Titulo: El Fénix de Osiris.

Por: M.P.17

Resumen: Harry Potter no sobrevivió, pero Héroe fue proclamado. Voldemort desapareció, pero muerto fue creído. Ahora 17 años después de esa fatalita noche de las cenizas un guerrero surgirá, ¿pero de que lado peleara?

AN:¡¡¡ Capitulo tres, terminado! Jajajaja, bueno pues esto ah sido lo mas rápido que eh terminado un capitulo, no se si logre 'updatear' tan pronto otra vez. ¡¡¡La razón fue que me enferme! En mi segunda semana de Universidad...bueno ya que, mejor para los lectores…

¡¡¡Gracias a Jim y a cun87, muchas gracias a ambos!

Zu…uuuy, creo que te eh decepcionado! Si lees este capitulo te vas a dar cuanta por que…¡¡¡sorry!

¡¡¡Y Muchísimas Gracias a Cissy Black-Potter y a Lonely.Julie!

¡¡¡Por fa, lean y reviewen!

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Dieciséis años después…

Draco Malfoy por fin se graduaba de la escuela. En dos días la entrega de diplomas y la ceremonia de despedida se llevarían acabo en el estadio de Quidditch. Draco se graduaba con honores, salía con la placa de 'Head Boy' de su generación, y como capitán del equipo de Quidditch de su casa Slytherin.

Pero nada de eso realmente le importaba, a Draco lo único que le importaba era salir al mundo real y unirse a su padre y hermano en la lucha con el 'Dark Lord'.

Draco aunque jamás olvidado por sus padres, no era el favorito de los hijos Malfoy. Y el era conciente de esto, y aunque sentía algunas veces envidia de su hermano Lucas, la relación que ambos tenían era mucho mas fuerte que cualquier rivalidad que como hermanos pudrían tener.

Para su padre Lucas era el hijo perfecto. Poderoso e inteligente, siempre comportándose como era debido de un Malfoy, con Lucas era difícil saber que estaba sintiendo, pues podía esconderse bajo una mascara de indiferencia que hacia sentir a Lucius Malfoy orgulloso. A diferencia de Draco que muchas veces perdía le compostura y se dejaba llevar por sus emociones.

Y por supuesto estaba su Madre, quien aunque jamás le negó nada y siempre le dio amor, estaba loca por Lucas. Narcisa Malfoy era obvia al demostrar cuanto quería a su hijo de pelo oscuro, y para ella Lucas no podía hacer ningún mal. Draco creció en un hogar con lujos y amor, pero aun así siempre se vio opacado por su hermano menor por tres minutos. Y por eso mas que nada Draco conocía la necesidad de esforzarse a ser el mejor, fuera y sobre todo dentro de la escuela donde no se encontraba bajo la sombra de su hermano Lucas.

Y esa era una de las muchas excentricidades de los Malfoy, su hermano menor no entro como todo niño 'pureblood' de once años a Hogwarts, ni a ninguna otra escuela mágica. Cuando ambos cumplieron los once años, la noticia de que Lucas se quedaría atrás fue inesperada para los dos hermanos, y aunque Draco al principio sintió alivio de poder ser parte de la escuela de magia, fue mas tarde otra cosa mas donde Lucas sobresalía por encima de el.

La educación de Lucas fue dada por los mejores tutores privados, por Lucius y algunos 'Death Eaters' y cuando Lucas cumplió los catorce años el mismo 'Dark Lord' lo entreno en las artes oscuras y le enseño hechizos antiguos.

Si, Draco no podía esperar el momento de unirse a su hermano en la lucha con el 'Dark Lord', en poder por fin pelear sin tener que esconder sus lealtades, y sin tener que estar bajo la incansable mirada del viejo Dumbledore.

Pero sobre todo, Draco no veía la hora de por fin dejar atrás a la 'Head Girl'. La muchacha que se le había metido a la cabeza haciéndolo pensar cosas que jamás se habría podido imaginar. No podía esperar el momento de poder alejarse de ella, quien con tal solo su presencia lo hacia dudar de todo en lo que se le enseño a creer.

