Titulo: El Fénix de Osiris.
Por: M.P.17
Resumen: Harry Potter no sobrevivió, pero Héroe fue proclamado. Voldemort desapareció, pero muerto fue creído. Ahora 17 años después de esa fatalita noche de las cenizas un guerrero surgirá, ¿pero de que lado peleara?
A/N: Hola! Perdón por la tardanza en entregar este capitulo! Pero es que eh estado súper ocupada….es el primer fin de semana desde la ves que subí el capi 6 en el que duermo como se debe! El fin pasado no dormí, fue hasta el martes q gracias a dios entro hasta las once cuando por fin pude cerrar ojo….pero bueno, mi mano ya esta mejor, mi gripa se fue y es por eso que les puedo dar este nuevo capi! No creo q me tarde para subir el capi 8 como me tarde en este.
Espero q les guste! Creo q deje mi primer cliffehanger, no se si lo vean como tal….pero bueno! Bye Lean please y reviewen
Gracias a ROBERTODD: quien definitivamente sabe que decirle a una mujer! Jaajajaja muchisimas gracias,
A Jim, cun8, aego, lima-m!
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Era ya más de un año desde el día en que había entrado a ese cuarto. Un año desde que había entregado su vida a una causa a la que día con día se daba cuanta no creía, pero a la que había jurado lealtad hasta la muerte.
Su vida no era ni seria la misma, estaba ya demasiado adentro, demasiado comprometido para poder salir de ella ileso.
"Draco, baby. ¿No vas a venir a la cama?"
Draco volteo a ver a la dueña de la voz que la había sacado de sus pensamientos. Esta era una muchacha de pelo castaño y ojos cafés que trabajaba en el Ministerio como secretaria para Madame Bones, la Presidenta del departamento de "Magical Law Enforcement"
Draco comenzó esa "relación" por que era una forma de conseguir información de adentro del ministerio, o eso es lo que se decía a si mismo. Por que al tercer día de estar juntos se dio cuenta que la muchacha no tenia acceso a la clase de información que el buscaba. Pero aun así, ya llevaban cuatro meses "juntos".
O llevaban cuatro meses acostándose. Como fuera, Draco seguía con ella aunque no quisiera aceptarlo, por que le recordaba un poco a Hermione Granger. La verdad era que intelectualmente no tenían NADA en común, pero había algo en ella que le hacia pensar en Hermione. A lo mejor era el hecho de que ambas tuvieran el pelo castaño, y los ojos cafés, pero Mónica, que era el nombre de su "amiga" no tenia las luces en el pelo que tenia Hermione, ni el brillo en los ojos que tenían los de Hermione.
Por eso seguía ahí, con ella. Por la efímera cosa que de ves en cuando veía en ella que le recordaba a Hermione.
"No Mon, hoy llega mi hermano a Inglaterra. Mi madre quiere que vaya a la mansión temprano para recibirlo."
Mónica sin vergüenza alguna salio de la cama completamente desnuda y camino seductoramente hacia el, que estaba sentado frente a la ventana viendo la lluvia caer.
"¡Draki-Draki! ¿Me vas a dejar solicitita?" Las manos de la muchacha suavemente acariciaron la espalda descubierta de Draco, abrazándolo por detrás pegando sus pechos desnudos para susurrarle al oído. "Draco, quédate, estoy segura que tu hermano entenderá que no estés ahí cuando llegue, y si te quedas podemos hacer lo que quieras. O me podrías llevar y así conozco a tu familia"
Draco tomo ambas muñecas de la muchacha y se la quito de encima, levantándose rápidamente. "No Mon, me temo que no. En ambas cosas."
Mónica indignada dijo. "¡No puedo creerlo Draco! Contigo siempre es lo mismo, nunca tienes tiempo para mí. Sabes que me muero por conocer a tu familia y tú siempre tienes alguna excusa para no llevarme. ¡Estoy harta, si te vas Draco, no te preocupes en regresar!"
Draco recogió su camisa del piso y mientras se la abotonaba le dijo a Mónica.
"Pues Mon, si eso es lo que quieres"
Mónica al darse cuenta que si ella seguí en ese curso, Draco simplemente saldría de su apartamento y jamás volvería dijo apresuradamente.
