CAPITULO15

Serena:

Abrí los ojos a las 6 de la mañana, totalmente despabilada. Durante un momento, los fragmentos de los sueños que había tenido se filtraron en mis pensamientos. Estaba segura de que esa visión de Mina y mía yendo en una limusina a un concierto de rock era un recuerdo. Y la cara de terror de mi padre cuando subí por primera vez en una bicicleta…

Pero las otras imágenes me resultaron menos claras. El conejo de peluche, había estado en los brazos de una niña pelirroja. Y había un muchacho… no Darien. Otro. Meneé la cabeza y me froté los ojos.

"Ten paciencia- me dije- Estas progresando"

Darien seguía durmiendo. Era temprano, todavía no tenia que ir a trabajar. Me levante y me puse su remera. Olía a él. Con los pies descalzos en la alfombra, me dirigí a la ventana. Afuera, el aire estaba fresco y húmedo. La lluvia. Recordé que esa seria la ultima vez que podría mirar aquel paisaje por la mañana. A partir de ese día regresaría a el piso en la bahía de Tokio y miraría el mundo desde un punto muy alto, situado en algún frió edificio. La cuidad me había parecido tan pequeña desde las ventanas del departamento de Mina…

¿Acaso el transito, las tiendas y la gente parecerían tan insignificantes desde la ventana de mi cuarto? Ojala que no. a pesar que fueron pocos los días que compartimos, voy a extrañar levantarme y que sea Darien lo primero que vea mis ojos. Con su pelo desordenado, con la boca entreabierta, su fuerte pecho subiendo y bajando. Y verlo despertar…

Agarre mi ropa. Algo sencillo, mis jeans- los cuales Mina me había criticado, por usarlos con tanta frecuencia- y busque una remera y campera. Me fui al baño y me dispuse a tomar una ducha rápida. Quería sorprender a Darien con un desayuno en la cama, antes de irme. Antes de que nuestro breve interludio finalizara. Agilice lo máximo mi tiempo en el baño. Darien se tenía que levantar a las 8, así que tenia tiempo. Estaba ansiosa por darle a Darien el beso de buenos días con una taza de café caliente en la mano. Pero cuando busque el recipiente con café, me di cuenta que no alcanzaba ni para una taza.

Con un suspiro me llevé la mano al bolsillo, para confirmar que mis cuarenta dólares seguían allí. Tome las llaves del departamento, que estaban colgadas en un gancho y salí. A solo dos calles había una tienda que permanecía abierta las 24 hs.

"También compraré algunas facturas- pensé- Las de dulce de leche que tanto le gustan a Darien"

En la tienda solo estaban el hombre mayor que la atendía y una mujer de mediana edad, comprando leche.

-Hoy parece que vamos a tener un diluvio- anuncio el hombre desde atrás del mostrador.

-Si, eso parece- Sentí la tensión del día que me aguardaba mientras contemplaba el tiempo. Por alguna razón, reencontrarme con mi padre en medio de una tormenta de verano no me pareció una perspectiva agradable.

Al salir tomé un ejemplar sin cargo del Tokio News.

-Recuerda que no tener noticias significa buenas noticias- me dijo el hombre de la tienda, entre risas, cuando la puerta se cerró detrás de mí.

Todavía reinaba el silencio en el departamento. Tenía una hora para estar sola, juntando fuerzas para el inminente encuentro con mi pasado.

Había visto a Darien prepara el café varias veces y supuse que la cafetera era un artefacto sencillo de usar. Cuando me serví la primera taza de café fuerte, me sentí orgullosa.

"No esta nada mal para una chica rica y malcriada", pensé. Me prometí que cualquiera fuera mi "nueva" vida, nunca olvidaría lo mucho que había aprendido en los últimos días.

Me senté y abrí el diario. Comencé a hojearlo, distraída. Cuando ví la sección "Personales", deje la taza de café sobre la mesa y la tome entre ambas manos, para entibiármelas.

