Hola mis cuatas, se que me han de estar mandando crusio tras crusio, aunque también se que ustedes son bien lindas y comprensivas y por eso me personan que me atrasé un poquito entre capitulo y capitulo

Cuando comencé a escribir esta historia opte por darle la clasificación M porque eventualmente tendría escenas bastante intensas y como no hay plazo que no se cumpla, ni fecha que no se llegue; he aquí la parte del lemmon. Se que a muchas le parecerá bastante….. atrevido (por llamarlo de alguna manera) pero créanme que tiene su razón de ser, no es nada mas por que sí. Claro que no les explicare el por que hasta que terminen de leerlo.

Quiero agradecer a Jos Black ya que fue ella la que me ayudo en esas escenas por que la verdad, para serles sincera a mí no se me dan muy bien que digamos y si de casualidad alguna de ustedes ha leído alguna de sus historias me darán la razón de que ella es muy buena en el manejo de este genero….pero basta ya de tanta chchara…con ustedes:

IX. EL POR QUE

¡Beso, Beso, Beso! se oyeron las voces de Jean Granger y George Weasley quien aplaudían y coreaban a gritos atrayendo irremediablemente las miradas de todos los invitados

- Jean…cariño no hagas esto…-comento apenado su esposo

- ¿Por que? ¿Acaso no están ya formalmente comprometidos? ¿Acaso no nuestra hija se casa con ese chico por amor? Entonces no veo que tenga de malo que le de un beso como la tradición indica ¿no crees?

- Esa es una tradición de tu familia, no de esta familia…

- Pues no le hace…… ¡beso, beso, beso! - Hermione volteo a ver a su madre mirándola significativamente haciéndole muecas para que guardara silencio pero ella y George no tenían la invenció de callarse, es mas, algunos de los invitados se había unido al improvisado coro reclamando el tan esperado beso.

- ¿Qué dices tu Cosa?- pregunto draco divertido al ver el sonrojo de su ahora prometida- ¿les damos mas de que hablar a esta bola de morbosos?

- Draco…yo...- La castaña no tuvo tiempo de contestar por que Draco se apropio de su boca brindándole un corto pero intenso beso que le hizo estremecer para después mirar de forma significativa a toda su familia.

La banda comenzó a tocar una pieza romántica, lenta, dulce, pero de alguna manera sugestiva incitando a la pareja a que comenzara el baile. Draco tomo de la cintura a su novia atrayéndola hacia si comenzando a bailar de manera suave y elegante. Draco y Hermione bailaban muy juntos sin dejar de mirarse el uno al otro, pareciese que se encontraran en un mundo maravilloso donde solo su amor importara, como si todo a su alrededor hubiera dejado de existir; embelesados uno en la presencia del otro.

Zabini los miraba muy atento, sin perder detalle de cada movimiento y gesto realizado por la pareja mientras se llevaba la copa a los labios; era increíble como no se percato desde un principio lo parecidas que eran, tal vez esa fue la razón por la que ese imbècil se había fijado en ella…no lo sabia…tal vez nunca lo sabría. Pero viendo a Hermione ahí bailando en brazos de ese idiota le hizo recordarla…. recordó a su Geminny……Geminny… parecía mentira como a pesar el tiempo trascurrido él no había podido olvidarla, sacarla de su mente….borrarla de su corazón. Ellos hubieran sido tan felices si ese desgraciado no se hubiera interpuesto. Pero se las iba a pagar, se lo había jurado aquella vez y no descansaría hasta cumplir su promesa.

Flash Back

Zabini se encontraba en la pista de baile, muy bien acompañado de una chica, hacía relativamente poco que la familia Portokalos Rizpah había arribado a Inglaterra con la firme convicción de que sus hijas tuvieran la mejor educación. Adrastos Portokalos era un prominente comerciante griego cuyos negocios habían incrementado su ya de por si cuantiosa fortuna. Descendiente de uno de los linajes mas puro, Adrastos vislumbraba el futuro de la magia de manera diferente; La convivencia entre magos y muggles era mas que evidente y era por ello que había decidido trasladar su residencia a esa ciudad tan cosmopolita para que sus hijas pudieran convivir tanto con familias mágicas como muggles con los que él negociaba.

Desde que Blaise conociera a la mas joven de la familia en aquella reunión le había gustado, así que se hizo el firme propósito de enamorarla como a tantas otras; pero al conocerla y tratarla descubrió que Geminny tenia una chispa especial que la hacia diferente al resto de las chicas que habían compartido su cama. Geminny lo hacia sentir… especial…querido y por primera vez en su patética vida Blaise Zabini había caído en las redes del amor.

Le encantaba pasar las tardes con ella compartiendo las cosas más sencillas y cursis que jamás pensó disfrutar. Quien le iba a decir que el compartir un paseo por el bosque tomados de su mano viendo como el sol se iba ocultando poco a poco en el horizonte conseguiría hacerlo sentir pleno; que una sola sonrisa conseguirían hacerlo tan feliz. Ella se había vuelto tan especial que su propósito de llevársela a la cama había pasado a segundo término….ella era diferente…. era tan pura, tan candida, como si se tratase de una hermosa y delicada pieza de cristal que debía tratarse con respeto y delicadeza. Después de todo, existían otras que podían saciar su apetito sexual.

Sabia que el haberla llevado a esa fiesta significaba presentarla ante la sociedad como su novia oficial, pero eso era precisamente lo que quería, que todos se enteraran que èl era el dueño de esa hermosa joya y así marcarla como suya ante toda esa bola de lujuriosos que no dejaban de mirarla. Geminny Portokalos Rizpahera suya por que él había conquistado su corazo, y muy a su pesar la chica había hecho lo mismo con el suyo.

- Amor, tengo mucho calor ¿te importaría si voy a refrescarme un poco?'

- Claro que no linda, no te preocupes, solo que no tardes ok ya casi es hora de irnos – el moreno se acerco a su oído besando sensualmente el lóbulo de su oreja- ardo en deseos de poder quedarnos solos… ¿Por qué esta segura verdad? –La joven sonrío tímidamente como respuesta, mirándolo fijamente con esos ojos que tanto amaba Blaise y en los que se reflejaba su seguridad mientras sus mejillas tomaban un hermoso sonrojo.

Geminny se dirigió al cuarto de baño nerviosa, sentía que su relación con Blaise había llegado a tal punto que no tenía dudas, él era el indicado y de eso estaba segura. Zabini era su alma gemela, los astros no podían mentirle cuando le vaticinaron su llegada. Amaba intensamente a ese chico y quería probárselos, entregarse entera, de cuerpo y alma completamente segura de que su amor haría lo mismo por ella. En su estomago revoloteaban cientos de mariposas ansiosas por salir emocionándola y haciéndola reír sin motivo aparente.

