No será

Capítulo 23

El día casi acababa de comenzar para los campistas que ese día por la tarde dejarían el campamento. Y siendo las 8:30 estaban todos sentados en el comedor de una de las carpas de los encargados mientras que la voz del director se escuchaba tras todos los murmullos de todos los brigadistas.

- ¡silencio jóvenes! – gritó el director cuando sintió que estaba siendo ignorado por todos los alumnos.

- ¿y ahora que quiere? – dijo Shao revolviendo el yogurt que les habían dado, no era de sus comidas favoridas y para colmo de males le habían puesto agua para que alcanzara para todos.

- shhh – lo calló Eriol recordando lo que había pasado el día que habían llegado al campamento.

Shaoran chasqueó la lengua y jugó otro poco con la comida mientras escuchaba al director.

- buenos días estudiantes – saludó después de callarlos

- ¿Qué de buenos tienen? – farfulló Sakura – la comida está horrible y eso que tiene que ser la más importante del día.

- lo sé, es por eso que les pedimos que traigan algo de comer – comentó Yukito a sus espaldas

Sakura adquirió el color de las manzanas en primavera mientras Tomoyo solo sonreía.

- Yukito… yo… yo…. – balbuceaba Kinomoto

- discúlpela joven Yukito, - murmuro Tomoyo con burla – nuestra pequeña Sakura se come de malas si no come sus alimentos. – Yukito sonrió.

- ¡eso no es cierto Tomoyo! – chillo una colorada Sakura.

- no soporto a ese sujeto – comentó Shao cuando escuchó el chillido de su novia a unas mesas de distancia. – es tan… insoportable.

- yo tengo otro nombre para eso – dijo Eriol con una sonrisa de lado – se le llaman: celos.

- por favor – exclamó con burla - ¿yo¿celoso de él?

- Lee ¿entonces es cierto? – preguntó un chico conocido de ambos del dormitorio; sentándose a su lado.

Shao no dejó de mirar a Eriol aunque la pregunta fuera dirigida a él. Eriol aún seguía con esa sonrisa que lo irritaba y sin mirar al recién llegado contestó:

- de acuerdo, estoy celoso de Tsukushiro ¿contentos?... pero es por que él puede estar con ella el tiempo que él deseé y yo… - per al mirar la cara de desconcierto del chico que había formulado la pregunta… - … no estabas hablando de eso ¿cierto?

El tipo negó con la cabeza. Y aunque increíble la sonrisa de Eriol creció más.

- es que Meiling anda diciendo por todo el campamento que tu y Kinomoto ya han… pues… ehm… ya han…

Shaoran arqueo una ceja, el tipo de repente se había puesto a balbucear y no le encontraba sentido a lo que quería darle a entender.

- bueno pues, que ustedes dos ya han tenido sexo.

Shao sintió las orejas enrojecer. La sonrisa de Eriol creció más. Él desde luego sabía del plan fraguado por Sakura y sinceramente se esperaba una reacción así por parte de la pelinegra.

- entonces es cierto – comentó otro chico que había escuchado la conversación y la reacción de Lee. -¡wow!

- ¿y dinos que tal? – preguntaron los dos al unísono con cara de pervertidos.

Shaoran cerró los ojos, respiro profundamente y sin bajársele lo rojo del rostro, se levantó de la mesa y fue a donde estaba su novia. Los dos chicos se quedaron totalmente fuera de sí pero Eriol solo observaba a su amigo. Ese campamento había sido del todo revelador y continuaba siéndolo.

- ¿puedo hablar contigo un segundo? – murmuró el castaño cuando llegó a la mesa donde estaba Sakura que por supuesto platicaba amenamente con Tomoyo y ese sujeto tan molesto: Yukito.

