Las pequeñas manos de Sunao, se aferraban desesperadamente a la playera negra de Sora, mientras este lo provocaba lentamente. Caricias en su torso, besos en su cuello, y esa enloquecedora presion que tenia en su entrepierna, lo estaban llevando a un inmenso placer, su cuerpo se calentaba rapidamente, Hashiba tambien lo noto, pues en su cuerpo tambien aumentaba la temperatura, llegaria un momento en que la opresion en sus pantalones seria insoportable.
--Ahhhh!....---gimio Sunao, curvando su espalda levemente contra la pared
Estaba hecho, Sora tenia que transportar a Sunao a la cama mas cercana, ahora la tortura era para él, escuchar los gemidos, las imploraciones de deseo, los movimientos del cuerpo de Fujimori tratando de resistirse eran una gran provocacion para su persona, queria tener al Uke debajo suyo, despojarlo de esas ropas y acariciarlo totalmente para sentirse pleno, no satisfecho por que eso vendria despues con las penetraciones.
La respiracion de Sora se acelereba, afortunadamente el peliazul pudo vislumbrar, a traves de la puerta entreabierta de la bodega, una cama, fijo su vista en Fujimori, estaba totalmente embelesado, tenia sus ojos cerrados con una expresion que le pedia mas, su cuerpo estaba calido, su pecho subia y bajaba por la excitacion que tenia.
--Es ahora o nunca....--dijo inaudible Sora, dejo de presionar a Sunao y en un movimiento agil, tomo en brazos a su amante, llevandolo como una novia, abrio completamente la puerta y deposito al pelirosa en el colchon del lecho. Nao al sentir el frio y la suavidad de las sabanas, abrio los ojos, pudo vislumbrar en donde estaba y a Hashiba que estaba frente suyo, con las manos en cada uno de los costados de su cabeza.
--Fujimori....---dijo Sora, con un tono ronco.
Los rayos que se escapaban a traves de las persianas de la habitacion, iluminaban un poco la escena, Sora podia ver la cara de Sunao enmedio de la oscuridad, ademas de su lindo sonrojo que tenia en las mejillas, que era imperceptible para el ojo humano normal, pero no para los ojos de un seme, en este caso Hashiba Sora.
--Te ves adorable sonrojado...--comento con picardia el peliazul
--Callate...--contesto Fujimori, ese comentario lo hizo sentir avergonzado
Con una sonrisa en los labios, Sora se acerco a su Uke, depositando un beso apasionado, todo el cuerpo de Hashiba se tumbo sobre el de Sunao, haciendole imposible escapar. Cuando ambos chicos se separaron, Fujimori observo como Hashiba deslizaba su bata blanca por sus hombros, tenia el plan de quitarsela, asi cooperando un poco, el pelirosa se incorporo para que la prenda saliera, Nao solo planeaba que seria solo la bata la que se quitase por el momento, pero Sora tenia otro plan, aprovechando, saco la playera negra de manga larga que tenia puesta el Uke. Asi el torso palido, firme de Sunao estaba expuesto, sin que este lo autorizara.
Ahora tenia mas piel libre para acariciar. Hashiba se acomodo de nuevo, colocandose entre las piernas de Sunao, para seguir presionando y despertando los instintos de Fujimori. El miembro del mayor presionaba de nuevo la entrepierna del menor, mas este ultimo contenia los gemidos en su boca. Queria luchar un poco.
--Te resistes de nuevo??--cuestiono cinicamente el peliazul, al mismo tiempo que acariciaba el pecho de su amante, para poder arrancarle gemidos con su nombre.
Nao estaba bajo presion absoluta, queria dar pelea, pero sabia de antemano que siempre sucumbia ante las caricias de Sora, no lo podia evitar, desde que lo conocio se enamoro de él.
--Bien...--agrego Hashiba con un tono sensual y dibujando una sonrisa en su rostro--...si quieres luchar, hazlo, pero...--se acerco a la oreja de Fujimori, este estaba con sus brazos encogidos levemente en su propio pecho, era una accion de inercia y proteccion--...al final, Seras Mío!....--exclamo sensualmente, besando su oreja.
--ah...--gimio levemente Fujimori
--Lo ves?, ya estas comenzando a ser mio--comento Sora, continuando con su labor. El cuerpo del pelirosa, no estaba al descubierto totalmente como a él le gustaba que estuviese. Los instintos de Seme , estaban despiertos completamente en Hashiba Sora.
Sora tomo por la muñecas los brazos encogidos de Sunao, colocandolos a los costados, uno a cada lado de la cabeza del pelirosa, y moviendose suavemente, se acomodo de nuevo entre las piernas del Uke, haciendo presion, poco a poco, los labios de Hashiba tocaron la piel del menor, rozando el cuello, despues regalando besos cortos, iba bajando lentamente, tocando las claviculas. Los brazos atrapados del pelirosa temblaban, sus ojos estaban cerrados, mientras su dueño se mordia su labio inferior, tratando de reprimir sus gemidos.
Estaba aguantando mucho.
Mientras Hashiba seguia con su labor, bajando mas y mas, hasta que se topo con los pezones del chico, los cuales estaban ya erectos. El mayor dejo libres los brazos del menor, para poder acariciar a su antojo aquella zona tan placentera, Nao con sus brazos recien liberados abrazo levemente la cabeza de su amante, enredando sus dedos en sus cabellos, mientras Sora hacia lo suyo. Cazaba uno de los pezones rosados entre sus labios apretandolo, al mismo tiempo que el pezon compañero era acariciado por una de las manos del peliazul.