- Blaise, necesito hablar con tigo – Una singular rubia se había acercado al moreno quien no perdía de vista el corredor por donde su novia había entrado

- Astoria, creo que todo entre tu y yo ya esta dicho

- No todo y los sabes….pero este no es el lugar indicado para tratar este asunto, si no quieres un escándalo, ven sígueme.

- Esta bien, te daré solo un minuto, solo un minuto Astoria y nada mas ¿entendiste?-Blaise y Astoria se encaminaron hasta un pequeño balcón que estaba apartado del gran salón. La luna brillaba en el firmamento cómplice de la escena que se desarrollaba

- Y bien…que es lo que me quieres decir…que están importante que no pudiste esperar para después- Dijo ansioso el moreno

- Draco y yo nos vamos a casar en cuanto termine el colegio

- Y eso ¿debería importarme?

- Supongo que no, pero quiero estar segura que no harás nada para impedirlo

-¿Y que te hace pensar que yo haría algo así?

- Por lo que hubo entre nosotros Blaise, yo era inexperta y tu…

- Yo ¿Qué? – dijo el moreno divertido acercando su cuerpo sugestivamente a la de la chica

- Tu...tu...

- Yo nada, tu estuviste de acuerdo siempre…nunca te obligue a nada ¿no lo recuerdas linda? ¿O ya olvidaste todo lo que disfrutaste en mis brazos cuando te hice mujer?

- Tu estas con esa chica ¿no es cierto? Pues te advierto Blaise que si interfieres yo soy capaz…

- ¿De que? – Espeto fríamente el moreno- Mira Astoria no me amenaces, por que sabes perfectamente que saldría perdiendo- Blaise la tomo por las muñecas arrinconándola entre la pared y su cuerpo mientras sus alientos se entremezclaban sintiendo como el deseo que sentían el uno por el otro volvía a nacer como tiempo atrás. Astoria sintió que su cuerpo le pedía por ese chico que le hacia descubrir sensaciones inimaginables y dejando todo atrás lo atrajo así si y lo beso. Blaise quiso detenerla, pero el ansia, la excitación y el deseo, hicieron que su cerebro se desconectara y que otros sitios de su anatomía tomasen su ligar despertándose súbitamente.

Tomo a la chica por la cintura con fuerza y se hundió en esa boca que lo excitaba tanto. Era un beso, rudo, apasionado, cargado de deseo; distaba mucho en perecerse a un beso de amor, para nada podría compararse a los que le daba a su novia que en ese momento había desaparecido por completo de su mente. Tomo a Astoria por la cadera alzándola, la chica instintivamente enrollo sus piernas alrededor de su cintura sintiendo de inmediato la dureza de su excitación. Con pasos entrecortados Blaise la sentó en la orilla del balcón desgarrando su túnica y dejando al descubierto sus senos, los cuales despojo en un instante de la prenda que los cubría abalanzándose sobre ellos como un lobo hambriento perdiéndose en la blancura de su carne; mientras una jadeante Astoria cerraba los ojos permitiéndole hacer lo que quisiese con ella abandonándose dentro de su propia excitación deseosa de sentirlo.

Zabini subió la túnica de la rubia hasta su cintura desgarrando sin delicadeza la prenda que cubría su intimidad adentrándose en el cuerpo de la chica percibiendo la humedad que emanaba de ese sitio tan conocido por el, mientras una jadeante Astoria gemía sin control. En un arrebato la chica abrió la camisa de Blaise haciendo que todos los botones se esparcieran por doquier besando y mordisqueando cada palmo de aquél pecho que conocía tan bien y en las que tantas noches había dormido después de que él saciara su hambre. Mientras que los sagaces dedos de Blaise la llenaban de goce, la chica bajo el cierre de su pantalón introduciendo una mano liberando el excitadísimo miembro.El moreno estaba apunto de perderse una vez mas dentro de ese calido cuerpo cuando un sollozó lo hizo reaccionar.

Ante él estaba su novia, Geminny con los ojos inundados por las lágrimas en un rictus de dolor y sin esperar ninguna explicación dio media vuelta y salio huyendo de aquel lugar lejos de lo que tanto daño le había causado. Blaise salio corriendo tras de ella olvidándose por completo de la rubia semidesnuda que dejaba atrás. No le importo pasar como bólido en medio del salón sin la túnica y con la camisa totalmente descompuesta. No le importo que varios curiosos se asomaran al balcón que momentos atrás compartiese con Astoria y mucho menos le importo el escándalo que se armo al descubrirla en ese estado. Pero por más que corrió cuando llego por fin a la calle no había ni rastro de la mujer que amaba.

- ¡Mierda!- el moreno se sentía terriblemente mal, como había sido tan imbecil al dejarse llevar por un rato de calentura estando acompañado de Geminny. Y sobre todo, como había sido tan estúpido al cambiar un apetitoso Crème Bruléepor una insignificante gelatina. Pero tenia que encontrarla, tenia que disculparse, tenia que hacerle entender que Astoria no significaba nada mientras que ellas lo era todo, tenia que perdonarlo, tenia que entender, sencillamente tenia que hacerlo.

Caminó toda la noche buscándola, en casa de sus amigas, en los lugares que solía frecuentar cuando se sentía deprimida; incluso había ido a su casa bajo la influencia de la poción multijugos esperando encontrarla ahí, pero uno de los sirvientes le había comunicado que la señorita había salido con su novio y aun no volvía. Con cada minuto que pasaba su desesperación iba en aumento... ¿Y si le hubiera pasado algo? No, ella estaba bien, tenía que estar bien. No se perdonaría jamás que le ocurriera algo. Muy cerca del amanecer se encamino rumbo al departamento de Draco, cansado y desesperado buscaría su ayuda, Draco siempre tenía la solución para casi todos los problemas y él tenia tan embotada la cabeza que necesitaba una mente despejada que le ayudara a pensar. Pero lo que nunca se imagino fue que a la entrada del lujoso edificio encontraría saliendo a la causante de su angustia. Su novia, su Geminny salía de ahí con el cabello revuelto, las zapatillas en la mano y la ropa totalmente descompuesta. No se necesitaba ser un brujo para adivinar lo que acababa de ocurrir en ese departamento momento atrás, con solo verla fue suficiente para que su sangre hirviera y su razón terminara por desaparecer; sentía como si el peligroso animal de los celos emergiera de su interior en busca de venganza. Geminny se paralizo al verlo ahí. Sintiendo como todo lo vivido durante esa noche regresaba a su mente.

