VI. LA PEDIDA
Lucius Malfoy se encontraba de pie frente al antiguo espejo labrado en madera. Anudaba la corbata de un traje que llevaría a la ceremonia de petición de mano de su único hijo. El era un hombre exitoso, a pesar de las adversidades, siempre salía victorioso de cualquier cosa… siempre y cuando no se enfrentara a su propia familia. Había burlado un par de veces Azkaban y la muerte en innumerables ocasiones, se había enfrentado a la opinión pública y había batallado con socios bastante difíciles, pero ningún enemigo, ni ninguna situación podía compararse con lo que estaba sufriendo al atar esa maldita y estùpida corbata. Había tratado tantas veces que ya se encontraba totalmente arrugada pero no pensaba darse por vencido, NO, Lucius Malfoy no era de los que se daban por vencidos a la primera. ¿Cómo es que había terminado por ser convencido por Narcisa? "no sabes nada de la moda Lucius"- le había dicho con su franca sonrisa pero no había vivido tantos años con esa mujer de no saber lo manipuladora que podría llegar a ser, ¡Si por eso había terminado casado con ella!
-A mi no quieras verme la cara, esa es ropa Muggle, y escúchame bien Narcisa, primero muerto….
-Es solo un traje no tu enemigo- le debatió cuando sacara la varita y apuntara hacia la ropa mientras ella avanzaba en su dirección lentamente asechándolo- se te vera muy elegante puesto…además…seguramente mas guapo… te lo aseguro.
-¡Por mi puedes quedarte con la duda! ¿Me escuchas? ¡Nunca me voy a poner algo que ha sido hecho para esos muggles! ¡Ese día me muero!- primera regla de la convivencia matrimonial, nunca le lleves la contra a una mujer…NO tiene caso, de todos modos terminaras perdiendo. Segunda, jamás las retes a obligarte a hacer algo que no quieres, si pusieran el mismo empeño al tener sexo no habría tanto marido frustrado vagando por la vida. En fin, había terminado por ceder… otra vez… Narcisa lo había amenazado con lanzarle un imperius si se negaba y aunque era un mago muy poderoso, el hechizo se basaba en la voluntad y ¡Por Merlín! Que no conocía otra persona con más voluntad y persistencia que su mujer, si se hubiera lanzado de señora tenebrosa seguro que ella si hubiera acabado con Potter.
Narcisa entro en el dormitorio llevando un elegante vestido blanco y el cabello recogido en un moño tras la nuca dejando al descubierto su largo y níveo cuello adornado por un collar de perlas. Lucius le lanzo una mirada de resentimiento que ella pudo apreciar a través del reflejo del espejo.
-Date prisa, no tarda en llegar Draco por nosotros- dijo amablemente mientras se pintaba los labios. Lucius volvió a tratar de colocarse la corbata, pero la maldita se enredaba. Furioso la azoto contra el suelo lanzándole numerosos "difindos" que la cortaron una y otra vez, para después zapatear sobre ella hasta descargar su frustración.
- ¡MALDITA PORQUERIA, PEDAZO DE MIERDA….!- Ningún trapito iba a burlase de él, faltaba mas.
-¡Lucius!- Exclamo alarmada Narcisa con las manos en jarra sobre su cintura.
-¡QUE!-rugió furioso. Su esposa solo meneo la cabeza, saco su varita y aplicándole un "reparo", dejándola casi como nueva. No era muy buena reparando y se veía un poco extraña la secuencia del grabado pero no era su culpa, sino de Lucius, así que se tenía que aguantar. Se acerco hasta su cuello y lo rodeo suavemente con la corbata. Lucius salto hacia atrás desconfiado y la tomo por las muñecas.
-Solo te ayudare a colocártela, no pienso estrangularte.
-A estas alturas creo cualquier cosa de ti Narcisa- contesto altivo mientras su mujer arreglaba la prenda con una sonrisa que le pareció diabólica en su rostro.
-Ya quita esa cara de una buena vez.
-No tengo otra- refunfuño mientras se giraba para contemplarse al espejo. Debía admitir que su esposa tenia muy buen gusto, aunque el que él luciera realmente bien esos harapos muggles también se debía a que era mejor que cualquiera de ellos, superior, elegante y distinguido. Sus pergaminos imponían después de todo. Pero primero muerto que admitirlo ante ella y ante todos, él estaba disconforme con semejante humillación y no pensaba retractarse.
-Pues no es muy buena que digamos- se quejo su mujer regresando a los últimos detalles de su arreglo
-Los años Narcisa- contesto paseándose por la habitación mientras la contemplaba- los años, por fin ha hecho mella en mi. Han menguado mi carácter y desquebrajado mi orgullo. Estoy por presenciar la decadencia de mi estirpe, de mi linaje- Narcisa le ofreció una mirada de fastidio que su marido paso por alto olímpicamente- el mal que hice, Cissy, esta regresando a mi y esta cobrándose con creces. No debí vivir para soportar esto y sin embargo heme aquí, contemplando maniatado la ruina de mi sangre, padeciendo la agonía de mi genealogía. ¡Muerto! ¡Mil veces muerto preferible a todo esto!, "engusanandome" como mis antepasados y retorciéndome en mi tumba mientras mi hijo "MI UNICO HIJO" ultimo eslabón de una cadena de sangre puras….escupe sobre mi apellido.
-¡Lucius ya bájale!- exclamo Narcisa
-¡NARCISA!- la contemplo su marido como si no la reconociera. Narcisa enrojeció, pero ya estaba comenzando a hastiarla, llevaba días refunfuñando como un anciano- podré permitir toda clase de cosas en esta casa, pero ese lenguaje impropio no lo tolerare.
