Los personajes que hay aquí… (Que no nos vamos a poner a nombrarlos a todos) son de la WWE, cualquier semejanza con estos hechos es pura coincidencia (HA! Más quisiéramos nosotras…) Este fic se ha hecho con ánimo de divertir al personal.
Matt sonrió irónicamente de medio lado, dándole a entender que el comentario que había hecho no había tenido gracia, ni le había ayudado.
…
Capítulo XXIX: Al Médico.
Tras estar un rato cada uno en una punta del sofá, Jeff comenzó a bostezar, el documental era más aburrido que Mcmahon echando sus típicos sermones semanales.
-¿Vamos a la cama?-Dijo Jeff Medio adormilado aproximándose a Matt.
-No tengo sueño, voy a quedarme un rato más-Comentó Matt.
-Está bien-Gruño entre dientes Jeff-Cuando te de la gana subes.
Jeff se fue hacia la habitación enfadado, Matt se estaba comportando como un crío de 16 años.
Destapó la cama con violencia y se acostó, cerró los ojos fuertemente intentando librarse del enfado.
Dio una vuelta, y luego le siguieron muchísimas mas, al final esperando a Matt se quedó dormido.
Matt se había quedado en el sofá, no pensaba subir a dormir con su hermano, así que se recostó en el sillón, esperando dormirse pronto.
Jeff se dio una vuelta lentamente poniéndose de costado, la cama estaba fría, estiró el brazo para abrazar a Matt, pero topó con el maldito colchón vacío.
Abrió los ojos, eran las 6 de la mañana.
Bajó con la luz apagada y vio el televisor encendido y a su hermano durmiendo encogido abrazando sus piernas.
Cogió una manta y le tapó, se sentó en un pequeño hueco que había a su lado y le acarició la cara. Matt se movió un poco y sonrió.
Jeff se acostó en el suelo, mirando al techo, giró la cabeza y vio que una mano de Matt caía fuera del sofá sonrió y la acarició con ternura.
Bostezó, cerró los ojos busco a tientas la mano de su dormido hermano y la besó con delicadeza.
Si Matt no iba a dormir con el, el dormiría con Matt.
Los rayos del sol se colaban por la gran ventana del salón, haciendo que Matt despertara de aquel sueño tan maravilloso.
Se sentó en el sofá y miró hacia el suelo… ¿Qué coño hacia Jeff ahí?
Pasó una semana y las cosas siguieron igual, ellos apenas hablaron y por supuesto, ni siquiera se acercaban en la cama. Jeff, empezaba a tener necesidades básicas, y no las iba ha resolver con Matt porque el no quería.
Arto, decidió llamar a un especialista y tomar cita para Matt, por supuesto, sin que este lo supiera, si no, no iba ha ir.
Al final, acabó convenciendo a Matt. Y fueron a la consulta del urólogo.
-¿Matt M. Hardy?-dijo la enfermera
Matt se levantó y se volvió hacia Jeff.
-¿Matt Hardy? ¿Pero no ibas a ir tú?-preguntó
-No. Eres tú el que tiene el problema, entra.-le dijo Jeff
Matt gruñó y entró seguido de Jeff.
-¿Matt Hardy no?-murmuró el médico
-Sí…-contestó sin ganas
-Bien… ¿Y cuál es su problema?-le dijo el médico
-Eh….Pu….Pues…-empezó
-Tiene problemas de erección.-respondió Jeff
-Gracias…-murmuró Matt
-Bien… ¿Tiene pareja?-dijo el médico
-Eh…Sí, salgo con un chico.-respondió rojo
-Bien…Desnúdese y póngase en la cama a cuatro patas.-pidió el médico
Matt, le hizo caso mientras que asesinaba a Jeff con la mirada. El médico se puso los guantes, y examinó a Matt, una vez le hubo hecho la revisión salió de las cortinas.
-Bien… Todo está bien, la próstata está bien, no sé…Puede que la disfunción eréctil se deba a lo que es el acto sexual.-explicó el médico
-¿Eh? ¿Al acto sexual?-preguntó Matt mientras se abrochaba el pantalón
-Sí, puede que usted y su pareja estén cansados de hacer lo mismo… Vaya ha un sex-shop, compre varias cosas, hagan el acto sexual de una manera diferente…-le dijo el médico
Matt asintió y tras darle las gracias salió con Jeff de la consulta. Matt estaba algo más animado, al menos sabía que no iba ha ser para siempre.
Tras la consulta, llegaron al Sex-Shop. Era bastante grande, se lo recomendó Paul a Jeff. La cosa más graciosa de eso, que ha demás de ser exclusivamente para homosexuales, estaba regentado por invidentes, y claro, eso siempre venía bien ya que jamás iban ha reconocer a alguien.
Miraron los diferentes estantes donde se podía ver de todo, desde consoladores de un tamaño considerado a lubricantes de diferentes sabores. En un estante había diferentes juegos eróticos de mesa, tan tradicionales como el parchís o el monopoly, claro…Que no era tan igual.
También había golosinas con formas indecentes, y piruletas. Había también esposas, látigos, había dados donde, según la cara que saliera, era lo que había que hacer. Revistas…Libros… Condones de todos los colores…
Al final se fueron bien llenos, compraron las golosinas y el juego del Porno-monopoly. También compraron esos dados, y lubricante se sabor a Lima y menta. Por supuesto, el libro de Gaysutra, lo compraron. Matt cogió sin que su hermano se diera cuenta el látigo y las esposas, si Jeff quería masoquismo, masoquismo tendría.
Matt se adelantó para abrir la puerta mientras que Jeff cogía las bolsas del maletero del coche.
Fue cargado hacia la puerta y entró a la casa, hacia fresquito, se estaba de lujo.
Dejó las bolsas en el suelo.
-¿Matt?- dijo Jeff levantando la voz-Esto no me gusta ni un pelo-pensó.
To be continued…