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Geminny caminaba por las calles de Londres sintiéndose muerta en vida, lloraba desconsoladamente por la traición del hombre que mas había amado en su vida, él al que momentos antes había prometido entregarse. Que estupida e ingenua había sido al dejarse envolver por ese casanova de quinta. Muchas personas se lo habían advertido pero ella jamás escucho; hizo oídos sordos a todas las acusaciones que lo tachaban de libertino. Para ella Blaise Zabini era solamente el príncipe azul de sus cuento de hadas, el joven que la hacia suspirar y la hacia sentir esas mariposas en su interior. Era el amor personificado y el que gente mal intencionada lo envidiara de aquella manera no era su problema….tarde se había dado cuenta que todo era verdad. Que su príncipe no solo se había vuelto sapo si no que se había convertido en un monstruo que arrasaba con su alma y su corazón provocándole una herida mortal.

No supo ni como había llegado a aquel bar, lo único que quería era desaparecer, morirse para dejar de sentir ese dolor que le carcomía las entrañas. Tampoco se dio cuenta que el mejor amigo de su novio se encontraba ahí y mucho menos lo sintió acercarse cuando hacia el vano intento por tomar un puñado de polvos flu y largarse lejos de ese lugar que la asfixiaba. Tampoco le importo en ese momento el peligro que corría al lado de ese joven cuando la invito a su departamento y cuando le ofreció aquel trago de licor aun a sabiendas que ella jamás había tomado, pero que al beberlo la hizo sentir como un bálsamo que adormecía su dolido corazón

-Tengo tanto coraje. Ahora entiendo que no fue casualidad que esa idiota se arrojara a sus brazos en cuanto llegamos ¿Cómo no lo vi venir? Digo, el que media docena de chiquillas se le insinúen a tu novio en tu cara lo hace mas que obvio, y yo todavía de estupida sintiéndome orgullosa de tener a mi lado a un hombre como él…..y... ¿sabes que es lo peor?...que yo estoy enamorada de ese idiota…aunque la idiota soy yo. Pero es que tengo tanto coraje que me dan ganas de… de… de… ganas de subírmele encima de escupirle la cara tengo unas ganas de hacerlo sentir lo mismo que me hizo sentir, causarle el mismo dolor una y otra vez… tengo ganas de vengarme.

-Mi especialidad son las venganzas- soltó Draco atrayéndola mas a su cuerpo.

-¿Enserio?- pregunto la chica sonriendo con una mezcla de inocencia y confabulación.

-¡Oh, si! No sabes el placer que me causa cuándo "me vengo".

Ella le dio otro trago a su copa, por alguna razón ese comentario no le había gustado nada; dentro de su creciente embriagues pudo percibir que Draco parecía un lobo en cacería y ella no quería para nada ser su "Caperucita Roja", bastante tenia ya con lo ocurrido con su novio…su novio ella amaba verdaderamente a Blaise y su "mejor amigo" la estaba seduciendo de la manera mas descarada. Al darse cuenta del terrible error que estaba cometiendo tomo su bolso y se dirigió a la puerta donde unos brazos le impidieron salir.

- ¿A dónde vas?

- Lo siento Draco pero creo que es mejor que me vaya.

- ¿Pero por que? Además no pensaras presentarte en tu casa en ese estado ¿o si?

- Estoy bien, solo un poco mareada.

- Entonces esperemos que se te pase ese malestar mientras charlamos ¿te parece? - Draco la dirigió nuevamente al sillón sentándose muy cerca, sirviéndole y sirviéndose otra copa de vino la cual Geminny bebió mas por nervios que por otra cosa mientras que él la bebía de un solo trago; pero después de esa siguió otra, y otra y otra…hasta que perdió el sentido del tiempo y cuando se percató un joven rubio la besaba apasionadamente haciéndola olvidar de todo. Sentía su aterciopelada lengua hundiéndose hasta su garganta, asfixiándola, sus manos recorriendo su cuerpo por encima de su ropa con caricias rudas y avasallantes.

La joven temblaba por dentro y la poca razón que le quedaba le gritaba que se fuera, que huyera antes de que fuera demasiado tarde, pero para su desgracia su cuerpo hacia tiempo que se había desconectado por completo de su mente dejándose arrastrar por el cúmulo de sensaciones que el rubio le provocaba con cada caricia. Draco la besaba con urgencia, adentrándose en esa boca prohibida para él, tomando posesión de ella de forma frenética mientras deslizaba una de sus mano bajando el recatado escote para después saciar su sed en esa piel que lo estaba volviendo loco, y la otra se introducía por debajo de su falda, apretando sus muslos tan intensamente que provoco que la piel se amoratara. Draco subía cada vez mas, ella en un vano intento de apartarlo, apretó su mano por la muñeca del rubio y cerrando las piernas; pero Draco divertido con tan infantil acto le volteo la jugada. Tomándole la mano Geminny la guió hasta su propia entrepierna. La chica se desconcertó sobremanera, jamás había tocado a ningún chico en esa parte .Pero tampoco jamás ninguno había llegado hasta donde Draco llegaba en ese momento. Sintió sus dedos acariciando la parte mas intima de su ser llevándola hacia el éxtasis. Geminny se encontraba como en un trance, solo emitiendo pequeños gemidos ante las atrevidas caricias que ese desconocido le estaba brindando. No se percato en que momento aquel joven bajo el cierre del vestido ni cuando sus hábiles manos la despojaron de sus sostén, solo percibía el calor de aquella boca que se apoderaba salvajemente de sus senos mientras su mano se adentraba cada vez mas en su intimidad arrancándole gemidos de genuino placer; despertando un deseo hasta ahora desconocido para ella.

Draco la recostó sobre el sillón besándola desenfrenadamente, su lengua se movía diestra y sensual en el interior de aquella boca. Recorrió con sus labios aquel joven cuerpo, basándolo y mordisqueándolo con fogosidad sin dejar un solo centímetro de piel que no fuera marcado como propio; Geminny se dejo hacer cuanto el quiso, perdiéndose en ese cúmulo de sensaciones de goce y delicia que su cuerpo estaba experimentando. Sin embargo cuando sintió como era rasgada la delicada prenda que cubría su intimidad el miedo a lo desconocido inundo su alma. Pero al sentir la caricia que aquella boca le brindaba en su parte mas sensible, el miedo y las dudas quedaron relegados a un segundo plano; lo que ese chico la estaba haciendo experimentar era lo mas sublime que había sentido en toda su vida y se dejo arrastrar por esa marea de pasión que parecía ser Draco Malfoy mientras su interior explotaba como una supernova empapándola por completo.

Geminny respiraba agitadamente producto de la intensidad del éxtasis vivido. Tan envuelta estaba en esa nube de placer que obedeció sin chistar acomodándose como él le indico. La joven solo atino a morderse el labio ahogando el grito de dolor cuando lo advirtió introducirse ferozmente dentro de su cuerpo, sintiendo como si un hierro incandescente la atravesar. El rubio se movía furioso en su interior haciéndola olvidar el intenso dolor que momentos atrás experimentara para solo sentir….solo sentir, dejándose arrastrar por el furioso caudal del deseo y la pasión llegando así a otro placentero orgasmo.

