CAPITULO 2 FENIX

LEON OSWALD SU REALIDAD

La cena se llevaba en el escenario, decorado con luces multicolores algunos acróbatas hacían su trabajo, los periodistas estaba entrevistando a los miembros más importantes de la compañía en busca de alguna pista.

Vestí a mi hija con un traje verde esmeralda, unas botas blancas y un pequeño sombrero blanco, estaba tomada de mi mano, unos fotógrafos nos tomaron algunas fotos.

Nuestra mesa se encontraba en el centro, teníamos que pasar por todo este circo que monto el hombre, logramos esquivar algunos periodistas, era demasiado temprano para comenzar el acoso.

Las mesas con manteles blancos y centros de mesa, con una muñeca de Sora con alas blancas, las cuales brillaban a raíz de la luces.

-Buenas noches Leon.-expresa una mujer seductoramente, o por lo menos eso quiso sonar.

-Buenas noches May.-respondí...tenia una idea de quien había hecho llorar a mi niña, por Dios, ni si quiera la tocaría estando ebrio.

-¿Cómo esta la pequeña Sora? cada día más se parece a su mami.-dijo May mientras tocaba una de la mejilla de Sora quien retrocedió un poco ante el acto de la mujer.

-Si, espelo sel tan hermosha como ella.-respondió la niña, aforrándose a mi mano

-Si jejeje bueno los dejo.-se va...

-No me gustla ela-dijo Sora

-Ni a mi Sora.-respondí.

-Aquí estas sonríe, los reporteros.-dijo Yuri, mostrándose encantador con todo el mundo.

-Púdrete.-exprese.

-Pudete.-dijo la niña, hay mi hija aprende rápido, ¿Es malo que aprenda esto tan joven? Si hace años me hubiera dicho que terminaría hablando conmigo mismo los hubiera golpeado.

Llega uno de los reporteros con el camarógrafo, el circo da comienzo, la atención se centro en nosotros, las personas dejaron de hablar, mientras observaban la entrevista.

Buenas noches querido publico estamos aquí con Leon y Yuri estrellas ya consagradas de Kaleido, Leon estuvo cansando con Sora otra de las grandes estrellas de Kaleido Stars, ¿Miren a quién tenemos aquí?-se acerco a nosotros era un hombre de aproximadamente unos 50 años, de aspecto robusto, una barba de candado su cabello su cabello mostraba algunas canas.- ¡A la pequeña Sora hija de este matrimonio!- Le tienden la mano a mi hija, ella acepta, saludando a la cámara.

-Hola.-responde Sora.

-Y con la gran noticia que debutara con el señor Yuri en su regreso a los escenarios, una estrella y una joven promesa es una de las grandes noticias más comentada de este año.-todos parecen saber esta noticia, vaya el infeliz regresa a los escenarios.

Comienzo a ver como murmuran en un lado, eran los acróbatas del escenario, que comienza aplaudir, algunas mujeres chillan como locas, los meseros, no hacían su trabajo.

-Si, mi regreso a los escenarios será con el nacimiento de la joven promesa Sora Shopie-expreso Yuri, inclinándose para besarle la mano, mi hija se sonrojo, espero que no crea como su madre que Yuri es una buena persona y bla, bla, bla.

-¿Y el joven padre qué opina?-pregunto el reportero.

...-no dije nada, maldito Yuri, morirás de una manera lenta y dolorosa, estas utilizando a mi hija.

No respondo nada, ante las preguntas que hace la reportera, siento como los ojos de todas las personas se clavan en mí.

-Debe estar feliz.-respondió el reportero, que no se callaba para nada, eso me desesperaba más.

-Calma Leon.-siento que una mano me toca...estaba apunto de irle a romper la cara, pero…

-Mía.-exprese, pero la veo, era Mia Guillen.

-Es lo que quieren, hacerte molestar.-expreso, llevaba los lentes con armazón negro y rectangular, un traje muy sencillo rosa.

