Disclaimer: Card Captor Sakura no es mio, bla bla bla CLAMP, bla bla bla, sin fines de lucro, bla bla bla, el disclaimer es aburrido, bla bla bla.. (¿?)
Notas de la autora: ¡Hola gente de mi corazón! (: Ahora si no tarde tanto como la anterior vez. Y es un capi largo, para que no se quejen ¡Feliz semana de la dulzura! Disfruten su capi.
Circunstancias necesitadas, medidas desesperadas
[Sweetland]
No diré que es amor
Capítulo 6
Debían de ser las seis de la tarde cuando llegué a casa exhausta, después de aquel fatídico y jodido día.
- Ya llegué – anuncié desde la entrada. Nadie respondió así que supuse estaba sola. Dirigí mis pasos a la sala en busca de relajarme.
No tenía ganas de pensar si quiera en todo lo que me había pasado. Había habido momentos tanto buenos como malos y bastante confusos, debo agregar.
Desde entregarle a Shaoran Li el pastel que había preparado la noche pasada, pasando por mi enfrentamiento con Miyamura, mi desesperación, mi caída en media práctica y luego la charla entre Shaoran, Eriol y yo.
Sin mencionar, lo que pasó después…
Me tumbé sobre el sillón enfadada y tomé una de las almohadas. Hundí mi cara en ella y solté un grito ahogado.
¡Yo no podía estar peor! Mi cabeza era un ocho.
Confusiones, pensamientos. No me estaba entendiendo a mí misma, enserio y eso exasperaba.
Toda mi vida había sido segura de mí misma, de mis acciones, lo que hacía, en quien creía, que sentía. Pero ahora…
Ahora no sabía ni qué quería y había sensaciones nuevas que jamás, lo juro, jamás había experimentado.
¿Me habría llegado algo tarde la adolescencia? ¡Hasta sentía ganas de llorar por la impotencia!
Suspiré resignada, dudaba que con lágrimas pudiese comprenderme.
Ya basta Sakura, deja de atormentarte, si lo haces será peor. Relájate, para eso viniste a casa, para relajarte.
Decidí escuchar a la voz de mi conciencia y tomé el control de la televisión. A lo mejor encontraba algo interesante para ver…
Pasé los canales con aburrimiento. Fútbol, noticias, noticias, noticias, películas que ya había visto, más noticias…
Era tan aburrido.
Decidí dejar la televisión en un canal donde pasaban la "Bella y la Bestia". ¿Tenía acaso otra opción mejor?
Me hundí más en mi lugar, encogiendo las piernas hasta que mis pies se apoyaron sobre el sofá, la almohada descansaba sobre mis rodillas y mi mentón descansaba sobre esta.
El padre de Bella acaba de conocer a Lumiere y los demás habitantes del castillo y éstos le cantaban "Be our gest".
Sin quererlo, ciertos pensamientos asaltaron a mi mente de repente. Y mi corazón comenzó a latir acelerado, ¡cómo odiaba no saber el por qué de aquella reacción!
- 2 horas antes -
- ¡No seas gallina Hiiragizawa! – Reprendía Shaoran a Eriol - Solo tienes que cantar una canción. Ni que fuera la gran cosa.
- Quisiera verte a ti intentarlo, no podrías ni con la primer estrofa – se defendió mi amigo ojiazul, provocando un gruñido por parte de Shaoran.
Acaba de llegar junto a ellos y les observaba discutir acaloradamente sobre un tema que no comprendía muy bien. Rodé los ojos divertida. Pese a que no entendía nada, era muy divertido escucharlos disputarse.
Cosa de todos los días, a decir verdad.
- ¿Eso es un desafío? – la sonrisa de Shaoran se curvó hacia arriba. Sus ojos ambarinos brillaban con valentía. Eriol se percató de mi presencia al mirarme de reojo, pero no me saludó, si no que sonrió con malicia. Eso había sido extraño.
- Sí, definitivamente sí. Aquí y ahora – puntualizó el inglés. Shaoran pareció no comprender, pero cuando su mejor amigo hizo un gesto hacia mí, y sus ojos se encontraron con los míos se sonrojó hasta las orejas y luego empalideció al instante.
¿Te vas a quedar allí parada? ¡Di algo, Sakura!
- Hola Shaoran – saludé tímidamente, él desvió la mirada hacia un lado. – Hola a ti también Eriol
- H-hola Sakura – me devolvió el saludo el de ojos ambarinos. Me sorprendió que no se burlara por lo que había pasado en la práctica. Aparentemente el comentario de Eriol le había afectado.
- ¡Hola pequeña Sakura! – escuché a Eriol saludarme con una sonrisa - ¿Y bien, Li? ¿Aceptas o ya no te sientes tan valiente?
Shaoran maldijo por lo bajo a Eriol y se cruzó de brazos sin mirarlo ni decir nada más sobre el asunto.
Parpadee confundida y me quedé sin entender nada acerca de su discusión, pero decidí que preguntaría luego, lo mejor ahora, era hablar sobre el tema "Tomoyo".
- ¿Ya pensaron en algo para que Eriol se le declare a Tomoyo? – pregunté sentándome sobre el césped. Eriol y Shaoran me imitaron.
- Yo le dije que si le declaraba cantándole, a Tomoyo le gustaría – contestó Shaoran mirando el suelo como si hubiera algo interesante en él – Pero Eriol dice que no le parece tan buena idea.
- Es por que sé que me quedaré estancado en media canción por culpa de los nervios – se excusó mi amigo avergonzado -
- De acuerdo, entonces, descarta lo de la canción – dije – No sería bueno que te pongas nervioso, mejor es que lo intentes a tu manera.
Eriol le dedicó una mirada a Shaoran de "Te lo dije". Él simplemente lo ignoró.
- A si que… ¿Alguna otra idea? – quise saber.
Ambos negaron con la cabeza
- Queríamos esperarte para que nos dijeras que podría gustarle a Tomoyo – dijo Shaoran por fin levantando la mirada hacia mí – Yo sugerí la canción por que Tomoyo está… bueno esta en el coro. Pero eso es casi todo lo que sé de ella.
Me quedé pensativa por unos segundos… algo que le gustase a Tomoyo… y que no fuera cantar por que Eriol no podría hacerlo.
Tomoyo… gustos… romántico…
- ¡Eso es! – Exclamé entusiasmada, parándome de repente - ¡A Tomoyo le gustan las cosas románticas, como cartas, chocolates, escenas como de un manga para chicas!
Shaoran me miró por unos segundos, luego pareció comprender.
- Eso quiere decir, que Eriol necesita hacer algo sumamente romántico, ¿verdad? – preguntó mirándome fijamente.
Asentí. – Y tengo la idea perfecta – agregué sonriendo maliciosamente.
- ¡Dila! – los ojos zafiros me miraban esperanzados.
Shaoran lo miró y rodó los ojos murmurando algo como "Patético"; Eriol arqueó una ceja y no supe que rayos le susurró, pero Shaoran gruñó enfadado y cruzándose de brazos miró hacia otro lado.
