Disclaimer: Los personajes de Card Captor Sakura le pertenecen a CLAMP, bla bla bla, bueno eso ya lo saben… Aquí esta otro pedazo de inspiración mis 'dear readers'

QUINCE DIAS

Eran las 8 de la mañana cuando abrí los ojos, 'es demasiado temprano' pensé, pero pronto divise unas siluetas a mí alrededor, eran las chicas aún en ropa interior, estábamos todas desperdigadas en la habitación, se veían tan hermosas, como unos angelitos.

Una idea malvada se apoderó de mi, sigilosamente fui hacia el cajón de la cómoda y saque unos plumones de colores, empecé con Chiharu que era las más cercana, tranquilamente hice unos dibujitos en su cara, aún dormía profundamente así que no se despertó, continúe con Tomoyo y Sakura, ambas de sueño muy pesado, pero las cosas se complicaron cuando la punta del plumón rozó la cara de Naoko, por un momento pensé que me había descubierto, pero sólo cambio de posición, así que proseguí con mi cometido, hasta que Meiling y Rika también tenían la cara pintada como payasos, comencé a tomar fotos, pero pronto me vi descubierta por las chicas quienes se despertaron a los primeros destellos del flash, cuando todas se miraron sólo hubieron risas sonoras, que después pasaron a un rostro de malicia, al ver que yo era la única si pintar, Meiling y Sakura se abalanzaron contra mi sujetándome de ambos brazos, mientras Tomoyo tomo uno de los plumones y comenzó a pintarme la cara, pero no conformes con eso, Rika y Chiharu, ayudaron un poco al empezar a pintarrajearme tanto el pecho como el abdomen, finalmente termine toda pintada y muerta de la risa por todas las cosquillas.

-Me la he pasado fenomenal. – Exclamó Chiharu.

-Espero que hayan más reuniones como esta en un futuro no muy lejano. – Dijo Naoko.

-Pero por lo pronto, yo no pretendo salir así a la calle. – Apuntó Tomoyo quien se señalaba el rostro.

-Si gustan podemos tomar turnos para la ducha, hay una aquí, - Dije señalando la puerta del baño en mi alcoba. –Y otra pasando el corredor.

-Perfecto, yo primero. – Sentenció Sakura.

-Sí ¿y luego? – Se adelantó Meiling. –Dejémoslo a la suerte¿vale?

-Vale. – Coincidimos todas. Y proseguimos a echarnos un volado. Finalmente después de darnos un buen baño, bajamos a desayunar. El día transcurrió tranquilamente, ellas se marcharon cerca de la 1 de la tarde, así que me quedó el resto del día para reordenar mi habitación, que no era mucho, porque ellas habían hecho gran parte antes de irse, eran unas niñas buenas después de todo y a pesar de todo.

Llegó el día Lunes, y otra vez escuela y práctica, práctica y escuela, pero el Miércoles Sakura decidió que era bueno que descansáramos, así que cada una aprovecho el día a su modo, Naoko y Rika fueron a la biblioteca, mientras que Tomoyo, Meiling y Sakura se fueron al centro comercial, me dio flojera acompañarlas así que mejor me fui con Chiharu a ver a los chicos practicar.

Llegamos al gimnasio y descubrimos que las canchas estaban vacías.

-¿Segura de que hay practica hoy? – Pregunté ante el panorama desolado del lugar.

-Claro, estos niños practican tanto o más que nosotras. – Señaló Chiharu. –Deben estar en los vestidores aún cambiándose. – Simplemente asentí.

Mientras fuimos a sentarnos en las tribunas, no bien habíamos terminado de acomodarnos cuando se escucho un estruendo a nuestra derecha, eran los chicos que platicaban animadamente, gritaban y se empujaban, se gastaban bromas y botaban el balón en dirección del tablero, Kurogane se alzó majestuosamente haciendo una clavada, seguido de Touya quien no quiso sentirse menos y se lanzó a la canasta, encestando de espaldas, comencé a aplaudir sonoramente, lo que hizo que el lugar quedara callado y que todos voltearan a mirarme.

