El lado oscuro

7. Enlace necesario

- Diga? Sam!! Dónde estas? Te encuentras bien?...- Dean acribillaba a su hermano con preguntas sin preocuparse de no sonar histérico y mantener la calma. Llamó a Bobby y corrieron hacia el Impala, Sam no estaba bien, estaba llorando.

Dean y Bobby llegaron lo más rápido que pudieron a la dirección que les había dado Sam. Era una casa vieja, bastante destartalada, de madera y con algunos listones rotos. La luz del alba la iluminaba reflejándose en las ventanas resquebrajadas y en mayor parte opacas. Dean bajó del coche y se acercó lentamente estudiando la casa, no parecía tener medidas de seguridad pero a veces las apariencias engañan. Al llegar a la puerta vieron un sistema de alarmas casero bastante bien escondido pero alguien lo había desactivado. Dean rezaba por que Sam estuviera bien...

Bobby giró el pomo de la puerta y ésta se abrió, parecía que alguien había entrado sin forzarla...la puerta estaba abierta pero en buen estado: ni raspaduras, ni arañazos... no tenía signos de haber sido forzada...es decir que si Sam estaba allí alguien tenía que haberlo dejado pasar.

Al entrar en la casa se oyó un ruido, Dean llamó a Sam y se escuchó un sollozo. Corrió hasta el lugar de dónde provenía y vio a Sam en el suelo con la camisa cubierta de sangre y los pantalones también. En el suelo había un cadáver, una mujer morena con la garganta cortada con algo afilado, probablemente el cuchillo que había junto al cuerpo. Dean se agachó y abrazó a Sam preguntándole si estaba bien, Sam no respondía simplemente lloraba y se agarraba al brazo de Dean.

Estaba destrozado, nunca había visto a Sam llorar así. Se apoyaba sobre su hombro intentando calmarse y hablar.

- Creo...creo que...yo lo hice...-consiguió decir Sam entre sollozos.

- No...Sam tu no eres ningún asesino ni nada, alguien entró y seguramente...

- Que no Dean! Lo sé! No lo recuerdo bien pero algo me dice que fui yo...- sollozó Sam pasando la mano por su cara para quitar las lágrimas.

- Chicos creo que antes de nada deberíamos limpiar nuestras huellas y salir de aquí, no creo que sea buena idea discutir las cosas aquí. - dijo Bobby cogiendo un trapo y comenzando a limpiar.

Al terminar de limpiar las huellas Dean levantó a Sam pasándose uno de sus brazos por los hombros y, cogiendo a Sam por la cintura, lo sacó de la casa. Sam seguía sin decir nada desde que dijo que él la había matado. Se metieron en el coche y arrancaron camino a casa de Bobby.

Dean había metido a Sam en el asiento del copiloto y se había puesto a conducir todo lo rápido que había podido hasta llegar a casa de Bobby. Una vez allí comenzó a hacerle preguntas a Sam. El pobre no recordaba nada, sólo fragmentos...Era como si algo lo hubiera impulsado a hacer lo que había hecho. Dean pensaba que tal vez el demonio de Sam hubiera intentado manifestarse y tomar el control del cuerpo antes de lo previsto, pero por lo visto al final Sam había logrado imponerse.

- Sam, no fue tu culpa...no eras completamente tú...

- Pero eso no importa Dean! No ves que he matado a una chica!- dijo Sam con rabia en los ojos mientras las lágrimas recorrían sus mejillas.

- No te culpes así, eso sólo te va a hacer sentirte peor- aconsejó Dean acercándose a Sam y limpiando sus lágrimas con la mano.

- No me toques-susurró Sam con ira. Se giró y fue al baño.

- Dean, sea lo que sea que hayas hecho mal arréglalo, él te necesita ahora más que nunca...-dijo Bobby. Dean pensó que tenía razón. Tenía que arreglarlo como fuera.

Se dirigió al baño y llamó a la puerta insistentemente, tenía que recuperar a Sam. Sam abrió la puerta y se secó la cara, la tenía toda mojada. Solía lavársela con agua para refrescarse un poco.

- Que quieres?-preguntó Sam enfadado

- Sam lo siento...

