Los personajes que hay aquí… (Que no nos vamos a poner a nombrarlos a todos) son de la WWE, cualquier semejanza con estos hechos es pura coincidencia (HA! Más quisiéramos nosotras…) Este fic se ha hecho con ánimo de divertir al personal.
-Vamos pues…-dijo Jeff
…
Capítulo XXVIII: ¿Qué te pasa?
Cogió su mochila y en horas, se plantaron en un bosque desierto de Canadá. Era hermoso. Estaba muy poblado de árboles, pero dejaba algunos claros en el suelo para instalar tiendas de campañas y otras maravillas.
Las montañas, se podían ver de fondo, tenían un color magistral, incluso estaban nevadas por los picos. Sin duda, aquel paisaje, se podía plasmar en un cuadro.
-Es maravilloso.-dijo Matt soltando la mochila y admirando el paisaje
-Se escoger buenos lugares.-dijo Jeff con una sonrisa de oreja a oreja
Lanzó la tienda de campaña que se montó sola, era grande, cara, pero grande. Jeff se aproximó a Matt y le agarró el culo.
-¿Vamos a dar un paseo?-le preguntó al oído
-Vamos…-murmuró este, y le besó, antes de andar
Estuvieron andando por el bosque un poco distanciados, pero al no ver a nadie, acabaron el resto del paseo cogidos de la mano, volvieron cuando era de noche.
-Tengo hambre.-informó Matt
Jeff sacó unos bocadillos.
-¿Pretendes alimentarme una semana a base de chope y pan?-preguntó Matt con las cejas alzadas
-No te quejes que tu al menos tienes mantequilla…-comentó Jeff
Ambos se rieron y comieron el bocadillo, entraron en la tienda de campaña, y se pusieron el pijama… Bueno, hacía buen tiempo, Matt se quedó en calzoncillos y Jeff en cueros.
-¿Vas a dormir así?-le preguntó Matt
-Hombre…. ¿Cómo quieres que duerma?
-Con más… ¿ropa? Se te van ha congelar los huevos…
-Bah, mejor eso a que me nazcan pollos
Matt rió y recorrió con un dedo todo el torso de Jeff, desde el inicio del esternón, hasta la punta del glande.
El dueño de dicho torso gimió y se arqueó hacia delante.
-Lo ves… Sin ropa, provocas esto…-le dijo Matt y señaló a su erección
Jeff, metió una mano dentro del calzoncillo y comenzó a masturbarle.
-Pues habrá que darle un uso…-comentó
Matt gimió y se arqueó hacia delante. Jeff sonrió y bajó los calzoncillos de su hermano hasta los tobillos, se tumbó sobre él, y comenzó a masturbar a ambos a la vez.
-Eres todo un manitas…-comentó Matt
-Tengo un buen maestro.-respondió Jeff
Matt rió, y Jeff siguió masturbándole, ambos gemían a un ritmo frenético, el mismo ritmo que usaba Jeff. Acabaron viniéndose, uno encima del otro.
-¡Dios! ¡Que cansado!-dijo Matt soltando la bolsa
En la semana de camping, apenas había salido de la tienda, y se habían pasado la mayoría del tiempo…Intimando.
-No me extraña que estés cansado…En parte… No hemos hecho otra cosa toda la semana…-dijo Jeff abrazando a su hermano por detrás cerrando la puerta de una patada
-¿Tú tienes ganas de más?
-¡Hombre! Aún nos queda tres semanas de vacaciones… A demás, soy Jeff Hardy, un auténtico Red-Bull
Matt rió y se dio la vuelta para besar a su hermano. Este continuó el beso con ganas, metiendo las manos por el pantalón.
A Matt, le bajó la sangre y sonrió abiertamente, llevando una mano de Jeff a esta erección. Jeff sonrió y besó a su hermano con más ganas.
Enseguida, la ropa voló y Matt se puso encima de un Jeff que estaba tendido bocabajo. Entró en Jeff con un vaivén suave. Comenzó con las embestidas pero al poco, paró. Y salió de Jeff
-Matt… ¿Estás bien?-le dijo
Matt no dijo nada, se sentó y miró a su entrepierna.
-¡Vamos!-le dijo
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-¡Matt! ¡No es para ponerse así! ¡A eso se le llama gatillazo y punto!-le dijo Jeff a su hermano.
-Me voy a la ducha-Dijo Matt poniéndose los boxers con la cabeza gacha.
Jeff resopló, antes de que dijera nada su hermano ya había subido hacia la ducha, cogió también sus boxers y se los puso. Se tiró en el sofá de mala gana encendiendo la tele y apretando cualquier canal.
Tras unos minutos estando ahí decidió subir a hablar con su hermano, estas cosas los tíos se las tomaban muy enserio.
Jeff entró en silencio hacia la habitación, escuchó el agua de la ducha al caer. Abrió la puerta lentamente y vio a su hermano lavándose el pelo. Se quitó sus boxers y ando hacia la ducha, pero antes de poner la mano para abrir la mampara la voz de su hermano le detuvo.
-No entres, casi he terminado-Dijo Matt sin dejar de lavarse el pelo-Ya salgo.
Jeff se enrolló una toalla a la cintura y se sentó en el mármol de los lavabos balanceando los pies como un niño pequeño.
-Matt, tampoco es para ponerse así.-Dijo Jeff mirando como sus pies se movían.
Matt no contestó.
-Por lo menos háblame-Dijo Jeff dirigiéndose hacia la ducha.
Matt abrió de golpe la mampara y cogió la toalla rodeándose la cintura con ella.
-Ya he terminado, puedes entrar- Dijo Caminando hacia la puerta.
Jeff entró en la ducha y abrió el grifo del agua fría, para que por lo menos su cuerpo se calmase.
No lo entendía, por muchas vueltas que le diese, su hermano a veces actuaba de forma extraña.
Estaba ahí quieto, sin hacer nada, ya había pasado mucho tiempo desde que entró a la ducha. Sus dedos comenzaron a arrugarse, se enjuagó y salió de la ducha.
Entró a la habitación, no había nadie, se puso unos pantalones cortos.
Abajo se oía la televisión, Matt seguramente estaría preparando la cena. Jeff sonrió y bajó.
Vio a su hermano sentado en el sofá con la mirada fija en la pantalla, se notaba que no prestaba atención a lo que estaba viendo, encima, era un aburrido documental sobre los monos.
-¿No tienes hambre?- Dijo Jeff acariciándole una mejilla a Matt.
-No- Dijo ladeando la cabeza hacia el lado contrario sin apartar la vista del televisor.
-¿No quieres cena?- Volvió a preguntar Jeff levantándose del sofá y andando hacia la cocina.
-Te he dicho que no- Murmuró Matt con un tono neutro, seguía sin dirigirle la mirada a Jeff.
Jeff se comió lo primero que pilló del frigorífico y fue de nuevo al sofá, donde Matt, seguía sin moverse.
-Venga, anímate, hemos follado toda la semana-Comentó Jeff riéndose-Es normal, está cansada, necesita un respiro.
Matt sonrió irónicamente de medio lado, dándole a entender que el comentario que había hecho no había tenido gracia, ni le había ayudado.
To be continued…
