Titulo: El Fénix de Osiris.
Por: M.P.17
Resumen: Harry Potter no sobrevivió, pero Héroe fue proclamado. Voldemort desapareció, pero muerto fue creído. Ahora 17 años después de esa fatalita noche de las cenizas un guerrero surgirá, ¿pero de que lado peleara?
A/N: Disfruten!
Jim, muchas gracias, y no, no eres pesado! Al contarais, gracias.
Zu…la Head Girl si es quien decías, ¡pero antes de q huyas! Eso no quiere decir q ella sienta algo por el ni q lo vaya a pelar, esto es H/Hr. Vas a ver q onda en ese sentido…haber si continuo shockeandote.
Gracias a Lonely. Julie, Cissy Black-Potter, harrysgirl5, y a Aego. Muchas gracias, me encanta q este gustando mi historia.
Por fa lean y reviewen!
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Lucas se dirigió al salón donde su madre pasaba las tardes después de su conversación con su padre. Estaba emocionado y le había costado trabajo mantener su cara libre de expresión con su padre, pero lo había logrado y ahora por fin tendría su libertad que tanto quería.
Entro despacio para no asustar a su mama, que estaba sentada en un sillón tapizado de las mejores telas, viendo muestrarios para remodelar el ala norte, que al parecer ya estaba demasiado pasada de moda a solo tres años de su última remodelación.
"Buenos días madre, espero haya dormido bien."
La voz fuerte y algo ronca de su hijo hizo a Narcisa levantar la vista de las diferentes telas en su regazo, y con una sonrisa radiante se levanto dejando a un lado las telas, y se acerco a Lucas abrazándolo.
"¡Lucas, eres incorregible! Siempre tratando de bromear con tu vieja madre."
Ambos sabían que de 'vieja' Narcisa no tenia nada, pero era algo que hacían, Lucas se comportaba todo serio y rígido, sabiendo lo mucho que le molestaba a su madre, y Narcisa decía que el tenia que ser bueno con ella, pues ya estaba vieja.
"Ya me conoces mama, siempre el bromista. En realidad vine por que tengo noticias."
Narcisa al ver la sonrisa radiante de su hijo que no mucha gente tenia el placer de presenciar, no pudo pero compararla con la sonrisa del hombre que hacia más de dieciséis años había encontrado su muerte, el mismo hombre que le había robado el corazón. Lucas reía con la misma intensidad y forma que lo había hecho el.
"Ven hijo siéntate y cuéntamelo todo, pero antes dime que color prefieres. ¿Azul real o este de aquí?"
"¿Qué, oh, pues, yo…am. Mama, no se ¿el azul?" Lucas podría ser intimidante y fuerte pero al igual que la mayoría de los hombres se veía fuera de su liga cuando tratando con telas y arreglos. Si era sincero, esas cosas lo ponían nervioso.
"¿El azul? ¡Pero si esta horrible! No mejor me voy con este de aquí. Que era lo que me ibas a decir, parecías muy emocionado."
Lucas rió al oír las palabras de su mama, y dijo.
"Y lo estoy, mi padre me acaba de informar de un viaje al que me voy a embarcar en dos días, ¡es lo que eh querido desde hace años mama!"
"Me da mucho gusto hijo, se lo mucho que deseas poder salir como un adulto libre al mundo. ¿Y a donde vas a ir?"
Lucas veía a su madre con una sonrisa, era una mujer muy bella y sofisticada, hacia la búsqueda de fábricas y telas en muestrarios parecerse a un evento con la realeza.
"Pues, ¿A dónde no voy a ir? Seria la pregunta adecuada."
Narcisa al escuchar la sonrisa en la voz de Lucas sintió felicidad por su hijo, odiaba lo que Lucius había hecho de el, como lo educo para ser una persona cerrada y sin diversiones. Pero aun así, Narcisa sintió angustia y aprensión al pensar en Lucas lejos de la mansión, lejos de ella.
Desde aquella noche cuando Lucius llego a ese mismo salón con un bebe en brazos la vida de Narcisa no volvió a ser la misma. Al principio fue difícil para Narcisa encontrar las fuerzas para poder estar con el pequeño Lucas, pero al darse cuenta que el bebe era lo único que quedaba de aquella persona a la que había querido tanto, Narcisa se metió de lleno a la crianza y a amar a Lucas.
Y no fue nada difícil amarlo, desde pequeño Lucas tenia algo que te atraía y demandaba tu atención. Fue cuando ambos niños tenían cinco años cuando Lucius encontró en Lucas al hijo que según el era digno de llamarse Malfoy.
Lucas era el explorador, el aventurero, el que buscaba los problemas y Draco lo seguía. Draco hacia todo lo que su hermano menor decía, para el Lucas era la voz de la razón, y aunque muchas de las ideas de Lucas terminaban en problemas, era el, el que los sacaba de estos al final.
