El lado oscuro

4. El castigo de Sammy

"Mierda! La poli..." susurró Dean agachándose tras un matorral.

- Y ahora que? Los huesos de Ethan deben estar cerca del lugar donde esta el cadáver de quien atacó esa casa...y la policía esta vigilando...cómo lo vamos a hacer?- preguntó Sam agachándose al lado de Dean.

- Lo tengo...

Dean llamó a la policía diciendo que había habido un tiroteo en la Interestatal más cercana, eso los tendría ocupados un buen rato. Sólo dos policías se quedaron allí, patrullando la zona. "Ya sabes lo que hay que hacer Sammy".

Se levantaron y caminaron hacia los policías escondiéndose tras los árboles. Los golpearon en la cabeza con las pistolas y ambos cayeron al suelo, inconscientes. El cadáver estaba en el suelo, bajo un árbol. Era un chico joven, no más de 20 años. Parecía como si se hubiera tirado desde el árbol...

- Dean...tal vez no sean posesiones...- dijo Sam

- Que quieres decir?

- Creo que el fantasma "incita" a quien haya elegido a matar al cónyuge infiel y después lo obliga a venir aquí y a suicidarse como hizo él.

- Tu lógica es aplastante Sammy pero...donde están los huesos de Ethan?- preguntó Dean

- Aquí debajo...- dijo Sam señalando el cadáver- Adelante...

- No quieres ensuciarte las manos princesa?- dijo Dean antes de apartar el cadáver. Sacó el EMF y lo colocó en el lugar donde había caído. Sam estaba en lo cierto. Indicó a Sam que le pasara una pala y comenzó a cavar. Sam se quejó y cogiendo otra para él lo ayudó a cavar. Al cabo de un buen rato sus palas tocaron por fin algo duro. Comenzaron a escarbar con las manos y Sam encontró el cráneo.

- Que asco...-susurró Sam

- Que delicada eres...-dijo Dean cogiendo el cráneo y estirando poco a poco para sacar el esqueleto. Sam bufó "Eres un capullo, lo sabias?", después se agachó y comenzó a sacar tierra de encima del cadáver para sacarlo entero.- Vamos a quemarlo y nos vamos...

Sam sacó la sal de la mochila y se la pasó a Dean, que comenzó a esparcirla por encima del cadáver. Después echó gasolina y prendió fuego a los huesos con un mechero. "Ya esta..." dijo Dean dándole una palmada a Sam. "Por fin..." susurró Sam siguiendo a su hermano.

- Dean...eso del bosque...esa "cosa" que te dije que noté...-comenzó Sam

- Otro día...venimos mañana vale?- dijo Dan cogiendo a Sam de la cintura- Vámonos que vendrá la policía...

Dean abrió la puerta del Impala y entró. Sam hizo lo mismo. Dean parecía molesto y Sam prefirió no hablar. Tenía que dar tiempo a Dean para que asimilara las cosas. Además intentó analizar que era lo que le pasaba, porqué necesitaba continuamente contacto con su hermano...Sí, no era sólo que quisiera o que le apeteciera, sino que lo necesitaba de la misma manera que alguien necesita comer o beber. Miró a Dean disimuladamente pero éste le pillo de pleno.

- Que?- pregunto enfadado.

- Na...nada...-dijo Sam mirando hacia otro lado. Debía intentar dar tiempo a Dean...

Llevaban 15 minutos en el coche y ya no aguantaba más. Dean no hacía más que bufar y refunfuñar cosas con la voz baja.

- A ti que te pasa? Vas a estar todo el día así?- mierda, no tenía que haberlo dicho con ese tono...Dean parecía más enojado que antes...de repente se salió de la carretera y paró al coche. Sam cerró los ojos esperando un puñetazo de Dean pero no llegó, abrió los ojos y encontró a su hermano mirando fijamente el volante.

- Sam...sé que quieres hablar pero me cuesta...no quiero hablar sobre ello porque estos días he intentado quitarlo de mi cabeza pero no he podido y con lo de hoy...

- Dean lo siento no debí haberte forzado antes...

- Eso es porque me dejé...-dijo Dean arrancando una sonrisa a Sam, siempre así de orgulloso.

- Mira...creo que desde la noche del bosque algo me esta pasando...no se qué pero no puedo remediarlo...

- Qué es?-preguntó Dean extrañado- Es por la "presencia" esa que dijiste que sentiste antes de desmayarte?

- Probablemente...- dijo Sam intentando encontrar las palabras para decirle a su hermano que le estaba pasando sin que pensara cosas raras.- A ver...es sólo que...- no había más palabras...-...necesito tener sexo a todas horas...-dijo Sam sonrojándose y bajando la cabeza. Dean lo miró con los ojos como platos y empezó a reírse.

