Había pasado toda la mañana con Jaejoong y ahora debía de cambiar aquellas horas agradables con ir a visitar a su padre. Llegó a la oficina de éste y entró sin golpear. Estaba hablando con un joven que asentía a cada cosa que decía. Luego su padre se percató de su presencia y se levantó
- Que bien que llegas, Changmin. -por lo menos ya había quitado ese molesto 'hijo'
- Podrías apresurarte? no tengo mucho tiempo...
- No seas así -le medio regañó- tengo que darte una noticia -Changmin le miró impaciente y siguió - puesto que no puedo ser tu tutor en el colegio, te conseguí uno -el joven que estaba sentado de espaldas se levantó y se giró
- Hola, soy Kim Junsu -el chico hizo una venia y Changmin le imitó con cara de irritación, en realidad aquel chico no tenía culpa de nada así que no debía de descargarse con él.
- Él trabaja para la policía como abogado pero en vista de que es bastante joven pues muy bien podría ser tutor, ojalá no te moleste.
- Cualquier cosa es mejor antes de que tú seas mi tutor. -contestó a la defensiva- necesito que me cambies al 201-A, ahí está el camaleón. Ya he hecho buena amistad con él y todo, así que ahora dame las cosas.
- Changmin.. -empezó mientras le entregaba un bolso- estás seguro de que lo puedes hacer?
- No será que tú no estás seguro de que yo sea capaz? -y seguía con las defensivas- No soy como tú. No cometo errores ni tampoco expongo a mis hijos.- salió de la oficina seguido del joven. Y ahora qué quería ese con él?
- Espera... por favor.
- Qué ocurre? -se detuvo y le miró con autoridad siendo que él era menor pero mucho más alto
- Tu... tu padre me pidió que te acompañara...
- Qué?? -eso ya era mucho. él podría hacerlo solo- tú no vendrás conmigo!
- Es que... realmente puedo hacerte de utilidad...
- A sí? acaso vas a burlar al guardia haciéndote humo? -Junsu sólo alzó una ceja sonriente.

- Así que no lo has usado desde hace un tiempo... -dijo Changmin cerrando la puerta tras él mientras Junsu se sentaba en un sillón- entonces cómo puedes estar seguro de poder hacerlo?
- Tendré que practicar.
- Pues ponte a practicar ahora que entraré esta noche -decía mientras caminaba a su habitación y dejaba el bolso en la cama examinando los útiles- Mmm.. si dices que te puedes hacer invisible pues sólo me sirve esto... y esto. -dijo cogiendo algunos objetos para abrir cosas y una botella con somníferos- bien, mira haremos lo sig... - iba diciendo pero no vio a nadie en la sala- Junsu?
- Estoy a tu lado. -ya había empezado a practicar y Changmin sintió como le tocaban la cara pero sin ver nada
- Esto es espeluznante! Ya hazte visible antes que salga corriendo.
- Haha, ya espera -de a poco se dibujó una silueta a su lado y al rato se solidificó en Junsu otra vez. - qué decías?
- Pues mira, tu te haces invisible y pasas las rejas etcétera etcétera y vas donde el guardia y le das esto -le explicó entregándole la botella- es para que se duerma y no me vea entrar. Tomas las llaves y abres las rejas para que yo pueda pasar. Luego entraremos a la dirección y con las mismas llaves abres todo. Lo demás es obvio. Entendido?
- Sí claro... pero deberías dejar de tratarme así -dijo con pucheros- por qué eres tan frío? Pasa algo?
- No estoy de ánimos para contarte ahora - contestó entrando a la cocina- algún día, si?
- Está bien... -De repente sonó su celular y contestó- Alo?- Junsu? Dónde estás?
- Ahora estoy en casa de un compañero, Yoochun -dijo mirando de reojo a Changmin que fingía no escuchar mientras revisaba el refrigerador- Qué pasa?
- Nada, sólo quería mostrarte algo.
- Puedes ir a mi oficina en 20 minutos más?
- Claro, te esperaré ahí, adiós.
- Tienes que irte? -preguntó el menor mientras terminaba de tomar una caja de jugo- trata de regresar antes de las diez.
- Claro, nos vemos - sacó su chaqueta del perchero y salió
- Vamos a ver... -tomó su celular y revisó un número- quizás estés desocupado...
- Aló?
- Hola Jae -saludó el menor mientras examinaba su caja de jugo- estás muy ocupado?
- Pues... un poco... tengo que salir.
- Ahh, ya veo... -Dio en el clavo. Iría donde aquel maestro- es que te quería hablar de algo... pero podemos conversar mañana, no?
- Eh... sí, claro. Mañana irás en mi salón, no? Mañana hablaremos...
- Pues entonces... -botó la caja descuidadamente al tacho de la basura- que te vaya bien en tu cita.
- Cita? -'se puso nervioso ' pensó Changmin. Era fácil encontrar las debilidades de aquel chico- no... sólo iré a visitar a un amigo.
- Está bien, no debes de darme explicaciones... ahh, a todo esto, mañana puedo pasar por ti, no?
- Sabes dónde vivo?
- Naturalmente no. -le contestó con tono un poco pesado- dame tu dirección.
Al rato colgó. Tenía la dirección de Jae y debía de ir ahora. Por qué? Debía de seguirle. Jae era tan inocente que sólo accedió pensando en que iría mañana. Realmente no se había dado cuenta de nada.
- No piensas en nada, Jae... -Changmin se vistió para pasar desapercibido y salió en busca del chico.
La casa de Jaejoong quedaba a dos cuadras abajo de la de Changmin, y si giraba a la izquierda estaba el colegio más allá. Ya sabría mañana cuál sería el recorrido pero ahora se concentraba en que saliera el chico de su casa para seguirle. Luego de unos 15 minutos salió, sin percatarse de que Changmin estaba justo al frente. Luego de haber tomado un transporte en el cual Changmin se subió también, bajó en frente de un gran edificio. Changmin bajó por la parte trasera y Jae ni cuenta se dio de que le iban persiguiendo. Apretó el numero 30 del citófono, comunicó de que había llegado y subió. Con eso Changmin ya tenía suficiente. Ya sabía a donde vivía Jae y donde vivía aquel maestro en menos de un día. Se dio media vuelta y decidió pasar un rato en el centro comercial antes de que se hiciera noche.

