¡Hola shiquitossss! ¿Qué tal va todo en esta vida? Bueno, les quería decir que ya no encuentro inspiración, he adquirido otras prioridades y ahora considero retirarme del mercado de la escritura, en el que no duré mucho por cierto, todos han sido grandiosos conmigo y los amo un montón, esta historia quedará inconclusa, este es el último capítulo, pero gracias por todo…
¡Nah! Que dijeron ¿Qué se libraban de mí? Para nada jajaja, no me voy, sólo quería reime un poco jeje (que cruel soy) este capítulo en definitiva fue mi favorito de escribir, y ya tengo escrita toda la historia desde que la subí, pero el trabajo, la escuela y los exámenes finales me han traído como loca, pero tenía que regresar ya.
A mis lectores de siempre (ya saben quiénes shiquitos los amooo) gracias por su constante apoyo, porque sus reviews y follows me han ayudado a no darme por vencida en esta historia.
Y bueno…¡A leer!:
Disclaimer: ¡Extra, extra!
Niña demente entra a juicio después de pelearse a golpes en una corte al no recibir la propiedad de la caricatura americana "Avatar la leyenda de Aang".
Según cuentan los testigos, la chica, cuyo nombre será cuidado por su seguridad, pero es conocida como "Atlalov" en el mundo del fandom, atacó al juez y a diversos testigos, después de que el juez negara su petición de eliminación contra el disclaimer.
"Ellos no me comprenden" aseguró molesta tras las barras.
Esperemos que esta demente chica sea llevada al manicomio más cercano… y pronto.
¡Nah! Avatar la leyenda de Aang y sus personajes no son míos, son de los guapísimos Bryke que han vuelto mi vida en un desastre.
Papeles invertidos
Capitulo 8: la señora de las hierbas, parte I
El avatar rascó salvajemente su calva cabeza, tenía que solucionar el problema y pronto, ya era mucho tener a tanto loco en la casa, si bien sus compañeros tenían un carácter complicado, cada uno a su manera, ya se había dado cuenta de cómo eran y como tratarlos, pero con las cosas así, ya no.
Zuko y Sokka se la pasaban como loquitos saliendo en la noche a nadar, o a ver a la luna con cara de transtornados y Katara y Toph estaban en pleito eterno, una por su falta de pudor y la otra por exagerada.
Si el ambiente seguía así, Aang podía afirmar con seguridad que sería necesario empezar a buscar al próximo avatar, pues el mismo se colgaría si tuviera que aguantar a sus polifacéticos amigos.
Aburrido de los dilemas diarios, Aang salió de la casa y tomó su planeador para volar cerca del agua de la playa.
Respiró el aire fresco que golpeaba su cara y disfrutó del sentimiento de libertad que de alguna manera había perdido al tratar con sus enloquecidos compañeros a los que ya no podía dejar solos, eran adultos jóvenes, pero no actuaban como tales.
Bajó la mano en repetidas ocasiones para poder tocar la cristalina agua de mar de la playa, olía a sal, le agradaba ese olor.
Llegó a la costa y empezó a caminar sin rumbo en particular, viendo al cielo de repente y admirando su bello color celeste y el blanco nieve de las esponjosas nubes, cuando menos acordó ya estaba pensando en cómo solucionar las cosas, era una isla algo grande, alguien debería saber algo.
Caminó por las aglomeradas calles de la isla y cuando se dio cuenta de a donde había parado por no prestar atención, tragó en seco.
Agradeció a los espíritus su buena suerte, pues antes de salir de la casa había tomado un gorro que no revelara su identidad como avatar, podía haber acabado la guerra y nadie lo odiaba, pero eso no significaba que ser quien era no tenía sus riesgos.
Era nada más ni nada menos que un callejón bastante oscuro, se divisaba una puerta algo oxidada e hinchada al fondo y velas en las laterales de la misma; era preocupante.
La energía en ese lugar era algo tensa, oscura casi, pero no pudo contener su curiosidad, así que siguió caminando lentamente hasta llegar a la puerta, cuidando de no hacer ruidos.
Cuando llegó, pudo ver por la rendija de la puerta algo que le quitó el aliento, Aang ahogo un pequeño grito y volvió a mirar.
Una señora gorda, bueno, más que gorda, de piel morena, ojos negros, cabello oscuro y desaliñado acomodado en dos trenzas, y pechos grandes, grandísimos,ella hacia una clase de poción de vete tú a saber.
Aang volteó su cabeza rápidamente con respiración agitada y encontró un letrero:
" La señora de las hierbas; los problemas que no conoces, ella los sabe"
El chico tragó saliva y cuando volteó vio a la señora gorda mirándolo recargada en el marco de la puerta.
