Disclaimer: Los personajes de este fic no son de mi propiedad, si no de las CLAMP y bla, bla bla.. todos los derechos reservados para ellas... ¿?
Notas de la autora: Ok, no sé si les haya parecido muy larga la espera. Bueno, he tardado una semana y unos días xP ¿no es mucho verdad? Anyway, voy a hablar sobre esto de las actualizaciones en las notas finales, solo me queda agradecer a Alice por betearlo.. ¡te quiero dear! Ahora sí.... ¡Disfruten la lectura!
Circunstancias necesitadas, medidas desesperadas
[Gabita Evans]
¿No es una cita, verdad?
Capítulo 2
La aburrida clase de matemáticas... ¡Cómo la aborrecía! El viejo calvo era tan molesto. Su voz era molesta, su manera de enseñar era molesta, sus números en la pizarra eran molestos... ¡Su materia era molesta!
¡Por Kami-sama! Debían sacarme de allí o moriría de aburrimiento, tan joven y sin poder hacerle aquél favor a mi mejor amiga y prima.
Bien, lo admito: estaba siendo dramática y una pesada, pero... ¡las matemáticas tenían ese efecto en mí! Definitivamente las desecharía de mi vida ni bien saliera del colegio. Me quedaría con lo básico, lo demás, podía quedarse bien guardadito en los libros; no me haría falta. Lamentablemente aún no salía del colegio, ya que tampoco es que les prestara mucha atención.
Ahora, había un contra en todo esto de mi distracción en dichas clases. Cada año escolar, contaba con un día especial en el que Sakura Kinomoto y las matemáticas, debían hacer las paces: Día de examen ¡Y vaya que empeoraba la situación a medida que trascurrían los años! No, no había escapatoria alguna de ese día para mí, por que de ese examen dependía siempre que aprobase el curso.
Era tan duro para mí, y aún más por que el día se acercaba. Estaba a sólo dos semanas y yo no lograba concentración alguna en las fatídicas clases de matemáticas. No comprendía, de verdad, lo intentaba, pero no comprendía. Hasta el año pasado sólo requería de práctica durante horas y lograba resolver la mitad de lo que me pedían. Ahora, estaba en problemas serios por que simplemente no comprendía ni el principio. Oh, Kami-sama... ¡Qué haría!
El sonido del timbre acabó con mi drama numérico y me indicó la hora del almuerzo. Justo en ese momento, recordé con quién almorzaría. Como no recordarlo, si había madrugado para preparar doble almuerzo. Incluso había tenido que mentirle a mi hermano diciendo que era para Tomoyo. Si Touya se imaginara que pasaría el almuerzo entero sola con un chico...
Ahí fue que la realidad me golpeó. ¡Estaría a solas con Shaoran Li! Un inexplicable calor cubrió mis mejillas. Muchos podrían malinterpretar aquello. Por sus mentes pasaría la idea de que Li y yo... Y el calor se intensificó. ¡Que pena me daba! Rayos, lo que hacía por mi mejor amiga, ¡almorzaba a solas con mi peor enemigo! ¿Qué faltaba? ¿Que apareciera Miyamura y se uniera a la causa? Ah, mejor ni lo pensaba.
—Kinomoto —La voz de Li me llamó y me vi sola con él en el aula. Otra vez, me había quedado distraída pensando — Uhm... ¿Nos vamos?
Asentí y le seguí los pasos. Al parecer buscaba un lugar donde la gente no nos viera y pudiéramos planear las cosas en paz. Desafortunadamente, ya era bastante raro que estuviésemos caminando juntos. Y podría apostar mi nombre a que nuestros amigos notarían nuestra ausencia.
El silencio entre nosotros me exasperaba de alguna manera. Se me hacía tan extraño que Li no buscase enfurecerme. De hecho, no lo había buscado en toda la mañana.
—Le dije a Eriol que iría por un libro y que probablemente me tardaría —Declaró por fin rompiendo con el silencio — Me pareció que debíamos disimular. Me extraña que Daidouji no te esperara hoy, normalmente lo hace.