De nuevo, era tan extraño.
Tosí para llamar su atención.
- ¿Podrían guardar sus discusiones para después? Estoy tratando de explicar mi idea. – apoyé mis manos sobre mi cadera fingiendo enfado.
- De acuerdo – aceptaron ambos resignados. Parecían niños que acaban de ser regañados por su madre.
Eran tan adorables.
Pero Shaoran lo era más.
Ignore mis pensamientos confusos; no era momento para ponerme a discutir con mi conciencia.
- Entonces, como decía, tengo la idea perfecta; si a Eriol le da vergüenza cantar, que escriba algo para ella – sonreí con malicia - ¿Comprenden?
Los ojos color ámbar brillaron divertidos; Shaoran hizo un gesto de aprobación con la cabeza.
Por otro lado, Eriol…
- No, sé más clara Sakura – frunció el ceño al escuchar la carcajada mal disimulada de Shaoran.
- Que le escribas un poema, una carta, ¡conquístala con palabras! Y luego declárate. – rodé los ojos. ¿Y luego yo era la lenta?
- Sigo sin entender…
Respira Sakura, respira, uno, dos, tres…
- A lo que Sakura se refiere – intervino Shaoran antes de que yo explotara sobre Eriol – Es a que uses primero el anonimato mediante notas románticas dirigidas a Tomoyo. Y cuando lo veas conveniente, le confiesas tus sentimientos y quien eres.
Eriol parpadeo y alzó la mano en señal de que había entendido pero que procesaba la información.
Yo suspiré y miré a Shaoran con agradecimiento. Él se encogió de hombros.
Es toda una salvación, ¿no es cierto Sakura?
Jodida conciencia del demonio que no me dejaba en paz un solo segundo.
- Sakura…
Escuché a Eriol llamarme, levanté la mirada hacia él.
-… ¡eres una genio!
Y sorpresivamente me abrazó hasta dejarme sin aire murmurando cosas como: "te amo", "eres maravillosa" o "me voy a casar contigo".
Era tan gracioso, por que sabía que ninguna de esas cosas las decía enserio. La emoción hablaba por él.
- ¿No que estabas enamorado de Tomoyo, Eriol? – con un tono frívolo, Shaoran provocó que Eriol me soltara y una expresión de satisfacción inundara en su rostro.
Ladee la cabeza sin comprender. ¿Por qué Shaoran tenía la mirada tan helada y no cálida como solía llevarla siempre?
- Y lo estoy – respondió el ojiazul sin dejarse intimidar por esos cobre de hielo. – Nadie ha dicho lo contrario.
Un gruñido se le escapó al de ojos color ámbar. – Pues no lo parece, andas muy afectivo con Sakura.
La risa de Eriol se oyó por todo el lugar; seguía sin comprender.
- Deja de mirarme así Shaoran, las miradas no matan – seguía riéndose de su propio chiste y yo no lograba comprender. – Es tarde, los veo mañana. Tengo que escribir algo para Tomoyo y dejarlo en su casillero.
Se despidió con un gesto de mano y tomando sus cosas se alejó de nosotros. Bastante confundida, le devolví el gesto y cuando me di la vuelta para enfrentar a Shaoran, lo encontré parado detrás de mí, con los brazos cruzados y cargando sus cosas, listo para irse.
- ¿Tú también te vas? – cuestioné con decepción. La verdad es que esperaba poder charlar un poco más con él.
¿Y esos deseos, Sakura?
Asintió cortante.
– Tengo deberes por hacer – usó un tono frívolo y se alejó adelantándose a mi cuatro pasos sin siquiera decir "adiós". Lo miré confundida.
- Pero… hoy no nos mandaron deberes. Y… mañana no tendremos clases, organizaremos las actividades para el festival de este fin de semana. – objeté. Vi como se tensaba.
- Simplemente estoy cansado, ¿de acuerdo? – No se volteó a mirarme y su tono de voz seguía siendo frío - Te veré luego, adiós Sakura.
Se alejó a pasos rápidos mientras yo me quedaba estática en mi lugar. No sabía que hacer, solo de una cosa estaba completamente segura:
No quería que Shaoran se fuera, no todavía.
- ¡Espera! – un impulso llevó a mis piernas a correr hasta alcanzarlo. – Yo… estas… ¿por qué me hablas como si estuvieras enfadado?
- No lo estoy – negó sin mirarme a los ojos con ese tono tan irritante. Comenzaba a exasperarme.
- ¿¡Entonces por qué no me miras a los ojos!? – me interpuse en su camino y lo enfrenté. Shaoran por fin levantó la mirada arqueando una ceja.
- Bien. Estoy enfadado, punto. Ahora si me dejas seguir… - me apartó bruscamente, haciéndome tambalear y siguió con su camino.
- Eres tan insoportable. ¡Por eso me cuesta tanto acercarme a ti! Tienes un humor de perros. – le grité desde mi lugar. Supe que había sido demasiado dura, pero estaba tan enfadada que no me importó en lo más mínimo en ese momento.
Shaoran se detuvo y volvió su mirada hacia mí. Dando unos pasos largos separó la distancia entre ambos y me acorraló contra una de las paredes del edificio.
- Y tú eres excesivamente curiosa, gritona y despistada – susurró mirándome a los ojos. En mi estómago sentí descargas eléctricas; su mirada que derretía estaba allí otra vez - Pero aún así yo…
Cerré los ojos por instinto. Su cálido aliento chocaba contra el mío.
- ¿Tu…? – le incité a continuar, sin darme cuenta una de mis manos ahora jugaba con los mechones rebeldes de cabello.
Oh Kami-sama esto se siente tan bien…
- Yo… yo…
Un vacío me invadió cuando se alejó de mí como si quemara. Abrí los ojos, y me percaté de mi respiración agitada y los latidos acelerados de mi corazón.
Shaoran no me miraba. Otra vez.
- Lo siento, no estoy enfadado. – Suspiró - Solo.... olvídalo, son cosas conmigo mismo que me ponen así.
Asentí. Comprendía eso.
Lo comprendía perfectamente, a decir verdad.
- Entonces… ¿estamos bien? – pregunté dudosa. Levantó su mirada, afirmando con la cabeza.
- Sí, te veré mañana Sakura – como una bala, desapareció de mi vista. Esa vez no lo seguí, solo me quedé parada allí, pensando.
- X.X.X -
Hundí mi rostro en la almohada cuando volví al presente. La película ya había avanzado bastante.
Estúpidos pensamientos, estúpidas mariposas en el estómago.
¡Malditas fueran las ganas que sentía de volver a enredar mis dedos entre ese cabello!
Y el irrefutable deseo de sentir sus labios sobre los míos.
Ahogué otro grito sobre la almohada, estos eran los momentos en los que daba las máximas gracias por estar sola en casa.
Necesitaba algo para calmarme, lo que sea. Examiné la sala de estar con la mirada y me topé con la entrada hacia la cocina.
