me permitía ver la majestuosidad de su rostro. La sedosidad de sus cabellos se veía empañado por la suave piel de su mejilla, la cual con mis dedos acaricie. Parecía de porcelana, tan frágil… Rodeada por la fina sabana blanca, simulando ser su piel. Me estremecí al recordar su piel, lo suave que se sentía a mi tacto. Aunque lo intentaran ningún género se igualaría a la suave y delicada piel de mi princesa.

Apoye mis labios en su frente y escuche un suspiro seguido de mi nombre. Produciéndome una inmensa felicidad, que surgió en el centro de mi pecho y se extendió en todo mi cuerpo. Soñaba conmigo… y por el hecho que no se levanto con ganas de matarme, el sueño no era de su pasado. Y la poca participación mía en este. Abrió sus grandes y preciosos luceros, con la cara somnolienta. Sus ojos brillaban con matices únicos que le brindaba la luna.

-Lo siento princesa, no era mi intención despertarte.- susurre y deposite un beso en su boca.- Quería darte las buenas noches- dije entre besos, y volví a reclamar sus labios.

-Esta bien mi amor. Entonces buenas noches - me da un beso en los labios. Y se da vuelta, dándome la espalda. Yo estaba sentado en la cama, del lado donde ella dormía.

-Estem… - dije con tono apagado. Y me propuse a dormir con resignación. Pero ni bien cerré los ojos, sentí como ella se sentó a horcajadas en mi regazo. Abrí los ojos. Viéndola con una sonrisa picara en el medio de su rostro, con los ojos relucientes de diversión, con su largo pelo despeinado.

-jaja Darien… Te tendrías que haber escuchado, parecías un nene.-

-¿Hoy es el día de péguenle a Darien? Primero tu papa, después pepe grillo, luego Tía Ikuko… y yo pensando que mi adorada novia me recibiría con los brazos abiertos, dispuesta a consolarme… No, juega con mis pobres sentimientos….- hice una mueca de dolor, seguida de un puchero. Aunque debo admitir, que no me salía igual que a ella.

-jaja pobre…Espera¿Pepe Grillo?- pregunto, mientras acariciaba mis pecho, el cual estaba desnudo. Moviéndose peligrosamente, en una zona sensible al más ínfimo contacto.

-Nada… Seguí moviéndote así, y vas a despertar al lobo feroz…-

-Mmm… así… Juguemos en el bosque mientras el lobo no esta…- se mecía en mi regazo, refregándose contra mi masculinidad. – ¿lobo esta?-

-Serena… - mi cuerpo estaba cada vez mas tenso, subía más la temperatura, y no era debido a que ella estaba encima de mí compartiendo su calor.

-No esta…- simulaba que me cabalgabaPero nuestra ropa interior, estorbaba la realización de dicho movimiento. - ¿lobo esta?-

-¡¡Acá ta!!- dije y me abalance sobre ella, quedando así entre mis brazos. –Señorita, ha despertado la furia del lobo feroz. Ahora… ¿que parte comeré primero?-

-Mmm haber… mis piernas no… son muy flaquitas…-

-QUE, no. Son hermosas.- haciendo a un lado la sabana. Observe sus largas y níveas piernas. Perfectamente torneadas, suaves al contacto. Agarre su pie derecho y lo lleve a mi boca…- Sos hermosa… mires por donde mires… Te conozco desde el pelo, hasta la punta de los pies… - le cante mientras besaba y saboreaba con mi lengua, la delicada piel de su empeine-

-Jajaj Darien… Cantáme otra, no me gusta Arjona.-

-Haber… espera que busco entre mi repertorio.- me aclaro la voz.- No acepto quejas eh!, esta canción esta en un tono que no me favorece. Pero por vos… canto hasta en falsete. –

-Jaja, payaso.-

-Look at the stars, Look how they shine for you, And everything you do-

Con mis manos seguí el recorrido de sus piernas. Con mi boca probé el sabor de su piel, mi ninfa suspiraba. Yo me deleitaba con la suavidez de sus piernas, tan suaves como la seda. Mejor me arriesgaría a decir. El camino de mis besos llegaron a su centro, mi tesoro estaba guardado tras una fina capa de tela. Con mis dedos acaricie esa zona, a través del material. Bese sus caderas, y antes de subir apoye mi boca en su entrada, saboreando y llenándome de su aroma. Ella ya estaba húmeda, preparada para mí. Para mí. Que bien suena…

Me incorpore y la mire. Me encantaba ser el dueño no solo de su cuerpo, de sus suspiros, el saber que era yo quien le proporcionaba placer.
-Darien… haceme tuya Darien… Haceme el amor.-

-Si mi princesa, mía… solo mía… Your skin, oh yeah your skin and bones. Turn into something beautiful- dije mientras saboreaba la piel de su abdomen. Sintiendo como se estremecía, como se contraían cada abdominal. Subí un poco mas la tela de la remera, adentrando mi mano derecha. Y acariciando con ella su seno izquierdo Atormentando con mi dedo, su tieso pezón.