"¿Que pos' que?"
"¡AHHH!" Aang se fue de espaldas ante la inesperada habla de la gorda señora, rápidamente se compuso, se paró derecho y contestó.
"¿Qué pos' que de qué?"
"¿Qué pos' que de que para qué? "la señora se le quedó observando detalladamente y le leyó su aura y todo, Aang contraatacó.
"¿Qué pos' que de que para que de quién?"
"¡A ver ya chamaco! ¡puedo ver a través de ti!"
"¿Soy fantasma? ¿estoy en el mundo espiritual?"
"No idiota, que te crees ¿el avatar?"
"¡Noo! ¡Para nada! Soy sólo un chico adolescente con gorro cómico y prendas locas" El chico de la flecha se rascó la cabeza nerviosamente y pusó una de sus encantadoras sonrisas mientras la señora de las hierba escupía al piso y se hurgaba la nariz.
"'Tonces, ¿pa' que estas aquí?" Esta vez la señora se rascó su panza y mascó algo que traía en la boca usando su tan colorido y encantador léxico.
"Es que tengo un...problema"Aang a pesar de ser todo un avatar realizado se volvió a sentir como un niño pequeño regañado.
"Si eso ya lo sé niño ¿lo olvidas? Lo sé TODO, sé de tus problemas, tus carencias, quien eres, TODO" la señora se le acercó peligrosamente a Aang y le quedó cara a cara viéndolo directamente en el ojo.
"Emm yooo ¿se podría alejar de mí?" El oji gris alejó su cara de la de la señora y esta se alejó de él echándole otro ojo.
"¿Vas a querer mi ayuda o qué?¿te quedarás ahí paradote?" La morena entró apretadamente en el marco de la puerta y dejó pasar a Aang que dudó su situación como por diez horas.
"Cuéntame, ¿cuál es tu problema?" La trenzuda se derrumbó en un cojín en el suelo que rodeaba un especie de lugar para prender fogatas, las paredes eran cafés con decorados en colores como jeroglifos, pues todos contaban historias raras y antiguas, cosa que impresionó a Aang:
Bisontes volando, las tribus unidas, familias felices, todo perfecto.
"Wow" el avatar no podía despegar su mirada de todas las coloridas imágenes, eran historias bellísimas, algunas las había escuchado de su mentor Gyatso, así que se sentía familiar con el lugar.
"Impresionante ¿no?" La señora volteó a ver al fascinado adolescente con una cara más simpática.
"¡Claro!" El de la gorra se sentó enfrente de ella.
"Bien niño"
"Ya no soy un niño señora"
"¿Me importa? No" la señora ladeó su cabeza y se cruzó de brazos.
"Bien, dígame que hacer" el maestro aire puso una cara seria dispuesto a escuchar todo lo que la señora gorda le dijera.
"Puedo ver en tu cara que tienes un enorme lío de identidades"
"¿Y cómo supo eso?"
"Tú sí que tienes un problema con los letreros niño, ¿no viste el letrero de la entrada?"
"¡Eso ya me lo dijo!"
"¡Y aun así no aprendes! Bah, estos jóvenes de ahora"
"Comprendo, no me sermonee más "el adolescente rodó sus ojos, si no fuera porque ya estaba harto de sus amigos , ya hubiera golpeado a la señora en un acto poco caballeresco y habría regresado a casa a golpearse la cabeza contra la pared .
"Aparte de que cuando entraste en este callejón estabas hablando cual loquito y pude escuchar algo de identidades"
"Eso si tiene lógica"
Los dos se quedaron viendo con miradas desafiantes y la herborista prosiguió.
"Quiero que pongas tus manos aquí" el avatar hizo como se le dijo.
"Espíritus, ¡tienes mucha energía espiritual positiva niño!"
"Sehh, ya me había dicho eso antes" la de ojos oscuros se le quedó viendo con ojos amenazantes y el avatar ya no dijo nada.
"Ahora, suéltate y déjame seguir con lo mío"
Esta se paró, fue por unas rocas y creó una pequeña llama en el centro, era de varios colores, azul, verde, morado, rojo, naranja, amarillo, tantos colores combinados, juntos en una danza coordinada y bella mientras un color luchaba por estar más fuerte que el otro.
"As asfh we te sho mi ahí ka ño jufasina tra me diz"
La morena comenzó a danzar en círculos alrededor del lugar convocando a los espíritus todo poderosos.
"Ya tenía con Zuko y Sokka" Aang se sobó sus sienes.