Sunao exploto ante tanta sensualidad.
--Ahhh...mmmm....Ahhh Sora!...--gimio fuertemente, enredando con desesperacion sus dedos en aquellas hebras azules
Las acciones se invirtieron, ahora Sora degustaba el otro boton, dejandolo completamente empapado.
--Ahh...ahhh...--seguia gimiento el Uke. Si Hashiba seguia con eso, estaba seguro que Sunao se correria antes, pues el seme lo habia ya provocado bastante.
Sora se incorporo con ayuda de sus brazos, degusto la expresion que tenia Sunao, sus cejas temblaban, sus brazos estaban tan debiles, que cuando el peliazul se incorporo no mostraron resistencia. Hashiba aprovecho para despojarse de su chaqueta y su camiseta ligera, de color negro basta agregar, para tener el torso desnudo, tomo las manos de Nao entre las suyas, posandolas en su pecho plano y firme, Sunao abrio los ojos y percibio donde estaban tocando sus manos. Distrayendolo de esta manera, una de las manos del peliazul, se dirigio al pantalon de Nao, bajo el cierre de la prenda, desabrocho el boton, y deslizo lentamente el pantalon, dejando a Sunao en ropa interior.
El Uke estaba hipnotizado con el espectaculo que veia en sus ojos rosaceos era simplemente hermoso. Tocar y admirar aquel torso tostado, sentir el corazon de Sora que latia a la par suyo.
--Hashiba...--murmuro Fujimori , moviendo su mano por la superficie
--Fujimori...--contesto Sora, volviendose a recostar sobre Sunao, usando sus codos como soportes, regalo un beso apasionado en aquellos labios carnosos y dulces, al tiempo que su mano viaja debajo de los boxers que traia puesto Sunao, tocando el pene del Uke masturbandolo lentamente.
--Ahhh...mmmm...no...--gimio Sunao, rompiendo el beso que tenia con Hashiba.
Los gemidos de placer incrementaban su intensidad, al sentir que Fujimori podria venirse en cualquier momento, Hashiba retiro su mano, retirando los boxers con cuidado, al hacerlo, la prenda logicamente rozo la entrepierna de Nao, haciendolo soltar un suspiro placentero.
Por fin la ropa interior fue retirada, el cuerpo del pelirosa estaba libre y perfecto para Sora.
--No es justo!--exclamo Sunao, con un puchero en su rostro.
Hashiba se volvio a su cara al escucharlo.
--Pero que dices?..--pregunto sorprendido el mayor
--Yo tambien quiero verte...--contesto, desviando su mirada, estaba enfadado que Sora solo le dejara ver su torso y nada mas
Una sonrisa burlona y picara se dibujo en los labios de Hashiba, se incorporo de la cama, poniendose de pie.
--Esta bien...--comento el peliazul, al tiempo que bajaba su pantalon, junto con su boxers, Nao lo miraba atonito y el color rojo subia por su cara, aprovecho para agarrar la semana que reposaba bajo el, logrando jalarla, se cubrio un poco, mientras Hashiba se quitaba la ropa.--Ahora si....--volteo el peliazul, sin ningun miramento, poniendose de frente a Sunao, acercandose a él, y susurrando---...no habra nada que nos distraiga...
Las manos de Fujimori apretaron la sabana que tenia cubriendole hasta el pecho, asi sin ningun miramento o pausa Hashiba se tumbo de nuevo sobre el uke. Se miraron durante mucho tiempo, Sora rozo su mano contra las mejillas rojas de Nao, este se ruborizo complemente.
--Creo que es mi turno…---comento Sora, desconcertando a Sunao. EL peliazul corrio la sabana, bajando de nuevo por el torso de Fujimori, queria llegar a un unico objetivo. Una vez que termino su recorrido llego hasta el miembro de Sunao, el cual ya estaba erecto, lo engullo deliciosamente.
Nao Gimio fuertemente.
--Ahhhhhhhhh!!...Hashiba….
Hashiba lo lamio lentamente, besando la punta una y otra vez, ocasionando una gran temperatura en aquella zona intima y en todo el cuerpo del pelirosa, que estaba mas exitado que nunca.
--Mas….Mas!!...—rogaba deliciosamente Nao, queria que esas punzadas placenteras no desaparecieran, adoraba, secretamente por supuesto, el Sexo Oral que Sora le practicaba, por que sabia exactamente donde tocarlo, ademas de hacerlo delicamente y sensualmente a la vez---…Ahhhh Hashiba…..yo…yo….—su cuerpo empezaba a contraerse levemente, su espalda se curvaba, iba a correrse, podia sentirlo en su interior, un gozoso Orgasmo.
--Ahhhhh!,…me vengo…--añadio agonizante, pero al escuchar estas palabras provocaron que Sora aumentara la velocidad---…Sora…--lo llamo por su nombre---…me vengo!!—grito al tiempo que el Seme lo recibia gustosamente.
--Delicioso…--murmuro suavemente Sora, lamiendose los labios, estaba feliz por que habia degustado el fruto del Orgasmo de Sunao, los cuales siempre eran dulces y deliciosos.
