El lado oscuro

3. Necesidad

Ésos últimos días todo le parecía de los más raro. Algo le estaba pasando, seguro.

A la mañana siguiente se encontraban en el bar. Sam estaba explicándole a Dean que había encontrado más ataques con ese modus operandi. Ellos creían que el fantasma atacaba cada diez años pero eso no era cierto, en realidad su actividad era muy irregular. No tenía sentido. Normalmente los fantasmas atacan en fechas concretas: aniversarios de muerte, por ejemplo, pero éste no. Aunque ellos ya habían encontrado casos similares, hay algunos que no atacan en fechas concretas sino cada vez que se da una situación concreta.

Tal vez atacara cada vez que alguien fuera infiel..."Dean! Me estas escuchando??" Sam se exasperaba, su hermano no estaba escuchando nada de lo que le decía. Estaba pendiente de la falda de la camarera.

- Te importaría pensar un poco con tu cerebro de arriba y atender a lo que te estoy diciendo, Dean?-preguntó Sam

- Eh...Qué?- dijo Dean frunciendo el ceño- Si te estoy escuchando...nosequé de ser infiel no?

- Eres increíble...- dijo Sam antes de levantarse y irse del bar. "Tampoco era para tanto" pensó Dean.

- Hola encanto, estas sólo?- preguntó la camarera. Dean sonrió y se levantó hiendo hacia el baño.

Sam se estiró en la cama y decidió dormir un rato, no se podía hablar con Dean si estaba intentando "cazar" a alguna mujer. Para Dean era como ir a cazar cualquier cosa, se centraba en ello y nada más. Ponía todas sus energías en captar la atención de ellas y después, bueno, ya estaba todo hecho. Sam se puso a pensar...cuanto hacía que el no estaba con ninguna mujer? Des de la muerte de Jess no se había acostado con nadie. Normal que estuviera tan raro. Iba tan salido que le daba igual todo...Bufó y se puso a dormir.

Cuando llegó Dean, Sam estaba durmiendo. La verdad es que fue mejor así ya que Dean traía un humor de mil demonios. Dean se estiró en su cama. Porque no había podido? Intuía el porqué pero prefería no pensar en eso. Era la primera vez en su vida que no había podido...Dios...la camarera le había dicho que no pasaba nada, que ya quedarían otra vez. Pero él sabía que en los días que estuviera allí no volvería a verla, no podía volver a estar con ella...era cuestión de orgullo. Se sentía fatal, desde aquella noche que todo le iba mal...sus sueños habían cambiado de dirección, ya no eran protagonistas rubias y morenas..., no podía hacerlo con la camarera sexy del bar...algún día tenía que acabar su suerte con las mujeres pero...Porqué ahora? Aún era joven! Pataleó en la cama y se estiró de lado.

Dean se durmió pero se despertó sobresaltado porque Sam había despertado gritando su nombre.

-Hey Sam, qué te pasa? Otra vez Jess?- preguntó Dean preocupado desde su cama.

-...- Sam no sabía que decir.- Si...si, es lo mismo de siempre...

- Quieres que me quede a tu lado hasta que te duermas?- preguntó Dean preocupado por Sam.

- No, no, mejor me doy una ducha y después planeamos lo del fantasma, si?- dijo Sam nervioso caminando hacia el lavabo.

- Como quieras...

Sam se metió en la ducha con pantalones y todo. Otra vez! Comenzaba a pensar que tal vez fuera cierto lo que soñaba...Era como una premonición, lo sentía igual de real, era como si estuviese allí de verdad. Luego se despertaba de repente en su cama muy confundido. Quería hablar con Dean sobre eso pero sabía que su hermano evitaría el tema. No podía haber manera de hablarlo con él. Pero, necesitaba saber si era cierto.

/El sueño comenzaba con ellos en el bosque.

Abría los ojos y estaba en el suelo, Dean lo acababa de despertar, se había desmayado. Dean le decía que había sido un imprudente, que qué había pasado. Él había estado andando hacia el claro tal y como Dean le había indicado y de repente notó eso. No sabía que era pero de repente se comenzó a quedar sin fuerzas y cayó al suelo.

Luego, no sabía como, se encontró besando a Dean, sus labios se acercaron y se besaron. Dean lo apartó furioso gritando que qué estaba haciendo. Entonces él cogió a Dean de la cara con ambas manos y lo besó. Esta vez el beso no fue sólo con los labios, Sam comenzó a lamer el labio inferior de Dean y éste abrió la boca para gritar pero Sam aprovechó y metió su lengua en ella. Sentía un impulso irrefrenable./

Sam salió del baño y encontró Dean con una libreta en la mano haciendo anotaciones. Se vistió notando la mirada de Dean sobre él, parecía que quisiera escanearlo...era muy incómodo. Al girarse Dean volvió a su libreta.

