He pasado mucho tiempo esta Semana Santa pensando en las dos historias que tengo en progreso, agregaré muchas cosas que no tenía pensadas y para esta historia eso corresponde a un intermedio para Sam. Aún me estoy debatiendo si hacerlo inmediato a este intermedio o escribir otro cap y luego si publicarlo. Bien, supongo que pronto lo sabrán. (Esto corresponde a la duda de GatitaGotica quien me preguntó por la 'rendición' de Sam, de verdad era algo que yo esperaba todos se preguntaran...)
Hoy no hay canción recomendada, no encontré nada adecuado :3
Invasion
Intermedio 2: Tucker Foley
La duda le albergó luego de que Danny le contara lo sucedido. Él era el confidente de Sam y el cómplice de Danny, la mitad del sándwich que debía esconder los secretos de los extremos, y sabía con plena certeza que la chica no podía reaccionar de ese modo. De hecho, desde algunos días atrás ella se comportaba de forma bastante inusual: débil (en vez de la persona cargada de poder que era), irascible (en vez de una fría calculadora que escondía todo bajo una capa de sarcasmo), tensa (como si cada uno de sus movimientos tuviera que ser aprendido antes de hacerse), pero sobretodo distante (como si todo aquello que le importaba ya no fuera de su propiedad).
Conocía a su mejor amiga prácticamente desde que habían aprendido a leer y con facilidad podía predecir sus reacciones, ahora eso era imposible. Había algo seguro: Sam no era ella misma.
Pero no se lo contaría a Danny, él estaba demasiado consternado con sus sentimientos como para sumarle una preocupación adicional. Debía averiguarlo por sí mismo.
¿Cómo ponerla a prueba?, no era algo que pudiera llamarse "sencillo", así que tomaría lo que tenía a la mano: Danny. Tomó el celular y marcó el número 2 de su discado rápido, esperó un par de tonos hasta que una voz apagada contestó "hola".
-Perdona que te llame tan temprano en sábado.
-No te preocupes, hace mucho que estoy despierta.
-Bien.- Dudó un poco. Decidió dejar su actitud de chico divertido para sonar serio. –Sam, necesitamos hablar.
-Danny te contó, ¿verdad?- Sonaba molesta. –No quiero discutirlo.
-Haré las veces de mártir: ustedes son mis mejores amigos, hay que solucionar esto, no importa si termino metido en medio.
-Tuck, eso es muy noble de tu parte pero no quiero hablarlo.
-No me interesa. Te veo en dos horas en el mirador.
Alcanzó a escuchar un "pero" antes de colgar; si ella quería mantener lo que sea que estuviera ocultando, llegaría. Hacía frío, cosa extraña para ser un sábado en primavera, tomó su chaqueta y caminó a paso lento hasta el punto de encuentro. Se esforzó por intentar encontrar las palabras adecuadas para que ella dejara la farsa de lado: las mentiras no pueden sostenerse eternamente.
¿Por qué la situación debía ser tan complicada? Hacía años que había esperado a que sus amigos terminaran en algo más que eso y ahora que las cosas finalmente se habían dado por parte de quien era más difícil de conciliar, Danny, todo se había vuelto un hoyo negro. No era que le molestara ser un intermediario, es más, lo encontraba divertido, pero Danny y Sam estaban sufriendo y él con ellos.
Esperó unos quince minutos recostado en uno de los muros del mirador, el viento soplaba con fuerza y finalmente ella apareció, con las manos en los bolsillos de su chaqueta negra. No hubo necesidad de saludos o intercambio de miradas, ella se recostó a su lado y ambos miraron el cielo ensombrecerse por la proximidad de una tormenta.
-Bien,- dijo ella con reprobación en la voz. –empieza.
-No voy a explicar lo que es obvio, así que preguntaré: ¿qué sucede con Danny?
-Qué sucede con Danny…- repitió. –Nada sucede con Danny.
-¿Es con alguien más entonces? ¿Conmigo…con Jazz?
-Tucker, ¿por qué el interrogatorio?
-Danny te lo dijo: te comportas diferente.
-Soy la misma de siempre, no he cambiado en nada.
-¿Ah no?- reprochó con burla. -¿Dónde está la chica que se desvivía por la clase de literatura, mi mejor amiga, la que me dijo…? Tú sabes lo que dijiste.
-Tucker, basta. No estoy de ánimos para esto.
-¿Por qué?
-Danny.
-Dijiste que no tenía que ver con él.
-Me conoces, ¡sabes que estaba mintiendo!
Ese era un buen punto, ahora todo en Sam tenía que ver con Danny, ella se lo había confiado hacía unas cuantas semanas, con lágrimas en los ojos cuando en una tarde de desesperación no pudo ocultar más ese secreto y sollozó en su regazo contándole lo muy idiota que se sentía por dejar crecer en su interior algo que no era correspondido. Siempre lo había ocultado, siempre había mentido.
