Disclaimer: Ni los personajes de Sakura Card Captors, ni los de Martian Sucsessor Nadesico ni los de Tsubasa Reservoir Chronicles me pertenecen, aún así hago uso de ellos para realizar esta historia con el fin de entretener a mis 'dear readers'


"Fiesta en Pijamas"

Llegamos cerca de las ocho a mi casa, una residencia de tres pisos, pintada de azul, tenía un porche muy hermoso de pilares con grecas y a un lado un garaje como para cuatro carros, le señalé a Tomoyo para que se estacionara.

-Que bonita casa. – Me señaló Rika, una vez hube abierto la puerta, por donde se podía ver un corredor que daba hacía la estancia, donde nos esperaba mi mamá.

-Gracias. – Le conteste, mientras mi madre se abalanzaba hacia nosotras para presentarse.

-Mucho gusto niñas, mi nombre es Satomi Yumegako y soy la madre de esta chiquilla descarriada, espero no este metiéndose en muchos problemas, confió que a lado de ustedes, enderezara los pasos.

-Madre. – Chillé. –Me sofocas. – Todas rieron ante el bochorno que no trate de disimular en lo más mínimo.

-Descuide señora, esta en buenas manos. – Sakura intervino, con carita de ángel, si que sabía fingir esa mujer, o era muy voluble, estaba pasando por un mal rato o simplemente era una muy buena mentirosa.

-Sí, puedo notar que son unas buenas chicas, me alegra que mi hija tenga tan buenas amigas. – Mi madre tenía un semblante mas tranquilo y cálido, parecía que había quedado conforme, el resto de la cena no la pasamos platicándole de las rutinas, las clases y todo lo bueno que hacíamos, y nada más lo bueno, porque el resto, ni que contar, las chicas me ayudaron a limpiar y mi madre quedo sorprendida de los buenos modales de mis amigas, que hacían gala de todas sus instrucciones de etiqueta que poseían. Finalmente me despedí de mi madre y le dije que era hora de que las chicas y yo hiciéramos cosas de niñas, las chicas hicieron una reverencia y dijeron buenas noches, mientras subíamos a mi habitación con una gran dotación de papas, refrescos, chocolates y galletas.

-¡Vaya! Si que me sorprendieron. – Dije en tono confidente.

-¿De qué hablas? – Me respondió Rika intrigada.

-Tú eres muy tierna Rika, así que no es de extrañarse en ti tus buenos modales, pero por otro lado… - El tono de Meiling era de 'elemental mi querido Watson'

-Algunas de nosotras somos más como lobos en piel de ovejas. – Sakura terminó la frase.

-O deberías decir lobas. – Rió Chiharu.

-Bueno, a veces, lo confieso. – Dijo Tomoyo haciendo gala de sus poses tele-novelescas.

-Y que haremos ahora¿contar historias tétricas, de miedo y horror? – Preguntó Naoko emocionada, después que todas hubieran cesado de reír con el comentario de Tomoyo.

-Tenía pensado que podríamos jugar naked poker, verdad o reto y porque no, después les contaré historias de depravación y lujuria. – Me reí sonoramente ante la mirada atónita de todas. –Sólo bromeaba, ya después ustedes propondrán que hacer, les late lo del ¿naked poker?

-¿Cómo se juega exactamente? – Pregunto Chiharu. –Sólo he jugado Poker.

-Pues es lo mismo, sólo que aquí la que pierda se ira quitando una prenda, se van descalificando a las que queden sólo en ropa interior, y gana la que quede con más ropa. – Le respondí.

-Va, le entro. – Meiling se armó de coraje. –Sirve que les gano.

-Si como no, ya veremos dijo un ciego. – Rika se unió al alboroto, y todas se sorprendieron, no era que Rika fuera tan impulsiva generalmente.

-Entonces a acomodarnos, jugaremos por turnos, cuatro a la vez, la primera que pierda una prenda, sale y entra otra, y así sucesivamente, para que todas juguemos¿vale?

-Va, va, va – Gritaron todas.