Yo me encogí de hombros — No lo hizo, quizá por que me comentó que Eriol necesitaba ayuda con unos problemas de matemáticas — expliqué, algo resentida. Tomoyo era usualmente mi guía en eso, ahora, se había olvidado que su mejor amiga necesitaba la ayuda mucho más que Eriol. Si el amor te ponía así, no quería ni pensar en estar enamorada. Ya que, tendría que buscar ayuda en alguien más.
—¿Eriol le pidió ayuda? — preguntó extrañado entonces.
Asentí — Justo lo hizo esta mañana —
—Eso quiere decir, que me escuchó después de todo — Una sonrisa de triunfo adornó su rostro y pude notar que las pocas sonrisas que Li daba, eran extrañamente sexys.
¡Tonta Sakura, no pienses eso del enemigo!
Me cachetee mentalmente por el pensamiento y desvíe mi distracción a otro punto.
—¿Qué quieres decir? — Pregunté entonces con curiosidad. ¿Li había hablado con Eriol? Vaya que era rápido.
—Sí, esta mañana. — Lo vi detener su caminar — ¿Te parece si nos sentamos? — Dudó.
Yo parpadee confusa hasta que me percaté de que parecíamos haber llegado a un lugar bastante apartado en los jardines del colegio. Estaba lleno de pétalos de flores de cerezo esparcidos por el suelo, probablemente, a causa de que el lugar estaba rodeado de dichos árboles.
—No tenía idea de que existieran árboles de cerezo en al escuela —Susurré, admirada.
—Sí, bueno... —Lo vi rascarse la nuca con nerviosismo — Es el lugar más apartado que conozco — Explicó.
—Pues es hermoso — Determiné, y me senté en el suelo. Li me imitó y se quedó mirándome por unos segundos. Me sentí algo intimidada y voltee la mirada hacia él.
—¿Tengo algo en la cara? —Fue lo único que se me ocurrió preguntar. Él negó con la cabeza fuertemente y apartó su mirada de mí.
—No, yo solo... Yo solo veía las enormes ojeras que traes — Se burló de repente provocando que mi sangre hirviese — En serio Kinomoto, ¿no conoces el maquillaje o algo que te quite la expresión de zombie que llevas?
Mis mejillas se inflaron en señal de fastidio y le pegué con puñetazo en el hombro, claro que, los efectos no fueron más que su sonrisa burlona agrandándose.
—Cállate Li, si no dormí, fue culpa de las estúpidas matemáticas. ¡De verdad que intento entenderlas, pero las aborrezco! Y ellas sienten lo mismo por mí, es mutuo — Me exasperé haciendo pucheros. Escuché a Li reírse y no me contuve de pegarle otro puñetazo en el hombro. ¿Por qué?
—¡Hey, cálmate Kinomoto, o me dislocarás el brazo! — dijo entre risas.
—No me habías molestado en toda la mañana... ¡Ya hasta creí que ibas a dejarlo! — Me quejé.
—Oh, bueno, eso fue por que estuve ocupado sacándole información a Hiragizawa — se encogió de hombros y sonrió triunfante, cosa que me hizo arquear una ceja y despertar mi interés.
—¿Hablaste con Eriol? ¿Te dijo algo? ¿Le gusta Tomoyo? ¿Lo animaste a que se le declare? — Tenía tantas preguntas, y Li no saciaba mi curiosidad tan pronto como yo quería. Lo vi negar con la cabeza divertido y alzar las manos como pidiendo que parase.
—Dame un respiro —Pidió — Bien, respecto a lo primero, es obvio que si, ya te lo dije. Sobre lo segundo, creo que está bien claro que me dijo algo, digo, las personas abrimos la boca para decir algo, ¿o es que no lo sabías?
—¡Li! — Gemí, frustrada por tantos piques de su parte — ¡Habla de una maldita vez!
—Tranquila, no seas tan pesada Kinomoto — dijo, aún con esa sonrisa burlona adornando su perfecto rostro. Tuve que contenerme de no quebrarle los dientes de un puño por que en verdad el chico me exasperaba. Así que me limité a mirarlo mal —Bien, a lo que iba, sí, Eriol y yo tocamos el tema de Tomoyo.
—¿Y? ¿Qué le preguntaste? ¿Cómo introdujiste el tema? — Otra vez mi curiosidad era indomable y Li sufría las consecuencias.
—En realidad, el tema lo inició él — Admitió, sorprendiéndome. ¿Eriol inició el tema?