-Idiota.-respondí, cada año lloras la muerte de Sora y hace un enorme teatro, llamas cantantes y todo, para después sentarte en tu despacho a ver que nuevos contratos obtienes.

¿La amabas? No lo creo, simplemente es un buen negocio y por un buen negocio se hace lo que sea.

-Layla y Ken están aquí compórtate-expreso la escritora, fije la vista en donde se encontraba aquella pareja de buitres.

En sus manos ostentaban una copa, que la alzaron y mi rostro no denoto ninguna emoción, ambos vestidos de azul, hablaban con algunos reporteros de los periódicos locales.

En el dedo anular Hamilton lucia una sortija de casada, mientras Ken mirándome de manera curiosa, la abrazo dándole un beso en la mejilla.

-No me quitaran a mi hija, antes se mueren antes de que me la arrebaten, si ya pude vencerlos otra vez esta vez no será diferente.-respondí cuando paso un año después del accidente, ellos iniciaron un pleito legal en mi contra.

-Contrataron a varios abogados, quieren demostrar que no eres un buen padre.-expreso la mujer.

-¿No soy un buen padre, no lo soy? amar a mi hija más que a nadie en el mundo no es ser buen padre, velarle el sueño cuando tiene pesadillas, estar con ella cuando se enferma, cuando sonreír, cuando se siente triste, nunca podré suplir el lugar de Sora, pero le doy todo lo que soy y todo lo que tengo.-exprese.

Yuri continuaba hablando con los periodistas, el imbecil tomo entre los brazos a mi hija, cuando comencé hablar con Mia.

-Yo soy testigo de ellos Leon, he visto como no te dejaste caer por la muerte de Sora solo por tu hija, como siempre nadie te enseño a ser padre pero eres él mejor, te has entregado en cuerpo y alma.-respondió Mia presionando mi mano.

-¿Sabías esto?-pregunte.

-No, me acabo de enterar parece que Yuri mantuvo todo esto en secreto.-respondió Mia, tomando en brazos a Sora.

Unas miradas se nos clavan, se a quienes pertenecían, nos alejamos de todo aquello, tenemos que hablar, ella estuvo fuera del escenario 6 meses por la promoción de su libro, estaba vestida un sobrio traje naranja su cabello trenzado.

Tomamos unas copas que ofrecían los meseros, ella dio las gracias, necesitaba tranquilizarme, ella lo sabía, estuvimos hablando de asuntos de abogados.

Mia siempre estuvo enamorada de una persona que nunca supo los sentimientos de la escritora, todos esos libros estaban dedicados a esa persona, los corazones de las personas son difíciles de interpretar, ella nunca se caso esperando que esa persona se diera cuenta de sus sentimientos, esa persona es tanto que jamás se ha dado cuenta de cómo mira, como siempre esta tranquila a su lado, parece que vivir en su propio mundo no le permite darse cuenta de la realidad.

Ella comenzó a tener reconocimiento hace dos años mundialmente, lo cual la colocaba en un panorama internacional, la mayoría de sus historias eran de desamor y amor prohibido, sentando en sobre unas gradas, esta mujer era una gran amiga.

Pero Yuri no la soporta, en infinidad de veces la ha querido correr del escenario, puede vivir cómodamente lejos de aquí, sin tener que estar aguantando las insinuaciones de ese, pero la persona que ama esta en Kaleido Star, eso lo que le impide alejarse de aquí, volar, la soledad es muy fuerte, hay que vivir de una ilusión y parece que es lo que ella hace.

Creo que es el apoyo más grande que he tenido, quien estuvo a mi lado cuando paso todo esto, creo que Sora se lo pido aun así doy las gracias de que me ayude, si lo se es tonto, nunca se lo he dicho.

Aquí no hay amores pasionales, aquí solamente hay una relación de amistad que se ha forjado a través de los años, cualquiera veria algo que no existe, le tengo agradecimiento, por haberme ayudado.

