Capítulo 25

No será


Las puertas de la escuela nuevamente los recibían a una nueva semana de intensos y mortificantes clases.

- ¡buenos días! – Saludó Sakura con una sonrisa de oreja a oreja. Venía ella sola.

- buen día Saku – saludó Rika que se miraba en un espejo de bolsillo.

- hola Saku – ahora fue Naoko - ¿y Tomoyo?

- se quedó abajo con Eriol en la café

- ¿no les ajustó toda una semana para echar mandil? – bromeó la primera.

No, no fue como ustedes creen, casi no teníamos tiempo de divertirnos por una cosa u otra… deberes más que nada –se había quitado el abrigo y ahora se acomodaba sobre su asiento.

Sus tres amigas la miraban con los ojos desorbitados y las bocas ligeramente abiertas. Estaban perplejas en pocas palabras.

- ¿Eso es… es? – balbuceó Rika

- sí- contestó escueta Naoko

- lo bueno es que no tuvieron mucho tiempo de "divertirse" por que si no ¿Quién sabe? Pudo haber sido más que un chupón

Sakura estaba azorada por los comentarios y apenas iba a decir algo cuando…

- ¡buenos días Amigas! – saludó Tomoyo abriendo la puerta del salón de un solo tirón.

Las cuatro chicas voltearon a verla con una mescla de sensaciones desde alivio, enojo y quizá un poco de desilusión por parte de las jovencitas.

- ¿interrumpo algo?

- ni te imaginas – contestó Rika

- estábamos hablando sobre lo "interesantes" que fueron las vacaciones de Sakura – empezó Naoko

- sí, "interesantes" – apoyó Rika dándolo un sentido diferente para el cual normalmente era el de esa palabra.

- ¿interesantes? – había captado la idea pero… era divertido hacerse la tonta de vez en cuando. - ¡oh! Sí, interesantes… vimos muchas tortugas.

- ¡claro¡Claro! – exclamó Sakura sintiendo que se había logrado zafar de la situación tan incómoda en la que se encontraba. – ¡yo les traigo fotografías! – gritó escabulléndose debajo de su escritorio hacia su mochila para buscar las benditas fotos.

Las tres amigas miraron a Tomoyo con las filo que el de una navaja pero la amatista solo les guiñó el ojo. Sus expresiones cambiaron rápidamente y en los labios de las tres apareció una sonrisa malosa.

- aunque… bueno, no todo fue muy divertido ¿verdad Sakura?

- ¡ouch! – se quejó cuando se pegó en la cabeza en el escritorio - ¿de-de que hablas? – sobándose la cabeza y sacando el sobre con las fotos.

- del horrible bicho que te mordió el cuello – Sakura rio nerviosa, sintió que las orejas se le ponían rojas.

- hem, pero seguramente no les interesa saber sobre un horrendo bicho…

- ¿y como era el bicho Tomoyo?- le interrumpieron ignorando a la ojiverde que claro desde un principio era la idea.

- ¿Cómo era Sakura? Tu lo describes mejor que yo, después de todo, a tu te mordió.

- emmh… pues… este… era…

- y la mejor parte fue que Shao se lo quitó. Aunque como vemos… no fue muy rápido que digamos – Sakura se tapó la carca con la mano derecha cuando sintió cuatro parres de ojos enterrarse en su cuello.

- Sakura… ¿pues donde andabas?

- no la pregunta sería¿Qué andabas haciendo para que te mordiera? – tenía la mente en blanco todas sus amigas tenían una sonrisa malosa en sus labios, y ella comenzaba a delatarla el rubor extendiéndose por toda su cara.

- ¡buenos días alumnos! – y algo que nunca creyó agradecer sucedió.

El maestro llegó salvando un poco de su cordura.

- señoritas Kinomoto y Daudogi, espero que se pongan al tanto de los deberes de la semana – sí, demasiado lindo para ser verdad – bueno comencemos la clase. – aunque sí, le había salvado el pellejo de sus amigas.

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Akira esperaba sentada en una banca alejada en la cancha de futbol de la escuela; había llegado un mensaje un tanto rato sin embargo ella sabía de quien era a la puerta de su casillero, diciéndole que la vería allí a la hora del primer receso, no habría gente y tendría la mejor manera de escapar de allí sin que…

- veo que hiciste lo correcto – dijo Shao a su lado derecho.

Akira sintió que la piel se le erizó.

- aquí esta – dijo poniéndolo sobre la mesa y rápidamente levantándose para marcharse pero al voz de Shao la interrumpió.

