No será

Capítulo 24


Sakura vio como Meiling casi corrió de la playa en cuanto los vio aparecer allí.

- ¿y ahora que le pasa? – murmuró – casi pareciera que temiera que le fuéramos a hacer algo.

- si – dijo Shao; Sakura no estaba nada lejos de lo que había sucedido e su "plática" con Meiling y era lo mejor, no soportaría la idea de ver el terror que vio en los ojos de Meiling impreso en las esmeraldas de Sakura.

- ven, vamos con Tomoyo – lo tomó de la mano y comenzó a caminar en dirección donde estaban Tomoyo y Eriol.

La amatista los miró con una pícara sonrisa; estaba semirecostada en la toalla que había llevado.

- se acaban de perder todo el show – murmuró Eriol guardando sus gafas.

- si la verdad no se como le va ha hacer Meiling para no morirse de vergüenza en el trayecto a la escuela.

- aunque Tommy debemos aceptar que cualquiera pudo haber creído que eso su pasó – continuó Eriol – por lo menos ella cree que si fue así.

Sakura sentía que a cada comentario se iba haciendo cada vez más pequeña.

- tienes razón – le apoyó su novia - ¿Quién imaginaría que Sakura inventaría una cosa tan loca como esa? – el ojiazul asentía divertido – uno que los conoce es fácil de diferenciar.

Shao estaba a punto de gritar por la manera en la que arrugaba el seño a cada comentario.

- pero… fue increíble la manera en la que la describió que…

- ¡ya basta! – gritó Sakura – recuerden que estamos aquí.

- lo siento Sakura – se disculpó Eriol – pero es que yo que te conozco sé que no pudiste haber hecho algo así pero para cualquiera podría ser demasiado creíble – y mirando a Shao completó – y más si estabas con Shao. Es probable que seas una mala influencia para ella.

- ¿mala influencia¡ja! Mis…

- ¡hey! Esa boca – le reprendió Eriol. Shao arrugó el ceño y apretó la mano de Sakura.

- fue una broma – susurró Sakura – no creí que Meiling fuera ha hacer lo que hizo.

- la gente puede sorprenderte en un abrir y cerrar de ojos – dijo Tomoyo; Eriol asintió. Shao sintió un vacío dentro que no supo identificar y Sakura sintió que escuchaba una especie de profecía. – y cuando menos te lo esperas.

- gracias por hacer que Meiling se retractara – le dijo a Shao con una sonrisa la esmeralda.

- si – un monosílabo otra vez. Se había quedado sin palabras; aún sentía los recuerdos sobre su pie. Se había dejado llevar por la rabia y había hecho cosas que no debió. Eriol lo miró fijamente sin saber que decir o que hacer y menos delante de las novias de ambos. – pero un simple gracias no es suficiente.

- ¿Qué? – murmuró Sakura acostándose sobre la toalla que había llevado. Shao se arrodilló a su lado y le repitió.

- ven a nadar conmigo.

- pero… quería tomar el sol antes de… ¡Shao bájame! – el chico la había tomado en brazos nuevamente y corría con ella en dirección a la orilla de la playa - ¡Shao!

- oh vamos no seas mala – soltándola en el agua

- ¡¡Está Fría!! – se quejó la chica levantándose de golpe

- no es para tanto – susurro con burla

- ¿Qué no es para tanto¿¡que no es para tanto?! – él estaba casi seco de la cintura para arriba – ¡te voy a demostrar lo contrario! – y con una sonrisa malosa comenzó a chapotear el agua mojando a Shao que desprevenido el primer disparo de ella le había dado justo en la cara.

- ¡Hey¡Hey¡Tramposa! – y comenzó el contraataque. Sakura reía ante todos los ataques fallidos del castaño; no lograba ubicarla del todo por el agua salada que hacía que le ardieran los ojos pero aún así no dejaba de atacarla cada vez que podía.