La castaña volteó a verlo con una sonrisa y contestó:

- claro – pero no tuvo intención alguna de levantarse de la mesa y Shao nuevamente respiro hondo y cerró los ojos por unos instantes. No iba a hablar de "eso" frente a esa persona - ¿Shao? – le llamó aún sentada. La miró y sin mas remedio contestó:

- es sobre el asunto de Meiling. – no tuvo que decir más Sakura se levantó más rápido de lo que el color rojo habitó en su cara. Lo tomó del brazo y salió del comedor tan rápido que casi nadie pareció notarlo.

- ¡¿cómo se te ocurre decir eso frente a Yukito?!

- discúlpame, no quise arruinar tu entretenido almuerzo con "Yukito" – escupió el nombre del chico en tono despectivo. – pero es urgente que hable esto contigo y como estabas tan reacia a abandonar la mesa no me quedó otro remedio. – le dijo cruzándose de brazos y arrugando el ceño.

- no, es que… me da pena… - Shao pareció suavizar su mirada solo para… - ¿Qué le voy a decir a Yukito cuando me pregunte? – sí, solo para volver a fruncirlo más. Miró hacia el cielo buscando paciencia, definitivamente ese día le daría migraña.

- pues no sé, dile que me disculpe por arruinarles su almuerzo – se dio la media vuelta ¡¿Cómo era posible que se preocupara más por lo que podía decir o pensar ese encargado de ella que él que era su novio?!. Justo cuando caminaba un par de pasos Sakura lo detuvo del brazo y se puso frente a él.

- no te enojes conmigo – le dijo acercándose a él lo siento. ¿me perdonas? – Shao la miró.

- tal pareciera que prefieres quedar bien con él y no conmigo.

- de verdad lo lamento, no quise comportarme de esa manera

- sabes que no soporto que ese tipo alrededor de ti todo el tiempo y tu le das alas a la vez de quitártelo de encima.

- ¡yo no le doy alas! – se defendió – es solo mi amigo.

- ¿y tu que eres para él?

- pues ¿Qué más? Su amiga, además él sabe que estoy contigo.

- si yo fuera él a mi no me importaría y más si veo como es que te comportas conmigo cuando él está presente.

- eso no es cierto

- claro que sí

- bueno, pero tu dijiste que si tu fueras él y no es así son completamente diferentes, muy diferentes él no es como tu que…

- ¿Cómo yo que?

- no, nada

- continúa¿Qué soy yo que él no es y tanto te gusta?

- ¿Shao como es que terminamos discutiendo de Yukito? –comentó extrañada ¿donde había quedado el problema?

- por que pareciera que te importa más lo que él pueda pensar que lo que yo.

- lo siento – volvió a decir – lo hago sin querer, pero es que él es el encargado y sabes que nos puede ir mal a los dos.

- no me importa si tiene la peor opinión de mí, no sería el único.

- Shao…

- lo único que no quiero es que esté cerca de ti.

Sakura sonrió tiernamente y lo abrazo pasando sus brazos por el cuello de él.

- ¿perdóname si chocolatito? – Shao la abrazó con más fuerza.

- hay Sakura – dijo en un suspiro.

- ¿y que era eso de lo que querías hablarme?

- ah eso, bueno, es que Meiling anda diciendo por todo el campamento que nosotros ya hemos tenido sexo.

Sakura se separó de él como resorte. Shao hizo mala cara, estaba tan cómodo así.

- ¡¿Qué¡¿Cómo lo sabes?!

- un tipo de mi dormitorio me lo dijo.

- ¡diablos! No pensé en eso – murmuró mirando la arena y regresando la mirada al castaño - ¿y que le dijiste?

- pues, ahora que lo dices, nada – Sakura lo miró con furia – no atiné a decir nada – trató de defenderse.

- tenemos que arreglarlo, somos dos contra uno, nos tienen que creer a nosotros.

- no creo que sea la mejor manera.

- ¿Por qué no?

- si lo negamos creerán que ocultamos algo y le daremos la razón a Meiling.

- yo no pienso decir que sí.

- y tampoco lo vas a hacer; Meiling no tiene pruebas, nadie va a creerle.