- Calla y déjame hablar.-dijo Sam seriamente- Estoy a punto de ser un puto demonio, he matado...dios...Dean, me he cargado a una pobre chica que seguro que ni siquiera me hizo nada. Y tú sabías que esto podía pasar, y no me lo dijiste. Como quieres que no te guarde rencor por ello!? Cómo?- gritó Sam cayendo de rodillas al suelo.

- Sam...-susurró Dean agachándose a su lado- Cometí un error, pero no te volveré a ocultar nada aunque crea que saberlo va a perjudicarte. Prometo contarte lo que averigüe...en serio.- prometió Dean poniéndole una mano sobre el hombro con cara de verdadero arrepentimiento.

- Esta bien pero...bueno yo no debí gritarte así, perdóname.

- Esta bien, pero quiero que sepas que todo el rollo de poner normas y eso...fue por, ya sabes...no quiero que acabes siendo un demonio Sam...

- Esta bien, pero, eso quiere decir que ahora ya no...- intentó preguntar Sam triste

- Que? No! Sam no hago esto por obligación!

- Entonces...

- Sam...-susurró Dean, Sam creía que él no lo amaba...cómo podía creer eso? Él lo quería de verdad, aunque era raro pero todo eso era mucho más que sexo. Besó a Sam suavemente y éste comenzó a balbucear palabras.

- Esto quiere decir que...te gusta...eso? Entonces las cosas seguirán así? Digo, entre nosotros ya sabes...-preguntó Sam esperanzado.

- Sammy, de verdad me gusta...joder...me gusta follar contigo – dijo Dean, haciendo que Sam abriera los ojos...Dean era muy directo cuando quería- No quería hacerlo a menudo porque...bueno porque no quiero que acabes siendo un puto demonio entiendes? Si por mi fuera te lo hubiera hecho todos los días a todas horas pero tenía que aguantarme para que ese demonio no te controlara de la noche a la mañana!– dijo Dean, tal vez había sido un poco brusco pero desde luego se había hecho entender - Siempre he pensado que teníamos una relación especial. – terminó Dean con un tono pícaro y guiñó el ojo. Sam asintió y besó a Dean lamiendo sus labios y metiendo su lengua. "Yo también" añadió Sam mientras se levantaba, dejando a un Dean boquiabierto sentado en el suelo.

Salieron del baño, Bobby les llamaba. Fueron a buscarlo, tenían que concentrarse en sacar a ese demonio de dentro de Sam. Pasaron la mayor parte del día y gran parte de la tarde buscando rituales y demás que pudieran ayudar a sacar a ese demonio de Sam pero lo mejor que habían encontrado había sido un exorcismo. Probarían con un exorcismo pero si no funcionaba...Sam podía morir. Si veían que Sam no aguantaba pararían y buscarían otra forma pero había que intentarlo, no dejaría que Sam acabara siendo un demonio, tenía que salvarlo.

Sam aceptó, no quería que esa cosa le hiciera matar más gente, y no podía pensar ni siquiera en que le hiciera lastimar a Dean. Debía pararlo como fuera. Bobby preparó la sala para el exorcismo y sacó una caja negra con diversas inscripciones extrañas de un cajón. Les explicó que eso era como una caja fuerte demoníaca, podía mantener dentro a un demonio y tenerlo encerrado eternamente.

- Como la caja de Pandora que contenía pecados y epidemias?-preguntó Sam

- Sí, algo así-respondió Bobby- Pero hay que tener cuidado chicos. Dean tu leerás el exorcismo y cuando salga el demonio lo encerrare aquí, esta bien?

- Sí-dijeron ambos al unísono.

Dean hizo lo hizo sentarse en una silla y lo ató a ella. "Me gustaría poder hacer esto pero en otras circunstancias..."le susurró al oído. Sam se estremeció. Si conseguía salir de esta él sería quien atara a Dean, no era justo que Dean fuera siempre quién se lo follara a él, y no es que no le gustara, todo lo contrario, le encantaba, pero la próxima vez sería diferente.

-Bien, listos?-preguntó Dean.

