CAPITULO 2 - Confesión estilo manga

By Sakurajin-chan


Disclaimer:Bleach no me pertenece, esa es la cruel realidad, hago esto simplemente por ocio y porque estoy loca (bwajajaja), es una creación de Kubo Taito. Este fic es mera ficción ujujujuju, dejen reviews!


¿Qué hacía Renji ahí?

Era la pregunta que circulaba por la cabeza de Ichigo, de momento su cerebro se apagó, no podía pensar. Y es que algo llamado celos se apoderaba de él, simplemente aún cuando era algo que él no conocía se hacía presente, claro que nuestro pelinaranja no se daba cuenta aún; su cuerpo tenía reacciones extrañas, sus puños se apretaban, sus dientes hacía un ruido parecido a un rechinido y sus ojos se entrecerraban, como si su cuerpo tratará de detener la furia que se contenía…

Y no había fundamentos para que él se sintiera así, porque Renji estaba parado como a dos metros de una distraída y ensimismada Rukia. Y por la misma razón que estaba ensimismada Rukia era que el pelirrojo de cejas tatuadas estaba allí.

.:: FLASHBACK ::.

Rukia dio un salto para llegar arriba de un árbol, dejando al joven pelinaranja hablando sólo; su cara reflejaba algo, no era tristeza, era algo más como decepción.

- ¿Amiga eh? – se dijo para si misma, al mismo momento que saltaba del árbol.

Camino un poco, y se sentó en una colina. Hacia ya tanto tiempo desde aquel día que siguió al Hollow hasta Karakura para mandarlo de vuelta al Hueco Mundo, cuando conoció a Ichigo y le salvó la vida, cerró los ojos y sonrió, hacia ya tanto tiempo desde que ÉL la había rescatado de la pena de muerte en la Sociedad de Almas, cuando arriesgo su propia vida para tenerla de vuelta a su lado aún cuando él decía que ella era una molestia.

No sabía que le pasaba, era sólo que cuando pensaba en Ichigo su corazón comenzaba a latir más rápido de lo normal, vivir en su casa, bajo el mismo techo, comer y convivir con su familia le habían dado una nueva visión del mundo, se sentía completa cuando estaba junto de él, matando Hollows, yendo a la escuela, peleando por tonterías, eso la hacía sentir bien.

- Ese idiota, ¿Qué nunca se va a dar cuenta? – grito de manera inesperada, se levanto y volvió a caminar, hasta que sintió que la observaban.

- ¿Quién es idiota? – le cuestionó un chico pelirrojo que estaba sentado en el mismo lugar que ella.

Era increíble que durante todo el tiempo que ella estuvo sentada ahí divagando de esa manera, no se hubiera dado cuenta de la presencia de Renji, quien sólo la contemplaba.

- R… Renji – tartamudeo asombrada - ¡¡¿qué estabas haciendo ahí idiota?!! ¡¡Casi me matas de un susto!! – recuperándose le grito al pelirrojo como sí de ello dependiera su vida, se sonrojo un poco y agradeció a los Dioses el no haber dicho "Ese idiota de Ichigo", o cualquier otra cosa más comprometedora.

- ¡Mphf! – gruñó - ¿puede ser que no te diste cuenta de mi presencia? ¿Pues en que estas pensando? – dijo en tono burlón levantando una ceja. Se puso de pie y camino hacia la chica que lo miraba con más pena que enfado. – Y bien, me vas a decir ¿Quién es el idiota? – le volvió a preguntar acercando su cara a la de ella.

- ¿Eso a ti que te importa? – le replicó y le dio un puntapié debajo de la rodilla a su viejo amigo. - ¿y tu que haces aquí? – le pregunto un poco más calmada.

- Lo mismo te pregunto ¿Dónde esta el estúpido de Ichigo? – dijo mirando hacia todas partes como buscándolo, después de todo la mayoría de las veces que veía a Rukia desde que estaba en Karakura, el pelinaranja iba acompañándola, un hecho que molestaba mucho a Renji ya que hace tanto tiempo que la conocía, y no recordaba que ella se apegará tanto a una persona, menos a un chico, más que a él, claro esta.

Hacia tanto que no estaba a solas con ella, que no platicaban, que no se molestaban mutuamente, es más hacia ya tanto tiempo de esas peleas verbales en las que solamente la pelinegra ganaba. Le hacía sentir algo de melancolía.

- No lo sé, ni me importa – dijo con tono de molestia.

Renji, miró hacia arriba, pero no evito mirar de reojo a Rukia quien tenía la vista perdida, sabía que algo le pasaba, o que le molestaba... Él la quería de eso estaba completamente seguro, pero no era un cariño de "Ah tenemos cientos de años de conocernos" o "eres la hermana que nunca desee", era un cariño más singular, él no sólo la quería sino que sabía que haría cualquier cosa por ella, incluso desafiar al propio Capitán Kuchiki. El no sólo la quería sino que quizás… "quizás"… la amaba.

Y él llegó a sentir que ella hace mucho tiempo podía haberlo correspondido, pero él día que la dejo ir con el clan Kuchiki, fue el último día que tuvo esa sensación. De ahí en adelante, sólo volvió a sentirla así pero con Ichigo, ella miraba a ese pelinaranja de manera singular, de una forma en la que no miraba a nadie, a nadie más.