-Darien… deberías de dejar la medicina y dedicarte a la música. No se… algún cantando por un sueño o un American Idol, seguro que ganas, sin mucho esfuerzo.

-Jaja- me reí sobre su estomago.- ¿Qué te parece si nos olvidamos del pasado y el futuro¿Y nos concentramos en el presente?

-Por mi encantada.-

Abandone su estomago, y me dirigí rumbo a sus labios. Para sellar nuestro pacto. Reclame hambriento dicha boca, en la cual cada vez que exploraba sentía que mi cabeza iba a explotar. Su sabor tan único, tan embriagador. Dulce…

-Te amo…- susurre entre besos- mi dulce princesa, mía…-

-Yo también mi príncipe- ronroneo mientras mordía mi barbilla. –Te Amo-

Mi cuerpo exigía calmar el hambre que me corroía, apaciguar el dolor de mi entrepierna. La constante pulsación de mi miembro. La obligue a que se siente, y retire la fastidiosa remera, que no me permitía apreciar sus sabrosos senos.

-Sos tan hermosa… y deliciosa…-

-Darien…- dijo con pena. No solo por mi comentario, sino por mi lasciva mirada. Me parecía maravilloso, que a pesar de la intimidad compartida, todavía se sonrojaba.

-Jaja. Es la verdad princesa- Acaricie con mi dedo índice su mejilla caliente. Acune con mi mano izquierda su pecho derecho, como si lo estuviera estudiando.- Tu piel es suave, no solo hermosa a la vista, al tacto también. Como los pétalos de una rosa. Y el sabor de tu piel, tan femenino… dulce…- probé con mi boca el sabor de su pezón, mordí y lamí. La tiesa y arrugada piel de estos. Intercambiando mis caricias entre ambos senos, no solo dedicándole mi atención a sus pezones, sino también a la base de sus senos y al nacimiento de ellos. Ganándome no únicamente suspiros de mi princesa, sino el sentir sus finos dedos yendo y viniendo en mi espalda, para luego enterrarse en el pelo de nuca. Acercándome más, para que prosiga con mi labor. El pensamiento de que esta podría ser la ultima vez que pruebe su exquisita piel, sus dulces labios, me estremeció. Esta podría ser nuestra ultima noche, mi despedida en la vida de Serena… Debería de ser valiente y contarle todo… pero no puedo.

-Darien… -

Por unos segundos nos quedamos mirando, a los ojos. Contemplándonos. Gozando de ese momento de paz, de intimidad. Ese momento nuestro, solo nuestro. Que quedaría grabado para siempre en mi mente, en mi alma, en mi corazón… y pasara lo que pasara, siempre lo evocaría. Y me aferraría a el.

Interrumpiendo aquel momento ella se arrojo sobre mí, y probó con su boca mi piel. Marcando con su húmeda boca y con sus delicados labios la piel de mi quijada, de mi garganta, de mí oreja… Atormentándome con su aliento en donde dejo sus besos de fuego. Acariciando mis bíceps, mis abdominales con sus manos. Y bajando con su boca rumbo al sur.

-Tengo ganas de jugar con el lobo…- dijo mientras mordía la sensible piel de mi pezón, y como si fuera un felino, con sus uñas subía y bajaba por mi espalda.- o mejor ¿con el cantante?-

-¿Qué te parece jugar con Darien Chiba?-

-Me parece perfecto- dijo mirándome a los ojos.

La estreche entre mis brazos, como si fuera lo más preciado en el mundo. En el mío lo es, es mi mayor tesoro. Quizás pretendía aferrarme a ella lo más que pudiera, pero el paso del tiempo, era algo que no podia detener. El mañana llegaría, y junto con ello… la partida de Serena.

Sentir su frágil cuerpo, sus pechos aplastados en mi duro pecho. Sus pezones tensos, recordándome lo preparada que esta. Apoye mi boca en el hueco entre su cuello y hombro, deleitándome con el manjar que se hallaba en mis brazos, recorriendo con mis manos su espalda, sus caderas.

