Título: El lado oscuro
Autora: Boone
Epílogo: Escena elininada (noche del bosque del capítulo 1)
Pairing: Dean/Sam, Sam/Dean
Rate: NC-17, NC-18....para variar Porn...
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen y no obtengo beneficio económico alguno por esto.
Resumen: NO se que poner como resumen....ya ireis descubriendo de que trata...juju así hay más miesterio!!
EPÍLOGO
Escena eliminada - noche bosque.
No podía avanzar, se había enganchado con algo. Una maldita rama que se cruzaba por el camino a la altura de los hombros se había enganchado en su chaqueta. Al desengancharse se dio cuenta de que había también un trozo de tela blanco colgando de uno de los pinchos. Si no recordaba mal Sam llevaba una camiseta blanca...
¿Y si le había pasado algo malo a Sam? Oh Dios... aceleró el ritmo siguiendo el rastro de las huellas hasta llegar a un punto dónde el rastro desaparecía. Desesperado, se dejó caer de rodillas al suelo. Si ese maldito licántropo lo había atrapado... Un escalofrío le recorrió la espalda y se quedó blanco de golpe... Sammy... gimió frustrado y volvió a levantarse con la pistola en la mano dispuesto a encontrar a su hermano.
Mientras andaba iba escuchando unos ruidos y crujidos detrás suyo pero cada vez que se daba la vuelta no veía nada. Al principio pensó que se trataba del licántropo, pero las pisadas sonaban mucho más suaves, como si alguien estuviera siguiéndolo y no quisiera ser descubierto. Llegó a un trozo de bosque más espeso, más frondoso, a penas veía nada delante de él, todo estaba muy oscuro. Sacó la linterna y enfocó alrededor para ver dónde se encontraba. Se había adentrado mucho en el bosque... debía estar unos cinco kilómetros del punto en el que había quedado con Sam más adentro del punto en el que había quedado con Sam. ¿Qué podía haber llevado a su hermano a adentrarse tanto en el bosque? Intentaba buscar una respuesta coherente pero no hallaba ninguna... De repente sus pensamientos tomaron otra dirección... ¿Qué coño le pasaba a la linterna?
La linterna había comenzado a parpadear, apagándose y encendiéndose, le dio un golpe para ver si funcionaba y se quedó encendida pero al levantar la vista, la linterna se le cayó al suelo. ¿Sam?
-¿Sammy? –preguntó con miedo a la figura alta que tenía a unos metros.
-Oh... Dean... -comenzó a decir una voz grave, ligeramente más ronca que la de su hermano.- ¿Qué hago aquí? -preguntó aterrorizado dando un paso hacia su hermano. Dean se separó de él de inmediato, no se fiaba... algo estaba mal.
-Recuerdas algo de cómo llegaste aquí? -preguntó analizando a Sam, buscando algo que le indicara si era, o no, él.
-No... No recuerdo nada Dean -respondió con un tono demasiado tranquilo. Luego dio dos zancadas y se plantó a escasos centímetros de Dean. Pero cuando éste intentó separarse chocó contra un árbol, despiste que él aprovechó para aplastarlo contra el tronco y poner un brazo a cada lado de Dean, colocando las palmas en la áspera corteza.
-¿Qué? -gritó Dean al sentir a su hermano totalmente pegado a él– ¿Sam?
-Pero que duro lo tienes todo Dean... -gimió el cuerpo que lo aprisionaba contra el árbol, paseando las manos por su cuerpo. Ese no era su hermano... levantó la cara y se encontró de lleno con unos ojos negros. Sammy estaba poseído...
En ese momento quiso pegarse un tiro por no hacerle nunca caso a Sam con lo de aprenderse el exorcismo en latín. Giró la cabeza aun lado mientras intentaba apartar a ese ser de él, pero no tenía suficiente fuerza para hacerlo...
-Sam... ¿Pero qué haces? Para... para Sammy... – ordenó Dean intentando apartar a su hermano, que ahora cerraba las manos posesivamente sobre sus muñecas y le elevaba los brazos por encima de la cabeza.- ¿Estás loco o qué?... ¡he dicho que me sueltes! –gritó Dean de nuevo. Pero Sam no le hizo caso, aguantó sus muñecas con una mano y metió la otra bajo la camiseta, haciendo que se estremeciera por el frío contacto.
Gruñó al sentir ese cuerpo removerse para apartarlo y apretó aún más su agarre... Oía a Dean jadear a causa del esfuerzo y eso lo estaba excitando... Se frotó un poco contra el muslo de su hermano y entonces notó cómo ese cuerpo se quedaba completamente inmóvil.
-No... Sammy... eso no... –susurró Dean aterrado. No podía pensar, no podía actuar... su hermano... su propio hermano se esta rozando contra él haciéndole sentir su erección en el muslo. Su mente ya no reaccionaba... estaba shockeado... Incesto...