- quiero que le lleves otro mensaje a Yumi.

Akira cerró los ojos sintiendo que la sangre abandonaba su cuerpo. Lo miró sobre su hombro.

- no, ya basta. No quiero tener que ver más con ustedes dos.

Shao curvó los labios.

- eso debiste de haberlo pensando antes – Akira lo miró con terror – si yo caigo, ella conmigo y… ¿Quién crees que cae con ella? – mintió por que él sabía que no dejaría que eso pasara. Akira parecía ser una buena chica, fácil de manipular no lo negaba sin embargo que creía justo que ella pagara por los errores de otros. Pero no dejaría que se fuera la única conexión que tenía Yumi.

- no me interesa; ¡les juro que no diré nada, ni de ella ni de ti! Solo… solo quiero que me dejen tranquila. – murmuró con voz entrecortada y agitada

- pronto lo estarás – y mirando la bolsa sobre la mesa dijo: - Dile a Yumi la próxima vez que la veas que esto es para principiantes que cuando comenzará a mandarme justo a cantidad necesaria para mi – lo tomó y lo metió el su bolsillo. Y se marchó dejando allí a Akira.

Ella respiró hondo y se sentó de golpe en la banca; se tomó la cabeza con las manos y murmuró:

- me quiero morir ¿y ahora que voy a hacer¿¡que voy a hacer?! – terminó gritando maldiciendo su desgracia – ya no puedo más, ya no mas…

Desde el día en el que él la había amenazado con acusarla de que ella le ponía aquellos paquetes en su casillero sentía que de un momento a otro un profesor la llamaría por que él ya había abierto la boca o simplemente por que lo había atrapado. Y eso la ponía mal, tenía dos semanas que no comía, casi no dormía y sus calificaciones se estaban yendo para abajo si quería entrar a una buena universidad no podía darse el lujo de cometer tantos errores… sin embargo parecía que esos dos se divertían con su dolor.

- ¿estas bien?

Akira levantó la mirada. Era Eriol. Estaba frente a ella preguntándole si estaba bien… ¿había escuchado la plática con Lee?, pensó aterrada.

- ¿Por qué no debería de estarlo? – respondió a la defensiva. Si Eriol ya sabía también lo que estaba haciendo con Shao, él si podía acusarla y no solo en la escuela.

- te ves preocupada – se sentó a su lado - ¿Shao estuvo aquí verdad? – iba a negar pero – lo vi salir de aquí.

- andaba… buscando a alguien… - mintió.

- ¿a sí? – Akira sabía que no se creía ni media palabra – y… ¿te mencionó algo?

- ¿¡por que debería de haberme hablado!? – exclamó rudamente.

- no, por nada. Bueno… si estas bien, yo me retiro. – se levantó y caminó lejos de ella.

Metió sus manos en sus bolsillos. Akira le estaba ocultando algo, y era algo grande, se había puesto a la defensiva y hasta podía decir que agresiva con solo preguntarse si estaba bien. Además de que radicalmente había cambiado su manera de comportarse con él de haber sido otro momento y circunstancia la chica se le había lanzado encima.

Era obvio que Shao había hablado con ella; por la manera en la que evadía las preguntas… pero… no comprendía exactamente por que ella no había huido de él. A menos que Shao no le dijera que él sabía la verdad… sí. Eso podía ser. Pero había algo que le molestaba… tenía que observar todo con más detalle.

- ¡Eriol! – lo llamaron, Tomoyo y Sakura se acercaban a él.

- ¿Qué pasó?

- hola – saludó Tomoyo abrazándose a él

- ¿has visto a Shao?

- no mintió, aunque en realidad no sabía donde estaba.

- que extraño, ya lo buscamos por toda la escuela y no está.

Eriol arrugó el ceño, muy extraño en él.

- ¿para que lo querías? – allí había gato encerrado

- es que l dije que hoy traería las fotos, quiero mostrárselas pero no lo encuentro.

- aun más extraño – pensó Eriol – si quieres puedo buscarlo en el baño de hombres, quizá este allí – esto si lo dijo en voz alta.

- ¿lo harías por mi? Gracias.

Eriol soltó a su novia y se dirigió al baño de hombres.

- ¿Shao estas aquí?

- sí¿Qué pasa Eriol?

- Sakura te anda buscando

- ¿Sakura? Ah, cierto quería enseñarme no se que cosa – y limpiándose las manos en el pantalón se disponía a marcharse del baño pero Eriol lo detuvo por el brazo.