Bobby y Sam asintieron y Dean comenzó a leer "Exorcizamus te, omnis immundus spiritus, omnis satanica..." Sam gritó y sus ojos se volvieron negros. Miró hacia arriba y comenzó a reír. Dean paró de leer pero Bobby le gritó que continuara. Sam cerró los ojos y todo comenzó a temblar, las hojas volaban y los libros se caían de las estanterías.

- Dean! Creo que es más poderoso de lo que creíamos- gritó Bobby

Dean siguió leyendo pero parecía que no ocurría nada. Sam miró a Dean y sonrió.

- Gracias por alimentarme hermanito...-dijo una voz extraña provinente de Sam.

- Sal de mi hermano...-masculló Dean

- Oh! Lo siento pero eso no puedo hacerlo, sabes? Si dejo el cuerpo me muero...enlace necesario. Si él muere, yo muero y, si me sacáis a la fuerza, ambos morimos también...- dijo el demonio- Y no creo que quieras matar a Sammy, verdad Dean?

- Maldito!...-Dean continuó leyendo y vio como Sam se retorcía en la silla, miró a Bobby con preocupación pero éste asintió y él siguió leyendo.

Miró a Sam preocupado, gritaba de dolor e intentaba deshacerse de las cuerdas. De pronto gritó muy fuerte y Dean pudo ver como comenzaba a sangrarle la nariz. Eso no podía ser bueno.

-Dean, para! Vas a matarlo!- gritó Bobby.

Dean se detuvo de inmediato y vio cómo Sam dejaba caer la cabeza, se había quedado inconsciente. Lo desató con cuidado y lo llevó a una cama que tenía Bobby en una pequeña habitación. No sabía que más podían intentar y las palabras del demonio lo habían preocupado. No los podía separar...

Bobby entró en la habitación y puso una mano en el hombro de Dean "Encontraremos la manera" dijo intentando que Dean se sintiera mejor. Éste lo miró, asintió y volvió la cabeza para mirar a Sam de nuevo. "No me perdonaría perderle y aunque acabara siendo un demonio preferiría morir a matarlo..." confesó Dean acariciando el brazo de Sam.

Estaba preocupado por Sam y Dean. No había que ser demasiado listo para ver lo que ocurría entre ellos. Le pareció extraño pero era bastante normal, siendo cazadores sólo podían confiar en su compañero y bueno, llegada esta situación Dean había preferido ayudar a Sam y mantenerlo lejos de otras personas que quizás lo lastimaran. Aunque por otra parte, todas esas atenciones y esa preocupación excesiva...no eran sólo por protegerlo, estaba seguro de que Dean amaba a Sam y viceversa pero prefirió no darle vueltas al tema.

Cuando despertó la casa estaba a oscuras, y al ir a levantarse notó un peso sobre él. Dean tenía la cabeza apoyada sobre su pecho y estaba de rodillas en el suelo.

- Hey...Dean-susurró Sam moviéndole ligeramente el hombro.

- Estas bien?- preguntó Dean medio dormido mientras se rascaba los ojos.

Sam asintió y besó a Dean. Le dijo que ya encontrarían la manera, que no se preocupara pero Sam dejó escapar una lágrima.

- No llores...Sam...- Dean se sentó junto con Sam al borde de la cama.

- Pero...no quiero acabar siendo un demonio Dean...si papá estuviera aquí tal vez...

- Papá? Sam, papá no vendrá, llevo dejándole mensajes desde que supe qué te pasaba y no contesta...

- Pero le has dicho lo que me pasa? Y no ha cogido el teléfono?- Sam aguantó las ganas de llorar y abrazó a Dean. – Gracias que te tengo a tí...

Dean abrazó a Sam y lo llevó a la cocina. Bobby había hecho la cena. No era gran cosa pero por una vez no comerían hamburguesas del bar. A Sam se le iluminaron los ojos al ver por fin una ensalada en condiciones y comenzó a comer con ganas. Dean sonrió a verlo comer así. Suspirando miró a Bobby preocupado pero éste sólo le indicó con la mano que comiera. Llevaba todo el día sin probar bocado y sus tripas le agradecieron el pedazo de carne que estaba comiendo.