- tengo que hablar con esa…

- no, - contestó firmemente Shaoran – si lo haces entonces estas poniéndote la soga al cuello. Mira, lo que podemos hacer es que digas que Meiling está diciendo eso por que esta ardida y yo puedo decir que se siente tan poca cosa que no sabe como llamar la atención.

- pero… no aclaramos nada, ni siquiera negamos que hubiéramos tenido sexo.

- precisamente, no negamos que hayamos tenido sexo pero tampoco le damos la razón.

- de todas maneras no creo que funcione.

- ¿Por qué no?

- por que; seguramente dejaste al tipo este hablando solo y por la manera en la que me sacaste del comedor.

- discúlpame pero yo no te saqué del comedor, fuiste tu la que me tomó del brazo y… - replicó

- pero fue tu culpa

- ¿mi culpa? – exclamó sorprendido

- ¡sí!, y Yukito escuchó el nombre de Meiling y si escucha los rumores seguramente creerá que sabemos de lo que Meiling anda diciendo y entonces creerá que es verdad y...

- ¿Cuándo entró Yukito de nuevo a la conversación?

- en cuando tu mencionaste a Meiling y su "asunto"

- pero tu fuiste la que no se levantó cuando llegué y te dije que tenía que hablar contigo.

- ¿Cómo iba a saber que era importante?

- lo fuera o no, era sobre ambos y no iba a hablar de "ese" tema enfrente de Tomoyo y de Yuki…

- Tomoyo lo sabe

- ¡pero no lo iba a decir delante de ese tipo! – entonces guardó silencio, - espera… ¿Cómo es que llegamos de nuevo al principio?

- es que… no puedo comprender ¿Por qué le tienes tanto coraje a Yukito?

- no es que le tanga coraje – negó.

- ¿entonces que es? Por que ahora dices que él quiere algo conmigo

- y no lo invento – dijo con sinceridad – ya te lo dije, no soporto que esté cerca de ti.

Sakura sonrió levemente y lo miró de reojo.

Entonces… ¿estas celoso? –aunque más que pregunta era una afirmación. Shaoran arrugó el ceño una vez más e ignorando su pregunta olímpicamente dijo:

- tengo una mejor idea, hay que seguirle el cuento a Meiling

- ¡¿Qué¿estas loco? De ninguna manera voy a decir que ya tuve sexo contigo.

- ¿Por qué no? Quizá algún día pueda suceder ¿no? – entonces la miró, la chica estaba doblemente sonrojada a como estaba minutos antes. – ¿te gustaría Sakura?

- ¿Cómo me preguntas es?

- ¿Qué tiene?

- no voy a hablar de eso, no aún por lo menos, mejor ponte a pensar como solucionar esto

- ¿Por qué yo? Tú fuiste la que nos metió en esto.

- ¡ya me estoy cansando de esta conversación! – gritó Sakura.

Shao solo sonrió, la estaba provocando simplemente por diversión. Pero ahora parecía ser un plan algo… cruel.

- no te preocupes Sakura, yo me encargo de Meiling.

-¿Qué vas a hacer?

- déjamelo a mi. – le dio un beso en la frente, la tomó de la mano y dijo: tenemos que entrar de nuevo al comedor, casi todos están saliendo y aún no terminas de desayunar.

- no importa, no tengo hambre. –dijo sin soltar la mano de Shaoran y negándose a caminar. Pero él la miró y con una tierna sonrisa

- quisiera quedarme y hacerte compañía bonita pero me toca lavar la loza.

Sakura imitó un tierno puchero de niña pequeña, Shao sonrió, se acercó a ella y con su mano libre la tomó del cuello y le plantó un beso que dejó perpleja y sin aire a la esmeralda. Y antes de soltarla murmuró aún sobre sus labios.

- te veo al rato para ir a la playa.

Tendrían horas libres para hacer lo que quisieran después del desayuno y claro después de terminar sus deberes y como partirían como a las 3 de la tarde tenían tiempo de ir a nadar.