Sólo pensaba... está mal... esto está mal... Estaba aterrado, su cuerpo temblaba mientras Sam le quitaba la chaqueta y lanzaba lejos su camiseta. ¿Por qué? ¿Por qué le hacía eso? No querría... De repente se quedó lívido y miró a Sam con terror en los ojos. Pero este estaba muy ocupado mirando su cuerpo. Pasó una mano por los pectorales de su hermano y notó como se le endurecían los pezones... Jadeó y comenzó a embestir contra la pierna de Dean lamiéndole el cuello.
-Sabes tan bien... joder... –susurró Sam quitándole el cinturón y bajándole la bragueta. Le soltó las manos y se agachó. Dean intentó moverse pero no pudo, algo lo sujetaba. Sam rugió de placer al bajar el bóxer y ver como la polla de su hermano saltaba fuera de los vaqueros.
La acarició con los dedos y Dean movió las caderas. Sonrió con malicia y la acarició de nuevo, esta vez con fuerza, notando como se endurecía hasta estar completamente erecta. Dean lloriqueaba... no quería que eso pasara pero todo su cuerpo estaba respondiendo a las caricias de su hermano. Era repugnante sentirse así, excitado por las manos de Sam recorriendo su polla, que se iba endureciendo por momentos. Se sentía mal consigo mismo... no podía moverse, su hermano lo estaba masturbando, deleitándose con sus gemidos, y él no podía parar de temblar y jadear cada vez que esa mano rozaba su piel.
Movió las caderas hacia delante, por instinto, buscando más roce, más placer... su mente ya no procesaba la información correctamente pues ya no pensaba en incesto... sólo sexo. Gimió fuerte cuando notó algo ligeramente blando y caliente lamiéndole y al bajar la cabeza vio a Sam arrodillado jugueteando con la lengua en su erección. Su hermano levantó la mirada y sonrió con malicia apretando su glande con el pulgar.
-Deaan... –gimió mordiéndose los labios mientras contemplaba a su hermano. La boca abierta, las mejillas sonrojadas... ¿cómo gemiría durante el sexo? Jadeó a causa de imaginar a Dean contra el árbol gimiendo cada vez que él embestía duro y rudo dentro de su cuerpo.
Se metió la polla de Dean en la boca y lamió y succionó con entusiasmo al tiempo que le bajaba los pantalones y bóxer hasta las rodillas. Paró un momento para lamerse los dedos y volvió a la polla de Dean, dura y húmeda... tan apetecible...
Dean gruñía, movía las caderas deprisa y se estremecía cuando Sam jugaba con la hendidura, haciéndole gritar de placer, pero de pronto un grito de dolor salió de su boca, aquello dolía... le dolía mucho. Sam le había metido dos dedos en el culo... Dos gruesas lágrimas surcaron sus mejillas cuando Sam enterró sus dedos salvajemente en su interior, hiriéndole.
No sabía porqué pero necesitaba más... necesitaba sentir su polla rodeada por la carne que ahora envolvía sus dedos... suave y caliente. Dean lloraba en silencio, él sabía que le dolía pero su deseo era más fuerte, no podía evitar hacerlo, incluso si lo hacía sufrir, pues hasta de ese modo lo deseaba... le excitaba verlo sometido, dominado. Aumentó el ritmo de la penetración con los dedos haciendo que su hermano gritara y maldijera, mientras se desabrochaba los pantalones.
Dejó de chupársela y se levantó, sacando los dedos de golpe, para frotarse contra la erección de su hermano.
-No... No... Sammy... –sollozaba Dean notando todavía dolor en su trasero...- No lo hagas...
-Deeaaan... –gimió Sam mordiéndole el cuello y girándolo para que quedara cara al árbol. Dean intentó soltarse las manos pero seguía estando atado... nada lo sujetaba pero no podía moverlas.- Tienes que estar tan estrecho... Te voy follar tan profundo y duro que te haré perder la cabeza... Vas a acabar suplicando que no pare hermanito...
Volvió a meter dos dedos en el culo de Dean mientras le agarraba del pelo, haciéndole tirar la cabeza atrás para ver su cara y susurrarle al oído:
-Disfrútalo Dean... -susurró colocando su polla en la entrada y empujado un poco- Oh... sí... -gimió al meterse un poco más, notando como esa carne se abría a su paso, rodeándole y apretándole.- Virgen... -susurró muy bajito enfundándose completamente.
-No... Para... PARAA- -gritó con la voz quebrada por el dolor. Sam gruñó y habló... con una voz demasiado oscura hablaba el demonio- Si no colaboras lo mataré... puedo cortarle la cabeza, lazarlo por un precipicio... Así que pórtate bien... sólo quiero sexo, Dean...
Gritó, dolía demasiado, esos dedos no habían sido nada comparados con esto... era demasiado grande, rezó porque no fuera tan hijo de puta como para desgarrarlo y respiró profundamente. Su hermano comenzó a moverse jadeando y agarrando sus caderas con fuerza, se rindió, se dejó hacer... si se resistía podía ser peor y no iba a dejar morir a Sam.
Sam le soltó las manos advirtiéndole que como intentara algo luego no sería tan delicado como lo estaba siendo en ese momento. Salía y entraba de su cuerpo con rudeza, penetrándolo profundamente. Dean llevó una mano a su erección... gimió al rozarla, la tenía muy dura...
