Capitulo #4

No había nadie cerca. Un grupo de música que no le gustaba a Rebeca estaba haciendo una firma de autógrafos a unas calles así que todo había quedado vacio.

- Ya me iré a casa que mas… ahhhhhhhh – se le callo un boceto que traía en manos, corrió por el callejo, la recogió. – Gracias a Dios no le paso nada. –estaba retomando su camino cuando vio una mini van salir de la nada y estacionarse al frente de la calle.

- Kevin en verdad gracias, y lo siento. Te metí en esto por tontería y media.

Rebeca no podía escucharlos, estaban muy lejos, pero veía que estaban hablando y se quedo observándolos.

- No hay problema Lau, sabes que puedes contar con nosotros para lo que sea.

- No con todos y lo sabes.

- Ya, yo entiendo que Joe es diferente. Pero creo que tienes que tratar de entenderlo aunque yo tampoco lo haga en este momento.

- Creo que ya me tengo que ir…

- Quiero saber – miro al mar – quiero saber que dijeron después de que me sacaste de ahí…

- Sabes que cualquier cosa me llamas, NOS llamas cierto? No te preocupes nadie dirá anda y podrás pasear por aquí como quieras.

Rebeca siguió caminando y cruzo la calle, ahí disimuladamente podía escuchar mejor la conversación.

- ¿Estas seguro? Es que no entiendo porque se me lanzaron encima esos paparazis.

- Pobre chica, de verdad los paparazis se pasan hoy en día. No hay respeto por la vida privada ya.

- Soy pelirroja Kevin –dijo mostrando su cabello. - ¿En que me puedo parecer a Laura Hayek? Tengo ojos castaños, no uso ropa de diseñador. No lo entiendo. –Hizo una pausa. – Creo que ya me voy, quiero caminar un poco.

- No será necesario. – Un chico en apareció en un convertible negro y se estaciono justo delante de Kevin y la chica.

- Ese, ese no es… ¿Ese no es Nick Jonas?

- Kevin tenemos que ir por los disfraces.

- Buen punto hermano. – dijo sonriendo.

- Así que… ¿vienes con nosotros?

- ¡No me lo perdería por nada! – se subió en la parte de atrás del convertible y Kevin como copiloto y arrancaron.

- ¡Dios! Dos Jonas aquí afuera, con una extraña, el mundo es extraño.

- ¿Estas bien? – grito Irene del otro lado de la calle.

- Si, si, estoy buen solo algo desconcertada.

- Parece que hubieras visto un fantasma – dijo Irene mientras cruzaba la calle.

- Algo así… Es que… Kevin… Nick…

- ¿Kevin y Nick que?

- Estaban…estaban allí –señalando donde el auto se encontraba minutos antes.- con mi clienta!

- ¿Qué!?

- Siiiiiiii. ¡Lo juro!

- ¿Y?! ¿Que les dijiste?!

- ¿Yo? Nada. Es que…

- ¡Nada! ¿Es que QUE?!

- ¡Es que era la chica de la gorra! Además se fueron tan rápido…

- No me lo creo. ¡No me lo creo!

- Es en serio pero bueno. ¿Nos vamos?

- Vámonos…

Se fueron caminando varias cuadras. Eran muy amigas así que siempre tenían un tema de conversación. Como las calles estaban cerradas o llenas de tráfico ningún carro se movía. Decidieron tomar una de las calles cerradas. Cuando empezaron a cruzar la calle, un carro se cruzo en el camino, por suerte, Rebeca tuvo buenos reflejos y jalo a Irene hacia atrás. El carro estaciono forzosamente y no les hizo nada. Irene callo al piso.

- ¡Auch! Me duele.

- ¡Oye genio! ¡Mira por donde manejas!

El conductor se bajo del auto inquieto y dos personas mas lo siguieron.

- ¿Se encuentran bien?

- Si. Si tu manejabas, la verdad no se como sacaste tu licencia.

- Tienes la voz igual a la de… - levanto la vista que tenia antes fija en el tobillo que le dolía. – NICK JONAS!

- Ay no… Ke… Ke… ¿Kevin Jonas?

- Perdón, pero estas calles estaban cerradas; no esperábamos que hubiera alguien. –respondió Kevin.

- Creo que…-La chica misteriosa finalmente hablo. – Es hora de irme. Gracias por sacarme de ese aprieto Kevin, y Nick, gracias por el paseo. Mis amigas JAMAS creerán que los conocí.

- No hay problema – contesto Kevin. – Los paparazis acosan a los famosos y a ustedes, las fans, les hacen pasar momentos complicados.

- Bueno, de todos modos gracias. Hasta luego.

- Yo… - interrumpió Irene nerviosa – tengo que llegar a mi clase. – Vio a Nick. – Juro que este fue el mejor momento de mi vida – y salió corriendo sonrojada.

- Yo pensé que le dolía el tobillo. –dijo Nick poniéndose de pie.

- Nick, bro, nos tenemos que.

- Tu –hizo una pausa mirando a Rebeca - tu fuiste quien me atendió en el Starbucks no?

- Si, ¿por? – pregunto Beca.

- Si no tienes nada que hacer… ¿Quieres venir a mi casa un rato? –dijo sonriendo.

Kevin y Nick se vieron con una cara de espanto terrible que Rebeca no conseguía entender.

- ¿Por qué no? Así me cuentas que se siente ser perseguida por paparazis. –se rio un poco, pero todos se quedaron callados. – Tú sabes… Por como te acosaron hoy en la puerta.

- Si, si como en la puerta. –rio de un tono nervioso.

- Fue genial conocerlos Jonas, pero supongo que estarán ocupados y nosotras debemos irnos. Bye. – siguió Rebeca.

- Otra vez Kevin, gracias nadie me lo va a creer; Nick igual gracias. Como a Joe no tuve la suerte de conocerlo – Rebeca noto que su tono de voz cambio un poco – díganle que mi hermanita lo adora. Bye. – y jalo a Beca para seguir su camino.