Título: El lado oscuro
Autora: Boone
Capitulo 11: La posesión
Pairing: Dean/Sam, Sam/Dean
Rate: NC-17, NC-18....para variar Porn...
Advertencias: uf....em....un poco d todo, incest, violencia...nose...XD Y en este...violación...cuidado personas muy sensibles...es bastante fuerte...
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen y no obtengo beneficio económico alguno por esto.
Resumen: NO se que poner como resumen....ya ireis descubriendo de que trata...juju así hay más miesterio!!

El lado oscuro

11. La posesión

Ya estaba todo listo, habían avisado a James, el cazador a por el que iba el demonio, de lo que pasaba. Y aunque al principio se mostró reacio a hacer de "cebo", finalmente Dean lo convenció diciendo que era la única oportunidad para Sam.

A la hora señalada llegaron a la cabaña de James y se escondieron entre los matorrales, armados hasta los dientes y con varias botellas de agua bendita en los bolsillos de sus chaquetas. Eos estaba preocupado pues la posesión estaba agotando a Dean, que no paraba de intentar expulsarlo. Pero no podía dejarlo....todavía no. En cuanto acabaran con Azel saldría de su cuerpo, pero entonces correría un peligro muy grave, pues su amo iría a por él y no pararía hasta matarlo. La única esperanza que le quedaba era prometer ayuda a los Winchester contra su amo, a cambio de protección. Pero ese as lo dejaría en la manga hasta que el trato actual acabara...

John oyó unos pasos por el camino de tierra al lado del cual se escondían y avisó a los demás. Sigilosamente se desplazaron más lejos del camino y siguieron vigilando. Un minuto más tarde una figura alta y delgada apareció en el camino y se acercó a paso lento hacia la casa.

Sam agarró el brazo de Dean y lo miró preocupado.

-Tu hermano lo está poniendo difícil...quiere matarlo con sus propias manos...-susurró Eos al oído de Sam-...no va a ser fácil atraparlo...tiene mucha fuerza. Y cuando digo mucha, quiero decir sobrehumana...

John se tensó...iba a ser complicado. Miró a la casa en el momento en el que la figura traspasaba el umbral y, al rato, la luz del porche se encendía. La señal...

Todos se levantaron y comenzaron a andar con decisión hacia la casa. Dean empuñó el arma cargada con sal y se preparó para disparar si Azel salía corriendo. Sam apartó todo pensamiento de su mente mientras una lágrima recorría su mejilla. Si moría...lo haría luchando.

Bobby entró el primero a la casa, pero todo estaba tranquilo, demasiado tranquilo. Cuando pasó Sam, que iba último, la puerta se cerró sola. Él intentó abrirla pero no pudo. Entonces todo comenzó a temblar y Bobby salió disparado contra la pared del fondo, donde estaba el comedor, y la mesa se deslizó hasta dejarlo atrapado contra la pared. Con el golpe se había quedado inconsciente.

John corrió hacia allí y cayó de rodillas al suelo al ver a James clavado a la pared con las patas de una silla...se le revolvió el estómago al verlo. Había demasiada sangre...era demasiado violento.

Sam y Dean se miraron y asintieron con la cabeza. Sam se quedó con John y Dean comenzó a dar vueltas por la casa. Al no haber nada subió al piso de arriba. Tampoco, nada...todo era muy extraño. La casa estaba tan tranquila que resultaba aterradora.

Oyó un golpe abajo y a Sam gritar. Bajó corriendo, casi cayéndose por las escaleras, pero al pisar el último escalón algo lo agarró y lo empotró contra la pared. Algo invisible lo estaba sujetando contra la pared. No podía moverse. Sam se encontraba a su lado en la misma situación, pero no veía a su padre por ninguna parte.

-Dean, Dean, Dean...qué iluso eres...- una figura encapuchada hablaba desde el otro lado de la habitación, dándole la espalda.- Es taaan fácil controlar las luces...- mientras decía eso apagó y encendió varias veces las luces chasqueando los dedos- ¿De veras creíais que nada más entrar ese cazadorcillo mediocre me había atrapado?- se dio la vuelta sin quitarse la capucha y avanzó un poco hasta que la luz que entraba por la pequeña ventana iluminó parte de la túnica.

-¡¿¿Qué coño ha pasado??!- preguntó Sam enfurecido.

