Capítulo 6 : Angustias del corazón.

Los padres de Fuji estaban sentados frente al escritorio de Oshitari-sensei, en sus manos, los resultados de los exámenes que aplicaron a su hijo durante los últimos días. Querían verlos con sus propios ojos, aún cuando el examen más importante aún no llegaba.

"¿Qué es Afasia de Broca?". Preguntó la madre de Fuji, al leer una de las notas, al margen de las fichas, claramente hechas con la letra recta y precisa de Tezuka.

"Por la acumulación de sangre en el cerebro de su hijo, se dañó una parte de la corteza de lenguaje articulado". Explicó Oshitari-sensei, de inmediato vio más que preocupación en los rostros de esos desgastados adultos. " Existe la posibilidad de que su hijo no pueda hablar".

La madre de Fuji se llevó una mano al rostro. " ¿Ya saben si es cáncer lo que tiene?".

"Estoy esperando los resultados de la biopsia que hicimos ayer". Les mencionó Oshitari-sensei. "Es sólo para comprobar el diagnóstico".

Ambos padres se miraron entre ellos.

"¿Qué va a pasar con Syuusuke?". Preguntó en tono temeroso el padre de Fuji.

"Vamos a sanarlo".

Fuji Yuuta observaba a su hermano de forma incómoda, situación que no ayudaba mucho para la ambientación familiar y terapéutica que debían formar en una habitación de una paciente en tratamiento.

La verdad no entendía mucho de lo que las enfermeras hablaban, prefería que Tezuka le explicara, lo hacía bastante bien, especialmente cuando disfrazaba que lo estaba haciendo con peras y manzanas para que comprendieras.

"Fuji-san". Entró Tezuka cerrando la puerta suavemente.

Yuuta le saludó con una inclinación leve de la cabeza.

Fuji Syuusuke se movió un poco en la cama, abriendo los ojos y mirando a su médico. Eso molestó un poco a Yuuta, al parecer su hermano no había querido abrir los ojos y saludarlo, pero lo hacía cuando Tezuka aparecía.

El estudiante pareció percibir la incómoda situación, por lo que se dirigió a Yuuta. "¿Podrías ayudarme a revisar a Fuji-san cuando pasemos a la segunda parte del examen?".

Yuuta no se mostró reacio a participar, simplemente se acercó más a su hermano y observó como este era ayudado por Tezuka a sentarse cómodamente apoyado en varios almohadones. Tezuka titubeo un poco, de cierta forma, esperando a que Yuuta participara, pero cuando el joven no hizo movimientos que significara que ayudaría, siguió con la actividad solo.

"Veo que ha descansado más". Le comentó Tezuka a Fuji, quien solo asintió con más ánimo que otras veces. " Vamos a hacer esto con calma, aunque algunas partes las haremos con el cronómetro, es bastante simple"

Nuevamente Fuji asintió.

Yuuta frunció el ceño cuando vio la hoja que Tezuka portaba, se leía Minimental.

¿Minimental?, ¿qué clase de examen es ese?...Mi hermano no es ningún retrasado mental para ese tipo de examen

Tezuka le tomó la mano a Fuji, tocándole los dedos, moviéndolos uno por uno, comenzando por el pulgar.

"¿Qué día nació?". Le preguntó como si fuera una conversación casual.

"Ve… veinte….veintinueve de Fe… Febrero". Contestó Syuusuke con un poco de dificultad, sorprendiendo a Yuuta de forma negativa.

"¿En qué ciudad?". Continuó Tezuka, mientras pasaba al dedo índice, soltando los músculos que estaban contracturados producto de mantener las manos empuñadas por tres días.

"To…Tokyo…". Fuji miró a Tezuka con un poco de desesperación. El estudiante de medicina, le miró con suavidad, algo no muy común en el, que sorprendió a Fuji, y con el masaje en los dedos parecía darle más confianza, como si estuviera diciéndole con el cuerpo que no permitiría que nada le pasara, que no tuviera miedo.

"Dime algo para llevar puesto".

"Cha… chaleco…". Ante esa respuesta, Tezuka miró a Fuji con una leve, muy leve sonrisa. Sólo Fuji podía salirse de los parámetros del minimental.