En menos de un minuto, ya tenía un litro de helado de chocolate en mi regazo y simplemente no podía dejar de comerlo.
Tenía ansiedad de los nervios. Todo por que no entendía que rayos me pasaba con Shaoran.
Por que había descubierto que algo me sucedía con él. Algo diferente, una especie de sentimiento extraño.
Cálido, dulce y tan lindo. Me confundía, pero… al mismo tiempo me gustaba.
There's something sweet
And almost kind
But he was mean and he was coarse and unrefined
But now he's dear, and so unsure
I wonder why I didn't see it there before
La voz de Bella en la película me sobresaltó. Esa canción era la favorita de Tomoyo cuando éramos niñas…
"Something there" Para ponerle más ironía al asunto.
¿Era yo o las coincidencias estaban en mi contra?
No, un minuto.
Mi tío Clow y papá siempre decían: "No existen las coincidencias, solo lo inevitable"
Esto era tan nuevo y demasiado alarmante para mí. Por que cuando yo no entendía algo, me alarmaba.
Y mucho.
New and a bit alarming
Who'd have ever thought that this could be?
True that he's no Prince Charming
But there's something in him that I simply didn't see
Apagué el televisor. Era demasiado masoquista si seguía viendo esa película.
Dejé el pote vacío de helado sobre la mesita; vaya mounstro era, me había terminado todo aquél helado en menos de una hora. Creo que debía darle a Touya la razón.
Dirigí mis pasos hacia mi habitación. Lo que yo necesitaba era dormir.
Sí, unas horas de sueño me harían bien, casi podía sentir como los ojos me pesaban, después de todo había tenido un día largo, confuso y agotador.
Cerré la puerta con fuerza, me tumbé sobre mi cama y observé la repisa de peluches al frente de mis ojos.
Un pulpo y un oso…
Fue lo último en lo que pude pensar, antes de caer dormida.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Por circunstancias de la vida, aquella mañana me había despertado antes de lo normal. Por eso, cuando llegué a la preparatoria, me encontré con una Tomoyo bastante pensativa, sosteniendo un pedazo de papel entre sus manos.
- ¡Buenos días! – saludé alegremente como de costumbre. Mi prima dio un respingo y levantó los ojos al advertir mi presencia.
- Hola Sakura – sonrió como siempre, luego volvió la vista hacia el pedazo de papel.
Caminé hasta mi lugar, a la derecha del suyo y deje mis cosas sobre el escritorio. Al dar media vuelta comprobé que la mochila de Shaoran se apoyaba contra su pupitre, al igual que la de Eriol. ¿Dónde podrían estar?
Pienso que la pregunta correcta es: ¿Dónde está Shaoran?
Señoras y señores, la conciencia de Sakura no descansa ni en las mañanas. 24/7. ¿Toda una ganga, eh?
- ¿Qué lees? – pregunté curiosa a mi mejor amiga, evitando atormentarme más a mí misma.
El rostro de Tomoyo adquirió una tonalidad rojiza en un segundo, sus manos arrugaron un poco el papel.
- B-bueno yo… n-no es nada… importante…- lo dejó a un lado tratando de fingir que no le importaba - ¿Y tú por qué llegas tan temprano?
- Hoy me levanté temprano, no tenía mucho sueño. – desvíe la mirada hacia otra parte.
No claro, lo que tu no tenías eran ganas de seguir soñando cosas extrañas como que Shaoran te regalaba un oso de peluche gigante.
Bien, igual no podía dormir así que era lo mismo, ¿no?
Tomoyo soltó una risita. – Es algo raro en ti, pero supongo que para todo hay una primera vez, ¿verdad?
- Sí, sí como sea. – No te sonrojes, torpe Sakura – Uhm…Tomoyo, ¿puedo ver ese papel?
Algo extraño me decía que eso era más que un simple pedazo de papel. Llamémoslo, un sexto sentido.
Un odioso sexto sentido que funcionaba de vez en nunca.
- ¿Para qué? – lo tomó aferrándolo más hacia su pecho. Arquee una ceja. Así que tenía razón.
- Cuando llegué lo veías con tanta concentración que no creo que esa cosa sea "nada importante" – repliqué con una sonrisa autosuficiente. Era divertido avergonzar a Tomoyo.
Sobre todo cuando normalmente, la avergonzada en estos casos siempre era yo.
- De acuerdo… - suspiró alargándome el papel con su mano – Pero no te vayas a reír.
¿Reír? Me encogí de hombros y comencé a leer lo que parecía una nota.
Pasó con su madre. ¡Qué rara belleza!
¡Qué negros cabellos de trigo garzul!
¡Qué ritmo en el paso! ¡Qué innata realeza
de porte! ¡Qué formas bajo el fino tul...!
Pasó con su madre. Volvió la cabeza:
¡me clavó muy hondo su mirada azul!
Quedé como en éxtasis...
Con febril premura,
«¡Síguela!», gritaron cuerpo y alma al par.
...Pero tuve miedo de amar con locura,
de abrir mis heridas, que suelen sangrar,
¡y no obstante toda mi sed de ternura,
cerrando los ojos, la dejé pasar!
Por que yo no quiero dejarte pasar, mi querida Daidouji, por eso pronto sabrás quien soy yo.
Anónimo cercano.
No pude contenerme de soltar una carcajada. Una bien estruendosa, debo agregar.
- ¡Sakura! – Tomoyo me gritó enfadada - ¡Prometiste que no te reirías!
- Yo… nunca… dije que… no lo haría – repliqué entre risas, mi mejor amiga se cruzó de brazos enfadada.
- Eres imposible – agregó negando con la cabeza. – Y bien… ¿qué opinas?
Parpadee confundida. - ¿Sobre qué? – cuestioné.
- ¡Sobre el poema! La nota, ya sabes – el sonrojo le cubría la piel nívea de las mejillas – Yo pienso que es tierno y dulce.
Tuve que reprimir otra carcajada. ¿Tierno y dulce?
Yo opino que Eriol es cursi…
¡Concéntrate Sakura!
- Bueno… es muy lindo – sonreí - ¿Tienes idea de quien puede ser?
Tomoyo negó con la cabeza y se mordió el labio inferior.
- Por primera vez en mi vida, siento que algo se me escapó. – confesó hundiendo su cabeza entre sus manos avergonzada.
En mi interior, por otra parte, había una celebración enorme. ¡Al fin yo sabía algo que Tomoyo no!
Olvídate de eso… deberías tratar de averiguar que te pasa con Shaoran.
Decidí ponerme seria y ayudar un poco a Tomoyo – Lo que pasa es que tú lo tienes frente a tus ojos y no lo ves – dije con autosuficiencia.
Ella levantó la mirada y me fulminó con ella.
- ¡Eso es plagio! – se quejó – Yo te lo repito siempre. Sakura, ¿por qué siento como si hubiésemos cambiado de roles? – apoyó una de sus manos sobre su pupitre y me miró haciendo un puchero.
Reí bastante divertida por la situación – Uhm… por que… ¿de cierta manera lo hicimos?
Tomoyo rodó los ojos y suspiró.