Narcisa recordó la vez cuando Lucius se dio cuenta del potencial y del temple de Lucas. Fue cuando ambos niños tenían cinco, habían estado jugando al 'mago enloquecido', que era un juego donde uno pretendía haber perdido la razón y aventaba hechizos al oponente, mientras el 'indefenso mago' corría tratando de no ser golpeado. Era un juego que se la había ocurrido a Lucas, pero en esa ocasión era Draco el 'mago enloquecido' y de lo que ninguno de los dos niños se había percatado era que su juego los había llevado al estudio de su padre.
Uno de los hechizos de Draco golpeo la puerta del estudio abriéndolas de golpe, causando un disturbio en una junta 'importante' en la que estaba Lucius, este furioso por el disturbio se paro de golpe de su escritorio, y caminando con paso intimidante y ojos furiosos se fue hacia Draco, quien no podía dejar de ver a su padre con ojos temerosos. Fue cuando quedaban pocos segundos para que Lucius agarrara a Draco cuando Lucas se paro frente a su hermano menor y le dijo a su padre sin temor. "Fui yo padre, yo golpee las puertas."
Lucius se quedo sin moverse observando al pequeño niño de cinco años parando frente a el, tratando de proteger a su hermano. Vio la determinación de Lucas, los ojos desafiantes y llenos de una fuerza que aun a los cinco años Lucius podía ver. Este simplemente se rió y sacudió la mano para darles a entender que los estaba corriendo.
Ese fue el día en que Lucas se convirtió en un verdadero Malfoy, y Draco en la deshonra de su padre.
Narcisa conocía todos los detalles de aquel incidente de distintas perspectivas, de Lucius quien no dejo de repelar cuando le contaba como Draco se escondió detrás de Lucas quien Lucius sabia no era el que abrió las puertas, de ambos niños quienes le contaron a su madre lo que su padre había hecho cunado irrumpieron su junta, y de su fiel elfa que todo ve y todo le cuenta.
"¿Madre?"
Los ojos verdes chispeando de curiosidad estaban puestos fijamente en los de Narcisa, y esta se quedo perdida en ellos.
Ojos Verdes.
Nadie en su familia tiene ojos verdes, o al menos no de ese tono. Verdes como los de Lily Potter. Potter.
James Potter. Narcisa solo suspiro profundo, tratando de no dejarse perder en las memorias pasadas que parecen ya de otra vida.
"¿Mama, estas bien?"
Mama. Eso era ella para Lucas. Era su madre, ella fue quien lo crió, le dio amor y lujos. Fue ella quien lo cuido cuando se enfermo, o lo consintió cuando estaba triste o deprimido de que el no podía ir a Hogwarts. Ella. Solo ella. Ella es la madre de Lucas Malfoy, y no importaba el color de sus ojos, ni de que tono eran. Narcisa Malfoy es la mama de Lucas, hijo de James Potter.
"Si hijo, disculpa es solo que te voy a extrañar mucho, y aun ni me dices cuanto tiempo vas a estar ausente."
Lucas sonrió de nuevo, era tan distinto al hombre que enseñaba cuando en presencia de su padre o de algún 'Death Eater', en ese momento Narcisa podía ver al joven de diecisiete que Lucas era, que podría haber sido si no hubiera sido por Voldemort.
"Me voy todo un año mama. Y antes de que digas algo, entiende que aunque es mucho tiempo, es algo que necesito hacer. Necesito encontrarme, sin nadie quien me diga lo que se espera de mí, quiero ver nuevas cosas y aprender nuevas formas de vidas, nuevas culturas. Tu mas que nadie mama sabes mi desesperación, y puedes entenderme."
Narcisa si entendía, más de lo que se podía imaginar Lucas. La diferencia fue que Narcisa simplemente se quedo y acepto lo que se esperaba de ella. Aclarándose la garganta Narcisa pregunto a un emocionado Lucas.
"¿En dos días partes?"
"Si el veinte y nueve, padre fue muy explicito sobre la fecha, ¿Por qué?"
"En dos días es la graduación de Draco, y estoy segura que Draco espera que estés ahí."
"No puedo ir mama, mi padre ya me lo había dicho. Draco lo sabe también, parece que mi padre tiene algo en contra de Hogwarts, o al menos algo en contra de mi cerca de Hogwarts."
Lucius si tenía algo en contra de Lucas cerca de Hogwrtas, el joven no podía ni ir a Hogsmead. Dumbledore podrá ser un viejo mago, y abecés podrá aparentar descuido, pero la realidad era que detrás de esos ojos azules centelleantes había una mente audaz y perspicaz que Lucius temía descubriera la verdad.