- Ves como te dije que tu malhumor tenía un motivo?- bromeó Dean ganándose una mirada de advertencia de Sam.

- Lo digo en serio...es como si necesitara hacerlo igual que una persona necesita comer o beber...- comentó Sam.- Cuando llevo mucho tiempo sin...bueno...pues no se comienzo a sentirme enfadado y irascible...y bueno...sólo se calma cuando...cuando...hacemos...ya sabes, cosas- confeso desviando la mirada.

- Sam te has dado cuenta de que lo que dices parece no tener ningún sentido? A demás porqué conmigo? No te sirven las mujeres?

- No lo sé...no lo he intentado...pero ya me esta bien así...-contestó Sam mirando a Dean.

- Sam te das cuenta de lo difícil que es para mí todo esto? Se supone que soy tu hermano mayor, que debo mantenerte a salvo y me pides que...bueno...me pides esto. Esto está hasta penado por la ley! Es hasta ilegal! No he podido asimilar aún lo que pasó esa noche y encima hoy...- Dean respiró hondo- ...me he corrido en tu boca...pero lo peor de todo es que no consigo encontrarlo mal...Déjame asimilarlo y buscar qué es lo que te esta pasando...no vayas tan rápido...

Sam asintió y lo besó. Después se sentó bien en su asiento y no volvió a abrir la boca hasta que llegaron al motel. Era ya muy tarde, Dean se fue a comprar algo de comer a la gasolinera y al volver cenaron unas patatas fritas y una cerveza. La verdad es que Sam comenzaba a echar de menos la comida del Campus, no era espectacular pero al menos de vez en cuando comía un poco sano. En ese momento moriría por una ensalada...

Dean se desnudó y se metió en su cama y Sam hizo lo mismo, pero unos minutos más tarde el colchón de Dean se hundió bajo un nuevo peso, Sammy.

Dean se sentía tan confundido pero tan a gusto con esa situación, no sabía como expresarlo pero era perfecto, aunque su mente le dijera que no era normal, que estaba mal, él no conseguía encontrar nada malo en ello. Sam era su único compañero, la única persona en la que podía confiar plenamente y, además su hermano, al que quería muchísimo.

- Puedo dormir contigo? Prometo no hacer nada que no quieras...- dijo Sam bajito. Dean abrió las sabanas y Sam se acomodó apoyando la cabeza sobre el pecho de su hermano. Estaba tan a gusto allí...

Sam se levantó feliz, no había tenido pesadillas esa noche. Por fin había podido descansar bien durante una noche. Se desperezó y se incorporó sobre sus codos pero Dean lo aplastaba contra el colchón. Miró la hora del reloj...eran las 11!! Él nunca había llegado a dormir tanto! Despertó a Dean zarandeándolo y chillando que era tarde. Dean gritó que bajara la voz y le dijo que no pasaba nada, que de momento no tenían más casos, que esa noche irían al bosque y al día siguiente ya buscarían algo. Después de esto volvió a dormirse.

Sam se levantó y se vistió. Necesitaba saber que era lo que le pasaba...abrió el portátil y comenzó a investigar. Encontró varios demonios que poseían a la gente y despertaban un exagerado apetito sexual, pero normalmente eso los volvía violentos en exceso. Si fuera eso se habría sentido diferente, y él se sentía igual sólo que demasiado excitado...Además no había intentando violar a Dean ni nada, él podía "controlar" esos instintos pero si los satisfacía se sentía bien...sino, pues...no estaba de muy buen humor. Un demonio si no conseguía nada emplearía violencia y trucos sucios...él no lo hacía, otro punto para él...no estaba poseído. Además recordaba todo, cosa que no ocurre cuando un demonio te posee, en ese instante dejas de ser tu mismo...él seguía siendo Sam. Aunque hubiera olvidado lo que pasó la noche del bosque después lo había ido recordando. Tal vez lo que le pasaba fuera algo más complicado...

Después de varias horas dejó de buscar y fue al bar a por comida. Era inútil buscar...no encontraba nada que se adaptase a su caso. Entró en la habitación y después de dejar la comida encima de la mesa se sentó en un lado de la cama de Dean dispuesto a despertarlo pero se levantó de repente apartándose de la cama. Dean tenía una erección...cerró los puños con fuerza e hizo acopio de todas sus fuerzas con tal de no lanzársele encima. "Dean...despierta!" chilló Sam desde la pared. Dean se removió en su cama. "Cinco minutos más...".

- Dean, como no te levantes te levantaré yo...-dijo Sam acercándose a la cama

- Mmmm...cinco minutos...

