Epílogo

Hermione se encontraba esperando, ya vestida con su ropa y no con el incomodo pijama del hospital, sentada sobre la cama. Hoy podría salir de hay, todo iba bien, quitando que tendría que estar en silla de ruedas hasta que su pierna se curase completamente.

Esperaba que alguien viniese a buscarla, pero suponiendo que hoy era la carrera seguramente todos estarían preparándolo necesario para que Harry superase todos los puestos necesarios para acabar en primer lugar, o por lo menos en buena posición.

Arabella apareció en la habitación, vestida de calle.

- ¿Nos vamos Hermione?

- ¿Vienes tu a recogerme?- pregunto curiosa.

- Si, Sirius me llamo para decirme que no había podido venir ninguno y si no me importaba a mi llevarte a tu casa.

- Gracias por la molestias.

- No es ninguna molestia.

Arabella la ayudo a sentarse en la silla de ruedas y se dirigieron hacia el ascensor, los papeles ya estaba firmados. Al llegar al vestíbulo del hospital, la enfermera la dejo allí con la excusa de que tenia que recoger antes unas cosas.

Hermione se quedo allí, de todas maneras no había muchas formas de irse, y menos corriendo. Se rió por su propia broma e intento esperar a su acompañante mientras observaba a las personas que entraban y salían por la puerta, hasta que un aroma a rosas llego hasta ella. Intento darse la vuelta pero era muy complicado en su situación, por lo que intento volver la cabeza. Un hermosos ramo de rosas blancas, igual que el que había encontrado en su habitación cuando había despertado, le cortaba la visión.

- Me alegro que puedas salir de aquí.- le dijo una voz tras las flores.

- ¿Harry?

- Veo que siempre me reconocerás.

- Para toda la eternidad.

- Me alegro de escuchar eso.- el moreno se acerco a ella y la beso.- Toma, es de suponerse que son para ti.

- Gracias.- contesto Hermione mientras recogía el ramo y lo acercaba a su nariz para olerlas mejor.

- Tengo algo más para ti.- Harry metió la mano en su bolsillo y saco una cadena con una H como colgante.- Te olvidaste esto en el hotel.- le dijo mientras apartaba el pelo y se lo ponía.

- Mi colgante...- contesto la joven con lagrimas en los ojos.- No sabia si lo había perdido en el accidente.

- Estaba en tu habitación, te lo habías quitado.

- Cierto, no quiero que se me rompa en el taller.

- Pues durante una buena temporada no quiero que deje de tocar tu piel, fue lo primero que te regale.

- Por eso le tengo tanto cariño.

Harry no supo que mas decir, lo que quería expresar era imposible hacerlo con palabras así que se arrodillo en el suelo delante de ella y la volvió a besar.

- ¿Nos vamos?- pregunto el.

- Pero tu tienes la carrera, tienes que ganar...me lo debes.- contesto ella con una sonrisa en los labios.

- Y lo haré, siempre que tu estés para verme.

- ¿Qué quieres decir?

- Que te vienes conmigo a circuito.- empezó a arrastrar la silla hasta la salida del hospital.

- Pero Arabella...

- Arabella ya esta en camino del circuito. Quería darte una sorpresa.

- Y lo has conseguido.

- Lo se, y me encanta que te haya gustado.- Harry la cogió en brazos con cuidado y regalándole otro beso la metió dentro del coche, en el lugar del acompañante.

Después de ponerle el cinturón de seguridad se dirigió a la silla y la guardo en el maletero. Luego se subió el y ambos se dirigieron hacia el circuito, quedaba apenas una hora para que comenzase la carrera.

Al llegar a la puerta del circuito Draco les estaba esperando.

- Vamos Harry, tienes que ir a prepararte, yo me ocupare de ella.- tras la mirada de Harry Draco siguió hablando.- La cuidare bien, te lo prometo.

Harry sonrió, lanzo las llaves a su amigo y salió corriendo hacia el interior.

- Vamos Herms.- le dijo el rubio mientras la cogía en brazos después de haber sacado la silla para sentarla en ella.- Tenemos que ponerte en una buena posición para que veas todo.

- Gracias Draco.

- No hay que dármelas, ya lo sabes, lo hago con gusto.

Así ambos se dirigieron también hacia el interior del circuito, llegando a la sala destinada para la escudería, donde había unos grandes vitrales que permitían ver todo lo que iba a pasar.

Al entrar una salva de aplauso se dejo escuchar, Hermione se asusto al principio, pero al ver quien estaba allí dentro tan solo sonrió, llorando de felicidad.

Allí estaban sus padres, Sirius, Arabella, Remus, Narcisa, Lucius, Bellatrix y Luna, quien se tiro hacia ella para abrazarla, al igual que sus padres, después siguieron el resto.

- Toma, alguien dejo esto para ti.- le dijo Narcisa dándole otro ramo de flores, estas era muy coloridas y de gran variedad. Leyó la nota que venia con ellas.