- ¿ya lograste hablar con Akira? – sutil pero jugosa pregunta

- hem… no – mintió.

Si, como suponía. Akira iría a contarle lo que había sucedido a Yumi, no podía meter a Eriol, si no ella se daría cuenta de que había gato encerrado. Lo malo del asunto era que tendría que mentirle a su mejor amigo y sobre todo hacerle creer que algo no marchaba bien y parecía que su plan estaba dando resultado.

- ¿y que esperas?

- bueno Eriol… he decidido olvidarlo, dejarlo todo por la paz – Eriol sorprendido aflojó su amarre.

- ¿Qué? – susurró sin aliento

- es que… ya no he recibido ningún paquete y bueno…

- no puedes estar diciéndolo en serio

- ¿Por qué no? Ya me cansé de nadar contra corriente mientras que yo esté seguro de que no la volveré a consumir que el mundo gire. Que hagan lo que quieran y cuando quieran.

- ¿y estas seguro¿seguro de no volver a consumir si la tienes delante de ti?

Se quedó callando. Tenía que hacerle creer a Eriol que tenía todo bajo control, era una enorme mentira respecto a su autocontrol pero tenía que hacérselo creer, él conocía a Eriol tanto como el ojiazul lo conocía a él y mientras más seguridad mostrara más alerta estaría y eso era lo que necesitaba que Akira se diera cuenta de que Eriol desconfiaba de él de tal manera de que lo siguiera paso a paso simplemente observando así entonces Yumi bajaría las defensas y sería el mejor momento para atacar.

- claro que sí – se dio la media vuelta – ya tengo muchos años fuera de esto no volveré a recaer.

Eriol observó marcharse a su amigo. Le había mentido, la pregunta era ¿Por qué¿Para que? Para que ocultarle que había hablado con Akira¿Por qué decía eso sobre su adicción¿Por qué había dejado todo de lado¿Por qué había tomado lo que Akira le dio? Y todavía peor… ¿Por qué le había mentido? Sin embargo la única respuesta que se le venía a la cabeza era que Shaoran no había podido resistir la tentación y había caído.

Pero no puede ser eso – susurró mirándose al espejo - ¡no puede ser eso!... tienes que asegurarte antes de actuar Eriol, no actúes impulsivamente.

Entonces recapacitó, apenas tenían un día en la escuela y Shaoran estaba comportándose así de raro, no podía haberse drogado de nuevo por la simple razón de que dentro del campamento no habían tenido oportunidad y era imposible que al primer intento Shao le mintiera. Algo más estaba pasando. Algo que no lograba si quiera unir.

Shao ocultaba más de lo que él creía. Además estaba la conversación con Tomoyo y ese "algo" que él debía de hacer. Salió del baño a toda velocidad, lo vio. No iba muy aprisa.

- ¡Shao! – gritó corriendo detrás de él - ¡Shao!

El castaño se detuvo y se giró sobre sus talones.

- ¿pasa algo Eriol? – y entonces se quedó sin palabras, no había pensado en que le iba a decir. Y no le iba a decir que sospechaba que algo se traía entre manos

- es que hace días, llegó una carta de tu abuelo

- ¿una carta de mi abuelo?... ¿y la traes contigo?

- está en mi mochila

Shao sonrió.

- ¿y que esperas? Vamos para allá

- ¿y Sakura?

- que espere, hacía tiempo que no tenía noticias de mi abuelo – y no mentía. Hasta solo unos años antes de que el comenzara la preparatoria habían ido a visitarlo aún recordaba muy bien como habían pasado las cosas entonces fue cuando descubrió que su abuelo lo apoyaría en todo.

- Shaoran querido saluda a tu abuelo – dijo su madre.

Él entonces tenía unos 11 o 12 años, había ido a un país diferente a conocer a una persona de la que nunca antes había escuchado hablar.

Frente a él estaba un hombre de aspecto un tanto bonachón pero infundía respeto, no como el que su padre le imponía era… diferente. Se aproximó a él, agachó la cabeza y murmuró:

- buen día tenga usted abuelo – sintió dos manos posarse sobre sus hombros y dio un respingo. Lo miró frente a él hincado tomándolo como nunca antes lo había hecho sus padres.

- pero si ya eres todo un jovencito – dijo con una sonrisa el afable señor.