Sakura asintió y lo observó marcharse. Decidió esperar a Tomoyo allí afuera no quería entrar minutos después de Shao se vería muy sospechoso. Pensó.

-¡Sakura¿con que aquí estabas?; vi a Shao entrar y me dijo que estabas aquí afuera – entonces miró de cerca de Sakura y vio la extraña expresión en los ojos de la esmeralda. - ¿Qué te pasa¿discutieron?

- no, no para nada pero… hay Tommy – se quejó – ya no puedo hacerlo – y terminó con un suspiro.

- ¿hacer que?

- ya no puedo hacer lo que tenía planeado – y mirándole le confesó: - le quiero Tommy y creo que él a mi.

La amatista sonrió levemente.

- que bueno que te das cuenta – le dijo con una sonrisa. Saura la miró sorprendida.

- ¿Qué? Pero Tomoyo creí que te molestarías conmigo

- si mal no recuerdo te lo advertí ¿o no?

- si, es cierto – no podía olvidar las palabras de su amiga aquella mañana. – tenías toda la razón.

- me alegro que sientas ese sentimiento tan especial – retomó Tomoyo el tema cuando Sakura se quedó tan callada. – y que en realidad Shao no era como ninguna de las dos pensamos

- si, hace cosas que yo nunca creí que él pudiera hacer – y con una sonrisa boba confesó: - y me encanta cuando es así.

- Qué tal si… nos apuramos a hacer nuestros deberes y empacamos nuestras cosas y las de los muchachos. Así tendremos más tiempo para ir con ellos a la playa ¿que te parece?

- muy buena idea. – contestó Sakura.

zszszszszszszszs

- ¿has visto a Meiling? – preguntó Shao cuando entró a la cocina y ver a Eriol perplejo frente a una montaña de trastes sucios que estaban sobre las dos tarjas que había en el lugar y en una mesa cercana. El ojiazul lo miró de reojo.

- ¿para que la quieres?

- tengo que arreglar con ella un asunto.

- ¿respecto a lo que anda diciendo? – Shao asintió.

- le advertí que no me metiera con Sakura.

- ¿y que piensas hacer?

- lo sabré cuando la vea

- está en el baño – Shaoran asintió y caminó hacia los baños y espero afuera pacientemente. Le comedor estaba prácticamente vacío solo había unos cuantos miembros del equipo de limpieza y no había encargados.

Se abrió una puerta y de allí salió la pelinegra.

- hola Meiling – susurró. La morena escuchó la voz a sus espaldas y sin girarse contestó solo mirándolo por encima del hombro.

- hola Shao

Shaoran estaba apoyado con su hombro contra la pared y tenía los brazos cruzados al igual que sus pies.

- tenía que hablar contigo – dijo caminando solo unos pasos para estar a una distancia más reducida de la chica.

- ¿Qué quieres? – dijo a la defensiva.

- te advertí que no te metieras con Sakura

No me vengas con eso Shao – quiso marcharse pero… él pensó más rápido la tomó de los brazos y la pegó contra la pared. La sintió temblar.

- ¿Qué no te venga con que? – susurró contra sus cabellos. - ¿ahora me tienes miedo?

- gritaré si no me sueltas – a pesar de estar temblando de miedo su voz no parecía demostrarlo.

- no, no lo harás a menos que quieras que te calle – Meiling sonrió. No quería ver su miedo a ese tipo que la tomaba con fuerza de los brazos.

- ¿y como lo harás pequeño lobo? – los ojos de Shaoran se oscurecieron y l miraron fijamente.

- como sea necesario – no eran sus palabras si no lo que Meiling podía ver en sus ojos lo que la hizo creer que él no era un chico normal y que no podría escapar de él tan fácilmente.

- ¡suéltame! – exclamó forcejeando.

