CAPITULO 17

Serena:

El jueves por la mañana mi padre me estaba esperando en el comedor diario, frente a una taza de café, el Wall Street Journal y un plato con medialunas. Pero cuando lo vi tenia la vista perdida, como si hubiera olvidado su ritual matinal.

-Que suerte que ay te has levantado- dijo cuando me senté frente a él.

-Sí. Me pareció un tanto extraño despertarme en mi propia cama- me serví una taza de café, con cierta timidez.

-en las oficinas del ferrocarril me dijeron que devolverían tu equipaje esta tarde-

-Qué alivio- respondí, ausente. Me imaginaba a Darién desayunando a la mesa de su casa.

"Aunque a esta hora debe de estar trabajando", pensé

-¿Cómo te fue en tu reencuentro con Diamante?- pregunto mi padre, note que trataba de ser cortes.

-Estupendo. Maravilloso-

"Extraño. Incomodo."

Mi padre concentro la mirada en la tapa del periódico y yo comencé a repasar mentalmente la escena con Diamante…

Lo vi no bien entre en el Café. Estaba en una pequeña mesa de mármol situada junto a la ventana de la entrada- la mejor del lugar-, bebiendo un café espresso.

Se puso de pie y abrió los brazos para recibirme. Como siempre, estaba impecable; llevaba un pulóver de algodón amarillo limón y unos jeans de marca. Sin duda era atractivo, educado y plenamente consciente de su condición de ciudadano acaudalado.

Recibí con agrado el abrazo, tratando de convencerme de que ese instante era el que había estado ansiando desde que me fui de mi departamento el sábado anterior.

-Serena, gracias a Dios que estas acá.-

Sus labios buscaron los míos. Respondí a su beso, tratando de olvidar en vano la sensación de los besos de Darién. Pero el contraste fue imponente. Los labios de Darién eran firmes y seguros; los de Diamante, suaves y torpes. ¿Cómo nunca me di cuenta de ese detalle? Además, aun cuando murmuraba mi nombre y jugueteaba con mi cabello, parecía tan preocupado por sí mismo de que me daba la impresión 

que era el protagonista de alguna película, en lugar de un hombre enamorado. Por fin me separe de él, convenciéndome de que transitaba por un lógico periodo de readaptación.

-No vas a creer, las cosas por las que tuve que pasar.- comente. Me senté en una de las sillas de hierro, forjado dispuestas junto a la mesa de miniatura.

Diamante hizo una señal al camarero para que trajera otra taza de espresso y se volvió hacia mí.

-Supe que Mina tramaba algo cuando hable con ella. Juro que no entiendo como podes ser amiga de esa chica. No tiene clase.-

Recordé que Mina había ido corriendo a Juban ni bien se entero de mi caída. Y el paseo de compras. Y las cosas que me había contado sobre mi madre, cuando me sentí tan a la deriva por mi pasado. Luego también acudió a mi memoria su horrible traición.

-Bueno ya no somos amigas, así que no tenes por que preocuparte.- conteste.

-Eso es algo rescatable de toda esta situación. Otra ventaja fue que no hayas tenido que ir a ese horrendo campamento- se lo veía increíblemente complacido, como si hubiera orquestado lo de mi amnesia para salirse con la suya.

El camarero coloco el café frente a mí y bebí un sorbo para probarlo era fuerte y amargo.

-Pero ni siquiera te he contado lo que me sucedió.-

-Contalo, entonces. Aunque estoy seguro que no tendrá ni punto de comparación con la situación que yo pase. No podes imaginártelo.-

Claroooo… tonta, tonta Serena. El hecho que tu vida en el lapso de una semana, se haya puesto patas para arriba no significa nada. O que te hayas caído, sufrido de amnesia, haber sido secuestrada por, por… por el mejor espécimen de todo Tokio. ¡NO! Por una rata, traicionera, que me mintió y engaño. Suspire, Diamante parecía mucho más preocupado por su propio sufrimiento y sus actos heroicos- levantar el teléfono y usar sus contactos para que me encontraran- que por el hecho de que mi vida se hallara trastornada por completo.