-Lo siento, me descontrole, te pido disculpas por ello, pero en verdad ya estoy comenzando a exasperarme ¿Cuándo vas a dejar eso?
-Quiero poner en manifiesto mi inconformidad ante la situación ¿acaso perdí también ese derecho? ¿A expresarme libremente en mi propia casa? Me estoy empequeñeciendo Cissy, ya nadie me guarda respeto- se giro indignado y comenzó a salir de la habitación mientras seguía refunfuñando- cuando menos me lo espere hasta los elfos domésticos lo harán. Ya empezó con Dobby ¿Quién sigue? ¿Los perros y los pavoreales?...- Siguió hasta bajar las escaleras. Escucho un claxon y la puerta de la mansión ser abierta por un elfo.
-¡¿SE PUEDE SABER QUE DEMONIOS ES ESO?!- escucho el grito desde la entrada, Narcisa se asomo por la ventana para contemplar el rostro encendido de su marido ante el auto de su hijo, quien al parecer le explicaba a su padre las dificultades para trasladarse hasta el hogar de su novia- ¡DE NINGUNA MANERA! ¡NO PIENSO ENTRAR EN ESE CACHARRO MUGGLE POR NADA DEL MUNDO! ¿ME OYERON? ¡SOBRE MI MORTIFAGO CADAVER!...
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Lucius se bajo del auto azotando la puerta lo suficientemente fuerte para demostrar su inconformidad. Narcisa solo rodó los ojos y se dispuso a salir ayudada muy amablemente por su marido, quien, aunque estuviera enfadado y sentido con ella, no dejaba de ser un caballero. Draco se retiro para encontrar un lugar donde estacionarse mientras sus padres subían las escalinatas de la pequeña casa.
-Muy bien, respira profundo- le dijo, casi le suplico Narcisa, podrían ser unos muggles pero no estaba dispuesta a quedar mal por ello. Si su marido no se comportaba estaba preparada para usar toda su artillería aunque le fuera la vida en ello.- quiero que repitas detrás de mi.
-¿Qué?- iba a reclamar su marido cuando ella lo tomo firmemente por los hombros clavando sus azules pupilas en él.
-Repite "Yo, Lucius Malfoy".
-Yo, Lucius Malfoy- repitió con hastío.
-Voy a quitar esa cara de fastidio y a tratar a esas personas con el mayor respeto que estas me merecen.
-Pues si es así, no hay problema, los muggles no merecen respeto….
-¿Quieres tan solo tratar….?
-De acuerdo, voy a quitar esta cara y a tratar bien a los muggles, con tooooodo el respeto que se supone merecen, o creen merecer.
-También voy a intentar no avergonzar a mi hijo ni hacer quedar mal a su novia y sus futuros suegros tratando de mostrar supremacía.
-Yo no…
-Dilo.
-Voy a intentar no avergonzara mi hijo y… ¿A que rayos viene todo esto?
-A que quiero que seas el hombre civilizado y encantador con el que me case y no el desgraciado que amaneció junto a mí al día siguiente.- Lucius enmudeció y se volvió despectivamente.
-Jamás me dijiste que pensaras eso de mí- dijo con resentimiento.
-Lucius, te amo a pesar de eso… es mas hasta lo hago por eso- lo abrazo por la espalda obsequiándole un beso en la mejilla. Lucius sonrió sesgadamente, aun seguía teniendo su encanto.
-¿Ya viste?- señalo despectivamente un grupo de adolescentes vestidos de forma estrafalaria- no es posible tanta suciedad en las calles.
-¡Lucius!- exclamo Narcisa.
-Es que solo míralos, no son más que escorias, y aun aparte se reúnen en manadas para pavonearse como los reyes del mundo con su piel tatuada de esa forma tan asquerosa.
-Si mal no recuerdo tú llevas un tatuaje en el antebrazo izquierdo.
-NINGUN TATUAJE…. es la Marca Tenebrosa y es enteramente distinto.
-¿Distinto? ¿No eran una bola de cuarentones jugando a la pandilla? ¿Cómo decías? ¡Ah, si! No me esperes querida, esta noche tengo misión con los muchachos. ¿Cuáles muchachos? La mayoría ya tenía nietos.
-Pero nosotros no andábamos de formas tan estrafalarias tratando de intimidar a la gente, si se lo que vas a decir- se adelanto a la replica de su mujer- pero las túnicas eran mucho mas elegantes y la mascara era para evitar ser reconocido.-A punto estuvo de reclamar o soltar la carcajada mas sonora de su vida, cosa que no lucia nada bien, cuando llego su hijo algo agitado. Había ido a estacionar el auto y no había encontrado lugar así que tuvo que ir a un sitio solitario para desaparecerlo.
-¿Ya les abren?- pregunto timbrando- o aun no han tocado.
-¿A que no se abre sola?- ironizo Lucius, Narcisa solo negó con la cabeza, ese hombre no cambiaria- esta bien ya, pero tampoco es que me hayas hecho tomar el juramento inquebrantable ¿o si?
Créeme que lo pensé- se dijo internamente Narcisa rodando los ojos
Unos instantes después la puerta se abrió, donde una nerviosa Hermione los recibió. A Draco le gusto verla vestida y arreglada de forma tan bella. Llevaba un pantalón negro de vestir y una blusa confeccionada en seda cruda y su pelo recogido en media coleta.
