Olaa!! Gracias por sus reviewss!!

-Shadowmew: Sorry si te confundió n,n… y tomaré tu consejo de los anónimos.

-Esme-chan TS-DN: Olas!! Que bueno que te gustó )… i por lo de la niña aki se aclara un poco ñ.n…

buenu aki c los dejo

Naruto no me pertenece, le pertenece a Kishimoto

o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.

CAPÍTULO 2: IDENTIDAD

o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.

La niña por fin se soltó de Sasuke, y observó su rostro confundido.

-¿Quién eres? – le preguntó secamente.

La niña pareció ofenderse con la pregunta y dedicándole una notable reverencia le contestó:

-Hikari…

-¿Hikari?

Por primera vez, Sasuke se dio cuenta que no estaban solos. Sakura estaba también presente.

-Ingresó al hospital hace poco, venía muy malherida, pero parecía querer venir. – explicó.

-Lamento haberlo confundido, gomenasai – le dedicó una segunda reverencia. – Pensé que era Uchiha-san.

Sasuke buscó una respuesta en la pelirrosa, pero ella estaba igual de asombrada que él.

-¿Uchiha-san? – inquirió observando a la niña.

-Sí… él me dijo que mi papá había vivido aquí… Me dijo que vendría por mí en cuanto hubiera terminado con su trabajo.

-¿Tu padre vivió aquí?

-Sí… pero… no lo recuerdo – dijo bajando su cabeza con tristeza – Mi memoria me ha fallado últimamente - mencionó mientras caminaba hacia fuera.

Sakura y Sasuke le siguieron.

-¡Sí! ¡Éste es el lugar! – exclamó emocionada olvidando su tristeza yendo y viniendo de un lugar para otro. - ¿por qué estará tan sólo?

-¿Ya habías venido aquí con más gente? – le preguntó Sakura.

-¿Uh?... ehmmm, - se forzaba por recordar – No lo sé.

-¿Cómo conoces el lugar entonces?

-Es tal y como me lo describió Uchiha-san. Y tengo imágenes escasas en mi memoria – respondió cerrando sus ojos. – Tal vez si haya pisado éste lugar. Pero no lo recuerdo.

La pelirrosada observó de reojo a Sasuke, éste parecía estar aumentando su coraje. Entonces se dio cuenta de que ambos pensaban lo mismo con respecto a la pequeña.

-¿Conoces el nombre del Uchiha que buscas? – le preguntó Sakura acercándose a la niña.

-No – respondió simplemente.

Sasuke miró nuevamente a la niña y una punzada de odio le invadió. ¿Cómo era posible que no hubiera podido desaparecer su esencia?... Aunque ahora que lo pensaba, Hikari no merecía ser castigada por los errores de su padre. Suspiró y abandonó el lugar.

-Vámonos, Hikari – dijo suavemente Sakura tomando a la niña de la mano. Ése barrio le daba un poco de miedo.

-Sí… - aceptó resignada.

o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.

Sasuke no quiso estar más cerca de esa chiquilla y prefirió evadirla lo más que se pudiera, así que dejó que Sakura se encargara de ella, él se fue directamente a su casa.

-Tsunade-sama – saludó la pelirrosada con la niña tomada de la mano, cuando pusieron un pie en el despacho de la Godaime.

-Veo que ya ha despertado – mencionó mirando a la niña.

-Sí… - contestó Sakura.

-¿Dónde estoy? – inquirió la niña.

-Esta aldea se llama Konoha, ¿De dónde vienes tú?

-Yo viajo todo el tiempo con Uchiha-san.

-¿Uchiha-san? – se sorprendió la rubia.

-Sí. Era mi protector… - dijo – cuando alguien de Akatsuki quería hacerme daño, él me defendía.

Esta revelación dejó a las dos mujeres presentes con los ojos como platos, aún así la niña prosiguió con su relato:

-Perdí la memoria. Pero desde entonces ellos me han cuidado, y Uchiha-san no deja que nadie me toque.

-¿Entonces qué hacías aquí?

-Uchiha-san me había dado una misión, pero me desvié… y me perdí. Unos tipos extraños encapuchados y con máscara me atacaron; yo no pude hacer la gran cosa… y… - se calló por un instante fijando su vista a un punto en la pared – y… entonces sentí cómo mis pies se movían por su propia cuenta… - miró a ambas mujeres que no parecían estarle creyendo - …sé que tengo una conexión con éste lugar, pero desde que perdí la memoria… a veces actúo por mi cuenta, sin saber en realidad lo que hago… Además, en ése barrio abandonado era mi punto de encuentro con Uchiha-san…

-¿Quién era tu papá? – preguntó Tsunade.