- Cuando… - el joven susurró lo que hizo que la chica volteará a verlo – cuando, tu necesites… - su voz iba temblando con cada palabra, al mismo tiempo que en su cara se revelaba rubor - ¡Cuando tu necesites hablar sabes que puedes llamarme! – termino de manera rápida para que la pena no lo invadiera por completo.

Su amiga solo río curiosa, de las palabras que Renji le había le dicho, y no pudo evitar darle un puñetazo en el estomago, lo que hizo que este se doblará, y su risa le dio espacio a sus carcajadas.

- ¿De que te ríes idiota? – le gruño un apenado y recién golpeado pelirrojo - ¡¡Estoy tratando de ser amable contigo!! –

Rukia se reincorporó, se seco las lágrimas, pues que de tanto reír se le habían salido. Y sólo dirigió una sonrisa a su acompañante.

- No te pongas tan serio tonto – se justifico – te lo agradezco Renji – dijo con un poco más de seriedad pero a la vez suavidad en su voz – hace tanto que nos conocemos… - sus ojos se hicieron más grandes de lo que eran y con cara de "tengo una idea" miro a Renji, quien la miró con cara de "que demonios te pasa".

- Renji… ¿Qué piensas de mi? – soltó de golpe la pregunta, tan sincera y curiosa como ella sola.

El pelirrojo se quedó sin habla, sus ojos como platos, no podía decidir que decir para que su cara no se bañara en rojo.

- ¿Qué… Qué… Qué…? – se quedo trabado en esa palabra, hasta que reaccionó - ¿Qué, Qué pienso…? – se volvió a trabar, y volteando la mirada hacia el cielo para que no se notará lo rojo de su cara trato de completar la oración - ¿Qué, qué – pienso – de - ti?... –

- Sí, dime que piensas de mí – le reclamó en tono demandante Rukia

- Pues… - aún con la cara al cielo Renji trato de contestar la directa pregunta – pues, eres… es… es… es… ¡¡¿Por qué me haces esa pregunta tan estúpida?!! – le grito recapacitando que no podía decirlo, era vergonzoso, ¿Cómo el Teniente del Sexto Escuadrón del Seiretei podría estar diciendo cosas tan cursis e impropias?

- ¡¡Solo respóndela!! – demando ella

- ¡No lo haré! – se negó rotundamente él.

- ¿Por qué? Es una simple pregunta – volvió a reclamarle Rukia.

- ¡Porque es vergonzoso! – dijo sin pensar – ¡es sólo que no puedo decírtelo aún! – pareciera que su boca tenía vida propia y decía cosas que su mente no terminaba de asimilar.

- ¿No puedes decirme qué? – pregunto la pelinegra con una expresión digna de un Oscar, estaba sorprendida, demasiado sorprendida.

Renji no pudo esconderlo esta vez, su cara estaba expuesta, era roja como un tomate, su respiración se acortaba y se sentía indefenso. Y aún cuando fuera vergonzoso, era algo que desde hacía tanto le quería decir a ella, así que inconscientemente miro sus grandes ojos negros como la noche, y coloco sus manos en sus pequeños hombros.

Entonces de su boca salió un pequeño "Te quiero", tan pequeño como un aliento, que apenas si pudo escuchar la shinigami, pero que quedó bastante claro.

Y la ágil mente de Rukia comenzó a carburar, ¿eso era lo que en los mangas shoujo se llamaba una confesión? Al parecer sí, pero era una confesión de una persona de la cual ella no se lo esperaba, eso también aparecía en los mangas shoujo. Pero, era Renji, su amigo de la infancia, su mejor amigo, su más viejo conocido.

El viento los saco a ambos de sus pensamientos, el anaranjado resplandor del sol les indicaba que pronto oscurecería lo que hizo que Rukia recodará que le prometió a Yuzu ayudarle con la cena.

- Me… me tengo que ir, es tarde y tengo algunas cosas que hacer – dijo ella apresurándose a alejarse de Renji – pero… - dudo – tenemos que aclarar esto – continuo sin voltear a ver al pelirrojo que la veía con incertidumbre – te veo en la terraza de Ichigo por la noche… ¿Sí? – termino.

Y se fue corriendo.

Renji se colocó las manos en las sienes y apretando su cabeza dijo para sí mismo - ¿Qué acabo de hacer? –

Y como resultado de todo esto tenemos a una Rukia muy preocupada durante la cena, acerca de la responsiva que le daría a su mejor amigo, y a un Ichigo pensando que hizo que se molestará y lleno de pensamientos acerca de Rukia.

.:: FIN DEL FLASHBACK ::.

Eso es lo que hacía Renji allí con Rukia a media noche, arriba de la casa de Ichigo, quien en ese momento no sabía que pensar, y su cuerpo lo detenía para que no cometiera estupideces.


Autora: hola a todos mis pequeños niños, tarde mil años en actualizar este fic, Gomen Nasai!, es que tenía tantas cosas en mi cabeza, pase por depresiones, cambios de humor, una que otra bipolaridad jajajaja xD, pero sigo viva, gracias a todos los que me apoyarón con sus reviews ;0; los adoro, prometo actualizar esto y que este capitulillo sea de su agrado, sino acepto patadas =D!

Os amo. ¡¡REVIEWS!!