Y así comenzamos, las primeras en jugar fuimos Rika, Meiling, Sakura y yo, después de explicar las reglas: que una tercia le ganaba a un par y otras cosas elementales resultó que la primera en perder fue Meiling, quien tuvo que quitarse el pequeño suéter verde que llevaba, después de hacer los veinte mil berrinches alegando trampa y brujería. Luego llegó el turno de Tomoyo, quien había estado tomando fotos, esta vez le toco perder a Sakura y tuvo que quitarse sus calcetas negras. Entró Chiharu y perdí yo, y tuve que quitarme la blusa halter azul que traía y quede con un brassier strapless. Entró Naoko y perdió Tomoyo quien se quito la falda blanca que llevaba y quedo en unos monísimos bóxers rosas con detalles en blanco.

Luego entró Meiling y perdió Chiharu y se quito la blusa azul quedando en un brassier azul bordado con encaje. Entró Sakura y perdió Rika quien iba invicta hasta el momento y tuvo que quitarse el short beige que traía, luciendo unas pantaletas blancas con bordes de encaje azul. Entré yo y perdió Sakura quien tuvo que quitarse su blusa roja para quedar en un brassier negro con cintillas rosas. Entró Tomoyo y perdió Naoko, sin pena alguna se quito los pantalones de mezclilla y nos lució unos lindos bóxers azules con figuritas de hello kitty.

Entró Chiharu y perdió Meiling quien muy molesta se quito la faldita de mezclilla que llevaba dejando lucir una finísima tanga de encaje blanco, los comentarios no se hicieron esperar: "uuuuuuuh" "a quien pensabas conquistar" "no dejas nada a la imaginación, mamita" "quiero" "en que estabas pensando picarona" a lo cual ella contestó: "esperen, dentro de quince días verán" y seguimos jugando. Entró Rika y volví a perder yo, si pena ni gloria me quite los pescadores para quedarme sólo con el brassier y unos bóxers blancos con detalles en rosa. Así que fui la primera descalificada. El resto siguió jugando animadamente mientras yo seguía tomando fotos por petición de Tomoyo que seguía jugando.

Entró Sakura y perdió Rika y grité "ja, justicia divina" todas reímos y no le quedo más remedio que quitarse la blusa blanca que traía, quedándose sólo en su conjunto de brassier y pantaletas blancas con encaje azul. Entró Naoko y perdió Chiharu que tuvo que quitarse su falda negra, quedando en unas pantaletas de encaje azul y ni tardas ni perezosas empezamos a exclamar: "que sexy" "chiquita" "¡oh, yeah!". Estábamos tan entretenidas que ni siquiera reparamos en el frío que hacia, entre risas y almohadazos seguimos compartiendo de la botana.

Entró Meiling y perdió Tomoyo, quien se quito la blusita rosa que llevaba y comenzó a modelarnos su modelito, un brassier de encaje blanco con cintas rosas y sus bóxers rosas con detalles en blanco. Ya sólo quedaban tres y cuál fue mi sorpresa que la siguiente en ser descalificada fue Naoko a quién no le hizo mucha gracia pero no tuvo otro remedio que desprenderse de su camisa a rayas verde con blanco, quedándose sólo con un brassier blanco y unos bóxers azules con figuritas de hello kitty.

La batalla final quedó entre Sakura y Meiling, y después de una reñida competencia Meiling gritó "tercia de reyes, gané" y Sakura le respondió serenamente "tranquila mamita" enseñándole el poker de cuatros que tenía.

-¡Nooooooo! Es justo – Chilló Meiling.

-Paga, paga, paga. – Gritamos Rika, Chiharu y yo.

Y no le quedó más remedio a Meiling que desprenderse de su blusa blanca para abrir paso a un brassier de encaje blanco que hacía perfecto juego con su tanga.

-¡Ja ja ja! – Rió Sakura divertida, ya que era la única que conservaba una prenda de más. –Creo que yo gané. – No había terminado de vanagloriarse cuando nos lanzamos a la carga y le quitamos su faldita de mezclilla dejándola sólo con un brassier negro de cintillas rosas y unos bóxers negros.