-Entonces, ¿qué hay con Danny?
-Tucker…yo…no sé qué hacer. No sé qué siento por él…
¿No sabía que sentía por él? …¡Pero ella misma lo había dicho: Danny lo era todo ahora! Eso solo dejaba una posibilidad abierta, y dado que ya habían lidiado con situaciones similares en el pasado, la idea no era tan descabellada como lo sería para una persona promedio: esa no era Sam. En lo absoluto.
-¿Quién eres?- Le cuestionó alejándose de ella, intentando darle forma a esa idea en la mente.
-Tucker, ¿de qué estás hablando?- Le respondió con una sonrisa burlona. –Soy Sam, tu amiga.
-De ninguna manera,- refutó, algo enojado. –Sam me confesó hace un tiempo lo que sentía por mi amigo y tú acabas de decir que dicho sentimiento es confuso…¡tú no eres Sam!
-¡Basta! ¿Qué intentas decir? ¡Soy Sam Manson! ¿Quién más podría ser?
Cualquier persona menos quien decía ser…¿un…fantasma?
-¡Sal del cuerpo de mi amiga!- Exigió enojado, ahora asustado…¡no venía preparado para eso!
La mirada de Sam se quebró en un gesto combinación de sorpresa y agonía. –Tucker…¿cómo puedes pensar que…? ¡Cómo puedes!
-¿Pensar que eres una intrusa en el cuerpo de Sam? ¡Porque no es nada que no haya pasado antes! ¡Ahora sal de ahí! Sé que sabes a qué te estás enfrentando.
Sam cerró los ojos, sonrió en ironía, levantó la mirada y sus ojos resplandecieron en rojo.
-¿Insinúas que debo temerle a Danny Phantom?- El nombre sonó tosco en sus labios. -¡No tienes una idea!- Había una mirada sínica en su rostro, una mirada que convirtió ese cuerpo en cualquier otra persona menos en su amiga. –Sabía que debía tenerte vigilado, Tucker Foley, quizá fui demasiado ingenua contigo…pero es algo que puedo arreglar…
Levantó las manos a los costados y ectoplasma verde comenzó a relucir en ambas…
-¿Sabías que si uso mis poderes Sam recibe un daño físico?- Su sonrisa daba pavor, y eso sumado a la idea de que Sam resultara herida por su invasora le paralizó por completo.
Todo lo vio suceder en cámara lenta: ella disparó y una luz cegadora le obligó a cerrar los ojos mientras sentía un golpe devastador en su abdomen. Luego se sintió tendido en el suelo, un ardor indescriptible sobre su estómago, no tuvo la valentía de acercar una mano y averiguar de qué se trataba.
Ella buscó algo en un bolsillo, sacó el celular y luego de oprimir un par de dígitos se puso al habla. Tomó un profundo respiro y su rostro se tornó triste.
-¿Danny? Sí, soy yo. No, no es eso,- hablaba deprisa, un tono de angustia. –Estábamos con Tucker en el mirador, llegó un fantasma y…- se detuvo, fingió que lloraba. –No, Danny, no vi quien era. Tucker fue atacado, yo…no pude hacer nada, lo siento mucho.- Dejó de hablar, permaneció unos extendidos segundos en silencio. –De acuerdo, te espero aquí. Sí Danny, yo estoy bien. Adiós.
Guardó el celular y bajó la mirada hasta encontrarse con la suya. Vio una macabra sonrisa extenderse por un rostro que ahora le parecía ajeno. Ella rió y sus ojos regresaron al color habitual.
-¡Qué sencillo es controlar a los humanos!- se mofó. –No te preocupes, Tuck, en breve todo estará mejor.
No supo si se hallaba aún en la consciencia, posteriormente sintió cómo alguien le levantaba del suelo y una nueva voz se sumó al murmullo de la intrusa, susurros de voz que le pasaron inteligibles, finalmente se rindió y perdió la consciencia.
...
Les dije que yo adoro a Tucker...pero Leila no :3 ella no ama a nadie más sino a sí misma...
Predije que todo se complicaría, ¿ven a lo que me refería?
Hagamos un recuento: Una fantasma maniática se apoderó del cuerpo de la mejor amiga del chico fantasma, éste está en vela por sus sentimientos respecto a ella, la intrusa lo odia con toda su alma pero ha decidido no rendirse y en pro de sobrevivir, acaba de herir al mejor amigo de Danny Phantom... ¡caos!
Luego de haber quedado infinitamente desconcertada con el 5to ova de Hellsing (buenísimo pero no llega a nada), daré toda mi alma y corazón para continuar escribiendo estas historias, no crean que es sencillo.
Abrazos mil.
