Capítulo 5: Despertar
Desde el momento en que la aguja penetró por su piel, hasta que quedó instalada en la vena de su brazo, sintió un mareo en constante aumento. Extraño, no le causaba temor que le inyectaran, nunca tuvo problemas con que le sacaran sangre, pero últimamente se estaba sintiendo pésimo.
Despertaba con apenas la fuerza para sentarse en su cama, intentaba mover sus piernas para ponerse de pie, pero parecía una eternidad y requería de mucho esfuerzo lograr que reaccionaran. Ni hablar de intentar dar los pasos hacia el baño para satisfacer necesidad fisiológicas; tastabillaba a cada paso, estaba arrastrando la pierna izquierda cada vez más… ahora le costaba mantener la prensión de su mano sobre el tenedor o sobre los palillos. Tenía 24 años y había vuelto a usar babero para no mancharse más de lo necesario al intentar comer, pues, su madre lo estaba alimentando con la cuchara a la boca… necesitaba que Yuuta le sostuviera para vestirse… necesitaba a ayuda para todo.
Y era degradante, humillante… deprimente.
De un momento para otro, en menos de un mes, pasó de ser un fotógrafo internacionalmente reconocido por sus exposiciones, a un … quizá un bebé era una palabra demasiado suave como para describir como se sentía, pero implicaba toda la dependencia que tenía en ese momento.
No se supone que si alguien esta recibiendo el tratamiento correcto deba empeorar… por eso sospechaba de que Morikawa estaba cometiendo más de un error con él.
Pastillas en la mañana, otras tantas en el almuerzo, pastillas antes de dormir… se medicaba todo el día y al siguiente, despertaba con menos fuerza, menos movimientos, menos deseos de intentar moverse.
La vida de Fuji Syuusuke cambió demasiado en muy poco tiempo, y secretamente, esperaba no adaptarse a este tipo de vida. Era una forma de motivarse a la recuperación… esa recuperación que veía tan lejana.
Estaba acostado sobre la camilla en el cubículo, cuando Tezuka entró acompañando a su hermana. Ver a su antiguo amigo y capitán de equipo le daba una cierta seguridad sobre lo que ocurriría. Además, se veía tan peculiar con el delantal blanco y el estetoscopio guardado en el bolsillo, al contrario del resto del equipo médico, que parecía alardear de su profesión, usando el aparato colgado en el cuello hasta para ir a la cafetería a almorzar.
Fuji podía sentirse muy mal, pero no dejaba de ser observador.
Quedó mirando a Tezuka cuando este leyó la planilla de medicación que estaba sobre el mesón al lado de la camilla, así mismo vió como frunció el ceño en un gesto que había aprendido a descifrar años atrás… era el de la preocupación porque sabía que algo malo iba a ocurrir.
Quería pedirle que no se fuera, que se quedara para darle más seguridad de que todo estaría bien. Sin embargo, al momento en que Tezuka salió por la cortina de privacidad hacia el pasillo, comenzó a sentirse más mareado, parecía que algo le estuviera presionando el pecho, tanto así que se observó así mismo para cerciorarse de que no hubiera algo allí que le impidiera respirar.
"Neesan…". Le dijo con apenas el aire para hacer funcionar sus ligamentos vocales. "Me cuesta… respi..rar…".
Yumiko salió al pasillo llamando a un doctor…
El borde de la imagen que veía se comenzó a carcomer por pintas negras, la habitación parecía moverse a su alrededor y la presión sobre su pecho, ya no era desde afuera hacia adentro, era desde su interior hacia las paredes de tu tórax.
Cerró los ojos, escuchaba voces como si estuvieran varios metros más allá. Una de ellas era su hermana, la otra era conocida, pero no alcanzaba a recordarla ni podía colocar un rostro a la fuente emisora.
Sintió el metal helado del estetoscopio sobre su pecho y un dolor cerca del corazón, antes de que otro dolor, esta vez en su cabeza, le hiciera desmayarse.
Negro…
Una voz…
No te mueras, se supone que tengo que salvarte.
Y ahora… todo era confuso, sentía que lo movían, que lo tocaban, que le hablaban, pero eran demasiados estímulos a la vez, y se confundían, mezclaban de forma horrible entre ellos y hacían una caos que no podía interpretar…
"Fuji-san". En medio del silencio reconocía la voz de Tezuka, un tono suave, lento, seguro. " Vamos a moverlo y va a sentir un dolor en la espalda, será por poco tiempo".
Tres días después del paro cardiorespiratio de Fuji, se le sacó de cuidado intensivo a una habitación privada donde su familia no necesitaba tomar turnos para entrar a verlo… y Oshitari-sensei sabía que necesitaban estar con su hijo y hermano.
