No será
Habían llegado casi de madrugada y para llegar al refugio de los brigadistas tenían que viajar en cuatrimoto hasta la orilla donde estaba el campamento donde se quedarían ellos.
Así que ahora tenían que bajar las cosas del autobús y acomodarse de la mejor forma y más cómoda claro en los vehículos.
Los profesores habían hecho varios grupos para que fueran trasladándose al campamento.
- Cuando lleguen al campamento se les asignará una casa de campaña donde podrán compartirla con los compañeros que ustedes deseen – gritó el profesor antes de que todos partieran al campamento.
Shaoran frunció el seño; las cuatrimotos que les habían prestado estaban todas llenas… ¿en que si irían los maestros?
- Eriol ¿crees que los maestros se vallan a ir con nosotros? – Eriol lo miró sin entender
-¿Por qué la pregunta?
- por que según ellos la única forma de llegar al campamento es en cuatrimoto y bueno todas están ocupadas – le dijo mirando los vehículos cerca de ellos. Eriol también lo notó.
- pues no lo sé. Quizá después vengan por ellos
- o quizá no vallan a ir – le dijo con simpleza mirando como Sakura y Tomoyo platicaban con el tipo que estaba al mando de la cuatrimoto donde estaban ellos – y no me agrada ese tipo
- Por favor Shao, no seas celoso – le dijo con una sonrisa – deberías saber que Sakura solo tiene ojos para ti
- yo no hablo de Sakura – le dijo – El tipo parece llevarse demasiado bien con Tomoyo.
- ¿¡Que?! – dijo el chico mirando rápidamente a su novia que reía con poco sonrojada de algo que le había dicho el tipo. – No – dijo nervioso – lo que pasa es que… Tomoyo es muy… social… y parece que el tipo es… simpático y…
- no disimules celoso – le hizo burla Shaoran – acéptalo.
- ¡Lee Shaoran! – el chico se puso tieso como tabla al escuchar su nombre. - ¿podrías poner atención?
- disculpe profesor – contestó Eriol por él. – no volverá a ocurrir.
- pues bien; las cosas van a ser así, estará al cuidado de los brigadistas que ya se encuentran en el campamento y harán todo lo que éstos les manden; nosotros iremos a supervisarlos una vez al día para ver si en realidad hacen…
- o sea que en pocas palabras se van de vacaciones mientras nosotros hacemos el trabajo duro – susurró Sakura con una sonrisa a Tomoyo con un codazo disimulado
- ¡Shhh! Te van a regañar también a ti – le dijo.
Sakura miró a Shao que estaba unos cuantos metros lejos de ellas y vio como el chico parecía no recuperarse del todo. Frunció el ceño. Estaba segura de que había recibido regaños más fuertes que eso pero ese en especial parecía haberle afectado muchísimo.
Sabía que odiaba que le llamaran por su nombre pero… ¿Por qué¿Sería acaso que el llamarle por su nombre era lo que le había afectado tanto?
- Bien diviértanse y los vemos en unas horas – dijo el profesor para despedirse y que los vehículos pudieran marcharse.
Los encargados y encargadas de los vehículos se pusieron en marcha.
- agárrense bien – les dijo el conductor a las chicas cuando vio que estas no se sujetaban a las parrillas – no quiero que se me caigan
- no te preocupes, el novio de Sakura tiene una, estamos acostumbradas – le dijo Tomoyo
- ¿tienes novio¿y como se llama?
Sakura miró a Tomoyo; sabía que no había sido su intención el decirlo pero es que era normal; Shao solía llevar a Tomoyo y a Eriol de vez en cuando a su casa junto con ella. Sin embargo esa pequeña indiscreción podría traerles problemas a la hora de escoger quienes serían sus compañeros en las casas de campañas.
- pues, le todos le dicen Shao; pero su nombre es Lee Shaoran
- ¿Lee?... ¿no fue al chico que regañaron? – preguntó el conductor que se hacía llamar Yukito.
- Exactamente; él mismo. – el chico sonrió.
- Espero que no te traiga problemas que vallas platicando conmigo.
Sakura se quedó en silencio; nunca había pensado en ello. Sabía de primera mano que Eriol era muy celoso de Tomoyo… pero no tenía ni idea de si Shao la celaba.
- pues, realmente no lo sé – contestó con una sonrisa.
El chico también sonrió y entonces le preguntó a Tomoyo.
- ¿y tu que me dices Tomoyo¿también tienes novio?