- ¿ahora quieres que te suelte? – preguntó con un implícito sarcasmo impreso en su voz – hace apenas unas horas rogabas para que pudiera mis manos sobre ti

- ¿tu Sakurita sabe que estas aquí? – se le había ocurrido justo en ese momento pero no sabía que más hacer para que él la dejara marcharse.

- claro que lo sabe – murmuró con voz neutra. - ¿pensabas ir a delatarme? – la había atrapado en su propia trampa. Entontes la jaló del cabello ara que lo mirara, eso ya se estaba haciendo costumbre, solo que esta vez la chica no era tan fácil de manipular como lo había sido Akira.

- claro, lo que fuera para despegarte de ella – mintió.

Shao sonrió. A pesar de temblar aún por su agarre y por la manera en la que le estaba hablando, sus ojos no ocultaban el miedo que tenía de que le hiciera algún daño. Prefirió seguirle el cuento, para ver si podía llegar a un acuerdo más amistoso; después de todo no quería lastimarla.

- yo amo a esa chica – y mirándola de arriba abajo completó: - además… mi época de acostarme con rameras ya pasó ahora me ha asco.

Meiling lo miró con furia; ero él aún la tenía fuertemente sujeta de los brazos.

- y ahora tu tienes que hacer algo por mi

- ¡no haré nada¡nada de lo que me digas!

- ¿desde cuando estamos negociando? Además, calladita te ves más bonita Mei.

- ¡Suéltame!

- no, ahora vas a hacer lo que yo quiera.

- no puedes obligarme a nada.

- tienes mucha razón, muchísima razón. – una de sus manos la soltó solo para dirigirse al rostro de la pelinegra. No había quería hacer esto pero ella se lo había buscado y no había tenido más opción.- pero… tienes un bonito rostro no creo que te guste verlo con cicatrices como estas – y señaló las que tenía en su brazo derecho que comenzaban desde la muñeca y dispersas continuaban hacia el codo. - ¿o sí? A mi no me gustaría.

- no eres capaz – susurró

- pruébame

- ¡te delataré si algo me pasa!

- sin pruebas no hay delito – susurró como si fuera un secreto

- si algo me pasa

- ¿serías capas de flagelarte por un chico Mei? El tiene novia no puedo creer que puedas llegar a ese límite para chantajearlo y que esté contigo.

- no – Meiling negaba continuamente mientras lo escuchaba. No podía creer que ese chico que la tenía fuertemente agarrada y el chico que conoció fueran la misma persona. No podía creer que fuera un completo demente.

- conozco a un excelente psiquiatra que podría ayudarte.

- ¡ya basta! Lo estas haciendo para que me dé miedo

- no necesito amenazarte

- ¡ya suéltame!

- ¡tienes que retractarte!

- ¡¡nunca!! – y antes de la que la chica pudiera escapar…

Shao la metió al baño y cerró la puerta tras él. Meiling creyó lo peor. Él se quitó la camisa; Meiling retrocedió unos pasos, él siguió acercándose hasta que ella notó la colección de cicatrices que habitaban el torso de él. Abrió los ojos con terror.

- no quisieras estar en mis zapatos, así que no hagas que me enoje.

Lágrimas corrían por sus mejillas, calló de rodillas sobre el piso húmedo no podía seguir aparentando que era invencible.

- haré lo que quieras pero no me hagas daño – suplicó con voz trémula.

Shao sonrió. Estaba feliz por que había llegado al punto donde quería pero al mismo tiempo se sentía como si fuera la más grande mierda en el mundo, no quería que ella estuviera así. No quería asustarla como la había asustado… pero ella no lo había comprendido a tiempo.

- así me gusta, tu sabes lo que debes hacer, retráctate – y entonces Meiling salió como pudo del baño.

Se acercó al lavabo y mojó su cara con agua fría, no solo Meiling estaba temblando de miedo, él también, por todo lo que venía, por lo que había hecho, no podía concebir si quiera la idea de que él quizá movido por la furia pudiera comportarse como su padre. Se miró al espejo estaba pálido…

- veo que hablaste con ella, salió como si la estuviera persiguiendo el diablo, pues ¿Qué le dijiste? – preguntó Eriol en el marco de la puerta.