- Buenas noches, pasen por favor…-Saludó a Narcisa con un beso en la mejilla, un beso corto en los labios al rubio y un ligero cabeceo a su suegro. Mientras sus suegros se adentraban en la casa Hermione se acerco a Draco hablándole en susurros- ¿estas seguro que esto es una buena idea? – La chica se encontraba terriblemente nerviosa, no tanto por el acto en si, si no por que conocía a la perfección el "suave carácter" de su padre (que ella heredo por supuesto) y lo quisquilloso que su futuro suegro solía ser, por lo que no auguraba nada bueno.
- No te preocupes linda, todo saldrá bien…ya lo veras- Draco se encontraba igual de nervioso que ella, pero no podía sucumbir a un ataque de pánico al tener que enfrentar a su futuro suegro, que aunque muggle, era el padre de la mujer que amaba.
- Pues te creeré y solo porque tú lo dices….- dijo irónicamente.
Los hizo pasar a la sala y los acomodo en los blancos sillones orgullo de su madre. Narcisa recorría el hogar de forma analítica. Debía reconocer que a pesar de la precaria situación en la que seguramente se encontraban sus futuros consuegros y de las limitantes espaciales, aquel lugar había sido decorado con buen gusto, como una casa de muñecas, más bien, como SU casa de muñecas, que tenía mas o menos las mismas dimensiones. Lucius avanzaba con una expresión de absoluto asco e indignación en el rostro. ¡Él en un hogar muggle! ¿Cómo era posible? codeándose con esa escoria, conviviendo como iguales, si los muchachos se enteraran…. si SU SEÑOR lo hubiera sabido…. Sin duda se volvía a morir de un Expelliarmus pero esta vez desarmado por la indignación…..Definitivamente no podía caer más bajo.
-Mis padres viene enseguida- comento la castaña sentándose junto a Draco el cual la tomo de la mano fuertemente, mientras Lucius y Narcisa se sentaron juntos en otro.
- Buenas noches, mi esposa vendrá en un minuto – saludo agriamente George Granger que arribaba a la estancia. Hermione se puso de pie para hacer la presentación de sus futuros suegros con su padre.
- Papá…ellos son los padres de Draco…Lucius y Narcisa Malfoy…-George cortésmente se dirigió primero a la Sra. Malfoy y después a su marido- Mucho gusto, George Granger…- con que estos son los fulanos que quieren llevarse a mi niña pensó. – Ella es mi bella esposa Jane…- presento a su esposa quien apareció desde la cocina luciendo radiante, llevando una bandeja de canapés. Draco se puso de pie en cuanto su suegra entro en la estancia y se apresuro a auxiliarla con la charola colocándola en la mesa de centro. Lucius negó con la cabeza, su hijo sirviendo a unos muggles como un vulgar elfo domestico.
- Buenas noches…George, querido ¿ya ofreciste algún aperitivo a nuestros invitados? ¿Gustan tomar algo?
- No, gracias….así estamos bien….-se adelantó Narcisa al ver la cara de asombro de su esposo.
George se sentó en un sillón individual que seguramente siempre había sido reservado para el como símbolo de su autoridad y a su lado se acomodo su esposa. El ambiente se encontraba bastante tenso, Hermione siempre había visto a los padres de Draco como una amenaza a su integridad y de repente tenerlos sentados en su sala le causaba un escalofrió que su novio, sentado a su lado, trataba de mitigar apretando fuertemente su mano. Aun así no podía evitar imaginarse a Lucius Malfoy sacando la varita y asesinándola junto con sus padres, ya no tanto porque fuese un mortífago y ella una sangre sucia, sino por el atrevimiento de acercarse a su hijo.
La imagen del mortífago no distaba mucho, tenia su mirada gris y fiera fija en ella y en cada movimiento que hacia así como la reacción de su hijo, tratando de encontrar un hueco, algo que no encajara y del cual aferrarse para salir de aquella pesadilla.
-Bueno… pues deberíamos conocernos ya que vamos a ser familia- sentencio la señora Granger con una radiante sonrisa. Lucius se puso lívido, "FAMILIA", eso era más de lo que podía soportar.
-¿Me permiten su servicio?- pregunto todo lo amablemente que había podido fingir, sus ojos centelleaban de ira y cada palabra parecía rechinar entre sus dientes.
-Por supuesto, esta al fondo a la derecha.- le indico su "Consuegra"
Lucius se dirigió altivo hasta cerrar la puerta, se quito el saco y lo coloco elegantemente sobre el perchero, abrió el retrete e inclinándose como ante un imperio vomito hasta quedar exhausto. Después se enjuago la boca, se lavo meticulosamente las manos y se coloco nuevamente el saco para regresar a la sala. Los presentes lo observaban desconcertados, el sonreía amigablemente de una forma casi escalofriante, Hermione temió que hubiera trazado un plan para envenenarlos o algo parecido.
-Y este…- carraspeo el señor Granger- ¿Que son? o ¿Qué hacen?
-Vera…- comenzó Lucius sin saber como- somos… ¡Hmm! como decirlo… magos somos magos y regularmente hacemos… magia, la mayoría de las veces.
- Creo que me malentendido, me refiero a que se dedican- Narcisa miro a su marido, no iba ella a hablar de asuntos de negocios, esos eran SUS asuntos.
- Pues nosotros… nuestra familia se distingue por…- ¿Por ser sangre limpias? Pensó Lucius, ¿Por exterminar muggles? ¿Por torturarlos hasta la locura? ¡Jeje!, si Lucius sonreía sádicamente mirando a los Granger como un chacal a su presa. Ellos lo percibieron y se removieron incómodos ante la mirada fantasiosa del señor Malfoy, quien ya los había aniquilado en diferentes formas muy placenteramente.