Enseguida me absorbió la lectura de docenas de avisos personales, publicados por personas que estaban- desperadas, en mi opinión-buscando pareja. Los artículos eran mitad código, mitad palabras. No me llevo demasiado tiempo descifrar el significado de una cierta carta, y poco después me sorprendí leyendo aquella letra de hormiga como si fuera una profesional"Hombre blanco y divorciado busca mujer divorciada y blanca para caminar juntos y ver viejas películas. Me gustan los perros, los niños y comer frutillas en la cama. Relación a largo plazo posible"

Otra me hizo reír en voz alta: "Vieja loca busca jovencito capaz de convencerla de que la ama lo suficiente como para hacerla cambiar su testamento. Fumadores abstenerse, por favor"

Seguí leyendo la misma pagina "Hombre soltero busca mujer que sea capaz de mantenerlo a raya ¡Necesito que me castigues! Solo propuestas serias"

Seguí leyendo el resto de las columnas hasta que mis ojos se detuvieron en una titulada "Señales Cruzadas". Los avisos eran para personas que buscaban a alguien a quien habían visto alguna vez (por lo general en el subte o en una cola de supermercado) y deseaban volver a verlo.

Sentí mucha pena por esas personas que sufrían de "señales cruzadas". En una cuidad de millones de habitantes, encontrar a un individuo debía ser más improbable que encontrar una aguja en un pajar. Me estremecí. Eso mismo pudo haberme pasado a mí si hubiese estado sola cuando me golpeé la cabeza.

Entonces ví el último aviso de la sección. A medida que iba leyendo, la sangre se me congelaba en las venas.

SE BUSCA.

A Serena Tsukino.

Hermosa muchacha.

A quien su novio necesita desesperadamente.

¡No tarden! ¡Llamen ya a Diamante!

(011) 4686-5468

Mis manos dejaron la taza y sentí que un escalofrió me recorría el cuerpo. Tenía la sensación que la cabeza me estallaría en cualquier momento.

Diamante. Mina lo había mencionado el primer día que vino a casa de Darien. El chico con el que soñé. Diamante. Y tuve una visión retrospectiva con el cuando fui al parque con Darien.

"Diamante Blackmoon"

¡Mi novio! Los hechos de toda mi vida emergieron y me abofetearon el rostro… Mi padre me había enviado al campamento. Por que a él no le agradaba Diamante. Pero a mi si. Y lo amaba. Todavía seguía amándolo.

Ví su rostro con claridad… su tersa piel bronceada, sus labios perfectamente esculpidos, las largas pestañas. Su risa burlona. La firmeza con que exigía la mejor mesa en los restaurantes. Y el conejo de peluche que me regalo justo antes de que partiera rumbo a la estación de tren. Todo el pasado volvió a mi memoria, como si viera toda una película en una sola toma.

¿Qué significa esto? ¿Quién era Darien? No era mi novio, claro. Darien Chiba. Su mirada fría y con desdén, esa mirada que decía "Mocosa rica y malcriada de papito" Darien era un desconocido. Un individuo deleznable de Juban que tuvo el coraje de humillarme en el baile. Mina fue testigo de su perorata. Mina, mi mejor amiga.

Con profundo dolor, me di cuenta de que me había traicionado. Me dejo creer que Darien era mi novio. ¡Permitió que me quedara en su casa! Increíble, pero cierto. ¿Por qué? Luego recordé a Motoki y lo mucho que lo había mirado y gustado en el baile.

Recordé que cuando desperté después de la caída, allí estaba Darien, a mi lado, como un ángel.

"Como un diablo" razone.

Y me trajo a su casa dejándome creer que era su novia. Seguramente habrá estado muriéndose de risa a mis espaldas durante todos estos días. Y mientras yo lo besaba, lloraba sobre su hombro, le estrechaba la mano, y… hacíamos el amor. Error. El me traiciono de la peor manera, se rió de mí durante todo este tiempo, me uso de la manera más cruel y vil posible. Me uso. Y yo como una tonta confié en él. En todos ellos.