-No recuerdo su nombre… pero según Uchiha-san, era parte de su familia.

-¿Un Uchiha, eh? – inquirió interesada Tsunade. - ¿Así que tu apellido es Uchiha, no?

-No lo sé. – se encogió de hombros – Soy Hikari… Gomen por no haberme presentado.

-No te preocupes. – ahora se dirigió a su alumna – Sakura.

La muchacha levantó la mirada.

-¿Podrás cuidarla mientras vemos qué sucede?

-Hai.

-Bien, pueden retirarse.

Sakura hizo una leve reverencia a su maestra antes de irse. Hikari copió ese comportamiento y salió junto a la pelirrosada.

-Una niña Uchiha… qué interesante. – susurró la Godaime entrelazando sus dedos.

o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.

Sakura condujo a la pequeña a su casa, sus padres estaban presentes y comenzaron a consentir a la chiquilla apenas puso un pie en la casa.

-Mamá. Necesito ir a un lugar, ¿podrás encargarte de Hikari?

-No te preocupes.

Así, Sakura salió de su casa dejando a la pequeña castaña en manos de su madre.

Iba pensando en la posibilidad de que esa niña fuera hija de Itachi… si sus cálculos eran correctos, y éste era el verdadero padre, la debió haber tenido cuando tenía 16 o 17 años… tal vez poco antes de que la matanza de los Uchiha sucediera.

Respiró profundo y tocó el timbre de la casa. Al poco tiempo Sasuke hizo su aparición.

-¿Qué quieres?

-Necesito decirte algo…

Se hizo un breve silencio antes de que el Uchiha accediera.

-Adelante… pasa…

Sakura entró al pequeño departamento del muchacho y se quedo de pie esperando a que él entrara también.

-¿Qué quieres? – repitió. Sakura sabía que no era muy bienvenida.

-Sólo… sólo quería decirte que Tsunade-sama me dijo ayer que… que el papeleo está completo. Podrás irte… cuando quieras…

Hubo un segundo silencio.

-¿Tienes sed?

-¿Uh? – preguntó sorprendida.

Sasuke fue a la pequeña cocina con que contaba su departamento y trajo un vaso con agua para ella.

-Toma. – ella lo tomó sin entender. Sasuke la invitó a tomar asiento. – Aún tengo algo qué hacer aquí… - le comentó después de un rato.

Sakura estaba tan impresionada con su confesión "¿qué es lo que te retiene, Sasuke-kun?" pensaba. Entonces el timbre de la casa volvió a sonar.

-Espera… - le dijo a Sakura mientras iba a abrir la puerta.

-¡No esperes que te deje ir así como así, teme!

"Naruto" pensó Sakura poniéndose de pie al escuchar su voz.

-¿Qué quieres? – le dijo Sasuke.

-… - entonces su vista se dirigió a Sakura quien le sonreía con un vaso en la mano. - ¿Sakura?

-¿Qué quieres? – repitió.

-Yo… ¿qué hace Sakura aquí?

-Ha venido a dejarme un recado de la Hokage, pero ya se va, ¿contento? ¿Qué quieres?

-¿Vas a irte? Ya se ha vencido el tiempo, ¿no? Ya debes de haber tomado una decisión ¿no?

-Pues sí, ya tomé una decisión, pero no pienso decírselas. – su mirada regresó donde Sakura – Déjenme en paz. Necesito estar solo.

-¡Pues si piensas irte tendrás tiempo de sobra para estar solo, ahora…!

-¿Pueden irse de MI casa? QUIERO estar solo.

Sakura escuchó eso como un mandato y dejó el vaso sobre la mesita y salió, pero antes, le sonrió de una manera cálida a Sasuke.

-Te apoyaremos, en lo que decidas…

-Lo que dice Sakura es cierto, -vaciló Naruto - eso era lo que venía a decirte…

Y ambos muchachos se fueron dejando a Sasuke un poco desconcertado.

o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.

Hikari miraba por la ventana con la esperanza de ver pasar a su salvador, Uchiha-san; pero no lograba divisarlo. Se estaba desesperando y su doctora (Sakura) aún no llegaba. Le dolían un poco más sus heridas, pero sabía que de un momento a otro terminarían por sanar.

