Ya saben los personajes no son míos son S. Meyer.
Esta historia no esta contada desde la perspectiva de ningún personaje en especial, si no en tercera persona.
UGLY SIDE
Capitulo 13: El Peor Miedo…
Edward llevo a Bella lejos de la casa, sin pronunciar ninguna palabra desde que habían salido, eso preocupaba a la joven, tal vez lo del piano había sido demasiado para el, aunque para ella era una pequeñez comparado a todo lo que había pasado no solo cuando la secuestraron, sino, cuando el la había abandonado.
-Deberíamos irnos- Dijo repentinamente Edward deteniéndose a mitad de ningún lugar, aunque el sentido de orientación de Bella había mejorado muchísimo, incluso ella estaba perdida, en todo sentido.
-¿Qué?- Fue lo único que atino a decir la joven.
-Vámonos de aquí, vamos lejos… viajemos por el mundo… que seamos solo tu y yo- Le pidió el vampiro tomando las manos de la joven.
-No se…-Dijo la joven intentando inventarse algo para quedarse.
-No te pido que me contestes ahora solo que lo pienses, creo que seria lo mejor para los dos- Respondió el hombre abrazando a Bella por la espalda, esta se lo permitió, por ese eterno día había sido lo suficientemente cruel.
-Esta bien lo pensare, aunque aun no se si podre soportar el olor de algún humano, pero podríamos intentarlo haber que pasa- Le sugirió la joven con una extraña sonrisa- Además creo que Esme y Jasper serian increíblemente felices si me fuera-Comento con cierta suspicacia.
-No digas eso, ellos te quieren- Comento el vampiro.
-Me querrán ver muerta o bien lejos, pero definitivamente no en tu vida… es como si les molestara mi presencia- Dijo la joven sabiendo que sus palabras estaban haciendo eco en la cabeza de Edward.
-Claro que no, simplemente están… acomodándose a tu presencia, no es más- Intento explicarle el vampiro, pero el tampoco tenia una explicación lógica al comportamiento de su madre y su hermano.
-Edward, se que es tu familia, pero es obvio que Esme y Jasper están celosos de mi presencia en la casa, no hay otra explicación- Concluyo la joven sabiendo que solo necesitaba instalar una duda en la cabeza de Edward, para que todo lo que pudiera decirle Jasper o Esme fuera una mentira para Edward, algo que era producto de los celos, no de la realidad.
-Prométeme que intentaras hacer las pases con ellos-Le pidió el vampiro apretándola más.
-Esta bien, hare las paces con ellos- Prometió falsamente la joven.
-¿En serio?- Cuestiono el vampiro sin creerlo, intensificando más el abrazo.
-Por supuesto, si es lo que quieres… pues pondré todo de mi parte para complacerte… pero vamos con calma- Le advirtió la joven sabiendo que había logrado su objetivo, y que ahora y por un tiempo podría mantener a Edward con esa mentira para poder llevar a cabo su plan, pero cada vez el tiempo se le estaba acabando… aunque la sola insinuación sonara increíble viniendo de una persona que viviría por siempre. Luego de un acogedor silencio que se había instalado entre ellos el vampiro decidió romperlo, para preguntar lo que desde esa tarde le quemaba la garganta.
-Bella… ¿Realmente me has perdonado?- Pregunto repentinamente el vampiro.
-Para ser sincera… a veces creo que si… y otras veces… no lo se- Concluyó recostando su cabeza en el hombro de Edward- Es complicado-
-Voy hacer todo para que me perdones totalmente… ya lo veras- Dijo el vampiro depositando algunos besos en el cabello de la joven.
-¿Sabes?... Creo que es hora de regresar -Comento inesperadamente la joven.
-Tienes razón… volvamos- Y los dos volvieron caminando lentamente cada uno perdido en sus propios pensamientos, analizando cual iba hacer el próximo paso a dar, cual iba ser el camino a seguir.
Mientras tanto, llegando a la casa después de atender a varios pacientes se acercaba Carlisle a paso lento, con la cabeza peor de contaminada que antes pero eso si, con una sola cosa clara, que tenia que hablar con Bella por que era la única forma de poderse aclarar… aunque no supiera las palabras que iba a utilizar, pero tenia que saber que era lo que estaba pasando en la cabeza de la joven, que era lo que ahora estaba pensando de el. Al entrar en la instancia vio a Jasper sentando con Esme, ella al verlo se levanto abrazarlo.