-Somos comerciantes- completo Draco mientras su madre daba un ligero codazo a su marido para hacerlo volver- como seguramente Hermione debe haberles mencionado, nosotros los magos usamos muchos ingredientes extraídos de diferentes partes de plantas y criaturas para la fabricación de pociones, muchos de estos ingredientes son muy difíciles de conseguir en nuestro país, principalmente porque su crianza y cultivo requieren ciertas normas, cuidados o habitats que no siempre se les pueden brindar en Londres. Los Malfoy nos dedicamos a la exportación e importación de ese tipo de mercancías entre diversos países; somos socios de algunas granjas y patrocinamos muchas reservas a lo largo del mundo.
-Muy interesante- exclamo George Granger Idiota- pensó Lucius- seguramente no entendieron nada de lo que dijo- pues entonces supongo que no hay de que preocuparse.
-¿Preocuparse?- intervino Narcisa quien había hablado muy poco en aquella velada.
- Como vera no estábamos seguros de si su hijo convenía a nuestra hija. Supongo que al igual que ustedes, nosotros también queremos lo mejor para Hermione. Y la verdad es que no teníamos muy buenas referencias de Draco. Lo único que sabíamos de él por los amigos de la niña claro, es que había pertenecido a una pandilla de mala muerte llamada "amorfagos" o algo así
-¿Querrá decir Mortífagos?- pregunto Lucius sabiendo la respuesta de antemano. Su esposa no pudo evitar soltar una risita que disimulo muy bien fingiendo una tos. Lucius la volteo a mirar fríamente ¿se puede saber que es lo gracioso? irrumpió en su mente.
"Con que pandilla de mala muerte ¡eh!" contesto su esposa de igual forma.
¡Ja ja! Que graciosa Narcisa, estoy que me MUERO de la risa
-Exactamente, a esa nos referíamos- continuo el señor Granger- por lo que pensamos que era un vago, pero me alegra saber que a veces uno se equivoca
- ¿Perdón?- contesto con falsa amabilidad apretando tanto los dientes que Draco quien estaba frente a el casi los podía escuchar- ¿Creyó que MI HIJO ERA UN VAGO? - Escucho lo que creyó escuchar. Narcisa contemplo por el rabillo del ojo como la vena de la sien de su marido se hinchaba del coraje y su rostro comenzaba a tomar tonalidades rojas, casi moradas.
-No, no me malentienda, por supuesto que no ceo AHORA que su hijo sea un vago, seguramente se trataría de un chisme, por supuesto, nadie en su sano juicio entraría a un grupo con semejante nombre estúpido- rió el padre de Hermione. Lucius se puso de pie bruscamente fulminando con la mirada a su consuegro y con las claras intenciones de hacerle algo más. Instintivamente Hermione se levanto en un salto sacando su varita mientras Draco la imitaba mirando a su madre nervioso. Los padres se estremecieron cuando la temperatura pareció descender alrededor del hombre y los candiles comenzaron a titilar, la chica y el ex mortífago parecían sostener un duelo de miradas aguardando el primer movimiento del contrario.
-Padre…- dijo su hijo severamente.
-¿Me permiten el servicio?- pregunto Lucius sonriendo ampliamente y tan falso que parecía ver a un tiburón hacerlo.
-Por supuesto…- contesto la señora Granger señalando la dirección. Lucius se giro elegantemente y se dirigió a zancadas hasta el baño donde después de dar un portazo se comenzaron a escuchar ruidos de todo tipo, estallidos de cristales, muebles derribados y gritos ininteligibles.
-¿QUÉ SE CREE ESE ESTUPIDO? MENOSPRECIAR DE ESA MANERA A MI HIJO…. DECIR QUE ERA UN VAGO CUANDO POR SUS VENAS CORREN SIGLOS DE TRADICIÓN MALFOY Y BLACK ¿ACASO ESE IGNORANTE LO SABE? ¿A CASO NO VE QUE ES AL REVÉS...? ¡MI HIJO ES EL QUE LE ESTA HACIENDO EL FAVOR AL MEZCLARSE CON SU ESCORIA! ¡MALDITA SEA!- Esos idiotas lo estaban haciendo rabiar y si no fuera porque era un hombre nuevo lo pagarían con sangre. Respiro profundo aplico un reparo sobre las cosas destruidas, lavo sus manos nuevamente y salió del lugar con el rostro relajado y la mirada casi perdida. Los presentes lo observaban extrañados, ¡Demonios olvide aplicar el mufiato!, recordatorio para la próxima. Se sentó al lado de su esposa y tomo su mano con la mayor de las tranquilidades.
-Bueno, a lo que veníamos- intervino Narcisa yendo directamente al punto, seria mejor concluir lo mas pronto posible y salir de ahí cuanto antes.- verán, ¿Lucius?- le cedió la palabra, su marido se volvió clavándole la mirada de una forma tal que si hubiesen sido dagas ya estuviera desangrándose, eso le excito pero lo dejaría para otra ocasión, ahora estaba indignado. Todavía que veía como iba al cadalso su linaje, ahora quería que él fuera el verdugo, esa mujer era el ser mas cruel, despreciable y manipulador que había sobre la faz de la tierra, eso también le excitaba, pero ahora no era el punto. Le estrangulo la mano y sonrió forzadamente.
-Pues verán… Nuestro hijo tiene el deseo de atar su vida con la de su vastaga en una unión matrimonial- concluyo totalmente rígido,
-Si, algo nos había comentado Hermione- contesto el padre- aunque yo creo que es algo apresurado, aun están muy jóvenes para tomar una decisión tan importante que puede regir el resto de su vida- ¡Bravo! pensó el ex mortífago Ni yo lo hubiera dicho mejor. ¿Ven como no soy el único? Pero claro yo soy el villano
-No se-continuo el Sr. Granger- podrían esperar dos o tres…- ¿siglos, milenios, eternidades?-… años, y pensar mejor las cosas.
