De Leones

Hogwarts

Azul y gris verdoso se encontraron, en un cúmulo de éxtasis.

Ambos susurraron promesas de amor.

Algunos cuentos eran así, secretos y especiales... Ambos muchachos desearon hasta el alba que el suyo acabara con un "y vivieron felices por siempre."

:...:

El primer año de James Potter en Hogwarts fue vivido desde tres puntos de vista diferentes en la Casona Potter: Ginny y Lily lo vivían con algo un tanto parecido a la angustia, ya que una extrañaba a su hijo, y la otra a su hermano. Harry lo vivía con emoción, leyendo cada carta que el chico enviaba como esperando que viviera aventuras tan mágicas como las que él mismo había vivido.

Por último, Albus vivía ése año con un intenso sentimiento de no poder esperar más. La impaciencia lo invadía cada vez que le llegaban las cartas de James, comentándole lo grandiosa que era la clase de DADA, o lo gracioso que era ver al profesor Flitwick regañando a algún Slytherin grandulón.

Se moría de ganas de ver el cielo encantado del Gran Salón que tanto le describía su tía Hermione, y no podía dejar de desear estar en las gradas del campo de quidditch donde su padre, y anteriormente su abuelo, se habían lucido como seekers.

A veces compartía charlas con su primo Hugo, ya que él también tenía ansias imposibles por ir a la escuela de magia y hechicería. Estaban horas y horas platicando de lo increíble que ésta debía ser y también de lo brillantes que debían haber sido Godric, Salazar, Rowena y Helga.

El tío Ron se dedicaba a contarles mentiras a cada cual más tenebrosa, solo para reírse a escondidas de los traumas de los niños. Generalmente Hermione lo reprendía severamente y se ocupaba de decirle a la prole que Ron solo habla estupideces porque no tiene otro pasatiempo.

Lily, una chica más de hechos, ignoraba completamente al pelirrojo, aunque se reía con complacencia cuando su tía lo regañaba y le tironeaba de la oreja de forma cariñosa.

Aunque el aire que llenaba la casa era uno de revolución, por tanta emoción, las cosas seguían igual de calmadas que cuando se encontraba entre ellos James...

... Es decir, cuando se encontraba con ellos y no causaba destrozos. El chico era un bromista en potencia.

El año se fue yendo lentamente y llegaron las vacaciones de invierno, durante las cuales la familia se reunió de nuevo y celebró navidad y año nuevo con alegría. Hubo regalos, mucha alegría y comidas deliciosas a rebosar, ya que la celebración había sido familiar... La familia Potter, la familia Weasly íntegra, también la señora Andrómeda Tonks y el ahijado de Harry, Teddy Lupin, además de algunos invitados como Neville Longbottom y Luna Lovegood.

James había contado como era el castillo a sus hermanos y primos pequeños, y con ayuda de Rosie, describió también los botes que los llevaban, al Sorting Hat que a él lo había enviado a Gryffindor, y a Rosie a Ravenclaw, las escaleras que se movían y se emocionó particularmente hablando de las clases de DADA, que dictaba la profesora Parkinson, que aunque era una ex Slytherin, se mostraba siempre imparcial, según Rosie.

Así pasaron las vacaciones invernales, y el primogénito Potter volvió a Hogwarts a concluir su año escolar. Los ánimos de la casona volvieron a ser los dichosos tres estados antes mencionados: Casi angustia, emoción hiperkinética, y una aguda sensación de impaciencia.

Así como llegó, el primer año se fue. Y la familia fue a buscar nuevamente a su hijo a King's Cross.

Y con el fin del año escolar, llegaron las vacaciones. Y con las vacaciones, el último tramo de la tortuosa espera de un casi onceañero Albus.

Tortuosa espera que se prolongó hasta un mes después de su cumpleaños, llegando a su fin en una mañana particularmente soleada.

Lily despertó a la casa a gritos, y corrió por todos lados meciendo entre sus manos la tan esperada carta.

Señor A. S. Potter

El cuarto número 2 a la izquierda del segundo piso

La familia recibió la noticia con alegría, y James, orgulloso, felicitó a su hermano y reconoció que había crecido un poco.

Al día siguiente, todos se dirigieron a Diagon Alley a comprar túnicas, libros, varita, calderos y demás... Y un gato, que había sido la solicitud de último momento del chico.

Albus resplandeció todo el día, caminando entre nubes ¡Estaba seguro, su vida estaba comenzando un nuevo tramo!

Nunca había tenido tanta razón en su vida.

NA: Ya está, un capítulo más de introducción, y ya me meto de lleno en la historia :D... Ah, advierto que la forma de narrar va a cambiar radicalmente una vez que termine la introducción final (La carta de Scorpius), así que espero que esto tome un poco más de ritmo y dinamismo, aunque se desarrolle leeeeeentamente. También los capítulos van a ser sustancialmente más largos, así que probablemente me tome un poco más de tiempo para actualizar, como dije en el segundo capítulo, aunque pueden llegar a ser tres semanas en lugar de dos.

Muchísimas gracias a: Shijiru Posible (Jajajaja, sí, Scorpius es mucho más interesante que Albus... Todos sabemos que la infancia de ése crío fue, seguramente, perfecta. Como Score es hijo de Draco, seguro que la pasa MUY mal :P), Kikimaru (No te preocupes por Ioné. Va a tener pocas apariciones por ahora; además, es un personaje de apoyo... Si Score resulta ser gay, ¿quién va a continuar la estirpe? Score se las vería muy difíciles...), Quisso- HP (¡Hola, linda! Gracias por tu comentario... Jajajaja, sí, ya sé... Soy una perra mal nacida, y merezco que me condenen a la hoguera :P Pero seamos sinceras... TODAS IBAN A ODIAR A ANYA. Y a mí me caía bien; así que prefiero dejarla por la paz, y que sea sólo un buen recuerdo...)

No puedo resistirme xD...

Sección "Recomendación de la semana": El Diablo Viste a la Moda- Lauren Weisberger

Por Dios xD Tienen que leerlo, es súper adictivo; es un relato muy fresco, y es mordaz donde debe serlo. Tenía que recomendarlo :P