Shaoran se le quedó viendo, estaba sudando frio, sentía la mirada amenazante de su padre clavándose en su nuca, él sabía la razón de por que habían ido a conocer a la persona que los había obligado a tenerlo. Y esa era una razón poderosa para odiar a una persona por lo menos eso pensaba su padre. Aún así lo habían obligado a…

- bueno… ¿nos llevarás a nuestras habitaciones? Estamos cansados fue un largo viaje – dijo con ironía

- siempre tan agradable Ieran – su madre alzó las cejas retándolo. – Lee creí que no te volvería a ver por aquí, nunca más, no después de lo que pasó – rememorando la ocasión en la que él les había hecho casarme por que su hija estaba embarazada.

- pues se ha equivocado señor – comentó con simpatía

- ya veremos – dijo el abuelo adentrándose a la que era su mansión.

Shaoran los seguía unos metros atrás observando todo a su alrededor.

- TsuMai, lleva a mi nieto a su habitación – le dijo a la ama de llaves

- mira que lindo eres – dijo la dama tomándolo de las mejillas – tienes los ojos de tu madre

- él no se parece nada a mí – renegó su madre mirándolo. La mujer soltó al niño lo tomó de la mano y lo condujo por la puerta que estaba a su izquierda. Una vez pasó, se cerró.

- sabes donde está tu habitación Ieran no creo que necesites escoltas

- pero papá necesitamos hablar contigo…

- si me disculpan iré a conocer a mi nieto – la interrumpió.

Ieran apretó los labios con furia. Lee solo sonrió satisfecho era por demás entendible que el viejo había quedado fascinado con el mocoso, sería más fácil sacarle todo lo que quisieran.

- TsuMai ¿Qué pasa? Te noto preocupada – le dijo cuando la encontró en el pasillo

- señor no quiero parecer entrometida pero… él niño tiene unos golpes muy ratos en sus brazos

- ¿moretones?

- así es señor

El señor preocupado se encaminó lo más rápido que podía a la habitación que le había asignado al pequeño y único nieto.

- ¿puedo pasar?

- adelante

Entró a la habitación lo encontró sentado en el alfeizar de la ventana mirando los jardines.

- hola Shaoran

- Shao – corrigió.

El anciano sonrió.

- Shao¿te gusta la habitación?

- supongo que sí- contestó encogiéndose de hombros.

Se acercó hasta donde estaba él y miró el jardín.

- cuando yo era niño me encantaba sentarme a contemplar los árboles

- ¿los árboles?

- sí, quizá te parezca aburrido pero es increíble como la naturaleza se encarga de ponerle un toque hermoso y delicado a todo lo que rodea al hombre desde una pequeña abejita hasta el más grande y fuere roble.

Shao agachó la mirada.

- a mi me gusta pensar que algún día seré libre – dijo en un leve susurro – y ver hacia el horizonte me da fuerzas para seguir

- ¿Qué fue lo que dijiste?

- ¿yo? – el señor asintió – nada

- bueno… ¿y que te gusta hacer?

- nada en particular

- ¿Cómo que nada? Un niño a tu edad puede hacer infinidad de cosas

Shao no dijo nada y regresó su mirada a él.

- no han hablado con usted ¿verdad?

- ¿te refieres a tus padres? – el castaño asintió –no, no lo han hecho ¿tu sabes lo que van a pedirme?

El casi adolescente no contestó.

- Shao¿sabes que es lo que quieren¿Por qué vinieron?

- quizá después de que hablen con usted no quiera saber más de mi ¿para que se molesta?

- no es molestia, eres mi nieto, mi sangre. Yo nunca te daría la espalda.

- ¿a no¿aún sabiendo que soy un drogadicto?

- ¿lo eres?

- ¿Qué si lo soy?

- pues no sé – dijo después de un segundo – pero trataría de ayudarte

Shao regresó su mirada al jardín.

- señor si hija y su esposo lo esperan en su despacho.

- ya voy TsuMai – le dijo al ama de llaves, se volvió a su nieto y dijo: - perdona por hacerte vivir una vida así. Te aseguro que trataré de compensarte por ello.

- nadie puede hacerlo – susurró cuando la puerta se cerró y su abuelo ya no estaba en la habitación – nadie puede ayudarme…

El respetado señor abrió la puerta de su oficina, dentro estaba su hija y su yerno.

- ¿y bien¿Qué los trae por aquí?

- papá necesitamos dinero

- ¿dinero?