-Ni siquiera me preguntaste donde estuve en todos estos días.-

Dejo su taza sobre la mesa.

-Bien. ¿Dónde?-

-En Juban.- Espere que me preguntara con quien. No veía la hora de encontrar a alguien que sintiera por Darién Chiba el mismo odio que yo.

Hizo una mueca.



-¿Has estado viviendo en Juban todos estos días? ¡Santo Dios! Me sorprende que no te hayan asesinado.- meneo la cabeza.- pobre Serena, debes de haberte sentido aterrada. –

Pensé en la acogedora casa de Rose, en los arboles verdes y en la gente simpática del vecindario. Recuerdos muy distantes de resultar aterradores.

-No es tan malo ¿Sabes? Mi padre creció allí. – Diamante me tomo la mano, tenia los dedos fríos, un poco pegajosos y húmedos para mi gusto. En clara yuxtaposición con las cálidas manos de Darién.

-Serena, eso fue hace mucho tiempo. Él ya ha olvidado el pasado- Se estremeció- ni siquiera pensemos en eso.-

Aparte la mano. Diamante parecía tan esnob y elitista que me sorprendió. ¿Siempre había sido así?

-Como quieras Diamante.-

De repente no tuve ganas de contarle el engaño de Darién. Quería bloquear esa experiencia de mi mente, y si le confesaba a Diamante lo ocurrido, el no se detendría hasta vengarse. En cambio, me ahorraba los detalles de mis últimos días, podríamos reanudar nuestra relación donde la habíamos dejado. Todavía quedaba todo el verano por delante. ¿Qué sentido tenía amargarnos con el drama de mi amnesia?

-A propósito, ¿Con quién estuviste?-

-ah, con una amiga de Mina. No la conoces.- clave la vista en la taza de espresso.

-¿Qué amiga?- me pregunto, como si se diera cuenta que me callaba algo.

-Nadie importante.- respondí, recordaba los cálidos ojos zafiros de Darién, sus fuertes brazos alrededor mío- ¿Por qué no me cuentas lo que hiciste?-

Diamante se sintió satisfecho con la respuesta ya que su vida había retornado al orden habitual, o sea… él, él, y adivinen que mas… él. No quería pensar en las consecuencias complejas de lo vivido. Sonrió.

Durante la hora siguiente no hice otra cosa más que beber mi café y escuchar a Diamante hablar de sí mismo.

"Como en los viejos y buenos tiempos"

Mi padre dio vuelta las páginas del periódico y me hizo regresar al presente.

-¿Serena oíste lo que te dije?-

Menee la cabeza y tome una medialuna.

-Lo siento papá, pero tenía la mente en otro lado.



-¿Quién es el tal Darién Chiba? Nunca te lo había oído mencionar antes.

Me miraba con curiosidad, no tenía ni idea que acaba de formular una pregunta muy peligrosa.

-Es… eh… un conocido, digamos que me encontró en la estación y me llevo a su casa.-

No podía tolerar decirle toda la verdad, el solo pensar en Darien me hacia ruborizar. Tal como lo había hecho con Diamante, los deje que los detalles cayeran en las grietas de mis historias.

-Bueno por el teléfono me pareció un joven muy agradable, y me gustaría agradecerle personalmente que te haya aceptado en su casa. –

-No es necesario, papa. ¿Podemos olvidar el tema, por favor?- Arranque un pedazo de medialuna, me lo introduje en la boca y lo mastique furiosa.

Mi padre arqueo las cejas.

-Claro, si crees que es lo mejor…-

-Créeme. Lo es.-

Asintió con la cabeza, pensativo.

-Igualmente, hay algunas cosas que debemos aclarar.- dejo el periódico a un lado.- Vos y yo tenemos mucho tiempo que recuperar. Unos cinco años, según mis cálculos.-

Trague el duro nudo que se me había formado en la garganta.