"¿Entonces en dos días te iras y no te veré hasta en un año?" Los ojos de Narcisa comenzaron a llenársele de lágrimas, y Lucas rápidamente se paro a abrazarla, sentándose de nuevo lo más cerca posible a ella en el sillón.
"Mama, no llores sabes que no me gusta verte llorar. Además no es como si no fuera a regresar, yo se que un año es mucho tiempo, pero antes de que te des cuenta voy a estar de regreso, vas a ver,"
Narcisa simplemente se aferro al cuerpo de su hijo, lo abrazo con las lágrimas cayéndole de los ojos sin poder pararlas.
"Lucas te voy a extrañar tanto. Tú y Draco son lo único que realmente me importa en la vida Lucas, solo tú y Draco. Ambos me dieron una alegría que jamás creí posible, que no esperaba en mi vida, los amo tanto Lucas, tanto. Por favor prométeme que no importa que, siempre vas a regresar a mi."
Lucas se desprendió del abrazo de su madre para verla a la cara, nunca había oído hablar a su mama con tal fuerza, con tal desesperación. Su cara pálida y con lágrimas toco el corazón de Lucas.
"Mama-
"¡Prométemelo Lucas! Prométemelo."
Sorprendido por el tono de su madre, y sin realmente comprender la angustia de su madre ante tal pedido Lucas contesto.
"Te lo prometo."
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El estadio de Quidditch estaba lleno de sillas, acomodadas viendo hacia un podium donde minutos atrás los graduados de Séptimo año de Hogwarts habían subido a recibir sus diplomas. Los discursos de ambos 'Heads' habían sido inspiradores y bien recibidos por el publico. En general la graduación había sido todo una fiesta, una luz de felicidad en medio de tanto odio y guerra.
Draco estaba dentro de una ante sala junto al podium esperando al Director Dumbledore para hacerle entrega de la placa de 'Head Boy' tenia en la mano la diploma que le acababan de entregar sus profesores, y en la silla junto a el estaba su toga ceremonial que como hombre mago adulto era costumbre usar.
Su padre y madre estaban afuera junto con los demás padres esperándolo, Draco había visto las lágrimas de su madre durante su discurso, su cara brillante llena de orgullo y felicidad. Y también había visto a su padre con su cara de indiferencia que siempre tenia.
En la bolsa de su pantalón estaba la carta de Lucas, donde se despedía de el y le contaba lo que tenia que hacer. Draco estaba avergonzado de si mismo, pues esa mañana después de leer el contenido de esta había sentido coraje y celos de Lucas. Pero la realidad era que Lucas siempre veía por Draco, siempre se preocupaba por el y era una forma muy mala de agradecerle las cosas que Draco sabia Lucas hacia por el con su padre.
De pronto una risa femenina irrumpió sus pensamientos, y la puerta de la entrada se abrió, para después quedarse entreabierta. No lo suficiente para poder ver alguien del otro lado, pero si para escuchar voces.
"¡No, Terry! Espérame afuera, tengo que-mmmm tengo que entregar mi pl-mmmm"
Draco sentía que iba a vomitar de solo escuchar al idiota de Terry Boot con la 'Head Girl'.
"¡Terry! Jajajajaj, ya enserio. Tengo que entrar, nos vemos en unos minutos."
"Solo uno mas Hermy…por favor"
En silencio que siguió a esa patética suplica le respondió a Draco lo que la 'Head Girl' y el 'lindo niño' Terry Bloody Boot, estaban haciendo. Después de unos segundos la puerta se abrió de nuevo y entro la muchacha.
Esta estaba vestida con un simple vestido blanco veraniego sin mangas que le acentuaba su figura. La toga color azul claro, que representaba a una mujer bruja adulta graduándose, colgaba de su brazo. La muchacha paro en seco al encontrarse frente a frente con Draco, café se encontró con gris.
"Llegas tarde Hermione."
"Estoy a tiempo Draco, ni el directo Dumbledore ni la subdirectora McGonagall están aquí."
Ambos 'Heads' habían aprendido a llamarse por sus nombres, después de un sermón de una hora en donde McGonagall señalo la importancia de dar un buen ejemplo a los grados mas jóvenes. Una hora y solo de eso se hablo la platica, por eso sin mas persuasión, Draco comenzó a llamarla Hermione, y Hermione le decía Draco.
Un silencio incomodo siguió las palabras de Hermione. Aun después de un año de trabajo en donde se trataban casi a diario, Draco y Hermione no habían podido limar asperezas ni olvidar viejos insultos.
"¿Vas a extrañar Hogwarts?"
Hermione volteo a ver a Draco tan rápido que Draco juro que se había jalado algún ligamento importante del cuello. Su cara de incredulidad ante la pregunta de Draco era imposible de no notar, pero queriendo ser madura ante la situación contesto.