- sí, es que Shaoran nos da más problemas de los que podemos resolver, hace poco estuvo internado en una clínica de…

- desintoxicación – la interrumpió – si, algo comentó. Sin embargo los culpables de esto fueron ustedes

- papá tu sabes como son los adolescentes y a veces…

- déjalo Ieran, que tu padre crea lo que quiera – por primera vez allí habló el padre de Shaoran.

- y también espero una explicación lógica para los moretones que tiene en los brazos.

- por favor – exclamó Lee – Shaoran hace lo que sea para obtener lo que quiere. Ahora es una cuatrimoto es puro chantaje. – declaró.

Confiaba plenamente en TsuMai y aunque él no había visto los moretones en os brazos del jovencito, Lee no nos negaba.

- ¡no les daré nada!, y esa es mi última palabra y si mi nieto implica tantos gastos y problemas para los dos yo puedo encargarme de él.

- ¡nunca me quitarás a mi hijo Clow! – dijo Lee y salió del despacho como alma que llevaba el diablo.

Ieran miró la puerta.

- ¿tanto me odias papá?

- ¿Qué has dicho? – la mujer lo miró con odio y rabia contenida.

- primero me obligas a tener un hijo que jamás quise y ahora te niegas a darnos el dinero para ayudarlo… eres… eres… ¡Te odio! – y ella también salió.

S5s5s5s5s5s

- ¿¡que diablos le dijiste al vejestorio ese?! – gritó su padre lleno de furia azotando la puerta de la habitación donde se encontraba su hijo

- no es mi culpa que tus planes no salieron tal cual los planeaste – Shao estaba en el mismo lugar, mirando los jardines y hablando con una calma total.

- ¿¡que diablos le dijiste Shaoran!?

- no le dije nada¿preferías que lo hiciera? – aún no lo miraba pero su estremeció cuando escuchó que golpeaba un mueble - ¿Qué opción te gusta más¿Que me drogo o que me flagelo

Su padre furioso lo tomó del brazo y lo bajó a la fuerza del alfeizar.

- oh vamos, ven y golpéame – le retó – desquita tu furia. ¡Anda ven si vas a hacerlo! – la calma antes conservada por Shao había desaparecido.

- no me hables así Shaoran – escuchó la risa cínica de su hijo.

- ¿Qué más da? Me vas a moler a golpes haga o diga lo contrario. Aunque te suplique que no lo hagas – y un golpe en el estómago lo hizo doblarse de dolor pero no caer. - ¿disfrutas verme así? – preguntó con el escaso aire que le quedaba, el sabor de la sangre comenzaba a inundar su boca.

- ¡Cierra la boca Shaoran! – aún gritaba.

El niño se irguió como pudo y lo encaró.

- no, no lo voy a hacer… ¡nunca mas ¿me escuchaste? Nunca más

- ¡ya cállate! –con otro golpe lo derribó. Y a punta pies lo obligó a que guardara silencio. Y mirándolo desde arriba se mofó de él - ¿esto era lo que querías¿he¿querías que te moliera a golpes? – se sentó en cuclillas, lo tomó del cabello obligándolo a que lo mirara. Sangre sabía por su boca y nariz.

A pesar de sentir todo roto dentro de él, no le daría gusto a su verdugo de ver el dolor que lo recorría.

- ¿ya te sientes mejor? – susurró. El hombre arrugó el ceño, se acercó más a él.

- quiero que aprendas tu ligar – susurró a centímetros del rostro de Shao – siempre… escúchalo bien, siempre serás inferior a mi hasta tu nombre lo dice, pequeño lobo

- ¿y esto te convierte en un dios?

- aprende tu lugar, entre más rápido será mejor para ti Shaoran –

Shao apretó los dientes conteniendo el dolor que se hacía cada vez más fuerte.

- algún día… algún día serás tu el que me mirara desde el suelo supliéndome clemencia.- susurró.

Su padre rió a sonoras carcajadas desde la puerta.

- ¿tu? Oh vamos Shaoran, tu no serás más que una basura, un adicto.

- la mierda hablando de basura – arrugó la cara cuando sintió otro golpe en el abdomen

- arregla tus cosas, nos vamos de aquí. De inmediato.

Ahora que lo recordaba… aquella vez había ido a parar al hospital y una semana después su padre le regaló la cuatrimoto. Después de eso quedó prohibido cualquier tipo de contacto con su abuelo.

- ¿son buenas noticias? – preguntó Eriol

- si así es.

Eriol escuchó una música sonar, era su teléfono miró la pantalla y vio la foto de Tomoyo.