-¿De qué estás hablando?- mi voz fue un chillido… nunca habíamos mantenido una conversación "personal", y el proyecto me entusiasmaba.

-Tu madre, antes de morir, me hizo jurarle que no me ahogaría en mi propia pena. Quería que tuvieras una adolescencia normal y feliz, llena de amor… de risas… aunque ella no pudiera compartirlas con vos. – Hizo una pausa y cerró los ojos- Este último mes me di cuenta que no he cumplido con esa promesa. Te llene de tarjetas de crédito, te impuse horas limite de regreso a casa, te exigí con respecto a tus tareas, pero no llegue a conocerte verdaderamente como persona. Y este fin de semana pasado, por poco te perdí…

No sabía que decir. Por supuesto que durante años reproche que mi padre no pasara tiempo conmigo. Pero, en realidad, jamás pensé que estuviera dispuesto a admitir que cometía errores. Por primera vez me di cuenta de que era un ser humano de verdad… no solo un robot que me decepcionaba día tras día.

-No fue tu culpa que yo me golpeara la cabeza, papá.-



-claro que no tuve la culpa de que te golpearas la cabeza, pero si de no haberme dado cuenta de que algo andaba mal mientras yo estaba de viaje, vos pudiste haber quedado abandonada en las calles, indefensa…-

Parecía tan desolado que quise reconfortarlo. Me asustaba la idea de verlo derrotado: el peñón de Gibraltar de pronto se desmoronaba.

-Bueno, en el campamento debieron haberte avisado que yo no había llegado…-

-Trataron de hacerlo. La propietaria por fin dio conmigo el mismo día que Darién. La mujer estaba desesperada.-

-Pero todo salió bien. Ya estoy mejor, y además no tengo que ir a ese campamento- trate de mostrarme contenta, aunque sabía que las cosas distaban mucho de estar bien.

Mi padre siguió hablando, como si no me hubiera oído.

-Cuando hable por teléfono con Ikuko, me di cuenta de que ella te conocía, a vos, mi propia hija… mejor que yo.-

-No he sido una persona fácil de conocer- declaré. Por primera vez desde la muerte de mi madre, me veía a mi misma con más claridad- Después de que ella falleció quise protegerme contra posibles penas futuras… Ahora sé que es imposible- pensé en Darién y el dolor que me había causado- La vida no es así.

Mi padre se me acerco y me beso en la mejilla. Me abrazo.

-Has crecido de verdad, Serena estoy orgulloso de ti.-

Se escapo una lagrima.

-Gracias, papá. Esto significa mucho para mí- Claro que había crecido ¿pero a qué precio?

Sonrió.

-¿Crees que podes darle otra oportunidad a tu padre? ¿Podríamos pasar el verano reconstruyendo lo que teníamos cuando eras niña?-

-Me gustaría mucho- conteste y le devolví la sonrisa.

Por un segundo fui feliz; Darién, Diamante y Mina se borraron de mi mente. Ahora iba a convertirme en una prioridad para mi padre, la esperanza secreta que había albergado en mi corazón durante años estaba a punto de tornarse realidad. Irónicamente, se lo debía a Darién.



El sábado por la noche me puse un vestido largo de seda negra y unas sandalias también negras. Diamante había organizado un paseo especial para mí y yo estaba segura de que aquella velada, nuestra relación volvería a ser como antes, y entonces se disolvería la depresión que me había quedado con respecto a Darién.

En los últimos dos días había logrado esquivar con éxito todas las llamadas de Mina; mi ex mejor amiga encabezaba la lista de personas cuya existencia quería olvidar. Descolgué de las paredes de mi cuarto todas las fotografías que nos habíamos tomado juntas, y mientras lo hacia recordé a Darién y su cámara de fotos. También me había comprado ropa de verano nueva, evitando a propósito ir a Bloomingdale´s.