Por que para un Malfoy era impensable asociarse con gente como ella, pero aun más terrible era la idea de que un Malfoy pudiera sentir algo más que aberración hacia alguien de tan sucia sangre.

Y eh ahí el problema del joven Malfoy, pues Draco tenia sentimientos inexplicables para con la 'Head Girl', el sabia de la inferioridad de esta, sabia de lo sucia que era esta junto a el y su sangre pura, pero aun así no podía dejar de pensar en ella. No podía dejar de observarla, de verla caminando por los pasillos, de sentarse exactamente en frente de su lugar para verla comiendo en el comedor, de estar detrás de ella en todas las clases que tenían juntos, de esconderse tras los estantes de la biblioteca viéndola estudiar, ella era su obsesión. Una obsesión que Draco sabia podía ser su perdición.

Si, definitivamente Draco ya quería salir de la escuela y poder despedirse de sus días como estudiante en Hogwarts, dejando atrás a la 'Head Girl' y todo lo que esta implicaba.

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El sonido de unos pasos decidíos resonaban dentro de la ala este de la inmensa tipo mausoleo mansión de los Malfoy, grande y fría, pero con la suficiente imagen de riqueza para darle un aspecto intimidante.

La figura imponente con su túnica negra hecha de la mejor tela volando tras el era toda una fuerza que admirar, este hacia ver a todo quien lo viera el poder que poesía, la confianza y el dinero.

El joven Lucas Malfoy era fuerte e intimidante y este lo sabía. Sabia que con tan solo una mirada de sus fríos ojos verdes podía dejar helados hasta al mas fuerte de los 'Death Eaters', sabia cuanta gente temía hacerlo enojar o tener que lidiar con el cuando tenia unas de sus legendarias jaquecas.

Su pelo negro como la más oscura de las noches, revuelto y despeinado le daba un toque de descuido a su ya impecable imagen, su pelo tan distinto a su hermano mayor por tres minutos. Lucas Malfoy era lo opuesto a su hermano Draco, el era oscuro mientras Draco era claro, eran como el día y la noche, pero el afecto entre ambos era indudable.

En ese momento se dirigía al estudio de su padre. Cada paso lo acercaba más a las puertas y aunque su cara no diera indicio alguno de su estado de ánimo, Lucas estaba furioso. Estaba harto de tener que esconderse como rata de alcantarilla, como ese idiota de Pettigrew que siempre tartamudeaba al verlo, estaba cansado de tener que quedarse atrás mientras todo el mundo seguía con su vida.

Era irónico, pero Lucas aunque jamás lo diría, envidiaba a su hermano mayor Draco. El vivía las cosas que Lucas habría deseado poder vivir, el no tenia el peso ni la responsabilidades que se le habían dado a Lucas desde temprana edad, ni tenia que sufrir la presencia de Voldemort.

Por que Lucas no negaba lo mucho que le gustaba tener poder suficiente como para matar a alguien sin siquiera sudar si la ocasión lo ameritaba, la diferencia era que a el no solo buscaba utilizarlo para eso, ni encontraba satisfacción ni gusto alguno al matar. Mataba cuando era necesario, y por que era para la causa en la que creía firmemente, la causa donde su supremacía como mago y su sangre lo hacia ser mas que cualquier muggle-born.

Pero en ocasiones sentía tal opresión dentro de el, que Lucas iba a buscar peleas en bares muggles en donde descargaba toda su frustración en la cara de algún pobre muggle, peleando solo con los puños, una destreza en la que era muy bueno.

Si el terminaba la noche con un ojo morado, el contrincante no la cantaba al día siguiente.

Pero esa era la vida de Lucas, esconde todo lo que sientes, no dejes a nadie ver debilidad, no permitas a nadie acercarse lo suficiente a ti como para que conozca quien eres, no conozcas a nadie lo suficiente como para dejarla entrar en donde no hay barreras para impedir que te lastimen.

Y aunque la mayoría del tiempo esto le parecía bien, pues Lucas siempre a sido una persona reservada, llegaba un punto en el que se sentía encerrado en si mismo sin poder encontrar la salida. Eh ahí la razón de su furia, pues cuando parecía que por fin Lucas había encontrado una salida se entero que la puerta se cerro, y por nada menos que su propio padre.

