'I bet you never thought that I would be a basket case, I'm going crazy cuz you hooked on someone, and that someone isn't meeeeeee'
:3 trauma por canción.
Bien, ¿querían saber que pasaba en la cita?...entonces..."¡que pase el amante!" Okay, no XD. Lo cierto es que si creyeron que las cosas iban a ser fáciles...'wrong!' .w. mi especialidad son las complicaciones absurdas e innecesarias. ¡Disfruten! 8D
Oh, ¿música? Bien, recomiendo Misfit © Lesley Roy
(sí, tengo traumas con ella -_- no digan nada)
Danny Phantom y sus personajes pertenecen al gran señor Hartman, y desgraciadamiente a Nickelodeon inc.
Capítulo 6: Culpable
Jamás habría supuesto lo divertido que sería jugar el papel de Samantha como la chica sarcástica que realmente era, ver la expresión de pánico en el rostro de Daniel era realmente satisfactorio. Era mi reto soportarlo pero eso no significaba que no podía divertirme un poco. Sin embargo, saber que a favor de continuar ocultando mi intromisión en sus vidas debía pasar una tarde a solas con él, se convirtió en un una molestia que crecía cada minuto. ¿Qué haría?, ¿pretender que todo estaba bien o continuar con la fachada de la chica que está harta de todo cuánto la rodea?
Eso lo decidí mientras caminaba hasta la casa de los Fenton: pretendería que todo estaba bien. Le daría una mínima oportunidad a Daniel de no mostrase como algo detestable sino como un ser humano. Eso en parte atribuyéndole una especie de favor a Samantha por si silencio de los últimos días. Silencio que se había convertido en un buen espacio, al parecer, finalmente me estaba adaptando a este cuerpo.
Llegué y cuando abrió la puerta noté sus ojos un poco irritados, como si contuviera las ganas de llorar…o ya lo hubiera hecho. Intenté que mis palabras sonaran lo más sincero posible, eso casi imposible con la ira comiéndome por dentro. Mientras subíamos las escaleras a su habitación busqué muchas posibles formas de salir corriendo en cuanto me sintiera incapaz de continuar con el teatro, lo cierto era que no estaba segura de la amplitud de mi paciencia y si todo se salía de control, al menos por un instante, yo quedaría sin duda al descubierto.
Entramos a su cuarto, tomé un libro y fui a su escritorio, giré la silla para quedar de frente a Daniel que se había sentado sobre su cama. Me inspeccionó con la mirada por un instante y luego bajó la vista a su cuaderno para empezar a leer y hacerme preguntas sobre el tema. Mientras intercambiábamos preguntas (que sonaba más como una pelea por demostrar alguna clase de superioridad intelectual) me recordé a mí misma observar los aspectos positivos de Daniel, ¡debía haber algo bueno!, quiero decir: todos tenemos virtudes…¿cierto?
Fue así que, contrariando muchas de mis primeras impresiones respecto a él y logrando reprimir de cierta forma el recelo que sentía, estudiar a solas con Daniel me permitió explorar una de las aparentemente muchas facetas que tenía: cuando se lo proponía, dejaba ver su inteligencia con facilidad, y el estudio de esa tarde pareció ser realmente fructífero. Daniel era un sujeto lleno de sorpresas…y por eso ya dejaba de sorprenderme la forma en la que Samantha se sentía respecto a él.
Las cosas iban bien, estaba satisfecha con el éxito de mis proposiciones y estaba completamente segura de que finalmente todo resultaría bien. Siendo así, proyecté unos dos o tres años viviendo en este cuerpo.
Jamás habría visto venir lo que sucedió después. Con la determinación y la duda impresa en el rostro, Daniel se acercó a mí con rapidez, tomó mi rostro entre sus manos y estampó un beso en mis labios. El estómago de Samantha ser revolvió sin clemencia, pero eso no fue lo que me sorprendió pues era algo que venía venir.
Por un breve instante perdí el control sobre el cuerpo, pero podía sentir a la vez todo a través de él. Samantha devolvió en beso con fuerza, tomó el rostro del chico en sus manos y dejó escapar un par de lágrimas de desesperación y tristeza.