Mi padre cumplía con su promesa de tratar de conocerme más a fondo. Trabajaba menos horas por día y hacia un esfuerzo por mostrarse amable con Diamante; hasta lo había invitado a cenar el domingo. Mi vida era la que cualquier chica habría soñado… salvo un detalle: echaba de menos a Darién e Ikuko. Y a Mina. Hasta Motoki y al señor Sr. Azusa

A las ocho en punto Diamante había llegado y me estaba esperando abajo.

-Ya bajo- grite por el conmutador- ¡Chau, pá!- lo salude y Salí muy apresurada del departamento, antes de darle oportunidad de imponerme un horario de regreso. Algunas cosas nunca cambian…

Diamante me aguardaba en la entrada del edificio ignorando lisa y llanamente al portero.

-Hola, mi amor. Estas preciosa.

-Gracias, vos también estas muy elegante- Con sus pantalones de vestir color tostado y una chaqueta azul marino, parecía un modelo publicitario.

Su beso fue automático, una formalidad.

-Hice reservaciones para que cenemos tarde en un restaurante nuevo, no es donde vamos siempre. Pero me dijeron que la comida es exquisita y está muy de moda. Pero antes- hizo una pausa- una sorpresa.-

Trate de mostrar cierto entusiasmo ante la perspectiva de cenar en seguramente uno de los restaurantes más refinados de todo Tokio. Conociéndolo sabia que los gustos de Diamantes no bajaban de restaurantes de primera categoría, y seguro era un lugar para aquellos ciudadanos que tuvieran dinero para quemar. En otras palabras la antítesis de Hikari.

El taxi nos dejo en la base de un parque, extremadamente parecido al parque de mi cita con Darién, pero cuando vi la hilera de carruajes que me habían parecido tan románticos unos días atrás, me empecé a asustar.



"Una coincidencia- me dije.- Una simple coincidencia"

Sin embargo, cuando vi a Diamante dirigirse al más adornado de todos, supe que me hallaba en problemas.

-¡Un paseo en carruaje!- exclamo- Que sorpresa ¿no?

En ese momento tuve el profundo deseo de que me atropellara un camión con acoplado. ¿Cómo podía subirme a un carruaje con Diamante? Considere la posibilidad de decirle que era alérgica a los caballos o que de pronto recordé que había dejado la plancha enchufada. Cualquier cosa para escaparme de esa conocida escena del caballo y el carruaje. Pero Diamante ya me estaba haciendo señas. No me quedaba otra alternativa que aceptar su "sorpresa".

-Vamos mi amor, el tiempo es dinero.- Me ayudo a subir y se sentó a mi lado.

-Buenas noches- dijo el conductor mientras se volvió para mirarme.

Cuando vi su rostro, me quise morir. ¡Era el mismo cochero que nos había llevado a Darién y a mí! por la forma en que me guiño el ojo, me di cuenta de que me había reconocido, aunque por suerte no abrió la boca.

-Hola- balbucee, con el corazón palpitante.

Sin agregar ni una sola palabra más, hizo chasquear las riendas. Cuando comenzamos a avanzar, me dije que debía considerarme feliz. Mi paseo con Diamante borraría los recuerdos de Darién, en especial, el momento en que le dije que lo amaba. Cerré los ojos, bloqueando todo excepto Diamante.

Cuando entramos al parque, me atrajo hacia sí.

-Estaba esperando este momento, Serena- susurro.

-Oh, Darién…- me calle. No podía creer que acabe de pronunciar el nombre de ese idiota. Diamante me miraba de forma muy extraña. Recuperada, trate de arreglar la situación para mi conveniencia- Oh, mi… ¡Ay! ¡Ay, ay! El tobillo. Se me durmió el tobillo. Pero creo que mejora… Si, si.-

Diamante me tomo de los hombros con ambas manos y su boca se acerco a la mía. Sus labios se apretaron contra los míos con fuerza, casi con rabia. Le devolví el beso y luego se relajo. Después de unos minutos su respiración se torno agitada y me abrazo con más fuerza.