Caímos los dos, aun entrelazados. Nuestras bocas hambrientas no se separan. Nuestra piel en constante contacto, nuestras piernas entrelazadas. Con mi mano descendiendo suavemente, recorro un hermoso camino. El de su estomago y piernas, subiendo y bajando. Pero su ropa interior no me permitía deleitarme de ella, como tanto me gusta. Desnuda, siendo la luna su único abrigo. Siendo mis manos, quien le brindan calor y la abrigan del frió. Retirando dicha prenda, y recorriendo con mi mano sus largas piernas; mientras me dedicaba a dicha tarea.

-Mmm… ¿Qué tenemos acá?-

-¿La caja de Pandora?-

-No, no. Esta no tiene ningún mal. Solo el hecho de que me volví adicto… aunque pensándolo bien, eso es un mal ¿no?-

-Hay pecados que valen la pena, cometerlos…- dijo abriendo mas las piernas. Invitándome a probar dicho manjar.

-Entonces llámame pecador, Señor Papa excomúlgame… Por que voy derecho al infierno- podia sentir como mis papilas gustativas segregaban mas saliva, el sabor de ella era tan aditivo. Me volvía loco, una vez que lo probaba no quería abandonarlo. Enterrando mi cabeza en su vagina probé su inigualable sabor. Llenándome de él, sintiendo que mi cabeza explotaría. Lamiendo su clítoris, con mi lengua atormentándola. Subiendo y bajando, haciendo círculos con ella en el epicentro de su cuerpo. En el lugar mas sensible de todo su cuerpo, introducí dos dedos en su interior, siendo ellos bañados por sus flujos. Imitaba con mis dedos, los movimientos que haría mi pene. Preparándola para lo que en instantes haríamos. Ella suspiraba y gemía mi nombre, con sus manos en mi cabeza me alentaba a que siguiera con mi labor. Apretándome más contra su vagina. A medida que se acercaba al orgasmo, sus manos abandonaron mi cabeza, para ser sustituidas por sus piernas. Entrelazadas en mi cabeza, exigiéndome que continuara. Pude sentir como se arqueaba, como su cuerpo se tenso. Y luego como empezaron las convulsiones, seguido de un fuerte gemido. Que decía mi nombre, separando las piernas de mi cabeza, mire con satisfacción a mi princesa. Se encontraba lánguida, con las manos en la cabecera de la mano, aferrándose a los tirantes. Con los ojos cerrados, bañada en transpiración. Con sus pezones erectos, recuperando la respiración. Sus pechos subían y bajaban. De manera acelerada, poco a poco empezaba a respirar con normalidad.

Me iba a sacar los boxers, pero la mano de ella, me lo impidió.

-Dame la dicha de sacártelos a mi¿Dale?- dijo mordiéndose el labio inferior, con una mirada lasciva al bulto que sobresalía de mis ropa interior.

-Sere… no voy aguantar mucho.-

-Solo un bocadito… por favor- dijo haciendo pucheros. Y antes que pudiera responder, con su mano en mi pecho me obligo a que me recostara. Lentamente retiro dicha prenda, y miro con los ojos oscuros de lujuria a mi miembro. Recostado con mis manos en mi nuca, observe como recorría con su lengua toda la longitud de mi pene. No despreciando ningún lugar, golpeteando con su lengua la punta de este, envolviéndolo con la calidez de su boca. Saboreándolo. Aunque me encantaba no solo lo que estaba haciendo, sino el placer que me estaba brindando. La vista de ella, jugando conmigo. Ya no podia esperar mas, si lo hacia, en cuestión de segundos acabaría. Y eso no estaba en mis planes. Con mi mano le indique que parara, ella sabia que si continuaba en cualquier momento acabaría. Me incorpore, y busque la protección en mi mesa de luz, y me dedique unos segundos a observar a mi ninfa. Nunca me cansaría de hacerlo, de ver su pelo alborotado, de las gotitas de transpiración… de su sonrisa. Del azul de sus ojos, oscurecidos por la pasión. Recostada, esperándome con una sonrisa socarrona.

-Mírame… - dije cuando apoyé mi miembro en la entrada de su vagina. Sin penetrarla, todavía. Ella instintivamente había cerrado sus ojos.