Geminny permanecía callada a su lado asimilando lo que acababa de ocurrir, sintiendo de pronto que estaba totalmente fuera de lugar incorporándose para salir de ahí cuando una mano la sujeto.

- ¿A dónde vas?

- A mi casa, ya es muy tarde y mis padres han de estar preocupados

- No te preocupe, les envié una lechuza informándoles que te quedarías en la mansión de mis padres a pasar la noche.

- ¿Por qué hiciste eso?

- ¿No es obvió?...Por que quiero pasar la noche con tigo – Dijo el rubio volviéndola a besar

Geminny se despertó cerca del amanecer, había ansiado con toda su alma que el primero fuera él...Blaise...Su novio, el hombre que amaba. Por el que había permanecido pura en espera de su llegada. Desde niña siempre fue ese su sueño. Entregarse al ser amado como prueba irrefutable de sus sentimientos. Y ahora después de lo ocurrido en aquella fiesta se hallaba ahí…desnuda… tendida junto a ese chico que hasta ayer solo era un desconocido y por el que no sentía absolutamente nada. Había sido una experiencia placentera, no se lo podía negar, Draco la había sabido conducir por un camino cargado de éxtasis y placer hasta ayer desconocidos para ella; pero aun con todo eso, no dejaba de sentirse como se sentía.Había traicionado a Blaise quien a pesar de todo seguía amando, pero sobre todo se había traicionado a ella misma. Se levanto despacio cuidando no despertar al rubio sintiéndose la peor basura del mundo, necesitaba salir de ahí inmediatamente, necesitaba huir de ella misma y sus remordimientos. Con sus ojos bañados en lágrimas se vistió lo más rápido que pudo. Cuando se dirigía a la salida se volvió al rubio el cual dormía profundamente en espera de alguna palabra de…. ¿cariño?… de… ¿consuelo? En ese momento de depresión ni ella misma sabía lo que necesitaba para sentirse mejor; recibiendo únicamente el silencio que término por desquebrajar aun más su alma.

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- ¡¿Qué demonios haces aquí?! – Grito el moreno indignado por lo que estaba seguro había pasado regresándola súbitamente al presente; pero de inmediato las imágenes de Blaise revolcándose con Astoria volvieron a su mente y eso fue suficiente para que su rencor volviera con más ímpetu.

- Eso no es de tu incumbencia – Espeto la chica con sus ojos embargados por la fuerza que el resentimiento le otorgaba.

- ¡¿Qué estuviste haciendo?!- Zabini la sujeto fuertemente por la muñeca cuando la chica trataba de irse - Vamos ¡Habla!

- ¡Eso es algo que a ti no te importa! ¡Lo que yo haga o deje de hacer es cosa mía! ¡¿Te queda claro?! ¡Y suéltame imbècil que me lastimas!

-¡AH no, Geminny! ¡No te iras hasta que me aclares que demonios estas haciendo aquí!

- ¡Lo mismo que tu hacías con esa idiota! ¡¿Satisfecho?! Ahora suéltame – Blaise se quedo de piedra, ¿Cómo era posible que ella, su diosa, su ninfa, su joya pudiera haberle hecho eso? No, sencillamente esto era un error, ella no podía haberlo traicionado, sencillamente no podía.

- ¡Mientes! – Grito con todo el dolor que su alma podía soportar - ¡No es verdad! ¡Tú no pudiste hacerme esto!

- ¡¿Qué no puede hacerte que…?!- ¿Cómo se atrevía a hablarle así? ¿Cómo se atrevía a recriminarle lo que él también había hecho?- Permíteme dejarte algo bien claro Blaise Zabini…Tú no eres nadie, Para decirme que es lo que puedo o no puedo hacer ¿entendiste? ¡NADIE!

- ¡¿Qué no soy nadie?! ¡SOY TU NOVIO MALDITA SEA! ¡Y MERESCO UNA EXPLICACION!

- ¿Mi novio? Te equivocas Zabini, tú y yo no somos nada. No vuelvas a buscarme nunca mas ¿me escuchaste? Lo que hubo entre los dos se termino ¡TU MISMO LO MANDASTE A LA MIERDA…y por mi puedes irte tu también al mismo lugar! – Grito Geminny soltándose del agarre del chico y dando la media vuelta se alejo de aquel sitio dejando a un Blaise totalmente petrificado, como si se hubiera topado con un basilisco por equivocaron, sin lograr que sus músculos reaccionaran, sin atinar a moverse siquiera, solo observando como la mujer que mas había amado en su vida se alejaba de él y quizás para siempre.

Blaise se quedo un rato más con la vista fija en el punto en que la chica desapareciera momentos atrás. Poco a poco esa congoja que sintiera su alma al escucharla mandándolo al diablo se convirtió en rencor. Pero no hacia ella, no…si no a el miserable que vivía en ese lugar y que se había aprovechado de su inocencia. Cargado de ira y de dolor, Zabini subió las escaleras entrando como tromba al interior del lujoso departamento.

Draco se encontraba dormido sobre la alfombra completamente desnudo cubierto solo con una manta. A su alrededor sus ropas y botellas de vino esparcidas por doquier terminaron por confirmarle lo que la chica le revelara… ¡Ese desgraciado había abusado de su novia!

- ¡LEVANTATE MALDITO INFELIZ! ¡LEVANTATE Y DEFIENDETE, NO QUIERO MATARTE COMO LA RATA INMUNDA QUE ERES! – Zabini dirigió una fuerte patada al cuerpo de su amigo

-¿Blaise? ¿Que haces aquí tan temprano? – Draco todavía adormilado y con una gran resaca encima no atinaba a lo que su amigo le decía percibiendo solo el intenso dolor producto del golpe.

- ¡¿Cómo pudiste?! ¡¿Cómo fuiste capaz de hacerme esto?! ¡Se supone que somos amigos!

- ¡¿De que demonios me estas hablando Zabini?!

- ¡NO TE HAGAS EL IMBESIL QUE NO TE QUEDA DRACO! ¡SABES PERFECTAMENTE DE QUE TE HABLO!.... ¡DE GEMINNY! ¡TE HABLO DE MI NOVIA!

-¿Tu novia? – Draco en verdad se encontraba confundido, ¿que había ocurrido para que Blaise se encontrara en ese estado?

-¡SI, MI NOVIA! ¡¿Como fuiste capaz de seducirla a sabiendas que yo la quería?!¡Que yo la amaba! ¡Y que pensaba casarme con ella!