Daniel se separó con sorpresa y su rostro se crispó cuando vio a la chica llorando.
-Esto es lo máximo que puedo hacer, perdóname.- Habló Samantha.
¡Cállate!
Era yo quien clamaba. ¿Qué estaba pasando?
-¿A qué te refieres? No pensé que esto…
-No me refiero a eso.- Le interrumpió posando un par de dedos sobre los labios. –No puedo luchar más, Danny. Me iré, y aunque parezca que estoy contigo, no será así.
-No te entiendo.
-No tienes porqué, es mejor así.- Ella sonrió. –Y solo para que lo sepas: también me gustas.
-Pero Sam, no comprendo…
-Dejemos las cosas hasta aquí. ¿De acuerdo? Será menos doloroso para ambos.
Ella cerró los ojos y yo recuperé absoluto control sobre el cuerpo…aún así, las lágrimas no dejaban de salir.
-Sam…¿sucede algo malo?
-T-tengo que irme.
Tomé la mochila con afán y me abalancé escaleras abajo mientras intentaba separar las emociones de Samantha de las mías: yo quería sentirme iracunda, pero me sentía descorazonada, como ella.
Corrí tan rápido como este cuerpo lo permitió, lloré todo el camino, era la tristeza de Samantha convirtiéndose en mi culpabilidad. ¿Por qué rayos me estaba sintiendo culpable? ¡Esta era yo!, no había por qué sentirme enojada, triste, culpable. ¿Qué estaba pasando conmigo?
Logré secar las lágrimas cuando estuve frente a la puerta de mi casa. Subí los escalones y abrí la puerta intentando llamar la menor atención posible. Cuando la puerta se abrió por completo, pude ver a un par de hombres de uniforme azul conversando con los padres de Samantha; los cuatro, que estaban de pie, fijaron sus miradas en mí: Pamela y Jeremy me observaron con angustia, los uniformados con enojo.
-¿Sucede…algo malo?- Pregunté conteniendo la tristeza.
-Sammy, cariño, los policías quieren hablar contigo.
-Señorita,- dijo uno de los hombres, -estamos buscando información sobre la joven que fue encontrada sin vida hace un par de días a unas casas de aquí.
Samantha continuaba llorando en mi interior. -¿Está usted insinuando que yo tuve algo que ver?- Un par de lágrimas se acumularon en mis ojos.
-Yo no…- Inició el sujeto, yo interrumpí.
-¿¡Qué maldita sea le hice al mundo para que me relacionen con eso!?- Mucho en realidad, pero el único sentimiento que reinaba en mí y que opacaba mi juicio, era la tristeza.
-¿Está todo bien, Sam?
-¡Claro que no está bien 'papá'!- En ese momento importó poco que tuviera el rostro completamente empapado. –Y si quieren saber,- hablé a los policías, -no, no tuve nada que ver, no sé cómo se llamaba, no la conocía, jamás la había visto. ¿Necesitan algo más?
-N-no por ahora, gracias…
-Perfecto.- Escupí furiosa y corrí escaleras arriba, al parecer ya una rutina.
Permanecí sentada en la cama, abrazada a mis piernas, maldiciendo el nombre de Daniel Fenton una y otra vez. ¿Por qué tuve que conocerlo?, ¿por qué justamente alguien como él?
Requirió un gran esfuerzo el separar mis emociones de las de Samantha, entonces dejé de sentirme triste y el enojo fluyó a través de mí: en un arranque de ira lancé un rayo de ectoplasma e hice trizas uno de los muchos libros de la pequeña biblioteca del fondo. La mano me dolió de forma indescriptible pero bien valió la pena. En menos de lo esperado, estuve sumida en un profundo sueño.
Continuará.
'Bet you never thought that I would be a psycho bitch like the kind of girl thats gonna smash your head lights, No that someone isn't meeee!.'
Mientras yo sigo cantando y ustedes piensan en '¿qué rayos le pasa a Sam?' les digo que Dios es grande y posiblemente me pueda comprar "The Host" que salió hace 3 días a la venta por aquí.
No respondo por traumas psicológicos y/o emocionales que la historia pueda causar a los sensibles lectores n-n
Spoiler!: sam-ely-ember adora a Tucker :3
Bye, bye
