SEGUNDO CAPÍTULONarnia, Archenland. Año 1014. 7 de Noviembre.

Joshep se quedó como embelesado mirando aquella extraña puerta… de ella salían una resplandeciente y cálida luz, pero no una luz cualquiera… era una luz mágica… una luz que llamaba a Joshep. De pronto salió de su ensimismamiento cuando escuchó los pasos raudos pero torpes del mendigo a pocos metros de allí. Alarmado tomó con decisión el picaporte y entreabrió rápidamente la puerta y junto con Vosgo la atravesó.

Lo que sucedió ahora, es tan inexplicable como la vida misma. Joshep se encontró de repente en medio de un extraño bosque: los árboles crecía muy pegados lo que dificultaba el paso entre ellos, todo olía a naturaleza, y se oía el suave murmullo de un río discurrir y un par de cantos de pájaros, sonidos normales si se habla de un bosque. También hacía un poco de frío.

Entre tanto, Josehp se quedó muy quieto observando aquello casi sin poder creerlo. – Oh, ¿dónde estamos? – preguntó; lo más normal era que pareciese que se estaba preguntando a sí mismo, pero no era así: Joshep le preguntaba a su perro Vosgo… podía parecer una locura hablar con un perro, pero el niño sentía que él lo entendía… además, se había acostumbrado tanto a ello por que no tenía nadie más con quien hablar. Pero Joshep sabía que Vosgo nunca le iría a responder vocalmente, con palabras… por eso, puedes imaginarte como fue el susto que se llevó el muchacho al oír una voz canina que decía – No lo sé, Joshep. No sé donde estamos –

Joshep dio un brinco y miró de reojo a su perro el cual se veía extrañamente más limpio y decente que antes: ya no tenía el pelaje mojado y despelucado sino que estaba suave y limpio. El niño hizo cara de extrañeza - ¿cómo has dicho? – dijo con voz algo temblorosa hacia Vosgo.

Vosgo miró hacia el niño con una expresión muy humana en su rostro y dijo – He dicho que no sé donde estamos – repitió y está vez Joshep vio como sus labios se movían… por un momento, el chico abrió mucho los ojos incrédulo y perplejo, pero luego estalló en una carcajada - ¡Sabes hablar! Jaja ¡Lo sabía! Siempre estuve convencido de que sabías! – dijo con júbilo mientras el perro decía – Por supuesto que siempre he sabido… ¿por qué tipo de perro me estás tomando – dijo con tono burlón…

Por un momento, ambos se habían olvidado del paraje donde se hallaban. – Bueno, Vosgo, ahora que sabes hablar… - comenzó a decir Joshep - ¿Tienes alguna idea de donde podemos dirigirnos ahora? – Vosgo, olfateó arduamente el terreno para luego decir – Creo que… por mi instinto, primero: estamos en lo alto de una montaña y segundo, debemos estar muy al Norte y al Este. – afirmó.

- ¿Sobre una montaña dices? – inquirió con extrañeza. Pensó – Hmm, me pregunto como puede haber una montaña y un bosque a través de una puerta… - se volvió - ¡Ya no está, la puerta! ¡No está! – exclamó entonces Joshep con sorpresa. Vosgo entonces intervinó – Si me permites, creo que no estamos en Inglaterra… - dijo Vosgo con voz misteriosa… - ¿cómo que no? – dijo Joshep que cada vez estaba más desconcertado.

- Creo Joshep, que estamos en otro mundo… - contestó Vosgo.

- ¿Otro mundo? – dijo con un tono de fascinación increíble – Oh… siempre soñé con eso – comentó mirando con admiración a su alrededor. Se volvió hacia Vosgo… - Y en qué otro mundo crees que podríamos estar – preguntó Joshep aún así suponiendo que el perro no lo sabría… pero para su sorpresa no fue así – Creo que estamos en Narnia, sin lugar a dudas… - dijo Vosgo y se escabulló entre unas ramas… - ¿Vosgo? ¡Vosgo! ¿A dónde vas? – lo llamó Joshep y fue tras él…

Continuará...


Próximo capítulo: Joshep y Vosgo exploran Narnia y se encuentran con unas criaturas amigables...

Enseñanza: Nunca subestimes a un animal... ellos son muy inteligentes, más de lo que crees... y aunque pienses que ellos no tienen la misma capacidad de razonamiento que nosotros, nos entienden muy bien... : )