Después de cenar Bobby y Sam pusieron protección a la casa y llenaron ventanas y puertas con una línea de sal. Bobby les dijo que uno durmiera en el sofá y el otro en la cama donde había estado antes Sam pues no tenía tres camas, tan sólo dos, y una era para él. Ellos asintieron y Bobby se fue a su cama.

Cuando Dean se dirigió al sofá Sam lo agarró del brazo y se lo llevó a la habitación. Al entrar cerró con cerrojo. "Duermes conmigo" ordenó Sam. Dean se acercó a la cama pero Sam lo abrazó por detrás y le susurró "No pensarás dormir vestido no?" todo su cuerpo vibró ante la voz sensual de Sam tan cerca de su oreja. Dean se giró y se quitó la chaqueta.

- Quieres sexo Sam?- preguntó directamente aprisionándolo contra la puerta.

- Si...-contestó Sam empujando a Dean y haciéndolo caer sobre el colchón.- Pero...

- Pero?-preguntó Dean enarcando una ceja mientras terminaba de quitarse los zapatos y los calcetines.

- Pero...-prosiguió Sam estirándose sobre Dean, que se había colocado bien sobre la cama.-...hoy seré yo quien te folle...-acabó mientras le quitaba la camisa a Dean y lamía su cuello.

- Sam...no...-Dean se separó de Sam y lo miró a los ojos.

- Dean, ahora soy yo...no voy a lastimarte, no será como en el bosque...-dijo Sam acercándose a los labios de Dean-...haré que te guste, te haré gemir y vibrar cuando me tengas dentro...

Gimió ante esas palabras y asintió insistentemente, quería probarlo. Besó a Sam y se deshizo de la camisa de su hermanito que ya le estaba quitando los pantalones. Trataba de acariciarle todo el cuerpo mientras lo desnudaba, sus manos eran su perdición, tan grandes y tan calientes sobre su piel. Sam se sentó a horcajadas sobre Dean y comenzó a mover las caderas. Ya sin ropa sus erecciones se rozaban haciéndoles gemir.

-Dean...shhh...Bobby está al lado...- dijo Sam

- Mierda...ahhh...dios...no puedo...aahhh- gimió Dean, no podía contener los gemidos si Sam seguía moviéndose así.

Sam se colocó entre las piernas de Dean y alcanzó su cazadora sacando el bote de aceite de manos. Dean se tensó pero Sam comenzó a devorar su boca y en ese momento dejó de pensar. Sam puso unas gotitas de aceite en sus dedos y comenzó a trazar círculos en la entrada de Dean.

El primer dedo entró fácilmente y comenzó a hacer círculos dentro. Dean gemía flojito cuando Sam metió el segundo. Le gustaba, le gustaba tener esos dedos moviéndose dentro pero él quería a Sam. Dean gimió fuerte cuando Sam lamió su pene. Se sintió mareado, Sam movía esos dedos dentro, acariciándole mientras mamaba.

Sam succionó con fuerza haciendo gritar a Dean. Sacó los dedos y se levantó.

- Como lo quieres?-preguntó Sam a Dean mientras le acariciaba los muslos.

- De cara...- dijo Dean provocando una sonrisa a Sam. Podría ver la cara de Dean mientras lo penetraba, un escalofrío recorrió su columna, por fin...

Elevó las piernas de su hermano y las colocó sobre sus hombros haciendo que el trasero de Dean quedara totalmente expuesto. "Tienes un culo increíble Dean..."dijo Sam antes de comenzar a penetrarlo. Dean se quejó pero con la ayuda del aceite entró fácilmente. Dean se sentía raro, Sam estaba dentro, pero no totalmente y ya sentía como aprisionaba el miembro de su hermano. Sam empujaba para entrar totalmente pero Dean no se relajaba, estaba tenso. "Falta poco..." prometió Sam entre gemidos. Dean sabía que no era cierto pero aguantó la estocada de Sam. Ahora si estaba dentro, Sam se dejó caer sobre Dean y comenzó a lamerle el cuello.