-Sammy...yo de ti, no me preocuparía estar en la situación que te encuentras...podría ser peor...- dijo riendo sarcásticamente- Bueno... ¿Por dónde iba? ¡Ah sí!... Estaba burlándome de tí, Dean... ¿O debería decir Eos? Como prefieras...- Eos se tensó, ese tono que estaba usando Azel...sólo lo había oído en contadas ocasiones, estaba muy cabreado. Esto iba a acabar mal- ¿Creíais de veras que sería tan fácil destruirme? Dean, conciénciate: no vas a salvar a Sam. Me lo voy a llevar.

Esas últimas frases las pronunció despacio, disfrutando del sufrimiento que se veía en las caras de sus presas.

-Bueno... es hora de haceros sufrir... ¡por fin!... - Azel gimió y se quitó la capucha. Tenía el pelo liso y largo, de color negro.- Voy a traeros a mi juguete...

Se marchó de la casa y al poco volvió con un cuerpo en brazos. Sentó a John en una silla que había enfrente de los hermanos y lo ató. Las manos a la espalda y los pies juntos. Se había desmayado y estaba herido...perdía sangre y tenía grandes moretones. Azel los miró y sonrió sádicamente. A Sam se le congeló la sangre cuando esos ojos azules, casi blancos lo miraron. Azel se lamió los labios y se acercó a él...

-Ya se porqué mi amo te eligió. Tienes potencial...tienes mucho poder, Sammy...-la manó de Azel se poso suavemente sobre la mejilla de Sam y la acarició- Creo que tú y yo seremos buenos amigos.- le agarró la barbilla y le besó. Eos ya no pudo controlar a Dean y éste salió.-

-Deja a mi hermano demonio de mierda! Sam... Sammy, ¿¿estás bien??- gritó Dean. Azel se separó de Sam al oír un quejido detrás de él. John estaba despertando. El demonio cogió a John del pelo y le levantó la cabeza para que mirara a sus hijos.

Azel se puso delante de John y le dijo: - No he acabado contigo... - para después comenzar a descargar puñetazos en su cara y su torso. Dean y Sam gritaban que parara, pero Azel seguí ay seguía. Le cogió de la barbilla y preguntó:

-¿Con cuál empiezo, John?-preguntó Azel- ¿Con Dean? Sí...con él. Que ya le tengo ganas.

-¡¡No le toques!! - gritó Sam- ¡Es a mí a quien quieres! ¡Déjale en paz! -Azel comenzó a reír y se acercó a Dean.

-Sammy... Sammy... No me digas que estás celoso... -preguntó mientras delineaba los costados de Dean hasta llega a las caderas. Sam se puso blanco y miró a su padre nerviosamente. Azel se dio cuenta y se separó de Dean para arrodillarse delante de John- Oh...no lo sabes, ¿verdad? ¿No te lo han dicho?- Azel hizo una pausa para mirarlos disfrutar de la expresión aterrorizada de los hermanos.- ¿De veras te has creído que era una simple posesión y que el demonio había dejado una larva que crecía sola? Dean... -dijo mirando hacia la pared.- Estoy decepcionado... eres muy poco original...

Azel se levantó y se quitó la túnica arrojándola al suelo. Más que un demonio parecía una estrella del rock: pantalones de cuero negro y camisa blanca. Dean hizo una mueca de asco. El demonio se acercó a Sam y lo bajó de la pared agarrándolo por la espalda para que no escapara. Avanzó hasta estar delante de John e hizo que Sam se arrodillara y él se arrodilló detrás de él, amarrándole las manos detrás de la espalda. Entonces lo abrazó y miró a John.

-Verás, John... todo ser necesita algo para crecer. Los humanos necesitáis agua y comida. Los demonios sexo.-dijo mirando a John mientras recorría el pecho de Sam con una mano.- Y Sam estaba muy cachondo... nunca había estado así en su vida... sólo pensaba en sexo, y no importaba con quien... sólo quería follar.... Era como si lo necesitase tanto como comer o beber...- Dean gritaba que no hiciera caso... que los demonios mentían. Pero John no lo oía... sólo podía escuchar a Azel temblando de miedo ante lo que podía venir.

Azel desabrochó la camisa de Sam, le agarró del pelo haciendo que tirara la cabeza atrás y le besó el cuello. Dean comenzó a insultarlo. No podía soportar ver a Sam en sus manos.