Me levante de la silla como un resorte, derramando el café sobre la página de avisos. Dejé todo como estaba. Me negaba a permanecer un solo segundo en este departamento de cuarta que hasta hacía unos instantes había considerado un segundo paraíso. Tenia que volver a mi hogar, a mi sitio… alejarme de esta broma cruel en la que se había convertido mi mundo desde el sábado.

Tome mi campera de uno de los percheros de la pared del vestíbulo y me fui, dando un fuerte portazo. Corrí hacia el ascensor, apretando el botón de llamado una y otra vez el botón, con el rostro lleno de lágrimas de ira, dolor y humillación.

Cuando llegue a mitad de la calle, me volví para mirar el edificio. Todo estaba muy tranquilo. Darien seguía acostado, ignorando que yo ya sabía toda la verdad. Recordé mi conejito de peluche y mi vestido, que seguía en la bolsa de Bloomingdale´s. Me encogí de hombros. Diamante me compraría otro peluche. Y Tokio estaba lleno de tiendas. En ese departamento no había nada que valiera la pena como para justificar mi regreso. No había nada.

Me volví y me encaminé hacia la estación de subte. Caía una fina llovizna sobre mi cabeza. Comencé a correr por las calles, insultando en voz alta. Pocos segundos después, la lluvia se tornó mas intensa. En unos minutos me quede empapada.

Por la calzada pasaba un taxi que salpico con el agua de los charcos, con el limpiaparabrisas funcionando a toda velocidad. Bajé de la acera y le hice una señal para detenerlo.

Yo soy Serena Tsukino. No tenía por costumbre tomar subterráneos.

-Que mal hemos empezado el día, ¿Verdad señorita?- el canoso taxista me miraba por el espejo retrovisor.

Ni siquiera me moleste en contestarle. Habíamos reducido la distancia y con la mirada devoraba ansiosa los enormes y hermosos edificios que aparecían a nuestro el paso. A pesar de la lluvia, Tokio nunca me había parecido más bello.

Al pasar por el Eden Club, donde Darien y yo… resoplé. El taxista volvió a mirarme.

-Tendría que estar allí- le explique, de mala gana. Asintió con la cabeza. Daba la impresión de estar acostumbrado a los murmullos de los pasajeros locos, medio dormidos, desde el asiento trasero de su taxi.

Dirigí la mirada hacia los carteles de las calles, mientras avanzábamos por la avenida principal, cada vez más cerca de casa. Todavía seguía lloviendo a cantaros cuando el conductor por fin se detuvo ante la entrada de mi edificio. Le entregué los 37 dólares que llevaba en el bolsillo (Se mostró contento, sin exageraciones de mi parte), por que quería entrar lo antes posible.

Subí corriendo las escalinatas de la entrada, hasta el toldillo protector de color azul. Sacudí mi larga cabellera, salpicando gotas de lluvia por doquier. Kai, uno de nuestros porteros, me miro en estado de shok.

-¡Señorita Tsukino! ¿Qué hace usted aquí?-

Pasé a su lado con la máxima dignidad posible para ser una chica de 18 años que llevaba una pestilente campera empapada. Casi me abalance hacia el elevador.

-Si te lo contara, no me creería, Kai. Por favor, lléveme arriba.-

Me siguió al interior del elevador, cuyas paredes internas estaban revestidas con paneles de caoba oscura y espejos venecianos. Mientras subíamos al decimoséptimo piso, noté que me miraba al espejo.

-Se que estoy hecha un asco. Tampoco tiene que mirarme como si hubiera salido de una cloaca- gruñí.

-Lo siento señorita Tsukino- Durante el resto del ascenso tuvo los ojos pegados a los botones del ascensor.

- Por favor, avíseme cuando llegue mi padre- dije cuando bajé en mi piso. El hombre asintió con aire solemne y yo corrí hacia la puerta de nuestro penthouse.

En el interior, el departamento tenía el aspecto de un museo. El aire era un poco mustio y no había ni una sola cosa que no se hallara fuera de lugar. Noté que Lea, la mucama, había estado trabajando, porque todas las y cada una de las superficies que miraba relucían tanto que habrían podido pasar perfectamente la prueba del guate blanco. En contraste con el hogareño desorden en el que vivía Darien, podría decirse que el orden impecable de mi casa era fantasmagórico.