Fue genial el que el ascensor no haya parado ni una sola vez desde que arribó en el primero piso hasta el treinta. La maquina paró en seco y Jae caminó hasta el departamento 302. Luego de tocar el timbre sintió como ladraba Syong dentro y Yunho le hacía callar.
- Sabía que vendrías.
- A poco y me arrepiento -le sonrió agarrandole la mano en se al de saludo- Ven acá precioso! -tomó a Syong entre sus brazos mientras el animalito le lamía la cara como aquella vez- has cuidado bien de Yunho?
- Vienes con mochila?
- Ah, sí. -Jae dejó al perrito en el piso mientras éste le movía la cola alegre- si me voy a quedar muy tarde supongo que me tendrás que ayudar!
- Ahh... Bueno está bien, con tal de que hayas venido... -caminó por el pasillo hasta llegar a su habitación, al ver que el otro no se movía, le habló- Qué tienes?
- Quieres que pase? -le preguntó levantando una ceja
- No fíjate, quiero que te vayas.- el menor se dio vuelta y abrió la puerta para irse. El mayor corrió hasta Jae y le tomó la mano- mira que eres sensible.
- Tu lo dijiste! -dijo divertido- vamos, que entrar a tu dormitorio me da escalofríos!
- No te voy a hacer nada, ven, entra. -El menor pasó y se encontró con una habitación bastante... 'juvenil'
- Aún pegas posters en las paredes?
- Te dicen que no soy viejo!
- No, si eso lo sé... pero esto es... - Jae ahogó una risita y dejó su mochila cerca de la cama de Yunho la cual tenía frazadas de colores y miles de cojines- me gusta así... realmente detesto las habitaciones frías.
- Vamos a ver, trae tus cosas al estudio. -abrió una puerta donde había otra habitación menos chillona pero llena de aparatos y estantes- terminemos esto rápido que no soporto hacer deberes.
- Aww... eres muy amable en ayudarme -comentó el otro mientras pasaba- después de terminar qué se supone que haremos?
- No sé... podríamos ver alguna película...- se sentaron y partieron haciendo el famoso deber.

Ya luego de casi una hora estaban totalmente desocupados. Jae estaba en la cocina preparando algunas cosas para comer mientras Yunho revisaba el estante donde guardaba toda la multimedia.
- Qué tal si vemos algo de terror?
- Está bien -respondió el otro concentrado en lo que hacía- no manejas muchas cosas para cocinar. Ni siquiera tienes un delantal! me voy a manchar entero...
- Pues trae tu uno.
- claro que traeré uno! -Dijo decidido- traeré el mío.
- Pues si vamos así terminarás viviendo conmigo. -los dos quedaron en silencio. Se miraron y pronto se echaron a reír- lo siento...
- No, está bien. Supongo que paso más tiempo aquí que en mi propia casa. -tomó las cosas que había preparado y las puso en la mesita- Iré a hacer unas malteadas. -Yunho observó los peque os dulces que había hecho Jae. Peque os y llenos de colores, realmente se veían apetitosos
- Cómo es que los hiciste?
- Ni siquiera te das cuenta de las cosas que tienes aquí! En cuanto a comida tienes muchas cosas pero en útiles... -suspiró y le miró desde la cocina- tuve que cocinar con mis manitas!
- Mira que eres de oso -le retó- en verdad ni sé que hay en la despensa. La semana pasada mi madre la llenó.
- Ya sabía yo que aquí había algo de gusto femenino en escoger las cosas. -terminó de licuar y sirvió los líquidos en dos largos vasos- que tal si el fin de semana te acompaño a comprar algunos útiles para que yo pueda cocinar mejor? - a Yunho se le dio vuelta el corazón. En verdad Jae se estaba instalando en su casa e iba a cocinar para él. Le agradó la idea y le sonrió
- Está bien. Vamos el sábado. -tomó su malteada y emitió un gritito de satisfacción- que suave! mmm... vamos a ver -tomó un dulce y la satisfacción fue triple- cocinas mil veces mejor que una chica! -Jae se sonrojó se sentó en el sofá - no, en serio, por mí te tendría cocinándome toda la vida aquí. -ya iban muchas confesiones por el día así que le volvió a sonreír un poco más rojo y apagó las luces.