-¿Qué decías? – Dije en tono de victoria.

-Pero si fuiste la primera en perder. – Rió Naoko.

-No duraste nada. – Apuntó Meiling.

-Sólo porque te quitaste tu suetercito si no hubieras perdido antes que yo, igual que Sakura. – Dije mientras sacaba la lengua, que como han visto es una manía mía, tanto como guiñar los ojos.

-Ya, ya, ya, fue divertido, y lo tengo todo aquí. – Tomoyo señaló su cámara y todas empezamos a corretearla, cuando logramos darle alcance, le hicimos jurar que eso sería algo para los archivos secretos y que nunca, nadie, por ningún motivo, podía ver esas fotos, nadie además de nosotras, claro, ella acepto finalmente después de ser chantajeada y torturada por todas.

-Fue divertido, ahora ¿qué hacemos? – Preguntó Chiharu.

-Juguemos a chan chan chan chan – Use mis dedos como palillos de batería, para después agregar. –Verdad o reto.

-Me parece perverso. – Opino Meiling.

-Si, así sabremos que pretendías con ese pequeño conjunto. – A Sakura le brillaron los ojos maliciosamente.

-Oye, no, eso no. – Meiling intentó zafarse, pero era demasiado tarde, todas se habían colocado en círculo.

-¿Vienen? – Inquirió Rika, quien se hallaba más animada y menos sería de lo acostumbrado.

-Pues ya que. – Bufó Meiling.

-Y ¿cuáles serán las reglas? – Me preguntó Chiharu.

-Mmm… – Medite un poco. – Que les parece si preguntamos al azar, empiezo yo y le pregunto a alguna de ustedes verdad o reto, dependiendo de lo que responda le hago una pregunta o le pongo un castigo, después ella le pregunta a alguien más pero para que sea más divertido, si la primera escoge verdad a la siguiente le tocara reto y así sucesivamente, para hacerlo más divertido¿les late?

-Ok, no me quedó muy claro, pero ya vimos que sabes como divertirte, así que empieza. – Dijo Rika.

-Vale. A ver, a ver, Naoko, ¿verdad o reto? – Pregunté.

-Mmm… - Naoko se quedo pensativa un momento. – Verdad.

-Ok – Suspire y me puse a pensar algo bueno para preguntarle. –¡Ya sé! – Exclame. –A ti que te encanta contar historias, te toca contarnos una de tus fantasías sexuales, tienes que incluir ¿dónde, con quién y cómo?

-¿Qué? – Gritó Naoko y todas rieron mientras ellas se ponía de mil tonos de rojo.

-Vamos. – Intente animarla. –Estas en confianza.

-Bueno, si es así, - Le brillaron los ojos a Naoko y todas nos acomodamos para escuchar su historia. –Mi fantasía sexual es con dos a la vez… - Todas nos quedamos boquiabiertas ante la perversa confesión de Naoko. –Bueno querían saber¿no? – Todas asentimos y la exhortamos a que continuara. –Me encantaría hacerlo en las duchas del instituto…

-¿Con quienes? – Interrumpió Chiharu, muy curiosa.

-A eso iba, pues para serles honesta con Kurogane y Touya. - Respondió en forma de confidencialidad.

-¡Ah! Te gustan grandotes. – Rió Tomoyo.

-Prosigue. – Inste yo, que estaba algo curiosa por que respondiera el ¿Cómo?

-Pues me gustaría que me desnudaran en las duchas de la escuela y me besaran toda, para después quitarse la ropa, todos sexy, bailando y después me hicieran un oral con sus ricas lenguas, hasta que ya no pudiera más para posteriormente empezaran a turnarse para penetrarme – Su voz comenzaba a ser un poco agitada, y todas nos veíamos emocionadas imaginando como sería. –Primero Kurogane, así grandote, bizcochisimo, quisiera me alzara para después sentarme en los lavabos para follarme mientras Touya se dedica a lamerme los pechos. Y después que Touya me recargara boca abajo sobre los lavabos para penetrarme para después correrse en mí.