"Draki, eso no es lo que quiero. Pero tienes que dar de tu parte, baby. No puedo ser solo yo la que de algo en esta relación, hay que comprometerse."
Draco no volteo a ver a la muchacha cuando dijo. "Tienes toda la razón Mon, por que no mañana vengo cuando salgas de tu trabajo y hablamos mas a "fondo" sobre esto."
"Okay Draki, si de verdad tienes que irte y no me puedes llevar esta bien, mañana hablamos."
"Esa es mi chica, entonces vengo mañana como a las ocho."
Agarrando su túnica negra, salio del apartamento de Mónica sin darle una ultima mirada, azotando la puerta detrás de el.
Mónica seguí parada en el mismo lugar viendo la puerta en la que acababa de salir Draco y comenzó a llorar.
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Narcissa no podía estar más feliz, hoy después de un año y dos meses de ausencia regresaba Lucas de su viaje.
Las cartas que mandaba Lucas eran tan escasas y esporádicas que Narcissa no sabia mucho de lo que estuvo haciendo durante su ausencia, pero eso ya no importaba por que ya iba estar de nuevo en donde pertenece, con ella, con su familia.
Lucius al igual que Narcissa estaba extático del regreso de su hijo, llevaba toda la semana emocionado. Ambos padres no podían estar más contentos.
"Madre, aquí me tienes."
Draco entro a la sala de estar de su madre con paso decidido y después de saludarla se agacho le beso la mejilla y se dejo caer en el sofá frente a ella.
La felicidad de Narcissa se vio algo apagada al ver a su hijo mayor. Unas de las cosas que habían cambiado durante el año de ausencia de Lucas era Draco. Este ya no era el mismo, su nueva vida y "trabajo" lo habían cambiado. Lo hicieron duro, infeliz, y sobre todo amargado.
Narcissa trato de ayudar a Draco pero no hubo nada que lo sacara de su estado de infelicidad. Le dolía ver lo apagado que los ojos grises de su hijo estaban, como su sonrisa ya no era lo que solía ser.
"¿Draco, hijo has pensado sobre lo que te dije? ¿Sobre buscar a una muchacha de buena familia para sentar cabeza?"
"¡Madre! ¡Por Merlin! Tengo dieciocho años, no pienso "sentar cabeza" como lo dices en un futuro muy cercano, sin mencionar el hecho de que no eh conocido a ninguna mujer con la que me gustaría casarme."
Al decir esas palabras la imagen de Hermione le paso por la cabeza, se vio a si mismo, feliz con ella a lado, pero rápidamente esa imagen se esfumo, dejándolo sintiendo un vació al que se estaba acostumbrando a sentir.
"Pero yo misma me case a esa edad, sin mencionar que en época de guerra no es extraño que haya bodas entre jóvenes, ya ves que la hija de Greengrass se caso hace dos meses con el muchacho Zabini."
El hecho de que Daphne este embarazada no era mencionado por nadie al hablar de la boda, y no era algo que Draco diría de todas maneras, pues de nada serviría al tratar con su madre.
"Pues para ellos esta bien madre, se soportan, que ya es mas de lo que se puede esperar de un matrimonio 'pureblood', pero yo no veo en mi futuro cercano una boda."
"¡Pero Draco! Si me escucharas, yo conozco varias-
"¡Madre! ¡Suficiente! Te digo que no voy a conocer a ninguna de las 'encantadoras' hijas de tus amigas."
Draco se paro de golpe del sofá y camino al pequeño bar de la sala, donde se sirvió un baso de coñac.
"¿Que eso sobre 'encantadoras jovencitas' que escuche?"
"¡Lucas!"
Al ver a su hermano en la puerta Draco sintió un fuerte golpe de odio, al verlo ahí parado con una sonrisa, sin ninguna preocupación aparente, Draco lo odio. Lucas se dirigió a Narcissa con paso seguro, aventando una pequeña mochila que llevaba con el al sofá que previamente Draco había ocupado. Le beso en la mejilla, para después abrazarla y darle vueltas.
La risa de Narcissa fue como un cuchillo para Draco, clavándosele en el corazón. Lucas lentamente bajo a su mama al piso y dejo que ella lo viera bien.
"¡Lucas, mírate! ¡Estas tan bronceado! ¡Y fuerte! ¡Ay hijo te eh extrañado tanto!"