- Vamos a por él esta noche.-dijo Dean- Es mejor no esperar a que cometa otro asesinato...

- Estoy de acuerdo...- dijo Sam metiendo unos saquitos de sal en la mochila junto con la gasolina y un par de mecheros.- Estoy preparado. Vamos.- Dean asintió y ambos salieron de la habitación y se metieron en el Impala.

Sam sentía que tenía que hablar con él, tenía que decirle sobre sus sueños...pero no quería que Dean se enfadara...cosa que ocurriría muy probablemente si hablaban de eso. El coche paró en la calle, cerca del cementerio y ambos salieron de allí.

No había nadie por la calle, todo estaba muy silencioso. Dean agarró la verja de hierro negra de la puerta y empujó con fuerza para moverla, ya que estaba bastante oxidada. Sam entró y encendió la linterna para comenzar a buscar la tumba. El cementerio era enorme, había muchísimas tumbas y encontrar la de Ethan podía llevarles horas. Dean comenzó con las tumbas de la izquierda y él con las de la derecha. Muchos nombres ya los conocía...eran las personas que habían muerto por atacantes misteriosos en sus casas, también encontró las tumbas de varios de los atacantes...

Ese fantasma había matado mucha gente. Tenían que acabar con eso antes de que alguien más muriera. Andar a esas horas por el cementerio era prácticamente un suicidio, había socavones por todos lados. Sam casi mete el pie en uno. Pero paró a tiempo y no cayó en él. Dean lo llamó, la había encontrado. Por fin! Después de 20 minutos habían encontrado la maldita tumba.

Y encima ahora empezaba a llover. Sam llegó a donde estaba Dean y comenzó a cavar con una de las palas que Dean había metido en su maleta. El flequillo se le pegaba a la frente por culpa de la lluvia y sentía su ropa pegada totalmente a su cuerpo. Eso le dificultaba bastante el movimiento. Se quitó la chaqueta y continuó cavando, así le era más fácil. Dean se agachó y le tiró un puñado de tierra encima. Sam lo miró enfadado "Que? Bromitas como cuando éramos niños? Ya veras..." Dean se rió y volvió a coger la pala, cuando un puñado de tierra cayó sobre su espalda. Miró mal a Sam y siguió cavando.

Al cabo de un rato de sacar tierra la pala de Dean chocó contra algo sólido, por el sonido seguramente madera. Sam continuó sacando tierra de los bordes del ataúd y clavó la pala en medio, rompiendo la tapa.

- Bueno...ahora sólo falta quemar el cadáver...- dijo Dean sacando la sal y la gasolina de la mochila de Sam.

- Dean...- dijo Sam agachándose para mirar en el ataúd.- No creo que podamos quemarlo...

- Por?- peguntó Dean agachándose al lado de Sam- Me cago en...

- Exacto, no hay cadáver...

- Y donde coño esta? Nos hemos quedado dos horas cavando bajo la lluvia y rompiéndonos la espalda para nada!!

Después de una hora lograron tapar de nuevo el hoyo y se metieron en el Impala. Dean encendió el coche y metió una cinta de Metálica en el radiocasete. Le relajaba escuchar música. Sam pensó que tenía que hacerlo, pero no sabía cómo reaccionaria Dean.

- Dean...necesito que me escuches...

-...- Dean hizo un ruido pero no dijo nada, no le apetecía hablar

- Creo que se lo que pasó esa noche...yo, creo que me pasó algo y...

- Te dije que no quería hablar de ello.- dijo Dean subiendo el volumen de la música.

- Dean! tenemos que aclarar esto!- dijo Sam bajando el volumen.

- A ver Sam, pasara lo que pasara fue un error. No debió pasar y punto.-dijo Dean dando por terminada la conversación y volviendo a poner la música alta. No quería hablar de ello, estaba muy confuso con respecto a ese tema...

Era imposible razonar con Dean. Se sentía culpable en cierta forma por lo de esa noche, su hermano lo había pasado mal. Preferiría no haberlo recordado...Pero no podía dejar de pensar en como se había sentido él, había sido increíble. No paraba de tener remordimientos por pensar en que le gustó. Aunque había algo...desde ese día algo había cambiado en él...se sentía raro, más de lo normal.

Llegaron al motel y Sam, enfadado, se metió directamente en la cama. No quería hablar con Dean, prefería mil veces volver a tener pesadillas con Jess o soñar con esa noche. Quería, le gustaba, pero estaba mal. Muy mal. Con estos pensamientos en mente Sam finalmente se durmió. Dean terminó sus investigaciones en el portátil y se quitó la ropa para meterse en la cama y dormir. Cuando iba a meterse en su cama un pensamiento cruzó su mente. No pasaba nada por probar, no? Se acercó con sigilo a la cama de Sam y lo miró atentamente.