-¿Como te fue?- Pregunto muy emocionada la vampira esperando que Carlisle la besara, a modo de saludo, pero el no se sentía digno de besar los labios de su esposa, no después de haber probado los de Bella… el medico se sentía incapaz de besar cualquier boca que no fuera la de Bella, y eso era ridículo cuando se veía en perspectiva. Así que simplemente se inclino sobre la frente de Esme y deposito un paternal beso allí, liberándose de los brazos de su esposa que lo miraba sin comprender su reacción.
-Hubo realmente mucho trabajo, hubo un terrible accidente a las afueras de la ciudad… dos personas murieron- Conto tristemente el medico, aunque había hecho todo lo que estaba en sus manos, era demasiado tarde y no pudo hacer nada.
-Carlisle como lo siento, se lo mucho que te afecta cuando no puedes salvar a un humano- Dijo Jasper levantándose del suelo.
-No te preocupes, estoy tranquilo hice casi todo lo que podía- Dijo el medico, con una triste sonrisa, ya que la única cosa que no había utilizado era su ponzoñosa, de resto todo lo había hecho.
-Voy a buscar a Alice- Se disculpo Jasper dándole una ultima mirada a su madre, sellando así aquel pacto silencioso que momentos atrás habían realizado, la vampira asintió y lo vio marcharse para concentrarse en su esposo.
-¿Seguro que estas bien amor?- Pregunto Esme preocupada, por la mirada perdida que tenia su esposo, estaba casi segura que desde que había llegado no la había visto realmente ni una sola vez.
-Creo que necesito estar solo- Susurro el hombre girándose sintiendo como se acercaban Edward y Bella, en un silencio casi sepulcral, e inmediatamente limpio su mente de todo pensamiento aunque fuera increíblemente difícil.
-¡¡Carlisle regresaste!!- Dijo muy emocionada Bella entrando a la casa, ante la mirada sorprendida de Edward, y atónita de Esme, que se estaban cansando de la sospechosa cercanía que había desarrollado con su marido la joven.
-Ya estoy en casa- Aseguro el medico con una sincera sonrisa y es que era inevitable ser feliz cuando la veía, y además tan alegre como ahora.
-¿Te pudo robar unos minutos? Necesito hablar contigo- Le pidió gentilmente la joven con cierto miedo de que el, después de lo que había pasado entre ellos se alejara.
-Por supuesto, si quieres salimos a caminar, necesito algo de aire- Le sugirió el medico que realmente quería alejarla de la casa para poder hablar con calma.
-Me parece bien- Dijo Bella extendiendo más su sonrisa, ante la rabia de Esme, y la preocupación de Edward- ¿Me esperaras?- Le pregunto a Edward que la mira algo sorprendido.
-Claro- Contesto el vampiro aun algo desconcertado.
-Bueno, no nos vamos a demorar- Anuncio Carlisle acercándose a la joven para salir juntos, y alejarse velozmente de la casa. Mientras Esme estaba que sacaba chispas, a duras penas soportaba a la joven por que era la novia de su hijo, pero tener que soportarla como la mejor amiga de su marido era un castigo.
-Esme, por favor, Bella va a poner todo de su parte para que puedan llevarse bien, intenta tu lo mismo… por favor- Le pidió el vampiro leyendo los crueles pensamientos de su madre, que al parecer había cambiado mucho.
-Esta bien, como tu lo quieras hijo- Dijo la vampira sacando definitivamente todos los pensamientos de su cabeza- Por que no me tocas algo en el piano, eso me ayudaría a pensar-Le sugirió necesitando escuchar las relajantes melodías de su hijo. Inmediatamente Edward se puso nervioso recordando lo que horas antes le había paso a su piano.
-Voy a dejar de tocar por un tiempo-Anuncio Edward bajando la vista.
-¿Por qué? Si tu amas tocar-Le pregunto estupefacta la vampira acercándose a su hijo.
-Cuando salieron a cazar intentaba enseñarle a Bella tocar el piano, pero no controlo su fuerza y lo daño, así que lo voy a llevar a arreglar- Dijo rápidamente el vampiro.
-Edward pero si tu amabas ese piano, te lo había regalado tus padres…- Le recordó Esme imaginado el dolor que debió de haber sentido su querido hijo.
-Esme… es solo un piano, puedo comprar muchos más, no hay que darle importancia- Le explico muy molesto el vampiro.
-Pero Edward…- Intento decirle la vampira antes de que fuera interrumpida.
-Pero nada, voy a estar en el salón de música… no me molesten- Dijo el vampiro sin escuchar respuesta alguna y volvió a aquella habitación, para encerrarse nuevamente en su dolor. Dejando a Esme totalmente sorprendida y encolerizada por que podría jurar que no había sido ningún accidente lo ocurrido casi podría asegurar que Bella lo había hecho apropósito.