- ¿Shao? Murmuró Sakura cuando entre tanto chapoteo no alcanzó a distinguir su silueta - ¿Shao? – caminó un poco mientras se quitaba las gotas de agua del rostro y hacía hacia atrás su cabello cuando sintió unas manos tomarla de la cintura.

- ¡AAAAaaaaaaahhhh! – gritó

- ¡casi me dejas sordo! – se quejó soltándola

- ¡Eres un tonto¡me asustaste! – se quejó dándose la vuelta – creí que te había pasado algo.

La mirada de Shao se enterneció.

- lo siento Saku, no quería preocuparte – susurró tomándola nuevamente de la cintura.

Sakura sonrió; Shao nuevamente había bajado la guardia. Y le lanzó agua directamente al rostro y comenzó a correr en dirección a la playa.

- ¡ven aquí pequeña traidora! – gritó tas ella.

- ¡te lo merecías por asustarme!

Era difícil correr cuando las leves olas hacían más pesados sus pies. Pero él era tanto o más rápido que ella que solo fue cuestión de segundos para alcanzarla la tomó de la cintura y la hizo dar vueltas entre sus brazos.

- te tengo pequeña tramposa – susurró en su cuello. Aunque para nada molesto; estaba maravillado. Tenía a Sakura entre sus brazos una vez más en todo el día, ella solo tenía su bikini que la hacía ver grandiosa además de que él era el único que podía tocar la piel desnuda de ella. Podía seguir el camino de las gotas de agua salada por su abdomen con sus ojos.

S5S5S5S5S5S5S

- Eriol – le llamó Tomoyo

- dime

- ¿Qué le pasa a Shao?

- ¿mmm¿de que hablas?

- cuando Sakura le agradeció poro de Meiling; se quedó con una expresión muy rara

- bueno, seguramente no fue fácil hacer que Meiling se retractara de algo que s vio pero que no era real.

- si, quizá tengas razón; pero… no sé, Shao tiene días comportándose un tanto… extraño – murmuró.

- ¿Extraño dices? – preguntó mirándola con atención.

- sí, es que mira, precisamente ayer me lo encontré cuando iba al comedor con una pila de trastes sucios e una cubeta, me ayudó y todo, o sea normal, pero entonces me dijo que si podía confiar en mi para cuando Sakura necesitara ayuda…

- yo no le veo nada de malo y raro a eso Tomoyo – la interrumpió

- es que eso no fue lo raro por que me dijo que Sakura me necesitaría mucho por algo que él tenía que hacer

- ¿y que es ese algo?

- no lo sé, solo me dijo que ayudara a Sakura cuando el momento llegara y entonces ésta apareció y no pude saber más.

Eriol se quedó callado, él no sabía nada al respecto de ese "algo"… pero no le daba buena espina.

- ¿Eriol?

- pues no Tomoyo; no tengo ni idea de lo que él planea hacer – ella lo miró con desconfianza – no me mires así, no tengo ni la menor idea. Es más, creo que sabes más tu que yo que soy su amigo.

Tomoyo relajó su mirada.

- parecen ser muy buenos amigos.

- no siempre lo fuimos yate lo dije.

- sí y recuerdo que me dijiste que era una larga historia.

- cierto

- ¿y… no me la contarás?

- es… es aburrida - mintió

- ¿y?

- no es la gran cosa

- nunca dije que tenía que serlo para que me interesara

-no es como tu crees, de hecho…

- pero eso no impor…

- ¡de acuerdo! Bien, te contaré ¿contenta?

Tomoyo sonrió y se sentó frente a su novio. Eriol notó la atención que ella le estaba poniendo. No podía mentirle, ella lo conocía tan bien que se daría cuenta en cuestión de segundos.

- yo conocí a Shao en un hospital

¿un hospital?

- sí, cuando yo tenía como 9 años, yo era un niño aún no recuerdo tantos detalles, yo estaba allí por que mi padre trabajaba en el lugar

- ¿y quien estaba en el hospital?

