Hola, bueno, ya me cansé de esperar así que aquí está el cuarto capítulo. Muchas gracias por tus reviews TheCursedPrincess91, en serio me suben el animo. En fin, espero que te guste este capítulo.
El Prófugo
Capítulo 4: Difícil Decisión
Goofy escuchó atentamente la explicación de Max y una inmensa preocupación lo invadió. Era demasiado horrible darse cuenta de que su único hijo había cometido, accidentalmente, un homicidio y que ahora era perseguido por la ley. El joven Goof no podía siquiera mirar a su padre a la cara por la vergüenza y le había costado demasiado trabajo explicarle la situación, no era como hablarle sobre una anécdota graciosa o un problema de adolescente. Además su voz estaba entrecortada por el llanto y no podía expresarse fluidamente.
Una vez terminado el relato, Goofy se quedó mirando al suelo con una expresión que Max nunca le había visto antes. Era una mezcla de enojo, tristeza, miedo, confusión y muchas otras sensaciones desagradables. Ahora quedaba lo más difícil, saber que hacer a partir de ahora. Max se daba cuenta a la perfección del dilema en el que estaba metiendo a su papá y eso solo empeoraba su sentido de culpa. No deseaba causarle más problemas de los usuales pero aún así no se atrevía a recurrir a alguien más. Le gustara o no, Goofy ahora era su único amigo.
-Te juro que yo no quería hacerlo, todo fue muy rápido- comentó Max.
-No fue tu culpa hijo, fue un accidente… un muy lamentable accidente- intervino Goofy en tono serio –Lo malo es que la policía no se detendrá a averiguarlo-
-¿Qué vamos a hacer?- preguntó Max.
-No tengo idea, necesito pensar bien las cosas… aunque creo que no contamos con mucho tiempo- dijo Goofy recordando que los oficiales pronto regresarían con la orden de cateo para inspeccionar la casa.
Max se dio cuenta de que el mentirles a los policías había afectado en serio a su papá. Goofy siempre había sido una persona sincera y amigable y casi nunca mentía, mucho menos a un símbolo de autoridad. Se estaba metiendo en un problema muy grande por protegerlo y él no merecía eso. A pesar de sus diferencias, Max amaba a su padre como nadie y no estaba dispuesto a quedarse sentado mirando cómo le pasaba algo malo por su culpa.
-Papá… muchas gracias por no haberme entregado… pero creo que ya es tiempo de que me haga responsable de mis actos- dijo el chico tristemente.
Goofy se sobresaltó -¿De qué hablas?, ¡no me digas que piensas entregarte!-
-No, claro que no. Tu mismo lo dijiste, ellos no se van a poner a investigar si lo que hice fue un accidente o no. Supongo que tendré que irme por un tiempo- explicó Max.
-¿Irte?, ¿A dónde?-
-No lo sé, aunque creo que lo mejor sería que no lo supieras, así si te interrogan no tendrás que mentir mas por mi-
-¿A qué te refieres con que "si te interrogan"?, ¿acaso piensas irte y dejarme aquí?- preguntó Goofy un tanto molesto.
-Es lo mejor, tú no tienes nada que ver en este asunto. No tienes la culpa de nada y no es justo que pagues por algo que yo hice- dijo Max.
-Tu tampoco eres culpable, solo cometiste una equivocación- dijo Goofy.
-Como sea, la verdad es que maté a alguien y nada va a cambiar eso… lo mejor es que me vaya de aquí… solo-
-¡No Max!, ¡Te van a atrapar!-
-¡Y si me quedo aquí nos van a capturar a ambos!, ¿no lo entiendes? Me has protegido todos estos años… y es tiempo de que te devuelva el favor- dijo Max.
-Por favor, solo piénsalo unos momentos…- suplicó Goofy.
-Ya lo decidí- dijo Max a la vez que tomaba una chamarra y se dirigía a la puerta. Goofy estaba realmente alarmado al ver las intenciones de su hijo, sabiendo que de permitirle salir quizás no volvería a verlo nunca más. El muchacho bajó las escaleras y corrió hacia la puerta mientras su padre le gritaba y trataba de alcanzarlo en vano. Afortunadamente para Goofy, algo le impidió a Max salir de la casa.
Resulta que justo en el momento de abrir la puerta, Max pudo ver a Roxanne de pie frente a él. Aparentemente estaba a punto de llamar a la puerta cuando el abrió. El chico se quedó unos segundos en silencio viendo a su novia y conociendo perfectamente el motivo de su visita.
-H…hola, Max- saludó Roxanne tratando de sonar tranquila.
-No tienes que fingir, supongo que ya sabes lo que ocurrió- dijo Max.
Roxanne bajó la mirada derrotada y asintió levemente. Se notaba que estaba muy triste por todo lo que estaba pasando. En ese momento Goofy llegó a la puerta y sujetó a Max por los hombros tratando de meterlo de nuevo a la casa. Max solo comenzó a forcejear para liberarse del agarre de su padre.
-¡Max, no cometas una tontería!- alegó Goofy.
-¡Pá!, ¡suéltame!, ¡ya te dije que es la única solución!- respondió Max.