Mientras lejos de la mansión, caminaban lentamente Carlisle y Bella, casi sin mirarse, ninguno de los dos se atrevía a romper el silencio, pero Bella no pudo resistirse más y se detuvo en medio del camino nevado.
-¿Cómo te fue hoy en el hospital?- pregunto la joven sintiendo que esa era la pregunta adecuada para romper el hielo.
-Perdí a dos pacientes- Respondió el medico algo abatido, Bella se acerco hasta tomar su rostro con las manos y acercarlo al de ella.
-¿Estas bien?-Pregunto realmente preocupada.
-Ahora estoy mejor- respondió sinceramente el medico y es que era verdad, realmente se sentía mucho mejor con las manos de Bella en su rostro.
-No me gusta verte triste… - Dijo sin pensar la joven sorprendiéndose a si misma.
-A mi tampoco me gusta verte triste- Le aseguro el medico con una simple sonrisa.
-Tu puedes hacerme muy feliz- Le informo la joven poniéndose de puntitas, y no permitió que el medico analizara las palabras ya que nuevamente había atrapado los labios de Carlisle, que mantenían ese exquisito sabor de nuez y bosque. Por su parte el medico por un impulso más poderoso que todo su autocontrol tomo a Bella por la cintura y la levanto del suelo y la apretó contra su cuerpo, de repente ya no importaba nada, solo tenerla cerca y saborear aquel delicioso elixir que le ofrecía su boca.
Bella comenzó a recorrer su espalda con las manos, mientras apretaba más su cuerpo con del medico, necesitaba tenerlo todo, absolutamente todo de el. Era una necesidad que casi dolía, ya no importaba la rabia y los deseos de venganza… todo había sido empujado lejos por un sentimiento más poderoso, que por más que quisiera negar era amor, y toda la pasión y lujuria que estaba despertando en su cuerpo alejaba todos los miedos que antes vivían en ella, estando con Carlisle se sentía segura y podía permanecer eternamente así, a su lado, sintiéndolo en sus brazos. Pero por parte del medico aun quedaba un hilo de cordura se que le ayudo a separar sus labios de la joven y apoyo su frente en la de ella, eso si, sin soltarla.
-Esto no es correcto, esta mal- Le susurro el medico con la voz ronca debido a la deseo que ahora recorría cada fibra de su ser.
-¿Qué importa? Nadie se tiene que enterar- Le suplico la joven dando pequeños besos por el rostro del vampiro.
-Las cosas no son así- le aclaro el vampiro disfrutando de los delicados roces de los labios de Bella por su rostro.
-¿Y por que no? ¿Por qué debemos renunciar a lo que sentimos? ¿Por no lastimar a Edward? ¿A Esme?... Pero no lo vamos hacer, nadie se tiene por que enterar, será nuestro secreto- Le suplico la joven que no quería ni podía perder a Carlisle eso realmente si la mataría completamente, si acaso lo perdiera… seria un sufrimiento insoportable.
-Seria un juego sin ganadores… al final perderíamos ¿Estas dispuesta a eso?- Le pregunto el medico con gran esperanza.
-Yo estoy dispuesta a todo por ti… es que ¿no lo ves? No me da miedo jugarme todo por ti… pero perderte me da pavor- Le contesto sinceramente la joven, volviendo a unir sus labios con los del medico.
En un apasionado beso donde se estaba plasmando entrega total de sus almas… se necesitaban, en ese momento entendía que habían sido creados para estar juntos, y aunque todo les negara el derecho para continuar con esta locura, aunque todo indicara que esta mal, que era incorrecto, todas esas razones les obligaba aferrarse más al nuevo sentimiento que estaba creciendo en ellos. Necesitaban unir sus cuerpos, por que era la forma más fácil de unir sus almas. Las manos se deshacían de toda la ropa, pero en ese momento mientras los labios de Carlisle bajaban por su cuello, Bella recordó la cabaña y de repente se sintió totalmente indigna, así que la joven levanto el rostro del medico y lo miro por unos segundos.
-¿Realmente quieres seguir? ¿Aunque no sea digna?... no después de todo lo que paso- Pregunto tímidamente la joven bajando la mirada. El medico la vio y le sonrió dulcemente.
-Yo soy el que no es digno de poder amarte… tu eres la mujer más hermosa que eh visto en la vida, soy yo el que no te merezco, me estas entregando mucho más de lo que yo puedo ofrecerte ¿Realmente tu quieres seguir?- Pregunto el abrazándola dulcemente.