- Shao

- ¿y que le pasó?

- tuvo un accidente. Y como era el único niño en todas las instalaciones obviamente aparte de él comenzamos a… frecuentarnos y luego nos hicimos amigos.

Si, bien no había mentido, relativamente había dicho la verdad… omitiendo los detalles bizarros.

- ¿y que hay de su nombre?

- ¿Qué? – dijo en un suspiro el aire había abandonado sus pulmones

- he notado que Shao no soporta que le digan Shaoran ¿Por qué?

- yo… no lo sé, quizá no le gusta

- se que algo ocultas Eriol, y es la razón de cómo realmente conociste a Shao, tu padre es un psiquiatra y si tú tuviste contacto con Shao es por que, no sé, quizá fue el doctor de Shao mientras estuvo en el hospital.

Eriol la miraba atentamente, el poco color de su piel se había ido y sinceramente estaba sin palabras, Tomoyo estaba a unos cuantos detalles se saber la verdad sobre Shao. Y entonces sonrió.

- pero… si tu solo me dices eso. Tendré que conformarme. – su mano derecha se dirigió a su bolsa y sacó sus lentes de sol y se acostó boca arriba en la toalla.

- ¿estas molesta?

- ¿Por qué?

- no lo sé

- ¿debería estarlo?

- no sé, no deberías pero no sé

Tomoyo sonrió nuevamente.

- no, no estoy molesta Eriol – el sonrió con alivio – se que me dijiste la verdad pero algo me ocultas. Dejaré que no me lo digas, ya será cuando los dos estén listos.

- gracias.

S5S5S5S5S5S5S

- Shao – lo tiró de la mano – ven, vamos quiero tomar un poco de sol; quiero broncearme un poco.

- solo 5 minutos más ¿si? No seas mala

- pero… solo tenemos poco tiempo y…

- por favor – la abrazó – solo un poco más.

La verdad dentro de todo el asunto era que no le importaba si estaba dentro o fuera del agua por que mientras ella estuviera bronceándose no podía tenerla entre sus brazos como la tenía en sus momentos.

Sakura miró la cara de Shaoran; la expresión de cachorrito hambriento y sin hogar se reflejaba al pie de la letra en los ojos ámbar de Shaoran.

- de acuerdo – dijo en un suspiro – pero solo unos minutos más – una sonrisa apareció en los labios del castaño. Y rápidamente Sakura se vio envuelta en un fuerte abrazo. Sonrió. Cerró los ojos y pasó sus brazos por la cintura de él. - Estos días han sido geniales

-¿Por qué?

- pues… por que estoy todo el día contigo; los estoy disfrutando tanto que no quiero irme y regresar a la rutina.

- yo tampoco quiero irme. – le contestó.

Ambos sentían la misma renuencia a irse pero eran por razones diferentes y no por que fuera que Shaoran no quisiera pasar todo el tiempo posible con ella como era el caso de Sakura, si no que al regresar tenía muchas cosas a las que hacer frente.

- Shao

- dime

- ¿Por qué te gusta tanto el agua? – preguntó con inocencia.

- me relaja – contestó después de un "piensa rápido" . no mentía pero no podía decirle la verdad a Sakura aun cuando ella lo había preguntado con inocencia, lo tacharía de pervertido… si de por sí. Aunque… bueno…. Ella no se quedaba atrás. – ¿y a ti? – la sintió sonreír.

- por que puedo verte en bañador

- me lo hubieras dicho antes – Sakura rió – es más, puedo ponérmelo cuantas veces quieras

- ¿en serio? - preguntó entre incrédula y sorprendida mirándolo a los ojos.

- ¡eres una pervertida! – Sakura se sonrojó pero no se dejó amedrentar

- ¿yo? Si claro, como si a ti no te gustara como me veo en bikini

- eso es diferente traviesa – susurró. Sakura suspiró cuando vio los labios de Shao cada vez más cerca de los de ella. Subió sus manos a los hombros de él y se dejó llevar por el mar de sensaciones que los labios de Shaoran le provocaban.