Resultó que Jae era un miedoso y que tenía unas u as bastante largas las cuales más de alguna vez se clavaron en el brazo de Yunho. Muy poco le importó el dolor, era agradable cuando Jae se abrazaba al brazo del mayor pegando peque os gritos y más cuando hundía su cara en el mismo brazo para no ver las escenas más fuertes. Por otra parte el menor ni cuenta se había dado de aquello hasta que al final de la película se encontró que parecía koala pegado al brazo de Yunho y cuando éste prendió las luces, se notaron algunas marcas rojas provocadas por Jae.
- Ahhh! Lo siento mucho! -se disculpó bastante rojo mientras acariciaba el brazo de Yunho- te duele mucho?
- No -contestó mientras veía divertido al menor- no te preocupes. -revisó su reloj y comprobó que faltaba un tiempo más -qué tal si vamos al centro?
- Al centro? -preguntó distraído el menor mientras se tomaba el último sorbo de su malteada
- Sí, y de ahí te dejo en tu casa, te parece?
- Bueno. Deja ir a buscar mi mochila. -Se levantó mientras Yunho limpiaba todo. Camino al estudio tropezó con una caja la cual se dio vuelta - Ay no! mira lo que has hecho! -se retó mientras recogía las cosas. Entre ellas habían algunas fotos que sin querer alcanzó a verlas. Era Yunho con una chica. Se veían bastante felices y muy juntos. 'Quizás sólo me esté haciendo ilusiones...' en verdad ya se estaba pasando del límite y con una tristeza enorme empezó a guardar lo que había botado. Había tomado una decisión...
- Ya estás listo? -preguntó Yunho entrando- que estás haciendo?
- Boté esto de casualidad -contesto fríamente terminando de colocar la caja en donde estaba y entrando rápidamente al estudio
- Jae..? -qué le pasa? por qué estaba así?- Qué ocurre?
- Lo siento pero tendrás que ir solo al centro.
- Qué...? Por qué? -estaba muy confundido y en eso Jae pasó a su lado dirigiéndose a la puerta de calle- espera, puedes explicarme qué diablos pasa?- Yunho se ubicó delante de la puerta evitando el paso
- No pasa nada -contestó cortante mirando el piso- tengo que irme.
- Jaejoong, que te pasó?
- Yo... -Jae le miró a los ojos- es mejor que empecemos a dejar de vernos tan seguido...

-... Qué? No no no, espera. Tu no te vas de acá hasta que no me expliques.
- Es simple Yunho -sonrió tristemente mientras se hacía paso a la puerta y le miraba finalmente a los ojos- somos chicos.
Yunho un poco atontado fue empujado por Jae levemente para sacarlo del camino mientras éste se iba. Luego de unos minutos reaccionó y cerró la puerta. Qué había pasado? Fue a su habitación y abrió la caja con que había tropezado anteriormente Jae. Ya entendía todo. Ahí estaban las fotos del año pasado donde estaba con su amiga de universidad. Tiró las fotos y se recostó en su cama un tanto cansado. Ahora cómo diablos le demostraba que realmente lo que hacía él con Jae iba en serio?

Fuera de su oficina estaba sentado Yoochun que al ver llegar a su ex abogado se paró a saludarle
- Ven, pasa Micky - Junsu abrió la puerta y lo hizo sentar- qué pasa?
- Tengo que viajar mañana. Lo que pasa es que mi hermano llegó de América ayer y quedamos de juntarnos en mi ciudad natal para visitar a nuestros padres...
- Tienes que tener cuidado...
- Sí se... sé que me expondré a conversaciones un poco alteradas y tengo miedo de prender algo allá...
- Conversaciones alteradas?
- Cosas de la familia... - Yoochun se recargó en la mesa y miró a Junsu- eso sí ya me he puesto en 'entrenamiento', tenías razón, es cosa de concentración...- Micky... supongo que cuando vuelvas...-Le sonrió y le picó la frente- podré contarte algunas cosas...
- Cuando creas necesario... bien?
- Ahá... -examinó su reloj, aún era temprano pero quería descansar- ya me tengo que ir. Que te vaya muy bien mañana. De verdad ten cuidado.
- Lo tendré -dijo parándose y yéndose de la oficina- Hasta luego.