Ya tenía
su ropa de deportes puesta. A ratos se preguntaba por qué estaba tan
emocionado de tener a ese tipo de profesor, y aún más, de tenerlo
cerca. Terminó de arreglar su querido cabello y salió al patio.
Sólo estaba él así que se acercó sin pensarlo dos veces
- Lo
siento, pero aún no le he preguntado su nombre..
-Eh? -Yunho se
giró y se encontró con un inexpresivo Jaejoong, le sonrió como
siempre hacía y respondió -Jung Yunho. Ya estás listo?
- Listo?
-miró a su alrededor, ninguno de sus compa eros estaba en el patio-
pues solo estoy yo...
- Pues sí, porque nunca pones atención
-Jaejoong estaba pálido- Jae, avisaron que se podían ir hace unos
15 minutos.
- Queee??
- Sea lo que sea que estabas pensando,
pues te quedaste en la luna y no hiciste ni caso.
- No espere...
-claro, había estado pensado solamente en Yunho y ahora estaba
haciendo el ridículo-pero... porque está usted aquí?
- Porque
te estaba esperando.
Jaejoong le quedó mirando, se dio media
vuelta y corrió lo más que pudo para ir a cambiarse. Cinco minutos
más tarde encontró a Yunho conversando con la maestra de química y
un escalofrío le recorrió la espalda. 'Qué tanto tiene que hablar
con él si apenas llegó hoy?' De a poco jae se estaba dando cuenta
de que le estaba pasando algo no muy común con su profesor y se
estaba asustando 'Se supone que te gustan las chicas, Jae.
Contrólate ya' Empezó a caminar hasta llegar al nivel de sus
maestros como si no los hubiera visto hasta que Yunho alzó la voz.
-
Espera Jae! -se despidió rápidamente de la mujer y se dirigió con
paso rápido hacia Jae que no se detenía- Ya te vas?
- Claro que
sí! -le miró un poco sentido- no ve que nos despacharon a nuestras
casas?
- Y es que quieres ir a tu casa?- Jae se sorprendió con la
pregunta deteniéndose- Vamos, tu no vas a tu casa -y empujándole
por atrás le llevó hasta la salida- Podríamos aprovechar el día,
no?
- A ver -estaba un poco impaciente mirando el trozo de
papel- concéntrate... debes de quemarlo...
- Así no funciona!
-inquirió Micky que también se estaba impacientando
- Y en qué
estabas pensando entonces cuando quemaste la tienda?
- Estaba
enfadado...- empezó a recordar las escenas que lo llevaron a su
enojo. Su chica y un tipo que jamás había visto. Ellos, solos, en
la habitación de ella. Besos, caricias... y el papel empezó a
quemarse de a poco hasta que Junsu le tiró agua para que se
apagara.
- Ya veo... realmente eres un pirómano! -sus ojos se
tornaron brillosos y sonreía- qué se siente controlar fuego??
-
No lo controlo, Junsu. Sale solo...
- Pues entonces te encomendaré
la tarea de poner a práctica tu nuevo dote. Eso sí, sin quemar nada
que no se pueda apagar! -a Micky le hacía gracia cualquier cosa que
Junsu dijera y confiando en su nuevo amigo, asintió y se acercó a
la puerta- ya te vas?
- Supongo que tienes trabajo que hacer..
-
Nada de eso! -exclamó parándose de su silla- que tal si me acompa
as a tomar un poco de aire fresco?
- Pues si eso quieres,
vamos.
Los dos salieron de la oficina. Cada instancia como aquella
tendrían que aprovecharla. No todos los días conocías amigos así
por querer. Además Micky estaba convencido de que Junsu tenía algo
en común con él... muy en común.
Ya casi ni recordaba como se iba a una clase. Hace 2 a os que no había estado sentado en un banco con chicos a su alrededor y un hombre que hablara y hablara durante hora y media. Sus últimos dos a os de estudio sólo los tomó en la escuela de investigaciones. Tenía clases normales en cuanto a contenido pero la diferencia era que tenía un tutor privado y además tenía clases aparte que trataba todo lo que requería tener aptitudes policiacas. Un verdadero lío que lo finiquitaron hace unos días cuando le encomendaron venir a donde estaba, en un colegio privado con alumnos y clases normales. Aún no encontraba su objetivo. Quizás no estaba ahí o quizás había faltado. Luego les habían comunicado que era hora de irse ya que los profesores tenían una reunión pendiente y la cosa era que podían salir. Tomó sus cosas y observó el curso paralelo al que el pertenecía 'Tercero A'. Vio un chico salir de ahí a toda prisa hacia los camarines. Era él. Peor no podía acercarsele ahora ya que era perseguido por un profesor que caminaba a paso lento. Por lo menos ahora sabía en que salón iba su objetivo '201...' Ma ana ya vería lo que iba a hacer.