- Sí, creo que si – el silencio nos rodeó durante unos segundos – Pero… - clavó su mirada en la mía. Una mirada maliciosa.
- ¿Pero…? – la animé a continuar, algo temerosa por su respuesta.
- Tú tampoco sabes aún lo que tienes frente a los ojos y no ves -
Golpe bajo.
Justo en el blanco, maldita Tomoyo y su "perceptividad".
¿"Perceptividad" existe?
¿Importa? No estoy en estos momentos como para corregir la gramática, gracias.
Hundí la cabeza sobre mi pupitre y no quise averiguar nada más sobre el mundo en ese momento.
No saber las cosas, era extremadamente frustrante.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
- ¿Sigues intentándolo? – Preguntó mi mejor amiga con una sonrisa divertida en el rostro – No vas a adivinarlo nunca, Sakura, ya ríndete.
Miré mi bandeja de comida vacía y suspiré. Llevaba medio día desde la mañana intentando descifrar dos cosas; qué rayos era lo que me pasaba respecto a Shaoran y qué era eso tan extraño que según mi mejor amiga decía, estaba frente a mis ojos.
Lástima que en ninguno de los casos había tenido suerte.
- Me frustra no saberlo – dije sacando una manzana del buffet de comidas - ¿Tu crees que algún día lo entienda?
Le di un mordisco a la fruta, y vi a Tomoyo encogerse de hombros.
- Ni idea, Sakura. Eso es cuestión de que te propongas averiguarlo.
- ¡Me lo estoy proponiendo! – repliqué frustrada alzando un poco la voz.
- Buenos, entonces necesitarás que te lo digan, pero… debe hacerlo la persona indicada. – los ojos le brillaron divertidos ante mi gruñido.
- Más le vale a la persona indicada apresurarse – refunfuñé dirigiéndome hacia la mesa en donde Eriol nos hacía señas. Tomoyo se burlaba de mí siguiéndome los pasos.
- Sakura, Sakura – negó con la cabeza a manera de decepción, sentándose en la banca y dejando su bandeja con comida sobre la mesa. – La persona indicada necesita que tú dejes de ser tan despistada para que te des cuenta y pueda decírtelo.
Bufé, no quise seguir con al charla, todo eso me estaba mareando. Además de frustrarme hasta un punto estresante.
Eriol captó la atención de mi mejor amiga en unos segundos. Yo me quede como violinista del par de tercos, sin decir nada, degustando mi manzana.
Y preguntándome, ¿dónde rayos se había metido Shaoran?
No sabía si preguntarle o no a Eriol, después de todo, creí que sonaría muy desesperado. Además el estaba tan entretenido hablando con Tomoyo que casi ni me notaba.
Podría estar burlándome de su cursi nota, por ejemplo, gritarlo y aún a pesar de eso, Eriol ni se inmutaría.
El amor te pone bobo ¿eh?
Exacto, por eso yo no estaba enamorada de nadie. Absolutamente nadie.
¿Segura, Sakura?
¡Claro que si! Cien por ciento segura. Digo… ¿de quién rayos podría estar enamorada yo?
Sonreí irónicamente antes de dar otro mordisco a mi manzana. No tenía sentido, era la pregunta mas estúpida que mi subconsciente podía hacerme. Por un momento, algo me dio vueltas.
¿Enamorada yo? ¡Ja! Y el cielo era azul…
El cielo es azul Sakura.
La ironía me pegó demasiado fuerte, y sentí que me mareaba en mi lugar. ¿Dónde estaba la enfermería?
Murmuré un "ahora vengo" a Eriol y Tomoyo, supuse que ni se darían cuenta de que no estaba pero… ¿ya qué? Traté de incorporarme, no sé que rayos me pasaba, creía que pensar tanto me había afectado.
Entonces me tambalee golpeando con mi pie la mesa. Eso alertó al par de níveos, aunque demasiado tarde, por que ninguno pudo hacer nada para evitar mi caída.
Sin embargo, antes de caer alcancé a aferrarme a la camisa de alguien, llevándolo conmigo hacia el suelo.
Cerré los ojos ante la caída, y al abrirlos, podría haberme caído de nuevo si hubiese otro nivel aparte del suelo.
¿¡Por qué maldita sea el rostro de Shaoran estaba tan cercano al mío!?
Volví a experimentar aquella sensación de mareo, agregando ahora el calor infernal que llegó hasta mi cara.
Sus ojos color ámbar me miraban estupefactos y las mejillas se le teñían de rojo, seguro por la posición tan extraña en la que estábamos. Su aliento y mi aliento se mezclaban debido a la cercanía.
Quería decir algo, lo que sea. Tenía las palabras trabadas al final de la garganta, no querían salir.
Mantuvimos contacto visual durante aquel momento, sin despegar la mirada del otro. Otra vez la sensación en el estomago y las ganas de que compartiésemos algo más que al aliento.
Shaoran entreabrió los labios al fin dispuesto a decir algo, pero la voz de alguien lo interrumpió.
- Sakura… tu… falda… -
Alejé la mirada de aquel mar dorado, al mismo tiempo que él lo hacía y me topé con la situación más vergonzosa que creo haber experimentado nunca.
Mi falda, con la caída, había subido bastante y Shaoran Li, al estar justo encima mío, tenía una vista perfecta a mis bragas.
Mis bragas de color púrpura.
Oh… maldición.
- ¡No veas! – fue lo único que pude gritar antes de que le tapara los ojos con una de mis manos. Me mordí el labio inferior nerviosa y le obligué a incorporarse luego de haber colocado la falda con bastante dificultad en su sitio.
Todos en la cafetería se habían dado cuenta de lo que acababa de pasar y la mayoría se aguantaba la risa. Quería morir allí mismo.
- ¿Estás bien? – la voz de Shaoran sonaba preocupada. Asentí mecánicamente. - ¿Segura?
- Estoy bien, Shaoran – no me atrevía a mirarlo a los ojos. Era demasiado vergonzoso para mí. – Tomoyo… ¿me acompañas?
Jalé a mi mejor amiga por la muñeca buscando escapar de todo en ese momento.
La impresión de lo que acababa de pasar me había quitado el mareo, pero aún necesitaba ir hacia la enfermaría.
Un calmante me haría bien, para salir de aquel estado de shock.
Trágame, tierra.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Pasó todo un periodo de Literatura para que pudiera regresar a la normalidad, después de lo ocurrido en la cafetería. Shaoran seguía preguntando si estaba bien y se disculpaba por haber visto lo que no debía y por un montón de cosas en las que no tenía la culpa.
Cuando por fin logré convencerlo de que había sido todo un accidente y que ya estaba mejor, se quedó más tranquilo.
Después de todo, era cierto aquello de que había sido un accidente. Y el shock de momento se había ido con el recuerdo. Aunque aún seguía siendo vergonzoso que Shaoran hubiera visto mis bragas.