- ¡¿Que yo hice que…?! – El rubio abrió sus ojos lo más grande que pudo, ¿Qué era lo que zabini había dicho? ¿Qué él y Geminny…? No, eso era ridículo, eso no había podido ser, por que de ser cierto él se acordaría ¿no? Y como si se tratase de una película, imágenes difusas retornaban a su mente volviéndose cada vez más y más claras

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- ¿A dónde vas?

- Lo siento Draco pero creo que es mejor que me vaya

- ¿Pero por que? Además no pensaras presentarte en tu casa en ese estado ¿o si?

- Estoy bien, solo un poco mareada

- Entonces esperemos que se te pase ese malestar mientras charlamos ¿te parece?- Draco la dirigió nuevamente al sillón sentándose muy cerca sirviéndole y sirviéndose otra copa de vino la cual Geminny bebió más por nervios que por otra cosa, mientras que él la bebía de un solo trago. Después de una docena de tragos Draco sentía que su mente se desconectaba completamente dejándole paso solo al deseo inamovible que sentía por esa chica; ella estaba ahí, frente a él como tantas veces imagino, dispuesta a hacer sus fantasías realidad. Así que sin esperar mas se fue acercando poco a poco hasta quedar muy junto a ese cuerpo. Pretextando dejar la botella del vino en la mesa que se situaba atrás del sillón, paso su brazo por sobre la chica rozando su cara en su cuello percibiendo como solo ese ligero roce la hacia estremecer y sin importarle nada comenzó a besar ese perfecto cuello sin ser detenido así que se dirigió hábilmente hacia sus labios, atrapando esa boca que tanto deseaba mientras que sus manos recorrían la espalda y los hombros con pequeñas caricias circulares; bajando poco a poco el cierre del vestido y desabrochando hábilmente el sostén que escondía ese par de perfectos senos sintiendo como sus rosados pezones respondían al roce de su lengua poniéndose excitantemente erectos. Esa sensación de dominio siempre lograba excitarlo por lo que los mordió con rudeza jugueteándolos con la punta de su lengua y dejando sobre ellos un rastro de saliva saciando así su sed por esa piel que lo estaba volviendo loco, provocando que Geminny jadeara sensualmente poniendo a mil su ya de por si creciente erección.

Su excitación se incremento sobremanera al percibir que la chica correspondía salvajemente a sus besos. Su diestra mano se adentraba poco a poco hacia esa intimidad tan anhelada recibiendo un poco de resistencia en el proceso pero Draco tenía mas fuerza y no solo no detuvo su recorrido si no que llego hasta la ropa interior y con una sorpresa que no disimulo se percato de que estaba húmeda, empapada de los fluidos de la muchacha, simplemente le mordió los labios, satisfecho de que ella se le rindiera y como un acto de confirmación tomo la mano de Geminny dirigiéndola hacia su entrepierna para que sintiera la dureza de su miembro. En medio de su excitación pudo percibir la vacilación de chica, pero contrario a lo que pensó Geminny comenzó a acarícialo lentamente percibiendo la magnitud de su miembro erecto sobre la tela haciendo que Draco casi se corriera.

-Te gusta- pregunto él contra su boca.

-No……quiero irme……Ohh………Ohh……siiii- ella jadeo como una loca, cuando un dedo de Draco y luego toda su mano se introdujo debajo de su ropa interior, apartando sus labios vaginales y empezando acariciar el pequeño e hinchado botón que los coronaba, la chica sintió que iba a estallar, el calor se apoderaba cada vez mas de su cuerpo. Draco la acaricio con el pulgar y luego metió dos dedos en su interior; provocando que ella temblase ante esa invasión. Draco movía cuidadosamente su mano con lentitud y parsimonia, hundiéndose en la caliente y estrecha cavidad de su acompañante, mientras la seguía besando. Poco a poco la fue recostando en el sillón terminando de sacarle completamente el vestido dejándola solamente con una sugestiva prenda que el rubio jamás imagino que pudiera existir.

Beso cada centímetro de la piel de la chica sin dejar ni un solo centímetro de marcar como propio, esa niña era suya y de nadie mas por que él había decidido que así debía ser, por que la había reclamado como propia desde el mismo día que la conoció sin importarle Blaise en lo absoluto. La ultima prenda que cubría la intimidad de Geminny cayo y con ella las barreras que quedaban entre los dos. Draco hundió su cara en medio de sus piernas bebiendo y deleitándose con los jugos que emanaban de el excitado cuerpo de la chica, la cual ya no hacia el meno intento de callar los gritos de placer que ese joven le estaba arrancando llevándola así a un explosivo orgasmo.

-Ahora linda- su voz sonaba ronca en su oído- apóyate en tus rodillas- Gemminy obedeció, sintiendo las manos del joven estrujando sus senos cuando incorporo su torso. Draco le mordió el cuello para después hacer un recorrido con su lengua por el contorno de su columna vertebral. Se deleitaba observando esos estupendos glúteos, redondos y firmes y sentir la suavidad de sus exquisitos senos. Se desabrocho el cierre y bajo su pantalón con sus boxers, para dejar libre una furiosa erección, tomo a la chica por las caderas y se empujo contra ella adentrándose hastael fondo de su intimidad, Gemminy gimió cuando sintió como era desgarrado su interior desconcertando sobremanera a Draco al advertir la barrera natural de aquel tibio y perfecto cuerpo, pero era demasiado tarde, sus ansias y su deseo fueron mucho más fuertes que su sentido común, así que siguió arremetiendo cada vez con más fuerzas dentro de la chica embriagándose del placer que ese cuerpo le proporcionaba hasta alcanzar el clímax. Podía escuchar los gemidos de dolor y luego de placer de la chica ya que superada la sorpresa inicial, ella empezó a moverse frenéticamente a apretarlo, enloquecida porque en ese momento la culpabilidad no tenía cabida en su mente. Sentirse llena por tenerlo dentro era una experiencia subliminal. Draco por un momento casi pierde el control y se corre, pero enseguida domino la situación de nuevo, embistiéndola sin contemplación, poco le importo que ella fuese virgen, era un cuerpo dispuesto solo para él, para su completa satisfacción. Con un sonoro gruñido se vació dentro de ella, dio tres embestidas finales sintiendo las paredes de ella contrayéndose sobre él, "fantástico", pensó, como presagio esa belleza no esconde para nada a una frígida; si no mas bien era una llama ardiente de pasión.

Solo hasta después de que su deseo fue satisfecho su conciencia volvió a él. Blaise Zabini no era de los tipos que respetara a una mujer y el que ella siguiera siendo virgen era totalmente absurdo e irrisorio, pero lo era….ilógicamente lo era y ahora ya no podía hacer nada para remediarlo. Pero sinceramente, tampoco lo lamentaba

-Lo hiciste muy bien nena- dijo Draco mientras la volteaba boca arriba y le daba un cortes pero insípido beso en los labios tumbándose a su lado. Geminny pudo apreciar que ni siquiera se había tomado la molestia en desvestirse para tomarla- para ser la primera vez, te moviste excelente, casi me corro antes de tiempo. Eres un muy buen prospecto.