Pero lo único que yo sentía era frialdad. Ya no podía fingir que los besos de Diamante me agradaran. Todo lo que había sentido por él era historia pasada. Odiaba a Darién, pero Diamante solo me inspiraba indiferencia. No podía seguir 

adelante con la farsa. Me aparte de él, desesperada por poner distancia entre los dos.

-Serena, te am…-

-Diamante, basta. Por favor- lo interrumpí. No quería oírlo pronunciar esas palabras; habrían resultado demasiado dolorosas.

-¿Por qué?- Parecía herido.

-No nos amamos de verdad. – cuando se lo dije, la banda de acero que me comprimía el cuello se aflojo. Ya estaba libre.

-¿De qué estás hablando? Formamos un equipo, somos la envidia de todos mis amigos. Somos lo mejor de la sociedad- se lo veía incrédulo.

Meneé la cabeza.

-Todo eso no es amor. El amor es algo… bueno, algo que te supera. No es eso lo que nos sucede a nosotros.

Entrecerró los ojos con suspicacia.

-¿Hay otro?- pregunto.

-En realidad, no… Absolutamente no. Pero vos y yo no podemos seguir saliendo. Simplemente, no corresponde.- Me sentí triste y aliviada a la vez. Había cortado las relaciones con otra persona más, mi último vinculo a la vida social. Pero no me arrepentí de la decisión ni por un segundo.

Diamante se corrió al otro extremo del asiento

-¿Tenes una jodida idea de cuantas mujeres serian capaces de matar por salir conmigo?- no hice caso a la manera como pronuncio la palabra mujeres, era obvio que me consideraba una simple pendeja. Pero nada de lo que dijera me afectaría.

-Si Diamante. Y todas ellas serian afortunadas de tenerte como novio. Pero vos y yo no vamos a ninguna parte- con cada palabra que decía me sentía más fuerte. Yo era Serena Tsukino, una mujer independiente.

-¿Es tu decisión definitiva?- pregunto

-Si- mire fijo hacia adelante.- Lo lamento-

-Cochero, llévenos de vuelta- dijo Diamante abruptamente. Luego se volvió hacia mí. –La cena queda cancelada.



Punto final. Después de un año de haber salido, las últimas palabras de Diamante en cuanto a nuestra relación solo se refirieron a la cancelación de las reservas para cenar.

"Adiós, Diamante- pensé-. Que Dios te ayude".

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Reportándose su Generala•

Después de años, actualice. Es más creo que ya tengo canas, jaja. No mentira, que todavía soy joven… ¡UY! Mi cintura, jaja. Empecé la facultad, así que mi tiempo entre ser madre de los cachorritos- Ash y Suyi- atender a mis bebes, y delirar en la facultad de Derecho.. Sip, asi es. Es una larga historia, que seguro que no quieren saber por qué se van a aburrir. Además, PIEDAD!! Todos los días de la semana 1.30 de viaje, para cursar y volver con otra 1.30 ¡MUY TRISTE! Así que estoy en cierto punto justificada con lo que respecta a mi vagancia para actualizar. ¡Falta poco para el final, de verdad no miento! Dos capítulos y epilogo. Me muero… síndrome del nido vacío-

Otra noticia así como re GUAY, estrenamos PERDIDAS en el espacio de doña Suyi- Usako Suyi- y les agradeceríamos que se pasen y se echen una miradita. Es un fic, fuera de lo común. Ya que no es de la parejita dorada, sino un fic creado con la idea de divertirnos y divertirlas. Escribimos las tres, Suyi, Eliz y quien les habla. Traducción, el trió de malignidad.

Bueno, ahora si paso a responder los R&R, espero que les haya gustado este y ver sus reviews. Muak!