Suspiré apoyando el codo sobre mi banco, mientra intentaba resolver uno de los ejercicios de matemáticas que el profesor acababa de dar. Como era tema nuevo, no entendía nada pero… como el examen ya había pasado estaba bien.
Tenía la confianza de que no reprobaría, después de todo, Shaoran era un excelente maestro.
Estaba segura de que sacando más de un 7 mi promedio no se vería afectado.
Y hablando de los exámenes…
- ¡Alumnos! – El profesor calvo alzó la voz captando nuestra total atención – He terminado con vuestros exámenes. Por lo que, procederé a entregarlos.
Hubo exclamaciones de sorpresa, de alegría, miedo e incluso algunas a las que ni les importaba.
Por mi parte, solo pude contener la respiración y me asaltó el miedo. ¿Y si reprobaba?
- Como siempre, hay de todo un poco. Quienes se esforzaron bien por ellos, se nota el empeño que ponen en mi materia. Los otros… me doy cuenta de que veré a muchos en cursos de verano este año.
Oh no…
- ¿Sakura estás bien? – asentí mecánicamente ante el llamado de Tomoyo. - ¡Sakura! Tranquilízate te irá bien.
- Si – mi voz me sonó lejana, todo mi cuerpo comenzó a temblar. Un montón de dudas e imágenes horrorosas sobre el curso de verano invadieron en mi mente. Me sentía débil y patética.
Dile adiós al verano, Sakura.
- Señor Li, felicitaciones, un trabajo excelente – levanté la mirada unos instantes, Shaoran recibía su examen con aquella expresión seria y asintió a manera de agradecimiento al profesor.
A veces desearía tener la seguridad que Shaoran tiene con respecto a las matemáticas.
Deseas más que la seguridad de Shaoran, Sakura.
¡No es la situación para pensar en eso!
- Kinomoto – me incorporé de golpe. Aún temblaba. Dios, como temblaba.
- Sakura – el susurro de aquella voz me llamó desde atrás y tomó mi mano durante unos segundos. – Irás bien. – un calor me recorrió el cuerpo y se fue tan rápido como llego cuando el tacto cálido de su mano me dejó ir en busca de la verdad.
Tomé el examen que me ofrecían y quedé en un shock emocional durante unos instantes.
No podía creerlo. Eso era demasiado.
- Estoy orgulloso y bastante sorprendido señorita Kinomoto. Buen trabajo -
Traté de sonreír al profesor, sin embargo solo logré asentir. El siguió repartiendo exámenes. Yo aun continuaba de pie sosteniendo entre mis manos aquel milagro.
Y vaya milagro.
-¿Sakura? – Tomoyo me llamó, sin obtener respuesta – No creo que te haya ido mal, ¿verdad?
Negué con la cabeza.
- ¿Entonces, como te fue? – percibí al desesperación en su voz, yo aún seguía en shock, las palabras no me salían. - ¡Sakura!
- ¿Aprobaste verdad? – reconocí esta vez la voz de Shaoran justo frente a mí, tenía los ojos fijos en la hoja, y sabía que al levantar la mirada estarían ese par de gemas ámbares observándome. - ¿Pequeña pulpo?
De repente dejé de lado aquel pedazo de papel y me lancé a los brazos de Shaoran. Pasé mis manos detrás de su cuello, apoyando mi cabeza contra su pecho. Podía oír los latidos acelerados de su corazón, la respiración que después de cortarse durante unos segundos, tomó un ritmo acelerado.
Mi reacción había sido a causa de un impulso, un loco impulso que se volvió realidad en el momento que de sus labios salió el apodo que él había escogido para mí.
Solo para mí.
El calor que sentía en mi pecho era indescriptible, y podía jurar que nuestros corazones estaban al mismo ritmo. Me gustaba mucho esta sensación.
Por fin Shaoran pareció reaccionar y me abrazó por la cintura; eso se sintió mil veces mejor.
Me sentí protegida, como si en cualquier problema pudiera recurrir a Shaoran. Desde las estúpidas matemáticas, hasta la ayuda que me brindaba en mi misión por ayudar a Tomoyo.
- Gracias – susurré en su oído. Sus brazos hicieron mayor presión en mi cintura.
- ¿P-por que? – preguntó sin moverse siquiera un centímetro.
- No podría haberlo logrado sin ti Shaoran, eres el mejor amigo que una chica puede pedir -
Un suspiro salió de sus labios. Fue casi como una lamentación que no logré comprender. No se separó de mi, simplemente recargó su frente sobre mi hombro.
Y yo desde mi lugar, pude ver el gran número 10 sobre mi examen.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
- ¡Fue lo más tierno y dulce que haya visto en toda mi vida Sakura! Fue tan.. tan.. Oh maldición.. ¿Por qué no tenía mi cámara? ¡Te hubiera grabado! Fue lo más rom…
- ¡Para ya Tomoyo! – no podía con la vergüenza en ese momento. Por ser viernes, era nuestra tradición reunirnos en algún lugar. Y ésta vez elegimos como sede la "casa" de Tomoyo. - Ya lo sé, ya lo sé, "fue como la escena más emocionante de un manga para chicas" ¡Lo llevas repitiendo toda la tarde y me da demasiada pena!
- Lo siento Sakura – se disculpó divertida – Pero tienes que comprender que me emociona demasiado. Hace unas semanas tú aborrecías a Shaoran Li con toda tu alma y hoy casi los asfixias en medio del salón. ¡Eriol casi se cae de espaldas! Y Chiharu tuvo que cerrarle la boca a Yamazaki.
Me escondí detrás de las mangas de mi blusa. Nota mental: No hacer ese tipo de demostraciones en público.
- Estaba emocionada, ¡nunca había sacado un diez en matemáticas! Y tu sabes que todo fue gracias a Shaoran – me excusé jugueteando con la cucharilla para el azúcar.
- Eso no quita que haya sido sorpresivo para todos. La cita a "obligadas" les sirvió de mucho, ¿verdad? – preguntó con un tono juguetón.
Suspiré. Tenía razón. Todo esto había comenzado en esa "cita".
La pregunta ahora era, ¿Qué era ese "esto"?
- Supongo que si – me encogí de hombros.
Tomoyo soltó una risita y se levantó de su lugar unos segundos, luego volvió con una sonrisa de satisfacción en la cara y algo detrás de su espalda.
- ¿Qué traes ahí, Tomoyo? – pregunté curiosa arqueando una ceja.
- ¡Tu atuendo para esta noche, obviamente! – Exclamó emocionada mostrándome el vestido color amarillo de strapless - ¿No te encanta?
- ¿Atuendo? – Arquee una ceja - ¿¡Para qué!?
- ¡La fiesta de Rika, boba! ¿Lo habías olvidado? – preguntó con burla. Quise morir allí mismo de la vergüenza.
Con todo lo que había pasado durante las últimas dos semanas, la fiesta de Rika había quedado en el olvido, y ahora sí que me sentía terriblemente culpable.
- ¡Pero no tengo un regalo para ella! – me escandalicé comenzando a caminar de un lado a otro, Tomoyo soltó una carcajada.