Shao profundizó sus besos y mordía levemente de repente a los labios de Sakura. Ella se acercó más al cuerpo de él… el espacio se hacía más pequeño… él acariciaba la cintura desnuda de Sakura y ella el cabello húmedo de su nuca….

- ¡échenles agua! – el grito los hizo sobresaltarse y separarse de golpe.

Eriol se acercaba con Tomoyo de la mano, él había gritado.

- esta es una playa familiar – les regañó.

Shao hizo mala cara; Sakura estaba totalmente roja como por milésima vez en ese día. El silencio se hizo incómodo.

- envidioso – murmuró Shao

- no sabes cuanto

- ¡Eriol! – el ojiazul solo sonrió como contestación a la exclamación de Tomoyo.

- oh, vamos Tommy ¿tampoco se te antoja? – pero ahora era el turno de ella

- no corazón, para eso tengo manitas – los tres presentes abrieron los ojos perplejos justo para escuchar la sonora carcajada de la amatista.

- ¡no puedo creer que creyeran eso! – no paraba de reír.

- malosa – murmuró Eriol tomándola de la cintura y levantándola y dando vueltas justo como lo había hecho Shao minutos antes

- ¡Eriol¡Eriol bájame! – gritaba aferrada a su cuello y con los ojos fuertemente cerrados - ¡me voy a marear! – pero él seguía riendo sin detenerse.

Sakura tomo la mano de Shao.

- aquí estamos haciendo mosca, mejor vámonos a la orilla – a él no le quedó otro remedio que aceptar y comenzó a caminar tras ella.

Sakura se recostó boca abajo n la toalla y puso su cabeza de lado mirando a Shao sentarse a un lado de ella también en su toalla.

- Shao – le llamó

- dime

- ¿me puedes hacer un favor? – a pesar de hacerse ver lo más inocente lo estaba haciendo con toda la premeditación

- claro, el que quieras - le dijo mirándola

- ¿m ayudas a ponerme bronceador en la espalda? Es que no alcanzo.

Shao se quedó con la boca abierta y solo alcanzó a decir:

- ¿Qué?

- que si me pones bronceador en…

- sí, si escuché… pero ¿yo?

- si, es que Tomoyo está con Eriol y no quiero interrumpir

- pero… pero no se donde está – su último intento por zafarse

- aquí está – dijo mostrándoselo. Y falló.

Así que sin más remedio tomó la botellita vertió un poco en sus manos, las frotó y las puso sobre la casi desnuda espalda de Sakura. La puso en toda la espalda y hombros cuando preguntó:

- ¿así esta bien o quieres que te ponga más? – pero no recibió respuesta.

Se acercó a su cara para descubrir que la esmeralda se había quedado profundamente dormida.

Con un suspiro se dejó caer de espaldas. La tortura había terminado… no, tortura no, bueno sí. Cerró los ojos frustrado y maldiciendo. No había sido tortura por que la había acariciado y más con el consentimiento de ella, por muy pervertido que eso sonara, pero era una tortura por que la respetaba y eso solo servía para que sus hormonas se volvieran locas.

- oh rayos – susurró mirándola dormida de lo más a gusto mientras él tenía que quedarse con una revolución en pleno apogeo por dentro.

Minutos después…

Abrió lentamente los ojos y vio a Shaoran sentado a su lado mirando atentamente las olas del mar.

- ¿Cuánto tiempo dormí? – él entrecerró los ojos y sin mirarla contestó ausente

- un buen rato

- ¿Qué? – exclamó. Entonces Shao pareció escuchar y la miró.

- ¿Qué me preguntaste?

- ¿pues en que planeta andabas?

- discúlpame – le dijo con una sonrisa – Sakura sonrió y miró la playa, estaba vacía.