- no te desilusiones; pero desgraciadamente sí – le dijo bromeando. – pero a diferencia de Sakura a mí si me pegan
Sakura disimuló una sonrisa. Tomoyo le era muy fiel a Eriol, lo sabía y se atrevería a meter las manos al fuego por esa afirmación y sabía también que Eriol le correspondía.
Sin embargo… Tomoyo a veces era muy bromista.
- entonces que bueno que ya estamos a cinco minutos del campamento.
Las dos chicas rieron del comentario burlón.
Sakura guardó silencio; quizá no había sido buena idea después de todo haberle dicho que tenían novio.
Yukito parecía muy amable pero no sabía si los demás encargados aprobarían que se quedaran en las casas de campaña unos adolescentes llenos de hormonas.
De repente Yukito se detuvo. Por fin habían llegado al campamento; se bajaron de la cuatrimoto y cuando comenzaban a tomar sus cosas escucharon decir a Yukito:
- aquel montón de allá – y señaló con su mano – son las casas de campaña, será mejor que vallan por una rápido si quieren elegir quien puede quedarse dentro de la suya y no andar viendo donde faltan.
- ¿Cuántos tienen que haber dentro de una? – preguntó Tomoyo viendo como eran casi las primeras en llegar y muchos chicos corrían por sus casas.
Pero Eriol y Shaoran no se veían por ningún lado.
- tienen que haber cinco, en cada una de ellas. – Sakura asintió.
- y pueden ponerlas cerca de aquel toldo que ven allá – y señaló uno de color blanco que parecía llevar instalado ya un par de días – que es donde estamos los supervisores y pueden pedir cualquier cosa que les falte allí – les dijo con una sonrisa – bueno entonces, vallan por sus casas de campaña y comiencen a armarla.
Las chicas sonrieron levemente y asintieron con entusiasmo fingido. Sinceramente no tenían ni idea de cómo armarla. Y si Shaoran y Eriol tampoco entonces… estarían condenadas.
- ¿crees que Yukito tenga un instructivo de cómo armarlas?
- de haber sabido que teníamos que armarlas habría ido de campamento más seguido – dijo Tomoyo arrastrando los pies - ¿crees que Eriol y Shao sepan armar una?
- recemos por que así sea, por que si no, nos va a tocar a todos separados – concluyó Sakura, tomando una bolsa del montón de las casas armables.
- con tal de que no me toque con alguien que sea muy fastidioso.
- ¡Tomoyo! – la amatista comenzó a reír
- ¡es broma Saku! Y otra cosas… ¿dónde la pondremos? Por que no podemos decir que armar por que es probable que…
- aquí – y soltó el mango de la bolsa protectora. – está pesadísima – y se sentó sobre la arena.
Tomoyo asintió y levantó la mirada y observó como los demás a escasos metros de ellas comenzaban a armar sus casas.
- me pregunto… ¿cómo Eriol y Shao van a encontrarnos?
- les llamamos por teléfono. – y sacó el suyo del bolsillo de su short; lo abrió para descubrir que… - no hay señal… - comenzó a reír y se dejó caer de espaldas justo en el mismo momento en que Tomoyo se sentaba a su lado rindiéndose por completo.
- órale, si alcanzaron una
Se habían retrazado y no habían alcanzado ya una casa de campaña y la preocupación que éstos tenían era compartir a sus novias con algún otro tipo como el conductor del vehículo.
- ¿sí¿dónde están?
- allí – y las señaló.
Entonces se acercaron a ellas.
- así va a terminar de armarla rapidísimo – dijo Shaoran al verlas acostadas sobre la arena y riendo como hienas.
- ¡Shao! – exclamó Sakura levantándose de la arena y tratando de calmar su risa. – es que…
- ¿consiguieron casa? – preguntó Tomoyo quitándose la arena del pelo y mirando solo las maletas del chico.
- pues no, pero ustedes tienen una
Sakura y Tomoyo se miraron con complicidad.
- exacto – dijo Sakura – y ¿saben que quiere decir eso?
Los chicos confundidos no contestaron.
- ¡que ustedes deben armarla! – dijeron ambas por respuesta.
Quince minutos después, Sakura y Tomoyo aprendieron que los chicos si habían sabido como armarlas; y claro después de enterarse de que ellas no tenían ni una mínima idea de cómo hacerlo ahora bromeaban diciendo que ellos acampando que ellas.
