Una Simple Mentira

Por: Kumiko-kori

Capítulo 2:

Las horribles consecuencias

"Mi corazón arde en llamas,

Y tú que no me amas,

Quiero escapar, quiero salir de este lugar.

Y ya no tengo fuerza en las mañanas,

Este sentimiento me gana,

Basta de llorar, las cosas debo enfrentar"

La ausencia de la tamaraniana pelirroja del grupo no pasó desapercibida por ninguno de sus cuatro compañeros, quienes se encontraban sentados en sus respectivos asientos, en la enorme mesa de desayuno. El asiento vacío que correspondía a la tamaraniana, estaba entre Raven y Robin, y la verdad era que todos sabían que era propiedad de Starfire, y que nadie debía sentarse allí por ningún motivo. Es que ella simplemente adoraba sentarse allí, entre sus dos mejores amigos.

—Alguien debería llamar a Star, ya es tarde y no ha bajado —dijo Chico Bestia. Se levantó y su puso enfrente de sus compañeros, buscó el gorro de cocina de Cyborg y colocó con mucha delicadeza en su cabeza. Los tres titanes lo miraban, ¡se veía tan gracioso con ese sombrero!— Estoy seguro que a ella le encantaría probar mi delicioso emparedado de tofu —terminó, mientras preparaba su emparedado.

Sí, ese día le había tocado hacer el desayuno al Chico Bestia y como siempre para el único que preparaba el desayuno era para él mismo, y en ocasiones para Starfire, que era la única de los cuatro que disfrutaba de lo que hacía Chico Bestia. Aunque no era el mismo caso cuando era Starfire la que cocinaba.

—Robin, cuando dijo "alguien" se refería a ti —le codeó Cyborg, con una sonrisa burlona que solía tener muy a menudo cuando se trataba de este par.

Robin bajó la cabeza con tristeza, no podía creer esto pero, esta vez no podía, simplemente no podía ir a su habitación dar tres pequeños golpes en la puerta y entrar después de un breve momento, observarla detenidamente mientras dormía… y luego despertarla suavemente, ya no podía hacer todas esas cosas a las que estaba acostumbrado; está bien, sólo lo había hecho una vez, pero ya no podía. Levantó la cabeza y observó de frente a su amigo verde y movió la cabeza de un lado a otro. Chico Bestia entendió el mensaje a la perfección: Él no iría esta vez.

—Buenos días, amigos —escucharon una voz femenina entrando a la cocina. Era la chica que faltaba esa mañana: Starfire. Chico Bestia y Cyborg la observaron con una sonrisa, pero se les borraron del rostro en el mismo instante en el que observaron los ojos de su amiga. Un rastro de profunda tristeza hizo que sus esmeraldas ojos perdieran su habitual brillo.

—Hola, Star —Saludaron todos a coro, bastante extrañados por el semblante de su amiga.

—Oye Star —comenzó a decir el verde, la tomó del brazo y la condujo a la mesa en donde se encontraban dos emparedados de tofu, y dos vasos de leche de soya— ¡Mira lo que preparé! ¡Emparedado de tofu!

—Lo siento mucho amigo Bestia, pero creo que por hoy sólo tomaré un té de hierbas —¿Té de hierbas? Cuatros miradas sorprendidas se posaron al instante en ella. Incluso Raven estaba consciente de que Starfire jamás tomaría té de hierbas por su propia cuenta. Es sólo que… a ella le agradaba otro tipo de cosas, como pizza, mostaza, gaseosa…

Nadie dijo nada, se limitaron a observar como si hubiera sido en cámara lenta, cómo su amiga se preparaba el té de hierbas y lo servía en una fina taza de porcelana. Después de esto lo lógico y común hubiera sido que Starfire ocupara el asiento vacío, el que estaba entre sus dos mejores amigos; pero no fue así. El asiento del Chico Bestia estaba también desocupado, ya que él servía el desayuno esa mañana, y fue éste el que Starfire ocupó, ante las miradas anonadadas de los otros cuatro chicos.

—Star… —Musitó el joven verde, sin salir todavía de la sorpresa— ¿Te encuentras bien? ¿No se supone que deberías sentarte en…?