Abrí las cortinas azules de nuestro living y contemplé Tokio. Bajo el velo de la lluvia, la vasta cuidad parecía pequeña y dormida. La agitación del día recién comenzaba, y muy abajo alcancé a ver a los hombres de traje, mujeres con carritos y trabajadores con sombreros, ocupando las calles. Yo me hallaba por encima de todo eso, y me sentía tan alienada como si acabara de llegar de Marte.

En el horizonte. Juban parecía mas bien una cuidad de juguete, en lugar del densamente poblado contado de Tokio. Me pregunte si Darien seguiría durmiendo… ¿Se habría dado cuenta ya de que me había ido? Cuando pensé en él, se me cerró el corazón como un puño. "Te amo" Esas fueron unas de las ultimas palabras que me dijo. Nunca más volvería a dirigirle la palabra.

"Lo odio", recordé.

Pero la dolorosa soledad no terminaría nunca. Por un instante, permití que mi mente repasara los hechos de los últimos días. Un cosquilleo me recorrió el cuerpo cuando recordé la primera vez que Darien me besó (la primera vez de verdad), con mi espalda apoyada contra el tronco de un gigantesco árbol. Y nuestro paseo en carruaje… me había parecido la primera noche del resto de mi vida. Cuando hicimos el amor… la ternura, la pasión de sus besos. Siempre tan exquisitos. No quise, pero lo compare con Diamante. Eran tan distintos, no solo en lo económico y en el estrato social. Diamante era bueno, pero Darien… Era increíble, no habría palabras para definir lo que me hacia sentir Darien, con cada caricia, beso, que me brindaba. Rei con amargura. Todo ese escenario no fue más que una farsa. Y yo la incauta victima de cada una de sus bromas.

Cerré las cortinas y me dirigí a mi habitación. Todo se encontraba tal cual lo había dejado. Mi cama de dosel perfectamente hecha. Mis muñecos, mis libros, fotografías, el maquillaje, el teléfono. Todo mi pasado encerrado en casi 30 metros cuadrados de mi habitación.

Tomé una fotografía grande, en la que aparecíamos mi padre, mi madre y yo, el año anterior a su fallecimiento. En ella mi madre todavía lucia joven y feliz; el cáncer estaba escondido dentro de su ser. Pero los ojos de mi padre ya delataban su tristeza, anticipando el vació que dejaría en nuestras vidas cuando se marchara. Y la expresión de mis ojos era de miedo y fortaleza a la vez. "No me jodan con esa cámara" parecía decir.

Coloque el portarretrato de plata sobre la mesa de mi tocador y trate de no compararla con la foto que había visto de Darien y sus padres. Una triste sonrisa se moldeo por voluntad propia en mis labios.

No despreciaría ni un solo segundo más de mi vida pensando en Darien Chiba. Tenía toda una vida que reclamar, y empezaría a vivirla como si acabara de empezar en aquel momento. Me seque las últimas lágrimas que derramaría por él, y me quite la ropa mojada. Las cuales arroje sin ceremonia alguna al tacho de basura. Vestida solamente en ropa interior me dirigí al baño.

Mientras el agua caliente caía en forma de lluvia sobre mi cuerpo, inevitablemente las lágrimas cayeron. Por más que lo niegue, el tiempo que pase con Darien fue mágico. Me hizo otra persona, otra mujer. Pero es muy grande el dolor, la traición. Yo amo a Diamante… ¿Lo amo? ¡Maldigo a Darien! Puso patas para arriba mi mundo perfecto, con esa blanca y socarrona sonrisa, con aquellos luceros… Lo odio, me repite una y otra vez. Pero aunque tengo razones para odiarlo, no puedo…

Diamante. Tenia que llamarlo. Cerré el grifo y salí de la bañera. Desnuda y con la piel mojada, me encamine hacia mi colosal ropero. Agarré una tanguita y ví un kimono de seda verde que no me había llevado al campamento por que me resultó muy poco práctico para acampar. Me lo puse y adoré la sensación que produjo la costosa seda sobre mi piel.