- Iremos al centro comercial a buscar uno, no te alteres Sakura – tranquilizó, extendiéndome el vestido – Pero antes, te probarás esto.
- ¿Y eso por qué? – retrocedí un poco, la expresión de Tomoyo comenzaba a asustarme. Ya me veía venir un plan macabro en su mirada.
- Para poder filmarte en tu maravilloso atuendo color amarillo horas antes de ir a la fiesta – los ojos le brillaban ilusionados - ¿Si?
Suspiré resignada, sabía que aún cuando le discutiera, no serviría de nada.
- De acuerdo… - tomé el vestido y entré a uno de los baños a cambiarme. Aún traía el uniforme de la escuela puesto. Cuando estuve lista, me observé durante unos segundos al espejo.
Lucía bastante bien, me gustaba el detalle de la cinta color negra alrededor de mi cintura. Levanté un poco mi cabello para admirar la parte de los hombros descubiertos. A decir verdad, el atuendo me gustaba bastante.
Solo espero que Shaoran opine lo mismo.
Me detuve unos instantes ante ese pensamiento. ¿Por qué? Es decir, ¿y qué si Shaoran Li no le gustaba mi atuendo? Él no era el único chico que asistiría a la fiesta.
Pero sí es el único a quien te interesa cautivar.
Me sonrojé fuertemente y obligué a mi cabeza a no indagar más en el tema.
Entre mi conciencia atormentadora y la cámara filmadora de Tomoyo….
…votaba por Tomoyo, gracias.
Aunque era una decisión bastante arriesgada.
- ¡Luces totalmente divina Sakura! – el grito de mi prima resonó en toda la estancia en el momento en que salí a exponerme ante su cámara de video – Oh, voy a amar la expresión de todos al verte. Sobretodo la de Li.
Su comentario hizo que me sonrojara de repente.
- ¿P-por qué dices eso Tomoyo? Digo, ni que Shaoran fuera un caso especial, además no va ni a notarlo – me abaniqué a mi misma con una de mis manos. - ¿Y tú que usarás?
Mi mejor amiga soltó una carcajada divertida. - ¿Vaya forma de cambiar el tema no? – comenzó a enfocarme mi rostro más de cerca - ¡Confiesa Sakura! ¿Qué te traes con Shaoran Li?
- ¡N-nada! – dirigí mi mirada hacia otra parte, Tomoyo simplemente seguía filmándome. - ¡Tomoyo, deja la cámara por favor.
- ¡Estás sonrojada! – Exclamó emocionada ante la imagen de mis mejillas arreboladas - ¡Eso significa que si te traes algo!
- Claro que no – me crucé de brazos e hice un puchero.
¡Yo no me traía nada con Shaoran Li! No más que nuestra amistad.
¿Verdad? Verdad.
Sí, claro. Mentirosa Sakura
De acuerdo. Yo no sabía lo que me pasaba con Shaoran y eso me estaba torturando.
¿No sabes o no quieres averiguarlo?
¿Alguien quisiera que le regale a mi dulce y hermosa conciencia?
- Estás ocultándome algo Sakura – señaló la de ojos amatistas con una expresión inquisidora en su rostro, mientras dejaba la cámara a un lado - ¿Puedo saber qué es lo que te tiene tan sumida en tus pensamientos últimamente?
Suspiré resignada. Debí suponer que Tomoyo lo averiguaría. Quiero decir, es Tomoyo.
- Es que yo… - cerré los ojos antes de poder decirlo - …no sé, siento algo extraño respecto a Shaoran y no tengo la más mínima idea de que puede ser.
- ¿A que te refieres con "algo extraño"? – interrogó con cierta emoción reprimida.
- Es que… no sé lo que me pasa con Shaoran. Pero es algo – confesé ruborizándome.
- ¿No sabes o no quieres averiguarlo?
¿¡Qué demonios!?
Tenía que ser una broma y en caso de serlo no me parecía gracioso. ¿¡Cómo demonios iba a ser algo que no quería averiguar si me mataba interiormente por saberlo!?
Quizás tenía un poco de miedo pero… eso no significaba que hubiera bloqueado la respuesta.
¿O sí?
- ¡No lo sé! – Exploté tomando mi cabeza entre mis manos – Es frustrante.
Tomoyo se acercó a mí y palmeó mi espalda en señal de apoyo. Algo me decía que ella ya sabía la respuesta a todo esto, pero no me la diría.
- Encontrarás la respuesta si dejas un poco más abiertos tus pensamientos – me sonrió a manera de confortarme. Le devolví la sonrisa también. – Sé paciente Sakura, ya lo averiguarás.
Asentí.
Paciencia. Una de las pocas cosas que Sakura Kinomoto, alias mi persona, no poseía.
- De todas maneras… solo por decir, digo… ¿has pensado en la palabra amo-
- ¡Ni lo digas! – Interrumpí de repente – Esto no tiene nada que ver con eso. Nada. Absolutamente no.
- Pero… Sakura – frunció el ceño y me miró con reproche – No es algo tan malo.
- El amor pone idiota a las personas, Tomoyo, para mi no hace falta – repliqué con terquedad. – Además, ¿acaso estoy idiota últimamente?
Ciertamente, bastante idiota
Callen a mi conciencia por todos los cielos.
- Sigo diciendo que deberías considerarlo, Sakura – Tomoyo resopló – Eres tan terca.
- ¡Claro que no! – hice un puchero, Tomoyo rió.
El amor estaba fuera de mis opciones. Claro que sí.
Sigue mintiéndote, querida Sakura.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
En la fiesta de Rika había bastante gente. La mitad de la velada Tomoyo y yo nos la pasamos bailando con Chiharu y Naoko, mientras Shaoran, Eriol y Yamazaki charlaban sentados sobre los sofás. No les gustaba tanto la idea de bailar, según lo que yo veía.
Todo iba bien hasta que Rika sugirió lo que hasta hoy sigue siendo mi pesadilla.
Karaoke.
En el momento en que todos aplaudieron emocionados, un gran coro de voces sugirió que Tomoyo abriera el pequeño "concierto"
- ¡Vamos Tomoyo, tienes una magnífica voz, haznos el honor! – pedía Naoko siendo secundada por Chiharu y Rika.
Ella clavó su vista en mí, los ojos del color de las amatistas le brillaban con tanta malicia.
Por tu salud mental Sakura, corre, escapa, huye, ¡haz algo!
- ¡Cantaré si Sakura canta conmigo! – dijo entre risas, todas las miradas estuvieron sobre mi y sentí que me encogía. Sobre todo por que los ojos de Shaoran me inspeccionaban divertido.
- Es que, n-no me siento bien para cantar – me excusé con el sonrojo en las mejillas. – Mi voz está algo ronca.
Fingí algo de tos, pero a nadie parecía convencerle.
- ¡No mientas Sakura, tu voz está perfecta, anda canta conmigo! ¡Vamos, anímela, chicos! -
Quería morir de vergüenza en ese momento, Tomoyo me las pagaría, yo no era una chica vengativa pero, me las pagaría como fuera.