—¿Cómo? Es decir... ¡¿Qué te dijo?! ¿Te habló sobre Tomoyo? — Por Kami-sama, ¿Li no sabía acaso que yo era la persona más impaciente del mundo?
—No exactamente... Me preguntó algo, yo le contesté y luego le pregunté si era mi imaginación, o él y Tomoyo se había vuelto más cercanos — Explicó pacientemente.
—¿Qué te preguntó y que le respondiste? ¿Y qué te respondió luego? — Bien, quizás fui algo cargosa y admiro a Li por no haberme mandado a volar en ese instante.
—¿Me dejas terminar? — Alzó las cejas mirándome fijamente. Asentí sin dudar — Bien, no voy a decirte que me preguntó, ni que le respondí, eso es privado —Pude ver sus mejillas encenderse de nuevo, cosa que realmente me extrañó. Ladeé la cabeza, confundida — El punto es, que después de aquella insinuación, me confesó que se había enamorado de Tomoyo — Soltó, y yo casi me pongo a saltar de la emoción.
—¡Eso es magnífico! ¡Ambos se corresponden! Genial, así no sólo estaríamos ayudando a Tomoyo, si no también a Eriol —Supongo que me emocioné demasiado, porque terminé abrazando a Li efusivamente mientras reía.
—¿Qué haces? ¡Nadie dijo que podías abrazarme! De hecho, ayer te dije que no lo hicieras — Gritó totalmente alterado y agitando los brazos nerviosamente. Se veía realmente gracioso.
—Lo siento —Me disculpé, sonriente — ¡Es solo que me pone tan contenta...!
—No cantes victoria tan rápido, Kinomoto — Me advirtió — Mira, es bueno saber que ambos sienten lo mismo. El problema ahora es que se animen a confesarse. Para eso necesitamos idear algún plan. Esta mañana Eriol me pidió ayuda con matemáticas. Yo me negué y le dije que fuera en busca de Daidouji, que valía la pena que intentara algo con ella si en verdad la quería y que las matemáticas eran una buena excusa.
—Y eso fue lo que hizo — Salté, feliz — ¡Le pidió ayuda!
—Sí, pero sólo por que yo me negué; sino no se habría animado. Hiragizawa es terco a veces y teme perder la amistad de Tomoyo — Aclaró — Tendremos que darles un empujón.
Me quedé pensativa por un largo momento, analizando el caso. Los hechos eran los siguientes: Tomoyo me había confesado que estaba enamorada de Eriol, pero que no se lo diría por que temía que su amistad estuviese en riesgo. Eriol había confesado a Li que amaba a Tomoyo, y parecía tener el mismo miedo como para decírselo. Entonces, lo que Li sugería, era que les diésemos un empujoncito a ambos. La pregunta era: ¿Cómo?
—¿Cómo? — Pregunté, después de pensarlo detenidamente.
—Bien, pensé que ambos podríamos planear algo juntos — Él se encogió de hombros y se concentró en tomar el primer bocado de su almuerzo. Yo le imité al percatarme de que llevábamos casi todo el receso charlando y mi estómago ya rugía de hambre.
—Uhm... Habrá un festival en la ciudad dentro de unos días — Solté de improviso. Li me miró atentamente.
—Sería un buen lugar para que se confiesen — Acotó — Ahora tendríamos que convencer a esos dos para que vayan juntos.
—Bueno... Y-Yo tengo una idea — Mi cara se ruborizó intensamente ante lo que estaba a punto de proponer.
—Dila — Animó Li.
—Es que... me da... pena —Jugueteé con mis manos, nerviosa.
—Vamos, no creo que sea tan embarazoso, dilo ya — Exigió.
—De acuerdo... Pienso que podemos convencer a Eriol y a Tomoyo diciendo que iremos nosotros cuatro — Comencé dubitativamente —, y les diremos... que somos como una cita doble.
Li casi se atraganta con la comida cuando mencioné lo último. Me miró fijamente e hizo algo que no me esperaba para nada. Acercó su rostro al mío, hasta el punto en que sentí nuestros alientos chocar.
—¿Estás proponiéndome una cita? —Preguntó él de repente, mostrándome una faceta que, juro, desconocía totalmente. Me sonrió seductoramente y era bastante... Oh, vaya.