Poco a poco la noche iba haciendo su aparición. Hikari volteó a ver el reloj encima de su buró. Ya iban a dar las 10.

-Es hora de dormir, Hikari… - dijo la madre de Sakura cuando pasó por la sala.

-Mmmm

-No es conveniente que una niña de tu edad se desvele… - la señora se acercó a la niña.

"Ella no sabe quién soy, y me trata como si fuera un bebé. Eso es realmente molesto, yo ya soy una mujer mayor, y tengo muchas responsabilidades… encontrar a Uchiha-san, y entrenar con mi Kekkei Genkai, esa es mi prioridad…"

-¿Hikari?

-No tengo sueño – contestó la chiquilla con su mirada a través de la ventana.

-Pero necesitas dormir…

-Pero no tengo sueño… - dijo quitando el tono de niña buena, cambiándolo por uno más molesto.

-¡JOVENCITA! No me levante la voz – le espetó la señora.

-¡No tengo sueño! – elevó el volumen volteando hacia la mujer.

Dejándose llevar, activó sus ojos rojos sin darse cuenta por escasos segundos y salió de la casa dando un portazo. No quería que esa mujer le tratara de esa manera.

-Tengo muchas cosas qué hacer… - susurraba

o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.

Sakura se despidió de Naruto antes de entrar a su casa. Ninguno de los dos había tomado la palabra en el trayecto.

La pelirrosa se sorprendió al notar que su madre estaba con Tsunade. La rubia parecía molesta.

-¿Dónde has estado? – inquirió la Godaime.

-Fui a avisar a Sasuke-kun de lo que me había dicho… - respondió.

-Hikari ha escapado. No sabemos a donde se fue – explicó su mamá preocupada.

-¿Se fue?

-Será mejor que la busques, Sakura.

-Sí, lo haré.

-¿Podrás tu sola?

-Claro, Tsunade-sama.

-Entonces creo que volveré a mi despacho –suspiro – No creo que haya salido de Konoha. Sayonara… - se despidió abandonando la habitación.

-Saldré a buscarla, madre. Regreso cuando la encuentre.

La pelirrosa también salió del lugar minutos después de su maestra.

o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.

Hikari paseaba por la aldea de Konoha, la gente que pasaba a su lado la miraba y comenzaba a susurrar cosas.

-¡¿Qué miran?! – le gritó a un par de niños que la apuntaban descaradamente.

Los chiquillos corrieron cuando la castaña le fulminó con la mirada. La gente la estaba pre-juzgando desde que había arribado a la aldea.

-Si sigues haciendo eso, te tendrán miedo…

-¿Para qué me está siguiendo? – inquirió la niña sin siquiera voltearse para mirar a quien la seguía.

-¿Piensas irte?

-Sí. Y eso no le incumbe a nadie de aquí.

-Pudiste haberte ido cuando te escapaste del hospital.

-¿Por qué me quieren retener aquí? – cuando se giró se sorprendió de ver a Sakura.

-¿Tu sabías que no eras la única Uchiha de Konoha?

Hikari se sorprendió por la respuesta.

-¿No lo sabías?

-No… Gomen por haberme escapado – se disculpó – A veces, cuando estoy muy molesta, - explicaba – mis… mis ojos… cambian… y… y siento como si quisiera gritar que… que están siendo injustos… y así… ¡agh!... no sé cómo explicarlo, pero es como si quisiera descargar toda mi ira con la primera persona que se me atraviese…

Sakura contuvo un suspiro y abrazó a la niña.

"Jamás alguien me había abrazado de esa manera. Como si ella quisiera protegerme, como si… como si ella…"

-¿Sakura? – el muchacho detrás de ella colocó una mano sobre su hombro.

-Hola, Naruto. – saludó. –Mira, ella es Hikari.

-Hola… Hajimemashite - saludó amablemente la niña estrechándole la mano.

-Hola…

-¿Qué haces aquí?

-Se te olvidó esto, Sakura-chan. – le tendió una botellita con unas medicinas.

-Ah… Arigato… - sonrió.

-¿Sakura-san? Yo me voy. – dijo la niña.

-No. Espera. Naruto…

-¿Sí?

-¿No sabes si Sasuke-kun salió de su casa después de nuestra visita?