Querida Hermione:

Me alegro de que estés bien, no sabes lo que me arrepiento, pero a la vez me encuentro bien conmigo mismo al saber que te recuperas perfectamente. Ayude a encontrar a mi hermana, seguramente Potter no te lo ha dicho, pero fue detenida ayer en el aeropuerto, huía. Me entristeció verla de ese modo, pero al mismo tiempo me sentí aliviado, se estaba haciendo justicia.

También decirte que aunque se que tu novio hará lo posible por ganar yo no le voy a dejárselo tan fácil. Soy competitivo, pero también se que lo mejor es serlo de forma limpia, por eso te prometo que no haré nada malo.

Luego nos veremos, disfruta de la carrera.

Un beso:

Ron

Hermione volvió a llorar, había encontrado un nuevo amigo, y ya estaba mas tranquila, ya no temía por nada, Ginevra estaba detenida.

Después de leer la nota y apreciar el detalle de las flores, se puso a hablar con el resto, quienes le contaron con lujo de detalles como había sido todo lo relacionado con Ginevra.

Al final la carrera comenzó, saliendo Harry en ultimo lugar, pero la salida fue tan buena para el que en pocos segundos se coloco en mitad de la clasificación, haciendo que todos sus amigos saltaran de alegría, o casi todos, alguna no podía, así paso el tiempo y las vueltas, Harry iba recuperando posiciones, hasta que en las ultimas 3 vueltas se puso justo detrás de Ronald, quien iba el primero desde un comienzo. A poco mas de media vuelta, Harry se adelanto quedando por muy poco delante de su compañero, llegando así a la meta.

Gano Harry por tan solo el morro del coche, quedando Ron en segunda posición por centímetros.

Hermione lloraba como nunca. Estaba feliz estaba dichosa, estaba...no sabia ni como estaba...¡¡¡eufórica!!! Si hubiera podido habría salido corriendo hacia Harry para felicitarle como se debía, pero la maldita pierna se lo impedía.

Luna salió corriendo, después de esa carrera asombrosa la prensa estaría como carroñeros para ser los primeros en sacar la noticia, y ese era el trabajo de ella, hablarles y representar la escudería y a Harry ante los medios de comunicación.

Sirius, emocionado, cogió a Hermione en brazos y salió de la sala corriendo hacia donde el coche de su ahijado estaría ya aparcado. Hermione se agarraba a el como si la vida le fuese en ello, no le apetecía volver al hospital por una caída tonta.

Al llegar hasta donde los coches y sus pilotos estaba, vio a Harry saludando y siendo felicitado por Ronald, quien con una sonrisa de resignación le daba la enhorabuena.

Al darse el moreno la vuelta y verla en brazos de su padrino se acerco corriendo hacia ella. Sirius la dejo en el suelo, apoyada en su pie sano, esperando a que Harry llegara hasta ella.

- ¡Lo conseguiste!- le grito ella mientras le abrazaba, siendo correspondida de la misma forma.

- Mione, gane, gane.- le dijo mientras la elevaba un poco del suelo.- Cásate conmigo.- la dijo sin soltarla, en su oído.

Hermione se quedo quieta, ¿había oído bien? ¿La pedía que se casase con el? ¿Cómo podría denegar la oferta?

- ¡Si! ¡Si! ¡Me casare contigo cuando tu quieras!- fue su respuesta.

El más feliz aun dio vueltas con ella cargada, riendo como un niño. Todos sus amigos, incluyendo ya a Ron vitorearon a la pareja felices. Pero una colleja detuvo el énfasis de Draco.

- ¡Mama! ¿Por qué me has dado?

- Para que aprendas.- le dijo su madre mirándole fijamente.

- Cissa, tu hijo ya ha aprendido.- contesto Luna quien se acercaba a ellos después de decir una pocas palabras a la prensa. Mostró su mano enseñando un anillo de bodas.- Lo hizo anoche.

- ¡Por fin!. Dijo Narcisa mientras se acercaba a su futura nuera y la abrazaba.

- ¿Y a mi no me vas a decir nada?- pregunto Draco mientras se sobaba la zona golpeada por su madre.

- Te tardaste demasiado.- le contesto la mujer haciendo reír a todos.

Ahora había dos bodas que planear, y mucho tiempo para vivir.

Aqui de nuevo. Siento la tardanza, pero he tenido que hacer varios trabajos y hoy me toca exponer uno...no se como me saldra...

Aqui el final de esta historia, no estoy muy feliz con ella, y por lo que veo vosotros tampoco, espero que la siguiente os guste mas, ya la tengo algunos capitulos escritos y espero no tardar mucho en subirla, pero no quiero que pase tanto tiempo de un capitulo ha otro como en esta, o en otra que la tengo un poco abandonada la verdad...asique cuando tenga unos 5 capitulos escritos comenzare a subirla.

Espero que me digais que os ha parecido el final, ok?

Y para terminar mi parrafada final de esta historia quiero dedicarselo a todos los que me dejais reviews y que le habeis dado una oportunidad para leerla. En especial a mi amiga Raquel, quien aunque no esta registrada en la pagina ha leido todas mis historias y siempre me ha dado su opinion...Te quiero muchisimo enana!!!!

Hasta la proxima.

Un besazo!!!