"Un color".

"Ver…verde". De nuevo, una respuesta fuera de los parámetros del minimental.

"Una buena cualidad de la persona".

"Atra...Atracti—atrac… tivo". Fuji terminó la palabra con menos dificultad que las anteriores a pesar de haberse demorado más en completarla. Tezuka marcó unos números en la hoja que tenía a su lado y Fuji le tomó la manga del delantal. "Tu… chale….chaleco ver…verde… te hace… más atractivo".

Tezuka miró a Fuji un poco incrédulo. "Gracias". Agregó otros números a la hoja. "¿En qué año estamos?".

"Dos… mil….doce".

"¿Estamos en primavera?".

Fuji negó con la cabeza, e intentó formar la palabra para corregir. "O…oto… Otonn.…"

"¿Otoño?".

Fuji asintió. "¿Por…qué… me…cues…?". De pronto Fuji comprendió que no había terminado la oración. " No.. hablo… bien".

Tezuka terminó de soltarle el meñique de la mano derecha para comenzar con la izquierda. " Se llama Afasia de Broca no fluida, hay una lesión en tu corteza cerebral que te impide articular bien el lenguaje, te cuesta más hablar, pero puedes hacerlo".

En ese momento Yuuta se levantó furibundo de su silla. "O sea que mi aniki… ". Miró a Fuji con una mezcla de lástima y desprecio, luego a Tezuka con cierto asco. " Mi aniki quedó como un retrasado mental".

"No". Tezuka le respondió con cierta severidad. " Hay una gran diferencia entre un retraso mental y una afasia de Broca, su hermano puede que no hable bien, pero entiende todo a la perfección".

"Yu…yu…". Fuji trataba de llamar a su hermano, de explicarle que le entendía, que le dolía que dijera eso.

Momentos después Yuuta salió de la habitación, acompañado del padre de Fuji, la mano izquierda temblándole e hinchándose.

En su cama, Fuji mantenía los ojos cerrados, mientras su madre lo abrazaba y Tezuka acomodaba las hojas que se habían caído producto del golpe que le propinara Yuuta.

"Tal vez…. Deba revisarse eso". Le propuso la madre de Fuji, al ver la mejilla de Tezuka comenzar a hincharse.

"No, no es necesario…". Tezuka la miró y comprendió que quería estar sola con su hijo enfermo. "Volveré más tarde…".

Pero Fuji le tomó el borde del delantal con dos dedos, de forma débil, pero haciéndole saber que tenía una fuerza para señalarle que no quería que se fuera.

"¿Quiere continuar?".

Fuji asintió sin soltar la ropa de Tezuka, tironeándolo de cierta forma para que se le acercara.

"No… yo… no… soy… re… men". Fuji le miraba suplicante, era la primera vez que lo veía así… y esperaba que fuera la última, era choqueante verlo tan temeroso.

"No, tú no tienes retraso mental". Tezuka le tomó los hombros con suavidad, la madre de Fuji estaba atenta a lo que el joven le iba a decir a su hijo. "Te estoy haciendo esas preguntas para saber si hay algún problema".

Fuji le sonrió, cambiando su semblante de forma brusca. " Te… fal… mi otra… mano". Le dijo moviendo los dedos de la mano izquierda sin coordinación.

Tezuka retomó el examen desde donde habían sido interrumpidos por Yuuta. El mini mental status test, Minimental para hacerlo más corto, es un test que se toma para medir las capacidades cognitivas de un paciente que ha sufrido lesiones cerebrales, mide ubicación espacio temporal, orientación, memoria y capacidad de relación de secuencias y conceptos.

Para tranquilidad de los Fujis y de los médicos a cargo, Syuusuke Fuji mantenía su nivel cognitivo en un estado más alto que el de un humano normal, en otras palabras seguía siendo un genio, un genio que no podía hablar bien, pero un genio en fin.

El resto del examen fue más divertido.

El testeo de los pares craneales, comenzando por el nervio olfatorio, donde debía identificar ciertos aromas, incluyó a la madre de Fuji, Yumiko y Oishi que venía a ayudar en la examinación.

