Desaparecida
By: Enchanted Echoes
Hola a todos! De seguro deben de estar ya hartos de esperar muuuucho entre capitulo y capitulo, pero no se que me pasa que simplemente no actualizo, en pocas palabras…me quede sin excusas u.u… pero espero que su gusto por mi historia no haya cambiado y eso los haga perdonarme (risita nerviosa)
Bueno… aquí esta el siguiente capitulo….
Capitulo 7.- Libertad
- ¡Regresaste!- chilló Natsumi al ver parado en el umbral de la puerta a quien sino Kurodou Akabane.
- Pagaras caro por tu intromisión- gruño enfadado el Amo Kisaragi, presionando un botón rojo que descansaba en la pared.
Antes de que algo más pasara, la sala se vió rodeada de guaridas fornidos y armados. Natsumi aprovecho la distracción para escudarse detrás de Akabane, quien no pareció objetar al respecto. Saco sus bisturís, cuatro en cada mano, como siempre, y se preparo para el ataque. Miró cuidadosamente a cada uno de sus atacantes antes de moverse.
- Natsumi-kun- dijo con tranquilidad- tus amigos están aquí. Aprovecha la distracción para salir de aquí y encontrarte con ellos.
-Pero…- Natsumi no deseaba irse, en verdad no quería. Aunque fuera peligroso porque solo se sentía protegida al lado de Akabane.
-Es peligroso- fue su respuesta, tal y como ella esperaba.
Lo que sí le tomó por sorpresa fue sentir la mano de Akabane empujándola hacia fuera de la habitación al mismo tiempo que iniciaba su ataque. La puerta se cerró tras de él y no pudo ver nada más. Natsumi poso sus manos sobre el frío acero de la puerta, por un momento intento abrirla y ver que ocurría. Sacudió su cabeza con fuerza y se dio la vuelta, comenzando a correr en la oscuridad en busca de sus amigos, los Get Backers.
- "Él estará bien"- se dijo a si misma – "más le vale que esté bien"
Ginji, Ban y Emishi se llevaron una sorpresa enorme cuando se toparon con Natsumi por uno de los pasillos y , confundiéndola con uno de los soldados, casi le hacen daño.
-¿Qué haces aquí?- preguntó Ban
- Escapando, ¿Qué más si no?-
- Creía que necesitabas nuestra ayuda- dijo Ginji sintiéndose mal por no haber hecho nada útil hasta el momento.
-Claro que sí, de no se por Akabane ni siquiera estaría aquí, yo sola no puedo- dijo Natsumi dejándose caer en el piso. Estaba cansada de dar tantas vueltas a la mansión sin encontrar una salida. Pudo percatarse de la pequeña sonrisa que Ginji esbozo ante su comentario y eso la hizo sentir sonreír también.
- Ustedes son los Get Backers ¿no? Con un porcentaje del 100, pero aún no estoy en mi casa, así que todavía tienen trabajo que hacer- dijo Natsumi guiñando el ojo.
Los Get Backers soltaron una risa y le ayudaron a pararse. Sería difícil salir de la mansión, pero estaban seguros de que lo peor ya había pasado. Terminarían con éxito su misión.
…
Akabane se limpio una salpicadura de sangre que había logrado manchar su rostro. Escuchaba como el amo Kisaragi, asustado, intentaba escapar de él, pero no podía.
-Tu, traidor. Debí suponer que esto pasaría- chillaba mientras se arrastraba en el piso, agonizando.
Por alguna misteriosa razón, Akabane no había terminado con su victima como era su costumbre, de manera rápida y aburrida para él. Se estaba tomando su tiempo, asegurándose que el Amo Kisaragi sufriera lo más posible, alentando su muerte en manera cruel y despiadada.
- Esa chiquilla es la causante de todo, ¿no?... ¿Cómo te convenció tan rápido? Trabajabas para mí, y ni todo el dinero que te di fue suficiente. ¿No querrás a la muchacha para ti solo, verdad?- escuchó que le decía aquella molesta vocecilla – Podemos llegar a un acuerdo…
-Tonterías- Akabane, no quiso escuchar ni una palabra mas de las ridiculeces dichas por el tal Kisaragi y se decidió a acabar con él.
¿Querer la muchacha para él? ¡Tonterías!
¿Llegar a un acuerdo para perdonarle la vida a alguien tan insignificante como él? Peor aún. Él ya no tenía nada, que a Akabane le interesara.
Salió de la mansión para ver a Natsumi, abrazada de Ban junto con sus amigos Ginji y Emishi, dirigiéndose hacia el enorme camión. Los cuatro reían alegres de que todo hubiera acabado. Antes de subirse al camión, notó que Natsumi volteaba a la mansión con un aire preocupado.
¿Sería que se preguntaba donde estaba? ¿Sería acaso posible que ella se preocupara por él?
Miró a todas direcciones, cada ves la tristeza se marcaba mas en su rostro entonces su mirada se conecto con la suya. Pudo ver claramente como se iluminaba el rostro de Natsumi y le saludaba con ambas manos, feliz como nunca le había mirado.
- ¡Gracias por todo!- sonrió, mientras la apuraban a adentrarse en el camión. Una lagrima se deslizó por su mejilla, sin embargo, Akabane creyó que había algo diferente en ésta: una lagrima de felicidad.
Mientras el camión se alejaba, con Natsumi sacudiendo los brazos en torno a él a manera de despedida, luciendo su alegre sonrisa, Akabane sintió un pequeño vació en su pecho. Todo había acabado y nadie sabía cuando si es que se volverían a ver. Y sin poder explicarse bien que es lo que sentía, alzo su mano educadamente, como siempre hacía, para despedirse de aquella muchacha; y deteniendo con la otra mano el sombrero evitando que este se fuera con el viento, giró para buscar su maletín de dinero donde le había escondido y posteriormente comenzar su camino, justo en la dirección contraría que había tomado el camión de Emishi…
…
Eso es todo por este capitulo, no se preocupen aún queda uno mas. Ahora procederé a responder comments jejeje
LADY SHADOW: mira, cuando una mujer usa camisa blanca y se moja dice los rumores que se transparenta todo, por eso Akabane cuando le dio el abrigo estaba de espaldas, digamos que por respeto a Natsumi. Y en cuanto al final, me gusta tu idea, pero se me ocurrió otra algo parecida pero siento que queda mejor, espero que cuando la leas sea de tu agrado.
JULI: si lo se, me tardo en actualizar, pero descuida que aunque me tome un ratin, voy a terminar la historia. Además pensaba hacer una segunda parte pero en un fic diferente.
Y ya lo saben: para dudas, comentarios, quejas o cualquier otra cosa que se les ocurra, dejen un review.
A todos mis lectores: saben que los amo!!
Suya
E.E