Kaoru Hatake: ¬¬ ¿cómo que nunca te detuvo que este en posición de alguna? ¿Te estás reconociendo como una saca-Mamo? ¡Que bajo que caíste! Jaja. No mentira, es una bromijirijilla, jaja. Gracias por el reviews, espero que te haya gustado el chap de hoy. En el cual Sere le patea el culo bonito de Diamante. Muak.

Cindy Tarde en actualizar, pero mejor tarde que nunca. Jaja, espero que te haya gustado este chap, al igual que los otros. Buah, ya falta poco para el final. Muak!

Lumar: Gracias por todo, el reviews y el saludo por mi cumple- que eliz, se olvido. Muajaja, pero lo pago caro. ¡Un mes sin sus bebes!- Bueno espero que te guste, nos hablamos! Muak!

andy-deep-chiva: falta poco para que Mamo no sufra mas. ¡DOS CAPITULOS! Tratare de no tardar mucho, pero empecé la facultad u.u y como siempre todo se complica. Muak!



karenina hansen: ¡Sabes cómo lo exprimí! No quedo NADA, de nada. Todo los días, horas, jajaj. Pobre Michi- la que lo tiene en Marzo- jaja, seguro que tuvo que esperar a que se recuperara. Ya falta pokito y esto se termina, es verdad que Mamo es un amor. Está en su naturaleza, ser tan sexy- ¡¡babas!!- amoroso y perfecto en todo, un mes con él y quedas arruinada para los demás. ¡Jaja! Muak!

Ángela: Gracias por el reviews, el saludo y las vacas que lastimosamente pasaron hace años luz, estuvieron buenas. Solo faltan como ya dije como 1546 veces DOS CAPITULOS, pero por ahora Mamo va a sufrir solo un poquitito mas. Después de esto no va a volver a mentir jamás, jajaj. Muak!

Eliz: ¬¬… te olvidaste de mi cumples, pero ya verás. La venganza es dulce, muajajja. Ya te mande a mis pekes, a mis bebes y todo para la excursión "reencuéntrense con su lado salvaje" vinieron tostaditos, y yo les pase cremita por todo sus cuerpitos- suspiros…- te podrás imaginar cómo termino. ¡PERDIDAS! Vio la luz, que emoción, lloro de la alegría. No segui tu consejo, y mi vagancia duro bastante. Pero me dije, mierda carajo, hay que terminarlo. Y aunque tengamos el maldito síndrome del nido vacío, lo voy a terminar.

PD: ¿¡Y si no lo termino nunca?! ¡¡Mi pobre Nick!! El es especial y… tal vez no se adapte, o , o… ¡Buah!

Sailor angel Moon: ¿Por qué carajo no hablamos todavía por MSN? Jaja, no soy racista de rubias. ¡Mi mejor amiga lo es! Pero un punto a su favor, es natural. Ajja, ojo, no te me vayas a ofender, cualquier cosa reclama al sindicato de rubias. ¡Tengo unos chistes de rubias buenísimos! Te los tengo que contar, jajaja. Ya esta, ahora te respondo. Es verdad sos mala, dejaste un reviews, cuando podrías haber dejado más. ¡Eso es maldad! No se vale, engancharse en la historia cuando ya la termino, ¬¬… En fin, concuerdo con la parte de genia y de incomprendida. Incomprendida siempre, jaja. En realidad, no sé si genia, sino mas bien chica con tiempo y ganas de reírse con los demás, de los delirios que pasan por su cabeza, ¡jaja!! Lo del retoño, ni yo lo sé. No mentira, se va a saber en el ultimo capitulo. Ahora sí, basta de delirios. Ajjaa, muak!

Sandra: ¡¡Tanto tiempo que no hablamos!! Espero que te haya gustado, y hablemos por el msn. Muak!

Fabiola Grandchester Chiba: ¡Por fin no te confundiste mi nombre! Ajaja, mentira. No hay problema, siempre estás leyendo mi fic y dejando re lindos comentarios. Gracias!! Muak!