- ¿A dónde fueron todos?

- se fueron a cambiar

- ¿ya es tarde¿Qué hora es?

- son como las 2:30

- ¡ya es tarde¿Por qué no me despertaste? – reclamó levantándose rápidamente

- ¿querías que te despertara? – bromeó levantándose él también.

Sakura volteo a su lado derecho y nio las toallas de Erol ni de Tomoyo sobre la arena.

- se fueron hace como 15 minutos – le dijo Shao - ¿dejaste tu ropa en la bolsa de Tomoyo – Sakura asintió. – entonces démonos prisa quiero darme un baño antes – la tomó de la mano y comenzó a correr – démonos prisa o se nos hará tarde.

Pero no fue así. Ya eran las 3:30 y aún esperaban a que llegaran los autobuses por ellos.

- que fraude – susurró Sakura – me estuve apurando para nada

- pero no te apuraste en vano, si no lo hubieras hecho nos habrían dejado las cuatrimotos. – dijo Tomoyo

- yo creo que ya no han de tardar

- ¿saben si nos van a dar de comer en el autobús? – preguntó Shaoran ajeno al tema

Los tres amigos lo miraron extrañados.

- ¿tanto ejercicio te cansó? – preguntó Eriol. Shao captó el ligero tono perverso el la voz de Eriol y contestó.

- quizá no tanto como tu

- ¡llegaron los autobuses! – exclamó Sakura antes de que Eriol dijera algo.

- salvado por el colectivo – le dijo Eriol a Shao; el castaño solo sonrió.

Tomoyo y Saura subieron al autobús para apartar sus respectivos asientos con sus gafetes, gorras, lentes u alguna otra cosa mientras Shao y Eriol acomodaban sus cosas en los maleteros.

- por cierto Sakura¿Qué pasó el día que nos íbamos a venir?

- ¿Qué pasó de que? – preguntó sin saber a que se refería su amiga

- si, en la mañana llamé a tu casa y tu ni tus luces

- ah, es que iba corriendo y se me calló el celular y me regresé a buscarlo eso fue todo.

- ah – murmuró Tomoyo – y… ¿no te duele donde te picó el bicho?

- no me picó ningún bicho – murmuró extrañada. Tomoyo sonrió malévola - ¿Dónde me pudo haber picado un…

- justamente en el cuello – pero eso bastó para que Sakura se quedara sin palabras – te recomiendo un poco de maquillaje; pro que no creo que no quieras lucir tu bronceado usando cuellos de tortuga.

- yo… yo…

- ¡listo! Terminamos – anunció Eriol sentándose al lado de su novia. Shaoran venía detrás de él.

El ojiazul con una sonrisa miró a su novia pero ésta seguía viendo a Sakura, giro su vista a la esmeralda y notó que el rubor se iba haciendo cada vez más leve, miró de nuevo a su novia y ésta le sonrió. Estaba confundido.

- ¿interrumpimos algo? – fue Shao el que preguntó.

- no lo sé¿Sakura? – dijo con toda intención Tomoyo

- s… ¡No!, no… nada

- entonces nada – declaró Tomoyo sentándose bien en su asiento

El castaño y el ojiazul se miraron extrañados y muy, muy confundidos. Eriol se encogió de hombros como toda respuesta, Shao suspiró y se sentó al lado de Sakura.

- ya quiero comer – murmuró Eriol. Ningún encargado había subido al autobús.

- deja de quejarte, seguramente no tardarán

- es que estoy cansado tengo sueño – dijo el ojiazul abrazando a Tomoyo y acomodándose sobre su regazo - ¿tu no?

- un poco, pero creo que Saho está por ganarnos

Eriol giró la cabeza y vio al chico, había hecho el asiento hacia atrás y tenía los brazos cruzados bajo la cabeza y los ojos cerrados.