-Creo que no...

-Bien. Necesito hablar otra vez con él, es urgente. Nos vemos Naruto. Mata ashita

La pelirrosa tomó de la mano a la pequeña y la condujo por unas calles de Konoha.

-¿A dónde vamos?

-Te lo contaré cuando lleguemos.

Tocó la puerta del departamento del solitario Uchiha. Nadie abría.

"Oh, no" susurró la pelirrosada "Ya se ha ido". Junto una gran cantidad de chakra en su mano y derribó la puerta de un solo golpe.

"Jamás pensé que sería tan fuerte" pensó con nerviosismo la niña.

-Se ha ido… - susurró Sakura.

-¿Quién?

-Sígueme.

La niña era rápida, pero aún así le costó un poco de trabajo seguir con el ritmo de su acompañante, hacia la torre de la Hokage.

o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.

-Así que has decidido irte ¿eh?

Sasuke no respondió, sólo inclinó levemente la cabeza como asintiendo.

-¿Y puedo preguntar por qué has tardado tanto tiempo en tomar tu decisión?

-Tengo mis razones – se limitó a contestar.

-Bien… - Tsunade rebuscó entre sus documentos.

Todo lo referente a su partida estaba listo, pero necesitaba que él diera su consentimiento. Cuando por fin encontró los papeles, pidió que firmara.

-Sólo pon tu nombre. – Sasuke tomó la pluma – Pero te recuerdo que cuando pongas tú firma quedarás oficialmente fuera de ésta aldea…

-Lo sé…

Cuando la punta de la pluma tocó el pergamino, alguien irrumpió en la habitación.

-¡Detente! – gritaron, haciendo que Sasuke derramara la tinta sobre el papel.

-¡Sakura! – se escandalizó Tsunade al ver tan descortés forma de entrar.

-Sumimasen – se disculpó.

Detrás de ella entró Hikari.

-¿Sakura-san?

-¿Hikari? – preguntó la rubia notando la presencia de la perdida.

-Supongo que tendré que esperar, ¿no? – preguntó Sasuke un poco molesto.

-Sólo serán un par de días, hasta entonces recuperaremos los documentos oficiales.

-Con permiso. – el pelinegro se levantó y pasó al lado Sakura y Hikari.

-¿Por qué has entrado así? – le reprendió Tsunade.

-Lo lamento.

Hikari observó cómo Sakura intentaba disculparse con su maestra, y se escabulló para seguir al hombre que acababa de abandonar el despacho.

-¡Espera! – gritó la niña.

El Uchiha no detuvo su paso.

-¡Por favor!

Sasuke se volteó hacia ella, y la niña llegó hasta él muy agitada y con las mejillas encendidas de la emoción. Presentía que él era uno de los pocos vínculos con su padre. Pero no entendía por qué.

El pelinegro se limitó a observarla. Era una copia exacta de su hermano, salvo tal vez que ella era castaña de ojos azul marino y… era una mujer.

-¿Cuál es su nombre? – preguntó la castaña.

-Sasuke, Uchiha Sasuke.

-Uchiha Sasuke… - repitió recordando las palabras de Sakura "¿Tu sabías que no eras la única Uchiha de Konoha?" – Ahora lo entiendo…

-¿…?

-Siento como si la gente que vive aquí sabe más que yo de mí. Piensan que soy también un Uchiha, como usted.

-¿Tu no lo crees?

-No.

-¿Por qué?

La inocencia con la que hablaba aquella niña le estaba haciendo dudar. Si era hija de Itachi, no había heredado su carácter ¿o si?

-No lo sé. – respondió sin más.

Ninguno de los dos se había percatado de lo lejos que habían caminado desde el despacho de Tsunade. Sasuke, al principio deseó no tener siquiera contacto visual con la niña, por lo cual había decidido irse nuevamente de la aldea. Pero ahora había cambiado de opinión…

Le sonrió a la pequeña.

-¿Tienes un lugar donde pasar la noche?

Hikari recordó lo mal que se había portado con la madre de Sakura, así que negó.

-No.

-Entonces… serás bienvenida en mi casa.

-Arigato – hizo una leve reverencia.

"Después de todo, uno de mis objetivos era restablecer mi clan. Creo que ella es digna de llevar también el linaje Uchiha… además, es mi sobrina, no puedo dejarla sola."

o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.o.O.

Gracias por leerlo )

Xauu!!

G