- Tu lo has querido...-anunció Sam antes de atrapar la boca de Dean para darle un beso. Dean abrió la boca sorprendido y Sam aprovechó la ocasión para profundizar el beso. Lo que en un principio pretendía ser un beso de buenos días se estaba convirtiendo en un beso húmedo y apasionado. Sam gimió contra la boca de Dean y se separó para respirar, cada beso de Dean le robaba el aliento...

Dean lo miró confundido pero cerró los ojos y se acercó a la boca de Sam para fundirse, de nuevo, en un beso cada vez más caliente. Sam se estiró sobre Dean impidiendo que se moviera y aprisionando sus manos y embistió contra el cuerpo de su hermano, como si quisiera penetrarlo incluso con la ropa puesta. Siguió moviéndose arrancando gemidos a su hermano. Dean gemía bajito y murmuraba que no, que lo soltara, pero cuando Sam lo soltó se aferró con ambas manos a la gran espalda de Sam.

Se sentía indefenso, pequeño y sumiso entre los brazos de su hermano menor. Que ironía. Él era el mayor, el que se supone que imponía y daba órdenes pero al tener a Sam encima de esa manera todo cambiaba. Sam imponía, Sam daba órdenes...y él las acataba. Sam se separó y se levantó cogiendo a Dean de la mano y llevándolo a la ducha.

Una vez dentro del baño aprisionó al mayor contra la pared para comenzar a desnudarlo mientras gruñía y le mordía el cuello. Dean aún no sabía que estaba pasando. Sam se había transformado en un animal en celo. La ropa de Dean cayó al suelo y Sam comenzó a besar su pecho duro y trabajado, en el que se podían adivinar diversas heridas de lucha.

Se concentró en besarlo y acariciarlo pero centrándose sobretodo en los pezones. Los lamió hasta que quedaron duros y siguió su camino hasta el ombligo. Mientras, su mano bajó el slip de Dean liberando su pene y acariciándolo.

Sam lamió el ombligo metiendo la lengua en él y luego soplando haciendo que Dean se estremeciera. Mientras su mano acariciaba la erección de Dean la otra mano viajó hasta su trasero, sobándolo con firmeza. Su boca se concentró entonces en la cadera, dando pequeños lametones y mordiscos. Dean gemía su nombre y eso lo calentaba aún más. Sam dejó de tocar el miembro de Dean y lo cogió de la cadera para aguantarlo con firmeza contra la pared.

El mayor intentó moverse pero su cuerpo no le obedecía. Se sentía desfallecer, las rodillas se le aflojaban, le temblaban las manos y el labio y su pecho subía y bajaba a una velocidad vertiginosa. Sentía a Sammy lamerle los abdominales, las caderas, la ingle (rozando el vello púbico) pero sin llegar a su erección que cada vez dolía más. Buscando alivió movió la cadera hacía Sam pero este lo aguantó contra la pared de nuevo y siguió su camino.

- Sammy...-gimió Dean intentando mover la cadera de nuevo.

Sam accedió y su mano comenzó a bombear la erección de Dean, que se arqueó y elevó el mentón soltando un gemido ronco. Sam paró, no podía ser que su hermano se excitara así casi sin haberlo masturbado. Era increíble. Se levantó y besó a Dean conduciéndolo hacia la ducha. Una vez dentro Sam abrió el agua y su ropa comenzó a empaparse. Dean lo arrinconó y se pegó contra él.

- Te dije que poco a poco tigre...- susurró Dean en su oreja.- pero veo que lo que digo te entra por una oreja y te sale por la otra...

- No...-gimió Sam-...seré bueno, lo prometo...haré lo que quieras...

- ...- Dean se paró a pensar mientras comenzaba a desabrochar la camisa de Sam-...que podría pedirte a cambio de no haber cumplido tu promesa eh?...- preguntó al tiempo que la camisa de Sam caía al suelo de la ducha y comenzaba a pellizcar sus pezones-...quiero que hagas lo que yo te diga...

- Sí si...lo haré, lo haré...oh Dean! –gimió Sam al sentir la mano de Dean colándose bajo sus pantalones.

Dean bajó los pantalones de Sam junto con su ropa interior y los tiró fuera de la ducha, dejando todo el suelo mojado. Dean volteó a Sam y le hizo pegar la frente contra la pared, Sam elevó las caderas y rozó levemente el pene de Dean con su trasero.

- Eso ha sido muy atrevido...- dijo Dean con una voz autoritaria y grave que hizo que Sam temblara entero de excitación.- tendré que castigarte hermanito...

