Los personajes que hay aquí… (Que no nos vamos a poner a nombrarlos a todos) son de la WWE, cualquier semejanza con estos hechos es pura coincidencia (HA! Más quisiéramos nosotras…) Este fic se ha hecho con ánimo de divertir al personal.

Jeff al ver que su hermano no llegaba se dirigió hacia los aseos.

-¿Matt?-Chillo.

Capítulo XXIII: Problemas.

Nadie le contesto.

Abrió uno por uno los aseos hasta encontrar a su hermano apoyado en la pared sudando y colorado.

-Matt ¿estás bien?-Dijo Jeff asustado.

Matt no contestó.

-Será mejor que te lleve a casa- Dijo Jeff pasándole un brazo por encima.

-Ca…Sa…-dijo Matt con una sonrisa, sin saber si era causa de la borrachera o del polvo de emergencia que acababa de echar

-Sí, a casa, tú casa, mí casa…-siguió Jeff mientras que lo llevaba a la salida.-Coño, pareces ET….

Matt rió como un auténtico imbécil, y Jeff negó con la cabeza.

"No lo vuelvo a llevar borracho a algún sitio, jamás" pensó Jeff

Llegaron a casa, y en cuanto Jeff soltó a Matt en el sofá este se quedó frito. Jeff no tenía mucho cuerpo para cogerlo así que lo descalzó, le puso una mantita y se fue ha dormir a su habitación donde cayó rendido.

A la mañana siguiente, Matt se despertó el primero, y su amanecer no fue bastante agradable, pues, al moverse se cayó del sofá y se levantó por el golpe.

-Mierdaaa.-le dijo al suelo, se levantó con dificultad y se sentó en el sofá

Le dolía la cabeza, estaba medio mareado y sentía algo de náuseas. Algo fácil de imaginar, el resfriado y la resaca, no eran buenas compañeras. Se fue ha bañarse a ver si el agua fría, le despejabas las ideas.

Jeff, se despertó al oír el agua de la ducha. Levantó la cabeza, pero le dolía y prefirió dejarla donde estaba. No tenía mucho cuerpo para nada, y quería mantenerse allí tirado, todo el tiempo posible.

Matt terminó la ducha y se medió despejó, antes de desayunar se tomó el antibiótico que tenía, y se puso a poner el desayuno.

Una vez hubo dejado todo la comida en la mesa Jeff apareció con una toalla y secándose con otra el pelo. Matt tuvo un pequeño espasmo allá por debajo del vientre.

-Gracias por preparar el desayuno…-comentó Jeff y dejó un momento de secarse el pelo, para beber el café que se había echado su hermano.

Matt sonrió, y teniendo a su hermano de espaldas se pegó a él y le besó el cuello. Jeff escupió el café que se había tomado de nuevo a la taza y emitió un gemido suave.

-No ves como nos levantamos por la mañana…-dijo Jeff con una risilla.-Con que energías…

Matt rió y volvió a besar su cuello, Jeff se dio la vuelta y besó a su hermano, soltando la taza de café en la mesa, le metió a su hermano la mano por los pantalones.

-¿Qué has tomado?-le dijo al notar cierto bulto crecer a ritmo alarmante

-Los antibióticos que me distes…-respondió Matt besándole por el cuello

-No me extraña…-dijo Jeff riendo

Continuaron con los besos y las caricias y al poco, ya estaban desnudos sobre la cama.

-¿Ni un resfriado mezclado con una resaca te cansa?-le preguntó Jeff riendo, y tirando a su hermano en la cama.

Matt negó con la cabeza, y lo cogió de la camiseta para ponerlo sobre él. Siguieron besándose sin parar, sin preocuparse en si se les acababa el aire.

La ropa voló enseguida, y ambos quedaron desnudos, Jeff sobre Matt. Jeff fue el dominante, aquello le encantaba a Matt, le gustaba más que fuera así. Al ser el pequeño, le daba más morbo.

Jeff entró en Matt de una vez, al notar la erección de su hermano tocar su próstata se le escapó un gemido grande. Jeff sonrió, siguió con las embestidas que aumentaron su ritmo.

Ambos acabaron viniéndose a la vez, cortándosele el aire cuando llegaron al orgasmo.

-Que fuerzas tienes tú también…-comentó Matt entre risas

-Muchas…-dijo riendo

Tras vestirse, bajaron a desayunar. En mitad del desayuno el teléfono de Matt sonó.

-Eh…Hola Michelle ¿Qué pasó?-dijo Matt preocupado

-Matt, tenemos que hablar.-dijo la otra voz al lado del teléfono.-¿Podemos quedar tu y yo, en una cafetería tranquila?

Matt confirmó la cita extrañado, pensando en que solo lo quería para hablar de Mark y sus dudas. Llegó con cinco minutos de adelanto, solo. Allí se encontró a Michelle, nerviosa.

-Hola-Dijo Matt sentándose.

Michelle se tocaba los dedos nerviosa.

-¿Te pasa algo?-Dijo Matt mirando a la cabeza gacha de la joven- ¿Estás enferma?

-No…Matt… tenemos que hablar de lo de anoche…-Michelle seguía con la cabeza baja.

Matt no entendió lo que le quiso decir.

-Mira Matt… yo… quiero a Mark- La rubia estaba nerviosa- Lo que pasó anoche entre tu y yo solo fue sexo y nada más.

A Matt se le heló la sangre y comenzó a morderse el labio.

-No puede ser… ¿Tu y yo?- Matt comenzó a reírse histéricamente- Venga, será una broma ¿no?

-No Matt… nos acostamos, en el aseo de la discoteca- Michelle se tocó la frente.

-Venga va… se que es una broma… ¿Dónde están las cámaras?- Matt reía.

Entonces a su mente vino el Flash back de cuando le desabrochaba el sujetador a Michelle.

-No… No puede ser…- Matt palideció- ¿Qué mierda he hecho?

Michelle no decía nada, desde que Matt había entrado no había levantado la cabeza.

-Mira yo… Iba borracho… no… no sabía lo que hacia ¿vale?-Matt intentaba explicarse nervioso- Tu a mi no me gustas, yo…

-Será mejor que me valla…- Dijo Michelle cogiendo su bolso.

-Pero… ¡Espera!- Matt vio como Michelle cruzaba la puerta de la cafetería.

Resopló, había metido la pata hasta el fondo.

Hincó los codos en la mesa y hundió sus manos en su pelo, intentando recordar algo de la noche pasada.

-¿Desea tomar algo señor?- Un camarero le interrumpió.

-Largo…-Murmuró

-¿Perdón?- Preguntó el camarero.

-¡He dicho que te largues!- Matt gritó.

To be continued…