La joven permanecía callada a su lado asimilando lo que acababa de ocurrir y digiriendo el comentario tan soez que su amante le brindara sintiendo de pronto que estaba totalmente fuera de lugar incorporándose para salir de ahí inmediatamente cuando una mano la sujeto.

- ¿A dónde vas?

- A mi casa, ya es muy tarde y mis padres han de estar preocupados

- No te preocupe, les envié una lechuza informándoles que te quedarías en la mansión de mis padres a pasar la noche.

- ¿Por qué hiciste eso?

- ¿No es obvió?...Por que quiero pasar la noche con tigo – Dijo el rubio volviéndola a besar- Esta vez lo haremos a la antigua, la posición del misionero siempre es satisfactoria.

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- ¡Yo no la obligue a nada! – Contesto molesto el rubio después de volver rápidamente de su viaje retrospectivo - ¡Si ella hizo lo que hizo, fue por que quiso! ¿Entiendes? – pero por toda respuesta el moreno estampo su puño en la cara del Draco arrojándolo hacia atrás.

- ¡ESTAS DEMENTE! – Espeto molesto el rubio incorporándose y sobándose el golpe que Zabini le prodigara.

- ¡DEFIENDETE COBARDE! ¡O TE MATARE COMO EL PERRO QUE ERES! – Draco busco con la vista su varita encontrándola en la mesa detrás del moreno, sabia perfectamente que tenia las de perder si se enfrentaban a una pela mágica. El estaba desarmado y desnudo cubierto solamente con la manta que sujetaba a su cintura.

- Vamos Blaise, no es para tanto…es solo una chica nada mas- Como respuesta zabini impacto otro golpe en el estomago del rubio. Draco ya no lo soporto mas y se lanzo sobre su amigo respondiendo a sus golpes uno a uno; liándose en una singular pelea que no termino hasta que ambos estuvieron tirados en el piso totalmente agotado. Draco se levanto dirigiéndose a su habitación del que salio vestido con una fina pijama de seda y un frasco de poción en la mano – Toma – le dijo a Blaise extendiéndole el frasco – Aplícalo ahora antes de que los golpes se hinchen - Blaise tomo el frasco aplicándolo dolorosamente en cada uno de los golpes asestados por el rubio

- Sabes que me vengare ¿cierto? Que esto no se va a quedar así – Espeto el moreno después de un largo silencio.

- Por supuesto amigo – rió descaradamente el rubio ante aquel comentario –Puedes hacerlo cuando gustes.

- Te burlas ahora Draco, pero un día llegara la mujer que te enamore al tal grado que te hará que olvides hasta como te llamas y cuando eso suceda ten por seguro que no descansare hasta verte padecer el mismo infierno que yo estoy viviendo por tu causa…eso te lo juro…es una promesa.

- ¿Yo enamorarme? Por favor, eso nunca lo verán tus ojos, así que espera sentado, no te vayas a cansar jajajaja

Fin del Flash Back

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- ¿Eres feliz? – Pregunto Draco mientras seguía inmerso en los ojos de quien amaba

- Mucho….siento que mi pecho explotar…

- ¿Me permites bailar con la novia Draak? – Un chico castaño de piel bronceada y hermosos ojos verdes se les había acercado. Se trataba de Dylan que con una sonrisa sincera en el rostro extendió su mano para que su primo le cediera la de su prometida -¡AY! linda...No sabes en la que te estas metiéndote enlazándote con este cabeza hueca…pero no te preocupes, para eso estoy aquí, para salvarte de las manos de este remedo de casanova.

- Cállate Dylan, no me hagas propaganda – Dijo Draco devolviéndole la sonrisa y cediéndole la mano de su novia.

- ¿Por qué? ¿Se puede asustar? – Dramatizo Charlize quien acompañaba a Dylan en la pista, divertida al ver la cara de su primo.

- Por supuesto que no- contesto Hermione divertida tomando la mano de Dylan y bailar con él mientras Draco tomaba la mano de Charlize – más bien me podría interesar aun más….

- ¡Vaya! Nunca pensé que la novia fuera tan masoquista jajaja No te creas prima, Draco es un buen chico, un poco coquetón pero nada mas. Si quieres un consejo tenle paciencia en eso y así te evitaras muchos dolores de cabeza, te lo aseguro- la castaña fruncio el entrecejo sin saber si hablaba en serio o en broma – En serio, yo lo conozco y se como es y por eso puedo asegurarte que te quiere; no lo dudes

- Eso lo se…Dylan ¿verdad?

- Tienes razón, no me presente adecuadamente…pues bien mi nombre es Dylan Breizhlander, hijo de Alrescha Kennethy

- ¿Y eres pariente de Draco por…?

- Por que mi madre y su padre eran primos hermanos. Mi abuela es la dulce ancianita que te hizo la prueba, Eleanor Malfoy – Hermione no conocía a la familia de su prometido, la prueba, el beso y el baile fue tan rápido que no tuvo ocasión de pedirle a Draco que se los presentara; pero intuía que ese chico era de fiar y que sentía un cariño sincero por su novio.

- Mi turno….. Quítate Dylan y observa como se hace –espeto siséante un rubio de ojos azules muy parecido a Draco por lo que Hermione intuyo que se trataba de otro miembro de la familia.

- ¡Ay no, ya nos callo el chahuxtle! – Sentencio Dylan mirando significativamente hacia Dominique y Lorraine quienes se encontraban en la pista reclamando su derechote bailar con los novios.- Ten cuidado con éste linda, no es mas que una alimaña ponzoñosa que goza destilando su veneno.

- No te preocupes Dylan, yo se me cuidar solita – Contesto la castaña tomando la mano de Dominique.

- Así que tú eres la sangre sucia por la que han hecho tanto revuelo…. Ahora entiendo… no es tas nada mal- dijo atrayéndola mas hacia su cuerpo - claro que yo no me casaría con tigo pero si podría Buesa prendre une dose de sexecon tigo, por que por lo que observe, el patético de Draco no es suficiente hombre para una hembra como tu, se ve a leguas que vous êtes une femelle en chaleur à la recherche de sexe masculin y créeme que me encantaría comprobar qui peut être si ardent au lit – espeto el rubio muy cerca de su oído de manera sugerente sintiendo como el cuerpo de la castaña se tensaba automáticamente ante estas palabras

- ¿Eso crees? …ahora entiendo porque Dylan dijo lo que dijo…pues eso no lo comprobara tu de eso puedes estar seguro- Espeto molesta la chica alejándolo de su cuerpo con toda la fuerza de que era capaz.

