Nota de traductora: Bueno aquí está el segundo capítulo para todas las chicas lemoneras que hay por aquí, gracias por dejarme traducir esta historia.
A/N: ¡Jesucristo en bicicleta! Ahora revisemos cuantos reviews hay en esta historia como siempre hago. Oh por Dios, es una locura, ¡estoy en shock!. Siento no poder actualizar antes, estaba tratando de recuperarme del shock no puedo creer a cuanta gente le gusta esta historia. Sabía que sería mejor a "Cuando la vida te da limones", pero no creí que sería tanto. Espero que les guste el capitulo, me divertí mucho con él.
Disclaimer: Crepúsculo no es mío.
Rehén
"Estás hacienda trampa", me quejé cuando comprendí a que se refería Edward con guerra. Mientras estaba durmiendo aprovechó para atar mis manos sobre mi cabeza a la cabecera de la cama. Esta por demás decir que era vergonzoso estar desnuda y atada en la cama mientras mi prometido me observaba.
"En el amor y la guerra todo se vale" me dijo esa frase que sonaba más a cliché, mientras besaba mi mejilla.
"Yo nunca estuve de acuerdo con esta guerra" continué quejándome, arrepintiéndome de haber hecho que Edward se viniera frente a mí.
"No me hagas taparte la boca, Bella." Me amenazó.
Mis ojos se abrieron demasiado y mi boca también. "No te atreverías." Lo reté; enarcó una ceja. Y salió de la habitación dejándome atada a su cama, desnuda. "Edward" grite, "¡Edward no me dejes aquí!" Luché por desatarme la cuerda que tenía amarrada a las muñecas. Fue cuestión de segundos pues Edward regresó con un rollo de cinta adhesiva en su mano. Tenía una sonrisa burlona en su rostro. Realmente estaba arrepentida de hacer que Edward se viniera frente a mí.
Edward subió a la parte superior de mí, con sus rodillas a cada lado de mi estómago. Se aseguró a sí mismo en la posición en que estaba, para no aplastarme. Sacó un pedazo largo de la cinta y la rasgó con sus dientes. Sacudí violentamente mi cabeza no queriendo ser silenciada por el psicótico de mi novio vampiro.
"Quédate quieta." Me dijo mientras sostenía mi barbilla con su mano libre. Pegué mi lengua a él por lo que no pudo poner la cinta en mis labios. Después hizo rodar sus ojos antes de murmurar algo sobre que era más fácil en las películas. "¿Por qué no lo puedes hacer fácil para mí Bella?", Preguntó.
Traté de hablar otra vez y él decidió tomar ventaja de esto y puso la cinta sobre mis labios. Puso varios trozos de cinta sobre mis labios. Me deslumbro con sus ojos y esto hizo que mi cuerpo se estremeciera. Era bueno, muy bueno.
Él me sonrió antes de gatear hacia el otro lado. Lo observé mientras el caminaba al frente de la cama, haciendo girar el rollo de cinta adhesiva alrededor de su dedo. El estaba totalmente vestido y yo no. Se quitó su camisa para dejarme admirar su pecho. Traté de controlarme y de mantener mis rodillas juntas de modo que pareciera que no me importaba lo que él estaba haciéndome. Pensé en cerrar los ojos para no tener que verlo, pero la verdad era que no podía. Estaba disfrutando de esto, no importa que tan sádico y beligerante fuera la situación.
Edward se rió suavemente para sí mismo antes de subirse de nuevo a la cama, vestido únicamente con sus boxers. No recuerdo haberlo visto quitarse los pantalones, pero podría tener algo que ver con el hecho de que estaba atada a su cama. Edward estaba sobre mí, sus rodillas a ambos lados de mi estómago y las manos a ambos lados de mi cara. Besó mis labios a través de la cinta adhesiva. Se me salió un gemido cuando él me dio otro beso. Él se rió suavemente.
"Disfrutarás de esto Bella", su mano agarró uno de mis pechos. "Confía en mí". Recorrió con la lengua mi cuello enviando escalofríos a mi columna vertebral. No había duda en mi mente que disfrutaría esto. Pero no era cuestión de disfrutar de algo o no. Era que yo siempre era la que recibía y él quien daba. Esto era peor porque no podía hacer nada por complacerlo a él.
Me sacó de mis pensamientos cuando me sentí su fría lengua rozar mi pezón derecho. Mi espalda estaba arqueada y yo cerré los ojos intentando no disfrutar del placer, de la crisis que se estaba ejecutando a través de mis venas. Nadie puede hacer las cosas como Edward podía - no que es que yo tuviera mucha experiencia aparte de Edward pero tenía la sensación de que él era único en su tipo.
Su mano izquierda comenzó a jugar con mi pecho izquierdo mientras sentía como su mano derecha recorría mi cuerpo hasta mi sexo. Gemí contra de la cinta cuando sentí sus dedos entrar en mí. Mis ojos estaban cerrados y yo estaba luchando contra mi rodillas tratando se sujetarlas mientras los dedos de mis pies se doblaban. Sus dedos fríos mezclados con mi calor se convirtieron en algo demasiado difícil de manejar, pero pareció no importarle mientras con su dedo pulgar rozó mi clítoris.
Empuje mi cabeza contra la cama y sentí mi espalda en el aire mientras el trasladó sus labios a mi pecho izquierdo. Mis dedos de los pies se doblaron de nuevo y mi espalda se arqueó. Empecé a gritar en la cinta cada vez mas fuerte el placer era demasiado. Esto era de lo que yo estaba hablando cuando dije que era bueno en todo lo que hacía. Mis ojos empezaron a rodar mientras mi cabeza pedía mentalmente que parara.