Sam gimió excitado por las palabras de Dean. Quería que le hiciera de todo, cualquier cosa que se le pasara por la cabeza. Comenzó a murmurar palabras, Dean no lo escuchaba. Se había separado de Sam y lo miraba de arriba abajo. Sam levantó la cabeza para girarla pero Dean volvió a pegar su frente contra la pared con un movimiento demasiado brusco.

- No te muevas...-masculló Dean impidiendo que Sam lo mirara- ...quédate, ahmm...quédate así...

- Dean que estás...?-intentó preguntar Sam pero Dean lo cortó tajante

- Calla...

Sam intentaba mirar de reojo pero solo alcanzaba a ver las piernas de Dean hasta los muslos. Elevó un poco más las caderas dejando resbalar la frente por la pared. Dean estaba gimiendo mientras su mano le acariciaba una nalga y el muslo. Sam quería moverse, quería saber qué estaba pasando. Miró de reojo de nuevo y lo que vio lo hizo gemir desesperado por no poder participar. Dean se estaba tocando mientras lo miraba! Intentó alargar una mano para poder masturbar a Dean.

- Tsk tsk...no, Sammy...- se burló Dean- tengo que castigarte, recuerdas hermanito? Ahmm...

-Dean...-Sam estaba desesperado, si seguían así se correría por el simple echo de escuchar gemir a Dean. Sam llevó su mano a su erección y comenzó a bombearla rápido tratando de encontrar algo de alivio a su excitación.

Dean, al ver que Sam no podía más, decidió dejarlo participar un poco. Lo volteó y se apretó contra él. Con una mano rodeó ambas erecciones y comenzó a mover su mano rítmicamente, descansando su frente sobre la de Sam. Sam agarró a Dean del cuello y lo besó ferozmente. La mano de Dean se detuvo a acariciar la punta de ambas erecciones, haciendo movimientos circulares. Ambos comenzaron a embestir contra la mano de Dean, y la mano de Sam se sumó acariciando la base. Dean retiró la mano de Sam y comenzó a bombear ambas erecciones presionando con intensidad. Sam gimió y dejó caer su cabeza hacia atrás apoyándola en la pared de la ducha.

- Dean...-gimoteó Sam mirando a su hermano-...por favor...

- Que... ngg...qué quieres?- preguntó Dean

- Más rápido...más ahh- ordenó Sam acercándose a Dean para besarlo.

Sus caderas seguían embistiendo contra la mano de Dean que fue ganando velocidad. Sam se agarró a Dean para no caer apoyando la frente en el hombro del mayor y al llegar al orgasmo su semen manchó la mano de Dean y su vientre. Sam respiraba pesadamente descansando en la misma posición de antes cuando sintió a Dean tensarse y gruñir. Lo abrazó y sintió como un líquido caliente se deslizaba entre ambos mientras se besaban.

Luego sin hablar se limpiaron y salieron de la ducha. Dean miró a Sam y le dijo "Esta bien, no te preocupes, sólo necesito pensar un rato...tranquilo". Dean se vistió y salio a dar un paseo. Sam aprovechó para comer y para seguir buscando en Internet pero seguía sin haber nada. No lo entendía algo debía haber, era imposible que no hubiese nada relacionado con lo que le estaba pasando. Unas horas más tarde Sam se frotaba los ojos insistentemente, le dolían mucho. No debía haberse pasado tantas horas en el ordenador...Dean abrió la puerta y entró.

- Es otra visión? Que te pasa estas bien?- preguntó agachándose junto a Sam preocupado

- No, no es nada. Sólo son demasiadas horas delante de este maldito trasto...- dijo Sam. Dean respiró tranquilo y fue a cerrar la puerta, que con las prisas había dejado abierta.- Y bien?

- Y bien qué?

- Porqué te has ido así de esa manera después de...ducharnos.-preguntó Sam tratando de suavizar la palabra "ducharnos".

- Tan sólo necesitaba un paseo Sammy...- dijo Dean evitando el tema.- Y bien, has encontrado algo sobre esa cosa del bosque, sobre lo que te pasó?

- Nada...no hay ningún artículo, nada en absoluto. No se que me pasa, e intentado buscar de todo pero sigo sin encontrar nada.

- Ya encontraremos algo, no te preocupes...- dijo Dean.

Tras eso se fue al baño y se apoyó contra la puerta, cerrando los ojos y suspirando aliviado. Después de la ducha se había ido a dar una vuelta y a comer, pero aún no estaba preparado para volver a la habitación así que, para hacer algo de provecho, había decidido ir a buscar información a la biblioteca local. No esperaba encontrar nada pero en realidad encontró muchas cosas. Una en especial lo asustó de verdad.

Fin del capítulo

PD: Os ha gustado?? Me gustaria saber vuestra opinión sobre la historia. Muchas gracias por leerla!!