Tal vez hablarlo con él era la manera más rápida de terminar con todo eso pero nunca admitiría que Sam tenía razón. Los dos lo hablarían, quedarían en que todo había sido un error y todo volvería a la normalidad. Miró los labios de Sam. Tal vez...sólo para probar que no sentía nada...Se acercó lentamente y juntó sus labios con los de Sam. Eran suaves y cálidos...Dean se separó. Definitivamente no le había gustado..." Ha sido normal, no he sentido nada..." pensó Dean tratando de auto convencerse.

Mientras almorzaban en el bar Sam buscó más sucesos en el pueblo, algo relacionado con el bosque pero a aparte de lo que sabían no había nada más. Seguía sin encontrar información de lo que le había pasado.

- Dean...algo me pasó en ese bosque, lo sé...tenemos que averiguar qué me pasa...– dijo Sam, Dean asintió con la cabeza.

- Sabes que aún tenemos que acabar con el fantasma...-aclaró Dean.- En cuanto acabemos con él investigaremos lo que te pasó...

- Está bien.

- A ver, planeemos lo del fantasma primero. No hay cadáver, al menos no en el cementerio. Creo que tendríamos que averiguar donde esta y ir a quemarlo. Llamaré a la policía y pediré información. Pásame un número de placa y un nombre.

- Em...si, donde los tienes?- preguntó Sam

- El bolsillo pequeño de tu mochila...

- Los guardas en mi bolsa?! Dean, que pueden detenerme por ello. Eres un maldito irresponsable...- se quejó Sam dándole una placa a Dean, junto con un nombre.

- Eh...no estés tan irritable...creo que deberías relajarte sabes?- dijo Dean marcando el número de teléfono y pidiendo información.

- Que, dónde está?

- Hum...- Dean movió la cabeza de lado a lado suspirando.- Como no nos dimos cuenta? Dónde empezó todo? Y donde acaba?

- En el bosque...claro.- dijo Sam.- Cuando vamos?

- Esta noche iremos y acabaremos con esto antes de que suceda algo más...

Después de comer, en la habitación, Sam preparó la maleta, tenía un mal presentimiento, algo podía pasar estaba seguro de que había algo en el bosque que los esperaba. Dean se estiró en la cama y se quitó la camiseta.

- Sammy, podrías pasarme la crema cicatrizante? Esa que me pusiste. Funciona bien. Las heridas ya no me duelen demasiado.

- Voy.- dijo Sam abriendo su mochila y dándole la crema a Dean.- Toma.- dejo Sam levantándose para ir a su cama a seguir haciendo la maleta.

- Que. Hoy no quieres ponerme cremita, Sammy?- preguntó Dean haciendo broma para enfadar a Sam. Luego se reprendió mentalmente por ello pues Sam se acababa de sentar a su lado y le había quitado el bote de crema de las manos.

- Estírate.- dijo Sam cortantemente mientras cogía un poco de crema con los dedos.

Dean se sorprendió de la actitud de Sam, él sólo pretendía molestarlo un poco para que se enfadara, le hacía gracia cuando Sam se enfadaba. Pero no esperaba eso. Sam lo miró serio y comenzó a extender la crema por las heridas. Dean no podía creerlo, se estremecía con el contacto de la mano de Sam sobre su piel. Sam extendió la crema por la herida de la cadera, ya casi estaba curada, y continuó por el costado derecho. Ya casi sin crema en la mano acarició la piel que tenía a su alcance. Volvió a poner crema y delineó la herida del pecho. Dean le miraba, como intentando leer sus pensamientos. Sam elevó la cabeza para encontrar la mirada de su hermano.

- Se que tal vez no me hables después de esto pero...-dijo Sam acariciando el pecho de Dean con la mano abierta.

- Sam...no, no fue culpa de ninguno, algo pasó. Pero fue un error.- dijo Dean desviando la mirada a la mano de Sam. Tenía las manos grades, una sola casi abarcaba todo su pecho...

Sam continuó curando las heridas de Dean mientras pensaba en que hacer, que decir. Estaba obsesionado con lo que pasó aquella noche, no paraba de pensar en ello. Su mano subió por el pecho y se quedó en la base del cuello rodeándolo para coger a su hermano por la nuca. Se acercó a él y le susurró en la oreja "Dices que fue un error pero en realidad no piensas eso...he visto como te comportas, como me miras cuando no presto atención...".