Sin darme cuenta, me vi siendo arrastrada hacia el escenario junto a mi mejor amiga. Alguien me alcanzó un micrófono, estaba temblando como una hoja por los nervios.
- Tomoyo, voy a matarte cuando bajemos de aquí – murmuré entre dientes. Mi prima optó por ignorarme y se acercó al encargado de sonido, susurrándole al oído algo que no alcancé a oír. Luego volvió con la misma sonrisa macabra.
- Tú comienzas la pieza – informó antes de que pudiera reprochar y guiñándome el ojo, dio la señal para que la música comenzara.
Diablos, diablos, diablos…esperen un minuto, ¿Eso es Hércules?
Quise desaparecer en ese momento. Eso era demasiado irónico. Repito demasiado irónico.
¿De todas las canciones del mundo, ésta tenía que venir a cantar?
Claramente, las coincidencias no existen…
… solo lo inevitable.
If there's a prize for rotten judgement
I guess I've already won that
No man is worth the aggravation
That's ancient history--been there done that
Conocía la melodía. Cuando era niña, tuve una etapa de vicio en la que creía que sería como Meg y algún "Hércules" me enamoraría.
Fantasías de niña, amor, príncipes, héroes, la misma historia de todos los días…
Pero, verdaderamente… ¿Acaso eso existía?
Para mí, amor no era más que peligro si no estaba seguro de ser correspondido. Amistad estaba bien y si fuera el caso de Eriol y Tomoyo, sería aceptable querer algo más que una amistad.
Sin embargo, estos eran casos de uno en un millón, además… ¿A mí que con el amor? Aún no llegaba y yo no lo necesitaba.
No lo necesitaba
Así era feliz…. ¿verdad?
Who'd ya think you're kiddin'
He's the Earth and heaven to you
Try to keep it hidden
Honey, I can see right through you
Girl, ya can't conceal it
I know how ya feel and
Who you're thinking of
Tomoyo siguió la siguiente estrofa con su melodiosa voz, sin dejar de lanzarme miradas significativas.
¿Era mi impresión o me lo estaba diciendo enserio?
Sentí mi corazón acelerarse. ¿Sé como te sientes y en quién estás pensando?
Quise reír por el nerviosismo… ¿de qué rayos hablaba?
¿¡En quién rayos creía que pensaba!?
Shaoran…
¡NO! ¡Demonios, no admitiría nada como eso por que simplemente no era verdad!
No chance, No way
I won't say it, no, no
No podía evitarlo, la frase me salió con tanto sentimiento.
Por que era cierto, no admitiría nada, nada, ¡y punto!
Tomoyo puede quedarse sus sugerencias para ella misma. Yo no voy a decirlo.
Afirmé el micrófono entre mis manos y desafié a mi mejor amiga con la mirada. Ella seguía con esa sonrisa maliciosa.
You swoon, you sigh, why deny it, uh-oh
¿No podía simplemente entenderlo?
¡Yo no negaba nada, por que no existía nada!
¿Y qué es el algo que tanto buscas, entonces? ¡Nada!
It's too cliché
I won't say I'm in love
¿Amor? ¿Desde cuando era eso lo que no diría?
Sentí mi pulso ir rápido, todo dentro de mi se contraía por los nervios.
¿Amor? ¡Claro que no! Yo había dicho que no estaba entre mis opciones.
Tomoyo solo quería confundirme con sus canciones, yo no sentía amor, ¡Ni que estuviera idiota!
En ese momento, desee con todas mis fuerzas que el karaoke se terminara. Me ponía nerviosa estar aquí sobre el escenario, me ponía nerviosa el tema de la canción, me ponían nerviosa el par de ojos ambarinos mirándome fijamente desde el público.
I thought my heart had learned it's lesson
It feels so good when you start out
My head is screaming get a grip, girl
Unless you're dying to cry your heart out
Oh
Se supone que yo ya lo sabía y no tenía por qué ponerme nerviosa. El amor no era algo que quería en mi vida, así que por eso no lo sentía.
Estaba bien si los otros decían lo hermoso que era, pero es que no conocían todavía lo que venía después de aquel "hermoso comienzo"
No es que yo lo hubiera vivido, pero lo sabía. Esa cosa era tan arriesgada.
Cosa, ¿en verdad es cosa para ti?
¡Basta! Amárrate a la realidad Sakura, a no ser de quieras ser una idiota más.
Quizás es algo tarde para eso.
Seriamente, me daré un golpe en la cabeza con el micrófono.
You keep on denying
Who you are and how you're feeling
Baby, I'm not buying
Hon, I saw ya hit the ceiling
Face it like a grown-up
When ya gonna own up
That ya got, got, got it bad
Tomoyo seguía cantando con tanto sentimiento y sin quitar los ojos de mí, ¿qué era lo que quería de mí? ¡Yo no iba a admitir nada!
Mis ojos buscaron un escape hasta toparse con mi reflejo en la puerta de vidrio. Era extraño, parecía retraída, como su estuviera huyendo de algo.
Sentía que toda la piel de mis mejillas ardía y que mi cuerpo temblaba de los nervios.
No podía mirar ese reflejo por todos los cielos.
¡Y que mi prima dejara de cantar esto por todos los cielos!
No chance, no way
I won't say it, no, no
Busqué a Shaoran con la mirada disimuladamente, no parecía haberse dado cuenta. Y creo que me estaba mirando. Me sonrojé aún más. ¿Por qué me estaba mirando así?
Give up, give in
Check the grin you're in love
Mi corazón comenzó a latir muy rápido y el micrófono casi se resbalaba de mis manos. Solo por eso, casi entré tarde cuando fue mi turno de cantar.
This scene won't play,
I won't say I'm in love
Y Tomoyo tuvo que aguantarse la risa al comprobar lo nerviosa que estaba. Así que siguió cantando con naturalidad.
You're doin flips read my lips
You're in love
Sin quererlo, cerré los ojos y me dejé llevar, mis labios se movieron solos, casi podía sentir el final de la canción en carne propia.
Eso me asustaba, por que al final Meg…
You're way off base
I won't say it
Get off my case
I won't say it
Al final ella simplemente…
Girl, don't be proud
It's O.K. you're in love
Lo admitía en silencio.
Oh
At least out loud,
I won't say I'm in love
Los aplausos nos invadieron, no fui capaz de mirar a nadie. Estaba totalmente sonrojada y toda mi cabeza era un ocho.
Lo estaba considerando, maldición. Y yo había jurado mil veces en mi cabeza que no era nada de amor.
¡Maldita canción!
Quise patear o golpear algo. Quizás gritar. ¡Esto no era amor!
¿No es amor? Entonces ¿qué es?, querida Sakura
Ahora lo sabía. No era que no pudiera descubrirlo, es que me daba miedo.
Y no sabía cuánto más tardaría en quitar ese miedo de encima.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Después de escuchar cantar a tantos, comenzaron las declaraciones melosas entre novios y como a la mayoría la idea de cantar no les gustaba tanto, simplemente dejaban correr la pieza original y anunciaban quién la dedicaba a quien.