-Pues imagina quien le dio de comer...-dijo, mirando a Dean y luego a John, que ahora lo miraba con los ojos muy abiertos mientras susurraba: "los demonios mienten...."- No te estoy mintiendo...Tu queridísimo hijo mayor se folló al pequeño, y tengo que decir que también ocurrió al revés...Humm...¡Joder!...si parecían dos animales en celo...no paraban de hacerlo...- John ya no podía más, intentaba no oír lo que decía ese demonio e intentaba soltarse, pero no había manera.

Sam sintió la mano de Azel desabrocharle el pantalón y colarse dentro de los bóxer. Ahogó un grito y cerró los ojos. ¿Cómo podía hacerle eso delante de su padre? Y delante de Dean... Cuando Azel rozó su glande con el pulgar gimió... no pudo aguantar y el gemido resonó entre las cuarto paredes del pequeño comedor.

Dean gritó de impotencia...quería matar a ese ser, torturarlo y luego degollarlo... se sentía impotente. Pero sólo un pensamiento ocupaba su mente: el demonio quería que la larva de Sam saliera... iba a alimentarla hasta que.... hasta que se transformara por completo.

Sam intentaba zafarse pero Eos tenía razón ese ser tenía una fuerza sobrehumana. No podía hacerlo. De pronto sintió como lo levantaba y lo empujaba contra una pared, pegándose a él y rozándose contre su trasero. Estaba llorando... no quería ser un demonio y si ese... ese ser le hacía lo que creía que iba a hacerle...

Gritó que lo soltara mientras esas manos recorrían su cuerpo y le bajaban los pantalones y el bóxer hasta los tobillos. Gritaba el nombre de su hermano... pidiendo que lo hiciera parar. Pero Dean, por más que lo intentaba, no podía soltarse.

-Para... no me hagas esto... por favor... - sollozaba Sam mientras sentía cómo las lágrimas recorrían su mejilla y mojaban la pared.- Dean... haz algo...

Azel desabrochó su pantalón y sacó su miembro, rozándolo contra el culo de Sam. Estaba duro y jadeaba... por esas cosas le gustaba ser humano... le separó las piernas y metió los dedos entre las nalgas del Winchester. No quería prepararlo... sólo quería mostrarle cuáles eran sus intenciones.

Escuchaba a su hijo rogar y suplicar... y saber que su hijo estaba sufriendo le partía el corazón. Ya quedaba poco para desatar esas cuerdas... Azel se despidió de Dean y John y cogió a Sam en brazos para subirlo al piso de arriba.

-No quiero que disfrutéis del espectáculo... Es sólo mío...-dijo Azel reteniendo a Sam entre sus brazos mientras intentaba soltarse. Esas últimas palabras las dirigió especialmente a Dean, el rostro del cual se crispó de manera evidente, le había dolido, y mucho.

Una vez en la habitación lanzó a Sam contra la pared y se enfundó con rapidez. Enseguida comenzó a embestir arrancando gritos a Sam. Le dolía... le dolía mucho... ese hijo de puta lo estaba violando y no podía hacer nada... Encima tanto Dean como su padre lo estaban oyendo... sabía que Dean se estaba desgarrando por dentro... y eso le dolía más que todo lo que le pudiera pasar a él...

Abajo Dean se debatía entre rezar para quedarse inconsciente y no oír a Azel gimiendo y a su hermano gritando o poder matarlo. Miró hacia Bobby...el pobre no se enteraba de nada... ¡y cómo lo envidiaba! Aún seguía inconsciente a causa del golpe... Y su padre trataba por todos los medios de desatar o romper las cuerdas que lo ataban.

Por fin pudo desatarse... Salió corriendo hasta Dean para ver como estaba, pero éste sólo le gritaba que fuera a por Azel. Salió corriendo de nuevo, esta vez escaleras arriba. Azel había empotrado a su hijo contra la pared y jadeaba mientras embestía con fuerza. Se acercó dispuesto a apartarlo pero Azel le paró y lo lanzó hacía la pared del fondo, haciendo que diera un traspié y cayera por las escaleras. Dean cayó al suelo, la entrada de su padre debía haber distraído a Azel, pero tan pronto como se levanto vio a su padre caer escaleras abajo. John gritó y se agarró la pierna con fuerza.

-Dean... ¡Dios!... Creo que me he roto la pierna... -gimió John. Dean se acercó a su padre, se quitó la chaqueta y rompió la manga de su camiseta, entregándosela a su padre.

-Hazte un torniquete... ahora vuelvo-dijo Dean con decisión mirando a las escaleras.