Miró a Sam, se lamía los labios mientras hacía movimientos circulares dentro de él para que se acostumbrara. Se movió contra las caderas de Sam reclamando algo de movimiento. Y Sam comenzó a entrar y salir suavemente gimiendo con la boca abierta, movía las caderas lentamente disfrutando de la sensación mientras miraba a Dean gemir bajito y aferrarse a las sábanas. Sam aumentó la velocidad de sus embestidas y Dean comenzó a gemir sin control, Sam rozaba su próstata enviando deliciosas corrientes eléctricas por todo su cuerpo.

Se separó un poco y se colocó de rodillas en la cama. Aún con las piernas de Dean sobre sus hombros siguió embistiendo. Dean lo sentía más profundo que con la postura anterior, su hermano embestía duramente haciéndole perder la cabeza, no podía pensar nada coherente teniendo a Sam dentro y moviéndose de esa manera. Y el mirarlo al embestir...verlo hacer ese vaivén de caderas, arquear la espalda...era por si sola la imagen más erótica de Sam que había visto en su vida.

- Dean...-susurro Sam mientras salía de él-...ponte a cuatro patas...-ordenó Sam con la voz ronca.

Todo su cuerpo tembló al escuchar a Sam decir eso, y esa voz que ponía cuando estaba excitado...lo hacía estremecerse. Dean se levantó y se colocó a cuatro patas pero apoyando el pecho en el colchón. Sam se enterró en él y comenzó a embestir mientras susurraba su nombre. Dean sintió una nalgada y sonrió, a Sam le gustaba tener el control y a él no le disgustaba para nada. Gimió cuando notó una segunda, Sam acariciaba la nalga golpeada con cariño.

Con las manos en la cadera de Dean podía controlar la penetración y jugar con su hermano. A veces se enterraba completamente otras solo un poco. Dean se desesperaba "Acércate..." gimió. Sam obedeció y pegó su pecho a la espalda de su hermano. Dean se contorsionó y se giró para besar a Sam, metió su lengua y comenzó a rozarla contra la de su hermano. Después pegó su frente en la almohada y agarró fuerte las sábanas, las embestidas de Sam de habían vuelto más salvajes y más agresivas. Ya notaba su vientre tenso, acercó una mano a su erección y comenzó a masturbarse a la vez que las embestidas de Sam.

Lamió la espalda de Dean, que se arqueó, estaba cubierto de pequeñas perlas de sudor que hacían brillar su piel en la oscuridad de la habitación.

- Sabes delicioso...-dijo Sam volviendo a lamer a Dean que gemía al notar esa lengua caliente recorriendo su piel.

Con una mano mantuvo su agarre de las caderas de Dean y con la otra recorrió el pecho del mayor disfrutando de la dureza de sus pectorales y sus abdominales. Colocó su barbilla en el hueco entre el cuello y el hombro de Dean y le gimió a la oreja mientras su mano acariciaba uno de los pezones.

- Saaaaam...no pares...yo...nnngg-Dean no paraba de gemir, no aguantaría mucho más y a juzgar por la velocidad de Sam él también estaba por terminar.

Sus últimas embestidas hicieron gemir notablemente a Dean. Él se corrió dentro de Dean gimiendo roncamente y Dean se acarició un par de veces antes de correrse gimiendo el nombre de Sam. Ambos se estiraron en la cama exhaustos. Dean aún notaba su corazón desbocado mientras Sam acariciaba su pecho.

- Me ha encantado follarte...-dijo Sam sinceramente devorando la boca de Dean y besando su cuello.

- Y a mí...pero...-comenzó Dean mientras lamía su mano.

- Pero? Cómo que pero?- preguntó Sam mirando a su hermano lamer el semen de su mano.

- Pero también me gusta cuando te follo yo a ti...-dijo Dean llevando su mano a las nalgas de Sam y colando un dedo entre ellas. Sam abrió las piernas ronroneando y Dean se colocó sobre él.

- Dean...sabes que a partir de mañana deberemos ir con más cuidado verdad? Y Bobby va a estar vigilando...

- Sí, y por eso te voy a dejar agotado esta noche...- le digo Dean a la oreja para después morderle el lóbulo con suavidad.

Fin del capítulo

PD: Espero que os haya gustado la escena de sexo! Que os ha parecido?? Besos!