"¡Yo también los eh extrañado mama!"
"Bribón, si, me imagino lo mucho que pensabas en tu pobre madre mientras viajabas por el mundo."
Lucas rió, echando la cabeza hacia atrás al escuchar el sarcasmo de su madre, lo que causo una mueca apareciera en Draco quien se sentía tan desdichado.
En ese momento entro Lucius, con una sonrisa enorme que Draco podría jurar jamás le había visto a su padre.
"Lucas, hijo, bienvenido a casa."
Draco solo pudo ver la escena entre los tres. Eran la familia perfecta, todos contentos, felices de tener de vuelta al hijo que no habían visto en meses. ¿Y el? ¿En donde entraba el? Si, en ese momento Draco odio a Lucas con tal fuerza que podía sentir su cuerpo temblando.
"Estoy contento de estar de vuelta padre."
La mirada de Lucas se cruzo con la de Draco al otro lado del salón. La sonrisa de Lucas se desvaneció un poco, desde la distancia en la que ambos hombres estaban parados, Lucas vio algo en los ojos de su hermano que no había estado ahí la ultima ves que se habían visto.
Draco rápidamente se tomo el trago que aun tenia en la mano, el camino de fuego que dejo a su pasar lo hizo volver a sus sentidos, y recordar que el hombre frente a el era su hermano quien siempre a estado cuando lo a necesitado.
Dejando el baso vació sobre la barra del bar, Draco sonrió con sinceridad a su hermano mientras caminaba hacia su familia.
"Lucas, me da gusto verte."
Lucas se separo un poco de sus padres y camino para encontrarse con Draco en la mitad del salón. Verde y Gris se encontraron, y sin decir palabra encontraron los cambios que habían vivido durante el año separados. Lucas vio sufrimiento, enojo, odio y desesperación en su hermano. Mientras que Draco encontró en los ojos verdes de Lucas emoción, pero al igual desconcierto, duda, algo cargaba su hermano dentro de el que no podía explicarse, algo que no había podido encontrar en su viaje.
Se abrazaron dándose las acostumbradas palmaditas en la espalda, separándose al momento que Lucius los interrumpió.
"Lucas, espero que no estés muy cansado, por que debemos hablar sobre tu viaje."
"¡Pero Lucius! ¿Acaba de llegar, no puede esto esperar hasta mañana?"
"No querida, tenemos que hablar lo antes posible, si nos disculpas"
Diciendo esto Lucius puso su mano sobre el cuello de Lucas comenzó a guiarlo hacia la puerta.
Draco regreso al bar a servirse otra copa cuando se quedaron de nuevo solos Narcissa y el.
"¿Se ve bien, no? ¿Tu hermano se ve bien, no te parece que le haya faltado comer ni nada por el estilo verdad?"
"Madre, deja de preocuparte. Lucas ya esta aquí y no, no creo que haya sufrido ninguna clase de sufrimiento existente en el mundo."
Narcissa se acerco a Draco, y con una sonrisa melancólica le acaricio el pelo.
"No, los que sufrimos podemos distinguir el sufrimiento en los demás ¿no hijo?"
Sin decir palabra Draco salio del salón dejando a Narcissa aun con la mano levantada en donde segundos antes su cabeza había estado.
"Si, nosotros siempre vemos el sufrimiento"
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"Siéntate hijo, vamos cuéntame todo"
Lucas se sentó cómodamente en la silla frente al inmenso escritorio de su padre. No cambio mucho la oficina durante el año de su ausencia, pero cuando su vista paso sobre el librero que ocupaba la pared entera de la izquierda, el mismo extraño recuerdo que tuvo en Egipto lo asalto de nuevo.
Estaba tan absorto observando el libero que no escucho a Lucius hasta que casi terminaba de hablar.
"…y como sabes Fudge no podía ser mas idiota. Pero dime, dime, ¿como te fue? ¿Sospechan algo los Goblins?"
"No lo creo, padre. Y si sospechan algo de nuestros planes, piensan voltear hacia el otro lado, ya que ninguno hizo o dijo algo sobre mi o del hecho de que estuviera dentro de su organización."
"Si tienes razón, los Goblins siempre se van con el lado con el mejor trato para ellos. ¿Y lo lograste? ¿Encontraste lo que buscábamos?"