-Pero George- dijo amorosamente su esposa- si hay amor…
-El amor a veces no es suficiente para cimentar un buen matrimonio, Jane.
-Estoy totalmente de acuerdo- concedió Lucius mientras toda la concurrencia se giraba a verlo con la boca abierta por el asombro. ¿Quién lo diría? ¿Irónico no?- cuando Narcisa y yo nos casamos lo hicimos por un convenio entre familias y nuestro matrimonio ha perdurado mas que la mayoría.
-¿Convenio?-exclamo horrorizada la señora Granger- Eso suena tan retrogrado.
¿Retrogrado? ¿Y lo dice alguien que no sabe usar magia? ¿Alguien que esta por abajo en la evolución?... ¡QUE ATREVIMIENTO!
-Se les olvida señores que ellos ya tomaron una decisión y que nosotros estamos aquí solo para apoyarlos y formalizarla- intervino Narcisa
-Es verdad, si ellos se aman y ya lo decidieron, ¿Qué más podemos hacer nosotros más que darle nuestra bendición?- sentencio Jean
¡BRAVO SEÑORA!- grito mentalmente Lucius- ahora vemos de donde saco la niña su genialidad." Pues si el quiere y ella quiere, pues aunque no queramos". ¿Cree que si mi opinión hubiera sido tomada en cuenta estaría ahora en este lugar? Imbècil
- En eso estoy totalmente de acuerdo con usted- sentencio Narcisa haciendo que Lucius volteara tan rápido a verla que al hacerlo se lastimo el cuello. Narcisa lo ignoro por completo y se volvió hacia su hijo- son ustedes quines deben hablar.
-Bueno…- titubeo Hermione viendo a Draco en busca de ayuda.
- Bien…- Draco carraspeo poniéndose de pie extendiéndole la mano a su novia –se que como han dicho, somos muy jóvenes para tomar esta decisión. Pero se que aunque pasaran diez o mas años mis sentimientos hacia su hija no cambiarían. – Draco extrajo una pequeña caja de terciopelo y abriéndola se la extendió a su nerviosa novia que no sabia que hacer o como comportarse en esa situación - Hermione, te amo y se que tu eres la mujer con la que quiero pasar el resto de mi vida. Por lo que delante de nuestros padres me comprometo a tratar de hacerte feliz el resto de la tuya…- El rubio extrajo un hermoso anillo de diamantes. Sencillo, delicado, sobrio…como era ella y se lo coloco en el dedo con lo que la castaña quien lo miraba emocionada se lanzo a sus brazos besándolo tratando de contener las lagrimas que amenazaban con salir, olvidándose por completo de los espectadores que se habían quedado totalmente sorprendidos por la elocuencia del joven (las señoras para bien, por supuesto y lo señores…. Mejor lo dejamos así)
- Bueno, como "NUESTRA" opinión no cuenta en esto – enfatizo Lucius-. No nos queda mas que fijar la fecha del la firma del contrato…- De pronto una luz de esperanza se ilumino en la abatida alma del ex mortífago. Sabia perfectamente que su "Nuera" y su "familia" jamás aceptarían someterse a los términos de la tradición familiar Malfoy ¡BENDITOS SEAN MIS ANTEPASADOS!
- Querrá decir la boda.- Corrigió el George.
- NO, dije bien C O N T R A T O, vera mí estimado… "señor", según los estatutos que señalan la tradición familiar el futuro heredero, ósea mi hijo aquí presente, tiene la obligación de casarse con una mujer de linaje puro, cosa que como lo habrá notado ¿y quien no?, le valió un sorbete, pero bueno….el caso es que dicha mujer tiene la obligación de firmar el contrato matrimonial en donde manifieste nunca haber conocido varón por lo que se le realizara un examen para su comprobación y en caso de no ser doncella, jurar bajo veritaserum que fue el heredero el que la desvirgó o de lo contrario será repudiada públicamente sin ser digna de llevar jamás nuestro ilustré apellido.
Además debe comprometerse a darle un heredero antes de que él cumpla los veintiún años, fecha en el que tomara total y completa posesión del manejo de toda la fortuna familiar. Y de no hacerlo será desconocida como consorte legítima sin ningún derecho legal o de retribución económica ¿entiende? Ah…y la firma tiene que hacerse delante de toda la familia y publicarse por todos los medios de comunicación posible para que la comunidad mágica completa se entere. -Con cada palabra la sonrisa del rubio se iba haciendo cada vez mas grande mientras que la cara de George se hacia cada vez mas roja.
- ¡JAMAS, ESCUCHO, JAMAS PERMITIRE QUE SOMETAN A MI HIJA A TAL HUMILLACION!
- ¿Pues no veo entonces como realizaran el matrimonio? – ¡SIIII! ¡Por todos sus ancestros mágicos, un punto a su favor! Lucius se sentía eufórico, saboreando su triunfo cada vez más cercano- Si no es en estos términos, no podrá realizarse por las leyes mágicas.
- VALLA ESTUPIDEZ – George estaba cada vez mas furioso y la creciente sonrisa de Lucius no ayudaba mucho para tratar de calmarse- PUES QUE NO SE CASEN POR SUS "LEYES", ELLA ES… ¿COMO JODIDOS NOS DICEN…? MUGGLME, MUGDE, O COMO SE DIGA, PUES BIEN QUE SE CASEN POR NUESTRAS LEYES Y SAN SE ACABO.