Lucas no había vivido una vida normal, y todo por su padre quien decidió que su hijo menor no tenia por que ir a la escuela, y si Lucas se agradecía, pues aprendió cosas que jamás habría visto de haber ido a Hogwarts, lamentaba no haber conocido la vida de estudiante.

O al menos lo lamentaba cuando era mas joven, ahora a sus 17 años solo quería la libertad para hacer lo que se le daba la gana, quería la libertad para decidir como y cuando iba a pelear. Por que estaban en guerra, y el sabia su valor, y no podía entender las razones por las cuales su padre encontraba formas de restringirlo y no permitirle unirse a las redadas que hacían los 'Death Eaters'.

De golpe se abrieron las dos puertas que habrían al estudio en donde Lucius Malfoy administra sus negocios y parado justo en medio estaba Lucas irradiando poder. Lucius continúo escribiendo su carta sin levantar la vista.

"¿Lucas, a que debo esa dramática entrada si se puede saber?"

Lucas se dirigió hacia una de las cómodas sillas que había frente al inmenso escritorio de madera donde Lucius efectuaba sus negocios, este de dejo caer en la silla y sin dejar di mirar la figura de su padre contesto.

"Padre, estoy seguro que tienes idea del por que de mi entrada."

La pluma con la que Lucius estaba escribiendo se freno imperceptiblemente al oír el tono del joven. Aun con el 'padre' utilizado, las palabras de Lucas eran tan amenazantes que no por primera vez Lucius sintió temor del joven al quien llamaba hijo. Por que Lucas no levantaba la voz para hacerse escuchar, con simples palabras que en cualquier otro no serian más que palabras, eran suficientes para intimidar.

Poniendo suavemente la pluma sobre el escritorio Lucius volteo a ver a su hijo sentado frente a el. Y como siempre fueron los ojos de Lucas lo que Lucius vio primero, los ojos verdes como esmeraldas, tan parecidos y al igual tan distintos a los de la muchacha que Lucius recordaba.

Viendo lo fríos que eran estos, le vino a la mente a Lucius lo que muchos 'Death Eaters' murmuraban acerca de los ojos de su hijo, decían que eran del mismo color que el 'Avada Kedavra', y que era como ver tu muerte reflejándose en ellos.

"Lucas, entiendo tu enojo, pero ya hemos estado aquí antes, y creo que sabes que no tengo que darte explicaciones de mis acciones."

Lucas retrocedió un poco en su avance buscando respuestas, pues conocía a su padre y pelear con el no llevaría a ningún lado, aun cuando Lucas llevaba años de no temerle.

"Lo se padre, y yo no vengo por explicaciones, tu tendrás tus razones al quererme aquí cerca de ti, solo esperaba que me dieras algo que hacer, ya que no puedo ir a la redada de Diagon Alley esta noche."

Lucius entendía la frustración de su hijo, lo conocía, y sabia que Lucas no entendía las razones por las cuales el era siempre dejado atrás. Pero Lucas no podía ver la importancia que tenia el en el juego que Lucius llevaba jugando por mas de dieciséis años.

Por que mucho cambio desde esa noche dieciséis años atrás cuando Lucius planeo la vida del joven, cosas que no había previsto. Lucas sobrepasaba sus expectativas, era todo lo que habría deseado en un hijo, era fuerte y arrogante, capaz y muy pero muy poderoso.

Pero sobre todo fue el retorno de Voldmort antes de lo que había previsto, lo que hizo que muchos de las cosas que Lucius tenia en mente se fueran cayendo una a una. Por que en el momento que Voldemort escucho la noticia de que uno de sus seguidores tenia un hijo muy poderoso para sus años, demando una entrevista con el niño.

Parecía que era el final para Lucius, pues al ver quien era en realidad el niño Voldemort los mataría a ambos, pero fue la gran sorpresa cuando el mismísimo 'Dark Lord' decidió entrenar al muchacho para que llegara al poder aun mas inmenso que tenia como potencial. Y Lucius subió por encima de los demás en los ojos de Voldemort, pues para el, este había sido el que le había traído en bandeja de plata al niño en quien años atrás había encontrado su caída.