"Vai… ni…lla". Concluyó Fuji luego de analizar un frasquito con el aroma. "Tú… per…en …secundaria".

Tezuka asintió.

"Por… dos… semanas". Se rió Fuji, a lo que Tezuka asintió nuevamente. Oishi anotaba al margen de su ficha, la asombrosa memoria de Fuji. "De… pué… Romeo Gigoló".

Ante ese nombre conocido, la madre de Fuji alzó una ceja y miró a Tezuka interesada, Fuji Syuusuke portaba su mirada misteriosa con sonrisa incluida. Por otra parte, Oishi observaba con cierta diversión y maravilla que Fuji pudiera seguir con su personalidad normalmente conocida aún estando postrado en cama.

Si bien, a Tezuka no le causaba gracia ser el objeto de la risa callada de Syuusuke Fuji, le consolaba que eso le indicaba que continuaba siendo el mismo Fuji que conocía, o que al menos cualquier tipo de lesión que su cerebro fuera a presentar no había afectado el lóbulo frontal ni traería desviaciones cognitivo-afectivas.

"¿Ahora?". Preguntó Fuji, bastante interesado en lo que Tezuka anotaba a un lado de la cama, quien le dejó ver la hoja que estaba llenando.

"Depende… del que tenga más a mano". Contestó el estudiante. "Continuemos…".

El segundo paso era revisar el II par craneal, el nervio óptico. La exploración de agudeza visual fue bastante simple, el único detalle es que despertó ciertas curiosidades.

Tezuka colocó la tabla de Snellen a 4 pasos de distancia de los pies de la camilla de Fuji, mientras Oishi tomaba nota de los resultados del minimental.

"Si le complica decir lo que ve, con que haga la seña de los números o letras con los dedos basta". Le advirtió Tezuka antes de comenzar.

Fuji iba señalándole con los dedos el número que veía o le decía la letra que pensaba ver en la tabla de agudeza visual.

"20 25". Sentenció Tezuka.

"¿Cuál… es… la tuya?". Le preguntó Fuji, Oishi también atendió a la respuesta, había sido una duda existencial para muchos durante la participación en el equipo de Tenis.

"20 70". Respondió Tezuka, quitándose los lentes y mirando la tabla. " Tengo astigmatismo en el ojo izquierdo y un poco de miopía en el derecho".

Fuji inclinó la cabeza levemente hacia la izquierda, pero se detuvo en la mitad del movimiento como decidiendo que era complicado hacerlo hacia ese lado y prefirió terminar la inclinación en el lado derecho. Un gesto que señalaba pregunta, duda… pero un gesto que no era normal en su estructuración kinésica. Tezuka hizo una nota mental referente a eso, quizá el tumor de la cervical estaba más hacia dorsal que a ventral.

"Sin lentes no puedo cambiar el enfoque de cerca y lejos lo suficientemente rápido y choco con las cosas". Le explicó didácticamente.

Las siguientes pruebas fueron más específicas y expeditas, todos los movimientos de los ojos se encontraban en perfectas condiciones, sentía temperatura, dolor y vibración en las tres divisiones del rostro, podía mover la mandíbula lateralmente y mantenerla cerrada, fruncir la frente y cerrar los parpados con fuerza. La prueba de Rinne con el diapasón de 256 vibraciones por segundo demostró que el nervio vestíbulo coclear estaba sano, sacaba la lengua de forma recta sin desviarla hacia lateral, contracción de los músculos faríngeos era sincronizada y lograba mantener la cabeza en una posición determinada, aún con resistencia, salvo por el lado izquierdo.

De todos los pares craneales, el único con problemas era el Accesorio, pero era de esperarse por la posición de uno de los tumores.

Era un buen pronóstico, que no se repitió con el examen motor. La debilidad de ambos miembros inferiores, asociada a una leve deficiencia sensitiva, indicaba que el tumor de las astas ventrales estaba más grande de lo que mostraban las resonancias, por lo tanto podía agregar que tenía una cobertura de tejido conectivo de ases entrecruzados.

Sin la necesidad de ver la biopsia en sus manos, confirmó tajantemente que era cáncer de sistema nervioso de astrocitos.