-¡Wow! Niña, esto es mejor que todas tus historias de terror – Afirmo Sakura, que por enésima vez estaba con la piel erizada por una de las historias de Naoko y no precisamente por ser de terror.

-Hasta a mi se me antojo – Susurró Meiling.

-Te toca Naoko. – Le indicó Tomoyo.

-Muy bien, veamos… Rika, te toca reto, no es cierto Mya. – Asentí, mientras Naoko ponía una sonrisa maliciosa. –Te reto a hablarle al profesor Terada y contarle lo más loco que se te ocurriría hacerle.

-Pero Naoko pasa de la media noche. – Señalo Rika, creyendo así librarse de su vergonzoso castigo.

-Lo siento linda reglas son reglas. – Puntualizó Meiling. Y Rika sonrió.

-Después no seas tú la que se eche para atrás. – Rika le lanzo una mirada a Meiling, para después proseguir. –Pásenme el teléfono chicas, ante el asombro de todos le di el teléfono y al instante se puso a marcar, después de un tiempo escuchamos a Rika.

-¿Sí, bueno? Profesor Terada disculpe la hora en que lo llamo. – Un silencio invadió la habitación, donde todas estábamos pendientes de la conversación. –No, no para nada, es sólo que, este… -Rika rompió el silencio. –Quería escuchar su voz. – Un nuevo silencio reino, y no resistí más y puse el altavoz ante la sorpresa de todas comenzamos a escuchar al profesor Terada del otro lado de la línea.

-…cuéntame que te pasa. – Su voz sonaba preocupada y a la vez reconfortante.

-Es que yo… mire… quería contarle algo que se me ocurrió hace tiempo, y esta noche no podía dormir de tanto pensar y pensé que si se lo contaba iba a sentirme más tranquila, y así podría descansar. – Mintió Rika, mientras todas ahogábamos risas de la excitación o más bien consternación, no lo sé.

-Claro hermosa, adelante, si eso te hace sentir mejor, yo te escucharé, siempre que quieras. – Respondió el profesor, ante el asombro de todas.

-Es que se me ocurrió que usted y yo, le sonará loco, pero tengo que confesárselo, podríamos vernos alguna vez en la biblioteca y no sé, usted, y yo, podría, y luego…

-No te entiendo Rika. – Interrumpió el Profesor Terada, y tenía toda la razón, ninguna de nosotras entendía nada.

-Podríamos besarnos. – Dijo Rika con la cara roja como tomate. –Pero son sólo ideas mías, disculpe por molestarlo tan tarde, pero no podía dormir y pensé que quizá si se lo decía me sentiría mejor, y así fue, así que buenas noches y que descanse Profesor Terada.

-Ri… - Se alcanzó a escuchar del otro lado de la línea con una voz entrecortada, pero Rika ya había cortado la llamada.

-¡Ah! Son unas malditas bastardas, engendros del mal, arpías venenosas¡las odio! – Chilló Rika, aún tenía la voz temblorosa, pero pronto pareció recuperada. –No sabía que decir, disculpen chicas, eso fue lo más loco, una y mil veces he pensado muchas cosillas que podría decirle al profesor para ya saben, seducirlo, pero nunca se me ocurre nada nuevo, y eso del beso, fue patético, lo admito. – De hecho sí, estuve a punto de responderle a su sincera confesión, pero Tomoyo se me adelanto.

-Hay algunas veces que no nos permitimos expresar nuestros sentimientos correctamente, por temor al que dirán, o que pensarán, pero creo que lo mejor es sincerarse con uno mismo, para poder ser honestos con los demás. – Tomoyo le dirigió una mirada a Sakura, como si más que para Rika, el consejo hubiera sido para ella. –De hecho sí, fue patético, pero fue muy divertido escucharte y ver como temblaban tus manos. – Rió Tomoyo.