- ¡POR SUPUESTO! –Enfatizo Draco – YO TAMPOCO LO PERMITIRÉ….
- Lo siento Draco – Narcisa se puso en pie y se dirigió a su hijo para tratar de calmarlo- pero en eso no podemos ayudarte, si quieres hacer las cosa bien, si quieres que ella y tus futuros hijos lleven tu apellido tendrá que hacerlo, por que de lo contrario solo será considerada tu concubina y tus hijos serán considerados ilegítimos.
- ME IMPORTA UN PITO ¿ENTIENDEN? JAMAS PERMITIRE EXPONERLA A….
- Lo haré…
- ¡¿Cómo?!...- los tres hombres enfrascados en su disputa ideológica no se habían tomado la molestia de preguntarle a la protagonista de dicha humillación.
- Que lo haré...- Draco se encontraba sorprendido, no era posible que ella accediera a dicha barbarie, solo por que sus antepasados habían establecido semejante estupidez. En definitiva él no estaba dispuesto a ventilar de ese modo la intimidad de la mujer que amaba.
- Cosa… no tienes que hacerlo…
- Tienes razón amor…. NO TENGO que hacerlo…. pero QUIERO hacerlo de igual forma.- Hermione se dirigió a su prometido y tomándolo de las manos clavo su decidida mirada en los perturbados ojos grises que tanto amaba- No tengo ninguna duda, ¿me entiendes? Yo se que tu familia guarda muchas tradiciones que han perdurado por siglos y que no se van a cambiar así nada mas de la noche a la mañana. Yo también estoy convencida que eres tu el hombre con el que quiero pasar el resto de mi vida, que seas mi compañero, mi amigo, mi amante. Quiero que seas lo primero que vea al despertar y que seas lo último que vea antes de dormir. Me haz demostrado de mil formas lo importante que soy para ti y si para demostrar que tu lo eres también para mi tengo que firmar ese papel…Lo haré…sin dudas – Ahora era Draco el que sentía un nudo estrangularlo en la garganta amenazando con terminar en un vergonzoso llanto.
- Linda…no…- George no podía creer que su hija hubiera dicho lo que perfectamente escucho.
- Ya la escuchaste George.- Sentencio su esposa- Hermione ya tomo SU decisión y Su decisión es quedarse con este joven te guste….LES GUSTE- enfatizo mirando directamente a Lucius Malfoy – O NO. - Lucius Malfoy se encontraba en estado de shock ¿como era posible que esa chiquilla aceptara tremenda cosa? Ni siquiera Narcisa lo había aceptado… su madre la había tenido que hechizar para que se sometiera al examen.
-Además- agrego Hermione volviéndose hacia su suegro con una sonrisa triunfal, tan fría y calculadora, digna de un Malfoy- no hay de que preocuparse, ¿cierto? Estoy segura que pasare su examen.
Lucius entorno los ojos fieramente mientras apretaba los puños hasta que sus nudillos se pusieran blancos. Respiraba agitado e instintivamente llevo su mano hacia la varita
-¡DE NINGUNA MANERA! ¡PRIMERO MUERTO QUE ACEPTAR A UNA ASQUEROSA SANGRE SUCIA EN MI FAMILIA! ¡ANTES ME SOMETERÍA MIL VECES AL BESO DEL DEMENTOR! ¿ENTENDIERON? ¡AVADA KEDABRA!- grito apuntando hacia su nuera quien salto hacia atrás soltando un pequeño quejido hasta desplomarse completamente sin vida a los pies de su hijo. Ahora sus padres…
-¿Lucius?- lo volvió a la realidad su esposa, colocando una mano en su hombro. Se separo de ella como si su roce quemara y se puso de pie rígidamente.
- Disculpen…- camino como un inferi dirigiéndose al servicio nuevamente.
-¿su esposo se siente bien?- pregunto la madre de Hermione tras escuchar el portazo del baño.
-No estoy segura- La señora Granger se asomo por el pasillo bueno, una descomposición la tiene cualquiera pensó encogiéndose de hombros. Narciso palideció cuando le leyera la mente y se levanto completamente abochornada- será mejor que vea que pasa- se disculpo siguiendo a su marido.
Llego hasta el baño que con un golpe de la varita se abrió ante ella dejándola ver un lugar completamente destrozado. Lucius lucia como un trastornado mental con la mirada desorbitada y una sonrisa desquiciada dibujada en su rostro. Pateaba y quebraba a diestra y siniestra cuanto se le ponía en el corto espacio que lo rodeaba, su traje estaba descompuesto y húmedo, su cabello alborotado y sucio. Narcisa se introdujo en el lugar sellándolo mágicamente y lanzando un mufiato para evitar ser escuchados.
-¡¿SE PUEDE SABER QUE JODIDOS HACES?!- Le grito a su marido haciéndolo saltar- ME ESTAS HACIENDO QUEDAR EN RIDÍCULO.
-¿NO PUEDE UNO DESAHOGARSE LIBREMENTE, O QUE?
-NO EN CASA AJENA
-¿Y DONDE? PORQUE EN LA CASA APENAS SI SE PUEDE RESPIRAR, ERES PEOR QUE UN CELADOR.
-¿PERDÓN? SI TE LA PASAS ALEGANDO
-YO NO ALEGO
-NO PIENSO DISCUTIR NUESTROS PROBLEMAS MARITALES AQUÍ, ¿QUIERES COMPORTARTE DE UNA VEZ?