Roxanne se sobresaltó un poco al ver lo que estaba sucediendo, no entendía a que se refería Goofy y que trataba de hacer sujetando a Max de esa forma.
-¿Qué está pasando aquí?- preguntó la joven.
-¡Roxanne!, ¡ayúdame por favor!, ¡Maxi planea huir de aquí!- dijo Goofy casi gritando.
-¡¿Qué?! ¿Piensas irte?- preguntó nuevamente Roxanne alarmada.
-No me queda otra alternativa, tengo a toda la policía tras de mí- dijo Max.
-¿Saben?, creo que no es muy inteligente hablar de esto en la calle- señaló Goofy. Roxanne asintió y lo ayudó a meter a Max a la casa. Una vez adentró lo llevaron a la sala y se colocaron en la puerta para evitar que escapara.
-¿Cómo está eso de que te piensas ir?- preguntó Roxanne molesta.
-¡No empieces tu también!, ¡es eso o entregarme!... ¡Y no me voy a entregar!- dijo Max alterado.
-No estamos diciendo que lo hagas, solo que nos dejes ayudarte- dijo Goofy.
-Si les permito hacer eso los estaré volviendo cómplices, y no quiero que se vean involucrados en esto- dijo Max en tono suplicante.
-¡No te voy a abandonar en esta situación, Max, eres mi hijo!- dijo Goofy.
-¡Precisamente por eso no quiero causarte problemas!, ¡Porque eres mi papá!- contestó Max.
-¡Y como tu padre tengo el deber de evitar a cualquier costo que arruines tu vida. Así que no voy a dejar que te vayas…!-
-Ya lo sé, no vas a permitir que me vaya huyendo de mis problemas- interrumpió Max.
-De hecho, te iba a decir que no iba a permitir que te fueras solo. Comprendo que las circunstancias son muy difíciles y que ahora no podemos dejar que te atrapen- explicó Goofy –Así que si vas a escapar… iré contigo-
Tanto Roxanne como Max se quedaron boquiabiertos, no esperaban esa reacción de Goofy.
-¿Habla en serio, Sr. Goof?- preguntó Roxanne.
-Por supuesto que sí- respondió Goofy.
-¡Estás loco!, ¡Vas a echar a perder tu vida!- dijo Max.
-No puedo detenerte… pero tú tampoco puedes detenerme- contestó Goofy decidido.
-Pero, papá…-
En ese momento, Goofy se acercó a su hijo y se arrodillo frente a él poniéndole una mano en su hombro.
-Maxi, desde el día en que naciste mi vida cambió rotundamente. Cuando tu madre se fue tú te convertiste en mi mundo, eres todo lo que tengo. Hace años juré estar a tu lado siempre que lo necesitaras y creo que nunca me has necesitado tanto como ahora. Acabas de decirme que voy a arruinar mi vida, pues yo creo que mi vida se arruinaría todavía más quedándome aquí sabiendo que mi hijo requería de mi apoyo y lo dejé solo a su suerte- dijo Goofy –No me importa lo que hayas hecho, no me importa lo que diga la gente. Yo creo en tu inocencia y voy a hacer todo lo posible para protegerte, porque salvándote a ti en cierto modo me salvo a mí. Como dije antes… eres todo para mi, Max-
Max no sabía que decir o hacer, era la primera vez que escuchaba a su papá hablarle de esa forma. Entonces los recuerdos de su infancia llegaron a su memoria, Goofy siempre había sido un buen guía y una imagen tanto paterna como materna para él. También recordó todas las veces que se habían peleado o que lo había ofendido y una gran nostalgia se formó en su interior. No sabía porque, pero en ese instante sintió unas inmensas ganas de estar con su padre hasta el final.
-Gracias Pá, pero no me perdonaría si algo malo te ocurriera- comentó Max.
-Todo estará bien, te lo prometo. Piensa que estamos retomando el viaje al Lago Destino…o al concierto de Powerline- dijo Goofy en tono tranquilizador.
Max lo pensó unos momentos y finalmente le sonrió a Goofy, en cierto modo tenía razón.
-De acuerdo Papá-
-Bien pues no perdamos más tiempo, tenemos un largo camino por recorrer- terminó Goofy.
Max convenció a Roxanne de que regresara a su hogar prometiéndole que en la primera oportunidad le haría saber cómo estaban las cosas. La chica se despidió y le rogó que fuera muy cuidadoso. Al principio le habría gustado ir con ellos pero al final comprendió que era mejor que se quedara a salvo en casa, además así podría estar al tanto de lo que ocurría en la ciudad.
Así era como iniciaba la nueva travesía de ambos, padre e hijo. Tal vez no era del modo en que lo hubieran deseado, tal vez el futuro era incierto, pero si de algo estaban seguros era de que mientras estuvieran los dos juntos podrían con todo lo que el destino les deparara. Tantas aventuras que habían tenido culminaban en esa ocasión, en la cual la vida los había puesto. Para bien o para mal, ahora ambos eran prófugos.
Continuará………
No tengo ni la mas remota idea de donde se habrá metido la mamá de Max, de hecho no se quien es, jeje, por eso no quise explicar mucho ese detalle. Espero que este capítulo haya gustado, nos vemos/leemos, se cuidan.
