Capitulo #5

- Y…-mientras los iban dejando atrás – ¿donde vives? Porque pareces de 15, 16… - le pregunto Rebeca.

- 15. Pues mis papas, mas bien mi mama, dice que como me gusta la música necesito estar en el día lejos para que la casa este en paz. Así que me alquila un pequeño apartamento en la costa, pequeño pero muy útil para tocar batería, guitarra, etc…

- ¡Oh! Creo que aun no se tu nombre. ¿Como te llamas?

- Laura. Es lo único que tengo en común con la niña esa, ja, ja, ja y ¿tu?

- Rebeca. Dime, ¿que sentiste con toda esa gente sobre ti?

Laura hizo silencio, parecía estar pensado que responder.

- Pues… Bastante incomoda, extrañada e increíblemente acosada. - Giraron en una esquina para salir a los edificios en la costa. – Aquí es, pero hasta el último piso. - Subieron al ascensor. - ¿Que te parece Laura Hayek?

- Pues mi amiga, Irene, la adora. Dice que es un Fashion Icon y que es una gran persona; que actúa, canta, baila y se preocupa por los fans haciendo chats y cosas así.

- Pero TU, ¿que crees?

- Pues yo la vi en una tienda de ropa hoy y no me gusto como trato a mi primo, no como me trato. Además, todos hacían lo que ella decía; ella gritaba, era arrogante y atorrante.

- Ya veo… ¿Y no crees que sea una pantalla o algo? – pregunto mientras habría la puerta.

- No se y no me interesa la verdad. No la conozco.

- Bueno yo supongo que alguien que no pueda vivir su vida estaría así, después de lo de hoy, yo creo que no podría vivir así. –dijo abriendo la puerta del Pent House.

- No me importa la verdad. – la siguió adentro e investigo el lugar con la mirada - ¿Que es esto? – Tomo lo que parecían unas invitaciones.

- Son entradas para la fiesta de Halloween a la que van los artistas jóvenes, Disney y Nickelodeon. Si quieres te las regalo porque no creo poder ir…

- ¿Es en serio?

- ¡Claro! Van a estar Taylor Swift, Demi Lovato, Selena Gómez, los Jonas Brothers, Victoria Justice y muchos mas, aprovecha y ve. –hizo un pausa mientras se sentaba en el suelo y soltaba su cabello. - Me has caído muy ben, hay que conocernos mejor. ¿Verdad o reto?

Rebeca rio para si. Ese juego lo solía jugar con sus amigos unos años atrás y tenia muy buenos recuerdos.

- Reto.

- Grita por la ventana que hoy viste a Kevin Jonas.

- Bueno. – Rebeca asintió, se encogió de hombros y se acerco a la ventana. - ¡HOY CONOCI A KEVIN JONAS Y ERA SEXY!

- ¡Estas loca! –exclamo riendo Laura.

Rebeca regreso a su sitio.

- Te toca: ¿verdad o reto?

- Verdad.

- ¿Estas enamorada?

- Es algo complicado…

- Cuéntame – pidió Rebeca e hizo silencio. – Claro, solo si puedes, si no te sientes incomoda.

- Me gusta este chico… Y mucho, pero a el no le gusta como soy, dice que no soy sincera con el.

- ¿Por que?

- No lo se, sus amigos siempre me han aceptado pero el dice que no puede, ni siquiera como su amiga… - su expresión cambio lentamente, se veía que era un amor no correspondido.

Rebeca quería hacerla sentir mejor, no podía ver a la gente asi.

- Es un bobo. – dijo para animar a Laura.

- ¿Tu crees? - levanto la mirada lentamente pero viendo hacia la ventana para ver el final del atardecer.

- Si, de lo poco que llevo conociéndote me has caído súper bien.

- Gracias. - sonrió levemente - tu igual a mi; eres diferente.

- Gracias; eso intento.

- Sabes tal vez si vaya a la fiesta, no será tan difícil conseguir una entrada más. - adelantándose al ver que Rebeca iba a devolverle las entradas. - Te veo allá, ¿te parece?

- Pero la fiesta es en una semana…

- Lo se. Pero, creo que estaré un poco ocupada. ¿Nos vemos allá si?

- Eso seria genial.

Charlaron, se conocieron, Laura le cayo muy bien a Rebeca; era parecida a Irene. Para ser menores que ella eran bastante centradas pero locas a la vez, y, muy simpáticas. Se hizo bastante tarde así que le pidió poder quedarse y le aviso a su primo que lo vería hasta la mañana siguiente en el taller. Siguieron en lo suyo compartieron un poco de sus vidas, y para ser la típica niña americana, conocía mucho de Latinoamérica.

- Creo que es hora de que vayamos a dormir, ¿no crees? Son las 3 de la mañana. - dijo mientras peinaba su hermoso cabello rojizo que le llegaba a la cintura, era lizo y con unas ondas.

- Si, tienes razón; mi primo me matara si me quedo dormida mañana.