-Maldito, pero no dejare que se salga con la suya.-exprese regrese con ese grandísimo idiota y los reporteros.

-Leon regresaste, todo el mundo pensaba que Sora Sophie debutaría contigo.-expreso otras de las reportera muy amiga de.

-Y lo haremos, yo también participo en la obra.-todos miraron sorprendidos.-Yuri no les dijiste, no puede ser arruine la sorpresa.

-Nunca Leon, en este instante la iba a comentar.-respondió Yuri, era el maestro del descaro, tomo la noticia como si todo esto hubiera sido preparado por él.

-¡QUE NOTICIA! Leon, Sora Sophie y Yuri en la obra, va estar magnifica, Uds. se enteraron aquí antes que nadie "Noticias Tv"-dijo la reportera a la cámara.

Cuando se fue la reportera, sentí con alguien me jalaba del brazo, eres tu maldito gusano, la cena siguió su curso, perdí de vista a esa pareja de buitres, mientras mi hija se encontraba con la recién llegada Ana.

-Tu no estas en la obra.-dijo Yuri molesto, dos diablos con un ángel, vaya suena con lo que paso hace años.

-Ahora lo estoy.-respondí con una sonrisa socarrona.

-No tienes ningún personaje.-expreso Yuri burlón, tomando una copa.-Tu hija se muere por subir a un escenario y más si es conmigo.

-Por supuesto que ya lo tengo, verdad Mía.-exprese, jalándola para mi, ella quedo frente a Yuri.

-Si, ya lo tiene-respondió Mía de tal manera, que entendió lo que estaba pasando, los años no pasan en balde.

Mañana por la mañana quiero ver el libreto.-expreso Yuri, tomándole el mentó a Mia para mirarla fijamente a los ojos.-Sino estarás despedida.

-Mañana lo tendrás.-respondí vi. A Mía en que problema la había metido, pero a ella pareció no importarle como le miraba Yuri, pocos sabemos que clase de gusano es, tener hijos me ha transformado, si no toda la vida podría ser el señor yo lo puedo todo y el mundo me merece, aunque enfrente de unas personas me sigo comportando de la misma manera.

-Por supuesto, con su permiso.-dijo Mia, sabia que era lo que tenia que hacer, fue a donde estaba Ana, ellas dos comenzaron a platicar.

Ana tomo en brazos a mi hija, llevándola a sentar a una mesa, estaba tranquilo, para iniciar la conversación con Yuri.

-¿Por qué lo haces? ¿Tienes celos Leon Oswald?-pregunta Yuri, dando un trago a la champaña que bebía.

¿Celos yo? por Dios-exprese acerque mi mano a su cuello y lo presione, se sentia también asfixiar a este tipo, iba aumentando la fuerza en mi mano.-No solamente que se como utilizas a las personas y no me gustaría que mi hija acabara como mi hermana.

-¿Qué te calcomen los celos?, tu hija debutara conmigo, de mi regreso, yo soy tu más grande rival-Yuri levanta sus manos y tocas mis labios, cree que con sus juegos se va a librar de mi.-Tienes celos…

-Yo nunca tendré celos de alguien como tu.-exprese

-Pues eso no me dice tu rostro.-respondió.

Sus manos tocan mi rostro, se coloco atrás de mi, como si fuera un felino para atrapar su presa, estaba vestido de negro, su cabeza es puesta sobre mi hombro, la verdad me quede asqueado de su manera de comportar.

-¿Pues qué te dice mi rostro? que me desagradas de sobremanera, que tu presencia solo me produce asco, tu puedes regresar cuantas veces quieras, pero yo siempre seré mejor que tu.-le expreso y me marcho, camino con dirección aquella mesa

-Aquí estas Leon, tenemos que hablar.-expreso una mujer rubia, quien venia acompañada de su esposo, y dos guardaespaldas.

-¿Qué quieres Layla?-exprese fastidiado, esta mujer nunca entiende.