"El primer control de reflejos miotácticos fue 0". Le comentó Tezuka al otro médico. " El segundo control fue tres horas después del primero y subió a 3, no ha mejorado sobre eso hasta ahora".
Oshitari-sensei le entregó la orden de biopsia.
"Si ha llegado a 3, significa que puede sentir, pero la reacción no es la esperada". Le comentó tomando los informes de la enfermera desde las manos de Tezuka. " Mm… creo que va siendo hora de hacer una exploración neurológica, no ha habido evaluación del estado de sus pares craneales.. pero para eso necesitamos que despierte".
Oshitari-sensei se acercó a la plantilla de las RM que tenía aún puestas sobre el panel de luz.
"¿Cómo nos dimos cuenta de todo este desastre?". Preguntó más al aire que a Tezuka, luego se volvió al estudiante. "¿Qué ves?".
Tezuka se acercó, el ya tenía su diagnóstico, pensado, analizado y planteado desde el momento en que recibió los resultados de los exámenes que pidió ese mismo día.
"La vía cortico espinal bloqueada por un tumor cancerígeno, la vía rubro espinal cortada por un crecimiento anormal de glía radial, cerebelo presionado por este tumor". Le dijo señalando las formaciones que tenía identificadas. " Posible compromiso de vía vestíbulo espinal y una formación maligna en cápsula interna".
Tezuka quitó la RM que estaban viendo y la reemplazó por RM de corte coronal.
"Infarto en una rama de la arteria cerebral media". Tezuka agregó las imágenes de médula que había pedido para monitorear el progreso de la primera sustancia extraña que encontraron. " El tumor de T11 alcanzó la comisura blanca anterior, el sistema anterolateral comenzará a fallar pronto".
Oshitari-sensei le tomó el hombro.
"Si puedes con este, podrás con cualquier caso". Le miró seriamente, estaba viendo a Tezuka muy desanimado. " No vas a estar solo con esto, pero el equipo médico a decidido que tú estás a cargo… tú nos dirás que hacer".
Tezuka suspiró, eso lejos de tranquilizarlo, lo colocaba más tenso…
"La biopsia es lo primero"
"Buena decisión".
Una punción lumbar para tomar muestra de LCR, luego una cirugía menor paravertebral para obtener muestras de la masa de células que estaba creciendo y bloqueando parte de la salida de T11.
La madre de Fuji estaba presente cuando Tezuka entró a hacer la punción lumbar.
"Tezuka-kun…". Le saludó, los días que había estado durmiendo en el hospital se le notaban en el cuerpo y en el rostro.
"Fuji-san". Le saludó el aludido antes de acercarse a Syuusuke . " Vamos a moverlo, y va a sentir un dolor en la espalda, será por poco tiempo".
Junto con la enfermera que entró, colocaron de costado a Fuji para comenzar a prepararlo.
"¿Qué harán?". La madre de Fuji se sentó cerca de Tezuka para observar que hacían con su hijo.
Tezuka, esperaba a que la enfermera limpiara la zona donde harían la punción, se volvió para hablar con la madre de Fuji.
"Ahora que su hijo se ha estabilizado, haremos la biopsia de las sustancias extrañas que están repartidas en su sistema nervioso, para eso necesitamos una muestra del líquido que protege su médula espinal y cerebro". Le explicó Tezuka con toda la paciencia que le quedaba, pero no podía culpar a una madre de querer saber que ocurría con su hijo, que estaba inconsciente.
"No sé para que le hablan, si está inconsciente". Se le notaba cansada.
"Para nosotros puede verse inconsciente, pero escuchan, se lo aseguro". Tezuka se sentó y tomó la aguja con la que llegaría al espacio subdural sobre el promontorio. " La recuperación de un paciente a quien se le habla y ha estado con su familia, es más rápida que para alguien que no ha sido estimulado".
Fuji sintió el dolor de la punción y empuñó su mano derecha.
Tezuka tomó la muestra y colocó el apósito que debía cubrir la pequeña herida que dejaba la aguja.
"Fuji-san, sé que le dolió". Tezuka le tomó la mano derecha, ya relajada. " ¿Me escucha?".
Fuji empuñó la mano una vez más y abrió sus ojos con pesadez…
Bien Fuji, sabía que despertarías pronto…
La madre de Fuji notó el movimiento y se acercó emocionada a su hijo.
Ahora si podrían realizar las pruebas definitivas.
… Te prometo que esto no nos ganará, hay una solución, yo sé que la hay…y si yo no la encuentro
… tú la inventarás…
Estoy de vuelta...