- rayos olvidé que Sakura te buscaba – Shao lo miró.

- ¿es ella?

- no es Tomoyo, pero seguramente llama para eso

- ¿y que esperas? Contesta

- sí

- Eriol ¿ya encontraste a Shaoran?

- si ya lo encontré

- pues ¿Qué tanto hacían? Creímos que ya lo habías olvidado

¿Dónde están? – ignoró la pregunta

- enfrente de la café

- ok, vamos para allá – y colgó.

- ¿Dónde están? – preguntó Shaoran

- enfrente de la cafetería

- esta lejos – se quejó

- ahora te aguantas, además tenemos que darnos prisa ya no tarda e acabarse el receso

- pero me va a dar más calor – Eriol lo miró

- bueno es que también eres un loco, mira que traer cuello de tortuga a medio vera… - y entonces cayó en la razón - ¿no me digas que Sakura te la cobró?

- ¿Qué me cobró?

- no te hagas el loco, sabes a lo que me refiero – Shaoran sonrió.

- no, no me hizo nada, lo intentó pero no quedó marca

- ¿y entonces?

- no quiero romper su ilusión

Eriol rió a carcajadas.

- oye y ya que estamos en el tema ¿Qué tan lejos has llegado con Tomoyo? – preguntó mientras caminaban a la cafetería.

- no es de caballeros decirlo – se defendió Eriol

- ¡Eriol! – se quejó – ellas se cuentan – el ojiazul lo miró escéptico.

- ¿Cómo lo sabes?

- por que son chicas y todo se cuentan

- nosotros no somos chicas y todo nos contamos

- es que es diferente… pero anda dime ya

Eriol guardó silencio. Shao creyó que su amigo no diría más.

- solo a primera base

- ¿Qué?

- si, solo besos y abrazos

- ¿ a poco? Yo creí que ustedes dos ya…

- claro que no, eso de andar a escondidas no es la mejor opción para hacer "eso"

- mmm… buen punto

- ¿y tu que con Sakura?

- ¿yo¿con Sakura? – Eriol asintió. Shao suspiró – ay yo con Sakura ¿Qué no quisiera hacer yo con Sakura?

- ¿Qué?

- no, no he hecho nada con ella que tu no hayas hecho con Tomoyo – aclaró – pero el día del autobús si hubieras visto como me dejó

- ¿de que hablas?

- ¡por acá chicos! – se escucharon las voces de sus novias

- oh… creo que entiendo – murmuró Eriol

- creímos que ya se habían ido por el caño – murmuró Tomoyo

- ¿Cómo crees? – contestó Eriol

- ven, siéntate – le dijo Sakura a su novio, moviéndose y que él se sentara a su lado.

Shao sonrió y tomándola del cuello la besó lentamente.

- yo también le alegro de verte susurró cuando él abandonó sus labios.

- hola Tomoyo

- que tal

Sakura estaba tan ida que no notó el tuteo.

- ¿y que era eso que querías enseñarme?

- ¿enseñarte? – preguntó aun atontada por el beso – ah, eh, sí las fotos.

Shaoran tomó el paquete de fotos y comenzó a pasar una tras otra recordando los momentos; había unas que Tomoyo había tomado el último día, el día que habían ido a la playa, había una de Sakura muy mona durmiendo y había otra donde se estaban besando, tomó donde ella estaba dormida y esa una la escondió y la otra la pidió.

- ¿podrías darme esta?

- ¿esa? – Shao asintió.

- hay otras mejores

- pero yo quiero esta – era donde ella estaba dormitando sobre la arena – además no tengo ninguna foto tuya.

El timbre sonó.

- bueno, nosotros nos iremos adelantando – dijo Tomoyo llevándose a Eriol casi a rastras.

- pero Tommy, yo también quiero ver las foros – bromeó.

- ¿de verdad quieres esa?

- que sí – contestó

Sakura se encogió de hombros.

- está bien, puedes quedártela – Shao sonrió.

- gracias bonita – y comenzó a guardar las demás en su bolsita.

- uff que calor ase – se quejó Sakura cuando prácticamente corrían hacia su salón de clases; el patio estaba casi vacio. - ¿Qué no tienes calor? – le preguntó a Shaoran dándose cuenta de que llevaba un suéter debajo de la camisa del uniforme

- claro que sí

- ¿y por que no te quitas el suéter?

Shaoran sonrió pícaro.

- ¿quieres que me lo quite? – Sakura se detuvo

- ¿Por qué presiento que esa pregunta tiene un doble significado?