- no, no está dormido – dijo Eriol

- ¿Cómo sabes?, es obvio que está dormido míralo

- observa con atención. Su respiración no es larga y relajada los músculos de su cara y cuello están tensos y además de que…

- déjalo allí Eriol. Ya me siento como rata de laboratorio – murmuró Shao con los ojos cerrados

- puede escucharnos claramente – continuó.

Tomoyo comenzó a reír, Sakura que había escuchado todo también y Eriol… no le quedó de otra.

Entonces subió un profesor al autobús con una carpeta entre las manos, tomarían lista por si alguien no había regresado y los encargados aprovecharían para darles de comer nada más y nada menos que un baguette y una soda de lata.

- creo que esta fue la mejor comida de todo el campamento – dijo Eriol devorando a grandes bocados su baguette

Tomoyo lo observaba absorta, Eriol comía con tanta rapidez que tendrían que darle otro en unos minutos más.

- si sigues comiendo así se te va a atorar – bromeó Shaoran

- yo no tengo hambre – susurró Sakura guardándolo en su bolso de mano

- ¿Por qué no vas a comer bonita? – susurró su novio dejando de lado a Eriol y a Tomoyo

- no tengo hambre – y ocultando un bostezo – además tengo un poco de sueño

- dormilona

- ¡oye! – se quejó.

Shao sonrió y pasó su brazo por los hombros de Sakura y le ofreció su hombro de almohada

Sakura sonrió y recostando su cabeza en el hombro suspiró hondamente.

- hueles tan bien – susurró. Shao apoyó su cabeza sobre la de ella.

- descansa. – el autobús comenzó a andar y las pequeñas televisiones se prendieron dando inicio a una película un tanto extraña. Se trataba de unos adolecentes en una escuela que estaba algo… peculiar, de allí en más lo demás era confuso.

No tenían ni 15 minutos de trayecto cuando el autobús se detuvo y el chofer bajó junto con el encargado que viajaba allí mismo.

Shao frunció el seño algo había pasado. Asomó su cabeza por la ventana como pudo tratando de no despertar a Sakura que dormía en su hombro y vio a los tres choferes conversando. Y a lo que pudo entender al 2ndo camión le había estallado una llanta y estarían allí parados hasta que la cambaran.

Regresó a su lugar, giró su cabeza a donde estaban Eriol y Tomoyo pero estos hablaban en susurros, quizá algo importante. Decidió no interrumpir. Siguió viendo la película. Al final pudo decir que los adolescentes estaban enamorados de su profesora pero que al final terminaban matándola.

- que pérdida de tiempo – susurró refiriéndose a la película. Además aún seguían varados allí. El chofer subió una vez más pero solo para cambiar de película la cual estaba en otro idioma y no tenía letras. Peor aún.

Recostó la cabeza sobre el asiento, lo mejor sería dormir y rezaría para que el tiempo pasara más rápido así o por lo menos Sakura despertara.

Comenzaba a hacer un poco de frio, pero no quería moverse estaba tan cómoda. Abrió los ojos lentamente no le quedaba de otro además de que su estomago ya estaba exigiendo comida.

Lo primero que vio fue el cuello de Shao, levantó la cabeza con cuidado y entonces olvidó que tenía hambre y frio. Shaoran estaba dormido, nunca en tres días de campamento había podido contemplarlo a gusto.

Miró pro la ventanilla; ya estaba oscuro¿Qué no se suponía que a esa hora ya deberían de estar en casa? Por las pequeñas televisiones solo se veía la imagen de la marca del DVD, seguramente ya había terminado hace rato la película y que el conductor del autobús no se había molestado en poner otro puesto que todos bueno casi todos estaban dormidos.

Regresó su mirada a Shao, quería saber que había pasado que los había retrasado pero… se le hacía feo despertarlo aún cuando en su cara parecía que estaba tranquilo.

- ¿desde cuando estás despierta? – escuchó su voz ronca y adormilada

- ¿te desperté?

- sí – no mintió.