-A la niña, vamos Leon tu no podrás darle todos los cuidados que necesita, en cambio con Ken y yo si, ambos somos una pareja le daremos la estabilidad que requiere, yo le puedo dar el amor de una madre que nunca tendrá contigo, la cuidare y la protegeré, tu podrías venir a verla.-dijo Layla.

-Yo no le podré dar el amor de una madre, pero el de un padre si.-respondo, mirándolos en forma inquisitiva.

Ken era un mentiroso, siempre ha amado a Sora, pero se caso con la rubia solamente por despecho un mes después de nuestra boda, Layla fue dejada plantada frente al altar cuando Yuri nunca se presento a la boda, su boda estaba planeada con más anticipación que la nuestra, todo el mundo del espectáculo hablaba de ella, que si el vestido confeccionado en Paris, que si las joyas eran de diamantes, Sora decía que la señorita Layla se veía como una princesa, ella la estaba ayudando a prepararse para la boda, expresaba que se encontraba muy ilusionada por cumplir su sueño, que siempre había estado enamorada de ese gusano, que el cambio por ella, que su frío corazón se había quebrado al fin, que el sueño de que Yuri se abriera se cumplió, pero esto fue mentira, convirtiéndose esto en un escándalo, la actriz ha sido plantada, fue la comidilla del mundo del espectáculo alrededor del mundo.

Se casaron a la semana siguiente, dejando a todos perplejos con la noticia, ¿Cuándo nació el amor? ¿Cuándo hubo trato entre ellos? Me dicen de amor, de estabilidad familiar, dudo que haya en ese matrimonio, ni si quiera salen juntos, y se tratan con una frialdad.

¿Quién es el juguete de quien? Un hombre como el tan romántico, tan cursis no se le ve enamorado de su esposa, no muestra alegría, no muestra nada, ¿A eso piensan que le dejara a mi hija?

Esto es una simple revancha, tú me quitaste algo yo deseo algo que tú tienes, yo soy infeliz tu debes ser infeliz.

-No es lo mismo, una mujer es mucho más tierna por naturaleza, yo la sabré consentir querer.-dice Layla.

-Yo le dedicare mi vida entera, ella es mi hija es mi corazón.-respondo dando un masaje en mi cuello.

-Leon piensa en lo que es mejor para la niña, con nosotros tendrá una familia, por favor piénsalo.-dijo Layla, con un tono un poco dulce.

-No hay nada que pensar la niña es mi hija, y no te la daré.-respondo, comenzándome hartar del acoso de estos dos, los dos se me colocan a cada lado.

-No nos hagas recurrir a un pleito legal que será desgastante para ambos, y que al final de cuentas nosotros ganaremos por que somos la mejor opción para Sora Sophie.-responde Layla, mirándome con ¿Humildad?

-Nadie me podrá quitar a mi hija, por que conmigo es feliz, y somos una familia ambos somos todo lo que necesitamos...la pueden venir a ver cuando quieran pero no se las llevarán de mi lado.-hable, Ken no dijo nada, era el muñeco sin voluntad de Layla ¿O quizás era al revés?-Podrían tener sus propios hijos, no desear los demás.

-No podemos tener hijos.-respondió Layla.

-Ese no es mi problema.-termino la conversación.-Hay muchos niños que pueden ser adoptados y serian muy felices en un matrimonio tan estable como el de ustedes.

Ken reprocho haber dicho esas palabras a la rubia, ¿Un secreto a voces? La mujer simplemente lo ignoro.

-Buenas noches Layla, Leon puedes venir conmigo un momento.-dijo Mia, estaba con Sora y Ana.

-Buenas noches.-saludo la comediante, que estaba vestida con un smokin negro, una rosa en los labios.

-Si, con permiso Lalya, que tengas buenas noches.-exprese y me voy con Mia, un poco de educación solamente por que mi hija estaba mirando, sino simplemente los hubiera dejado con la palabra en la boca como los deje hace unos minutos, sonó cruel lo que les dije pero es la verdad.