- mentí – dijo sin emoción. Entonces Eriol notó que el castaño no tenía puesta su camisa.

- ¿trataste de…

- no – contestó sabiendo lo que Eriol quiso decirle.

- ¿entonces?

- observó mis cicatrices, le hice creer que si no hacía lo que yo le pedía me obligaría a… - calló

- ya entiendo. – estaba sorprendido pero no debía de mostrarse así frente a él no cuando él estaba sin color, seguramente él tenía más miedo por lo que había hecho.

zszszszszzszsz

- ¿de que nos ganamos con arreglar nuestras maletas si no sabemos como desarmar una casa de campaña? – murmuró Sakura cruzada de brazos frente a la casa mirándola como si fuera un gran enemigo.

- bueno nos ahorramos unos minutos – Sakura gruñó – pero claro si quieres…

- ¿necesitan ayuda?

Sakura sonrió.

- ¡Yukito! – el chico sonrió dulcemente - ¡Cuánto me alegro de verte!

- ¿y en que puedo ayudarte pequeña Sakura?

Sakura se sonrojó por la calidez en la voz de Yukito.

- joven Yukito, es que nuestros… compañeros, aún no terminan sus deberes y bueno, pensamos ayudarles a desarmar la casa de campaña

- si gustan puedo ayudarlas.

- ¿no sería mucha molestia? – murmuraron las dos adolescentes

- claro que no – contestó con la misma sonrisa.

Minutos después…

No sabía si agradecer o maldecir que no hubiera un espejo en el baño, llevaba un bikini color café con bordados color dorado; y allí era cuando volvía a quejarse; agradecía que no hubiera un espejo que la hiciera acomplejarse de algo que no le gustaba de su cuerpo y entonces maldecía por no saber si se veía muy flaca de ciertas zonas que no deberían estar tan… chatas.

- ¡Sakura¿ya terminaste? – le llamó Tomoyo desde afuera – Eriol y Shao ya están esperándonos.

- ¡ya voy! – contestó sin quedarle otra opción, tomó su toalla y un ligero pareo que amarró a sus caderas – ya estoy lista – dijo con una sonrisa.

Tomoyo y Eriol se habían marchado y delante de ella solo estaba Shao con una toalla colgada alrededor del cuello y las bermudas verdes que eran su traje de baño.

- entonces vámonos – Sakura asintió. Sonrojada tanto se había preocupado por como la vería Shaoran que no se había preocupado por como se vería él en traje de baño.

Lo miró de reojo y… no se veía nada mal, y eso que solo podía ver sus espalda por ir unos pasos más atrás, cada uno de sus músculos que la conformaban se contraían a cada movimiento que él realizaba.

- ¿Qué tanto miras? – susurró él divertido

- eh… yo… lo… lo siento… yo… - balbuceo torpemente. Shao sonrió.

- yo también creo que te ves muy bien.

- gra-gracias – Shao se había detenido y ella también.

- Shao.

- dime

- no,… - respiró hondo antes de mirarlo a los ojos - ¿no te parezco muy flaca?

El ambarino abrió los ojos sorprendido.

- ¿flaca?

- si, es que… tu sabes… de… de donde… - Shao sonrió tiernamente cuando ella retiró la vista de él, entonces Shao se acercó a ella y pasó sus manos sobre la cintura desnuda de ella y susurrando en su oído dijo:

- me encantas tan como eres – Sakura tensó los músculos de su cuello cuando sintió el aliento de Shaoran sobre su oído. – me parecer… deliciosa

Sakura sonrió, no basta decir que el rojo ya era parte de su cara, tímidamente pasó los brazos por la cintura de él.

- creo que ahora debo yo de hacerte la misma pregunta¿no te parezco muy flaco?

Sakura sonrió ya sin tanto rubor en su cara, sabía que Shaoran estaba bromeando.