-¿QUÉ CREES QUE ESTOY HACIENDO? A MENOS QUE PREFIERAS QUE SOLUCIONE MI FRUSTRACIÓN COMO LA PERSONA CIVILIZADA QUE SOY… A BASE DE CRUCIATUS
-NO ESTAMOS PARA BROMAS
-¿QUIÉN DIJO QUE BROMEABA? SOLO DÉJAMELOS CINCO MINUTOS NARCISA, CINCO MINUTITOS, NO TE PIDO MÁS.
-COMPÓRTATE
-¡MI HIJO SE VA A CASAR CON UNA SANGRE SUCIA! ¡¿CÓMO ME PIDES QUE ME COMPORTE?!
-Ahora piensas eso, pero deja que lleguen los nietos y…
-¡¡ ¿NIETOS?!- Lucius se aferro del toallero para no caer y lentamente se fue sentando en la taza- ¡Ay, me da!- dijo mareado, su sangre mezclada, un Malfoy mestizo, tenia que esterilizar a su hijo a como diera lugar.
-Lucius, los tiempos han cambiado, no vivimos en la época de nuestros padres, ahora las prioridades son otras, la supremacía de la sangre murió con Voldemort.
-Has pronunciado su nombre- se levanto ofendido- ¡TE HAS ATREVIDO!
-No, solo su apodo
-¡¿APODO?! ¿Qué te hicieron esos muggles? Seguramente esa chiquilla te ha hechizado
-¡Lucius!
-¡Ningún Lucius! tu no eras así Narcisa, ¿Quién eres? ¿Usas alguna poción multijugos verdad? Es un plan para vengarse de mí, para hacerme pagar
-¡Lucius!- lo cacheteo su esposa haciéndolo retroceder unos pasos llevándose la mano al rostro completamente sorprendido- lo siento, pero estas comportándote como un demente, bebe esto- le ofreció una botella que llevaba escondida entre la ropa y la cual agrando mágicamente.
-¿Tratas de envenenarme?
-Basta ya, bébelo de una buena vez- Narcisa llevo la poción tranquilizadora y lo obligo a dar un sorbo
-Quiero matarlos Cissy- sentencio amargamente sentándose derrotado en la taza- por favor… nomás tantito.
-Ni lo intentes, estas condicionado, un ataque en falso contra los muggles y vuelves a azkaban
-Solo si uso la magia contra ellos, puedo usar otros medios ¿sabes? Como este palo- tomo el destapa caños- solo un golpe en la cabeza y…
-¡Basta! Dame eso… dámelo Lucius- Su marido escondió el destapa caños detrás de su espalda por lo que Narcisa tuvo que forcejear hasta conseguirlo y desaparecerlo para evitar tentaciones- Ahora bebe otro trago, componte y regresa al salón por favor- Narcisa salio del baño aparentando la mayor de las tranquilidades, regreso con sus consuegros asegurando que todo estaba bien y disculpando a su marido, se sentó elegantemente en su lugar y retomo la plática.
-Está bien…como ya dijo Jane, los muchachos ya lo decidieron, así que no nos queda más que fijar las fechas…de la firma del dichoso contrato y de la boda claro.
- El protocolo indica que las nupcias deberán realizarse noventa días después de la firma del contrato, por lo que yo creo que dentro de un mes será mas que suficiente para preparar a Hermione – Narcisa había tenido que tomar el mando de la conversación ya que su esposo continuaba en el baño.
- ¿Prepararme?
- Así es querida, tienes que aprender a ser y comportarte como toda una Malfoy. Deberás estudiar la genealogía y las normas de etiqueta para tu completa soltura dentro del circulo social en donde nuestra familia se desenvuelve…..y otra cosa….- Narcisa se dirigió nerviosa a los padres de su nuera, sabia que lo que les iba a decir no les iba a gustar nada pero no tenia mas remedio- Tu familia no podrá asistir a las ceremonias…me refiero a alguien diferente a tus padres claro…
- ¡¿Me esta tratando de decir que no podré invitar a nuestra familia a la boda de mi única hija?! ¡ESTO ES INAUDITO!
- Cálmate querido…recuerda tu presión.
- ¡¡AL DIABLO CON LA PRESION!!
- No me mal interprete, lo que sucede es que como comprenderá el que un Malfoy se enlace con una….sangre no pura, no se había dado en la familia desde hace como tres siglos. Y la familia es muy quisquillosa por lo que no tendría caso exponer a la suya a un….como decirlo…. ¿mal trato?
- Y QUE LES VOY A DECIR A LA MIA ¿EH? QUE NO LOS INVITE AL MATRIMONIO DE MI UNICA ¿ESCUCHO BIEN? MI U N I C A HIJA POR QUE LA FAMILIA DE SU ESPOSO CREEN QUE SOMO PEORES QUE ANIMALES... ¿ESO QUIERE QUE LES DIGA? NO, NO Y NO…NO VOY ACEPTARLO Y ES MI ULTIMA PALABRA ¿ENTENDISTE HERMIONE? MI ULTIMA PALABRA…
- Pero papá….
- ¡NADA DE PEROS SEÑORITA DIJE QUE ES MI ULTIMA PALABRA Y PUNTO!
- Haremos dos bodas – Sentencio Draco encarando valientemente la ira de sus suegro.
- ¡¿CÓMO?!
- Lo que escucho…haremos dos bodas, una por las leyes muggles donde salvo mis padres, ningún miembro de mi familia será invitado y el matrimonio mágico donde de igual forma la familia de Hermione no será requerida, así creo que ambas partes estarán conformes.