—Por favor amigo Chico Bestia —pidió ella, sin dejarlo terminar su interrogación—, permite que hoy ocupe este lugar ¿sí? —El chico asintió, al tiempo que se preguntaba qué demonios le sucedía a Star.

Después de intercambiar lugar con su amigo tomó tres sorbos de té y luego se levantó bruscamente sin decir nada. Alzó la taza y la dejó en el lavadero.

—¿Star? —Preguntó Cyborg, pidiendo una especie de respuesta— Ni siquiera has terminado tu té de…

—No me siento muy bien, me voy a mi habitación —Y después de decir esto, desapareció de la cocina.

Los cuatro titanes restantes se miraron los unos a los otros confundidos. Cuando las miradas de Raven y Robin se cruzaron, éste sintió un escalofrió recorriéndole la espalada. Se preguntó al instante porqué Raven lo observaba de esa manera… ¿A caso ella sabía… Star le había contado…? ¡Que tonto era! ¡Por supuesto que se le había contado! Starfire le contaba todas sus cosas a ella.

Chico Bestia y Cyborg tenían una ceja alzada. Sabían a la perfección que Starfire no era así, estaban muy preocupados por su amiga.

—¿Qué sucedió Robin? ¿Tuvieran una "discusión de pareja"? —interrogó el menor dirigiéndose a Robin y tratando de mejorar el ambiente de la cocina.

—Ja,ja, muy gracioso —contestó él, sarcástico. Chico Bestia era un verdadero tonto que no pensaba antes de hablar… en realidad… no pensaba nunca.

·...·º*º*·…·-·...·*º*º·…·

A pesar de que era el mediodía, y el sol debía estar brillando esa mañana, su habitación estaba en completas penumbras. Y es que ella no tenía ganas de nada, ni ganas de ver el sol, ni ganas de desayunar con sus queridos amigos, hasta el hambre se le había quitado.

Se había prometido no derramar ni una sola lágrima al verlo, pero le estaba costando mucho cumplir esa promesa.

Estaba echada en su cama, con la cabeza apoyada sobre la almohada húmeda. Las lágrimas aún seguían recorriendo su rostro sin cesar. El sólo hecho de saber que Robin y ella nunca…

¡Por X'hal! A partir de ese momento debía comenzar a ver a Robin únicamente como su líder y amigo. Pero sabía perfectamente que le iba a costar mucho.

Movió un poco su cabeza e inmediatamente llevó una de sus manos a su mejilla para limpiar los restos de lágrimas que reposaban en ella. Ahogó un sollozo tratando de calmarse. Nunca antes había pensado llorar así por alguien, y menos por un chico.

Se incorporó lentamente hasta quedar sentada al borde de su cama al escuchar que tocaban su puerta. Inmediatamente limpió lo más rápido que pudo sus párpados y suspiró un par de veces intentando calmarse, no quería que quien se que estuviera detrás de su puerta, la viera en ese estado. Es que no quería preocupar a sus amigos por tonterías.

Abrió la puerta y en un intento fallido, quiso dibujar en su rostro una sonrisa, pero no lo logró.

—Hola amigo Chico Bestia ¿sucede algo?

—Esto… yo sólo… ¿Está todo bien? —preguntó finalmente, dejándose de rodeos.

—Claro que sí, amigo. ¿Qué te hace pensar lo contrario? —interrogó ella, temiendo su respuesta.

—Bueno… has estado… rara últimamente… —Luego se dio cuenta de lo que acaba de decir— ¡No me malinterpretes! Cuando dije rara, me refería a… —No quería que Star se enfadara por llamarla 'rara', ya le había pasado un par de veces con Raven, y no quería que se repitiera.

—Está bien, te entiendo. Es sólo que no me siento muy bien que digamos, pero voy a ponerme bien, te lo aseguro —esta vez sonrió de verdad. Chico Bestia le parecía muy tierno, siempre se preocupaba por los demás.

—Bueno, entonces ya me…

No pudo completar su frase ya que la torre entera se iluminó de rojo, y un sonido tremendo se hizo presente.