-Así que es nuestra linda Mya. – Dijo Eriol en un tono socarrón.

-Démosle un espectáculo. – Sugirió Touya con los ojos fijos en mí. –Hay que mostrarle como juegan los verdaderos hombres. - Sólo escuche un 'jua Keiô', mientras Yukito, Syaoran y Yamazaki se colocaban en la línea de tiro de 3 puntos. Yamazaki fue el primero, lanzó desde la línea donde se encontraba y encestó, y antes de que el balón cayera, Kurogane ya lo había tomado, saltando tan alto hasta clavar la pelota, Yamazaki lo tomó y lanzó un pase hasta Eriol, quien reboto el balón en el tablero para que posteriormente Touya lo clavara. Yukito lanzó un tiro suspendido y Eriol lo acompaño en un tiro de curva desde abajo del aro, pero el más sorprendente fue Syaoran al lanzar un tiro desde la línea de tres desde cero grados. Todos habían hecho un gran esfuerzo.

-Impresionada. – Dijo Eriol.

-Son fabulosos, no dudo que este año ganen el torneo intercolegial. – Dije animadamente, intentando infundirles ánimo. –Pero… - Señalé abruptamente. –Se ve bonito, pero eso no es todo para ganar un partido, también hace falta estrategia y condición física. – Mi comentario dejo fríos a los basquetbolistas.

-¡Vaya! - Aplaudió Syaoran, -Algo más que una cara bonita. – No sé si fue porque me puse roja pero varios echaron a reír. –Hablo en serio muchachos, ya se los había dicho yo, no basta con hacer clavadas espectaculares, se requiere más que jugadas prefabricadas para ganar.

-Pues si Mya lo dice, entonces será cierto. – Eriol me lanzó una mirada que estremeció mi cuerpo. –Hagámoslo. – Gritó.

Los chicos corrían de un lado a otro de la cancha, atacando y defendiendo, en varias ocasiones habían fallado, no parecían muy concentrados, hacia falta algo para que pudieran encestar. Finalmente todos cayeron agotados, estaban exhaustos de tanto correr a ambos lados del lugar.

-No es suficiente. – Gritó Syaoran, quien salió disparado hacia las duchas, todos quedaron en silencio, recostados en la duela.

-No se angustien muchachos, van por buen camino, si me lo permiten, puedo preparar estrategias de juego adecuadas a ustedes, a las capacidades que me han mostrado y a su complexión. – Dije mientras todos me miraban extrañados.

-Mya, agradecemos tu ofrecimiento, pero hemos intentado ya varias cosas y nada resulta, simplemente la química no brota. – Yukito me miró tiernamente.

-Bueno, que les cuesta intentar una cosa más. – Repliqué yo con ojitos de borreguito a medio morir.

-Tienes razón, que nos cuesta, agotados ya estamos. – Gruño Touya.

-Entonces a partir de mañana seré su asistente. – Dije risueñamente, cuando vi a Syaoran salir disparado de las duchas, ya con su uniforme. –Syaoran. – Grité sin obtener respuesta alguna. –Entonces hasta mañana chicos, descansen y coman bien. – Dije mientras me alejaba, siguiendo el camino que Syaoran había tomado minutos atrás.

No tarde mucho en darle alcance, después de correr, si que era rápido. Lo vi subiéndose a su auto, así que lo intercepte, antes de que cerrara su portezuela.

-¿Va a algún lado caballero? – Pregunté sensualmente, haciendo gala de una pose muy seductora.

-¿Piensa acompañarme? – Me miró divertido.