- lo siento – lo encaró – no quería despertarte – Shao sonrió

- prefiero estar contigo que dormir

- ¿seguro?

- ¿tu que crees? – Sakura sonrió y se abrazó a él - ¿Qué te tiene tan inquieta?

- no, nada, bueno… es que… se suponía que a esta hora ya deberíamos de estar en la escuela.

- a uno de los camiones se le ponchó una llanta, estuvimos allí como una hora y media – miró la ventana – en una media hora estaremos frente a la reja de la escuela yo creo

Sakura sintió y se apretó con fuerza a él

- Saku

- ¿si?

- ¿me dejaras acompañarte a tu casa?

- ¿a mi casa¿Por qué?

- es tarde y no quiero que te vallas sola

- pero tu te desvías de tu casa y no quiero que… - Shao puso su dedo índice sobre sus labios

- me preocupé muchísimo cuando llegué y no te vi y me entro un pánico terrible cuando no te encontré.

Sakura sonrió enormemente, tomó la cara del castaño con las dos manos y susurró.

- gracias, es muy lindo de tu parte que te preocupes tanto por mi

- ¿Cómo no voy a preocuparme por ti? – exclamo – no se que haría si algo te pasa

- por eso te quiero tanto – susurró con una sonrisa.

Shao se acerco a los labios de ella y prácticamente los devoró. Sakura pasó sus brazos alrededor del cuello de él no quería que se separara de ella el beso eran tan exigente que pronto sintió que se quedaba sin aire pero Shaoran no la dejaba apartarse de él.

Sakura gruñó aun dentro del beso, bajo sus manos a su pecho y lo empujó levemente. Entonces Shao la dejó respirar.

- lo siento – susurró sin despegarse totalmente de ella aún la tenía abrazada.

Tenía los labios rojos y su voz era un susurro, Sakura solo quería que la besara de nuevo, lo tomó de la camisa y lo acercó a ella. Shao no puso objeción y se dejó llevar por el beso de Sakura pero esta se aljaba cuando él planeaba profundizar más el beso y que dejaran de ser simples roses; él se alejaba de ella y ella se acercaba y viceversa.

Shao se apartó con una sonrisa.

- que guapo te ves así – susurró ella y entonces decidió profundizar el beso.

Shao la tomó de la cintura y la sentó en su regazo el beso se hacía más profundo y él no pudo aguantar más, sus manos comenzaron a moverse por si solas acariciando toda la espalda de Sakura. Ella solo se dejaba.

De nuevo el aire faltó y hecho la cabeza hacia atrás pero Shao no dejó de besarla comenzó por la barbilla luego bajó por el cuello.

- Shao, no – le llamó en un suspiro – ahora me toca a mi – y tomándolo del cuello hizo que la mirara; entonces lo beso levemente en los labios y pasó a su oído - ¿Dónde me gusta más? – se preguntó dando pequeños besos en su mejilla y mandíbula. Escuchaba la respiración agitada de él en su propio cuello y su aliento chocaba contra su cuello.

Sakura continuaba bajado con sus besos hasta que pareció encontrar un buen lugar, parecía agradarle.

- no, Sakura – susurró. Pero su voz tenía un tono diferente.

Sakura sonrió al identificar ese tono y el saber por que se encontraba impreso en su voz.

- ¿Por qué no? Tu me diste permiso

- yo sé, pero – pero sintió como los labios de Sakura succionaban su cuello. Su respiración se hizo entrecortada.

Toda su piel se erizó ante la sensación que lo recorrió y justo cuando comenzaba a gustarle se terminó.

La esmeralda dejó el cuello de él con una sonrisa complacida.

- creo que mejor no me pudo haber quedado

- ¿a no? – se mojó los labios – yo creo que sí – yo tomándola de la nuca la acercó para besarla aún más profundo de cómo la había besado antes.

Sakura pasó sus brazos por el cuello de él nuevamente acariciando su piel y aquello pequeños rebeldes cabellos de su nuca.