Empezaron a caer pétalos de sakuras, lo cual significaba que el espectáculo pronto daría comienzo que era llevado a cargo por May Wong, flores de otoño.

-¿De nuevo?-pregunto Mia a quien Anna abrazo.

-Nunca se la llevaran de mi lado, se que soy hombre y que no tengo la dulzura de una mujer, pero tengo el amor de un padre, que es más que suficiente.-expreso tajantemente, claro ellos desearían que fuera un gran irresponsable borracho y drogadito, para poder ser felices culpándome de todas sus desgracias.

-Ellos no ven lo que Shora Shopie vemos en ti, un gran hombre, un gran padre que lucha día a día por su hija.-expresa Mia.

-No eres un mal padre.-dice la mujer, que ve curiosa a Mia, tenia en brazos a mi hija que se le quedo dormida, Anna le abrazaba a ella, eran las tres lindas mujeres.

-Has sido mi único apoyo durante todo este tiempo, muchas gracias por confiar en mi.-le agradezco.-Es hora de irnos.

Salimos los cuatro de la fiesta, era frívola, Wong presento una serie de malabares que dejaban boquiabiertos a los invitados, estaba vestida con un kimono rojo, en su boca no se poso ninguna mueca, todo era automatizado.

Ana hizo malos chistes en torno a la actuación de su compañera, un grupo de chicas seguían a Ana.

-Si, yo también me voy.-respondió Mia.

-Yo me quedo lo lamento.-se excusó y marcho.

-La acompañamos verdad papiiii.-dice la pequeña.

-Por supuesto que si.-y nos vamos de esa horrible cena, alguien estaba viendo esto y no -le gusto nada, dejamos a Mia en su cuarto y nosotros nos fuimos..., estaba ya casi dormida de nuevo.

La habitación estaba pintada en color rosa con blanco, peluches regados por todo el lugar, estuches de acuarelas, fotos de los dos juntos, un comedor, una televisión, en otro lado estaba los libros de mi pequeña, nuestra ropa, la cama de la niña estaba a lado de la mía, la estaba cambiando de ropa a una pijama rosa con elefantes en su estampado, su cabello era largo y blanco pero los ojos eran igual a los ella.

-¿Papi, tu te sientes solo?-me pregunta Sora mientras la cambio, le pongo su pijama y cepillo su cabello, para trenzárselo.

-No por que te tengo yo a ti.-respondo, le doy un beso en la frente y la coloco en mi cama, tiene pesadillas de noche, por eso duerme conmigo y se aferra a mi pecho, todas las noches.

-¿No te hace falta alguien? Alguien.-la niña se puso muy seria, mientras yo me termino de cambiar.

-Tu mamita, pero ella esta en el cielo donde nos cuida.-exprese metiéndome en la cama con ella. .

-Una pelsona que te quela, y te cuile.-responde la niña, abraza a su conejo con mucha fuerza.

-Tu eres esa persona.-la abrazo y pago la luz.-Y ahora a dormir, que mañana hay que ir a la escuela.

Nooooooooo.-expreso la niña, y me quede con ella hasta que se durmió...-Iré a ver a Mia, como va con la historia, una persona que me quiera, y me cuide, no yo ya la tengo a ella...mi niña, jure que nunca más me iba casar con otra mujer, que no fuera ella, no tengo que amar a nadie más.

Es hipócrita decir de mi parte, que no he tenido aventuras de una noche, después de su muerte me ahogue en el alcohol tratando de cerrar de mi mente, la palabras que todos repetían

CULPABLE, CULPABLE

Si es verdad, siento ganas de matarme y acabar con mi vida, llegaba todas las madrugas ahogado de borracho, algunas veces drogado, pocos se enteraron de esta situación, Anna, Mia y Rosseta, ocultaron todo.