- jajajaja no sabia que la sangre sucia supiera francés, eso si que es una novedad. Déjame dejarte algo bien en claro ricura... Draco esta embelezado con tigo pero solo es deseo el que siente por ti, sexo, calentura, obsesión como lo quieras llamar pero dudo mucho que sea amor. Si se casa con tigo es por guardar el buen nombre de la familia ¿conoces la historia de Lucka Malfoy? Supongo que si, pues es exactamente el mismo caso. Tanto el tío Lucius como Draco lo dejaron claro hace un rato en la reunión familiar.

- ¡Eso no es cierto! – Contesto dolida. Ella conocía bien a Draco habían pasado por muchas cosas juntos para que su relación fuera aceptada. Hermione estaba segura del amor que el rubio sentía hacia ella y ninguna víbora como ese Dominique iba hacer que ella dudara de eso.

- ¿No? pues ájame vaticinarte lo que será tu matrimonio. Te casaras con él cierto, serás la señora Malfoy ante la sociedad, y tal vez por un tiempo seas la novedad en su cama; pero yo lo conozco y se que tarde o temprano se aburrirá de ti así como se ha aburrido de tantas…es su naturaleza y tu no podrás hacer nada para cambiar eso sangre sucia…- Sentencio el chico con profundo desprecio satisfecho con la espina que seguramente había clavado de manera muy profunda en el corazón de la chica y dándose la media vuelta la dejo parada a mitad de la pista mientras se alejaba riendo a carcajadas las cuales por la música no fueron audibles para la mayoría de los invitados.

Hermione busco con la mirada a Draco Sin embargo, no estaba preparada para lo que vio. Draco bailaban al compás de la música de manera seductora con una hermosa rubia a la que la chica reconoció de inmediato. Se trataba de Astoria Greengrass y por la forma que sus cuerpos se acoplaban pareciese que hubieran nacido para bailar juntos. Distinguidos, elegantes y sofisticados, moviéndose con soltura en la pista de baile mientras reían y conversaban como dos personas que se conocen desde hace mucho tiempo de forma íntima.

- Parece que tu prometido se encuentre muy….entretenido en este momento ¿no crees? – Hermione volteo la cara rápidamente al sentir el aliento de aquel chico muy cerca de su oído- Pero es de esperarse puesto que ellos iban a casarse… ¿bailamos?-Blaise sin esperar una contestación tomo a la chica que aun se encontraba perturbada ante las imágenes de Draco con esa… Zabini no perdió tiempo y la atrajo hacia su cuerpo comprobando la estrechez de su cintura. El aroma de la chica invadió sus sentido haciéndolo olvidar por un momento quien era la que se encontraba entre sus brazos remontándose tiempo atrás cuando "ella" un estaba formaba parte de su vida. Sin proponérselo Blaise dirigió su cara hacia el pelo de Hermione extasiado por el aroma que emanaba hundiendo su nariz entre los rizos sintiendo como su cuerpo respondía a ese estimulo tan insignificante y que solo Geminny lograba despertar en él. Tan inmerso en ese mundo se encontraba donde ella y él aun eran uno, que no vio venir a un furioso Draco que lo aparto de un jalón de aquella mujer que tato le recordaba a su amor perdido.

- ¡Se puede saber que pretendes Zabini! – Espeto el rubio con sus ojos cargados de furia.

- ¿Yo? Nada "amigo", solo bailaba con ella- Hermione veía sin ver a los chicos sintiendo como una mano invisible apretaba su corazón haciéndola sentir un dolor muy fuerte que le hacia imposible pensar con claridad.

- Te voy a dejar algo bien claro "Amigo" no se te ocurra acercarte a mi mujer ¿Entendiste?

- Me ofendes Draco sabes de sobra que yo seria incapaz de hacer algo que tu jamás harías…no soy tan vil- contesto el moreno clavando sus verdes orbes en los grises del rubio.

- Hermione…vamonos- Y sin delicadeza alguna jalo a la chica del brazo sacándola del gran salón, dirigiéndose rumbo a los jardines.

Hermione se dejo llevar sin poner objeción alguna, pero en cuanto sintió el aire fresco golpeado su rostro fue como si recobrara de repente la conciencia perdida momentos atrás cuando lo vio en brazos de otra.

- ¡Suéltame Draco! – Sentencio la chica

-¡Se puede saber por que demonios permitiste que ese idiota te estuviera manoseando!

- ¡¿YO?! ¡Estas loco! ¡Yo no permití nada!

-¡No te hagas la inocente que te vi disfrutando como ese infeliz te abrasaba!

-¡Pues yo tampoco creo que Astoria se haya quejado que tu hicieras lo mismo con ella querido!

- ¡Es diferente!

- ¡¿Por qué?! ¡Dime! ¡Por que es diferente!

- ¡Por que yo soy hombre! – sentencio sin pensar la connotación que esas palabras pudieran tener en el corazón de la chica.

- ¡¿De verdad piensas eso?! ¡¿Que el que tu seas hombre te da derecho de faltarme de ese modo?!

- ¡¿Faltarte?! ¡De que demonios hablas! ¡Solo bailábamos! ¡En cambio tu…!

- ¡Yo que! ¡Contéstame! ¡¿Yo que?!

- Quiero que te quede claro una cosa Granger….tu ya eres mía ¿me entiendes?

- ¿Y tu Draco?– Contesto la chica tratando de que no se le quebrara la voz y haciendo un gran esfuerzo para retener las lagrimas que amenazaban por salir- …. ¿Tú eres mío? – Draco sintió que la furia que sintiera momentos atrás desaparecía al percibir el dolor implícito en esas palabras y sin esperar mas la atrajo hacia si abrazándola fuertemente reclamando sus labios y besándola de manera intensa, queriendo con ese beso expresarle todo lo que con palabras se sentía incapaz de hacer. Convencerla que él, Draco Malfoy, le pertenecía por completo desde mucho tiempo atrás…que la amaba con una intensidad tal que ese amor lo inundaba por completo; su mente, su corazón y su alma le pertenecían enteramente a ella. Que no estaba dispuesto a permitir que nada ni nadie la separa de él y si era necesario defendería ese amor ante quien fuera.

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- Vaya, vaya, ¿A quién tenemos aquí?

- Astoria que sorpresa… Nunca me imagine verte aquí. ¿Eres masoquista acaso?

- Cállate Blaise que sabes perfectamente que mi compromiso se arruino por tu causa. Si no hubieras salido corriendo tras esa, no se habrían enterado nunca de lo que sucedía entre tú y yo…

- No me vengas con eso... ¿Te recuerdo quien busco a quien?