Edward dejó mi pecho izquierdo para posar sus labios sobre mi cuello. Su lengua palpó mi pulso y empezó recorrer mi cuello dejando un camino de besos. Mis manos estaban apretadas alrededor de la soga mientras sentía como mi cuerpo se agitaba por el primer orgasmo, mi espalda me arqueó empujándome hacía el pecho de Edward. Cerré los ojos cuando sentí rodar una lágrima por mi mejilla. Todos los músculos de mi cuerpo se contrajeron para después explotar, Edward nunca quitó su mano de mi sexo.
"Me gusta tu cara de orgasmo." Me susurró antes de besar mi mejilla. Le di una mirada asesina mientras trataba de respirar. Se rió ligeramente mientras comenzaba a besar mi oreja suavemente. "Me encanta lamerte Bella." Me susurró en el oído "Sabes tan dulce".
Lo observé mientras alejaba su cabeza de mí. Mis ojos se horrorizaron cuando comprendí lo que estaba por hacer. Nunca habíamos hecho esto antes, así que la idea de que me besara allá abajo daba miedo. Sacudí mi cabeza mientras mis ojos seguían abiertos como platos. Él asintió. Me sacudí una vez más y traté de mantener mis piernas juntas. Se rió mientras sus manos abrían mis piernas suavemente y las mantuvo así de modo que no pude moverme más.
Su fría lengua recorría mi clítoris. Mis ojos rodaron y los dedos de los pies se me doblaron otra vez. Me agarré fuertemente a la cuerda, lista para otro intenso orgasmo. Tenía las manos sujetas a la cuerda mientras sus tenía sus labios sobre mí. Los músculos de mis piernas se me agarrotaron y trataban de girar. Edward gimió contra mí mientras mandaba descargas eléctricas a todo mi cuerpo antes de hacer que mis caderas reposaran sobre la cama.
Arquee la espalda, era la única cosa que realmente podía hacer con Edward sosteniéndome contra la cabecera de la cama. Cerré los ojos y trate de no gritar más -no importaba cuánto quisiera hacerlo. No pasó mucho tiempo antes de que sentí el endurecimiento de mi estómago y los espasmos de los músculos de mi cuerpo; estaba teniendo otro orgasmo. Gemí fuertemente contra la cinta mientras trataba de respirar, tenía la espalda arqueada y los ojos bien cerrados. No tenía que fantasear nada, Edward era mi fantasía.
Edward se separo de mí, esperanzadamente por última vez. Me sonrió, sabiendo que él era el motivo de mi placer. Soltó otra risita risa antes de subir sobre mí otra vez. "Este es el último del día", me prometió mientras besaba mi mejilla. Le di una mirada sucia antes de sentirlo en mi entrada. Esto ya no importaba, porque los dos obteníamos algo de esto. Además me gustaba cuando Edward estaba dentro de mí.
Dejo salir un gemido bajo cuando entró en mí. Deje salir un gemido mientras el entraba y salía. El ritmo era más rápido del que él se permitía. Empezó a besarme el cuello, siguió el ritmo que había establecido para sí mismo. Tomé ventaja de esto y tiré de la cinta que tenía en la boca. Trate de quitármela para poder alentar a Edward con palabras.
Pero antes de que pudiera siquiera hacer algo su mano coloco la cinta de nuevo en mi boca. "Ni siquiera lo pienses, Bella", susurró en mi cuello. Gemí de la frustración. Edward volvió a lamer mi cuello y su ritmo creció. Mi espalda se arqueaba drásticamente cuando sentí cerca el final.
No fue tan intenso como los dos primeros, pero fue muy bueno. Mi espalda estaba arqueada y empujé mi cara contra el hombro de Edward. Descargas me sacudieron violentamente mientras estaba sujeta a él, también él estaba al límite. Dejó salir un gemido bajo cuando dejó de moverse dentro y fuera de mí. Su mano libre se aferró fuertemente a la cama mientras el llegaba al clímax. Tiré de la cuerda cuando mi cuerpo dejó de temblar y estaba jadeando en busca de aire.
Edward salió de mí lentamente. Deje salir un gemido bajo, esperando ansiosamente para que él me desatara. Sacó su mano de mi boca y se inclinó a la atadura de las manos, me liberó y mis manos cayeron a mis costados. No podía moverme, no estaba segura de si fue por la falta de flujo sanguíneo o el hecho de que estaba tan cansada que no podía mover mi cuerpo.
Edward besó mi mejilla suavemente. "Te amo", susurró antes de retirar la cinta de mis labios. No dolió tanto como creí, lo hizo rápido como lo haría con una bandita.
Sonreí agradecida de poder respirar.
Sonreí dulcemente, agradeciendo ser capaz de respirar por la boca. "Yo también te amo." le dije finalmente.
Él sonrió antes de besar mi frente.
"Edward," susurré.
Besó mi mejilla. "¿Si?"
"Mañana me toca a mí."
Fin Del capitulo
A/N: Se los dije se iba a poner mejor. Se necesitan más reviews. Gracias por leer y por sus reviews. Me divertí mucho escribiendo este capítulo. Y como dije tengo grandes planes para esta historia. :D
Daddy's Little Cannibal
Nota de traductora: Y bien que piensan del capítulo, bueno yo no sé ustedes pero creo que hace mucho calor por aquí no creen?, Bueno me divertí traduciendo el capitulo y veamos que sigue en la próxima aventura, Nos estamos viendo =D
-Gracias a Candy que traduce la historia (: ¡Genial el capi! ;estrella.