Tuve que reunir toda la fuerza de voluntad posible para eliminar aquel extraño y loco impulso de terminar con la distancia entre ambos, que de repente me parecía demasiada... aún cuando fuera casi inexistente.
—No seas iluso Shaoran Li —Dije cuando por fin el aire volvió a mis pulmones. — Me refería a que ellos creerán que nosotros estamos en una cita, pero no es así. Lo que haremos será llevarlos a ambos, los dejamos solos adrede y listo.
Él suspiró y por fin alejó su rostro del mío permitiéndome respirar con tranquilidad nuevamente. Contuve el tonto impulso de agradecerle.
—Es una buena idea — Aceptó entonces; aparentemente resignado por vaya yo a saber qué razón, reincorporándose y comenzando a irse lentamente — Pero diremos que lo de la cita fue una apuesta —Agregó con rapidez cuando estaba a unos metros más adelante, mirándome de reojo. Yo arqueé una ceja.
—Genial. Muchísimo mejor, por que ni loca saldría en una cita contigo — Salté.
—Peor aún yo — Atacó él — Eres sólo una niña despistada y bastante torpe con las matemáticas — Se burló dándome la espalda y continuando su caminata.
—¡Y tu eres un arrogante insoportable, Shaoran Li! —Le grité desde mi lugar viéndolo alejarse.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Cuando la campana indicó el fin de las clases, no pude estar más contenta. Había tenido un día pesado. Pese a las buenas noticias por parte de Li, sus burlas que comenzaron en el descanso no habían cesado y juro que contuve las ganas de lanzarlo desde el segundo piso donde se encontraba nuestra aula. El muy desgraciado me había engañado, cambiando mi bolígrafo color violeta por una pluma fuente y yo tan despistada, no me di cuenta si no hasta que me vi manchada de tinta azul oscuro por todo el cuerpo.
Tomoyo, al recate como siempre, me ayudó a limpiarme en el baño y se las arregló para aminorar mi furia.
Y justamente se le ocurrió preguntarme donde había estado en toda la hora del almuerzo.
Rebobinando la cinta, mis mejillas se colorearon tanto que solo pude tartamudear algo como: "Ya está por tocar el timbre, volvamos a clases"
La cereza del helado, fue el tan agradable —entiéndase el sarcasmo— apodo que recibí al regresar por parte de Li: «Pequeña Pulpo».
—¡Es un imbécil! — Grité al salir de última del aula, acompañada por Tomoyo — No lo soporto Tomoyo, en verdad me admiro a mi misma por aguantarlo.
—Oh, vamos Sakura, tampoco ha sido tan malo —Trató de sonar seria, pero yo sabía que se estaba aguantando la risa por verme tan enfadada.
—Tú lo dices por que no tienes que soportar ni sus burlas, ni sus bromas...
...ni sus sonrisas burlonas que al mismo tiempo son tan... Ah....
—¡Agh! ¡Basta ya! —Le grité a mi mente sacudiendo mi cabeza; como si con eso lograse quitar todos los pensamientos traicioneros.
—¿Qué te pasa Sakura? —Preguntó Tomoyo con curiosidad. Ambas nos detuvimos frente a nuestros casilleros dispuestas a guardar los libros que no nos harían falta — Hoy estás extraña.
—Déjalo no es nada, seguro es por que no dormí bien — Mentí.
—¿Kero sigue enfermo? —Quiso saber mi amiga de ojos amatistas al mismo tiempo que abría su casillero.
—Sí, pero ya lo ha visto el veterinario y me ha dicho que esta noche ya estará mejor —Me inventé mientras ponía la combinación de mi casillero. Y justo en el instante en que abrí la puerta, un peluche con forma de pulpo salió de la nada y me causó un susto de muerte.
—¡Hoeeeeeeeeeeeeeee! —Fue todo lo que pude gritar antes de caerme al suelo sentada. El dichoso peluche salía con un cartel en el que claramente se podía leer «Pequeña Pulpo».
—Vaya, mira esto, el joven Li te ha dejado un obsequio — Comentó Tomoyo, tomando el peluche entre sus manos y aguantándose la risa.