-Darien…- susurro, y abrió por completo los ojos. Aun mirándola, guié con mi mano mi pene. Y me adentre en su interior, siendo recibido por la calidez de este. Instintivamente ella entrelazo sus piernas en mis caderas, para penetrarla mejor y enterrarme en lo más profundo de su interior. Entrelace mi mano derecha con su mano, y empecé a mecerme lentamente. Conteniéndome, quería brindarle el mismo placer que ella me daba. Poco a poco aumente mis movimientos, en ningún momento dejamos de mirarnos. Con su boca besaba mi mentón, arrastrando con su lengua las gotas de transpiración que había en dicho lugar. Era tan excitante, el mirar a sus ojos mientras aceleraba más las envestidas. Viendo en su rostro el placer que le proporcionaba. Que YO le proporcionaba, por estos breves momentos, somos uno, y ella es mía. Sus pechos rozando mi abdomen acompañando los movimientos de mis envestidas, rozándome con sus pezones cada vez que salía y entraba. Con la mano que tenia libre acariciándome la espalda, acerco su boca a mi oreja. Primero lamió en mi carne y luego susurro.-

-Te amo mi príncipe…-

Acelerando más, los dos llegamos al orgasmo. Sintiendo como se retorcía su diminuto cuerpo contra el mío, como su interior ceñía a mi pene.

-Te amo mi princesa… - dije en un leve murmullo, mientras aun en su interior, depositaba besos en su mentón.

Por unos momentos me quede así. Unido con ella, con su mano acariciándome la espalda, su boca besando mi hombro. Con pereza salí de ella, y me acurruque a su lado. Atrayéndola hacia mí, besando la suave y delicada piel de su hombro. En completo silencio, solamente brindándonos calor. Compartiéndolo.

-Darien…-

-Aja…-

-Es probable que esta noche sueñe con vos. Con nosotros. Parece que todas las noches tengo una visión retrospectiva distinta-

Y antes de que pudiera responder.

-Darien… Cantáme una canción, pero que no sea el arrorro.-

-jaja… claro mi princesa.

Your skin
Oh yeah your skin and bones
Turn into something beautiful
D'you know for you i bleed myself dry
For you i bleed myself dry

Its true look how they shine for you
look how they shine for you
look how they shine for you
look how they shine for you
look how they shine for you
look how they shine
look at the stars look how they shine for you

Susurraba en su oído, apretándola más contra mi cuerpo. Cuando sentí que se durmió, me reproche una vez más por ser tan cobarde. Y resé por que no se acuerde d su pasado, ya que "nuestra historia" es algo que tengo que narrarla yo.

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Aquí reportándose su Generala!!! ( con mi harem de chicos )

Si lo se, me tarde muchote. Pero bueno la espera valió cada segundo. Mi veta humorística se vio explotada. No me nieguen que no se rieron con lo de pepe grillo, y sino… bueh yo si. Bueno querían saber lo que va a pasar con Serena cuando se acuerde, PACIENCIA. El chap que viene se le pudre el rancho a mamo, este chap es el fin del lemon. No lloren… sin, snif… Ya falta menos para el fin 5 o 6 chaps. Y falta menos para terminar la Facu y… VACACIONES!!! PEPEPEPEPE!!!! (Música carioca) Bailando la conga, etc. Con un caipiroska, con mucho azúcar… Con mis bebes, ventilándome… sisisisisi!!!! Bueh, consejo de mi a ti, y a quien quieras, el consumir estupefacientes provocan un déficit en la persona. Ejem… por eso deliro tanto!!! Jajajja noono, es una bromilla, no sea cosa que me manden a la DEA.

Y tarde en subir este chap, por que el otro fic lo tenía muyyyy abandonado. Entonces, me puse las pilas y escribí para ese. Además no se quejen escribí muchoooooo!!!

Otra cosa… LA RE-censurado- Cristina K, o Reina K, o señora mil kilos de mascara de pestañas ahora es nuestra presidenta, 18 años para ir a votar, comerme la cola!!! Y que gane esa pedazo de –censurado-

Este chap iba a ser mas amor y paz, pero DOS DIABLILLAS, me alentaron para que sea Hot, y bélico!! Así que mi angelito no supo callar a las dos víboras que tengo como perdidas, en especial a una que su nombre empieza con E, y termina con LIZABETH. Y lastra que lsa secunda con tal que haya joda. –ejem… Suyi- Jaja, y bueh... salio esto!!! Espero que les Guste!!!

Bueno ahora si prosigo con mis respuestas a sus adorados REBIU!!

Serechiba memories: Gracias!!! n.n, me alegro muchooootee que sigas a esta loca escritora, osea a mi. Jeje se que desvario, pero bueno que le vamos a hacer. Espero verte en el prox chap, donde Sere se acuerda de todo. Y espero que te guste muchote este. Cualquier cosa en mi bio esta mi mail, para cualquier duda que tengas. Nos vemos, Muak!

Serenitychiva: Niña, gracias!! por estar siempre!!!! Aunque te tardes, siempre estas ahí con tu rebiu!! Muak!