Luego tomé mi teléfono antiguo y me tendí sobre la cama. Él contesto a la primera llamada; el corazón me subió a la garganta. Había echado de menos el melodioso tono de su voz.

-Soy yo.- dije, casi sin aliento.

-Oh, Serena. Que alivio. Estaba como loco.-

Sonreí. Me sentía como siempre.

-No te preocupes nunca mas nos volveremos a separar.-

-Te extrañe tanto, Serena.

-Y yo a vos. Diamante- Cerré los ojos, deseando que mis palabras fueran ciertas.

Estaba lista para encontrarme con Diamante en una de nuestras confiterías predilectas, cuando oí la cerradura de la puerta de entrada. Mi padre estaba en casa.

Salí a su encuentro en la mitad del pasillo.

-Hola papá. Recupere la memoria- No sabia que otra cosa podía decirle.

Corrió hacia mí y luego me abrazó con fuerza, como si fuera un enorme oso.

-Serena… Cuanto lamento no haber estado acá para ayudarte. Gracias a Dios que estas bien.

"Estoy muy, pero muy lejos de encontrarme bien" pensé. Pero nunca revelaría a mi padre mis pensamientos íntimos. Lo abracé, pero fue para mí un gesto antinatural. Por lo general, mi padre no era un hombre afectuoso.

-Si, estoy bien. Ahora voy a encontrarme con Diamante.-

-¿Diamante?- Su voz era seria, de reproche. En el transcurso de un minuto las cosas habían vuelto a la normalidad entre nosotros.

-Sí, Diamante, mi novio, el que se ha vuelto loco buscándome todos estos días.

Parecía consternado, lleno de culpa.

-De acuerdo, Serena, andáte. Yo me quedo acá, arreglando mis cosas.

Cuando había llegado a la puerta de entrada, me volví para mirarlo.

-No me vas a mandar de vuelta a ese campamento, ¿verdad?- En mi opinión, habría sido un destino más negro que mi propia muerte.

Suspiró.

-No, no te voy a obligar a ir ahí. Creo que nunca debía haberlo hecho. Ya sos una adulta, capaz de tomar tus propias decisiones. Si queres seguí siendo la novia de Miss simpatía, ese personaje llamado Diamante, hacélo.

Para mi padre, la insistencia había sido extensa. Sentí que el amor por él me enternecía y deseé por millonésima vez que las cosas fueran diferentes entre nosotros.

-Gracias papá. Y… me alegro de que hayas vuelto.-

Asintió con la cabeza.

-Vos y yo tenemos que hablar, Serena. En realidad… no lo hemos hecho desde la muerte de tu madre- inspiro profundamente- Pero ahora ve y divertirte. Tenemos todo el tiempo del mundo.

Cuando volví a mirarlo, había lágrimas en mis ojos. Pero, por primera vez en el día, fueron lágrimas de felicidad.

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Aquí reportándose su Generala!!! (Con mi harem de chicos)

Sip lo sé, muuucho tiempo sin actualizar. No es el regreso de los muertos vivos, soy yo volvió, como el ave fénix, resurgí de las cenizas- bahhhhhhhh para!! Que me fume?¿?Paso a contar el por que de mi ausencia. Mejor le digo a Nick que lo haga- No, yo no tengo ganas de escribir- Pero Gautier Nicholas Ambrosius, la gente esta esperando, no seas malo!!- Te dije que no. Me niego.- Listo, ya vas a ver. Ya vas a venir con el caballo cansado.

Bueno, yo explico y saludo vos anda a descansar que te lo mereces- Gracias mi amor, no se que haría sin vos. Después te recompenso. Bueno, los dejo con Savitar. Muak!