-Sí, creí que te desmayarías en cualquier minuto. – Agregó Naoko.

-Aún así, el hecho de que te hubieras atrevido a hablarle, vale por algo. – Meiling la abrazo, hasta que Rika cortó el abrazo y se dirigió a ella.

-Bueno Meiling, entonces creo que a ti te toca verdad. – Rió maliciosamente, mientras Meiling tragaba pesado. – No sé que voy a hacer la próxima vez que vea al Profesor Terada, pero ciertamente huiré despavorida.

-No te preocupes Rika, seguramente el Profesor no podrá dormir en toda la noche y la próxima vez que te vea, seguro cruzarán por su mente, más que simples besitos. – Sakura rió y una almohada voló hacia ella.

-Sakura¡no molestes! – Gritó Rika. –Pero sería lindo. – Suspiro. –En fin, de esta no te salvas Meiling, mi pregunta para ti, es… - Guardó silencio por un segundo, buscaba las palabras precisas para que Meiling soltará la sopa. –Ok, Últimamente has estado actuando muy rara, bueno, más bien urgida, no, no me veas con esa cara, eres mi amiga y sólo intento saber ¿que pasa por tu cabeza¿qué te traes entre manos¿Quién es tu victima esta vez?

-Esas son muchas preguntas Rika, así que decídete por una. – Sentenció Meiling.

-Bueno sólo la última. – Se resigno Rika.

-Pero si todas coincidimos, tendrás que responder todas, hasta que sacies nuestra curiosidad. – Al parecer mi comentario no le cayó mucho en gracia a Meiling.

-Mya tiene razón, así que escupe toda la información o ciertas fotos comprometedoras serán distribuidas por toda la escuela. – Tomoyo la amenazó y a la pobre Meiling no le quedo mas remedio que resignarse a contar lo que con tanto recelo había estado guardando.

-Muy bien se los contaré, pero consté que son mis amigas y que todo se perdona entre nosotras¿cierto? – Meiling echo un vistazo a todas y cada una de nosotras y todas asentimos. –Syaoran. – Fue todo lo que dijo.

-¿Queeeeeeeeeeeeeeeeeé? – Gritamos todas.

-Pero pensé que eso ya había pasado. – Dijo Sakura. -¿Por qué no me dijiste nada?

-Porque no valía la pena, pero ahora, como están las cosas, siento que si no lo intento no quedaré con la conciencia tranquila de saber que lo hice todo, y aún así el sigue sin quererme, ni un poquito. – Meiling estaba triste y yo, confundida.

-En parte es por mi culpa Meiling, - Prosiguió Sakura. –He hecho muchas cosas últimamente, yo arruine las cosas con Syaoran, por eso el me odia, y por ende a todas.

-¿Qué pasó? – Pregunto Tomoyo consternada.

-Ahorita es el turno de sincerarse de Meiling, ya llegará el mío. – Sakura pensó que podría salvarse, pero entre mujeres, ni cómo. –Aún así te deseo suerte.

-Gracias Sakura. – Meiling estaba llorando, así que todas nos juntamos en un gran abrazo comunal.

-Así que, aún le quieres ¿cierto? – Preguntó Sakura después de disuelto el abrazo entre amigas.

-Si. – Meiling suspiró. –Es difícil no quererle, es todo un caballero, siempre tan sincero…

-De eso no estoy tan segura – Interrumpió Sakura ante la mirada de extrañeza de Meiling.

-Sakura ¿De que demonios hablas? – Pregunto Chiharu. –No me digas que sigues con el asunto Yurika.

-¿Y tú, cómo lo sabes? – Sakura se veía confundida y triste, al parecer los recuerdos que evocaban ese nombre no eran nada gratos.

-Te recuerdo que soy novia de Yamazaki desde hace más de cuatro años, no hay secretos entre nosotros y Syaoran es uno de los grandes amigos de Yamazaki, por ende, también lo hace un gran amigo mío… - Chiharu quería proseguir, pero Sakura la calló.