-Serena-: Yo , y sino me hago la que me no me acuerdo d enada, con tal de tener a SEMEJANTE HOMBRE, a mi lado. Jaaja, y si en el anime los malditos lo hicieron frio, cosa que en el manga no lo es!! Es todo lo contrario!! El solo pensarlo, BABAS!!! Uyyy nooo!! El teclado!!! Jaja, Muak!!

Lunachibatsukino: Gracias!! Sip ya estoy mejor- y yo también después de dos semanas- jajaa!! Perdón me tarde, pero bueh!!! Tengo otro fic, - Memo de gaby: no hacer dos fics al mismo tiempo- Nos vemos en el prox chap!! Muak!!

Varnett:buahh yo también te kiero agregar, pero no me dejas tu mail, y tipo que se complica. Agregame vos dale agrégame así chusmeamos!!! Jaja Muak!

Kaoru himura: Gracias!! bueno dale que te mando mariposhas lemoneras!!! Desde Argentina hasta mexico, OJO son pervertidas!!! Aja Así que cuidado con lo que hacen!!! Jajaja!! Muak!

Ángela: Pobrecito Diamante… jajaa , nananna!! MAMO X100PRE, mmm… me voy a hacer una remera con esa frase!!! Jajaja!! BABAS!!! Gracias!! Muak!

FabiolamoonGracias!! Pero un pequeñito detalle, me llamo Gaby, Gabriela, como quieras!!! Jijiji, y ya que convivo con este nombre hace ya 18 años, me gusta!! Jiji, Gracias por estar siempre!! Espero que te guste! Muak!

Sandra: Bueno… Ya te explique por que no hablaron mucho, esto tiene una guía. Y la tengo que seguir, sino se me complica todo. En el prox chap te enteras de todo! Espera dale?, Gracias, Muak!

Karenina hansen: Yo no se de donde sacas tantas ganas para empezar el Cbc!!! Aprovecha cada minuto de libertad, vale oro!! Gracias por seguir mi fic, aunque prefieras a tu adorado, y no a mi mamo! Gracias!! Muak!

Isabel:Yo no solo adoro a la pareja, adoro a mamo!! BABAS, cuando parece el protector de pantalla, con todas las imágenes de el, BABAS!!! Sisisiis! Gracias por estar siempre! Muak!

jaz021:Graias, gracias!!! Jijij!! Espero que te haya gustado!! Nos vemos en el prox, dale?!! Muak!

Pinkymex: Y yo encantada que me prestes al clan Kosui!!jaaja!!! Gracias Reina!! Espero que estés mejor, que tu abue este super bien, muchos besos y abrazos cariñosos!!Muak

Freiya: ejem, amado por todas!!! Mamo no lo tiene nadie, se comparte!!! Ayayya mi adorada y querida Freiya!! Gracias por tus rebiu super lindos!! Tkm!!! Muak!

Maskrena:Bueno ya te lo dije por msn, así que ya esta!! Jiji, lo pasado pisado!! Espero que te guste este chap, y espero ver tu rebiu!! Gracias!! Muak!

Neoreina-sailormoon:Y yo estoy super adicta a tus rebiu!! Lo juro, palabra de Boy scout, re que no lo fui, ajajaj!! Noo enserio, adoro, me muero de la risa cada vez que leo tus rebiu!!! Estem… ñoñoññoño!! Mamo cuando lo tega!!! No va a querer irse, muajajaja!! Y si queda poco para que Sere le de una patadita en ese culito tan redondito y paradito q tiene mamo! BABAS!!

se cuida mucho su alteza, que sino Tokio de cristal no funciona!!! Muak!!

UsakopauGracias!!! Tkm!! Viborita!!! Jajaj dale que me dejas rebiu!!! Y hijitos rebiu, ósea muchos rebiu!! X q soy un sol, y re buena!! Y hago q se den y se den!!?¿? jajaj Muak!

Elizabeth Chiba Viste cuando ya no sabes que decir, cuando ya hablas por msn, las 24 hs del día!! Cuando haces de psicóloga con tal que mi kerida eli no se tire bajo un camion, y bueh!! Con tal que estes feliz, eli!! Estudio psicología!! Jaaja Muak! Tkiero muchoteeee! ( mas a vos q a la otra)

Suyi:Esta! que soy un insignificante y mísero 5 centavos!! Que harías sin mi!!! –si ya se, vas a a decir vivir feliz, o lo que sea!!- Nótese que me encanta pelear!! Y mas con vos!! Muajajja!! Como muero de la risa con nuestros rebiu locos!! Señor Borda!! Venga a llevarnos!!! Jjajaj tipo slim, 2x1!!! Muak! Tkiero muchoteeee!

Los kmqd

Muak.

Gåb&•