"Sofá han Ashh veía is hsjs sujyevw ryev"
De pronto la señora se derrumbó y empezó a convulsionar con saliva y todo en el piso y dio vueltas en su propio eje.
"Pero que..."
De la nada, la misma se paró, limpió su boca con el torso de su mano, se sacudió la ropa, y fue directo a Aang.
"Listo"
"¿Qué rayos fue eso que hizo?"
"Oh, nada en particular, sólo me comunique delicada y ordenadamente con mis amigos los espíritus"
"Claro, sobre todo con eso del orden"
"Seh ¡me encanta el orden!" La señora dejó caer su cabeza para atrás y lanzó una sonora carcajada.
"Entonces, ¿qué averiguó?"
"Pues, tienes algo ahí que dice que tu destino es salvar al mundo o una estupidez que suena más o menos así"
"Otra adivina me dijo eso antes" Aang pensó en la adivina que le dijo de su gran destino como avatar pero no de su oportunidad en el amor con Katara.
"Niño, respeta las reglas de las adivinas, brujas y chamanes, nunca, pero nunca nunca, le dices a una herborista o bruja o como sea de su competencia, ¡eso no tiene principios!"
"Ya, los respetaré, pero ¿qué debo hacer?"
"¿Y tú quién eres?"
"¡Estoy harto, me voy de aquí!"
El calvo se paró, listo para irse, pero la señora lo paró poniendo su gruesa mano en su pierna.
"Bromeaba, vamos, toma asiento, ¿o no quieres saber cómo resolver todo este lío?"
"¡Por supuesto que quiero saber! ¡Por eso estoy y sigo aquí! "el muchacho comenzaba a impacientarse.
"Lo único que tienes que hacer es darles una pócima en sus comidas, una vez al día solamente y todos al mismo tiempo, ¿capish?"
"¿Eso es todo?"
"Si, sólo dame un poco de tiempo, en unos segundos la tengo lista para ti" la "bruja" se paró y fue rumbo a un estante que estaba en la esquinita del cuarto, de ahí tomó varias cosas y empezó a molerlas y a mezclarlas, quedando un color rosado al final, quien sabe que le había puesto, pero olía bien.
La señora se acercó nuevamente a Aang, y depositó delicadamente en sus manos el fraquecillo con el líquido.
"¿Segura que funcionará?" Aang seguía debatiéndose la funcionabilidad del producto rosado, olía bien, se veía bien, y durante la preparación no se usaron hierbas que pudieran dañar a sus amigos, todo debía de estar en orden, pero aún, el avatar tenía sus dudas.
"¡Claro que funcionará! ¿por qué me tomas, charlatana acaso?"
La mujer se le quedó viendo fijamente, con unos ojos aterradores.
"C-claro que no, es solo que me encuentro muy desesperado, ya intente TODO, nada funciona"
La señora lanzó una sonora carcajada mientras le dirijo una escéptica mirada al avatar.
"¿Ya vas a dejar de cacarear como gallina y vas a aceptar la cura a tus problemas?"
"Esta... Bien"
Aang se levantó de su asiento y se dirigió a la puerta, seguido por la hierbatera, quien al llegar a la puerta le dio una palmadita en el hombro.
"Espero te sirva niño"
"Je, gracias, supongo"
"¿Cómo me vas a pagar eh?"
"Eh, yo, yo no tengo mucho dinero" el avatar puso cara de inocencia.
"Mira que graciosito me saliste, primero que disque estabas en el mundo espiritual y ahora me dices que no traes mucho dinero, que esperabas ¿no pagar?, en serio niño ¿te crees el avatar? Por qué evidentemente sólo a él le daría mi atención gratis"
"No, de ninguna manera, je ¿cuánto sería?"
"10 monedas de oro"
A Aang se le salió el alma y le regresó "P-pero yo no tengo ese dinero"
"Ja, bromeaba, serían 10 monedas de cobre"
"¿No cree que es mucho?"
"¿No crees que preguntas mucho niño?"
"Está bien, ya le pago" el maestro aire introdujo su mano en su bolsillo y buscó las monedas para pagarle a la mujer.
"Tenga" el avatar le dio las monedas a la horrible mujer.
"Gracias niño, espero te sirva" y así, la mujer después de haber recibido su pago, le cerró la puerta en sus narices.
"Vaya mujer..."
Continuará...
¿Qué tal? ¿les gustó? Espero que haya sido así, este es mi capítulo favorito.
Déjenme sus reviews si quieren apoyarme con sus palabras de aliento acá abajo, lo que sea es bueno,
Nos vemos próximamente,
Love,
Atlalov