Los planes que Voldemort tuviera para Lucas los desconocía, pero de que el muchacho tenia que estar lejos de la vista publica hasta que fuera el momento preciso era algo que Lucius podía concordar con el 'Dark Lord'.

Pero la verdad, la realidad del por que Lucius era tan reservado cuando de Lucas se trataba, era que quería al joven como su propio hijo, y sabia que algún día Lucas tendría que enfrentarse a Voldemort de una manera o otra, y ya no era simplemente una herramienta para el plan de Lucius, Lucas era su hijo, era un Malfoy.

"En dos días es la graduación de tu hermano, y eh decidido mandarte a un viaje por el mundo en donde podrás aprender nuevos encantamientos y magia antigua."

Una ceja negra levantada fue la única respuesta del joven, suficiente para Lucius de continuar.

"Podrás encontrar muchas de las cosas que se has estado buscando, piénsalo como un regalo de graduación."

"¿Pero no es Draco el que se gradúa padre?"

Lucas odiaba que hiciera menos a Draco, quien era la única persona Lucas tenia una relación verdadera, entre el y Draco no había secretos. O al menos no muchos.

"Draco tiene otra tarea que hacer, bastante tiempo a holgazaneado en esa escuela, ya es hora de que muestre sus colores y haga algo productivo."

"Draco se gradúa con honres padre, y ha hecho cualquier cosa que has pedido de el."

"Pero no es fuerte, es débil y no tiene madera para ser el heredero de la familia, como me habría gustado que tu hubieras nacido antes."

Lucius creo todo la historia de los cuates Malfoy, como Draco había nacido primero por tres minutos, pues entonces tenia que mantener el nombre Malfoy, y no iba a poner como heredero al bebe que había traído una noche. Pero con el paso de los años, Draco era el que seguía a su hermano 'menor' y era Lucas el que sobresalía en todo lo que se proponía y siempre sacaba de apuros a su hermano 'mayor'.

La cara de Lucas mostraba cuantas veces ya habían tenido esa misma conversación, y cuanto le molestaba la forma que su padre trataba a Draco.

"El punto es Lucas que Draco tendrá que probarse a si mismo sin ti ahí para siempre sacarlo de apuros."

"¿Entonces esa es la razón de mi viaje?"

"Una de las muchas, pero lo que quiero es que estudies con Gringotts en Egipto, y regreses como embajador de estos en el Ministerio de Magia. Tendrás un trabajo cuando regreses, y serás nuestro miembro clave dentro del Ministerio."

"¿Egipto?"

Lucius conocía el interés de su hijo por Egipto, aunque no sabía la razón de tal interés.

"Si, el viaje terminaría en Egipto, regresarías a Londres para tu trabajo en un año a partir del veinte y nueve de Junio. Es lo único que te pido, diviértete, conoce el mundo sin los tediosos papas para detenerte como en las vacaciones familiares, pero ya para Marzo te quiero en Egipto. Aprende de los goblins, y regresa preparado para tu trabajo, tanto como el del ministerio como del de espía."

La cara de Lucas no mostraba emoción alguna, y sin una palabra más para su padre se levanto de la silla dirigiéndose a la salida. Lucius sorprendido pregunto a la espalda de su hijo.

"¿No me vas a dar tu respuesta?"

Y Lucas sin siquiera voltear contesto.

"¿Padre, a caso era una pregunta?"

Ya cuando las puertas del estudio se habían cerrado tras la figura de su hijo, Lucius sonrió a si mismo, y dijo.

"Claro que no muchacho, claro que no…

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¡¡¡Otro Capitulo terminado! Se que la dirección en la q va este fic párese muy predecible en algunos momentos, solo quiero decir que para muchas cosas tengo varios twists bajo mi manga, ¡¡¡y que espero poder aunque sea shockear a algunos de ustedes! Bye nos vemos pronto, ¡¡¡please reviewen antes de irse!