- no, no es que sean mejores que nosotras pero es que ¿para que molestarnos? – dijo Sakura – sabíamos que ustedes no conseguirían un una y que tendrían que armarla la que nosotras habíamos conseguido
- Además, no queríamos hacerlos quedar en ridículo – le seguía Tomoyo
- ustedes eran las que quedarían en ridículo si nosotros no les hubiéramos ayudado
- no era cuestión de armarlas Eriol – le contestó Tomoyo – nosotras tenemos otras alternativas que ustedes no
- ¿Qué alternativas? – preguntó Shaoran.
Estaban dentro de la pequeña casa donde se supone que le tenían que meter a cinco personas. Si apenas alcanzaban ellos.
- pues… nosotras alcanzamos en muchas partes, y no dudo que no nos hubieran querido en una que otra casa – dijo Tomoyo
- además, no creo que nos hubiera hecho falta nada con los encargados.
Shaoran se enserió.
- ¿encargados¿con el tipo que venían?
- sí, bueno Yukito dijo que cualquier cosa que quisiéramos él nos podía ayudar – dijo Sakura sin importancia. Shaoran frunció el seño
- así que Yukito, el encargado - y miró a Eriol que repentinamente se había quedado callado. - ¿Y de casualidad le mencionaron que ambas tienen novio?
Las chicas no lo notaron.
- claro
- ¡Hola! Soy Meiling, las demás casas están llenas y bueno… ¿podrían hacerme un espacio?, si es que aún tienen
Todos miraron la puerta de la casa. Una chica de cabellos negros estaba allí mirándolos a todos con interés.
- claro… - murmuró Tomoyo – yo soy Tomoyo y ella es Sakura
- hola soy Meiling – dijo la chica de ojos rubí, ignorando a Tomoyo y yendo rápidamente a presentarse con Shaoran - ¿y tu quien eres?
- Shao – contestó escuetamente. Estaba algo molesto por la manera de platicar de Sakura sobre el tipo ese que las había llevado.
Tomoyo se quedó con la boca ligeramente abierta y observaba a la chica con incredulidad; la chica parecía aún más parlanchina que Sakura y parecía que su atención la había tomado cierta persona… que a Sakura no le agradaba para nada…
- ¿Y que onda Shao¿Qué cuentas? – preguntó coqueta y sentándose entre él y Sakura, sin notar claro la mirada de coraje que la esmeralda le dedicaba cada vez que le sonreía a su novio.
- Hola Soy Sakura – le dijo con una sonrisa forzada y tratando de quitar la atención de la chica del castaño.
- ha, hola – la miró con una leve sonrisa y volvió su atención al castaño.
- Meiling¿de que escuela vienes? – preguntó Eriol.
- ¿Cómo me dijiste que te llamabas? – preguntó mirándolo con los ojos entrecerrados.
- en realidad del único que sabes su nombre es de Shao – le dijo Eriol con una sonrisa que decía más que sus palabras – Soy Eriol Hiragizawa
- oh sí , - e ignoró nuevamente el comentario del nombre del chico – vengo de Hong Kong estaba en una escuela de intercambio cuando se vino esto, es por eso que no conozco a muchas personas
- ¿Eres de allá? – preguntó Shaoran – yo viví allá unos años – le dijo
- eso es verdaderamente interesante ¿y por donde vivías?
Sakura alzó una ceja y se cruzó de brazos, se sentía una atmósfera verdaderamente maligna a su alrededor que sinceramente daba miedo.
- lo siento Sakura, de haber sabido… - susurró Tomoyo arrepentida de haber dejado entrar a compartir la cabaña con aquella chica.
- no podías haberlo sabido Tomoyo – pero aún así no apartaba la mirada de su novio. Además Meiling ya había puesto la mano sobre el antebrazo del castaño. – además… parece no incomodarle. – pues no se notaba incomodidad por parte del chico. – quizá solo trata de ser amigable, ambos conocen Hon…
- Y dime Shao¿tienes novia?
Las palabras se quedaron atrapadas en su garganta, ahora sabía que no era incredulidad, era rabia pura. Pero ella sí tenía clase, no como la china esa, así que no se rebajaría a su nivel de arrastrada.
No, Sakura Kinomoto actuaría indiferente y no haría nada impulsada por los celos.
Ahora comprendía por lo que pasaba Tomoyo cuando Akira se le acercaba a Eriol.
Entonces Shaoran por fin se dio cuenta. La chica estaba flirteando con él y él ni siquiera se había dado cuenta.
Retiró su vista ámbar de la chica de ojos rubí y miró a la esmeralda que estaba cruzada de brazos y sus ojos parecían navajas afiladas… estaba furiosa…
- he…
- sí, si la tiene – contestó Sakura.