-No sigas Chiharu, no me interesa saber nada. – Fueron las palabras finales de Sakura, no supe que hacer ni que decir, el ambiente estaba triste y la pijamada estaba a punto de echarse a perder. –Aún así Meiling, no te culpo por quererle, habría que estar ciega para no notar lo atractivo que es¿o no chicas? – Sakura rió. –Hoy no me quiero deprimir por eso, así que dejémoslo hasta ahí. Meiling muchísima suerte, de verdad.

-Gracias Sakura. – Meiling la miró con ojos vidriosos y sólo pude pensar que tenía una rival más. –Ahora es mi turno de hacer sufrir a alguien. – Dijo una Meiling muy recuperada con ojos brillosos. –Tomoyo, te toca reto si no me equivoco.

-¿Qué, yo, dónde, por qué? – La pobre Tomoyo estaba tan confundida que no atinaba a decir nada. -¡Ay, no! – Gritó. –Se acabó la pila. – Dijo mientras una gotita al estilo anime recorría nuestras nucas. –Suerte que traigo repuesto, Ahora sí ¿Qué decías Meiling?

-Nunca cambias Tomoyo, nunca cambias. – El tono de Meiling parecía de reproche, pero Tomoyo sólo reía. –Tu castigo será dejarte tomar una foto por cada una de nosotras, pero para hacerlo más divertido, cada una elegirá que ropa modelaras y en que posición posaras para la cámara.

-Bien. – Respondió Tomoyo, quien no pareció inmutarse en lo más mínimo.

Por sorteo el primer turno fue el de Sakura, quien me pidió ropa estilo Dark, así que fui al viejo baúl con mis pertenencias y saqué las prendas que tanto añoraba usar, la maquillo con mucho delineador negro y gloss en los labios, se veía tan sexy, cuando le dijo que posará sentada en una silla, con los brazos apoyados en el respaldo, abriendo las piernas y que pusiera una carita de niña mala. Tomoyo se veía tan hermosa con su piel blanca como la leche enmarcada por esas lindas prendas negras, un shortcito negro con medias de red y una blusa tipo corsé con tirantes de encaje y unas cintillas en forma de zigzag en el frente.

El siguiente turno fue el de Rika, quien menos creativa pero más tierna, la hizo desmaquillarse y posar en ropa interior sentada en la cama, mientras abrazaba un peluche en forma de conejo que tenía.

Las ideas de Meiling fueron un poco más elaboradas, me preguntó si tenía un vestido de cóctel, cosa que negué, porque demonios tendría yo algo así, pero recordé que mi mamá estaba acostumbrada a ir a muchos eventos de gala, así que fui a su clóset a hurtarle unos cuantos vestidos para que Tomoyo se los probara, a pesar de ser una mujer mayor, mi madre aún conserva un cuerpo de una mujer de veinte, así que no fue sorpresa que los vestidos le quedarán a la perfección a Tomoyo. Finalmente Meiling se decidió por un vestido azul marino bastante vaporoso, no tenía tirantes y sólo ajustaba en el busto, mientras que el resto eran capas y capas de seda cortadas irregularmente. Meiling escogió el balcón como su escenario, afuera brillaba una luna hermosísima, eran cerca de las dos de la mañana así que hacía algo de fresco, pero eso no nos importó, aún en ropa interior salimos a hacer algunos arreglos para que Tomoyo se viera mejor.

Luego tocó mi turno, así que maquille a Tomoyo como si fuera una muñequita de porcelana con unas grandes chapas rojas, sombras azules y le delinee los ojos de negro, se veía tan linda, así que tomé una foto de su rostro.

Chiharu le puso un vestido rosa de satén largo y entallado y le unió las cejas con delineador, se veía tan comiquísima y más cuando la hizo posar en la cama y le pidió que se hiciera la dormida.