Ahora si. Yo les paso a contar. Primero mi baby, tuvo mucho que estudiar. Pero por fin término y esta de vacaciones. Menos mal que me abstuve de pegarle al puto chavon de economía, la mando a final por un puto punto, cuando había una pregunta dudosa que ni él sabía si estaba bien. ¿Para que ser un Dios, si no te dejan matar a gusto? Si lo sé matar es malo, pero esa regla no esta en mi diccionario. Buena idea ¿no? La real academia de Savitar presenta- música clásica de fondo- Aunque pensándolo bien… un libro, sip definitivamente. Las mejores maneras de matar a lo que te molesta. En este libro puede hacer una especial intervención, Simi- ¿o no Ash?

Bueno, continúo con mi baby. Después que termino la Facu. Estamos de vacaciones. Pero… la felicidad, y el tiempo libre nos duro nada. El lunes término, y el jueves empezó a trabajar- por suerte hasta navidad- en el local de ropa de su tío. Así que llega cansada de estar todo el día parada- literalmente- y no podemos hacer nada. ¿Por qué mierda la gente espera a último momento para comprar los regalos de navidad?

Y esta el tema de que nos vamos de vacaciones. Bien para mí, mal para ustedes. Agradezcan que tuviera tiempo y en vez de descansar del trabajo, vino y escribió. Si lo sé es un sol mi baby. Así que ya saben, soy un Dios, por ende, no pido, exijo que si leen dejen reviews. Yo tiendo a asesinar las cosas que no me gustan- no le cuenten a Gaby que me puse agresivo- Así que yo diría, que si estiman su vida no me tengan como enemigo.

La verdad que me canse de escribir. Les paso con Kyrian. Mañana vuelve el lobo, que cagada. Chau, Savi.

Siempre mandando este chavon. Todo por que es un Dio, ¿¡y que?! Yo soy un honorable guerrero griego, heredero del trono de tracia, y no me la paso todo el día mandando a diestra y siniestra. Además, que onda… es el Dios de ¿Qué? ¿Chthonian? Y eso es… ¿Un nuevo menú de Mc´Donalds?

Bueno, hola a todo soy Kyrian Hunter y les responderé sus Reviews. Dejen más.

Sandra: ¿Feliz? Por fin recuperó la memoria. Gracias por las palabras de aliento a nuestra bb, agradecemos-en nombre de ella- que sigas el fic. Cuídate, besos.

Denise: Jeje, lo sucio lo hace con- me abstengo de terminar la frase- Si mi bb es una romanticota, y cuando se pone a escribir esas chanchadas delira bastante. Pero la amamos igual, ella banca mi adicción a los dulces, yo soporto que pase horas sentada escribiendo. Bueno espero tu reviews, cuídate. Besos

Oranjitenshi: Gracias por tus palabras, espero que te haya gustado este chap. Cuídate besos

Andy-deep-chiva: Muchas gracias, no hay problema. Lo importante es que detesta reviews. Besos.

Freiya hibaya: Y si, mi bb causa ese efecto. Si la conocieras en persona me entenderías, jeje. Estoy tan orgulloso de mi bb. Termino el ciclo básico común. –snif, una lagrima de felicidad- Todas aprobadas, que felicidad. Cuídate. Gaby me dijo que te kiere mucho. Besos.

Serena: Pobre seguro que te quedaste sin uñas, jaja. Tardo mucho, si lo sé. Pero que la Fac.- que vena!!- hubiera terminado el 5 si no fuera por ese viejo! Cuídate. besos

Himura Kaoru Chan: Si fuera por mi ni se lo des a Mamo- pero se va a enojar si no cumplís, sinceramente no se que le ve a un simple mortal. Somos guerreros, con tiempo ilimitado. Pero bueno, a ella le gusta ese tipo. Lo cual no quita que le vamos a hacer la vida de cuadritos cuando venga para acá. Muajajja!! Claro que la cuidamos, no se acosa de que le agarre stress- jaja para tanto?? Es que nuestra bb no esta acostumbrada al trabajo, si lo sabemos es una vaga u.u Pero bueno, la amamos igual.- Cuídate, besos.

carito00900: Gracias por tu reviews, espero verte en este chap y que te guste mucho. Cuidate, besos.

jaz021 : ¿Qué va a pasar? Ya lo sabes!!! Este chap si que se le pudrió todo a ese!!- festejo personal!!- Gracias por estar siempre. Cuidate, besos.