La chica miró por sobre su hombro y con un gesto de desilusión murmuró:
- oh diablos. – y regresó su mirada a él y traviesa contestó – bueno… pero no estas capado…
Ahora sí la furia de Sakura arrebató límites que no creía poder tener.
- ¿Qué te pasa? – le dijo parándose de su lugar y con las manos hechas puños
- Saku, tranquila – dijo Shaoran. – Ella seguramente está bromeando…
- no, no lo hago. ¿Saku verdad? – y la miró interrogante - ¿eres amiga de la noviecita de manita sudada de Shao?
"Noviecita de mano sudada de Shao" ¡¡¡¿Qué diablos quería decir con eso?!!! Apretó los puños aún con más fuerza haciendo que sus manos comenzaran a temblar.
- ¿sabes? Es de mala educación ignorar a las personas – murmuró Meiling con un gesto despectivo – te pregunté algo ¿recuerdas? – y la miró como si estuviera retardada.
- ¡pues si de modales hablamos, es de muy mala educación flirtear con el novio de una chica en sus narices!
- yo no estoy coqueteando con él. – se defendió con una mentira bastante barata que si ella misma creía. – simplemente trato de hacer amigos – contestó con una sonrisa
- esa que te la crea tu abuela – dijo Sakura.
Meiling aún seguía sentada y parecía no quererse mover.
- Shao haz algo – le susurró Eriol al castaño que parecía haberse comido la lengua.
- ¿y que hago?
- yo que se, pero haz algo si no quieres que Sakura se le deje ir a golpes a Meiling.
- mira Saku, creo que no deberías meterte en este asunto¿comprendes? No tienes nada que decir
- claro que tengo que decir linda – le dijo sarcástica – ese chico es mi novio y no creo que le guste que lo estés tomando el brazo
- ¿Así que tu novio? – preguntó incrédula.
Meiling seguía con la firme convicción de que ella era la amiga enamorada del mejor amigo y que no quería que una chica mucho más guapa como ella pudiera quitárselo.
- pues… a él no parece molestarle, además… vete en un espejo querida; eres una niñita seguramente a él le gustan con más… experiencia.
Sakura cerró los ojos; respiró profundamente y esta vez sus ojos verdes no se dirigieron a Meiling, sino a Shao.
- ¿podrías decirle las cosas como son a esta "mujercita" y sacarla de su burbuja? – le dijo con exagerada calma. Que no sentía.
- … Sa-Saku… yo…
- no me digas. ¿esta niñita en realidad es tu novia? – preguntó Meiling ante el comentario de la esmeralda.
- pues… sí – contestó con poca voz.
Meiling abrió los ojos con sorpresa y luego negó con la cabeza; se levantó con calma y caminó hasta ponerse de frente a Sakura. Shaoran también se levantó.
Los ojos rubí de Meiling recorrieron a Sakura de arriba abajo por unos segundos y después dijo:
- es una lástima y un desperdicio que estés con alguien como ella – le dijo señalándola y mirándolo a él. – pero… ya que canses de esta niña, sabes donde buscarme…
Sakura abrió la boca para decir algo pero sintió que Shaoran la tomó de la cintura impidiéndole que fuera a la entrada donde estaba la pelinegra.
- sin embargo, quizá tengas novia pero… no eres de palo. – le guiñó el ojo y con una sonrisa se despidió: - hasta luego Shao cariño.
¡Osea¡¿Qué le pasa?! – gritó Sakura – urggg…
Entonces sintió los brazos que la detenían y miró al dueño de ellos con los ojos entrecerrados que por la sorpresa la dejó irse. Nunca había visto así a la dulce Sakura.
- y contigo también estoy bastante furiosa – y salió con camino a algún lugar de la playa.
- ¡Sakura, espera! – y salió tras ella.
- Sakura si que es rara – comentó Eriol con un toque de humor
- yo estaría igual si esa mujer se te hubiera acercado a ella – contestó Tomoyo no haciéndosele gracioso – es normal que se hubiera enojado
- bueno… está bien que se haya enojado, estoy de acuerdo pero ¿Por qué con Shao?
- ¿todavía preguntas por que? – le dijo - ¿no te diste cuenta de cómo ella coqueteaba con él?
- quizá no se dio…
- todos lo notaron y él no hizo nada.
Estaba sentada en la arena viendo el mar a unos cuantos pasos de ella estaban las barreras donde se encontraban los huevos de las tortugas que protegían pero en ese momento no había nada tan interesante como las olas y la brisa que chocaba contra su rostro humedeciéndolo y llenándolo de sal.