Luz de Luna: lo de la reconciliación con Lemon yo no lo sé. ¡Ya se! Traten de convencerme, jaja. La verdad es que falta tan poco… ¡buah! Jaja, Gracias!! Muak!

Pamita-83: Gracias por el R&R, y por el halago. ¡Te comprendo con la adicción! Jaja, mis Dark Hunters son prueba de ello. Jaaja, muak!



Freiya: ¡¿Dónde mierda te metiste!? Y si no te hablo es porque no toy, ¿Cuándo no conteste a mi queridísima freiya? Nunca. Ves, soy un pan de Dios. Gracias, Reina. Muak!

Suyi y la cosa Atlante: Soy Nick, sos malvada. Yo no puedo dejar a mi bebe, además no me gusta los cambios- como el de ser un Dark Hunter por la culpa de ese.- y no digo que sea mala eliz, pero… no es mi cama… no… ¡ME NIEGO!

¡Esta! ¡Esta! Y por si no te quedo claro ¡esta! ¡Que mis bebes se quedaron en tu casa, cuando fuiste a colgarte de la liana, o donde mierda te fuiste! Es verdad, lo intentaron, pero… me necesitan tanto, que desistieron a la hora. Por eso seguro encontraste un par de plantitas secas, eso que le dije a Fury que las riegue- o mee- jaja, ¡PERDIDAS! Vio la luz, como Sueiro- pobre che…- y vos me pinchas el globo con eso de los capítulos, perra… jaja!! Muak!

Erika Chiba: Claro que te perdono, es demasiado bueno Mamo para no hacerlo. Gracias por el reviews!! Muak!

Hoshiharu: Gracias!! Es muy larga la explicación, es fácil bájate la serie de los Darks Hunters, haceme caso no tiene desperdicio. Y decile hola a una nueva adicción. Jaja, muak!

Saltamontes: ¿Que importa, que tenga menos días? Lo que cuenta es la calidad, y como sensei tuyo estoy más calificada, muajajja!! Gracias!! Por estar siempre, y por permitirme ser tu querida amix, muak!

Caroone: Gracias por le review, ya falta poco para que Mamo no sufra mas, muak!

Isabel: lo siento, soy asi. Egoísta, 100 por ciento, cada célula de mi cuerpo es egoísta. Atribuilo a mi complejo de hija única, jajja. Gracias! Muak!

TrisChiba: falta muy poco para la reconciliación, solo queda esperar. Gracias!! Muak!

Su alteza: ¿Cómo los satisfago a todos? Y si, es un trabajo duro, muy duro. No es cosa de tontos, noo… hay que saber, innovar. El misionero siempre aburre, y hay que probar cosas. Por eso siempre seguimos temáticas, nos disfrazamos, y demás cosas perversas. No aptas para menores, tarde bastante pero… bueh, mis hombres tienen que ser atendidos. Jaja, muak!

Michi: ¡¡Tenes que leer Perdidas, tenes, tenes, y debes leerlo!! Qué lindo un bebe, lindo que va a ser corrompido por la tia Setsu!! Jaja, espero que cuides mucho esa linda pancita. Te quiero mucho Michi, aunque no me dejes reviews, te desaparezcas y todo eso. Muak!

LadySerena01: ¿un no humano? ¿En qué sentido, en qué contexto? Mi no saber qué decir, gracias por el reviews. Tarde bastante por que la musa se fue de paseo, 

después el comienzo de la facu. Lo sé, muy triste, si, si. Gracias por el hermoso reviews, muak!

Oranjitenshi: Gracias por el reviews!! Mamo ya se fue hace mucho, pero volverá y seremos miles, jaja. Nos vemos por el msn, muak!

Hehra: No, el jefe ni pincha ni corta, ni nada. Falta poco para que termine la tortura, palabra de boy scout. Jaja, Gracias! muak!

Gaby•