-Sólo si usted insiste. – Me incline hacia él y quedamos frente a frente. Se acerco a mí y mi pulso se aceleró, pero para mi mala suerte no me besó, sólo camino hasta el otro lado del auto para abrirme la puerta, así que suspiré y me subí al auto. Esta vez no hubo música, sólo el ambiente silencioso y uno que otro grillito. Veía las casas y construcciones pasar, no atrevía a decir palabra alguna, mi mente divagaba entre las declaraciones de Sakura y Meiling¿qué tenía este chico que nos hacía suspirar tanto? Me preguntaba, tan ensimismada estaba que no repare en el momento en que Syaoran detuvo el auto.

-¿Vienes? – Me preguntó, mientras yo miraba alrededor para darme cuenta que estábamos fuera de un café llamado: "Noche bohemia". No atiné a decir nada, solamente asentí¿qué hacemos aquí? Me pregunté, mientras bajaba del auto. –Me encanta esté lugar cuando me siento frustrado o deprimido. – Finalmente Syaoran rompió el silencio y eso me hizo sentir mejor.

-Ya veo¿vienes muy a menudo? – Pregunté al ver que muchos en el lugar lo saludaban por su nombre.

-Últimamente sí – Me respondió, sin siquiera mirarme.

-Cuando quieras, estoy para escucharte. – Volteo a mirarme y me sonrió, el corazón se me derretía, y tenía ganas de tomarlo del rostro y decirle que siempre iba a estar para él. Pero simplemente no lo hice, nos sentamos en una mesa y nos dedicamos a escuchar canciones.

"Tura Satana, anda buscando su sombrero allá, allá en las Vegas, Tura montada en una lata de fuego, deja estrobo de chispas por la carretera. Hace auto-stop en un rancho, quema a todos mata a todos, un zafarrancho, no entiende de suplicas menos de llanto. Luces titilan alumbran marquesinas del 'gatas latinas' un burlesque glitter, kinky, nasty, roba el show de strippers y arranca mil hurras ¡Viva Satana¡Viva Satana!…"

El vocalista del grupo gritaba eufóricamente, mientras Syaoran tenía su mirada perdida en la nada, se le notaba triste y ensimismado, hasta que una chica se nos acerco.

-¿Qué quieres guapo? – Pregunto a Syaoran inclinándose sugestivamente hacia él.

-¿Qué gusta usted? – Me pregunto Syaoran muy galantemente mientras me miraba a los ojos.

-Sólo una soda. – Respondí inmediatamente.

-¿Una soda? – Pregunto Syaoran extrañado. –Me haces quedar mal.

-Pero si estamos a mediados de semana. – Repliqué en tono de niña chiquita, por lo que rió ligeramente.

-Lo que la señorita quiera. – Cedió. –Que sean dos sodas. – Le dijo a la chica. –Seguiré tu buen ejemplo… - Me dijo mientras la chica se quedó con cara de sorpresa. -Por hoy.

-¿Sólo dos sodas? – Preguntó la chica aún incrédula. A lo que Syaoran asintió. La chica se alejó y continuamos escuchando música desde nuestra mesa.

"¿Dónde estabas? En los tiempos en que te extrañaba, pero ahora ya no extraño nada, de tu cuerpo ni de tu mirada, ahora me buscaras. Cuando quieras que yo este, yo quizá ya no este aquí, y si piensas en volver yo quizá ya no este aquí, no este aquí, no este aquí. Te volviste mi obsesión, y aunque perdí la razón, pero el tiempo cambia, cura, y hasta te di mi perdón, mi perdón. Estoy solo, estoy solo, tan solo, tan solo…"

Me sentía algo incómoda, puesto que Syaoran estaba muy silencioso, absorto en escuchar la música, tanto que creo ni siquiera reparo en que momento la chica dejo las sodas sobre la mesa, así que me dediqué a revolver los hielos en mi bebida, tarareando la música que escuchaba de fondo, hasta que un comentario de Syaoran me sacó de mi ensimismamiento.