- simple – se detuvo – por que lo tiene ¿o acaso ya no recuerdas lo que me hiciste en el autobús? Tu lo disimulas muy bien con el maquillaje pero conmigo es otra cosa.

Un rubor rosa habitó las mejillas de Sakura pero ésta sonrió.

Si, ya lo recuerdo. Fue una lástima que encendieran las luces – le dijo acercándose a él que la veía estupefacto – yo me la estaba pasando muy bien ¿y tu? – lo tomó de la corbata del uniforme

- ¿Qué? – articuló.

- es broma – se separó de él y continuó caminando

- ¡ja, ja! Que graciosa – le seguía los talones.

- aunque te ves muy extraño con suéter no pierdes el estilo, te ves muy guapo – Shao sonrió coqueto.

- tu también te ves guapísima de uniforme pero te verías mejor sin maquillaje en el cuello – Sakura se azoró – yo creo que a estas alturas toda la escuela ya lo sabe

- no quiero tener que pasar por cuestionarios vergonzosos nuevamente – susurró la ojiverde.

S5s5s5s5s

Akira esperaba en la esquina de la escuela a Yumi no tardaría en pasar y si, justamente allí estaba en una camioneta negra.

- sube

- solo tengo que decirte algo no será necesario que…

- que subas niña – le obligó.

- sí, bueno – y subió no esperando que le dijera una vez más.

- ¿Qué te dijo Shao? – preguntó impaciente en cuanto Akira se acomodó bien en el asiento. Ni siquiera la saludó. Algo típico pero Akira esa mujer estaba obsesionaba con el novio de Kinomoto.

- solo dijo que cuando se los mandarías como a él le gustan que si olvidas que él ya no es un novato o algo así.

Yumi dejó esa fachada de loca y puso una pensativa.

- no sé, quizá… aún es muy pronto – se dijo y mirándolo nuevamente - ¿has notado algún cambio en él?

- pues no – contestó con simpleza – creo que no

- ¿Cómo que crees que ni?

- si, bueno es que… acaban de llegar de un campamento y ha sido la única vez que lo he visto desde entonces aunque…

- ¿aunque que?

- es que cuando Shao tomó… "eso"… pasaron unos minutos y Eriol me habló

- ¿Qué te dijo?

- nada muy importante; pero si me preguntó si Shao me había dicho algo.

Yumi sonrió.

- Hiragizawa no sabe nada, excelente. Quiero que me tengas bien informada sobre Eriol solo él puede decidir si mi confianza cae sobre Shao nuevamente

- ¿Por qué? – preguntó la chica ya un poco harta de ser su conejillo de indias

- Eriol Hiragizawa no es nada tonto conoce a Shaoran más de lo que le conviene si éste desconfía de él es por que algo no anda bien.

S5s5s5s5s5s

- pues ándale que el maestro estaba justamente detrás de mi y pues me sacó de laboratorio – contaba Sakura caminando tomada de la mano de Shaoran.

- típico de ti

- ¡oye! – le reprendió dulcemente – además yo no tuve la culpa. Tomoyo estaba enfrente de mi y no me dijo nada

Shao sonrió.

Seguramente lo hizo pero como eres tan despistada no lo notaste.

- yo no soy despistada

- si, si lo eres

- ¿tanto? – dándose por vencida

- mucho

- de verdad a veces quisiera ser tan lista como Tomoyo

-Saku, tu eres lista pero te gusta hacerte la tonta

- no es cierto, soy malísima en matemáticas

- pero eres buena en lengua

- no es cierto

- ¿vez? Te la vives quejándote. Fuiste la única que pasó el examen de gramática y te quejas

- ¡ya pues ya¿y a ti que tal te fue? –dijo cambiando el tema.

Caminaban hacia la casa de Sakura.

- bien, sin novedades; tu sabes sin que me sacaran de clases ni nada parecido

- ¡eres un payaso! – le dijo golpeándolo en el brazo. Shaoran se estaba burlando de ella, pero entonces él se detuvo en seco.

- ¿Qué¿Qué pasa? – preguntó extrañada

- ¿Sakura quien es ese tipo?

- ¿Qué tipo? – lo miró. Shaoran miraba hacia el frente. Estaban a unos cuantos metros de distancia de su casa y parado frente a la puerta estaba un hombre de cabellos oscuros.