- mmm… no sé, déjame ver – y separándose de él admiró el tordo del chico, lucí majestuoso, el tono dorado de su piel brillaba por el sol y tal como lo había dicho con su espalda cada musculo parecía estar… pero… algo interrumpió la magnifica vista…. ¿acaso esas eran cicatrices?

- Shao ¿Cómo…?

- fui un niño muy travieso – mintió pero fue la única respuesta que pudo darle. Sabía que ella se refería a sus cicatrices por la manera en la que había arrugado el ceño cuando las notó y no sacaría más respecto al tema solo que…

- ¿te molestan?

-no, para nada – murmuró Sakura, era verdad, pero sabía que en el fondo algo no estaba bien claro, que Shao le ocultaba algo grande, algo importante.

- creo que no me separaré de ti en todo el día, no quiero que nadie te vea – Sakura rió.

- ¿no me dejarás divertirme? – se "quejo con voz triste" - ¿ni siquiera por que empaqué tu equipaje? – Shao la miró y sin contestar dijo:

- aún no se como le hicieron con la cada de campaña

- humm… - se mordió el labio inferior – bueno es que…

Shao arqueo la ceja nuevamente.

- Sakura

- ¿si te digo no te enojas? – soltó. Pero con solo ver lacara de Shaoran supo que si no se lo decía se lo sacaría. Respiró hondo y dijo: - Yukito nos ayudó – y cerró los ojos esperando algún tipo de grito por parte de su novio pero… no hubo nada, solo silencio, abrió los ojos y lo miró. Estaba sereno como nunca antes lo había visto.

- supongo que tendré que agradecérselo. – contestó él. Sakura sonrió y brinco abrazándose a él del cuello.

- por eso te quiero tanto – entonces sintió como él la levantaba en brazos justo como lo había hecho la ve que le había dicho que sí quería ser su novia.

- ¡Shao me voy a caer!

- no te caes – y comenzó a caminar con ella en brazos hasta la playa. Sakura recostó su cabeza en el hombro de él justo cuando recordó.

- Shao ¿y que pasó con Meiling?

- está arreglado

- ¿tan fácil¿Qué le dijiste!

- que se retractara – claro, omitiendo ciertos detalles

- ¿y ella que dijo?

Shao se quedó en silencio nunca esperó que Sakura preguntara exactamente lo que había hablado con Meiling.

- bueno… ehm… un buen mediador nunca revela su secreto

- ¡Shao!

- ¡Saku! – la imitó.

- no, es serio dime

- discutimos, cosas sin importancia Sakura.

- no te obligó a hacer nada ¿verdad?

- no, además no me permitiría lastimarte de esa manera Saku.

La chica sonrió y sin preguntar más volvió a apoyar su cabeza en el hombro de él.

- ¿no te has cansado? – susurró después de unos segundos acariciaba el cuello de Saho con su nariz.

- no

- no quiero que te canses – y dicho esto le dio un leve muy leve beso en el cuello.

- Sakura no hagas eso – ella traviesa preguntó:

- ¿Por qué?

- por que entonces lo haré yo también.

- ¿es una promesa? – comentó burlona con un tercer beso.

La bajó y se puso delante de ella.

- ¿me estas retando? – Sakura sonrió traviesa

- ¿serías capaz? – susurró haciendo figuras con su dedo índice sobre el hombro de Shaoran. El chico sonrió; la tomó del cuello como esa mañana y la besó nuevamente dejándola sin aire rápidamente y cuando menos espero sintió los labios de Shaoran recorriendo su cuello.

Abrió los ojos tan grandes tanto como se lo permitieron sus parpados; el aire entraba a sus pulmones entrecortadamente aún sentía los labios de Shaoran besando su cuello pero sus manos ahora estaban en su cintura aferrándola a él y sin dejar de recorrer la piel desnuda.