No entiendo la razón, era fácil haberme quitado la niña en esos momentos, era fácil dejarme morir, ellas tuvieron que irse unos meses a una gira de Kaleido, mi hija comenzó a enfermar.

Camine con rumbo a la habitación de Mia, mientras aun se escucha la música de la fiesta, esto no se terminara hasta la madrugada al parecer, es señal de que es Yuri, pretende sacar muy buen provecho de esto.

-Buenas noches señor.-me dicen los más jóvenes miembros.

-Buenas noches.-les respondo, estaba con un abrigo gris, hacia un poco de frió y no quería enfermarme por que ese idiota pretendería sacarme de la obra por cualquier presento y no se lo permitiré.

-Leon, ¿Qué te ha parecido mi espectáculo?-pregunto May Wong, quien era rodeada por admiradores, que no paraban de darle halagos, se convitio en una diva, sus desplantes y sus deseos era cumplidos.

-Vulgar, si me permites tengo que ir a hablar con unas personas.-respondo y me marcho, esta noche he comenzando a recordar la situaciones en el pasado que he vivido, las cuales me hicieron ser el padre que soy ahora, malo o bueno amo con todo mi corazón a mi pequeña hija.

--Hace 9 AÑOS--

En cuarto de pensión, lleno de botellas de licor, portarretratos quebrados, apestando a todos menos a humano, se encontraba un hombre de larga cabellera rubia platina mirando la televisión con una botella de licor en la mano, una niña se encontraba llorando.

-JODER MOCOSA YA CALLATE.-Leon aventó un zapato a la cuna para que la niña se callara pero no lo hizo.

¡CULPABLE! ¡CULPABLE! ¡CULPABLE!

-Bua, buuu aaaa.-lloraba con más fuerza la niña de un año de edad, lloraba por que tenía hambre y frió.

-JODER MOCOSA.-No se paro, al cabo de dos horas la niña dejo de llorar, eso puso feliz a Leon, quien bebía sin parar.-Así esta mejor mocosa, ya vez podremos ser una linda y hermosa familia.

Se quedo dormido de lo borracho que estaba, estaba mal comiendo gracias a los ahorros que habían hecho en su matrimonio para comprar una casa para que su hija viviera cómoda, el habia venido la casa donde vivían.

Pero solamente quedaban sueños e ilusiones, solamente quedaba eso para todos los sueños que llegaron a tener, solamente eso.

Entro a la recamara y se quedo dormido, sobre su propia mugre y pestilencia, debían 6 meses de renta, si mal comían era por que los vecinos y la chicas le llevaban alguna despensa.

Esa mañana se levanto, por que tenia algo de hambre, llevaba alguna semana solamente tomando y comiendo la botana de los bares en los cuales se entraba, pero comida no sabia ni que era eso, sonó el teléfono.

-Deben ser tus molestas madrinas, no que demonios quieren.-se paro y tomo el teléfono, era un lujo bastante extraño para las condiciones de vida que llevaban.-La culpable de que vivíamos como lo hacemos es tu madre se le ocurrió morirse.

-¿Buenos días Leon?-se escuchaba una voz temerosa.

-Buenos días, ¿Qué quieres?-pregunto el hombre, mientras se sentó en el suelo, tomando un viejo trozo de pan.

-Soy Amy, ¿Cómo has estado?-pregunto la hermana menor de su difunta esposa, que sonaba nerviosa, hablaba desde Japón, algo no sonaba bien, ya creen que es un desobligado que no podría cuidar a su hija, la desobligada fue Sora.

-Muy bien, no puedo ponerte a que escuches la voz de So-So, se encuentra con su nana en el parque, lo lamento y yo también, me iré en unos momentos.-Leon aparentaba una vida muy diferente frente a los abuelos de So-So, que seguía en el escenario, que vivían en aquella casa.