Naoko haciendo gala de su infinita imaginación la volvió a maquillar, pero está vez uso sombras rosas y blancas dividiendo los parpados de Tomoyo en dos y delimitándolas con sombra guinda, le delineo los ojos de negro, le puso labial rojo y los abrillanto con gloss, le animó sus mejillas con un poco de rubor, le recogió el cabello en una cola y finalmente la hizo probarse un vestido azul corto con plumas, era tan extravagante, saco el paquete de cigarrillos y le extendió uno, Tomoyo posó en una forma seductora, recargándose en una de las paredes.

Estábamos muertas de la risa viendo las fotos, en algunas Tomoyo se veía verdaderamente sexy, pero en las que tomamos Chiharu y yo era una comicidad, guarde las fotos en mi lap.

-¡Ja! Te tengo en mis manos. – Le dije maliciosamente a Tomoyo. –Ahora podré chantajearte. – Tomoyo me miró serenamente y me enseño su cámara.

-No cantes victoria Mya, yo también tengo con que. – Me miró triunfal y no me quedó más remedio que lanzarle una mirada de descontento ¬¬. -Bueno ha llegado mi turno, mi pregunta es para Sakura.

-¿Qué, yo qué, mande? – A Sakura le cayó como balde de agua fría, sabía por donde iban las intenciones de su amiga.

-Platícanos que pasó entre tú y Syaoran¿Por qué razón terminaron? – El semblante de Tomoyo era de preocupación.

-No quiero hablar de eso, en verdad Tomoyo, no quiero evocar malos momentos. – Sakura la miró con ojos suplicantes.

-Sakura, déjame ayudarte, ya me cansé de tus evasivas ¿qué demonios pasó? – El tono de Tomoyo se volvió desesperado y cortante.

-Muy bien. – Gritó Sakura. –Les contaré. – Suspiro. –Syaoran y yo terminamos, porque… porque lo encontré besándose con otra. – Nuestra cara era de completa sorpresa.

-Así que¿eso pasó? Sakura. – Preguntó Tomoyo.

-Si. – La respuesta de Sakura fue casi como un susurro. –Pero eso no fue todo, como venganza intente engañarlo con alguien más, pero las cosas se salieron de control, había tomado de más, así que termine acostándome con alguien más y el me vio, así que nunca volvimos a hablar.

-¿Qué tú que? – Chiharu estaba completamente alarmada. –Como pudiste Sakura él te amaba, estoy segura que fue un malentendido.

-No Chiharu, yo lo vi, no intentes defenderlo. – Sakura estaba a punto de romperse a llorar. –Tampoco es que yo haya hecho algo bueno.

-Pero aún puedes remediarlo. – Insté yo, intentando no morderme la lengua.

-Gracias por el apoyo Mya, pero no quiero, no puedo, simplemente es demasiado para mi, le ame, pero no creo poder confrontarlo, ustedes lo conocen, es demasiado rencoroso, y yo aún no puedo perdonarlo tampoco. – Sakura se había desahogado finalmente, lloró.

-Muy bien nena, si así lo quieres te apoyo, pero tarde o temprano tendrás que afrontarlo. – Tomoyo consoló a Sakura quien después de un rato sonrió.

–Como que me están dando ganas de desquitarme con alguien. – Sakura me miró directamente a los ojos se veía tan diferente, no era más la niña sensible de hacía unos momentos en sus ojos había una chispa de malicia. –Mya, te toca un reto.

-Y yo porque. – Chillé melodramáticamente.

-Porque eres la nueva y porque me da la gana. – Que fregona me salió esta Sakura ¿verdad? –Ya no rezongues, que te toca doble.

-Pues ya que. – Dije resignada.

-Así me gusta. Mmm… - Sakura estaba pensativa, se notaba que por su cabeza pasaban muchos retos siniestros y me estremecí. –Ya lo tengo. – Gritó al fin y me miró tiernamente. –Para que veas que no soy tan mala tu reto es simple y sencillamente que emborraches a los integrantes del equipo de básquetbol dentro de quince días.

-Acepto. – Supuse que Sakura me había subestimado, pero no imaginaba que sólo me estaba probando para ver hasta donde llegaba y hasta donde le era yo útil para sus planes.

