Ultimo apartado de la colección. En este se encuentran los principales miembros de Millenium, en el siguiente orden:

-El mayor

-El doc

-El capitán Hans Günsche

-Schöringder


Fascismo

No toleraba que otros fueran distintos a él, por eso, se procuró con todos los recursos posibles; con todas las armas; con toda la carne de cañón y con todas las artes de la guerra que pudo, y trató de subyugar, que no conquistar, un antiguo y poderoso reino.

Pero al final, su intento se estrelló contra la tierra junto a sus naves temerarias, por que en ese reino de oropel y orgullo, había otros que tampoco toleraban lo que no podían entender.

Genio

"¡Está viva, está viva!" Gritó el pequeño raro de gafas enormes, dio alaridos de loco alzando ambos brazos; se ufanó, jactó y regodeó en el fruto de su primigenio éxito, corriendo de un lado a otro, hasta que la pequeña lagartija que había salvado de la feroz zarpa de un gato y vuelto a la vida por medio de pequeñas descargas de electricidad, aplicadas con un par de cables milimétricos adheridos a una batería, huyó aterrorizada por la danza eufórica y frenética, que casi logró aplastarla.

Silente

Él nunca protestó, ni dijo nada. Jamás tuvieron que untarle la boca con picante o yerba amarga como castigo a un rezongo. No pronunció vocablo ni ante la tiranía de su cruel y violento padre; ni cuando siendo niño lo arrebataron del seno materno para llevarlo a ese colegio militarizado (legado ulterior de las juventudes hitlerianas), ni cuando experimentaron con él y lo hicieron mitad bestia; ni cuando fue enrolado en un ejercito dirigido por fanáticos proclamadores de la superioridad de una raza; ni cuando se unió a la quijotesca causa de un megalomano.

No, el no abrió la boca, ¡ni al ver debajo de sus pies las fulgurantes luces de Europa! ¡Ni el clamor de la hermosa guerra! Ni al enfrentar a su enemigo….ni siquiera cuando fue vencido y asesinado. Luego entonces, él fue un excelente soldado, ¡un militar magnifico! Pues nunca, en toda su mediatizada y expropiada vida; dijo una palabra.

Sueños

Ronroneando dio tres vueltas sobre sus pies y manos antes de echarse a dormir. A esa misma hora recibía órdenes de su Mayor; instalaba bombas en objetivos enemigos, era acribillado en el fragor de una batalla y servía de intermediario entre la sede alemana y los cuarteles en Sudamérica.

Vivía, moría y resucitaba aproximadamente tres veces cada día, pero en la calma de esa, su siesta vespertina, el suboficial soñaba que era un niño de verdad.