"Si, voy a extrañar Hogwarts. Es como mi hogar."
"Si, yo también la voy a extrañar. Fueron de los mejores años de mi vida mi tiempo aquí."
Hermione estaba estupefacta, el tono melancólico de Draco era real, estaban teniendo una conversación tranquila y sin insultos, ¡¡ella y Draco Malfoy! Después de otro silencio incomodo ambos hablaron al mismo tiempo.
"Si es difícil-
"Que vas a hacer desp-
Draco y Hermione se quedaron viendo a los ojos, sorprendidos de haberse interrumpido, y sin más los dos comenzaron a reír.
"Por favor tu primero."
Hermione tratando de controlar la risa, dijo. "Solo iba a decir que es difícil dejar atrás los recuerdos que hice aquí, ¿y tu?"
"Oh, bueno yo te iba a preguntar que vas a hacer ahora que ya te graduaste." El tono casual no engaño a Hermione, quien estaba sorprendida de la pregunta de Draco. Habían reído juntos como si fueran amigos, algo que a Draco hizo sentir inexplicablemente contento.
"Ah, fui aceptada a un internado en el ministerio Pero la verda-
Fuera lo que Hermione iba a decir fue interrumpido por la entrada de Dumbledore y McGonagall al cuarto. Los ojos azules de Dumbledore se posaron en ambos jóvenes.
"Señorita Granger, Señor Malfoy. Que mas puedo decirles, otro año ah terminado, pero cuando el Hogwarts Express regrese el primero de Septiembre ustedes ya no van a estar entre los estudiantes. Me duele tener que decir adiós, pero le vida tiene que continuar y ahora ustedes se embarcan en otro paso que les da la vida. Ah sido un placer haber tenido a ambos como 'Heads' este año que se fue."
Los ojos de Hermione brillaban por las lágrimas sin caer, y Draco tenía un nudo en la garganta. Ahora cuando ya era definitiva su partida de Hogwarts, Draco no sentía alegría, sentía aprensión al entender que ya no era un niño y que la vida, llena de responsabilidades, lo esperaba afuera de ese cuarto.
McGonagall igual que Hermione tenía los ojo brillantes, pero parándose mas derecha y aclarándose la garganta dijo.
"Señorita Granger, si es usted tan amable de comenzar."
Los pasos de Hermione no eran del todo seguros pero al ver la sonrisa de Dumbledore le dio las fuerzas para sacar de la toga una placa brillante que entrego en la mano estirada de McGonagall.
"Hermione, an sido siete años maravillosos, eres una persona brillante y se que harás con tu vida cualquier cosa que te propongas."
"Gracias Profesora McGonagall, por todo"
"Señor Malfoy"
La voz de Dumbledore fuerte llamo a Draco quien había estado viendo el intercambio entre Hermione y McGonagall. Este con paso mas seguro que Hermione camino hasta quedar frente al viejo mago, saco la placa con las palabras 'Head Boy' escritas y se la dio a Dumbledore. Los ojos azules se clavaron en los ojos grises de Draco.
"Va llegar un momento en tu vida en la que las decisiones que hayas tomado serán las amas de tu futuro, sea lo que sea lo que escojas recuerda quien eres y quien puedes ser. Pronto va llegar un momento en el que todos tendremos que escoger entre lo correcto y lo fácil."
Las palabras de Dumbledore lo persiguieron durante todo el día, y en la oscuridad de su cuarto agarraron fuerza. En tres días recibiría la marca, donde estaría entregando su futuro al igual que su vida. ¿Pero quien era, quien era Draco Malfoy?
"¡Quien se cree ese viejo entrometido!" Aunque Draco había estado pensando algo como eso, esas palabras no habían salido de su boca, si no del otro lado de la puerta que daba al pasillo. Su padre al parecer había tenido un encuentro como el de Draco. Parándose silenciosamente Draco se acerco a la puerta.
"La audacia de recriminarnos la ausencia de Lucas, ¡y después hablar de los Potter sin siquiera cambiar de conversación!"
"¿Lucius no crees que Dumbledore sepa algo, verdad?"
"No lo se Narcisa, no lo se pero lo que si…
Las voces de sus padres se fueron desvaneciendo conforme continuaron a sus recamaras, Draco se quedo parado junto a su puerta contemplando lo que había escuchado. ¿Por qué le importaba a Dumbledore si Lucas iba o no a la graduación de su hermano? Y aun más importante ¿Por qué la simple mención del nombre Potter dejaba sus padres en tal estado de incertidumbre?
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Otro capitulo terminado! Espero q siga gustando, y si no es mucha molestia seria super increíble si me dejaran un review! Jajajajaja, de verdad! Nos vemos pronto en el capitulo 5!