-Dean... la Colt... -susurró John... -señalando a los primeros peldaños de la escalera

Dean avanzó con sigilo por las escaleras, la cogió y siguió subiendo empuñando el arma. Oía los gemidos y resuellos arriba y se le revolvía el estómago. Lo peor fue oír un gemido de Sam... Ya no le quedaba mucho. Entro en la habitación. Azel comenzó a respirar entrecortadamente y a temblar y vio como Sam echaba la cabeza atrás y gemía roncamente. Se apresuró a apuntar a Azel, que se separaba de Sam. Pero sus ojos se llenaron de lágrimas al ver cómo su hermano se giraba y le miraba a la cara con los ojos completamente negros.

Su dedo apretó el gatillo y una bala atravesó el pecho de Azel, que se llevó una mano a la herida y la miró... estaba manchada de sangre... Luego le miró a él y se desplomó en el suelo.
Sam gritó y cayó al suelo convulsionándose. Al cabo de unos segundos su cuerpo se quedó quieto, Sam no se movía.

-S-Saam... yo. ¡Joder! Te prometí... que te salvaría... y-y... no he podido. Sam... -susurró arrodillándose junto a su hermano y desatándole las manos- ... te quiero... no puedo perderte... no puedo vivir sin ti... te necesito... - Dean apoyó su cabeza contra el suelo y siguió llorando, dejando salir el sufrimiento que recorría su cuerpo rompiendo todo cuanto encontraba a su paso, incluso su corazón.

John lloraba tirado en el suelo del piso de abajo. Oía a Dean gritar y maldecir...y llorar. Y por todo eso se hizo una idea de lo que estaba pasando allí arriba. Después de oír el disparo creyó que todo había terminado, que todo estaba bien, pero no era así...su hijo lloraba...

Dean abrazó a Sam y lloró enterrando su cara en el cuello de su hermano. De repente empezó a sentirse mal, el estómago se le revolvía y tenía arcadas. Entonces comenzó a toser y poco a poco un humo negro iba saliendo de su boca hasta que comenzó a salir abundantemente. Un torrente de humo negro abandonaba su cuerpo y, antes de caer al suelo, vio cómo el humo negro entraba en su hermano. "Eos", susurró.

Escuchó a su padre abajo gritar, preguntar por Sam... Dean comenzó a hipar aguantando los sollozos. Apoyó su cabeza en el pecho de Sam y oyó algo... el sonido más hermoso que había oído en su vida: el corazón de Sam latiendo. Entonces rompió a llorar de nuevo, pero esta vez de alegría. Gritó a su padre que Sam estaba vivo y le cogió la muñeca: tenía pulso. Ese maldito Eos lo estaba manteniendo con vida...

Dean dejó a Sam sobre la cama y bajó para llevar a su padre hasta el coche poco a poco. La herida de la pierna era muy fea y sangraba profusamente. Una vez acomodado en el asiento, llevó a Bobby y lo estiró en el asiento trasero, junto a su padre, que le miro con compasión y le dijo: - Ve a por Sammy... -, y él se marchó a por Sam.

Se sentó junto a él en la cama. Le acarició la cara y posó sus labios sobre los de Sam durante un instante y se separó. Sam se estremeció y abrió los ojos poco a poco... eran negros.

-Eos...

-Sí. Tranquilo, Sam esta bien... sólo esta débil, pero en unos días ya podré salir y se encontrara mucho mejor....-dijo Eos mirando a Dean con preocupación- le dejaré salir unos segundos pero está muy débil....

-Está bien... gra-gracias... -dijo Dean ansioso por hablar con Sam

-... Uhmm... Dean?... -preguntó Sam, mirando a los ojos a su hermano, pero los ojos se le cerraban, estaba terriblemente cansado...

-Sí... no hables, tranquilo, todo está bien, ya ha terminado todo Sammy... -dijo, dándole un beso en la frente- te quiero... -susurró, pero al levantar la cabeza vio a Sam con los ojos cerrados. Ya se había dormido.

Lo cogió en brazos y lo levantó... ¡Cómo pesaba!... Cuando lo acomodó en el asiento delantero su padre preguntó si estaba bien. Y él le dijo lo que le había contado Eos. Su padre asintió y una sonrisa se extendió por su cara. Por último de llevó al cuerpo que había ocupado Azel y lo metió en el maletero. Todo había pasado.

Fin del capítulo