"Fue mas fácil de lo que pensábamos. Se todo lo que el ministerio a hecho y piensa hacer, sin mencionar la deuda que se tiene con Gringotts, y que si esta no es tratada con cuidado, el Ministerio entero se puede ver en un gran problema."
La sonrisa de Lucius se agrando al oír a Lucas, todo iba de acuerdo al plan. Lucius estaba tan orgulloso de Lucas, el mismísimo presidente de Gringotts Inglaterra se había acercado a el dos meses atrás para decirle lo bien que Lucas estaba haciendo su trabajo y que todo los Goblins esperaban grandes cosas de el.
"Bueno Lucas, no se si te acuerdes pero se suponía que debías haber llegar hace dos semanas, tendrás tus razones por el retrazo, pero ya eres esperado en el Ministerio. Mañana a las nueve de la mañana tienes que presentarte a tu nuevo trabajo."
"Si padre, tengo mis razones, ahora si me disculpas, estoy cansado y si se supone que tengo que estar a las nueve y puntual será mejor que me vaya a descansar."
Ya cuando casi había alcanzado la puerta de la oficina Lucius le pregunto.
"¿Encontraste lo que buscabas?"
"Encontré mucho, nada que buscara."
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Hermione iba tarde por primera vea desde que comenzó a trabajar para el Ministerio. El día que había que enseñarle el lugar al nuevo embajador Gringotts-Ministerio, Mandy tenía que tardarse una hora en el baño.
"Buenos días señorita Granger, ¿va algo tarde hoy no?"
"Si ya se Frank, ¿de casualidad no sabes si el Ministro Fudge haya anunciado o haya llegado con el nuevo embajador de Gringotts?"
Frank medito la pregunta mientas escaneaba la varita de Hermione, y finalmente contesto.
"No lo creo, llego hace como veinte minutos pero no dijo nada acerca de algún embajador de Gringotts."
Hermione suspiro.
"Aquí tiene Señorita Hermione, que tenga un buen día"
"Gracias Frank, ¿y espero que todo ya este bien con tu esposa?"
Frank se ruborizo, entre el guardia a la entrada personal del ministro y Hermione había una amistad algo extraña, pero si ves a alguien por un año completo cada mañana no es difícil que se entable conversación y mas adelante una clase de relación.
"Si Señorita, todo esta bien conmigo y la esposa. Solo fue un problemilla que se a solucionado"
"Me da gusto Frank, ¡y ya sabes que me llamo Hermione! Nos vemos depuse Frank."
Algo más tranquila Hermione se dirigió a su pequeña oficina que estaba un piso abajo del que se encontraba. La entrada donde Frank estaba estacionado era una entrada privada que daba directamente al piso en donde esta la inmensa oficina del Ministro.
"Oh Hermione ahí estas, que bueno. Ten estos papeles que necesitan ser llevados a archivos, y todos estos memos tienen que ser firmados para antes de las doce por todos los presidentes de los departamentos, lleva estos folders al departamento de los Aurores, ah si también el Ministro quiere comer hoy fuera, entonces reserva alguna mesa en…en ese lugar que dijo la semana pasada que quería ir."
Después de dejar una montaña de papeles, y folders la primera secretaria del Ministro se volteo y dejo a Hermione sin haber dado tiempo de que pudiera contestarle.
Malabareando su portafolio, café, abrigo muggle, túnica de trabajo y la montaña de papeles, Hermione camino cuidadosamente hacia los elevadores, fue cuando su café casi se le cae que Hermione choco contra algo o alguien causando que todo lo que traía cayera al suelo al igual que ella.
"Fíjate por donde vas"
Hermione ya estaba dándose a la tarea de recoger todo los papeles cuando una vos masculina le hablo. Furiosa por la falta de modales del hombre sin mencionar que había sido tanto la culpa de ella como de el, levanto la cabeza.
"¿Disculpa?"
Pero fuera lo que iba a decir después de eso ya no salio de la boca de Hermione al ver al hombre con el que había chocado. El estomago de Hermione comenzó a hacerse nudos y su corazón se acelero. Jamás había visto unos ojos del color como del extraño parado frente a ella, al principio viéndola con arrogancia como si estuviera observando a un insecto, pero unos segundos después algo cambio en ellos, algo que la hizo sentirse débil y un poco mareada.