La mano de Dean agarro a Sam de la camiseta y lo acercó a sus labios. La boca de Sam se abrió al sentir los labios de Dean sobre los suyos, el mayor aprovechó para meter su lengua en la boca de Sam, gimiendo por el contacto. Dean se colocó sobre Sam.

- Esto esta mal...- dijo Dean apartando la cara.- Sammy, somos hermanos...se supone que debo cuidarte...tengo responsabilidades...

Sam abrazó a Dean, entendía como se sentía, pero no podía parar desde hace días tenía ganas de volver a sentir a Dean, cerca, cada vez más y más cerca. Quería enfundarse dentro de él y hacerlo gemir como en el bosque. Quería volver a rozar sus erecciones como la mañana anterior...Lo miró a los ojos y abrió la boca para hablar pero en ese momento el walkie-talkie hizo ruidos. Sam maldijo mentalmente y se separó de Dean quien cogió el walkie-talkie rápidamente y sintonizó bien el canal. Había habido otra muerte en el pueblo. Un hombre muerto en casa, atacante misterioso sin identificar.

"Nos vamos." dijo Dean saliendo cogiendo su bolsa y saliendo de la habitación. En el Impala ninguno habló, sólo se oía el rugido del motor, ni siquiera una cinta de Metálica o Motorhead. Sam miró a su hermano. No sabía que le pasaba pero cada vez estaba más caliente, no podía mirara a Dean sin imaginarlo desnudo, sin recordar la sensación de estar dentro de él, embistiendo con fuerza, salvajemente. Cuando llegaron se reprendió mentalmente, no debería haber pensado en todo eso pues ahora tenía una erección presionando bajo sus pantalones. Dean salió del coche diciéndole que esperara allí, no tardaría mucho.

Al volver le explicó lo que le habían contado. Exactamente igual que los demás casos. Tenían que ir al bosque. Cogieron un camino de tierra que llevaba al bosque y aparcaron cerca. Dean bajó del coche y abrió el maletero para coger las armas. Sam no quería salir así, necesitaba a Dean. Bajo del Impala y se acercó a Dean por la espalda abrazándolo y pegándolo a su cuerpo.

- Sammy...-susurró Dean cerrando los ojos y dejando que un suspiro escapara de sus labios al sentir a Sam duro contra su trasero.

Sam gruñó y empujó a Dean contra el coche dándole la vuelta para besarlo, lamiendo sus labios y mordiéndolos excitado. Dean gimió al sentir a su miembro despertar y endurecerse contra la erección de Sam.

- No es el mejor momento Sam...No, por favor.-supilcó Dean. La mano de Sam bajo la bragueta de Dean y se arrodilló frente a él bajándole los pantalones y los bóxer. Dean no podía creer esa situación. Sam parecía otro, era deseo, pasión, y fuego sobre su piel. Dean intentó persuadir a Sam de que lo dejara estar pero al sentir la lengua de Sam recorriendo su extensión perdió toda capacidad de razonar.

La lengua de Sam recorría su miembro desde la base hasta la punta, degustándolo, para después entretenerse en la punta y dar pequeñas lamidas. Dean se agarraba al maletero del coche con ambas manos para no caerse, pues sus rodillas le habían fallado cuando Sam había comenzado a lamer su glande. Miró hacia abajo pero en el momento que lo hizo prefirió no haberlo echo porque encontró a Sam arrodillado mirándole directamente a los ojos mientras su pene desaparecía en su boca cada vez más rápido. Dean abrió la boca gimiendo sin control. Su mano se deslizó hasta la nuca de Sam y agarró su cuello con fuerza para comenzar a embestir contra su boca.

Dean gruñía con los ojos cerrados mientras penetraba la boca de Sam cada vez más rápido. En unos minutos Dean se corrió llenando la boca de Sam con su semen. Sam tragó una pequeña parte y se levantó a besar a Dean que se encontraba con los ojos cerrados e intentando respirar. Besó a Dean y este abrió la boca para permitir a Sam explorarla con la lengua, pero se sorprendió probándose a sí mismo en la boca de su hermano.

Después del beso Dean se subió los pantalones y se arreglo la camisa, "Vamos, hay trabajo que hacer...". Sam gruñó, él seguía empalmado pero tendría que aguantarse.

Ahora ya no eran hermanos, simplemente cazadores, Dean sacó el revólver y comenzó a caminar.

Durante todo el día se había encontrado raro, necesitado, pero el hecho de tocar a Dean o que Dean lo tocara a él le hacía volver a sentirse bien, relajado y normal. Avanzaron lentamente por el bosque. Entonces vieron...luces? Dean y Sam se dirigieron hacia el lugar de donde venían las luces. "Mierda! La poli..." susurró Dean agachándose tras un matorral.

Fin del capítulo

PD: Espero que os hya gustado!!