Pero la realidad era otra, el no quiso que nadie se metiera en su vida, Yuri se había hecho socio del escenario, y la primera cosa que hizo, fue despedirlo, había faltado a 5 funciones de la obra. Actualmente si que iba a buscar trabajo era en los parques de diversiones, quien fuera alguna vez el acróbata francés más reconocido del mundo no quedaba ni una sombra de lo que había sido.

-Mis padres desean que nos vengan a visitar Leon, por favor tenemos ganas de verla.-expreso con suplica la voz de la niña

-Para el próximo año iremos tengo funciones que no puedo cancelar.-respondió cortante Leon.-Pero iremos se los prometemos

Gracias.-colgó la joven.

Abrió la ventana de la cocina y las vecinas murmuraron al verle, apestaba alcohol y opio, cuando se acuerda de que tiene hija y va verla por primera vez en dos días.

-He mocosa despierta.-la bebe apenas respiraba, se aferraba aun viejo oso de peluche, todo estaba tan viejo y roído, le toco la frente-¿Mocosa?

Situaciones del pasado llegaron a su mente, ¿Cómo fue que se convirtió en un padre que cuida de su pequeña y que no se aleja de ella por nada? ¿Cómo llego a ser un padre ejemplar? ¿Qué suceso llego a convertirlo de nuevo en un ser pensante?, Que no se deja hundir en la desesperación.

--ACTUALIDAD--

Camino rumbo a la habitación de Mia, en estas horas debe estará trabajando en la modificación de la obra, no voy a permitir que Killam se encuentre cercas de mi familia, todo lo que toca el lo destruye o es manchado por la sangre.

Algunas parejas se encuentran escondidas en los rincones, a mi parecer es una verdadera estupidez que hagan esto, el amor es una de las cosas que nunca se deben negar, debes defender con uñas y dientes, por que cuando te das cuentas de todo el tiempo que desperdiciaste sin poder disfrutar de el, te das cuenta que eres una persona infeliz y todo los temores que acompañaste al amor y tus miedos, son los únicos que te acompañaran para el resto de tus días.

Si sueña exagerado decir esto, para solamente unas parejas ocultas en la oscuridad, pero cada uno de ellos posee una historia diferente, ¿Infidelidad? ¿Amor filial? ¿Rencores y odios? Cada uno una historia, cada uno un corazón marcado por un propio sentimiento.

Me doy pena a veces, como he cambiado, un sentimental filosofo, jajaja, bueno con que esto solamente permanezca en mi mente es perfecto, por que el interior de una persona es bastante complejo ¿No es así?

Bueno basta de tener conmigo mismo filosofía barata al fin, llego a su habitación, toco la puerta, y ella habré, se encuentra ya vestida con una pijama, pero la luz de su escritorio esta encendida, la raptor prendida, y la impresora trabajando a marchas forzadas.

-Has venido, pasa, pensaba llevarte el libreto en unas dos horas.-expreso la escritora, quien tomaba un poco de café, y me ofreció con un gesto.

-No, ambos estamos en esto y ambos saldremos de esto.-respondí, tomo el café, esta demasiado cargado, deben ser la 4 cuatro de la mañana, interesante hora y un escuchamos música, la fiesta en verdad había sido todo derroche.

-La obra tiene 7 actos, cada uno tiene un clímax, que te mantendrá aferrado a tu silla.-dijo ella con un toque divertido, en verdad, es rara, a estas horas trabajando y todavía tenia ganas de hacerme reír.

-Vaya, ¿Cuál es el personaje de?-le pregunte, me daba curiosidad saber que clase de personaje interpretara, claro que lo matare de todas maneras.

-Aun vizconde que se enamora de una joven niña, su nombre es Edwuard Von Herman, el tiene 45 años y ama con locura a una pequeña niña de 12 años, esta dispuesto esperar el tiempo que sea suficiente para que ambos puedan ser felices.-responde MIA, pasándome las hojas, para que leyera mas detalles sobre este personaje, comienzo mi lectura.

-¿No le queda mejor el de Leonel Wyatta?, él que se muere en el primer minuto.-le quiero hacer sonreír.