Lucas había estado rondando el Ministerio, pues al parecer la incompetente de la asistente del Ministro no había llegado cuado de pronto sintió a alguien estrellarse en el. Rápidamente trato de poner a esa persona que estaba en el piso en su lugar cuando esta levanto la cabeza.
Era una muchacha, con pelo de color café peinado en un simple chongo que con la colisión había dejada escapar varios mechones que le caían frente a sus ojos, ojos color chocolate, en los que Lucas se vio atrapado por unos segundos. No podía dejar de verla, ahí agachada viéndolo a el, con un extraño brillo, un brillo que Lucas no podía dejar de ver.
Lucas cerró los ojos sacudiendo un poco la cabeza y después de aclararse la garganta dijo.
"Dije, ¿te puedo ayudar?"
Hermione solo entrecerró los ojos y volvió a tratar de recoger todos los papeles del piso. Era otro de los muchos arrogantes magos se dijo a si misma, que nada mas veían que era una mujer y se imaginaban que era indefensa o que podían conseguir algo de ella.
"Si, seguro dijiste eso"
Lucas rápidamente se agacho a ayudarla con sus cosas, saco su varita y limpio los papeles que se habían manchado de café y tomo el portafolio de la muchacha. No estaba seguro que era lo que lo había hecho sentirse tan extraño, pero la muchacha tenia algo que le llamaba la atención.
Ambos se pararon al mismo tiempo y Hermione trato de tomar de sus manos lo que tenía al igual que su portafolio.
"Gracias, pero ya me tengo que ir."
"Déjame ayudarte, ¿para donde vas?"
"No es necesario gracias, si me das mis cosas voy a poder arreglármelas sola."
"Pero insisto, vamos, ¿estabas yendo a los elevadores?"
Sin dejarla contestarle Lucas camino hacia los elevadores, Hermione exasperada con el hombre, simplemente respiro profundo y lo siguió.
Ambos entraron al elevador, que para suerte de Hermione estaba completamente vació.
"¿Qué piso?"
"Uno abajo nada mas, y gracias de nuevo, aunque no tiene por que, de verdad yo puedo sola."
"Ya estoy aquí, y no me cuesta nada ayudar a mujeres hermosas"
Hermione se trago su respuesta, pues nada ganaría contestándole a ese hombre. Pero definitivamente era un jugador, nada más vio que ella era una mujer y ya creía que tenía la situación en las manos. Claro que el hecho de que su corazón siguiera latiéndole un poco más rápido de lo normal y que el hombre siguiera tan guapo como hace unos segundos atrás no iban a afectar en su percepción de este.
"Entonces, ¿trabajas aquí?"
Hermione volteo a verlo, la voz del hombre no había sonado nada como la primera ves que lo había escuchado, era tentativa y algo suave. Un temblor le recorrió todo el cuerpo y pidió a dios que el hombre no lo haya visto.
Lucas si lo vio, y su sonrisa se hizo aun mas grande. No podía explicárselo, pero algo en esta muchacha lo tenia desconcertado, no era la mujer mas hermosa que hubiera visto, pues Lucas había tenido sus conquistas, pero no podía sacarse de la cabeza los ojos cafés, ni lo bonita que se había visto con el pelo en la cara tratando de recoger los papeles del piso.
"Si, soy la asistente del Minis-¿¡Que fue eso?"
La voz de Hermione salio un poco chillona al final, pero el extraño temblor en el elevador la había asustado.
"Mmm, me parece que el elevador se atoro"
"¿Como? ¡Eso es imposible! Nunca ah pasado algo como eso, ni sabia que fuera posible. Están manejados por magia, ¡no se atoran por que nunca deja de haber magia en el edificio!"
Lucas comenzó a picar los botones del elevador pero nada sucedió, este seguía inmóvil y ellos seguían atrapados. Juntos. Solos.
Hermione comenzó a desesperarse, no era fan de los espacios cerrados y pequeños, pero al ver al increíblemente guapo y desconcertante hombre sentarse en el piso, poniéndose cómodo, Hermione empezó a respirar más rápido.
"Entonces….¿como te llamas?"
A/N: Espero sea del agrado de todos! Me voy a apurar para el capi 8, enserio! Nos vemos después! Lean y dejen un comentario! Please! Me hace mi día, jajaja bye!