—Ríete, Tomoyo. Sé que estas deseando hacerlo — Espeté parándome de nuevo y quitándole el peluche de las manos para luego lanzarlo dentro del casillero junto con mis libros y cerrarlo de un portazo. Li me las pagaría.
—Sakura, no te enfades — Pidió ella — Yo creo que ha sido algo muy tierno que dejase un peluche en tu casillero —Me crucé de brazos y arquee una ceja mirándola con cara de: "estas loca", pero ella me ignoró — Además, debes admitir el apodo es tierno de alguna manera — Agregó.
—¿Tierno? ¡Me ha gastado otra broma! Cielos, no sé cómo la hace... ¿De dónde sacó un peluche tan rápido? ¡Por Kami-sama, me volveré loca, Tomoyo! —Grité al borde de la histeria.
—Calma Sakura, respira... Eso, así... — Tomoyo puso ambas manos sobre mis hombros. Yo inhalaba y exhalaba profundamente — Ahora, quiero que tomes toda tu rabia hacia Li, la botes a un lado, y que te quedes tranquila.
Seguí su consejo contando hasta diez y borrando entonces de mi memoria todo lo relacionado con Shaoran Li.
—Gracias, Tomoyo, no sé como siempre consigues apaciguar mi rabia hacia Li, de alguna manera.
—Bueno, no quiero que alguno de los dos salga lastimado debido a tus ataques de rabia o al poco tacto de Li — Se encogió de hombros como si nada — Son mis amigos.
—No sé cómo demonios puedes llamara amigo a Li —Comenté, comenzando a caminar hacia la salida acompañada por Tomoyo.
—Ya te lo dije, Sakura; Li no es tan malo como parece —Su comentario, en cierta manera me golpeó fuerte, por que a decir verdad, yo había comprobado eso en el almuerzo de hoy.
—Tal vez... —Suspiré.
—Oye Sakura, nunca me respondiste... ¿Qué estuviste haciendo en el almuerzo? —Preguntó provocando que me congelara en mi sitio. Tenía que responder, no podía salir huyendo, sería demasiado sospechoso. Decidí disimular.
—Oh, ¿Notaste que no estaba? — Molesté — Creí que estabas ocupada con Eriol.
Las mejillas de mi mejor amiga tomaron el color de las cerezas. Contuve la risa y me felicité mentalmente por mi hazaña.
—Bueno, sí, tu sabes... ¡No es ese el punto Sakura! —Regañó arrancándome una risa — No desvíes el tema, voy a pensar que hiciste algo malo en el almuerzo y no quieres contármelo.
—N-no es eso... Sólo... ¡Fui por un libro a la biblioteca! — Me excusé.
—¿A la biblioteca? — Arqueó una ceja — ¿Y no te encontraste con Li?
Justo en el blanco. Tomoyo había tocado el tema que prefería obviar.
Piensa Sakura, piensa... — En mi mente, estaba matándome por una buena excusa.
—Sí, vi a Li — ¡Bingo! Ya tenía la historia perfecta — De hecho, ya que tocamos ese tema, hay algo que olvidé contarte...
—¿Qué olvidaste contarme? —Preguntó con curiosidad — ¿Tiene que ver contigo y Li? — Abrí los ojos sorprendida. ¿qué tan observadora podía ser Tomoyo?
—Hoe... Algo así —Ella iba a abrir la boca para decir algo, pero la corté antes de que empezara a hablar — Déjame que termine. Bien..., ¿recuerdas a Yue Tsukishiro? ¿El asistente de Biblioteca?
—Claro, el guapo joven de 22 años, pelo largo plateado y ojos grisáceos —Describió Tomoyo.
—El mismo. Pues, para variar, Li y yo comenzamos a discutir en media biblioteca. Cuando Yue vino a pedirnos silencio como por quinta vez ya con intenciones de votarnos, le divirtió tanto nuestra pelea, que nos propuso algo. Si respondíamos su pregunta, podríamos pelear lo que nos diera la gana y no nos botaría de la biblioteca. Caso contrario, pues... bueno — Mis mejillas ardieron — Li y yo debíamos salir en una... cita. Así que... unos minutos después, a ambos nos corrieron de la biblioteca —Terminé.
