Capitulo Final (10)
Kame llego agotado hasta el departamento de Ryo, justo en la entrada del edificio se detuvo para recuperar el aire que había perdido durante el trayecto, cuando entonces vio salir de ahí a Yamashita, sin poder esconderse el otro también lo vio.
-¿Que haces aquí?- le pregunto sorprendido
-Lo mismo pregunto- a Kame le aterraba la idea de que Yamashita pudiera haber hecho que Ryo lo odiara o peor lo olvidara.
-No tengo por que contestarte- dijo cortante
-Yo tampoco- guardaron silencio un momento mirándose fijamente a los ojos
-Me rindo...-dijo Yamashita dejando ir un suspiro y comenzando a caminar mientras Kame asimilaba sus palabras.
Kame corrió contento por las palabras de Yamashita hasta el departamento de Ryo, en cuento llego toco la puerta muchas veces quería ya volver a verlo.
Ryo abrió la puerta normalmente como siempre lo hace, pero para Kame fue como si lo hubiera hecho en cámara lenta, y en cuanto hubo el suficiente espacio entro lanzándose a Ryo provocando que terminaran en el suelo.
-Pero que?...- Ryo ni tiempo había tenido de ver de quien se trataba, pero en cuento lo vio sonrió contento de que tenia razón, siempre la tubo nadie le quitaría a Kame.
Entonces, Ryo acercó sus labios a los de Kame y los unió en un repentino beso Kame abrió sus labios dejando entrar a la lengua de Ryo, que recorrió cada rincón de su boca ávidamente. Kame se estaba deshaciendo en la calidez de aquel beso que tanto estaba disfrutando. Parecía imposible que después de lo que le habia dicho antes Ryo le estuviera besando tan apasionadamente, abrazándolo, atrapándolo con su indomable lengua que seguía explorándolo. Entonces Ryo detuvo el beso, se apartó lentamente de Kame, pero sin dejar de abrazarlo por la cintura, quedando ambas caras a pocos centímetros de distancia.
-Ya habías tardado-le reclamo Ryo a Kame con una encantadora sonrisa.
-Ryo...- No pudo terminar Ryo se levanto con el en brazos y lo llevo hasta la habitación y lo recostó en su cama, Kame sabia lo que eso significaba por lo que solo sonrió de medio lado coquetamente provocando mas a Ryo para seguir en lo que tenia pensado hacer.
Ryo acerco sus labios a los de Kame y este abrió sus labios dando paso a la inquieta lengua de Ryo, que se entrelazó con la suya rápidamente. Kame, mientras, iba propiciando pequeños mordiscos que no causaban sino placer a Ryo.
Ryo deshizo el beso y llevó sus labios al cuello de Kame, besándolo, lamiendo y mordisqueando aquella piel blanca como la nieve, dejando pequeñas y suaves marcas rojizas a su paso. Kame había llevado sus manos a la nuca de Ryo, enredando sus dedos en el cabello mientras su respiración se tornaba más agitada a cada beso que su amante le propiciaba. Ryo, por su parte, se deshizo de la molesta camisa de Kame y continuó su particular recorrido por su pecho, deteniéndose en sus pezones, con los cuales no dudó en juguetear. Los lamió sensualmente, dando pequeños mordiscos de vez en cuando, sintiendo cómo se endurecían con el contacto. Kame gemía. Realmente lo estaba disfrutando.
Kame, sin resistirlo más, tomó el rostro de Ryo entre sus manos y volvió a besarlo, empujándolo quedando Kame encima de Ryo. Éste se fue quitando la camiseta y empezó a desabrochar los pantalones de Kame, quien al darse cuenta, sin romper el beso, dirigió sus manos a los pantalones de Ryo y también los desabrochó.
La pasión era cada vez mayor, ambos deseaban más y no parecían nada dispuestos a esperar más.
Ryo rompió el besó y volteó a Kame, de manera que ahora era él quien quedaba encima. Bajó los pantalones de Kame, dejándolo en boxers.
Rápidamente se los quitó, dejando por fin al descubierto su hombría Ryo no tardó en tomar su miembro entre sus manos y acariciarlo, dando suaves masajes. El ritmo al principio era tranquilo, pausado, pero a los pocos minutos se volvió frenético, ansiado, pero no brusco. Kame sentía que estallaría de placer. La forma en que lo tocaba Ryo era tan excitante.
De pronto Kame notó cómo las manos de Ryo abandonaban su miembro momentáneamente y entonces las manos que antes acariciaban su intimidad eran reemplazadas por su boca. Ryo lo introdujo poco a poco en su boca, lamiéndolo detenidamente a su paso, dando ligeros mordiscos en la punta, haciendo estremecer a Kame, quién dudaba poder aguantar.
-Ryo...mmm...- y no pudo más, se corrió en la boca de Ryo quien probó sin dudarlo el néctar de su amante.
De pronto Kame sintió a Ryo abriéndose camino en su entrada. Al principio dolía, pero no era en absoluto la primera penetración, así que el dolor duró poco, siendo substituido por el placer. Ryo introdujo un segundo dedo en la ya caliente entrada de Kame. Éste se arqueó levemente ante la intromisión, pero se acostumbró rápidamente. Entonces Ryo comenzó a mover los dos dedos, poco después Ryo retiró los dedos del ano de Kame y, cambiando de postura, procedió a introducir su miembro en Kame. Fue una entrada ligeramente brusca, pero que, una vez introducida la punta, fue suavizándose. Comenzó a dar suaves embestidas hasta que logró introducir todo su miembro. Ambos gemían de placer. Ryo no pudo contenerse y eyaculó. Retiró su miembro y se tumbó encima de Kame.
Ambos se miraban, jadeando, recostados en la cama.
-Ryo-chan...- lo llamo Kame.
-Si- respondió
-Te amo-
-Si- dijo sonriendo y mirando hacia el techo
-EH?...-dijo Kame levantando levemente la cabeza para ver el rostro de Ryo- Dímelo, por favor dilo-
-Que cosa?-
-Que tu también me amas- dijo haciendo un puchero- anda salo dilo, no seria la primera vez-
-Tengo sueño- entonces se giro y cubriéndose con las cobijas de la cama se dispuso a dormir.
-Ryo-chan...-aun le llamaba Kame para que le dijera lo que quería escuchar, tal vez se lo habrá dicho, ese día, el siguiente, o el que sigue o quizás simplemente so lo habrá demostrado por que Ryo realmente lo amaba... y mucho.