Shao bajó sus manos de nuevo por la espalda de ella, cada vez iban más abajo, Sakura se quedaba sin aire, quería llegar aún más abajo, el calor comenzaba a asfixiarlos, el espacio era nulo entre los dos, Shao estaba a punto de llegar al final de la espalda de ella, Sakura estaba a punto de… y las luces del autobús se encendieron.

Sakura brincó a su asiento. Miró a Shao que solo tenía la cabeza hacia atrás y los ojos cerrados, bajó un poco más su vista cuando la manzana de Adán se movió de lugar cuando pasó saliva entonces vio la aún ligera marca roja que ella le había hecho en el cuello.

Todo el rubor que había tenido guardado durante todo el rato en el que habían estado besándose se esparció por su cara.

- ¿Sakura estás bien? - murmuró Tomoyo

- eh… sí, si estoy bien – dijo mirándola. La amatista frunció el seño

- no te irá a dar fiebre ¿verdad? - Sakura no sabía se esa pregunta había sido con alevosía por parte de su amiga. Puesto que no sabía si se refería a la enfermedad o a la situación de cómo habían estado ella y Shao segundos antes.

- no – murmuró – estoy bien

- ¿Shao está dormido? – preguntó cuando desvió su mirada

- no- sí – se corrigió

- bueno, entonces despiértalo, nosotros – ella y Eriol – estaremos allá abajo buscando el equipaje.

- sí – se volteó hacia él cuando Tomoyo se bajó del autobús.

- ¿estas lista para bajar? – dijo Shao sin abrir los ojos

- sí, creo que sí

- pues creo que yo no – le dijo ahora mirándola.

- lo siento – susurró. Shao sonrió.

- nos queremos, es normal. – contestó con una sonrisa – aunque "eso" dejará marca

- de verdad lo siento – susurró aun más quedito.

Shaoran la tomó de la barbilla y la obligó a que lo mirara a los ojos.

- no tienes por que bonita. Me gusta ese apasionamiento tuyo en todo lo que haces y ésta no es la excepción, créeme.

- per…

- y espero que se vuelva a repetir – la interrumpió guiñándole el ojo

- Shao yo… - exclamó colorada

- ¿a tu no quieres?

- bueno… pues… yo…

- ¿entonces? – Sakura sonrió tímidamente. Shao la besó solo superficial. Él se alejó pero ella no quería dejarlo ir.

- quiero otro, chiquito – susurró mirando sus labios

- luego

- no, ahorita – Shao tragó. Era Sakura, si no le decía las cosas como eran… no las entendería.

- amor, no puedo; te vas a ir y a mi me vas a dejar con las ganas

Sakura escuchó y como un rayo le cayó la razón que tenía Shaoran. Se levantó como resorte, roja como granada y solo murmuró:

- te veo abajo – para escapar de la situación por demás embarazosa.

Shao suspiró y cerró los ojos.

Habían llegado a Tomoeda. La calma antes de la tormenta había terminado. Nada volvería a ser como antes en el momento en el que él pusiera un pie debajo del autobús.

Se levantó del asiento y mirando el corredor del autobús murmuró:

- ya es hora… y estoy listo.


Continuará…

Hola!!! No, no estaba muerta andaba de parranda jejeje!!! Hola como están todos? Como pasaron este día de san Valentín?, bueno pues aquí está mi regalo para todos mis lectores, espero que lo hayan disfrutado.

Gracias a: NeNa Li, LMUndine, Diana Prenze, Rosh bernal, sakuriitha007, switchblades, darkmaho, Eliana, Chibik-Lady, Chikage-SP, Isabel, Amis cr.

Una última noticia No será está llegando a su final… que triste…. En fin, solo le faltan unos cuantos capítulos, y una pregunta aunque sé que me va a complicar la trama ¿desean que Meiling salga en más capítulos?

Dejen Reviews!!!

Xao!!