Las risas de Tomoyo se escucharon por todo el lugar. La pobre por poco y se asfixiaba de tanto reír. Me dije a mi misma que aunque eso fuera una mentira, no tenía derecho a reírse así. Es decir, ¡era mi falsa desgracia que ella creía verdadera!
—Lo... ¡Lo siento, Sakura! —Se disculpó por fin; entre risas — Pero es tan gracioso. ¡Tú y Li en una cita! Tengo que estar ahí para grabarlo. Oh, pero iré de incógnito. No me pueden descubrir, no quiero hacer de mal tercio entre ustedes dos.
—¡Nada de mal tercio Tomoyo! No somos una pareja —Me quejé sonrojada hasta las orejas — Además, Li y yo acordamos algo…
—¿Qué cosa? —Preguntó ella ahora mucho más emocionada.
—Yue no dijo que no podíamos invitar a alguien. Como debe ser una "cita", decidimos hacerla doble. ¿Y quienes mejores que nuestros mejores amigos para acompañarnos en ese momento? — Y el Oscar a la mejor actuación para… ¡Sakura Kinomoto! Gracias, gracias.
—Oh, seguro a Yamazaki y a Chiharu les agradará —Comentó ella con una sonrisa.
— ¿Yamazaki y Chiharu? —Me burlé entonces yo — Tomoyo, si vamos con ellos, será una cita real.
— ¿Entonces a quienes se referí...? —Se paró en seco y negó con la cabeza — No. Sakura, ni lo pienses. ¡Estás loca!
—Tomoyo, por favor, eres mi mejor amiga, te necesito ahí para que me controles. No podemos llevar a uno solo. No sería justo para nadie —Me encogí de hombros — Pese a que no nos gusta la idea para nada – "para nada" se quedaba corto... ¿O tal vez no? — Tanto Li como yo, somos de palabra y tenemos que cumplirlo. Sé que puede resultar difícil, pero tómalo como una salida de amigos y una oportunidad de pasar tiempo con Eriol. Hasta quizás te animas a confesarle lo que...
— ¡Para el carro Sakura! — Jadeó tomando su cabeza entre sus manos — Demasiada información... — Respiró hondo — De acuerdo, iré, pero que quede bien claro. Eriol y yo, los acompañamos por que somos sus amigos e iremos en plan de amigos —Puntualizó. En ese momento, canté victoria.
—Está bien, está bien, irán como amigos — Por ahora…
Tomoyo se tranquilizó y me dedicó una sonrisa malévola. Oh, oh... Mala señal.
—Así que... ¿Sakura Kinomoto y Shaoran Li en una cita? —Preguntó entonces usando el típico tonito que jamás entendía.
— ¡Que no es una cita! —Grité avergonzada — Perdimos una apuesta, es todo.
—Oh, nada de eso Sakura, es tu primera cita y me encargaré personalmente de tu vestuario. —Yo casi caigo al piso de la impresión. ¿Qué que? ¡¿Mi primera cita?!
¡Kami-sama, no había pensado en eso! No es que fuera fea para tener una cita recién a los 16 años. De hecho, modestia aparte, pero pretendientes no me faltaban. El único problema era que a Sakura Kinomoto esas cosas hasta el momento no le habían llamado la atención. Hasta el momento... ¡No! ¡Aún no me llamaban la atención! Esto no era una cita. ¿Verdad que no? ¡Claro que no! Mi primera cita no sería con Shaoran Li... ¿O sí?
—¿Sakura, me estás escuchando? —Reclamó Tomoyo, desconcentrándome de mi discusión mental.
—Lo siento, Tomoyo. ¿Qué sucede?
—Decía, que se te ha olvidado decirme el lugar y la hora de tu "cita" — Me picó.
— ¡Ya te dije que no es...! Olvídalo — Me resigné — Iremos al festival que se realizará este sábado. Acordamos ir a eso de las 6 de la tarde.
—Perfecto — Aceptó — Aquí tomo otro camino — Dijo cuando nos vimos en una división de calles — Entonces, iré a tu casa a las 4 para arreglarte. ¡Sakura tendrá su primera cita!
—¡Tomoyo! Por última vez, no es una cita — Desafortunadamente, Tomoyo ya se había marchado sin escucharme si quiera. Genial, simplemente genial.