- Tienes razón, yo te busque; pero es que me reventó verte tan feliz con esa…que quieres, nunca me ha gustado compartir lo que es mío.

- ¿Así? – Rió seductoramente el moreno – y dime ¿yo soy tuyo?

- Ya no mi querido Blaise, tu encanto dejo de interesarme – contesto coqueta la rubia.

- Pues no veo nada que sea tuyo por aquí.

- Draco – Contesto tajante – Draco es mío y esa rata me lo quiere quitar y eso no se lo voy a permitir ¿me entiendes? A mí nadie me desprecia y Draco Malfoy no será la excepción, te lo puedo asegurar.

- Pues veo que seguimos teniendo los mismos intereses.

- ¿A que te frieres? – contesto curiosa

- A que estoy muy interesado en… ¿Cómo decirlo?...aligerarle la carga a mi querido amigó.

- ¿Estas interesado en Granger? ¡Vaya esto si que es unas sorpresa! Pensé que solo tenías malos ratos…

- No te equivoques Astoria, Draco me debe una y pienso cobrármela con ella.

- Esa voz me agrada querido – Astoria tomo dos copas de la charola de un elfo que pasaba cerca- Algo me dice que tu y yo vamos a hacer grandes…"negocios". ¿No es así?

- Por supuesto linda, cuenta con ello.

Ajenos a lo que ese par tramaban en su contra la pareja de novios buscaban un lugar con un poco mas de privacidad. Después de estar media noche saludando y posando para todas las fotografías que sin duda inundarían los medios impresos al día siguiente y del trago amargo que acababan de vivir, Draco necesitaba sentirla más que nunca .

Draco se dirigió con Hermione hacia atrás de la mansión donde se encontraba el pequeño invernadero propiedad de su madre. La luna brillaba en toda su plenitud como muda cómplice de ese par de amantes que buscaban lugares solitarios para poder dar rienda suelta a la pasión que sentían el uno por el otro. Draco besaba casi con desesperación a su novia abrazándola tan fuertemente como queriéndola fundir a él; sintiendo la necesidad de perderse en ese cuerpo que tanto deseaba y amaba y por el que era capaz de enfrentarse a lo que fuera. Hermione por su parte contestaba con la misma pasión a los provocativos besos de su prometido, necesitaba comprobar que lo que Dominique le dijera era solo una bola de mentiras y que lo que Draco le dijera sin palabras momentos atrás era cierto, necesitaba hacerlo, necesitaba con toda el alma creerle a él a sabiendas que eso implicaba tener que frenarlo cuando buscase algo más. Disfrutaba sobremanera sentir sus manos deslizarse por su cuerpo, estremeciéndola y excitándola con cada roce, con cada caricia… sintiendo como el deseo por sentirlo…por tenerlo la llenaba.

- Draco…Para…por favor-Hermione jadeaba ante su inminente excitación al sentir sus besos sobre su cuello dirigiéndose magistralmente a su escote sabedora que sus senos serian sin lugar a duda su destino final.

- No…no quiero…mi tía Eleanor me regaño por tu culpa y te estoy castigando – contesto juguetonamente, mientras una de sus manos se colaba por debajo de la ropa y la otra desanudaba el lazo que sujetaba la túnica de la chica, abrazándola con desesperación dejándole sentir toda la envergadura de su virilidad, porque estaba excitado, muy excitado y a punto de estallar solo por el deseo enloquecedor que tenia por ella.

- ¿Ah si? ¿Y que es lo que pretende usted señor? – contesto divertida la chica apartándolo de ella. Si estaba asustada no lo demostraba, en realidad quería que la tocara, que la hiciera delirar de placer y sentir que podía tocar el cielo a través de sus caricias. En realidad ya no le importaba nada, ni sus principios, ni su virginidad ni nada que no fuera ese hombre al cual amaba con cada fibra de su ser.

- Hacer que tu rayo sea mas tenue que el de mi madre – Contesto el rubio volviéndola a besar. Increíble, era increíble tanto tiempo con ella y jamás, jamás le había puesto un dedo encima más allá de lo propio. Hermione Granger tenia esa cualidad, hacer que el dejase de comportarse como un Malfoy. Pero a pesar de que la prueba de virginidad ya había sido hecha y que el hambre y el ansia que tenia por su cuerpo resultaban a veces incontrolables, no se sentía capaz de llegar mas allá. Aunque el ansia por recorrer con su boca la extensión de ese bello cuerpo, por saborearla, por descubrirla, por desnudarla y ver esos estupendos pechos donde tantas veces había saciado su sed. Llegar al sitio donde sabía y estaba seguro que nadie nunca había tocado antes de él. Quería ver su espalda arquearse cuando la poseyera finalmente mientras sus carnosos labios murmuraban su nombre. Quería hacerla suya, poseer su cuerpo ya que su alma y su corazón le pertenecían desde hace tiempo. Observar sus ojos brillantes, repletos de amor por él, porque había sido el primero, el único y el mejor. Unirse en el fuego de su pasión, porque sin duda ella, virgen, inocente y todo lo demás, era una llama viva cuando estaba cerca de él, porque el amor seria consumado en su mas prístina y pura esencia, porque no quería tener sexo con ella, sino hacerle el amor, convertirla en su esposa, su amante, su amiga y su compañera para toda la vida. Habían albergado demasiados sentimientos en una sola noche: nerviosismo, indignación, enojo y furia pero teniéndola ahí en sus brazos, percibiendo como se estremecía ante cada roce que le prodigaba, sabia que había valido la pena y que volvería a vivirlo una y otra vez por solo sentirla ahí totalmente dispuesta para él, a entregársele sin reservas para demostrarle lo mucho que lo amaba y sin embargo……no lo haría….no aceptaría su entrega en ese lugar…y tal ves con ello Hermione se convencería que tan suyo era.

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Frases en francés que Dominique le dijo a Hermione cuando hablo con ella

Buesa prendre une dose de sexe avec: Buena una dosis de sexo

vous êtes une femelle en chaleur à la recherche de sexe masculin: eres una hembra en celo en busca de los hombres

qui peut être si ardent au lit: que tan ardiente puede ser en la cama

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¿Bueno que les pareció? ¿Medio subido de color verdad? Les prometí explicarles el por que del contenido tan sugestivo de este capitulo y la razón es sencilla….Draco nunca ha hecho el amor ¿irónico verdad? Pero cierto.

Es por eso que quise recalcar las diferencias entre el Draco conquistador y el Draco enamorado, espero que se noten por que si no…… bueno mejor júzguenlo ustedes y me dejan su comentario, no olviden hacerlo porfas, por que aunque ustedes no están para saberlo pero yo si para contarlo (que quieren me encanta el chisme) sus comentarios son de mucha ayuda e inspiración para mi.

Nos leemos luego

Rastaban Black