Sam notó cómo su hermano se comenzaba tocar sí mismo, por fin se había rendido, ya no se opondría. Le mordió el cuello y comenzó a embestir más rápido y más profundo buscando ese punto que haría que Dean viera las estrellas y le apretara más que nunca.
-¡¡Saaaaammyyy!! -gritó Dean notando una sensación placentera por todo su cuerpo, temblaba y gemía como loco por culpa de eso que acababa de hacerle Sam, había rozado algo en su interior que le había echo sentirse a punto de correrse. Todavía le dolía pero ese placer era mucho mayor.
Sonrió, había encontrado la próstata y ahora embestía duro contra ese punto haciendo que Dean agarrara su trasero intentando apretarlo contra él para que lo volviera a penetrar de nuevo. Embistió de nuevo contra ese punto y Dean volvió a gemir apretándole las nalgas con las manos y la polla con el culo... Estaba por terminar... Recrudeció sus movimientos e hizo que Dean girara la cara para poder besarlo.
-Nnggg... aahh... ahh... -Dean se mordió los labios, convulsionándose mientras se corría. Sam salió se su interior y lo giró para quedar frente a frente y volver a besarlo invadiendo su boca con la lengua. Dean lo apartó, pensando que ya había terminado todo pero su hermano lo miro con los ojos negros y una lujuriosa sonrisa a la vez tocaba su erección.
-Ya está, ya tienes lo que querías...
-Puede que tu hayas terminado pero yo aún no he acabado de follarte, quiero correrme dentro, Dean... -le susurró Sam al oído. Levantándolo en el aire y pidiéndole que le rodeara la cadera con las piernas. Él lo hizo sin protestar, notando la polla de su hermano rozando su entrada, otra vez....
Lo volvió a penetrar y gimió de nuevo... arqueaba la espalda, raspándosela por culpa de la dura y recia corteza, pero eso no parecía importarle a su hermano que le lamía el cuello y gruñía al sentirse de nuevo aprisionado en su interior. La idea de los que estaba haciendo volvió a su mente... Incesto... Estaba mal... Lo estaba violando un demonio, con el cuerpo de su hermano, y para colmo él gemía... era un puto pervertido, le estaba gustando. Se odió a sí mismo por ello pero volvió a gemir cuando Sam rozó su próstata de nuevo, haciendo que le arañara la espalda.
-Ahh...mmmm Deaaan... –gimió Sam cuando notó como se contraían los músculos internos de Dean alrededor de su polla. Lo apretó con fuerza contra el árbol y lo penetró más duro, cosa que hizo que le gimiera lastimeramente contra la boca y apretara más las piernas entorno a su cintura mientras se convulsionaba. Su hermano volvía a estar duro, pues notaba su polla dura entre ambos.
-Aaahh...sí....Sammy...nnggg –gimió Dean enterrando la cara en el cuello de su hermano y mordiendo para acallar los potentes gemidos que escapaban de su garganta. Levantó la cara y se encontró con la de Sam, puro placer: la boca abierta, los labios rojos, las mejillas coloreadas y los ojos clavados en sus labios. Se acercó y metió la lengua dentro de esa boca, dispuesto y excitado. Sam le mordió los labios tirando de ellos y bajó luego a su cuello, para lamer las gotas de sudor que bajaban por él y enterrar la cara en el hueco.
-Deeaaan... Joder... –gimió Sam temblando y abrazándose al cuerpo de su hermano que temblaba igual que el suyo.
- ¡Oh sí! ¡¡No pares Sammy!! –gritó Dean al correrse, manchando el vientre de ambos. Sam sintió como los músculos se cerraban entorno a su polla y se corrió dentro gimiendo.
Salió lentamente de Dean y se estiró en el suelo respirando agitadamente mientras miraba a su hermano que ahora estaba dándole la espalda. Sonrió con malicia... si eso le había parecido una tortura no se imaginaba lo que le había echo a Sam... De pronto Dean sollozó llevándose una mano al trasero. Al retirar los dedos pudo ver cómo salía semen de su culo y chorreaba abundante por la cara interior de su muslo. Se mordió los labios al ver es imagen, pues le daban ganas de comenzar a lamérselo, y cerró los ojos fingiendo estar dormido.
Dean se giró y vio a Sam durmiendo plácidamente, o al menos eso le pareció a Dean, que de pronto se sintió muy cansado y se estiró en el suelo quedando dormido al instante. Entonces fue cuando un humo negro salió de la boca de Sam y este se quedó dormido de verdad.
El sol le molestaba en los ojos, se estiró para desperezarse y su puño golpeó contra algo duro y rasposo. Al abrir los ojos se dio cuenta de que era un árbol. Estaba en un pequeño claro rodeado de árboles. No recordaba nada...y la cabeza le dolía como si un tren le hubiera pasado por encima. Miró a su alrededor y gritó "Mierda!", no podía haber pasado lo que creía que había pasado. Esa podía ser una de aquellas situaciones que parecían lo que no eran pero algo le decía que esta no lo era.
FIN