Con un andar pesado me dirigí hacia mi casa. Aún me quedaba medio recorrido. Estaba tan agotada por el pesado día, que se me ocurrió descansar unos minutos meciéndome en los columpios del parque. Me hundí en mis pensamientos; esta vez con libertad. Las palabras cita y Shaoran Li estaban confundiendo mi cerebro. A una parte de mí extrañamente no le desagradaba la idea. Otra sin embargo, se sentía incómoda y traicionada por que mi primera cita sería con el ser más insoportable de todo Japón.
Y me recriminé a mi misma por darle tantas vueltas a algo que ni siquiera podía llamarse cita.
—Por que no es una cita, ¿verdad? — Fue lo que me pregunté a mi misma.
—No, no lo es —Me respondió una voz a mi lado. Una voz que yo conocía demasiado bien. Por poco y doy un salto del susto.
—L-Li… ¿q-qué haces aquí? —Cuestioné avergonzada al verme descubierta pensando en esa tontería de la cita.
—Bueno, pensé que deberíamos concordar la historia de por qué estamos en una cita —Dijo — Te vi salir con Daidouji de la escuela. ¿Ya se lo comentaste?
—Sí — Afirmé y le puse al tanto entonces de la conversación con Tomoyo y la historia que me había inventado. Omitiendo claro, todos los comentarios acerca de mi "primera cita" o de cuánto deseaba ver a Li bajo tierra.
—Así que... Yue Tsukishiro nos impuso una apuesta — Él se rió — Suena creíble, Kinomoto.
—Lo sé, aún no me creo que haya logrado inventar eso en tan poco tiempo.
—Eso fue por que aprendiste del mejor —Se señaló con arrogancia. Casi le pego un puñetazo, pero me contuve.
—El mejor, sí, tu eres el mejor y yo soy una genio para las matemáticas —Le saqué la lengua infantilmente y me paré de mi lugar — Debo volver, mi hermano se escandalizará si llego tarde. —Rodé los ojos. Touya era un celoso en extremo cuando se le ocurría.
—Bien, yo iré a convencer a Eriol. Hasta mañana... Pequeña pulpo — se burló para luego seguir el rumbo hacia su hogar. Sin embargo, yo me congelé observando como se iba. Y por primera vez pude notar que algo había cambiado en mí, por que las últimas palabras de Li me causaron un escalofrío que se concentró en mi estómago haciéndome sentir unas extrañas cosquillas.
Notas finales:
¡¡Konichiwa!! Jejeje se me dio por saludar en japonés :P
¿Como estan? Espero que bien y que el capi les haya gustado :) A mi me divirtió mucho escribirlo xD, u know, disfruto haciendo sufrir a mis personajes, eso no es ningún secreto ;D Lol..
Aparentemente, Eriol y Tomoyo son unos N-E-C-I-O-S con todas la letras bien justificadas (¿?) xP Pero creo que se los agradesco, por ser necios están provocando tremenda alianza.
¿Y ustedes que opinan sobre el "apodito" de Li? ¿Creen que es insufrible como dice Sakura o apoyan a Tomoyo? xDD Yo estoy con Tomoyo.. a mi tmb se me hizo tierno.. :P No sé ¿les molestaría mucho decirme que creen en sus reviews? jeje se los agradecería de ante mano n-n
¡Que levanten las manos las que crean que Shaoran Li es el niño mas adorable del planeta! (Gabita alzan ambas manos :P) Ohh es tan Kawai así sonrojadito *-* ¡Just love him! ¿Ustedes no? xDD En fin...
Antes de que se me olvide, les informo que como entro la proxima semana a clases, mi tiempo libre voy a dedicarselo al fic los días de fin de semana. Así que lo más probable es que publique cada sábado o domingo, según como esté la cosa. Como es un nuevo año, estas primera semanas no van a ser tan.. ehm.. "duras" (al menos eso espero) así que publicaré semanalmente. Ahora, cuando llegue el querido "mes de examenes" les juro que voy a hacer todo lo posible por actualizar cada 15 días. Si me tardo más, tienen derecho a apalaearme u.u
Bien, creo que es todo lo que quería decir. ¡Les agradesco infinitamente el apoyo! Las respuestas a todos sus reviews para el capi pasado, están colgadas en mi profile.
¡Kisses to u all!
Gabi-chan*