- Draco, no tienes que hacerlo…yo…
- Ahora es mi turno de decirte que QUIERO hacerlo…
- ¿Disculpa….?- interrumpió Lucius quien acababa de arribar a la estancia un poco mas calmado- ¿Quieres decir que este enlace también será por las leyes muggles?...lo que me faltaba…
- Ya padre, ya estuvo bien de tu verborrea.
- ¿Yo que dije? – Sentencio Lucius con la cara más inocente que pudo hacer tomando disimuladamente otro trago de la poción.
- Pues entonces ¡brindemos!- La madre de Hermione abrió una botella de Champagne Cristal (que cuesta alrededor de 650 libras) comprado exclusivamente para la ocasión, tal vez no tendrían los recursos económicos de su futuro yerno, pero tampoco eran unos pobretones. Sirvió las copas y se las entrego a cada uno haciéndole señas a su marido para que dirigiera el brindis como el jefe del hogar que era.
- Pues…por la felicidad de los muchachos…creo…salud- tanto él como Lucius bebieron el licor de un solo trago esperando que fuera un poco más fuerte de lo que en realidad era… ¡cielos! como necesitaban un buen whisky. Las Damas abrazaron a sus respectivos vástagos, Jean de forma por demás efusiva mientras que Narcisa solo se limito a besar tiernamente la frente de Draco.
- Antes de que esto termine, quiero dejar algo claro y en esto no voy a aceptar ninguna replica de ninguna parte ¿entendieron? – Dijo George Granger dirigiéndose hacia los muchachos- Primero: Independientemente que hermione sea o no madre según el contrato ese que tiene que firmar, ella por ningún motivo dejara sus estudios. ¿Queda claro? Yo no la críe para que se dedicara a ser ama de casa, si no para que fuera una profesionista exitosa y espero que algún día me enorgullezca siéndolo. Segundo: Esto no es un juego por lo que no permitiré por ningún motivo el efecto "YOYO" ¿entendido los dos?
- Disculpe…pero a que se refiere con el efecto "YOYO"…- pregunto Draco.
- Durante su matrimonio atravesaran por muchos problemas que afectaran poco a poco su relación si ésta no es lo suficientemente fuerte para soportarlos. El noviazgo es algo muy diferente a la convivencia diaria, verán que discutirán por cosas simples, como la tapa del inodoro, el orden de las cosas, como aplastan el tuvo de la crema dental, o por que no se pone el papel de baño en el tubito ese, etc. Esos pequeños pleitos los reafirmaran como matrimonio o los separaran. El efecto YOYO se da cuando la pareja no sabe manejar adecuadamente esas discusiones así que terminan por separase por pequeñeces por lo que entonces "Me peleo…Te Dejo" "Me contento…Regreso" y así se la pasan por años si comprometerse realmente a sacar su matrimonio adelante. El efecto YOYO es la puerta falsa de muchos matrimonios jóvenes que a la larga termina por destruirse por que no tienen las raíces bien cimentadas y profundas así que cualquier viento por pequeño que este sea los derriba. Con esto no quiero decir que se tengan que aguantar como antaño malos tratos, infidelidades, humillaciones e incluso golpes por que "fue la Cruz" que les toco cargar; NO, POR SUPUESTO QUE NO. Pero deben estar completamente seguros de que si deciden separarse es por que realmente no existe ninguna solución que arregle lo que se halla roto entre ustedes.
Sabes hija, tu abuelo me dijo algo antes de casarme con tu madre que he cumplido al pie de la letra y a pesar de vientos y mareas sigo tan o mas enamorado de esa mujer que el primer día…y hoy quiero compartirlos con ustedes dos… Hija, alcánzame el viejo álbum del abuelo por favor.- George Granger abrió el viejo libro en el que se recopilaban todos lo recuerdos vividos con sus padres, lo abrió en una pagina donde se encontraba una hermosa foto de los abuelos de Hermione cuando se casaron. Debajo de ella se encontraba un papel amarillento escrito en una perfecta caligrafía muy parecida a la de la castaña. George se acomodo sus lentes y leyó
Un hombre tenía una higuera plantada en su viña, y vino a buscar en ella fruto y no encontró. Entonces dijo al viñador: Mira que hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera sin encontrarlo; córtala, ¿para qué va a ocupar terreno en balde? Pero él le respondió: Señor, déjala también este año hasta que cave a su alrededor y eche estiércol, por si produce fruto; si no, ya la cortarás" (Lc)
Tu abuelo me dijo que el matrimonio es como esa Higuera, hay que regarlo y abonarlo con los detalles de cada día para que rinda fruto….si después de comprometerte y luchar dando el todo por el todo por ese ser al que amas no vez que haya fruto, entonces sepárate. Pero conciente que luchaste hasta lo último por salvar tu matrimonio…antes No…
Hermione tenia los ojos inundados de lagrimas al igual que su madre quienes se abalanzaron besándolo orgullosas de tenerlo por marido y padre. Lucius rodó los ojos asqueado cuanta cursilería sorbió disimuladamente la ultima gota de la poción tranquilizante, definitivamente su esposa era un genio al llevarla, aunque debió cargar con un poco mas.
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¿Quién creen que gano?... Yo lo consideraría un empate.
La verdad es que he leído muchos Fanfics, donde Lucius es bien "gacho" y obliga a su hijo a dejar a hermione aun amándola. Pero después de todo lo ha pasado creo que este Lucius esta mas acorde a las circunstancias, no es que su carácter sea menos fuerte, pero me gusta mas cuando es algo…Mandilón. No crean que su opinión no se toma en cuenta, el tiene la ultima palabra… "LO QUE TU DIGAS QUERIDA" jajajaja.
Espero que se hayan divertido tanto como yo y nos leemos en el próximo
Rastaban black