-Leon.-enarca una ceja.-Ed, como de cariño le he puesto, es un caballero y un adorable príncipe.-ahora yo enarco la ceja, este tiene lo de príncipe, que yo de comediante, vale si tengo algo de comediante, pero mi propia mente es un desajuste.

-Bueno, tu personaje es Raiden Kruzen es un alto miembro de la corte del Rey, que no desea entregar a su hija, por lo que buscara acecinar al protagonista.-Bueno esa parte me gusta, ya, creo que a mi también me afecto este café de Colombia.

-Hay escenas muy dulces y tiernas, pero aun así considero que la obra se debe restringir la entrada a los niños, por el tipo de temática que manejamos.-me brinda sus comentarios, al parecer ha dejado de teclear, ha terminado la obra.-So-so ¿No te parece muy joven para este papel? Los primeros dos actos los puede hacer sin temor, pero los siguientes, es necesario cambiar a otra actriz.

-La verdad si, hablare con ella, pero de todas maneras muchas gracias por todo esto, la obra casi permaneció intacta, lo único que se le añadió, fue darle mas protagonismo al padre de Anis.-se quedo callada.-So-so.

-Si, descansa, no lograra su cometido ese hombre.-le doy un beso en la mejilla y me retiro con el guión, no quiero seguir hablando ahora, es necesario que duerma, unas horas, tengo que ir a ver si no se ha despertado.

-Mañana ire a verla.-se despide ella, con una sonrisa.

-Si, te esperamos.-correspondo, y camino, un golpe en mi hombro, tropecé con una persona, bueno es normal, debieron acabar todos ebrios.

-Por que es una excelente escritora.-respondí.

-¿Y cómo es en la cama? por que vete a que horas te deja venir, no, no que ni se entere Layla y Ken, ya vez que están encima tuyo para en el momento que te equivoques, quitarte a la dulce Sora.-exclama Yuri su voz me enferma, ya eran las 6 am, lucia molesto, y más molesto estaré yo sino se me quita del frente antes de que le destroce su cara.

-Mia es una dama, es un apoyo para mi y para mi hija, pero un momento lo que yo haga con mi vida no tiene que interesarte, perdón pero tu no tienes vida por eso te dedicas a joder la de los demás.-respondo.

-Nuevo vocabulario, me sorprendes, esa ramera sabe hacer bien su trabajo por que el padre modelo, arriesga todo por estar con su amante en la noche.-cantaba a todo pulmón por el pasillo, algunas personas se le quedaron viendo extrañas Yuri, si esta para un psiquiátrico.

-¡Callate!-le pego un puñetazo ha colmado mi paciencia se lame los labios.

-¡BRAVO! ¡AL FIN ESTAS VIVO!-se para y me da una patada.

-¡VETE AL INFIERNO!-esta vez yo soy el que lo pateo, tumbándolo en el suelo, comenzándolo a golpear la cara, hasta dejarla bañada en sangre.

-Desde hace años tu ya estas en el, quieres que te haga compañía.-y no supe que paso...me mancha mi cara con sus manos bañada en sangre, lo haré sentir el ser más sucio de este mundo, lo manchare, como el se atrevido a manchar el nombre de mi esposa, acabare con cada sentimiento se superioridad que tiene, provocare su muerte en vida.

Tu eres la maldita ramera!-le doy una bofetada.-Y ofrecida.-le muerdo el labio inferior y hago que sangre.-¿QUIERES QUE TE LO DEMUESTRE?-limpie su sangre le volvía abofetear y comencé a morder su cuello salvajemente, le demostraba quien es la ramera...se retorcía de dolor...maldito cínico no se si de dolor o de ¿placer? yo creo que de placer baje mi boca y comencé a morder su pecho desnudo dejando moretones por doquier.-¡Habla ramera!

...-No decía nada, yo seguí, el coraje le desabroche los pantalones su miembro comenzaba a estar erecto.