- Y
a dónde se supone que iremos se or Jung?
- Fuera del colegio
estaría bien que me llamaras por mi nombre y dejaras de tratarme de
usted. -le miró de reojo y siguió- es un poco molesto que a tan
temprana edad me traten como viejo, sabes?
- Eres joven? -bromeó
Jae
- Claro que sí! -le respondió el otro revolviéndole el
cabello- peque o insolente -soltó una risa suave mientras el otro le
hacía pucheros- qué tal si vamos a tomarnos un café? es
temprano...
- Yunho... por qué no estás en el colegio? se supone
que era una reunión de profesores.
- Pero soy nuevo y discutirán
cosas del a o pasado, cosas que no me incumben ni me interesan
-respondió parando frente a un café- Entramos?
- Claro -Jae le
sonrió y entró. El café estaba tan calefaccionado que por un
momento pensó que el verano había arribado y es que con el frío
que hacía allá afuera uno fácilmente podría congelarse. Jaejoong
amaba mirar por la ventana en donde estuviera así que caminó al
último puesto donde podía ver cómo la gente se escarchaba allá
afuera.
- Supongo que ahora puedo saber más cosas de ti...
-
Ah sí claro! -dijo quitando la vista de la ventana y dirigiéndose
en Yunho- Siento lo de esta ma ana...
- Si no me hubieras botado
no estaría acá contigo...
A Jae se le dio vuelta el corazón.
Con simples palabras el otro podía dejarle knockeado fácilmente.
Llegó el mesero y pidieron café y malteada. Tras un largo silencio
Jae empezó:
- Me llamo Kim Jaejoong y voy en el Salón 201-A en
tercero. Tengo 17 a os y vivo cerca de aquí. -le sonrió a Yunho y
siguió- No soy muy sociable que digamos... pero siempre ando
diciendo tonteras... y tú? que hay de ti?
- El a o pasado terminé
mi carrera como maestro de educación física y este a o la ejerceré
en tu colegio. No soy de la capital así que al venirme acá tuve que
vivir solo y aún lo estoy. Sólo me acompa a mi perro Chyora.
-
tienes un perrito? -se le agrandaron los ojos y su sonrisa se
extendió- Me encantan los perros! Cuantos a os tiene?
- Nació
hace unas semanas- y a Jae se le hizo la ilusión de verlo- qué
pasa?
- Ahhhh!! que ternura debe de ser!- suspiró y le brillaron
los ojos -algún día podré verlo?
- Por qué no hoy? -Jae le
quedó mirando. Solo se habían conocido ese día, como es que le
estaba invitando a su departamento?- No pongas esa cara! no te haré
nada!
Jaejoong se sonrojó y el mesero llegó con la orden. Meditó
un momento y como en su casa no iba a haber nadie creyó que lo mejor
era aceptar la invitación de su hyung.
- Está bien. Me muero de
ganas de ver a Chyora!
- Sólo de eso? -le preguntó bromeando con
un puchero
- Pervertido! -exclamó tirandole una servilleta en la
cara- mira no más las cosas que dices! Ya, bebe tu café que o sino
se me van las ganas de acompa arte.
Las
calles estaban tan heladas que Junsu se cuestionó más de cinco
veces si se atrevía a devolverse a buscar su abrigo, pero ya estaban
bastante lejos de la oficina como darse la vuelta a buscar lo que
Junsu olvidó. Empezó a tiritar tan fuerte que Micky empezó a
notarlo.
- Con frío?
- Sí claro, no te burles! -le miró
desafiante- Tú no tienes necesidad de calor verdad? Pirómano tenías
que ser!
- Hey! no creas que porque manejo fuego no puedo tener
frío! no tengo una estufa dentro de mí!
- Pero puedes crear
fuego! Es cosa de que frotes tus manos!
- Cómo? así? -dijo en
tono de burla mientras frotaba sus manos para demostrarle al abogado
que estaba equivocado, pero en cosa de segundos era todo lo
contrario: unas llamas empezaron a danzar en sus manos pero sin
quemarlo.
- Wooo -exclamó Micky mientras trataba de apagarlo sin
éxito
- mmm... concéntrate y piensa en que el fuego desaparecerá
-Yoochun lo hizo y efectivamente el fuego empezó a minimizarse hasta
quedar en nada.
-Cómo...?
- Lógica, Yoochun. Usa la cabeza
-le hizo una mueca apuntando su propia cabeza con el dedo índice.