-No tengo idea que es lo que he hecho para poder contar contigo en mi vida eres… un milagro, una bendición- Susurro la joven, volviendo a unir sus labios con los del medico, ya no importaba nada, solo el deseo y la necesidad que los empujaba a terminar con lo que habían comenzado, dejando de lado todos los prejuicios que los rodeaba, jamás Bella se había sentido tan adecuada y completa, tal vez lo que estaban haciendo estaba totalmente mal, pero no se podía negar que se sentía exquisitamente correcto, como si todas las cosas de su vida hubiese pasado para experimentar ese pequeño instante, ese glorioso momento, solo para entregarse a su verdadero amor.
Sus cuerpos se encajaron como dos perfectas piezas de rompecabezas que habían sido creadas para estar juntas, Bella ni en su más pretenciosos sueños había imaginado que el amor carnal se pudiese sentir así de maravilloso, simplemente el cielo en la tierra. Mientras que Carlisle disfrutaba de la suave y perfecta piel de la joven, su sabor era aun mejor si era probado directamente de su piel, nunca se había sentido tan completo como se sentía en ese momento definitivamente ya no tenia ninguna duda Bella había sido creada para el, y ahora estaba seguro que esto era mucho más que pasión que una explosión de libido… esto que estaban experimentado era en definitiva amor, del más puro, del más inocente, del más ardiente y del más prohibido. Ese día se entregaron totalmente a sus más ansiados deseos, ahora todo tenia sentido, ahora nuevamente el mundo brillaba con una nueva promesa en la nuevo día que concluía.
Regresaron a la mansión con una nueva esperanza, las palabras se volvieron innecesarias para los dos amantes, ya no las necesitaban para comunicarse todo era dicho con la piel; continuaron fingiendo ante todos los demás, manteniendo y guardando cuidadosamente su secreto, sobre todo de Alice que podía ser la única que los descubriera. Bella inesperadamente se había convertido más cariñosa con Edward eso si, siempre manteniendo los limites, y jamás permitiendo que el los propasara, y desde que la joven había roto el piano, Edward se encerraba horas en el salón de música con las partes, se había negado a comprarse otro; y la joven aunque había mejorado su trato hacia el vampiro aun era un castigo tener que estar cerca a el y solo lo soportaba por que Carlisle se lo había casi implorando, el no podía siquiera pensar en la reacción de Edward si llegase a enterarse lo que estaba sucediendo en sus propias narices. Por otra parte Esme y Jasper parecían estar muy calmados, Bella siempre se comportaba amable con ellos para alejar cualquier duda que ellos pudieran tener, incluso modulaba sus emociones todo lo que más podía, aunque en ocasiones fuera tan imposible, sobre todo cuando regresaba de sus "excursiones" con Carlisle.
Mientras que Carlisle no cavia de la felicidad, sentía que se había quitado cuatrocientos años de encima, y que volvía hacer el joven de 23 años que tenia todo un futuro por delante, la que no estaba muy feliz era Esme, ya que desde hacia varios meses su esposo ni la determinaba, y sabia perfectamente que la razón era Bella, aun no tenia ninguna prueba que pudiera descubrirlos, pero era consiente de que todo estaba mal y que iba a empeorar, Jasper era el único que la escuchaba y la apoyaba aunque en ese tiempo Alice había estado de los más alegre por que Bella le prestaba casi todo su tiempo ignorando totalmente vigilar el futuro de su familia, el aun desconfiaba de ella. Por otro lado Rosalie y Emmett habían viajado hacia unos cuantos meses y se encontraban ahora en una de las islas griegas en otra luna de miel, aunque siempre llamaban para saber como se encontraba la familia.
Por otra parte Bella seguía en contacto clandestino por supuesto con Joy, aunque desde que Carlisle le había regalado el celular para llamarlo, era más fácil comunicarse, no dejaba de ser arriesgado, por que cada vez que estaba lejos de su medico las ansias de venganza la invadían, y sabia que solo necesitaba un pequeño empujón para descubrir todo, y realizar su venganza, pero realmente Bella no quería alejarse de Carlisle, no estaba preparada para perderlo, no ahora cuando todo era tan perfecto para los dos.
Habían pasado aproximadamente casi cuatro meses desde que habían iniciado su relación y todo iba de maravilla, ahora los dos amantes regresaban a la mansión después de una de sus largas excursiones que todos veían de lo más normal, o eso era lo que ellos creían. Entraron a la casa sabiendo que como siempre Esme y Edward los estaban esperando, era algo que nunca iba a cambiar.
-¿Cómo les fue hoy?- Pregunto tranquilamente Esme modulando todos sus pensamientos y acusaciones.
