Entre azul y buenas noches
Por Katsumi Kurosawa
Capítulo 10
Despedida
El hermoso ruido de un corazón tranquilo era lo único que podía escuchar.
Se sentía como su ser se llenaba de sosiego…
Como si todo su sufrimiento hubiera terminado y los problemas se hubieran resuelto…
Debía estar muerto…
Sentía una suave caricia palpar su rostro. Aquel hermoso perfume que portaba su madre cuando era niño capturó su olfato y embelezó su mente.
Una canción de cuna era tarareada por aquella dulce voz de su padre… aquella que decía "Nantoka narusa"… Todo tiene una solución…
Sonrió.
O al menos eso creyó hacer.
—Abre los ojos… hijo mío… —le decía la dulce voz de Anna, seguía acariciándolo parsimoniosamente—. Abre los ojos que todavía estamos contigo…
Sus ojos de obsidiana se abrieron lentamente, tratando de acudir al llamado de su madre.
Vio un borroso techo.
Después unos profundos ojos negros acompañados de una nariz pequeñita y los labios dulces de Anna Kyouyama.
Hana lanzó un suspiro. Se sentía adolorido; como si un camión le hubiera pasado encima, regresado y vuelto a pasar.
Pronto se sintió en los brazos de su madre y sonrió sintiendo el nostálgico contacto que le recordaba su infancia.
—Iba a matar gente o torturar animalitos si no abrías los ojos… Una semana durmiendo asusta a cualquiera… —le susurró mirando al frente.
El rubio siguió la vista de su madre, guiado también por la vocecita que iba bajando su intensidad al paso de sus palabras.
Ahí estaba Yoh, cantándole a un lindo bulto envuelto en mantas color verde.
Sonrió y levantó la vista.
—Te has quedado dormido —le dijo al muchacho que lo observaba desde los brazos de Anna.
—Tu siempre tan coherente, Yoh… —Anna levantó una ceja.
— ¿Cómo es que sigo vivo? Yo no estoy entrenado…
—Nosotros tampoco sabemos —Yoh se rascó la cabeza.
—Eres un Asakura, es obvio que contigo pasen ese tipo de cosas… ¡que orgullo! ¡Igual que tu padre…!
El castaño sonrió inflando el pecho como un macho de pavo real que presume de sus atributos.
—Sólo que más guapo —agregó cruelmente la rubia viendo a su esposo caer al piso con decepción.
— ¿Cómo es que sigo aquí si estoy ahí…? —señaló al bulto que cargaba su padre.
—Porque puede que sean la misma alma pero de distintos tiempos—le explicó Anna con sutileza—, yo aquí soy la más culta en cuestiones de viaje en el tiempo.
—Supongo que mi presente se ha hecho pedazos… Ya no existirá y no tengo lugar al cual volver.
—Sí lo tienes —comenzó Anna—. Las cosas habrán cambiado pero si no regresas puede que alteres el balance.
—Sólo tienes que volver y adaptarte a los cambios. Sufrirás al principio pero espero que seas muy feliz —el castaño miraba a su bulto—. Yo me encargaré que este bebé sea feliz…
El castaño miraba a su pequeño bulto como lo más maravilloso del mundo. Lo era… había iluminado su existencia sin importar su edad, ser un quinceañero no le interesaba mientras tuviera a las dos personas que mas amaba en el mundo: Anna y su bebé.
—Si esto es cosa del destino ¿Cómo harán para que dentro de unos años yo regrese para impedir la muerte de papá?
—Yo me encargo de eso —musitó la joven—. Sé un par de conjuros que salvarán tu vida en esta situación, tendremos que mandarte al pasado, soy bastante diestra en ese tipo de invocaciones… Pero como nadie me preguntó, estuviste apunto de morir—pronunció las últimas palabras como regaño mientras le jalaba la oreja izquierda al rubio— y tú… —alcanzó la oreja del castaño— TE ATREVISTE A QUE MI HIJO DIERA SU VIDA…
—Pero no murió —lloriqueó el Shaman.
—Y LO DICES TAN A LA LIGERA… IMAGINA LO CARO QUE LO ESTARÍAS PAGANDO SI MI HIJO… —pero se detuvo, suspiró y trató de calmarse.
—Creí que te habías dado cuenta de lo que pasaba —susurró el castaño mirándola con serenidad—. Creí que lo habías leído en mi mente cuando regresé. Hasta yo noté que todos sabían o sospechaban algo cuando llegué.
—Sabes que cuando se hace eso se crean los oniis. No lo hago desde que supe que Hana venía en camino porque sería peligroso y… —se detuvo y miró a la nada—: estaba algo ocupada pensando en otras cosas…
Hana trató de incorporarse y ponerse de pie.
—Creo que debo marcharme…
Anna lo miró fijo y se incorporó junto con él.
— ¿Por qué tan pronto?
—No lo sé… siento que tengo una linda madre que me extraña en el futuro…
La rubia se sonrojó y apenas sonrió.
— ¡Y yo! ¡También estaré viejo y tendrás que cuidarme! —Yoh hizo un puchero y luego se sonrió de esa manera curiosa característica de él.
En un momento se levantó y colocó a su pequeño bebé en su cuna, le dio la última mirada y regresó con Anna y Hana.
Le dijeron a Tamao que vigilara al pequeño.
Salieron al patio de la casa.
—Gracias —musitó la Itako sonriéndole al muchacho que la pasaba como por diez centímetros de altura.
El chico la abrazó firme y besó su mejilla.
—A ustedes… —murmuró.
—Pórtate bien—le dijo Yoh de manera atropellada—… eso es lo que debe decir un padre ¿No?
La sacerdotisa le dio un golpecito en el hombro y entonces el Shaman de cabello castaño abrazó a su hijo. Medían la misma estatura, hasta Hana era un poco más alto…
—Trataremos de enviarte energía espiritual así que concéntrate en llegar al futuro—le explicó como buena madre.
Anna se quitó su rosario del cuello y a una distancia prudente de Hana cerró lo ojos.
Al lado contrario de la Itako, Yoh se colocó a la misma distancia y concentró todo su furyoku.
Hana cerró los ojos de la misma manera y trató de concentrar su propia energía mientras recibía la de sus padres.
Fue algo de minutos cuando el joven Shaman juntó la potencia de la energía, la cual transformaría en una fuerza centrífuga y volver a su lugar de origen.
Unos segundos antes de finalizar la técnica, Hana habló fuerte y claro:
—Cuando tu hijo tenga diez años e incendie el pasto de tu jardín, no lo regañes mucho… —le dijo a su madre cuando el as de luz lo iluminaba—Adiós…
—Adiós… hijo—susurró Anna sonriéndole.
— ¡Nos vemos! —Yoh lo miró con una sonrisa—, más pronto de lo que crees…
Continuará…
Notas del autor:
Aght!!!! Patéenme!!!! Sé que tardé mucho!!! Y ni siquiera termino la historia aquí. Está súper patético pero al menos NO LO MATÉ… SEÑORITAS NO LO MATÉ xDDDDDDDDDDDDDDD
- He regresado porque la guerra de regaños ya terminó… hasta por Messenger me dijeron que yo fui la cruel que mató a Hana xDD pero yo nunca dije murió… yo dije que cayó con un ruido seco desmayo
Dos capítulos más y se acaba… digo pues si no es que me piden más o.o
Bueno, aunque mis finales siempre son una basura espero que el de este fic no lo sea.
Disculpen la tardanza… casi cuatro meses n.n
Ciao y
Que los ilumine la eterna luz!!!!!!!!!!!!!