-Entonces ya estamos, pero cuidadito donde no cumplas, porque entonces te tocará algo peor. – Sentenció Sakura.

-No te preocupes, dalo por hecho. – Me sentía muy confiada, pero no sabía realmente lo que me esperaba.

-Bueno Chiharu, te toca contestarme algo. – Pregunté decididamente, ya que estábamos de lenguas-sueltas. –¿Qué pasó hace un año, porque las descalificaron? – Chiharu volteo a ver a Sakura y esta asintió.

-Bueno, hace un año tuvimos un conflicto con otra escuadra de la escuela "Mizuho", en los partidos entre nuestros equipos de baloncesto teníamos rencillas, pero las cosas llegaron a sus límites en la pasada competencia de animadoras en Tokio. –Chiharu tomo aire. –Desgraciadamente las cosas se salieron de control, no creas que siempre fuimos así, hace dos años nos hicieron la vida imposible, así que decidimos no dejarnos más, cuando llegaron las semifinales, sabotearon nuestros uniformes, pegaron fotos de nosotras en ropa interior y lo peor fue cuando Yurika intento seducir a Syaoran para que él y Sakura pelearan, al final, lo logró. – Sakura abrió los ojos de par en par.

-Así que esa maldita fue, lo planeó todo, estúpida. – Sakura estaba realmente molesta. –Me las va a pagar.

-Si Sakura, ella fue, pero estabas tan alterada que nunca reparaste en que Yurika sólo quería perjudicarte, el punto es que al final, Sakura enloqueció y la golpeo, el resto de la escuadra de Yurika se metió en la pelea y no nos quedó más remedio que acompañar a Sakura en contra de ellas. Al principio fue fenomenal, sentí que al fin podía desquitarme de todas esas veces que me hicieron burla por estar con Yamazaki, quien siempre esta en la banca, me decían que era un bueno para nada y que no era para menos que estuviera con él, ya que yo era igual o peor. Pero ya al final, cuando nos separaron los guardias de seguridad, todas estábamos en muy mal estado, así que nos descalificaron a ambas escuadras. Desde entonces no hemos vuelto a cruzarnos, pero sabemos que tendremos que afrontarlas en las próximas competencias. – Dijo Chiharu.

-Por eso te escogimos Mya – Tomoyo continúo. –Porque eso no fue todo, en ese entonces también éramos seis, te preguntaras que pasó con la sexta, bueno, la mandaron al hospital, Nakuru Akizuki, era nuestra gran amiga, pero todo se salió de control, después de que se recuperará tuvo que abandonar la escuela, sus padres no le permitieron regresar. Desde entonces buscamos alguien para sustituirla, no sólo alguien que fuera hábil, sino con actitud, y cuando te vimos algo nos dijo que eras perfecta.

-No queremos heridos esta vez¿entiendes la situación Mya? – Me preguntó Sakura.

-Sí. – Asentí, al fin entendía muchas cosas. –Así que sólo era eso.

-No sólo eso. – Meiling me miró sonriente. –A mi me caes muy bien, eres una chica muy divertida, en lo que a mi concierne, considérate parte del grupo, porque ocupas un lugar especial en el.

-Gracias. – Dije mientras abrazaba a Meiling, pronto todas se unieron al abrazo, hasta que un bostezo de Tomoyo nos hizo separarnos.

-Creo que mejor será que durmamos un poco. – Dijo Rika con cara somnolienta y todas coincidimos.

Fue un día de revelaciones, pero aún así Sakura no había cambiado de parecer en cuanto a regresar con Syaoran, eso me dio una esperanza, pero por el otro lado estaba Meiling, me deprimí de sólo pensarlo, ella me consideraba su amiga, que dilema…


Este capitulo estuvo más largo, creo que alucine, y no hubo música, -.-u que feo. Espero les haya gustado, se han develado algunos secretos, pero aún hay más.

Gracias a Angel Zafiro y a Johanna Ikari por sus review, grax pequeñas por leer y por los ánimos. Sigan dejando Reviews, acepto criticas y sugerencias.