-Bien, pero aun no logro convencer a Bella de que cace, realmente es terca esta jovencita- Dijo amablemente el medico, son una sonrisa ocultando en su mente todos los recuerdos de los de su ultimo encuentro, que repasaba cada vez que se encontraba en el hospital a solas.
-Puedes intentarlo todo lo que quieras, no me vas a convencer- Se justifico la joven con gran felicidad. En aquel momento el celular de Carlisle sonó y después de largo momentos de hablar lo colgó, al parecer había otra emergencia en el hospital.
-Tengo que irme, el hospital me necesita- Dijo le medico inclinándose para darle un beso en la frente a Bella y otro en la mejilla para Esme, y sin más se fue.
-Voy a salir a cazar con Esme y Alice ¿No quieres venir?- Le pregunto Edward acercándose para depositar un suave beso sobre los labios de la joven.
-Sabes que no me gusta cazar- Se justificó la joven, alejándose del vampiro, después de haber estado con Carlisle no podía simplemente fingir amor hacia Edward necesitaba algún tiempo para prepararse, para adaptar su mente.
-Como quieras, intentaremos no demorarnos- Le dijo con una sonrisa mientras Alice bajaba las escaleras.
-Bella cuando regrese quiero que te midas una nueva ropa que compre- Le advirtió emocionada la pequeña vampira.
-Esta bien, espero que les vaya bien- Dijo la joven despidiéndose, y al sentirse sola en la casa saco su celular necesitaba hablar con Joy, hace una semana que no hablaba con el. Marco rápidamente el numero que había memorizado, ya que por seguridad no lo guardaba en la memoria del teléfono, solo por si acaso.
-¿Isa como estas?- Pregunto la alegre voz del hombre, reconociendo el numero.
-Bien Joy, bien, y ¿Cómo va todo?- Pregunto la joven sentándose en las escaleras.
-Bien, ayer estuve con tu padre, creo que poco a poco lo esta superando, además después de la muerte de su amigo creo que ha considerado seriamente que la vida es muy corta- Le comento el hombre, con mucha euforia.
-Me alegro por Charlie, seria genial que encontrara a alguien con quien ser feliz… nada me alegraría más- Razono la joven con una triste sonrisa, extrañaba mucho a su padre, como nada en el mundo.
-¿Y ya has desistido de tu venganza?- pregunto el hombre que cambiando inmediatamente el tono de su voz.
-La verdad estoy en una encrucijada, por que si la completo, destruiría lo que más amo ahora, pero si no lo hago finalmente el veneno de mi dolor me matara… no se que hacer- Contesto sinceramente la joven.
-Te sugiero que hagas lo correcto- Le dijo el hombre pudiendo sentir la duda en la voz de Isa, ella definitivamente no quería continuar con ello.
-El problema es que no se que es lo correcto, cuando todo a mi alrededor es incorrecto, tome el camino equivocado, y ahora estoy muy lejos para encontrar el correcto- Dijo aun intentando buscar una solución.
-Al final siempre sabemos que es lo correcto, en el fondo lo sabemos- Le aseguro el hombre con la felicidad de que aun había esperanza.
-Estamos hablando- le dijo la joven con algo de desgana.
-Mantenme informado, recuerda que aquí siempre tendrás un hogar-Le recordó el hombre antes del colgar el teléfono. Bella se quedo por unos largos minutos con el celular en las manos y la mente perdida decidiendo que era lo que iba hacer.
-Sabia que mentías- Dijo una voz a sus espaldas, bruscamente se giro para encontrarse con la cara de satisfacción de Jasper-Creo que ahora estas en mis manos- Le anuncio el vampiro mostrando todos sus blancos dientes, mientras la sustancia que corría en las venas de la joven se congelo, ser descubierta era definitivamente su peor miedo, por que sabía que eso desencadenaría en perder a Carlisle, y eso era algo que no estaba dispuesta hacer.
CONTINUARA…
NA: Aquí nuevamente, el próximo capitulo es "La Amenaza" La suerte se le acabo a Bella, y ahora se enfrentara a las consecuencias de sus acciones.
Yo se que los que han leído otro de mis fics, saben que para las escenas de amor soy un poco más explicita, pero debido a la calificación del fic, decidir no describir, pero si realmente quieren saber que paso, estoy pensando sacar otro fic de un solo capitulo, para describirles que paso, con pelos y señales, aunque aun no estoy segura, si realmente lo quieren espero que en sus comentarios me lo hagan saber.
Hasta el próximo cap.
No olviden dejar sus comentarios, sugerencias, recomendaciones, para mi sus comentarios son mi motivación de seguir!!!