-Escucha esa rola. – Fue todo lo que dijo. Y reconocí la canción que estaba interpretando el grupo, abrí los ojos de par en par…

"So, so you think you can tell, heaven from hell, blue skies from pain, can you tell a green field, from a cold steel rain, a smile from a veil, do you think you can tell, did they get you trade, you're heroes for ghosts, hot ashes for trees, hot air for cool breeze, come and cover for chance, did you exchange a walk in a part in the world for a lead roll in a cage…"

Estábamos cantando animadamente, bueno dentro de lo que cabe, porque en realidad la canción esta bien depresiva, cuándo comenzó otra rola igual de triste…

"And I give up forever to touch you, 'cause I know that you feel me somehow, you're the closest to heaven than I'll ever be, and I don't want to go home right now. And all I can taste is this moment, and all I can breathe is your life, 'cause sooner or later is over, I just don't want to miss you tonight. And I don't want the world to see me, 'cause I don't think do they understand. When everything is made to be broken, I just want you to know who I am…"

-Sabía que debí de haber pedido algo con alcohol, ahora entiendo porque te gusta este lugar. – Comenté sarcásticamente.

-Aún podemos ordenar algo más si gustas. – Me respondió tiernamente, vaya que caballero, pensé. Sólo negué con la cabeza.

-Estoy bien así, mejor, el viernes yo te invito. – Me animé a decir.

-De acuerdo. – Contestó con una linda sonrisa en sus labios¡Dios! Que hombre, si yo fuera de malvavisco estaría por los suelos, en este preciso instante.

Después de unas cuantas canciones más, le indiqué a Syaoran que era mejor que me llevara por mi auto, no quería que mi madre empezara a llamar a FBI, la INTERPOL o la ONU para que comenzara una búsqueda exhaustiva de mi paradero.

-Mejor te llevo a tu casa – Me indicó. –Ya mañana paso por ti y nos vamos, ya es tarde, y no quiero que te pase algo. – Estuve a punto de brincar a abrazarlo, él si que es un amor, pero algo me lo impedía, miedo, Sakura, Meiling, rechazo, todo y nada a la vez¡que confusión!.

-Está bien. – Conteste sin muchos ánimos, después de todo no quería que terminará el día.

-Te encuentras bien. – Me preguntó mientras subíamos al automóvil.

-Sí. – Afirme, y le dediqué una de mis mejores sonrisas, durante el viaje no podía quitarle los ojos de encima, mientras le indicaba que camino tomar, para que me dejará en mi casa, no podía dejar de mirar sus labios, de admirar sus brazos, ese tórax, ese… ese… ¡Dios! Insisto, porque he de pensar cosas tan pecaminosas y libidinosas con este bizcocho de hombre. Finalmente desperté de mi transe cuando aparcamos fuera de mi casa.

-¡Buenas noches, Mya! – Sonrió dulcemente y se acercó para depositar un beso en la comisura de mis labios… Estaba temblando¡Sí! Tenía la piel erizada, si con un beso me pongo así, imagínense, si, si… ¡Me muero!.

-¡Buenas noches, Syaoran! – Dije su nombre en un susurro, aún mi mente divagaba entre todas las perversiones que maquilaba. Baje del auto, y me despedí de él con la mano, mientras entraba a mi casa. ¡Que día tan maravilloso! Pensaba, mientras subía suspirando como colegiala enamorada, pero eso es lo que era¿cierto?

Un nuevo día se alzaba en mi ventana, y a pesar de que era muy temprano, estaba rebosante de alegría, me di un largo baño y me aliste, enchine mis pestañas, puse delineador en mis ojos, un poco de blush en mis mejillas y gloss en los labios. Me puse el uniforme y baje a desayunar.

-Te noto muy feliz pequeña. – Comentó mi mamá mientras me veía devorar mi plato con takoyaki. Le sonreí y asentí, termine mi plato y le agradecí.

-Tengo que irme mami. – Le dije en un tono de niña chiquita después de haberme estremecido por sentir mi celular vibrar. ¡Syaoran había llegado por mí! Bueno ya, ni que fuera para tanto, parezco niña de ocho con juguetes nuevos, debo tranquilizarme o perderé la cabeza.