- ¿con que aquí estabas? – se escuchó una voz a sus espaldas. Sakura asintió. - ¿Qué te pasa?
- no quiero hablar contigo – le dijo sin mirar a Shaoran.
- ¿Por qué?
- Por… - negó. – no, por nada
- ¿estas bien?
Sakura sonrió con ironía, rodó los ojos y con un suspiro contestó:
- estaré bien. Ahora quiero estar sola.
De acuerdo – y se levantó, limpió la arena del jean que todavía llevaba y le dio la vuelta.
- ¿te vas a ir? – le dijo Sakura mirándolo con coraje -¿cómo es que te vas así?- Shao se encogió de hombros y se dio la media vuelta
- tu querías que me fuera
- ¿y vas a irte así¿Sin arreglar nada?
Shaoran la miró con la cabeza inclinada.
- ¿Qué voy a arreglar?
- esto – la miró seriamente.
- estas enojada no creo que puedas hablar en este momento inteligentemente
- ¿a sí? – y se levantó mirándolo nuevamente – pues de los dos yo en la casa de campaña fui la única que actúo inteligentemente. Tú estabas demasiado ocupado babeando por Meiling.
- ¿ya se terminó tu escena de celos? – preguntó cruzado de brazos
- no son… - pero la interrumpió
- claro que los son Sakura. ¿ y sabes que es lo que mas me molesta? Que no me tienes confianza
- no hacías nada por detener sus coqueteos
- ¡no me había dado cuenta!
Sakura solo apretó loas labios y miró nuevamente el mar. Shao se acercó a paso lento.
- ¿estas celosa Saku? – preguntó en un susurro.
- no
Shaoran rió.
- pequeña celosa – siguió susurrando a sus espaldas.
- que no soy… - se dio la vuelta y vio los ojos de Shao mirándola tan dulcemente que las palabras quedaron atoradas en su garganta.
El chico sonrió levemente y subió sus manos hasta atrapar el cuello de la chica y se acercó levemente a ella.
- he descubierto algo – Sakura cerró los ojos cuando sintió el aliento de Shaoran en sus labios – me encanta verte celosa
La esmeralda suspiró cuando sintió que los labios de Shaoran rozaban los suyos antes de comenzar a besar sus labios. Pasó sus manos por la cintura del chico
- pues a mi no me gusta que te coqueteen – susurró Sakura cuando el chico se apartó un poco de sus labios para comenzar a mordisquear el labio inferior.
Shao sin contestar bajó una de sus manos a la cintura de Sakura y la abrazó con más fuerza contra él.
Dentro del beso Shao le daba leves mordidas a los labios de Sakura que ésta por timidez nunca contestaba. Pero esta vez había aprendido algo, siempre era tan pasiva que quizá para chicas como Meiling era un enemigo fácil de derrotar… pero Sakura Kinomoto no lo era.
Se apartó de Shaoran que la miró confundido y con las labios húmedos comenzó a rozar sus labios entreabiertos en los de él y sus brazos estaban enredados en su cuello.
Shao trataba de atrapar los traviesos labios de Sakura pero cuando los tenía cerca Sakura se hacía para atrás… comenzaba a desesperarlo.
… traviesa… - susurró con voz ronca.
La chica sonrió y entonces dejó que la atrapara. Y este comenzó a succionar sus labios.
Cuando sintió que el aire comenzó a faltarle se apartó de Shao.
Los miró a la cara y vio la sonrisa que el chico tenía en los labios, que estaban casi tan rojos como los de ella.
- Shao… ¿y Meiling? – el chico miró sus labios y contestó:
- ¿Meiling¿Cuál Meiling? – la chica sonrió y segundos después Shaoran tenía atrapados nuevamente sus labios.
Continuará…
Hola!!! Como están?? Espero que el capítulo les haya gustado lo suficiente como a mí. Estoy súper contenta, el capítulo anterior tuvo tanta aceptación que no me lo esperaba… así que creo que aquí está su premio. Y el próximo capí si se portan bien… habrá una sorpresa… ¿un adelanto? Ok, digamos que… la las regaderas del campamento no son tan comunes… ¿tienen una idea?... espero que así sea y si no… pues le agrega más emoción. Ahora muchísimas gracias a:
Chikage-SP; meli17;deli; sakurita li 007; tusolmary; HanaIchigo; angelica; NeNa Li; Rosh Bernal y miriamghost.
Este capítulo es dedicado a ustedes.
Hasta el próximo capítulo.
Chao!!
Y no olviden…
¡¡¡Dejen Reviews!!!