Tezuka intentó ocultar la angustia que le produjo ese diagnóstico, y esperaba que de todos los que podían estarlo observando, Fuji Syuusuke no fuera uno de ellos.

"Oishi, puedes continuar?". Le preguntó a Oishi mirándolo seriamente.

"Si". Oishi se acercó a donde Tezuka acababa de dejar las piernas de Fuji para continuar con las pruebas de resistencia y movilidad.

Tezuka sintió la mirada de Fuji en su espalda cuando salió de la puerta y la excusa de Oishi, algo con el turno que debía hacer en pediatría.

"… veo que no es necesario que veas esto". Oshitari-sensei lo sorprendió, estaba sentado en las sillas que estaban afuera de la habitación de Fuji. Una carpeta blanca con líneas celestes y amarillas en sus manos.

Tezuka negó con la cabeza, pero extendió la mano para recibir los papeles. " Es cáncer de sistema nervioso de astrositos".

" Y de oligodendrocitos…". Agregó Oshitari-sensei, sin levantar la vista de lo interesante que podía llegar a ser una maceta de malamadre.

Sin perder un momento, leyó el contenido de las pruebas. Cada cifra le hizo caer sentado frente a su médico residente.

"¿Conoces sobre cáncer de oligodendrocitos?". Le preguntó Oshitari-sensei.

"Literatura… nunca pensé que pudieran formase juntos….". Tezuka no podía creerlo.

"Hay 7 casos registrados en la historia…". Comentó Oshitari-sensei, dejando al aire el hecho de que ninguno de esos casos sobreviviera más de 1 año luego del diagnóstico.

"A este paso debe estar ramificado por todo su sistema nervioso… si toma la glía radial…".

"La Quimio no será suficiente". Advirtió el médico con experiencia.

Tezuka se cubrió la boca con una mano, que luego pasó por su pelo, despeinándose más de lo que ya estaba.

"Esto es demasiado para mi…". Tezuka miró a su residente, perdido.

"Tezuka-kun… ¿recuerdas cuando llegó tu primer paciente a cirugía?".

Tezuka asintió sin levantar la vista.

"¿Recuerdas que fue lo que te dijeron que tenías que hacer y que fue lo que encontraste al abrirlo?".

Tezuka volvió a asentir.

"Dime que fue". Le pidió Oshitari-sensei.

"Dijeron que era una obstrucción de la subclavia izquierda". Tezuka suspiró. " Y encontré una lesión en la aorta".

"¿Qué hiciste?".

"Suturé parcialmente y salí a preguntarle al cardiólogo de turno si podía hacer una sutura interna en la Aorta".

Oshitari-sensei se cambió la asiento al lado de su alumno y apoyó una mano en la espalda de este.

"¿ y qué te dijo?". Le preguntó sin importarle que algunos pacientes y familiares de ellos les observaran con atención, ni siquiera que el padre de Fuji estuviera entre ellos, claramente escuchando.

"Que sólo lo había hecho con venas" . Tezuka suspiró. " Le pregunté que le parecía la idea y me dijo que era descabellada…".

"… pero que si era para salvar una vida…". Continuó Oshitari-sensei, quien se conocía la historia de memoria.

"… debía intentar todo…". Terminó Tezuka.

"Y hablaste con la familia y en unos minutos estabas de vuelta en el pabellón haciendo lo que tu razonamiento clínico te decía que debías hacer… y ese señor ahora está con sus hijos y vive una vida normal". Oshitari-sensei le acarició la espalda. "Tente fe…".

Pasaron unos minutos de silencio, luego comenzaron los murmullos callados de los que habían escuchado la historia con oído chismoso.

"… ¿Qué te dice tu razonamiento clínico?".

Tezuka lo pensó un momento. " Que debo comenzar el tratamiento con lo conocido, mejorar su calidad de vida… e investigar… necesito investigar y hablar con Aoyagi-sensei".

" Y … ¿qué te dice el corazón?". Preguntó Oshitari-sensei en un tono más suave, más paternal.

"Que no puedo fallar".

Oshitari-sensei sabía que si el padre de Fuji tenía dudas sobre el médico tratando de su hijo, ahora estaban borradas de su mente.