Por mi parte, estaba algo enfadada con Tomoyo por hacerme cantar, pero aún así hablaba con ella y Chiharu sobre temas triviales.
Estaba pasándolo bien, aunque todavía tenía una especie de voz interior que me torturaba más de lo normal.
- Y la siguiente canción es para… ¡Sakura! -
Me sobresalté en mi lugar… ¿una canción dedicada a mí? Podía jurar que era una cereza en ese momento.
- P-pero… ¿quién?
- Bien, no hay nombre pero…da igual, como si no fuera obvio. – Rika soltó una risita, acompañada por la de Tomoyo y Chiharu. Yo bufé frustrada. Ahí estaba otra vez.
Sin embargo, antes de poder quejarme, la melodía comenzó.
Tu, coleccionista de canciones
dame razones, para vivir.
Tu la dueña de mis sueños
quedate en ellos y hazme sentir.
Conocía esa canción, pese a ser cursi, era una de las pocas que me gustaba de este estilo. Tenía algo especial. Algo cálido se quedó en mi pecho. Cálido y extraño.
No podía entenderlo, ¿quién me dedicaría una canción así? No sabía que hacer, cómo actuar.
Solo estaba allí paralizada y sumida en mis pensamientos, pensando en las mil y un sensaciones amontonadas. Este verdaderamente había sido uno de los días más alocados.
Suspiré rindiéndome ante la melodía. Fue un suspiro tan raro. Como si yo estuviera…
¡Ni lo digas!
Y asi en tu misterio poder descubrir
el sentimiento eterno.
Tu con la luna en la cabeza
el lugar en donde empieza
el motivo y la ilusion de mi existir.
Tan solo tu, solamante quiero que seas tu
mi locura mi tranquilidad y mi delirio
mi compas y mi camino
solo tu, solamente quiero que seas tu
pongo en tus manos mi destino porque vivo
para estar siempre (siempre) siempre siempre contigo amor
No podía con esto, necesitaba respirar aire puro, salir de este entorno, relajarme. Llevaba todo el día así, con la cabeza apunto de explotar, pero ya no más.
- Tomoyo, Chiharu – llamé – Yo… iré a… aire… afuera
- Sí Sakura, ya entendí – mi mejor amiga rodó los ojos divertida – Ve.
Me incorporé y caminé buscando la salida, cuando la brisa golpeó mi cara sentí un alivio intenso, al fin alejada de todas las preocupaciones.
Respiré profundamente, y el coro de la canción llegó hasta mi sin poder evitarlo.
Tu con la luna en la cabeza
el lugar en donde empieza
el motivo y la ilusion de mi existir
Tan solo tu, solamente quiero que seas tu
mi locura mi tranquilidad y mi delirio
mi compas y mi camino
solo tu, solamente quiero que seas tu
pongo en tus manos mi destino porque vivo
para estar siempre contigo
Entonces mi corazón bombeó con rapidez cuando distinguí los cabellos castaños y desordenados de Shaoran. Sentado sobre el césped, mirando hacia quién sabe donde. Era tan condenadamente adorable.
¿Yo pensé eso?
- Reto cumplido, Hiiragizawa… - su voz me sobresaltó, fue como un suspiro resignado. Tan extraño.
- ¿Qué reto? – la pregunta escapó de mis labios sin que pudiera contenerla, Shaoran se tensó en su lugar y ojeó hacia mi lado con las mejillas sonrojadas.
- N-nada, es solo… olvídalo no tiene importancia – se encogió de hombros y resopló.
Avancé hacia él y me senté, cuidado de que no se me viera nada con el vestido puesto.
- Yo… creo que necesitaba aire fresco – expliqué a modo de disculpa – Lamento si interrumpí tu momento o algo así.
Él sonrió y negó con la cabeza – Esta bien, no te preocupes.
- Es que, fue tan… quiero decir, me dedicaron una canción y yo… me… no… - comencé a tartamudear, estaba nerviosa. ¿Por qué le contaba esto a Shaoran?
- ¿No te gustó? – preguntó de repente, su mirada ambarina se oscureció e hizo que me estremezca. ¿Por qué lucia como si lo hubieran herido?
- ¡Claro que si! – Respondí rápidamente, luego me sonrojé y aparté la mirada hacia un lado – Es decir, fue tan agradable y dulce. Esa canción me gusta.
Lo vi de reojo, estaba sonriendo y el brillo había vuelto a sus ojos. De nuevo, tan extraño.
- Al parecer, a alguien le gusta el púrpura de tus bragas, pequeña pulpo – picó con diversión.
- ¡Eres un maldito pervertido, Shaoran Li! – exploté totalmente sonrojada y lo empujé con una de mis manos, claro que, al no calcular mi fuerza, hice que Shaoran casi se fuera de espaldas y una de sus manos reaccionara como rebote, empujándolo hacia mí, quedando ambos en una posición bastante incómoda.
Ya no queda mas espacio en mi interior
haz llenado con tu luz cada rincón
es por ti que con el tiempo mi alma siente diferente
Su aliento y mi aliento, de nuevo chocando. El brillo de sus ojos observando los míos. Sentí cosquillas en el estómago.
- Sha-Shaoran, perdón no quise empujarte tan… -
Algo me interrumpió, unos labios sobre mi mejilla, un cálido roce que me dejó petrificada. Cerré los ojos sin poder evitarlo y me deje llevar por las sensaciones de mi cuerpo. No podía pensar coherentemente. Simplemente no podía.
…pongo en tus manos mi destino porque vivo para estar siempre contigo amor.
- Y-yo… - abrí los ojos para encontrarme con el cabello cubriendo su frente – Lo siento, Sakura.
Se incorporó rápidamente y me extendió la mano para ayudarme. Cuando lo hice, simplemente se alejó prácticamente corriendo.
Y yo me quedé totalmente petrificada allí en el patio.
Tocando mi mejilla y suspirando como una idiota.
Bueno, haré estas notas cortas por que tengo que salir y ya estoy retrasada. Antes que nada, quiero disculparme por no poder responder a sus reviews, quiero que sepan que los agradezco de todo corazón, que me encanta leerlos y que soy muy feliz cuando lo hago, así que no crean que no los tomo en cuenta, simplemente me come el tiempo cuando estoy por publicar y luego soy una olvidadiza que no puede responderlos. Ruego me disculpen
Lo segundo, espero que les haya gustado. Este es mi regalo para ustedes por la semana de la dulzura que tenemos acá en argentina ^^
Se los quiere un montón mis dulces lectores.
Besos diabéticos ;D
Gabi-chan*
PD: Las canciones utilizadas en este capítulo no me pretenecen. "Something there"(Soundtrack de 'La Bella y la Bestia') y "I won't say I'm in love"(Soundtrack de 'Hércules') son propiedad de Disney, "Coleccionista de Canciones" es de la autoría de 'Camila' y lo mismo con el poema "Cobardía" de 'Amado Nervo'.