Demasiado tarde, Syaoran se encontraba fuera de mi casa recargado en su auto, se veía tan sexy con los brazos cruzados, me lo estaba comiendo con la mirada mientras me acercaba a él. Había perdido la cabeza.

-Buenos días. – Dije mientras me acercaba para depositar un beso en la comisura de sus labios, se requería de dos para jugar ese juego, y yo definitivamente quería jugármela por él. Estaba idiotizada.

-Buenos días. – Me respondió una vez me hube separado de él. –Te ves linda el día de hoy. – No me dio tiempo de sonrojarme puesto que rápidamente agregó. –Esta lista para la práctica, será un trabajo duro ponernos en forma.

-Ya verás que sí, traigo mi látigo por si se ponen pesados. – Dije bromeando.

-¡Oh, si! Yo quiero ser el primero. – Reímos estrepitosamente de sólo imaginarlo.

El camino fue corto, a Syaoran si que le gustaba la velocidad. Así que llegamos temprano y nos dirigimos al gimnasio, pero cual fue mi sorpresa al ver que el resto de los chicos ya se encontraba allí.

-Estamos listos, capitana. – Dijeron Eriol, Yamazaki y Yukito mientras se cuadraban, para después echarse a reír.

-Eso espero, no acepto quejidos, ya no están con sus mamitas, así que si van a chillar fuera de aquí. – Todos me miraron asustados, tenía el semblante severo. –Cuarenta vueltas a la pista, ahora. – Grité. –Así decidiremos quienes serán los titulares, el primero que se detenga a la banca.

Todos comenzaron a correr, definitivamente nadie quería quedarse en la banca. Hice mi mejor esfuerzo para ponerlos en forma, con rutinas bastante elaboradas y mucha persistencia, mi cuerpo estaba al límite, practica de básquetbol por las mañanas, después las clases, practica de porristas y aún durante los pequeños recesos que me daba Sakura y después de que nos dejara ir, yo seguí con el equipo masculino de baloncesto, era simplemente agotador, tanto que tuve que posponer la salida que había pactado con Syaoran, fue una verdadera lastima, pero él entendió a la perfección y acordamos que sería mejor para después, cuando yo no estuviera tan presionada. Pasó la semana, después de tanto entrenamiento ¡al fin viernes!

-Ha sido una semana muy pesada chicos, pero espero que después de esto tengan las armas necesarias para derrotar a quien sea. – Dije animadamente, al finalizar la practica. Los chicos estaban exhaustos pero aún así, tenían una sonrisa en los labios.

-Gracias, Mya – Gritó Yamazaki. –Me siento nuevo, mejorado, esta vez podré apoyarlos más.

-Yo también me siento formidable. – Dijo Touya haciendo una flexión con su brazo, ciertamente su musculatura había incrementado.

-Hay que ir a descansar, tenemos que recuperar fuerzas para mañana. – Exclamó Kurogane.

-¿Mañana? – Pregunté yo.

-No te habrás olvidado de mañana, y nuestra súper orgicojifagifiesta ¿verdad?Inquirió Eriol.

-Pasó por ti a las seis. – Syaoran ni siquiera me dio a escoger y no me quedó más remedio que aceptar.

-Hasta mañana. – Nos despedimos todos.

Gomen!! Creo que mi inspiración se fue de vacaciones la muy mendiga!! Si les pareció muy aburrido acepto sus reproches, prometo los próximos tendrán un poco más de picante, pero si no recibo más reviews, creo será mejor dejar en frustrado mi sueño de ser escritora… Una vez más gracias a Angel Zafiro por tus buenos deseos y comentarios, haces que no me sienta tan frustrada, jeje!!

Las canciones por orden de aparición son Viva Satana de Babasónicos, Estoy solo de Estrambóticos, Wish you were here de Pink Floyd, e Iris de Goo Goo Dolls, intenté que fueran más conocidas, pero a veces no se me da lo comercial, veremos si puedo mejorar más :P