LunaChibaTsukino : ¿Te gusto el anterior chap? Por que no dijiste nada, jeje. Bueno espero que este te guste. Gracias. Cuídate, besos.

Moonlove: Ya faltan pocos chaps, así que ya te vas a enterar que pasa con los personajes. Cuidate, besos.

karenina hansen: Gracias! Vacaciones al fin!! Y nuestro bb termino el cbc, así que tenemos mucho tiempo y sin hacernos mala sangre por rendir alguna final o algo de ese puto cbc n.n!. Cuidate, besos.

Harukopaz: Falta poco para saber como termina, así que solo queda esperar. Gracias, y nos vemos en este chap. Cuidate, besos.

ANGELA : Gracias por el cariño y el aliento. Te debo confesar que a Gaby les encantan todas las lindas palabras que les mandan. Cuidate, besos.

Luz de Luna: Si, mi bb es un sol. Me alegro de que te haya alegrado el día. Al mal tiempo buena cara. Hay que disfrutar la vida- te lo digo yo, y eso que soy inmortal- Cuidate, besos.

Varnett: Gracias por leer el fic, nosotros la cuidamos así que no hay problema, jaja. Espero que estés bien. Cuidate, beso.

Isabel: Graciaspor seguir siempre el Fic. Muchas pero muchas gracias, cuidate, besos.

NeoReina-sailormoon: Bueno, la verdad que no se de que reino será usted. Pero mis más sinceros respetos. Saludos desde nuestro reino, nuestra Reina, gobernante y eje, representante divino o mejor dicho nuestra representación de Dios en la tierra, esta muy cansada. Así que me delego a mí la tarea de responder los reviews. Mis mas sinceros respetos su majestad. Saludos cordiales.

Serenitychiva: Gracias por tu reviews, y por estar siempre. Cuidate, besos.

Pinky: No te olvides de Eliz, nuestra perdida o mejor dicho Amy. Gracias por tu reviews.¿Todo bien con la Facu? Esperamos que si. Cuidate, besos.

FabiolaMoon Mmm… no se si te voy a perdonar, confundirse a mi bb con otra. Eso es un crimen muy grave. Jaja, claro que te perdona, mi bb es muy buena. Gracias por el reviews. Cuidate, besos.

UsakitoPau: Mmm, no. Definitivamente mi bb no es horrorosa, no es mala. Es todo lo contrario, me deja comer mis barras de chocolate, y eso que no puedo. Cuidate, besos.

Maskrena: Sip, no se que pero ese día mi bb estuvo muy lucida. Debo reconocer que me mori de la risa cuando lo leí. Mmm… creo que comimos mucho chocolate, o dulces… A mi me agarra el ataque hiperquinético a ella el ataque escritoristico.

Usako Suyi: Me da pena, mucha pena lo de tu compu Suyi. Pero es por la maldad, si definitivamente. Por hacer sufrir a mi bb con los hijos BASTARDOS de Fury. Sabiendo que adora y ama a ese lobo- no se porque, ósea, nos gastamos $ en pipeta power!!- casi se descompuso!! Savi se enojo mucho, con vos!!Dijo que no va a ir mas!! Nada de mentiras, mañana vamos a hablar seriamente con el lobo. Estamos muy enojados con vos. Mala.

Elizabeth: Mi mentora en el café a lo Eliz!! Gracias por cuidarme tan bien, aunque a Gaby le moleste mi nueva adición- como si fuera que no tuviera, ahora agregamos una mas. No importa, un muerto más al placard- Esta disfrutando bastante con mi adicción. En estos momentos toy un poco- ¿poco?- hiperquinético, u.u ataque de azúcar. Pero Gaby me trajo unos chocolates muy ricos, y no me puedo negar. Mi bb me mima.