Cerró los ojos cuando sintió la lengua de Shaoran recorrer un tramo de su cuello y después soplar sobre su piel húmeda. Nuevamente sintió los labios de Shao pero ahora diferente. Echó la cabeza hacia atrás, puso sus manos sobre los hombros de él…

- ¡Sakura!

Los dos se separaron rápidamente y miraron a Tomoyo que venía corriendo en dirección a ellos.

- que bien que los encontré – dijo jadeando Tomoyo nunca había sido muy buena con los deportes – hay algo que tienen que ver Meiling está retractándose frente a todo el campamento.

- si, si ya vamos Tomoyo –contestó Shaoran.

Entonces la amatista los miró con el seño ligeramente arrugado.

- ¿les pasó algo?

Sakura se puso completamente roja. ¿Qué mejor respuesta para Tomoyo?

- no, nada –contestó Shaoran cuando notó que Sakura no podía pronunciar palabra. Pero era tarde Tomoyo sospechó enseguida que era lo que había pasado.

- ¿seguros? Se veían muy… juntos.

Shao dejó de respirar.

- es que… a… a Sakura se le atoró un bicho en el cabello – mintió

- no es mentira ¿verdad Sakura?

El color abandonó la cara de Shao. Sakura estaba tan distraída que seguramente no lo habría escuchado y terminaría arruinando su mentira.

La esmeralda estaba por asentir cuando la realidad le cayó como un cubetazo de agua fría.

- ¡no! – pero se dio cuenta del entusiasmo del grito que trató de hacerlo ver las leve – no es que, era un bicho enorme y verde y feo y con patas peludas y…

Tomoyo estaba a punto de soltar la carcajada; entonces sus ojos amatistas se dirigieron al cuello o más bien a la carca roja en el cuello de Sakura

- pues… creo que no fuiste muy rápido Shao, parece que logró "morder" a Sakura – el rubor volvió a la cara de Sakura y Shaoran se puso más pálido al comprender las palabras de Tommy – los esperamos en la playa, dense prisa.

Sakura se tomó el cuello con la mano derecha donde Shao la había besado y lo miró:

- ¿Qué fue lo que hiciste? – ahora sabía por que lo había sentido deferente

- lo siento

- ¿lo sientes? – dijo con sarcasmo – todo mundo va a saber lo que hicimos y…

- lo siento, además tu tuviste la culpa – comenzando a caminar con Sakura detrás de él.

- ¿a yo?

- sí, yo te dije que pararas ¿y me hiciste caso¡no!

- pero yo no te hice nada – se defendió.

- bueno pues, no te enojes conmigo ¿sí? – le dijo con una sonrisa – si te hace sentir mejor puedes hacerme uno a mi donde y cuando quieras

- ¡Shao! – gritó Sakura nuevamente roja como tomatito. El chico solo rió.

Ya había llegado a la playa; Meiling acababa de retractarse, cuando lo miró pudo ver todo el terror que ahora le guardaba la chica de ojos rubí; Shao sonrió satisfecho fueran como hubieran sido había logrado que Sakura no saliera mal parada de ese asunto.

Sakura llegó al lado del ambarino y él la abrazó a su cuerpo. Meiling puso su mirada sobre ella y apretando los puños se retiró de la playa. Ella también había notado la marca roja en el cuello de Sakura. Solo esperaba que fuera lo que aparentaba y no otra cosa.

Continuará…

Hola!!!! Discúlpenme por no haber actualizado hasta ahora lo siento mucho!!! Pero es que mi vida ha tenido tantos cambios estos meses que… me siento atrapada en el tiempo!

Se que dije que este sería el último capítulo del campamento pero… creo que me dejé llevar y queda la continuación de este, y ahora ya será el final del campa. ¿no creen que me extralimité con Meiling?

Muchísimas gracias por esperarme:

NeNa Li; Rosh bernal; Chikage-SP; LMUndine; anac-chan; belen

Trataré de actualizar más rápido para el próximo capitulo.

Se cuidan!!!

Xao!!!

Dejen reviews!!!!!