- oh, él es mi hermano

- ¿tu hermano? Nunca me contaste que tuvieras un hermano

- ¿no lo hice? – preguntó extrañada, Shao negó – lo siento, es que como casi nunca viene a la ciudad pues… bueno, muchas gracias por acompañarme –se soltó de su mano y le dio un beso en la mejilla

- ¿Qué? A no, te dije que te iba a acompañar hasta la puerta de tu casa

- no es necesario de veras – pero Shaoran la arrastraba a la casa de cancel blanco – Shao espera – el castaño se detuvo – es que quiero evitarte problemas, mi hermano es muy celoso y…

- pues que se valla acostumbrando a mi presencia – y siguió caminando. Sakura gimió.

- ¡Sakura que bueno que llegase! – la saludó su madre

- Touya está aquí – y éste fue su padre

- hola Touya – y saltó al cuello de su hermano dándole un gran abrazo

- ¡suéltame monstruo! – pero entonces reparó en la presencia del adolescente frente a él - ¿y este mocoso quien es?

Sus padres volvieron a verse. Ambos sabían de la relación de los dos chicos.

- es… un amigo de la escuela de Sakura

- ¿un "amigo"?

- si, si… un amigo – murmuró nerviosa Sakura

- ah, mira y… ¿Por qué te traía de la mano?

- ehm… bueno, es que, eso es por que… Shao… quiso que… yo no…

- deja de atosigar a Sakura, Touya.

Un hombre de cabellos plateados un poco más alto que Sakura incluso de Shaoran pero no llegando a la estatura de Touya apareció a sus espaldas de éste último.

- ¿hallaste donde estacionarte Yue? – preguntó sin despegar la vista del mocoso

- sí, a unas cuantas cuadras – miró a Sakura con sus ojos lilas. – hola Sakura ¿Cuánto tiempo? La última vez que te vi eras más bajita que yo

- siempre lo será Yue, es una mini monstruo – dijo con burla

- ¡Touya!

Sus padres rieron. Shaoran observaba la escena absorto, si a algo él podía llamar familia sin duda sería la de Sakura, todos parecían ser parte del otro y no se lastimaban nunca. Eran amorosos y todos se preocupaban por el otro…

- pasen tenemos mucho que charlas – su madre de Sakura lo miró – Sakura si quieres invitar a Lee

- no, él ya se… - la interrumpió pero…

- con mucho gusto señora gracias

Sakura se había quedado perpleja.

- ¿y que esperan para entrar? – dijo Touya

- Touya deja de molestar a Sakura – se escuchó la serena voz de Yue - ¿ni por que hacía tiempo que no la veías la dejas en paz? Se que es tu hermanita pero no crees que esos celos de hermano mayor resultan un poco desmedidos – Yue arrastraba hacia adentro a Touya – además quizá podría decirse que hasta exagerados – poco a poco se iba haciendo más lejana la voz – tienes que comprender que ella tiene una vida y que…

Y esto es todos los días – se quejó Sakura – bueno, no, no todos los días por que obvio Touya casi nunca está aquí pero de todas maneras así que cada vez que viene y… - pero Shao miraba la puerta aún - ¿Qué pasa Shao?

- ese sujeto no me gustó como te miró.

- ¿Qué sujeto?

- él tal Yue – dijo con desprecio

- ¿Yue? – preguntó perpleja

- si, casi te devoraba con los ojos

- ¿a mi? – una traviesa sonrisa se pintaba en los ojos verdes

- ni modo que a mi – puntualizó con sarcasmo

- pues… podría ser – contestó con simpleza

- ¿Qué? – alzó la ceja sin entender – no estoy bromeando Sakura

- Shao, Yue es gay – el chico se quedó sin palabras

- ¿gay? – dijo en un suspiro

- y muy gay, tanto que es el novio de mi hermano. Por lo que seguramente al que estaba devorando con la mirada era a ti corazón ¿seguro que aún deseas entrar? – concluyó con una sonrisa cuando vio el semblante de Shaoran más pálido que nunca.


Continuará…

Hola!!! Traté de actualizar lo más rápido que pude, ya tengo el capítulo siguiente solo que tenga un poco de tiempo y lo cargaré a la página.

Dejaría un adelanto pero mi hermano me está corriendo así que sin demorarme más gracias a:

NeNa Li, darkmaho, Rosh Bernal, Chibik-Lady, faransu, AmiChan91, Card Captor CRISTAL7, Eliana, Chikage-SP y meli17.

Espero que hayan disfrutado el capítulo.

Se cuidan Xao

Dejen reviews!!!