—Problemas… —susurró el verde.

—Vayan, dejen que me cambie y me uniré a ustedes en breve —Recién en ese momento Chico Bestia se dio cuenta que Starfire estaba en camisón.

Asintió y corrió hacia la sala en donde se reuniría con los demás.

·...·º*º*·…·-·...·*º*º·…·

—Son los cinco de la Colmena, ésta es su localización, vayamos de inmediato —dijo Robin, señalando la enorme pantalla.

Enseguida todos se dirigieron rápidamente a la puerta, dispuestos a salir y acabar nuevamente con esos tontos que en realidad no representaban una amenaza para la cuidad, pero aún así eran una gran molestia.

Starfire fue la última y al estar en la puerta, vio como sus amigos se iban alejando de la torre, ya sea volando, levitando, en moto o en el auto T. Ella intentó volar y se sintió frustrada cuando notó que su cuerpo no le respondía. Lo intentó de nuevo, y esta vez para ayudarse trató de pensar en algo feliz. Y para su mala suerte lo primero que se le vino a la mente fue el rostro de Robin. Y eso lo empeoró todo completamente.

Intentó formar en su mano un starbolt, pero no lo logró. Comenzó a respirar agitadamente. ¡Por X'hal! ¿Ya ahora qué le sucedía? De inmediato se le vino a la mente el día que quedaron varados en ese inhóspito planeta. Tampoco podía utilizar sus poderes, porque se sentía muy confundida con respecto a Robin.

Y así era como se sentía ahora.

No sabía que hacer. Si no podía volar entonces ¿Cómo iba a llegar con sus amigos? Ella atenía que ayudarlos, pero ¿cómo? Caminó de un lado a otro, como si así fuera a encontrar alguna solución, pero al cabo de diez minutos, no se le había ocurrido nada.

Su comunicador sonó y con lentitud contestó: —¿Qué sucede?

—¡¿Cómo que, qué sucede?! —Del otro lado de la pequeña pantalla se encontraba Raven— ¿Qué estás haciendo en la torre? ¡Deberías estar aquí! Necesitamos tu ayuda.

Las últimas palabras de la gótica hicieron que ella se sintiera mal, y es que tenía razón, su deber era ayudar a sus amigos, pero estaba en la torre como una tonta sin poderes e incapaz de hacer algo.

—Raven… —musitó, y ella apenas la pudo escuchar— Yo… me siento muy mal, de verdad, no creo que pueda…

Los ojos de la gótica se abrieron un poco, y la miró con un poco de tristeza— ¿Vas a estar bien? —Starfire asintió con una diminuta sonrisa. Raven hizo una mueca que simulaba a una sonrisa, y luego cortó la comunicación.

·...·º*º*·…·-·...·*º*º·…·

Fragmento de la canción: Dime cuantas Veces – Fuera del Resto

Notas de la autora:

¡Hola! Aquí estoy molestando de nuevo xD. Esta vez he traído el segundo capítulo del fic ^^.

Muchísimas gracias a todas las personas que me apoyaron para que continuara el fic, especialmente a las que enviaron esos hermosos reviews: Ashrriel, Sakima, Rave Sakura (Y Black), Luchyrct, Jan-Cullen-Hale, , Ktita y Anita-moon. En verdad me animaron mucho a continuar. Y a las personas que no pudieron hacerlo ¡muchas gracias por leer! Aunque en verdad me gustaría saber sus opiniones a cerca de la historia. Tengo activada la opción de reviews anónimos así que no hay ningún problema para los que no están registrados en la página ^^.

En fin, ¿Qué les ha parecido este capi? ¿Les gustó? La pobre de Star está sufriendo, pero le espera algo peor xD. Por cierto, quería aclarar que desde el principio tenía pensado que este fic fuera corto (Aún no me siento preparada para hacerlos muy largos jaja). He calculado cuatro o cinco capítulos.

Gracias a quienes han leído, y esperaré algunos de sus comentarios/críticas/opiniones/reclamos/preguntas/etc xD mediante algún review.

¡Sayonara!

Kumi-chan